jueves, 28 de febrero de 2013

Una pieza fundamental en dermatología


Sin darnos cuenta, habíamos descubierto que teníamos en nuestras manos una pieza fundamental en dermatología ya que los médicos estaban recetando Ecomitrin 40 con igual entusiasmo que cuando se les pedía antes que recetasen alguno de los Synalares. Habíamos dotado de un logotipo singular a nuestro “redescubierto” producto y, puesto que nuestras expectativas se habían hecho realidad, pensé que también se podía tomar forma corpórea ese logotipo. Fue así como diseñamos este nuevo folleto con el que abrimos una nueva campaña publicitaria: la imagen que representaba el logotipo era ahora una mujer desnuda como centro de un puzzle en el que faltaba una pieza.

Esa pieza se presentaba en el interior en donde se mostraba la imagen completa del puzzle y se exponían las ventajas del producto. Para servir de ayuda a los visitadores médicos en el desarrollo de su presentación, una vez abierto el folleto había una solapa que, llegado el momento, el visitador desplegaba para seguir con su presentación.

Era importante destacar, como así se hacía en el interior, que la anfomicina era un antibiótico de uso exclusivamente tópico, sin acción sistémica, de intensa acción bactericida especialmente sobre gérmenes gram-positivos, estable frente a secreciones y exudados orgánicos y carente de resistencias. En cuanto a la neomicina, simplemente añadir que era un antibiótico de probada acción antimicrobiana, en una mínima concentración. Después, y según de la especialidad que fuesen a visitar, disponían de un folleto en donde se destacaban aquellas indicaciones más frecuentes en la consulta de cada especialidad...

miércoles, 27 de febrero de 2013

Publirreportaje: estafa informativa


Lo que ofrecen a sus lectores los medios de comunicación es información (y a veces también opinión) sobre los más diversos temas, según sea su enfoque editorial. Se mueven en un entorno altamente competitivo y deben luchar por ser los preferidos de su público objetivo y, en consecuencia, se esfuerzan para que su información sea (y quizás por este orden) de interés, de actualidad, diferente y de calidad.

Cumplen una misión cada vez más demandada: satisfacer el derecho a la información que tienen todos los ciudadanos. El periodista debe ofrecer una visión imparcial, objetiva y documentada de la realidad; pero al mismo tiempo debe hacerla atractiva y comprensible para sus lectores.

Pero los medios de comunicación no son ONGs y buscan también el beneficio de sus accionistas que sólo puede venir de unos ingresos suficientes; unos ingresos que, prácticamente en ningún caso, pueden satisfacer las cuotas de suscripción o la simple venta de ejemplares. Necesitan otras fuentes de financiación y esa alternativa se la ha dado la publicidad.

Así, la información periodística de los medios de comunicación ha sabido convivir con la publicidad que, no sólo provee de recursos financieros a los medios para que puedan seguir informando, sino que forma parte integral del mismo medio al que alegra con sus mensajes y descarga no pocas veces de la carga dramática de la realidad. En cualquier caso, información periodística y publicidad, juegan cada una un rol diferente y son claramente diferenciadas por los lectores, oyentes o receptores, de sus mensajes.

Nadie en gaña a nadie. El periodista quiere captar la atención de los lectores, a través del interés de sus noticias, porque a mayor audiencia mayores posibilidades que acudan los anunciantes y, en consecuencia, mayores posibilidades de subsistencia del medio. Por su parte, la publicidad trata de captar la atención de los lectores del medio para despertar su interés, fomentar su deseo y mover a la compra del producto o servicio que esté anunciando.

Si a la hora de elegir en qué medio insertar su publicidad, cualquier empresa busca aquella que –dentro del perfil de lectores al que desea dirigirse- mayor audiencia tenga (aparte de considerar otros aspectos como el coste por impacto útil, la duplicación de impactos, etc.), está claro que a cualquier medio le interesará tener la mayor audiencia posible, ya que ello le pondrá en un lugar de privilegio a la hora de ser elegido por los anunciantes.

Hoy más que nunca estamos viviendo la “guerra de las audiencias” donde cada medio desarrolla las más variadas estrategias para captar audiencia, y esto ha hecho que los medios de comunicación –más que en ninguna otra época- piensen en sus lectores. Estos últimos han pasado, pues, a ser los protagonistas y, en tal sentido, los esfuerzos de los editores de medios se dirigen a adaptar los contenidos en función de las preferencias e intereses de su público.

¿Qué es una noticia?

A veces se confunde “información” con “noticia”. La información es la materia prima con la que trabaja el periodista para construir una noticia y como tal cabe catalogar aquello que reúna estos 3 requisitos:

1.- Inusual, raro, nuevo, desconocido...o repetido (las modas también son noticia).
2.- Que afecta a las personas (a sus lectores).
3.- Que puede atraer el interés del lector y, por tanto, aumentar la audiencia.

A la hora de transmitir una noticia el periodista debe ser imparcial, dando cabida en sus informaciones a los diferentes puntos de vista. Sin embargo, tiene unos intereses claros: ganar audiencia.  Para lograrlo tiene que ofrecer un producto al gusto del lector y hará todo lo que esté en su mano para satisfacerlo.

Por otra parte, la publicidad es una información claramente interesada (lo que no significa falsedad) y utilizará todas sus armas para captar también la atención del lector.

En el primer caso, el periodista da la información en tercera persona, como notario de la actualidad, y –aun cuando todos sepamos que la profundidad de su conocimiento no es muy elevada-, se valora su imparcialidad y se le da una alta credibilidad. El impacto de cada noticia depende de muchos factores, pero su credibilidad, en general, suele ser alta.

En el segundo caso, la publicidad no engaña a nadie. Todos sabemos cuál es su objetivo y participamos conscientemente en ese juego. Es lo que una empresa dice de sí misma o de su producto y lo hace utilizando técnicas creativas que hacen que su impacto sea muy alto, aunque la credibilidad sea relativa (nadie habla mal de sí mismo).

Y ¿qué es un publirreportaje?

Si ya hemos visto que noticia y publicidad son claramente identificadas por los lectores y cada una cumple una función diferente, ¿qué es un publirreportaje? ¿No es acaso “vestir de noticia” un anuncio? De entrada, los medios ya lo advierten así a los lectores, destacándolo claramente como “publirreportaje”, y así se lo cobran también a los anunciantes, que deben pagar por ellos las tarifas correspondientes.

Por eso nos preguntamos: si la empresa quiere hacer publicidad, ¿por qué no contrata a una buena agencia de publicidad que cree una campaña de impacto?. Y si lo que quiere es transmitir una información ¿por qué no contrata a una buena agencia de relaciones públicas o gabinete de comunicación para que gestione esos contenidos a fin de que los medios de comunicación informen libremente de ello?. En el primer caso, conseguirían un buen impacto publicitario; y en el segundo, una difusión creíble de la noticia difundida por los propios periodistas.

Parece como si los responsables de esas compañías, ante la imposibilidad de que sus informaciones despierten el interés de los lectores (que es lo que mueve a los periodistas a publicar noticias) optasen por suplantar a estos. Así redactan ese híbrido de noticia-anuncio en unos términos grandilocuentes, a su mayor honra y gloria, no escatimando ningún adjetivo. Se están mirando a sí mismos y a su producto o servicio, en vez de pensar qué es lo que le interesaría encontrar ahí a ese público al que aparentemente quieren dirigirse.

Si nos fijamos en cualquier publirreportaje, todo el interés está en el producto o en la empresa, no en ese ser humano que puede verse afectado por ello. El publirreportaje es una información tendenciosa, prolija en elogios, claramente parcial, que, al sólo servir a sus propios intereses, se inutiliza a sí misma.

Por el contrario la noticia periodística centra todo su interés en el lector, en aquello que le puede ser de interés o le puede afectar, dando la información en un tono neutro (aunque también existen en los medios los espacios de opinión, que cumplen otra función diferente y complementaria) e imparcial, lo que hace que se gane la credibilidad. Y en el caso de la publicidad, esta centra igualmente todo su interés en las motivaciones del posible comprador y trata de dar respuesta con su producto o servicio a la satisfacción de sus deseos.

Seguro que una empresa sabe de su producto o servicio más que el periodista de turno que va a informar sobre ello; sin embargo el periodista sabe ver lo que hay de noticiable, de interés, para el lector, y sabe sintetizarlo y transmitirlo en un lenguaje fácilmente comprensible.

El publirreportaje es algo amorfo que se queda a medias, ni es anuncio ni es noticia. No tiene ni el impacto de una buena campaña de publicidad ni la credibilidad de una información imparcial que transmita un medio. Es más ¿qué porcentaje de lectores se lee entero un publirreportaje?. Y más aún ¿cuántos lectores se siente defraudados e incluso irritados cuando comprueban que lo que habían empezado a leer creyendo que era una noticia no era más que un “anuncio”?.

Por supuesto que no todo es así y siempre hay excepciones; pero en mi opinión, y por regla general, el publirreportaje puede resultar contraproducente al transmitir una sensación de “intento de engaño al lector” tratando de colarles una información que ha sido pagada por el anunciante como si hubiese sido una información generada por el propio medio para informar a sus lectores.

Y en el mejor de los casos, el publirreportaje nunca va a ser tan eficaz como un buen anuncio o como una buena información. Y son las agencias de publicidad en el primer caso, y las de relaciones públicas y comunicación, en el segundo, quienes mejor pueden conectar con ese público, bien sea a través de la publicidad o de la información periodística; así de claro, sin medias tintas...

martes, 26 de febrero de 2013

El marketing convierte en nuevo un viejo producto


Relanzar como novedad un producto que llevaba un montón de años en el mercado (Ecomitrin Hidrocortisona) no era una tarea que nos llenase de confianza; sin embargo nos vimos obligados a ello, sin que pudiésemos aportar como novedad otra cosa que la disponibilidad de un envase grande de 40 gr. Sin embargo la cosa funcionó (quizás influyó en ello la influencia que ejercían sobre los médicos nuestros visitadores médicos, los mismos que tantos años habían estado promocionando la gama Synalar) y los médicos volvieron a recetar este producto. Este éxito inicial borró todos nuestros temores y nos lanzamos entonces a una verdadera campaña de lanzamiento.

Lo primero fue crear un logotipo (el que se adjunta en la ilustración de la portada de aquél folleto) y que muestra un símil de la clásica figura de Leonardo Da Vinci (brazos y piernas abiertos dentro de un círculo) pero todo ello formado con la crema que sale de un tubo. Lo segundo (para dar aire de modernidad) era cambiar ligeramente la forma de referirnos al producto: en vez de llamarle “Ecomitrin Hidrocortisona” (aunque la hidrocortisona fuese eficaz tenía imagen de antigua), se le llamaría (a nivel publicitario porque el nombre real no podía cambiarse) “Ecomitrin 40”. De esta forma se mataban dos pájaros de un tiro: por una parte quedaba un nombre más corto, fácil y moderno; y por otra obligábamos a poner “40” en la receta. Así, si el médico recetaba “Ecomitrin 40”, en la farmacia darían “Ecomitrin Hidrocortisona tubo de 40 gr” (que así era como estaba registrado). Además, en la exposición de las propiedades del producto, no se hablaba de “Hidrocortisona” (que sonaba antiguo) sino de “Cortisol” (que era exactamente lo mismo pero sonaba mucho más novedoso).

Fijaros si sería antiguo el producto que, estando formulado en una crema de altísima calidad cosmética, se había registrado (y así figuraba en el propio envase) como “pomada”. Por eso, dimos instrucciones a nuestros visitadores médicos para que en esas primeras visitas llevasen una pequeña cartulina sobre la que extenderían delante del médico un poco de la “pomada” para que el médico comprobase que se trataba de una magnífica crema cosmética (blanca, suave, nada grasienta, con olor agradable, que se extendía y se absorbía rápidamente sin dejar rastro de grasa).

Nacía así, gracias a las técnicas de marketing un “nuevo” producto: Ecomitrin 40, el preparado que por su amplio espectro dermatológico evita y combate la infección de la piel...

lunes, 25 de febrero de 2013

El renacimiento de Ecomitrin


Cuando el laboratorio Latino-Syntex se escindió comercialmente en dos, para promocionar por una parte los productos Latino y por otra los productos Syntex, se dio el caso que la gama de productos dermatológicos Synalar quedaba en manos de Syntex y, por tanto, Latino se quedaba huérfano de productos dermatológicos. Pero esto no era así en realidad, ya que Latino sí que disponía de una crema dermatológica de gran eficacia y perfección cosmética, aunque con el inconveniente de su bajo precio. Se buscó entonces la forma de poder sacarle más partido y se optó por un nuevo envase más grande, de 40 gramos, que justificaba poner un precio más alto que reportase el suficiente beneficio como para soportar el coste de una inversión publicitaria.

Así fue como nació –o más propiamente como “renació”- Ecomitrin Hidrocortisona, la pomada antibiótica con hidrocortisona que impide y combate eficazmente las infecciones dermatológicas por su asociación antibiótica (anfomicina y neomicina) y la acción antiinflamatoria, antipruriginosa, antieczematosa y antialérgica sobradamente demostrada a lo largo de los años por la hidrocortisona.

Podía pensarse que era un producto muy antiguo (y por supuesto que lo era ya que llevaba ya muchos años arrinconado en el vademécum de Latino con unas ventas residuales de sus envases de 5 y 15 gramos ya que no se le había dedicado en mucho tiempo ninguna atención promocional) pero contaba con una ventaja: funcionaba de maravilla. Era realmente sorprendente la eficacia de este producto, como no menos sorprendente era la calidad cosmética de su crema.

Sin embargo, para quienes habíamos promocionado tanto tiempo la eficacia y modernidad del acetónido de fluocinolona (Synalar), sonaba algo raro tener que recurrir a este viejo producto. Pero no había más remedio ya que a partir de ese momento la promoción de la gama Synalar era cosa de la línea Syntex y para los que seguíamos en Latino no había otra opción dermatológica. En cualquier caso, esta imagen utilizada en anuncios de revistas, folletos y tarjetones, supuso la reentré en el mercado de este excelente producto.

La imagen del cepillo de carpintero dejando lisa y pulida la superficie de la madera daba buena idea de la eficacia de este producto, aunque no fuese lo más acertado para reflejar la suavidad de esta crema...

domingo, 24 de febrero de 2013

Cómo distinguir la información sanitaria fiable


Como continuación al artículo de ayer, nos gustaría finalizar con unas recomendaciones de cómo distinguir una sitio fiable del que no lo es. En este sentido, la Agencia de Calidad de Internet, IQUA, ha dado unos prácticos indicadores de calidad para distinguir aquellos sitios que pueden merecer nuestra confianza:

1.- Actualización. Hay que ver cuál es la fecha en que se ha emitido esa información. Por muy fiable que sea, si han pasado varios años, es posible que ya haya quedado desfasada.

2.- Veracidad. ¿Quién la ha emitido? ¿Por quién está respaldado? ¿En qué foro se ha transmitido esa información?. ¿Es ecuánime? La respuesta a estos interrogantes puede darnos idea del grado de fiabilidad.

3.- Honestidad. ¿Quién emite la información y por qué motivo?. ¿Cuáles son sus intereses? Todo el mundo tiene derecho a informar, pero cuando no se identifica claramente quién está detrás de la información y cuáles son sus intereses, hay que desconfiar.

4.- Confianza. ¿Ha visto citada esa fuente de información en otros sitios fiables? ¿Es una fuente de referencia para otros medios? ¿Está acreditada por los organismos que verifican la calidad de la información en Internet? La respuesta positiva a estos interrogantes debe dar, pues, confianza.

5.- Lenguaje. ¿Está redactado en un lenguaje sencillo que todos entendamos y en un estilo gramatical correcto? Ojo con los sitios “sólo para especialistas”; aunque podamos entrar, es posible que no podamos “comprender e interpretar” correctamente esa información al no ser expertos en la materia.

6.- Factor humano. Cualquier sitio fiable no pretenderá nunca suplantar el acceso a los profesionales sanitarios cualificados, sino ser un complemento de los mismos. Si un sitio en Internet menosprecia o invita a prescindir de los profesionales sanitarios, no podemos fiarnos de él.

sábado, 23 de febrero de 2013

Silenciar al que más sabe


De todos es reconocido el derecho de los ciudadanos a la información, y es cierto que el ciudadano quiere estar informado de muchas cosas, entre ellas, por supuesto, de algo que siempre figura en los primeros lugares de preferencia: su salud. Y cuando se habla de salud, se habla de medicamentos... pero ¿quién da la información sobre los medicamentos?.

Quizás la primera pregunta que se suele plantear es el “debe”: ¿Quién debe emitir esa información sobre medicamentos?. La respuesta suele ser unánime: el médico. Sin embargo convendría hacer algunas consideraciones importantes:

Primera: ¿Puede el médico, con la enorme carga asistencial que padece, transmitir toda la información necesaria sobre un  medicamento en el corto espacio de una visita; no más allá de los 5 minutos?

Segunda: ¿Sólo tienen derecho a la información sobre medicamentos los pacientes que acuden a una consulta médica?. ¿No tiene derecho a conocer más sobre los medicamentos cualquier persona, independientemente de que necesite o no tomar dicho medicamento?.

Tercera: ¿Está la población preparada para “entender” la información que se da sobre los medicamentos?. ¿Están los médicos preparados para “explicar” en un lenguaje que se entienda, la información sobre medicamentos?.

Y aún podríamos plantearnos muchos más interrogantes. Sin embargo, a la vista de estos planteamientos parece evidente que ni la población tiene la educación sanitaria y la formación necesaria para entender de medicamentos, ni los médicos tienen tiempo para explicarlo con detenimiento, ni se ha considerado que cualquier ciudadano tiene derecho a conocer más sobre cualquier medicamento, lo necesite o no.

Aparte del médico, se considera que hay otros agentes cualificados para “dar información”. Entre estos cabe señalar a las Autoridades sanitarias. Junto a ellas, destacan igualmente las organizaciones profesionales (Colegios y Sociedades de profesionales sanitarios). Y cada vez juegan un papel más importante las Asociaciones de Pacientes, porque ¿quién va a saber más de las necesidades de un paciente, que el propio paciente?.

Todos ellos, Administración, Sociedades y Asociaciones, juegan un papel relevante a la hora de educar a la población en materia sanitaria, y buena prueba de ello son los “días” y “semanas” dedicados a distintas enfermedades, en los que se traslada a la opinión pública toda una serie de consejos y conocimientos básicos de indudable utilidad para el cuidado de la salud.

Junto a estos tres agentes principales también se admite la participación de los medios de comunicación. Ellos son capaces como nadie de sensibilizar a la opinión pública sobre determinadas causas y de transmitirles los mensajes básicos sintetizados de tal manera que son fácilmente entendibles y recordables. Tienen, por el contrario, el riesgo de que una excesiva simplificación puede conducir a errores, o el peligro de caer en el alarmismo, en especial por los titulares (creados para captar el interés, no para transmitir información. Sin embargo y, por desgracia, muchas personas sólo se quedan ahí, sin seguir leyendo la información completa, lo que conduce no sólo al error, sino a la alarma injustificada en muchos casos).

Y finalmente, hasta puede llegar a admitirse en determinados casos, que un centro clínico especializado pueda dar información sobre algunos tratamientos que se llevan a cabo en dicho centro y que puedan facilitar información de algunos de los medicamentos utilizados.

Repasemos: Médicos, Administración, Sociedades y Asociaciones, medios de comunicación, centros clínicos... ¿No se nos está olvidando algo?. Hablamos de medicamentos. ¿Quién los investiga?. ¿Quién los descubre?. ¿Quién los fabrica?. ¿Quién hace un seguimiento estricto de toda la vida de esos productos?. La respuesta es clara: los laboratorios farmacéuticos.

Dos grandes paradojas 

Pues aquí tenemos la primera gran paradoja: a quién más sabe de medicamentos (sus descubridores y productores) no se les permite dirigir información (nos referimos  a “información” no a “publicidad”, que esa es otra historia) de los mismos al público.

Y ahora viene la segunda paradoja: Se les prohíbe comunicar al público...pero, sin embrago, esa información la puede conseguir el público.

¿Cómo puede conseguirla?. Aquí entra en juego, sobre todo, Internet; un medio que ha roto todas las barreras y todos los esquemas.

De entrada, hay países en los que sí está permitida esa información. Por lo tanto, cualquier paciente puede ir a la web de ese laboratorio en otro país y encontrar allí la información que busca sobre un determinado medicamento (y hasta es posible que en muchos casos la encuentre en español). Pero, además, la información la puede encontrar en cualquiera de esos agentes que hemos mencionado antes (Administración, organizaciones, etc.), de cualquier país) y –lo que sí que es verdaderamente preocupante- en multitud de sitios poco o nada fiables.

Ese es el verdadero error: Se quiere “controlar” la información; algo que con Internet es imposible. Allí van a convivir las informaciones fiables y las que no lo son; por tanto, el objetivo debe ser educar a la población para que sepa identificar qué información es fiable y cuál no.

Internet no es un enemigo del profesional sanitario, sino un aliado. Puede suplir esa falta de tiempo de que todos nos quejamos, ofreciéndose como una herramienta para que los profesionales sanitarios digan a sus pacientes dónde está la información que deben conocer y que en el corto espacio de una visita no les da tiempo a transmitir.

Y no olvidemos que un paciente informado: va a comprender mejor su enfermedad y los consejos médicos, por lo que seguirá más fielmente las recomendaciones de tratamiento. Esto se va a traducir en una mejora de su salud y en un ahorro de tiempo en la visita que, traducido en otros términos significa: ahorro de recursos sanitarios...

viernes, 22 de febrero de 2013

Justo ahí es donde me duele


Esta frase es mil veces escuchada por los médicos cuando llega a su consulta un paciente con algún proceso neurálgico (neuritis, ciática, lumbago…) y espera del médico un remedio que le quite ese dolor y le permita recuperar la movilidad.

Sin embargo, la terapéutica de estos procesos se centra generalmente en el trofismo y regenración neurológica, sin considerar suficientemente el proceso inflamatorio responsable de ese cuadro doloroso y de su mantenimiento como consecuencia de la compresión que dicha inflamación ejerce sobre las terminaciones nerviosas.

En base a estos conceptos desarrollé una campaña para promocionar Neuro Tantum a través de la visita médica, proporcionando a los visitadores médicos un nuevo folleto en cada visita, cada uno de los cuales mostraba una localización específica y habitual de ese tipo de dolores. En el folleto que ilustra este comentario, se ven tres de esas localizaciones y en su interior se exponían los argumentos que hacían de Neuro Tantum un nuevo concepto en el tratamiento de las neuralgias al actuar como neurotrófico, actuar sobre el proceso inflamatorio sin inhibir las defensas del organismo y carecer de efectos secundarios reseñables...

jueves, 21 de febrero de 2013

La creatividad no se limita a ilustrar un folleto


Hay gente que piensa que la creatividad a la hora de diseñar un folleto pasa por buscar fotografías o ilustraciones impactantes, elegir colores llamativos y un diseño armónico de los textos, buscar unos head lines o frases de llamada de atención poderosas y unos eslóganes pegadizos… y eso es cierto, pero también es cierto que la creatividad no conoce límites y, al igual que algunos artistas desarrollaron el concepto de la esculto-pintura (cuadros que llevaban incorporados elementos en relieve) yo probé también ese concepto en alguno de mis folletos, como este que presento aquí.

La portada del díptico está atravesada por una varilla de metal (la idea original era que estuviese travesada por una aguja pero como eso encarecía mucho el presupuesto, tuvo que quedarse en una simple varilla metálica). Esta varilla física, real, corpórea, estaba situada en una parte muy concreta de la ilustración de portada: la raíz de los dientes.

En efecto, se trataba de un folleto dirigido a los odontoestomatólogos para presentarles Neuro Tantum, ya que a veces la inflamación no se limita a oprimir las terminaciones nerviosas, sino que llega a dañar la vaina de mielina que las protege, originando así una mayor dificultad de tratamiento, prolongándolo innecesariamente.

Gracias a la acción histoprotectora y antiinflamatoria (además de antálgica) de la benzidamina, y de las acciones propias de las vitaminas B1 B6 B12, se conseguía una acción mielinizante, regenerando la vaina de mielina de las terminaciones nerviosas dañadas por la opresión inflamatoria...

miércoles, 20 de febrero de 2013

In loco dolenti


¿Qué dirías si te dijesen que hay un tratamiento que puede resolver el problema de las neuralgias a través de su acción como neurotrófico, actuando sobre el proceso inflamatorio sin inhibir las defensas del organismo y sin los efectos secundarios de los corticoides, fenilbutazonas o salicilatos? ¿No te sonaría a música celestial? Pues justo eso era Neuro-Tantum, un medicamento que actuaba “in loco dolenti” y allí desarrollaba toda su acción.

Para ilustrarlo no se me ocurrió nada mejor que unas cuerdas de guitarra, en manos de un guitarrista que oprime algunas de esas cuerdas, como símbolo de las fibras nerviosas ya que, como se sabe, en todos los casos de neuritis, neuralgias, ciáticas, lumbago, etc., el factor responsable del cuadro doloroso y de su mantenimiento es la inflamación que comprime las terminaciones nerviosas, tal como hace el guitarrista oprimiendo las cuerdas.

Neuro Tantum, por su triple acción antineurítica, antiinflamatoria y antágica, debida a sus componentes (benzidamina y vitaminas B1, B6 y B12) era realmente un nuevo concepto en el tratamiento de las neuralgias abarcando en toda su dimensión el tratamiento de estos procesos.

Y además, por si fuera poco, este producto se presentaba en forma de comprimidos hidrodisgregables, con el agradable sabor que ya había hecho famoso a todos los compuestos vitamínicos del Instituto Farmacológico Latino, lo que servía igualmente para facilitar una mejor tolerancia digestiva.

Lo de “in loco dolenti” era un frase muchas veces repetidas por el director general de laboratorios Latino, Carlo de Franceschi. Como italiano que era, se refería así a aquellos medicamentos que tienen la facultad de actuar justo allí donde se necesita su acción...

martes, 19 de febrero de 2013

El anuncio del pez naranja


La original campaña publicitaria que hemos venido presentando en AZprensa estos últimos días, no se limitó a un solo medio. Además de los tarjetones que constituían el cierre de la visita a los médicos, se hicieron envíos por correo, pequeños obsequios publicitarios y anuncios en revistas como el que aquí reproducimos.

Ese pez naranja, con el que se inició la serie, fue el elemento central utilizado en el marketing mix. La campaña consiguió una gran notoriedad y se extendió durante más de un año llegando a todos los médicos españoles, no solo a los médicos generales sino también a todos los especialistas puesto que todos ellos veían pacientes a quienes un aporte de vitaminas A y C resultaba conveniente en muchas ocasiones, y si había que aportar vitaminas A y C, la elección no podía ser otra que AC-Crisina...

lunes, 18 de febrero de 2013

De la A a la C


Con 50.000 U.I. de vitamina A y 1.000 mg de vitamina C, AC-Crisina se convirtió en uno de los productos más importantes del laboratorio Latino-Syntex. Cierto es que un simple complejo vitamínico de A y C no era suficiente para ocupar un lugar destacado en el tiempo que el visitador médico empelaba en la visita médica, pero sí era merecedor de cerrar la misma con un original tarjetón y el recuerdo de la necesidad de un aporte adicional de vitaminas A y C en muchas situaciones clínicas.

AC-Crisina se presentaba en tubos de 15 comprimidos y se recomendaba una administración de 1 a 3 comprimidos al día.

Este tarjetón reprodujo los seis tarjetones individuales utilizados previamente para cerrar las visitas que se hacían a los médicos, en los cuales se había fusionado una naranja con seis diferentes alimentos ricos en vitamina A para crear el símbolo de la necesaria unión de las vitaminas A y C...

domingo, 17 de febrero de 2013

A la naranja le importa un pimiento


El pimiento y la naranja son buenos aliados, el primero como fuente de vitamina A y la segunda como aporte de vitamina C. Tan buenos amigos, que se han fusionado en uno solo. ¿El motivo? Querían simbolizar la unión tan perfecta de vitaminas A y C conseguida con AC-Crisina.
Los laboratorios Latino-Syntex tenían posiblemente la mejor gama de comprimidos efervescentes para el aporte de vitaminas (Cecrisina, Adecrisina. Biocrisina, Calcio Carnitina, Calcio Crisina, Crisina B1B6B12...) y aunque fuera Cecrisina la más vendida, sin duda era AC-Crisina la que había conseguido el mejor sabor a naranja natural. Un producto así merecía una campaña singular y eso es lo que preparé para ella...

sábado, 16 de febrero de 2013

Bueno estaba y se murió


De todos esos textos anónimos que circulan por Internet de e-mail en e-mail, me ha llegado este que he considerado oportuno compartir con los lectores de este blog. ¿Será cierto, como se dice al final, que cualquier parecido con la realidad “no es pura coincidencia”?...

Mi tío Damián se encontraba bien de salud, hasta que su mujer, mi tía Dorita, a instancias de su hija, mi prima Tota, le dijo:
- Damián, vas a cumplir 80 años, es hora de que te hagas una revisión médica-
-Y para qué? si me siento muy bien.

-Porque la prevención debe hacerse ahora, cuando todavía te sientes joven-
contestó mi tía.
Por eso mi tío Damián fue a consultar al médico.

El médico, con buen criterio, le mandó a hacer exámenes y análisis de todo lo que pudiera hacerse en su mutualista.
A los quince días el doctor le dijo que estaba bastante bien, pero que había algunos valores en los estudios que había que mejorar. Entonces le recetó 

Atorvastatina Grageas para el colesterol, 
Losartán para el corazón y la hipertensión, 
Metformina para prevenir la diabetes, 
Polivitamínico, para aumentar las defensas. 
Norvastatina para la presión, 
Desloratadina para la alergia. 
Como los medicamentos eran muchos y había que proteger el estómago, le indicó Omeprazol y Diurético para los edemas.

Mi tío Damián fue a la farmacia y gastó una parte importante de su jubilación por varias cajitas primorosas de colores variados.
Al tiempo, como no lograba recordar si las pastillas verdes para la alergia, las debía tomar antes o después de las cápsulas para el estómago, y si las amarillas para el corazón, iban durante o al terminar las comidas, volvió al médico..

Este, luego de hacerle un pequeño cuadro resumen para las tomas,
lo notó un poco tenso y algo contracturado, por lo que le agregó Alprazolal y Sucedal para dormir.

Esa tarde, cuando entró a la farmacia con las recetas, el farmacéutico y sus empleados hicieron una doble fila para que él pasara por el medio, mientras ellos lo aplaudían.

Mi tío, en lugar de estar mejor, estaba cada día peor. Tenía todos los remedios en el aparador de la cocina y casi no salía de su casa, porque no pasaba momento del día en que no tuviera que tomar una pastilla.

A la semana, el laboratorio fabricante de varios de los medicamentos que él usaba lo nombró "cliente protector" y le regaló un termómetro, un frasco estéril para análisis de orina y una lápiz con el logo de la farmacia.

Tan mala suerte tuvo mi tío Damián, que a los pocos días se resfrió y mi tía lo hizo acostar como siempre, pero esta vez, además del té con miel, llamó al médico. Este le dijo que no era nada, pero le recetó Tapsín día y noche y Sanigrip con efedrina, como le dio taquicardia le agregó atenolol y un antibiótico, Amoxicilina de 1 gr. cada 12 por 10 días. Le salieron hongos y herpes y le indicacon Fluconol con Zovirax.

Para colmo, mi tío Damián se puso a leer los prospectos de todos los medicamentos que tomaba y así se enteró de las contraindicaciones, 
las advertencias, las precauciones, las reacciones adversas, los efectos colaterales y las interacciones médicas. Lo que leía eran cosas terribles. 
No sólo se podía morir, sino que además podía tener arritmias ventriculares, 
sangrado anormal, náuseas, hipertensión, insuficiencia renal, parálisis, cólicos abdominales, alteraciones del estado mental y otro montón de cosas espantosas.

Asustadísimo, llamó al médico, quien al verlo le dijo que no tenía que hacer caso de esas cosas porque los laboratorios las ponían por poner.
-Tranquilo, Don Damián, no se excite-le dijo el médico, mientras le hacía una nueva receta con Rivotril y un antidepresivo Sertralina de 100 mg. y como le dolían las articulaciones le dieron diclofenac.
En ese tiempo, cada vez que mi tío cobraba la jubilación, iba a la farmacia donde ya lo habían nombrado cliente VIP.

Esto lo hacía poner muy mal, razón por la cual el médico le recetaba nuevos e ingeniosos medicamentos. Llegó un momento en que al pobre de mi tío Damián las horas del día no le alcanzaban para tomar todas las pastillas, 
por lo cual ya no dormía, pese a las cápsulas para el insomnio que le habían recetado. 

Tan mal se había puesto que un día, haciéndole caso a los prospectos de los remedios, se murió.

Al entierro fueron todos, pero el que más lloraba era el farmacéutico.

Aún hoy, mi tía afirma que menos mal que lo mandó al medico a tiempo, porque si no, seguro que se hubiese muerto antes.

Este e-mail está dedicado a todas mis amistades, ya sean médicos o pacientes..!!! Ah, si no hubiera tomado nada y hubiese seguido con su régimen sanito con pollo sin piel, pavo, lentejas, porotos, aceite de oliva, frutas, verduras de todos colores, poca sal y nada de azúcar, y con una copita de vino tinto cabernet sauvignon y caminando dos mil pasos diarios estaría vivito y coleando. 

Cualquier semejanza con la realidad no es pura coincidencia...

viernes, 15 de febrero de 2013

¿Qué fue primero, el huevo o la naranja?


Esta imagen muestra algo extraño, no se sabe muy bien si es un huevo que se transforma en naranja, o una naranja que se transforma en huevo. Pero la respuesta es clara: el huevo facilita un importante aporte de vitamina A y la naranja de vitamina C. Un huevonaranja o una naranjahuevo, son cosas que no existen, pero lo que sí existía era AC-Crisina, un complemento idóneo en el tratamiento antiinfeccioso con el mejor sabor a naranja natural que ningún laboratorio farmacéutico haya nunca conseguido.

El aporte de vitaminas A y C asegura el equilibrio defensivo en las situaciones de crecimiento o mayor desgaste a que nuestro organismo se encuentra con inusitada frecuencia. Por eso, lo primero no es ni el huevo ni la naranja, sino AC-Crisina...

jueves, 14 de febrero de 2013

A Bugs Bunny le habría gustado


Una zanahoria rematada en una naranja hubiera resultado un alimento sumamente apetecible para Bugs Bunny y para cualquier conejo, pero seguro que más les habría gustado el insuperable sabor a naranja natural de AC-Crisina. 
Esta fusión gráfica de una zanahoria y una naranja representaba el importante papel que las vitaminas A y C representan en el organismo, en especial en numerosas situaciones de carencia. De hecho, las vitaminas A y C sitúan al organismo en óptimas condiciones, potenciando sus defensas en las frecuentes e inaparentes situaciones de minuscarencia originadas por ejemplo por las infecciones. 
En estos casos, protegen epitelios, mucosas y estructuras glandulares (vitamina A), actuando como una auténtica barrera frente a la infección. Además, potencian las defensas orgánicas con una evidente acción antiinfecciosa inespecífica (vitamina C)...

miércoles, 13 de febrero de 2013

Lo mejor del árbol y de la huerta


En el árbol del naranjo se encuentra un alimento rico en vitamina C, la naranja; y en la huerta se encuentra otro alimento rico en vitamina A, el tomate. Juntos forman un buen complemento de vitaminas A y C, pero hasta hace poco el médico era más partidario de recetar medicamentos que recetar regímenes alimenticios y en tal sentido AC-Crisina era la elección ideal: además de tener garantizadas las cantidades idóneas de ambas vitaminas, tenía un insuperable sabor a naranja natural. Y es cierto, nadie consiguió igualar nunca el sabor de este producto.

Y el aporte de vitaminas A y C también está indicado en el embarazo y lactancia, en el tratamiento con anovulatorios (esto es algo desconocido pero ya se publicó un estudio en este sentido en el Medical News, sep 1973), infecciones viriásicas y bacterianas, y como coadyuvante en cicatrizaciones en cirugía tocoginecológica.

Como podéis ir viendo por esta serie de tarjetones publicitarios, el aporte especial de vitaminas A y C era de interés para muchas especialidades médicas, bueno, en realidad para sus pacientes...

martes, 12 de febrero de 2013

Una mazorca muy extraña


Algo raro tenía esta mazorca de maíz; la parte superior no era como las demás sino que parecía... una naranja! Para esta campaña del complejo de vitaminas A y C de Latino-Syntex, mi equipo de dibujantes y yo nos convertimos en jovencitos Frankenstein: fuimos seleccionando alimentos ricos en vitamina A y los fusionamos con la naranja, símbolo tradicional de alimento rico en vitamina C. De esta forma centrábamos la atención en lo importante que era aportar estas dos vitaminas sobre todo como complemento de los tratamientos antiinfecciosos. En este caso, la fusión fue entre una mazorca de maíz y nuestra clásica naranja.

Porque, por si no lo sabéis, un complemento de vitaminas A y C está indicado en infecciones respiratorias, gripe, estomatitis, gingivitis, glositis, orzuelos, oftalmias, debilidad, anorexia, avitaminosis, edad avanzada... y si encima tiene un excelente sabor a naranja natural es que estamos hablando de AC-Crisina...

lunes, 11 de febrero de 2013

Se descubre una nueva especie: el pez naranja


Como responsable de la promoción de los laboratorios Latino-Syntex debía aportar nuevas ideas constantemente y fue así, como con la ayuda de mi equipo creativo, llegamos a descubrir una nueva especie piscícola: el pez naranja. Pero no era un pez de color naranja, sino que era un pez cuya cabeza era una naranja auténtica.

Dicen que el sueño de la razón produce monstruos, y este así podría parecerlo; pero nada más lejos de  nuestra intención: se trataba simplemente de destacar las ventajas de un complejo vitamínico con dos importantes vitaminas, la A y la C. Para ello habíamos ideado la unión perfecta entre un pez (fuente de aporte de vitamina A) y una naranja (fuente de aporte de vitamina C).

En aquella época (1974) no existía el Photoshop, es más, ni siquiera existían los ordenadores, ni las fotocopiadoras, ni los teléfonos móviles... pero a pesar de ello el resultado final fue asombroso (al menos para aquella época).

El producto que presentábamos era “AC-Crisina”, en tubo de 15 comprimidos de “inigualable sabor a naranja natural” (y era cierto, tenía un sabor mejor que muchos refrescos). Este tarjetón se utilizaba como cierre de la visita médica, puesto que para una asociación de vitaminas A y C tampoco había mucho que argumentar, sólo llamar la atención y recordar que al menos “AC-Crisina” era el que tenía mejor sabor y por lo tanto el paciente lo tomaría con mayor agrado.

Ese original pez naranja llamaba la atención para destacar que “AC-Crisina” era un complemento idóneo en el tratamiento antiinfeccioso...

domingo, 10 de febrero de 2013

El folleto diagonal


En esta ocasión decidimos partir mediante una diagonal el folleto para presentar Tantum-Ciclina a los Pediatras. Hasta entonces, todos los folletos (fuesen dípticos, trípticos, de 8 páginas, etc.) siempre llevaban páginas rectangulares. Sin embargo yo decidí que ya era hora de dar un giro inesperado y hacer que la portada estuviese cortada en diagonal. De esta forma, lo que en principio era un díptico quedaba convertido por arte de magia en un tríptico: después de la portada se abría una solapa y se mostraban unos argumentos; después se desplegaba la otra parte de la portada y se continuaba la visita; y finalmente se pasaba a la contraportada, en este caso, ya convencional.

Para las infecciones broncopulmonares y las infecciones ORL del niño, una asociación antibiótico-antiinflamatoria como Tantum-Ciclina, conseguía con mínimas cantidades de antibiótico unos superiores niveles hemáticos y tisulares, acortando notablemente la duración del proceso. Tantum-Ciclina, era demás muy fácil de dosificar en niños ya que se presentaba en suspensión con su correspondiente medida dosificadora.

Se hablaba en ese folleto de “las dos acciones diferenciales de un preparado”, que no eran otras que atacar la infección y proteger los tejidos, y eso era algo que conseguía Tantum-Ciclina, pero faltaba demostrarlo también de una forma visual y este atípico folleto lo consiguió...

sábado, 9 de febrero de 2013

Insólito: una radiografía-folleto


Un ejemplo curioso de las nuevas formas que siempre buscaba para sorprender al médico en el transcurso de la visita lo constituye este atípico folleto al que podríamos denominar “la radiografía-folleto”. Se trata, en efecto de una radiografía de un absceso periapical inserta en un tarjetón en donde se explicaba a los odontólogos la utilidad de Tantum-Ciclina para el tratamiento de flemones y abscesos dentales y paradentales, pulpitis, periodontititis, sialoadenitis, gingivitis, alveolitis, estomatitis, etc.

Tantum-Ciclina, era una asociación del antiinflamatorio no esteroideo benzidamina (conocido comercialmente como “Tantum”) y del antibiótico tetraciclina. La benzidamina suprime la inflamación tisular, proporciona acción histoprotectora y facilita la actuación del antibiótico. De esta forma, la tetraciclina alcanza superiores niveles hemáticos y tisulares más rápidamente y se consigue acortar la duración del proceso...

viernes, 8 de febrero de 2013

Damas y caballeros


La vitamina B12 Latino Depot se convirtió gracias a esta campaña en un digno caballero que salvó de la anemia a muchas mujeres embarazadas. Puede que también esta campaña –aunque esto último no puedo asegurarlo- estimulase la afición al ajedrez en algunos médicos. La verdad es que analizando la selección de jugadas, debidamente explicadas, que venían en contraportada, entraban ganas de ponerse delante de un tablero y estudiar cómo se habían ido desarrollando esos movimientos.

En la imagen un nuevo folleto de esta campaña, y me gusta utilizar esta palabra porque luché mucho por ella desde mis inicios en la industria farmacéutica. Hasta entonces se estaba acostumbrado a hacer folletos aislados, sin continuidad, con la simple repetición de los mismos argumentos una y otra vez. Yo luché y conseguí que la mayor parte de nuestros folletos formasen parte de grandes campañas que, además, contaban con presencia en otros medios (lo que más tarde otros creyeron inventar denominándolo “marketing mix” pero que ya hacíamos nosotros sin necesidad de darle ese nombre). En esa misma línea de campaña se desarrollaban envíos por correo, pequeños obsequios publicitarios para acompañar la visita, anuncios en revistas, presencia en congresos, etc...

jueves, 7 de febrero de 2013

Cómo embarazar a una dama


En la campaña de publicidad con damas de ajedrez embarazadas, no siempre era fácil embarazar a la dama. No podíamos caer en la monotonía y por tanto debíamos ir alternando distintos tipos de ajedrez. 

En los tradicionales, la dama era un dama, pero en los de diseño moderno como el presente, la dama sólo era una bola con un boliche arriba a modo de cabeza. 

Aún así, fui capaz –junto con mi equipo de dibujantes- de dejarla preñada para demostrar que su fiel acompañante a partir de ese momento debía ser B12 Latino Depot, “el preparado indispensable que con una sola inyección cada 4-8 semanas protege a su paciente embarazada del riesgo de aparición de anemias”.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Hay ocasiones en que la dama necesita más protección


La campaña “Hay ocasiones en que la dama necesita más protección” tuvo mucho éxito e impulsó las prescripciones de B12 Latino Depot consiguiendo además una gran notoriedad. Al establecer ese paralelismo con el ajedrez e ir mostrando en cada folleto un nuevo modelo de ajedrez, junto con una jugada histórica en los anales de este deporte, la cual era perfectamente explicada, se reforzó la imagen de marca y se dotó al preparado de una personalidad propia, llamativa, diferente, positiva y fácilmente identificable y recordable.

Cada dos meses, el visitador médico disponía de un nuevo díptico para promocionar este producto y ofrecer así al médico una imagen diferente en cada campaña, así como una diferente propuesta de ajedrez. En la imagen, otro folleto de esta campaña y la jugada de ajedrez que se mostraba y explicaba en la contraportada...


martes, 5 de febrero de 2013

El caballero que salva a la dama embarazada


Así es como me sentí yo el día que ideé esta campaña publicitaria. La dama del ajedrez estaba embarazada y en esas ocasiones, una dama “necesita más protección”.

Está claro que durante el embarazo y la lactancia aumentan los requerimientos materno de vitamina B12, cuyo déficit en muchos casos da lugar a la presencia de anemias. Pero como destacaba en el interior del folleto, “la duración de una B12 no tiene por que depender ni de excesivas concentraciones ni de inyecciones frecuentes” y eso era cierto ya que se disponía del fármaco idóneo: B12 Latino Depot. Por su presentación en un gel de monoestearato de aluminio, liberaba vitamina B12 desde el lugar de la inyección en cantidades terapéuticas útiles hasta 4-8 semanas. Durante ese tiempo, estimulaba ininterrumpidamente la eritropoyesis facilitando la síntesis proteica y favorecía posteriormente el periodo de lactancia.

Así en el interior del folleto, donde el visitador médico daba las explicaciones pertinentes, l dama del ajedrez aparecía rodeada de sus nuevos fieles escuderos, las ampollas de este fármaco.

Esta campaña, de la que se hizo –como os mostraré en próximos post- una amplia serie, guardaba un sorpresa más en la contraportada. Sabiendo que había muchos médicos aficionados al ajedrez (y aunque no lo fueran, el pretexto era válido para reforzar la asociación de ideas “Ajedrez-B12Latino”) ofrecíamos una “jugada memorable”, de esas que han pasado a la historia en el ajedrez mundial. Al médico le quedaba muy claro que él también haría una “jugada memorable” recetando este producto en las anemias del embarazo...

lunes, 4 de febrero de 2013

No juegues a los dardos con el culo del paciente


Dicho así suena muy basto, pero desde luego resultaba evidente que disponiendo de un producto como B12 Latino Depot no era necesario acribillar a los pacientes neurálgicos. La portada del folleto ilustraba perfectamente esta analogía ya que, a diferencia de otros preparados, una sola inyección era suficiente para mantener su eficacia terapéutica durante al menos dos meses.

Esa simple ampolla que parecía contener jugo de tomate, contenía en realidad 1 cc equivalente a 1.000 mcg y se administraba de forma intramuscular mediante una inyección “completamente indolora” (doy fe de ello, o mejor dicho, da fe de ello mi culo, ya que al igual que los grandes investigadores a mi también me gustaba experimentar en primera persona aquello que debía publicitar).

Con B12 Latino Depot se hacía diana fácilmente, un acierto total tanto en las anemias como en las afecciones neurológicas. En estas últimas ofrecía además una acción neurotrófica, estimulando la nutrición de la fibra nerviosa; una acción mielinizante, conservando la integridad de las fibras mielínicas del SNC y periférico y evitando la degeneración de las mismas; y una acción antálgica, atenuando o suprimiendo el dolor al restaurar la alteración del nervio...

domingo, 3 de febrero de 2013

Una sola inyección para las afecciones neurológicas


En todos los trastornos neurológicos, especialmente en sus manifestaciones dolorosas, la carencia de vitamina B12 juega un papel importante. Pero la acción de la Vit. B12 siempre es fugaz, aun cuando se empleen dosis elevadas, ya que la mayor parte es eliminada a las pocas horas por el riñón. Sólo un producto como B12 Latino Depot era capaz de proporcionar una eficacia terapéutica real durante 2 ó 3 meses por su acción retard comprobada.

Aun cuando el mayor campo terapéutico lo constituían las anemias del embarazo, también en neuritis, radiculitis, neuralgias, herpes zoster, neuropatía y reticulopatía diabética, etc. resultaba interesante este preparado que hacía desaparecer o atenuaba los cuadros dolorosos, activaba la división celular mitótica y favorecía la síntesis proteica y, por supuesto, estimulaba ininterrumpidamente la eritropoyesis durante 2 ó 3 meses con una sola inyección...

sábado, 2 de febrero de 2013

El único medicamento con garantía


Durante el embarazo y en el periodo de lactancia, aumentan los requerimientos maternos de vitamina B12 cuyo déficit, en muchos casos, da lugar a la presencia de anemias.

Los tratamientos habituales presentan el inconveniente de la acción siempre fugaz de la Vit. B12 al eliminarse la mayor parte de la dosis administrada, en el curso de unas pocas horas por el riñón. Por ello, aun cuando se empleen dosis muy elevadas, los niveles hemáticos útiles se alcanzan durante períodos muy breves.

Sólo un producto, “B12 Latino Depot” era capaz de proporcionar una eficacia terapéutica real hasta 2 ó 3 meses con cada inyección, permitiendo cubrir todas las necesidades del embarazo. De hecho, una inyección de este producto (1.000 gammas) estimulaba ininterrumpidamente la eritropoyesis hasta 2 ó 3 meses, facilitando la necesaria síntesis proteica.

Esta campaña de publicidad dejaba bien claro cómo B12 latino Depot era “un producto en la cumbre de la eficacia” y tanto era así que se destacaba cómo “la actividad de cada uno de los lotes fabricados es comprobada clínicamente sobre un grupo de pacientes con anemia perniciosa, rechazándose todo lote que no sea capaz de mantener la eritropoyesis durante un período de 2 meses”.

¿Hay algún medicamento que ofrezca hoy en día este tipo de garantías?...

viernes, 1 de febrero de 2013

Los experimentos, con gaseosa


Uno de los medicamentos más utilizados a lo largo de la historia en el campo de la psiquiatría ha sido el Haloperidol, un fármaco que armoniza las funciones reguladoras de las estructuras nerviosas sin ejercer acción depresora sobre el Sistema Nervioso Central.

También el campo de la pediatría tiene utilidad, sobre todo para combatir trastornos de la conducta y del carácter, crisis afectivas, inquietud con irritabilidad, tics y tartamudeo, ansiedad, fenómenos obsesivos, dolores abdominales, náuseas y vómitos de repetición, anorexia nerviosa, enuresis nocturna o terrores nocturnos.

Para los niños, este medicamento proporciona una rápida sedación del nerviosismo, libre de efecto hipnótico, mejora la capacidad de concentración, inhibe la agitación y la agresividad facilitando el contacto con el niño, disminuye la tensión emocional, favorece el sueño sin provocar somnolencia ni fatiga, y posee un intenso efecto antiemético y espasmolítico. En los niños, la dosis puede oscilar entre los 0,4 y 0,5 mg/día, repartidos en dos tomas, en menores de cinco años. Para los mayores de esa edad, la dosis oscilaría entre los 0,75 y 1 mg/día, repartidos en dos tomas.

Para el médico –ya que este medicamento debe utilizarse siempre bajo prescripción y control médico continuado- supone una gran tranquilidad ya que, a diferencia de los tranquilizantes fenotiazínicos, tioxantenos o benzodiazepínicos, no produce atonía ni hipotonía muscular. De igual forma su menos toxicidad le hace aventajar a los habituales tranquilizantes tricíclicos.

Sin embargo no sabíamos si un producto tan “psiquiátrico” como el Haloperidol podría tener cabida en los médicos generales y pediatras, y si estos aceptarían un “Haloperidol infantil” o lo verían con recelo por su imagen de medicamento de los psiquiatras. Para salir de dudas y antes de arriesgarnos a lanzar un producto que luego fracasase comercialmente, hicimos un mercado de prueba. Preparé este folleto y se presentó durante unos meses a los médicos generales y pediatras de dos provincias. Al cabo de ese tiempo se comprobó que la sombra de la imagen psiquiátrica era muy alargada, y por mucho que demostrásemos lo fácil de su manejo, la tranquilidad que ofrecía tanto al médico como al niño, etc., eran muy pocos los médicos que se atrevían a recetarlo y por consiguiente este producto jamás llegó a ver la luz, salvo esos pocos meses en aquellas dos provincias en donde se hizo la prueba.

Cuando se tienen fundadas dudas, mejor hacer antes una prueba. Ya lo dice el refrán: “los experimentos, con gaseosa”. Así lo hicimos nosotros (cuando aún nadie utilizaba estas técnicas de marketing en la industria farmacéutica española) y nos ahorramos un fracaso comercial...