sábado, 28 de febrero de 2015

Nunca dejaremos de intentarlo

(AZprensa) Durante algo más de un año, la revista “Información al Día” estaba encabezada por un “Editorial” en donde el responsable de su edición (el mismo que suscribe este espacio informativo) reflejaba el pensamiento de la organización farmacéutica responsable de su edición. Se trataba en esas líneas de dar a conocer “qué es, cómo piensa y qué hace” dicha compañía y la respuesta que se ofrecía no podía ser más clara: “una compañía farmacéutica orientada claramente a mejorar la salud de las personas, explorando para ello todas las posibilidades a fin de abrir nuevos caminos”.

Uno de aquellos editoriales se titulaba, precisamente: “Nunca dejaremos de intentarlo”. En el mismo se decía, entre otras cosas que:
“Cuando se trata de devolver la alegría de vivir a los enfermos, no debe haber lugar para el conformismo, por lo que la investigación constante se muestra como el único camino capaz de aportar mejores soluciones.
Durante el último siglo los avances de la Medicina han sido constantes y gracias a ello las enfermedades tienen un mejor pronóstico y los pacientes disfrutan de una mejor calidad de vida. También los familiares, personas que viven y padecen conjuntamente con los enfermos sus consecuencias, son beneficiarios de estos avances.
Sin embargo, más allá de la pura ciencia está la persona y es por ello que nuestro objetivo de reducir el riesgo, la prevalencia y el impacto de la enfermedad, no tiene otra finalidad que incrementar la esperanza y la calidad de vida de esas personas.

Detener el sufrimiento y encontrar la curación de las enfermedades que continúan azotando a la humanidad es algo que quizás nunca consigamos pero, desde luego, nunca dejaremos de intentarlo”.

viernes, 27 de febrero de 2015

Una corbata con cerditos

(AZprensa) El británico Jon Symonds (en la imagen) se mostró desde el principio como uno de los más jóvenes y prometedores directores financieros de la industria farmacéutica internacional. Suya fue la responsabilidad financiera del grupo farmacéutico AstraZéneca durante su fusión y los primeros años tras la misma. Supo conjugar la visión económica y el rigor de los números con una personalidad amable, sencilla y cercana.

Siempre se mostró cercano y amable con los periodistas y era uno de los blancos preferidos para cualquier periodista que acudiese a alguna de las ruedas de prensa que regularmente se celebraban en Londres para comunicar los resultados económicos anuales. Tras la correspondiente sesión oficial informativa y la posterior rueda de prensa en la que solían darse cita más de 60 periodistas de toda Europa e incluso siempre se veía por allí a alguno de Estados Unidos y de Japón, venía la parte lúdica con la visita a algún lugar emblemático de Londres y la posterior cena en el mismo. Valgan como ejemplos de esos escenarios la Torre de Londres, o el Puente de Londres, o el Museo Aspley House, o el edificio de la Bolsa de Londres o la casa de los padres de Diana de Gales... sitios todos ellos tan exclusivos que dudo que otros mortales (sólo algunos y excepcionales afortunados) hayan tenido la ocasión de cenar allí mismo.

Sin embargo, y como anécdota, para un grupo de periodistas españoles lo que más llamó la atención de Jon Symonds fue la colorida corbata llena de simpáticos cerditos que llevaba en tan exclusivo acontecimiento. Así lo reconoció él con una amplia sonrisa cuando los periodistas se lo hicieron notar.

jueves, 26 de febrero de 2015

Primera elección en caso de rinitis

(AZprensa) Pruebas objetivas como las mediciones PNIF, utilizando un medido de flujo nasal para determinar los flujos inspiratorios nasales, han confirmado la superioridad de los corticoides nasales en el tratamiento de la rinitis, así como la superioridad de la budesónida que requiere menos dosis que tros corticoides de aplicación nasal.

Tal como explicó el Dr. Niels Myging, “la evidencia de que la rinitis alérgica es una enfermedad inflamatoria está fuera de toda duda. A diferencia de los antihistamínicos, que no tratan la inflamación subyacente asociada a la enfermedad, los esteroides nasales sí lo hacen. Estos datos corroboran con gran cantidad de evidencia que los médicos pueden reducir la dosis de esteroides nasales manteniendo sin embargo la eficacia al tratar a los pacientes con budesónida; un hecho importante para los pacientes y para los médicos preocupados acerca de los posibles efectos secundarios de los esteroides”.

miércoles, 25 de febrero de 2015

¿Cuándo nació el tratamiento a demanda?

(AZprensa) El denominado tratamiento a demanda (aplicado a la enfermedad por reflujo gastroesofágico o ERGE) es aquél mediante el cual el paciente mantiene controlada su enfermedad tomando la medicación a su criterio en función de la detección de sus síntomas. Un paciente con ERGE nota en seguida cuando va a aparecer un empeoramiento de su enfermedad; en ese momento toma un comprimido del medicamento adecuado y los síntomas remiten, no necesitando más medicación hasta el siguiente amago de síntomas que ocurrirá varios o muchos días después. El medicamento adecuado para este tipo de tratamiento es el denominado “inhibidor de la bomba de protones” una familia de fármacos de los que existen en el mercado varias decenas de marcas y genéricos diferentes; pero ¿cuándo y cómo se aprobó por primera vez en Europa este tipo de tratamiento?

La respuesta es: el año 2000 con motivo del lanzamiento al mercado del nuevo inhibidor de la bomba de protones esomeprazol.

martes, 24 de febrero de 2015

Yo invito: tú pagas

(AZprensa) Esta fórmula está muy en boga en muchos ámbitos, incluidas las compañías internacionales. Un caso llamativo como fue la creación del European Institute of Healthcare (Instituto Europeo de Salud, EiH), una iniciativa puesta en marcha por la central europea de un laboratorio farmacéutico y que consistía en organizar siete simposios anuales (cada uno sobre un área terapéutica diferente que era, claro está, aquellas siete áreas en donde operaba dicho laboratorio) a los que se invitaría a un determinado número de médicos de cada país. Toda la organización corría a cargo del responsable de Relaciones Públicas de la central europea el cual subcontrataba a las mejores agencias de publicidad, de organización y gestión, de viajes, de traducción, etc., sin reparar en gastos porque... efectivamente esos gastos se cargaban proporcionalmente a las organizaciones de aquél laboratorio en cada uno de los países.

¿Y si los responsables nacionales de ese laboratorio no querían participar porque la idea no les resultaba apetecible o porque la consideraban muy cara? La respuesta venía en inglés con una sola palabra: “mandatory”. Esto es: obligatorio.

Durante cinco años se vinieron celebrando esos simposios y durante cinco años cada organización nacional del laboratorio tuvo que ir pagando a regañadientes aquellos desorbitados emolumentos a su sede central. ¿Cuál fue el resultado? Es fácil adivinar, pasaron sin pena ni gloria por la sencilla razón que todas las organizaciones nacionales que participaban de forma obligatoria lo hacían por pura obligación, sin el más mínimo interés ni entusiasmo.

Los testigos presenciales de dichos congresos reconocen que fueron realmente buenos desde el punto de vista científico y de organización, pero carecieron de trascendencia mediática y científica porque ninguna organización local comulgó con la idea y simplemente se limitaron a pagar lo que les exigían desde central sin hacer nada más.

Lamentablemente se perdió una excelente oportunidad de crear imagen de empresa al no dedicar presupuesto y esfuerzo local en la divulgación posterior del contenido de aquellos simposios. Y es que cuando algo se hace única y exclusivamente por obligación no puede dar buenos resultados.

lunes, 23 de febrero de 2015

A falta de presupuesto: canje

(AZprensa) En septiembre del año 2000 se celebró el primer aniversario de la revista “Información al Día”, una revista que el autor de este espacio informativo estuvo editando con éxito durante más de siete años, y con tal motivo se ofreció a los lectores la posibilidad de ganar un fin de semana en un hotel de lujo; para ello sólo tenían que recortar un cupón que se insertaba en la misma y enviarlo a la redacción. Pero ¿con qué presupuesto se contaba para ofrecer tal premio?: Ninguno, es decir: cero.

¿Cómo se hizo? Pues muy sencillo: puestos en contacto con el hotel Royal Sherry Park, de Jerez, (un hotel que estaba haciendo una campaña de promoción dirigida a las empresas) se les ofreció dedicarle un espacio de publicidad en la revista a cambio de un fin de semana gratis para el ganador del sorteo... y aceptaron. De esta forma, las páginas de “Información al Día” anunciaron a sus lectores este sorteo mostrando amplia y sugerente información sobre el destino que habría de disfrutar la pareja ganadora. Para el hotel fue una publicidad barata y para la revista un premio atractivo que aumentó la fidelidad de los lectores y no digamos ya la de la pareja que finalmente se alzó con el premio.

domingo, 22 de febrero de 2015

Ciencia y tesnología daimieleña

(AZprensa) Si algún científico quiere ir a trabajar a Daimiel (Ciudad Real), lo primero que debe hacer es aprender el idioma daimieleño y en especial toda la terminología científica que se utiliza en el denominado “País del to, cucha y arrea”.

Para empezar repasaremos las unidades de medida. Aunque dichas unidades de medida se utilizan o utilizaron también en otros lugares, debemos empezar por reseñar una realmente autóctona: la cuerda. En efecto, la cuerda es una medida daimieleña del terreno que equivale a 6.600 metros cuadrados.

Otra medida peculiar es la fanega cuya unidad de medida no es uno sino medio; es decir, un cajón de madera que sirve para medir los cereales y en el que caben unos 22 litros. Así, una fanega y media es el equivalente a una hectárea, ya que el grano contenido en media fanega (el citado cajón) da para sembrar esta superficie de terreno.

En longitud, así a lo bestia, tenemos la legua (5.572 metros y 7 decímetros). En peso, la libra (460 gr) que a su vez se subdivide en 16 onzas (287 gr). Y si queremos contar por unidades, saber que una ocena son 12 (por ejemplo, “una ocena güevos”, son 12 huevos).

Una medida típica de líquidos es el azumbre (unos 2 litros, más o menos), y una medida típica de áridos es el celemín (4,625 litros). Tanto uno como otro se subdividen en cuartillos que, como su nombre indica, son la cuarta parte de cada uno de ellos.

Pero esto no significa que no se utilice también el sistema métrico decimal, ya que este se utiliza igualmente, aunque a su manera, siendo la medida más popular el cuartoymitá (375 gr).

Sin embargo, donde la creatividad ha alcanzado las más altas cotas es en el amplio abanico de unidades inespecíficas de medida, con las cuales todos se entienden perfectamente. Algunas de las más populares son las miajas (un poco de algo), que a su vez se subdividen en miajilla (si es menos que una miaja) o en miejón (si es más que una miaja).

El instrumento de medida en este campo es el ojímetro, el único instrumento de medida en todo el mundo que es incorpóreo y que no exige ningún esfuerzo. Valiéndonos del mismo podemos medir las cosas por pizcas (si esa pequeña cantidad se toma entre dos dedos), puñaos (si la cantidad cogida cabe dentro del puño), cacho, peazo o piazo (una cantidad que puede cogerse con la mano), tajá (si es una cantidad generosa) o rulajas (si está cortado en partes iguales y proporcionadas). Y si lo que hay que medir de manera inespecífica es un líquido, entonces se habla de gotas (“no meches mucho vino sólo 4 gotas”, que quiere decir: “no me sirvas mucho vino, sólo un poco”).

Para un país tan peculiar no es de extrañar que los medios de acarreo (o sea, de transporte) sean igualmente peculiares. El más ecológico es la becicleta (bicicleta), pero a los ciudadanos les gusta motorizarse y por eso abundan las amotos (motos) y amotillos (motocicletas), los autos (automóviles) que si son de la marca Ford se llaman foritos y si son muy grandes y ostentosos se llaman aiga. Y ya si vamos todos juntos, para eso está el otobús (autobús), que en Daimiel tiene nombre propio: Laísa (contracción de “la” y “AISA”, que algún gracioso dijo que tales siglas correspondían a Asientos Incómodos Sucios y Asquerosos). Finalmente, si se quiere volar, para eso están los viones (aviones), aunque por desgracia el aeropuerto de Ciudad Real ya se ha cerrado. En cambio para guardar los demás vehículos se dispone de cochera (garaje) y allí es donde se suelen cambiar los gomáticos (neumáticos) cuando están gastados, y en donde se pinta la carrocería para evitar que se amoezcan (del verbo amoecer, es decir, oxidar).

En fin, todo científico que se precie tendrá a su disposición un montón de paratos (aparatos con alguna utilidad específica) y sin duda también muchos cachivaches (aparatos que no se sabe muy bien para qué sirven).  Seguro que en su casa cogen (caben) muchos de ellos y no hay duda que serán personas muy leídas (cultas), digo más, listismas (listísimas). Sin duda dispondrán de una arradio (radio) o de un arradiejo (transistor), y más de una vez se verán en la tentación de dejarlo descuajeringao (separadas todas sus piezas) para analizarlo en profundidad y resolver cualquier poblema (problema). Cuando por fin lo arreglen podrán decir que eso chuta (funciona) y si deciden venderlo podrán ajustar (negociar) un buen precio con el que poder pagar su pechería (cuota anual de pertenencia a una asociación).

La ciencia en Daimiel ha dado muchos adelantos, desde el asperón (piedra de arenisca de cemento silíceo usada para frotar la ropa cuando se lava) hasta los chuflitos (pitorros que van desde el del botijo hasta los de los aspersores para el riego), pasando por las trompetillas (audífonos), los materiales lásticos (elásticos), el plesiglás o plexiglas (o sea, el plástico) y los insecticidas como el fli (viene de la palabra inglesa “fly” ya que se utiliza contra las moscas y cualquier insecto volador) o la famosa palmeta (herramienta para matar moscas, compuesta de mango y una superficie plana con rejilla que permite espanzurrar las moscas contra cualquier superficie plana).

En conclusión, aquí tenéis maomeno (o sea, más o menos) unas nociones básicas de la ciencia y tesnología (tecnología, que no lo había aclarado antes) daimieleña. No olvidéis que fue aquí donde comprendieron que el relente era frío, que el yelo era hielo, que la solanera era calurosa, y quizás por ello y por cómo está evolucionando el mundo, inventaron –entre otros muchos conceptos- el de cambio climático, al que llamaron: dimudación.

Fuente: “Diccionario Daimieleño-Español” http://www.bubok.es/libros/216387/Diccionario-Daimieleno--Espanol

sábado, 21 de febrero de 2015

La endoscopia es fundamental para diagnosticar EEI

(AZprensa) Todos aquellos gastroenterólogos con interés en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) pueden encontrar en “Endoscopy in inflammatory bowel disease” una útil herramienta para acceder a las últimas novedades sobre todos los procedimientos endoscópicos necesarios en este tipo de pacientes.

En cuanto a los aspectos más novedosos del libro el Dr. Luis Abreu como Jefe de Servicio de Gastroenterología del Hospital de Puerta de Hierro Majadahonda afirma que “la endoscopia se ha convertido en un pilar fundamental para el diagnóstico, la evaluación y el seguimiento de los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal y entre sus principales novedades cabe destacar el desarrollo de la endoscopia de intestino delgado que nos permite el acceso a tramos de intestino delgado anteriormente inaccesibles”.

Se trata de una obra internacional escrita en inglés en el que han participado un nutrido grupo de autores nacional e internacionales (58 en total), todos ellos especialistas de referencia en esta enfermedad y que ha visto la luz gracias al apoyo de la compañía biofarmacéutica AbbVie.

De la importancia de esta enfermedad baste decir que cada año se diagnostican 2.000 nuevos casos en nuestro país en donde afecta unas 130.000 personas.
(En la imagen algunos de los autores del citado libro). 

viernes, 20 de febrero de 2015

La psoriasis al alcance de todos

(AZprensa) Con objeto de dar a conocer la psoriasis, facilitar su diagnóstico y mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen, AbbVie ha presentado “psoriasisACTÚA”, un nuevo espacio digital con información personalizada dirigido a pacientes con psoriasis.

Esta nueva web proporciona al paciente herramientas para obtener información individualizada sobre todos los aspectos y pasos a seguir en el adecuado manejo de la enfermedad. De esta manera, a través de cinco preguntas, el paciente obtendrá unas pautas personalizadas sobre su psoriasis, accediendo a las explicaciones de un dermatólogo.

Asimismo, la nueva página web, “psoriasisACTÚA”, proporciona información sencilla y muy concreta sobre cómo ayudar a los pacientes a mejorar su calidad de vida. El formato ordenado y la estructura del site facilitan el acceso y la búsqueda de información; además los contenidos visuales apoyados en vídeos e infografías complementan las explicaciones y consejos.

A través de www.psoriasis.es, cualquier persona puede saber qué es la artritis psoriásica, cómo se detecta, las afectaciones que produce y los tratamientos actuales. Junto a ello, además de resolver las dudas principales sobre la patología, el interesado podrá realizar un test para saber si presenta los síntomas de esta enfermedad, si bien ha de ser su dermatólogo o su reumatólogo quién haga el diagnóstico definitivo.

Los cambios en Sanidad los deben liderar los profesionales sanitarios

(AZprensa) El Colegio de Médicos de Navarra inaugurará el próximos 26 de marzo un curso semipresencial para formar a los médicos y que sean los profesionales sanitarios quienes lideren los cambios que necesita nuestro Sistema nacional de Salud.

El curso de “Gestión clínica por procesos” se desarrollará de marzo a junio, para formar a los médicos en gestión clínica para sistematizar y ordenar los procesos de atención sanitaria de manera eficiente, basados en evidencia científica y con la participación de los profesionales desde la trasparencia y la evaluación de resultados.

En este sentido, Alberto Lafuente, vicesecretario del Colegio de Médicos de Navarra y coordinador del Curso, subraya la importancia de la formación de los médicos en Gestión Clínica con el fin de “mejorar el Sistema Nacional de Salud y para que sean los profesionales sanitarios los que lideren los cambios necesarios”. Añade que el curso “no solo está dirigido a jefaturas clínicas, sino a todos los médicos de atención primaria y especializada que, en su actividad, enfrentan dilemas de decisión, interactúan con otros profesionales, estandarizan y desarrollan procesos y quieren participar activamente en la organización de sus unidades y servicios”.

El Colegio de Médicos de Navarra subvencionará parcialmente el curso a sus colegiados y el plazo de preinscripción se cierra el próximo 6 de marzo. Más información en:

jueves, 19 de febrero de 2015

Hoy no vengo a hablar de mi libro

(AZprensa) Uno de los errores más frecuentes que cometen los responsables de los laboratorios farmacéuticos cuando patrocinan la edición de un libro, para luego utilizarlo como regalo promocional en la visita médica, es organizar una Rueda de Prensa para presentarlo. Y esto es algo que se está haciendo constantemente.

Por una parte, el laboratorio se ha gastado mucho dinero y quiere que esa inversión “luzca” y para ello consideran que lo mejor es hacer una Rueda de Prensa para que todos los medios hablen gratis de ese libro (piensan también, equivocadamente, que en esas supuestas informaciones hablarán mucho y destacado del “patrocinador” del libro). Por otra parte, el autor “engorda” de satisfacción sólo al pensar en una sala repleta de periodistas mientras el habla de “su” libro.

Puestas así las cosas, la papeleta es para el Departamento de Comunicación o la Agencia de Comunicación. Conseguir que vayan periodistas a esa Rueda de Prensa es tarea poco menos que imposible. Cada vez hay menos periodistas en los medios y no pueden salir a cubrir una información que pueden escribir tranquilamente en su redacción si reciben un ejemplar del libro y un pequeño resumen del mismo. Además, lo normal es que eso vaya a la sección de “libros”, en donde el encargado publicará la portada y un pequeño pie de texto resumiendo el libro.

Como el interés de la convocatoria suele ser nulo se recurre a otros ardides (una comida, ofrecer entrevistas individuales con el autor, poner publicidad, pedir que les devuelvan algún favor y acudan... Y al final, van los que van; sólo unos poquitos medios atraído allí más por compromiso que por otra cosa. Los encargados de la organización, si ha sido listos, habrán invitado a otros médicos y colaboradores para que en la sala haya algo más que cuatro periodistas.

Después de todo esto llega la Rueda de Prensa y ¡horror! Allí no se habla del libro sino que todo es un rosario de agradecimientos (a los colegas, al hospital, al maestro...) y de descripciones del trabajo que se ha hecho (que si las ilustraciones, que si el papel, que si la revisión de textos...), es decir, se habla de todo menos del contenido del libro que debería ser lo verdaderamente importante.

Lo que hay que hacer

Salvo muy contadas excepciones, un libro no es materia suficiente para hacer una Rueda de Prensa. Esto deberían saberlo y tenerlo muy claro los autores y los altos directivos de los laboratorios. La obligación de los responsables de comunicación de los laboratorios o de las agencias, es exponer este hecho, pero qué duda cabe que ellos son unos “mandados” y tendrán que seguir las instrucciones de sus jefes o contratadores.

Pero sí que se les puede decir que la edición de un libro es materia suficiente (normalmente acompañada de cóctel y acción social correspondiente) para hacer presentaciones a médicos, a quienes se destaque lo más interesante del contenido del libro y se les ofrezca un debate posterior sobre dicho contenido, contando para ello con el autor y con otros expertos en el tema.

Si a pesar de todo, los que mandan exigen la celebración de la Rueda de Prensa, ésta deberá dejar de lado los agradecimientos y centrarse no ya en los contenidos del libro sino en los aspectos más innovadores y/o más polémicos de dicho libro, estos son los que atraerán el debate y el interés tanto de los médicos como de los periodistas.

Cuando en este caso, se envíe la Convocatoria a dicho acto, ésta no debería decir que se trata de la “presentación de un libro” ya que el periodista pensará “no tengo tiempo, que me manden el libro y ya escribiré algo si me interesa”; sino que debería destacar alguna de las aportaciones o aspectos polémicos de dicho libro y decir que tal experto hablará sobre ese tema. Ya hacia el final de la Rueda de Prensa, y cuando el contenido de interés haya sido expuesto, el autor dirá que ese contenido está a su disposición en el libro que se les entregará a la salida junto con un resumen de todo lo expuesto.

También es importante señalar que, como en las informaciones que escriban los periodistas no se hablará del patrocinador, la forma de solventarlo es incluir a un portavoz del laboratorio para que intervenga no sólo presentando, sino aportando también contenido de interés para los periodistas. DE esta forma, las informaciones recogerán que también el Dr. Tal, director médicos del laboratorio tal, anunció que o adelantó que... y así quedará incluido el nombre del laboratorio en la información.

Adicionalmente, el autor y el portavoz del patrocinador estarán a disposición de los periodistas para atenderlos uno a uno; mientras que los responsables de la organización enviarán libro y nota a todos los medios, y posteriormente libro y reseña a las secciones de libros de los medios que dispongan de las mismas.

Pero sobre todo, y lo que es más importante: lo que interesa de un libro no es que se haya escrito ese libro, es su contenido; y lo que interesa del contenido de un libro es aquello que se salga de lo normal, lo más desconocido, lo más sorprendente. De eso es de lo que en definitiva van a hablar los medios. Si se quiere contar otras cosas sólo vamos a conseguir desviar la atención a aspectos que no son de su interés y por tanto no van a publicar.

Por consiguiente, la Ruedas de Prensa no deben ser para presentar un libro, sino sólo –si eso es cierto- para presentar esa aportación innovadora o polémica que propone el autor, quien por cierto, la ha reflejado en el libro que les entregaremos al final.

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿Quién puede matar a un libro?

(AZprensa) El libro es una de las herramientas promocionales más útiles en visita médica y es también uno de los aliados más fieles de las Relaciones Públicas; sin embargo muchos laboratorios no saben negociar (o no se atreven a hacerlo) y desaprovechan todo su potencial

Los médicos son, por lo general, grandes aficionados a la lectura, muchos de ellos son además escritores que desean ver su obra publicada, y todos ellos tienen necesidad de poner al día sus conocimientos para lo cual la lectura de libros de su especialidad resulta imprescindible. Puestas así las cosas queda clara la utilidad del libro como regalo promocional de los laboratorios y como herramienta de Relaciones Públicas para satisfacer el ego de los médicos autores que suelen ser líderes de opinión en la materia abordada en sus libros.

Sin embargo, cuando revisamos muchos de esos libros que se han entregado en la visita médica como regalo promocional, nos encontramos con que es difícil recordar qué laboratorio lo ha regalado ya que son muchos los libros que recibe el médico a lo largo del año y la mayor parte de las veces el logotipo del laboratorio o del producto que asume el coste del libro sólo viene –en la mejor de las ocasiones- en la contraportada. Sí, un pequeño logo en contraportada como “compensación” a quien ha pagado todo el coste y la distribución. Otras veces es peor aún: ni siquiera viene el logo en el libro sino que tan sólo se hace un pequeña referencia al patrocinador en los textos de agradecimiento o en la introducción del libro. ¿Y para eso se ha gastado tanto dinero el laboratorio? Las “herramientas promocionales” están hechas para que la marca se visualice y recuerde fácilmente, y esto es algo que brilla por su ausencia en numerosas ocasiones.

Con frecuencia sucede que el autor del libro no quiere que su libro “sea un anuncio”. Es cierto, a veces hemos visto incluso libros que en su interior llevan cuatro u ocho páginas a todo color reproduciendo el folleto promocional del producto. Eso ya es pasarse y convertir el libro en pura “propaganda” en el sentido más despectivo del término. Por este motivo, muchos autores le tienen alergia a que aparezca el dichoso logo en portada y sólo aceptan una breve reseña del patrocinador en la parte de agradecimientos; eso sí, en lo que no dudan es en reclamar que la financiación y distribución de la obra sea a cargo del laboratorio.

Cualquier manual básico de negociación nos indica que en todo acuerdo deben ganar las dos partes, y no hay nada indecoroso en que un logotipo esté visible en la portada de un libro; sobre todo cuando, además, cualquier persona interesada en que le regalen un ejemplar de ese libro tiene que saber a qué laboratorio debe acudir para pedirlo, y si éste no aparece, su distribución no llegará –precisamente- a quienes han demostrado más interés en él.

La solución es clara, el médico debe aceptar que la marca vaya suficientemente visible en la portada (sobre todo porque las referencias que luego se hacen a los libros en revistas, webs, etc., reproducen las portadas de los libros y si el logo está visible en ellas entonces obtendrá de esta forma una importante difusión adicional. Pero...¿y si el médico no acepta? Muy fácil: hay muchos otros médicos y editoriales que sí aceptarán.

Pero no quiero ser tan simplista como para citar lo del logo en la portada como único fin de la negociación. Cuando a un médico se le da la oportunidad de publicar y difundir su libro, el autor debe ser agradecido y aceptar otras acciones que, en definitiva, también serán beneficiosas para su prestigio. Por ejemplo, debe estar incluida en el acuerdo: la participación del autor en una o varias presentaciones del libro en distintos foros profesionales; la concesión de entrevistas (gestionadas por el Gabinete de Prensa del laboratorio) a diversos medios de comunicación; la aceptación por parte del autor de que el laboratorio incluya el anuncio del libro en sus propios medios (webs, revistas, etc.) o incluso lo anuncie publicitariamente en revistas especializadas o a través de cualquier otro soporte publicitario; la difusión del libro en congresos médicos y reuniones científicas, etc.

En general, la edición del libro no debería limitarse a su edición sino que debería ir acompañada de una amplia campaña de difusión tal como acabamos de mencionar. Es decir, el citado libro debe ser el eje central de una campaña de comunicación que se articule en torno a él o bien formar parte integral de una campaña de mayores dimensiones.

Por otra parte, no sólo se trata de que la marca del laboratorio o producto se beneficie de la difusión natural que conlleva un libro; a veces (y esto ya lo han hecho algunos), no es imprescindible que parezca el logo, ya que el laboratorio puede dar su nombre o el de su producto a una colección de libros (p.e.: “Biblioteca Laboratorio X en oncología”) y así las informaciones hablarán de la “aparición de un nuevo título de la colección Biblioteca Laboratorio X en oncología”.

Es una pena que las enormes posibilidades de algo tan apreciado y valioso como es un libro acaben desaprovechadas por no atreverse el laboratorio a exigir al autor una justa contraprestación o éste último no acceda a una negociación justa. Dar dinero para no sacar provecho, sólo por miedo a que dicho autor se enfade con el laboratorio, no creo que sea del agrado de los accionistas... que en definitiva son los que mandan; porque esto es –por mucha salud que haya por medio- un negocio. Simplemente eso.

martes, 17 de febrero de 2015

Cosechas de plástico

(AZprensa) Que el plástico forma parte de nuestra vida cotidiana, no cabe la menor duda. Tan amplia utilización no está tampoco exenta de problemas, fundamentalmente el de sus residuos. Por este motivo los científicos llevan tiempo buscando nuevos y mejores plásticos que, a la hora de su desecho, no originen problemas. La solución ha venido a través de los denominados “plásticos biodegradables” y a partir de aquí la imaginación de los científicos parece no encontrar límite.

Si contemplásemos un enorme y bien cuidado campo de colza o de patatas, por ejemplo, y nos dijeran que se trata de una fábrica de plásticos ¿no creeríamos acaso que nos estaban tomando el pelo? Sin embargo este sueño ecológico empieza a ser ya una realidad.

El Dr. Bernard Witholt, del Instituto Federal Suizo de Tecnología de Zurich, concibió hace unos años un proceso mediante el cual las patatas, en virtud de la ingeniería genética, en vez de transformar en almidón los compuestos ricos en carbono, los transforman en un plástico de utilidad comercial y que –además- es biodegradable.

Los científicos de la compañía de biociencia Zéneca, transfirieron a plantas de colza genes de bacterias similares, produciendo un plástico biodegradable que ya está siendo utilizado de forma industrial. El plástico así obtenido, denominado polihidroxibutirato (PHB), mantiene todas las propiedades del material plástico tradicional, entre ellas, por supuesto, la flexibilidad.

Actualmente diversas compañías de biociencia están trabajando en esta línea. Algunos estudios recientes apuntan incluso a la posibilidad de transferir los genes a árboles, lo que permitiría cultivar plástico en plantaciones forestales, al igual que se hace con el caucho.

Muchos envases no retornables de bebidas, champús, etc. que se están vendiendo hoy en día en Europa, Estados Unidos y Japón, están hechos con “Biopol”.  Este plástico biodegradable es elaborado por las bacterias cuando se alimentan con azúcar. Se trata, pues, de un producto biológico, como es el resultado de un proceso de fermentación en el que se suministra una gran cantidad de azúcar a las bacterias, las cuales depositan el plástico de la misma forma en que los seres humanos depositan grasa. Después, el plástico es extraído, refinado y utilizado en la fabricación de películas, recipientes y fibras.

Los microbiólogos ya se han acostumbrado a la idea de que si uno busca con suficiente entusiasmo, se pueden encontrar microorganismos que se alimenten con cualquier sustancia imaginable. Incluso se han llegado a encontrar bacterias que ingerían uranio, el principal ingrediente del combustible de los reactores nucleares.

Aunque mucho más familiares resultan ya las bacterias Pseudomonas olevorans, cuyo voraz apetito por el petróleo hace que se cultiven para su utilización en la eliminación de los vertidos de petróleo.

También para la industria farmacéutica tienen un gran interés estos nuevos plásticos. Gracias a su biodegradabilidad se pueden emplear en forma de microcápsulas para la administración de fármacos. La lenta y homogénea degradación de las cápsulas en el interior del cuerpo humano permitirá la liberación del fármaco de una manera estable durante el período de tiempo para el que se hubiesen programado.

La biotecnología está aportando soluciones específicas a muchos de los grandes problemas de la humanidad y, afortunadamente, cada día son mayores los recursos que las compañías de biociencia dedican a la investigación en este terreno.

lunes, 16 de febrero de 2015

Alternativas a la experimentación animal

(AZprensa) ¿Sigue siendo necesario –hoy día- el sufrimiento y el sacrificio de los animales de experimentación? Son numerosas las voces que se levantan en contra de la experimentación animal. Porque no solo se trata de probar en animales la eficacia y seguridad de futuros fármacos, sino que también se someten a estas pruebas productos químicos destinados a otros usos menos trascendentes. En cualquier caso, son las propias autoridades sanitarias, como la FDA de Estados Unidos, quienes exigen estas pruebas con vistas a garantizar la seguridad en el hombre de estos productos, bien sea para su manipulación o para su consumo.

Para las compañías comerciales, muchas de estas pruebas suponen un considerable coste y demora en el lanzamiento de sus nuevos productos; pero para los animales supone con frecuencia la muerte precedida además de grandes sufrimientos.

Diversas directivas van entrando en vigor – la Unión Europea tiene previsto implantar una normativa en este sentido a partir de 1998- para controlar estas prácticas y, poco a poco, se va tomando conciencia de la necesidad de sustituir los métodos tradicionales de experimentación animal.

Con objeto de librar del sufrimiento y la muerte a miles de animales que cada año son sacrificados en los laboratorios de todo el mundo, diversos científicos como el Dr. Miller.

Cualquier sustancia química que sea dañina para un organismo, produce en las células del tejido o tejidos afectados unos huecos o espacios vacíos, lo que modifica la resistencia eléctrica de dichos tejidos.

Pues bien, a partir de ahí, el Dr. William M. Miller, de la Universidad de Northwestern, desarrolló hace unos años un sistema de medición del grado en que dichas células son afectadas por las sustancias químicas dañinas a diferentes concentraciones. El sistema de este ingeniero bioquímico permite así evaluar la toxicidad de una sustancia midiendo los cambios que se producen en la resistencia eléctrica de una simple sección de tejido que, previamente, haya sido expuesta a la sustancia objeto de análisis.

El primer experimento realizado con dicha técnica se hizo sobre tejido renal y resultó satisfactorio, demostrando la validez de los datos aportados por este nuevo sistema en comparación con las pruebas convencionales. El coste de construcción de un equipo de estas características tampoco sería excesivamente elevado, pudiendo rondar los 20.000 euros.

Afortunadamente, la concienciación sobre estos temas ha promovido una mayor investigación por parte de científicos y compañías lo que ofrece un futuro más esperanzador  para todos los animales de experimentación. Las nuevas alternativas que se están abriendo van a librar del sufrimiento y la muerte a miles de animales de laboratorio además de contribuir a un mejor conocimiento de la seguridad y eficacia de las nuevas sustancias que cada día se van descubriendo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Los antagonistas de leucotrienos

(AZprensa) Fue hace aproximadamente 60 años cuando Feldberg, Kellaway y Trethewie estudiaron los mecanismos implicados en el envenenamiento por veneno de serpiente cobra. Estos científicos descubrieron que, además de histamina, los pulmones de animales infundidos con veneno de cobra liberaban un compuesto que causaba contracción del tejido sometido a bioensayo. La respuesta producida era claramente diferente a la inducida por la histamina: un comienzo lento de la contracción que, posteriormente, se mantenía durante largo tiempo. De aquí surgió la denominación SRS (slow-reacting substances), esto es: “sustancias de reacción lenta”.

Con el transcurso de los años, investigadores de diferentes países intentaron definir la naturaleza de este compuesto. Al acumularse las evidencias de que se formaba en el pulmón humano durante las reacciones inducidas por alergenos, Brocklehurst amplió la denominación a SRS-A (sustancias de reacción lenta de anafilaxis). Después, entre 1960 y 1970, varios grupos de investigadores norteamericanos (Austen, Back, Orange y Parker), británicos (Priscilla Piper) y suecos (Uvnas), ampliaron las investigaciones a las SRS-A generadas biológicamente. Sin embargo, a pesar de sus avances, la estructura química y el origen de las SRS-A continuaron siendo desconocidos, aunque el compuesto se podía distinguir de otros agentes estimuladores del músculo liso como la bradiquinina y las prostaglandinas.

En 1978, Bengt Samuelsson y sus colaboradores descubrieron un nuevo grupo de metabolitos del ácido araquidónico, formados por vía lipoxigenasa en los leucocitos. Estos compuestos fueron bautizados con el nombre de leucotrienos (LT). Poco después se estableció que la SRS de una línea tumoral de mastocitos era de hecho un leucotrieno: el LTC4. Siguiendo esta explicación de la estructura, varios de los principales grupos de investigadores en este campo pudieron confirmar que la SRS-A estaba compuesta por los tres leucotrienos que contienen cisteinilo: LTC4, D4 y E4.

El leucotrieno C4 es la primera especie de SRS que se forma en la vía, pero las enzimas presentes en la mayoría de los tejidos transforman rápidamente y de forma secuencial el leucotrieno C4 en leucotrieno D4 y E4. Juntos, estos leucotrienos comparten un perfil similar de potentes actividades biológicas que incluyen broncoconstricción, inducción del edema tisular, secreción de moco de las vías respiratorias y, en ciertas condiciones, estimulación de infiltración celular en el tejido pulmonar. La potente actividad biológica de los cisteinil-leucotrienos sugiere, por tanto, su potencial implicación como mediadores de la obstrucción de las vías respiratorias asmáticas.

“Raras veces puede atribuirse el logro científico a un único individuo o a una observación aislada en el laboratorio. El descubrimiento científico es la vía transitada por muchos investigadores de la más diversa procedencia. En ninguna otra área ha sido más evidente que en la búsqueda de una explicación a los SRS-A y los cisteinil-leucotrienos que abren ahora una emocionante era de nuevas terapias contra el asma”, ha declarado recientemente el profesor Sven Eric Dahlen, del Instituto Karolinska, de Suecia.

La historia del descubrimiento de la SRS-A y los leucotrienos ha sido muy dilatada, caracterizándose por el hecho de que un gran número de reconocidos científicos de todo el mundo han contribuido a desenmarañar su naturaleza. Desde 1938 en que se describió por primera vez, pasando por los años de investigación, ha culminado con el desarrollo de nuevas entidades  químicas capaces de bloquear los receptores de cisteinil-leucotrienos en las vías respiratorias del hombre.

El primero de esta nueva generación de fármacos, zafirlukast, permite un abordaje diferente del asma, después de 20 años, abriendo una nueva vía en el tratamiento de esta condición que afecta al cinco por ciento de los adultos y al 10 por ciento de los niños,  estimándose en más de 100 millones el número de personas que padecen asma en todo el mundo.

sábado, 14 de febrero de 2015

ADN: las nuevas huellas dactilares

(AZprensa) Actualmente las huellas dactilares siguen demostrando su utilidad para identificar a los individuos. En efecto, después de un siglo de experiencia, las huellas dactilares se han confirmado como un elemento diferenciador de los individuos; tanto es así, que incluso los gemelos idénticos, cuyos genes son idénticos, presentan huellas dactilares diferentes.

Dentro del campo de la criminología, la utilidad diaria de este medio de identificación sigue manteniendo su plena validez. Ahora bien ¿qué ocurre en una investigación de este tipo cuando no se dispone de huellas dactilares? Es aquí donde adquieren valor las nuevas técnicas de identificación por ADN.

El término “dactiloscopia del ADN” fue acuñado por Sir Alec Jeffries (en la imagen), de la Universidad de Leicester (Reino Unido), para definir la técnica que permite la identificación genética. Hoy en día está alcanzando tal éxito que la biología molecular se está convirtiendo en algo tan familiar como las huellas dactilares o el grupo sanguíneo y no es raro encontrar con frecuencia referencias a la misma en cualquier medio de comunicación.

En Estados Unidos, por ejemplo, se realizan al año unas 150.000 pruebas de ADN. Aunque las correspondientes a pruebas de paternidad abarcan el mayor porcentaje de las mismas, hay también en aquél país más de 5.000 pruebas concernientes a procesos criminales.

Fue en 1986 cuando la prueba del ADN se utilizó por primera vez, concretamente en un caso de violación y asesinato, permitiendo la exculpación del sospechoso y la imputación de los cargos a otro. Desde entonces han ido surgiendo algunas compañías –actualmente no pasan de media docena- que han desarrollado estas técnicas de identificación y las ponen al servicio de sus clientes. Las materias analizadas pueden ser muy diversas, aunque las más habituales son la sangre, saliva, semen y tejidos.

Una compañía pionera en este campo fue Cellmark Diagnostics, que poseía los derechos sobre las investigaciones y productos químicos desarrollados por Sir Alec Jeffries, para cortar fragmentos especiales de ADN.

Entre sus casos más famosos se cuenta el de un asesinato en el que se condenó al homicida sin que llegase a aparecer el cuerpo de la víctima. Se trataba de una mujer de Missouri (Estados Unidos) que no se presentó en el juicio que se celebraba para determinar la custodia de sus hijos y nunca más se la volvió a ver. Sin embargo, veinte meses después, se encontró su coche con muestras de sangre y perdigones en su interior que evidenciaban un asesinato. Los científicos de Cellmark analizaron el ADN de los dos hijos de la pareja y del marido, a partir de los cuales pudieron deducir el probable patrón del ADN de la esposa. Tras comparar este probable patrón con el de la sangre encontrada en el coche, concluyeron que las probabilidades de que la sangre encontrada en el coche perteneciera a la esposa eran de 150.000 a uno. De esta forma, y a pesar de que no se había encontrado ningún cadáver, el marido fue condenado.


Normalmente en estos procesos las muestras que se pretenden analizar son entregadas a la compañía en cuestión la cual, bajo el control de abogados y consultores científicos, realiza el análisis.

La primera tarea suele consistir en la separación de un 10 por ciento de cada muestra para guardarla y tenerla disponible en caso de que fueran necesarias pruebas adicionales. Después se inicia la delicada tarea de extraer hilos submicroscópicos del ADN procedente del tejido analizado, cortando las hebras en fragmentos y marcando las seleccionadas con átomos radioactivos. Al colocar sobre esos fragmentos un trozo de película para rayos X, los átomos radioactivos dejan unas manchas en los lugares donde se haya expuesto la película.

El ADN formado por esas largas hileras de cuentas moleculares, es prácticamente el mismo en todos los seres humanos, pero en algunas zonas de esos collares moleculares, la secuencia de las cuentas varía de un ser humano a otro. Esas secciones, que son polimórficas, son las que hacen que un fragmento de ADN de una persona sea más corto o más largo que el mismo de otra persona. Así, cuando los biólogos cortan el ADN con sus tijeras químicas, se pueden observar las diferencias polimórficas en esos fragmentos de ADN. No obstante, y para que la identificación se considere como fiable, se necesitan normalmente entre 5 y 8 fragmentos polimórficos.

Aunque su aplicación en la criminología supone tan sólo un porcentaje minoritario, es evidente que su repercusión en los medios de comunicación es muy elevada y ha contribuido a la popularidad de la misma. Sin embargo es en las pruebas de paternidad donde la identificación genética ha encontrado su mayor aplicación hoy día e igualmente se van abriendo nuevos caminos para su utilización en otras áreas de enorme interés como, por ejemplo, la detección precoz de enfermedades.

viernes, 13 de febrero de 2015

Regla básica para hacer discursos

(AZprensa) Normalmente los oradores no saben medir el tiempo que tienen asignado para su intervención y se extienden más allá de lo razonable, lo que ocasiona que el moderador le tenga que advertir, que el orador tenga que correr o suprimir algo de lo que tenía pensado (con frecuencia lo más importante), que el exceso de tiempo obligue a retrasar todo el programa, que el exceso de tiempo suprima o reduzca al mínimo el tiempo dedicado a preguntas de los asistentes o al coloquio, que los espectadores se sientan defraudados...

Todo esto se solucionaría si el orador hubiese preparado su discurso siguiendo esta sencilla regla y ajustado la extensión del mismo al tiempo que tuviera asignado:

150 palabras escritas equivalen a 1 minuto hablado, aproximadamente.

jueves, 12 de febrero de 2015

La locura a través de los tiempos

(AZprensa) Rafael Huertas, doctor en Medicina y profesor de investigación en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC ha publicado “La locura”, un libro sobre cómo han entendido los trastornos mentales diversas sociedades, realizando un recorrido por las claves históricas de la locura y el origen de muchos de los estigmas que continúan alimentando nuestro imaginario sobre los trastornos mentales.

A lo largo de la historia, cada sociedad ha establecido qué personas consideraba “cuerdas” y cuáles no en función de sus creencias, sus normas, sus ideas dominantes.
Huertas explora en este libro los vínculos que se han establecido entre la locura y la genialidad, la maldad, la sexualidad o la pobreza a lo largo de los siglos... desde las enfermedades del alma de la Antigüedad clásica, a los lunáticos de la Edad Moderna o la antipsiquiatría.

Comprender cómo se ha entendido la locura y se ha actuado sobre ella en diferentes momentos del pasado puede ayudarnos a conocer mejor y comprender las problemáticas del presente.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Guía de actuación en Atención Primaria

(AZprensa) La “Guía de actuación en Atención Primaria” ha sido una de la sobras de mayor éxito entre los médicos de Atención Primaria. De carácter eminentemente práctico está basada en los motivos de consulta más frecuentes y en la toma de decisiones, con una elaboración clara y sistemática, a fin de facilitar el trabajo a los médicos de Atención Primaria. Esta obra que a lo largo del tiempo ha tenido sucesivas reediciones y actualizaciones, es fruto de la colaboración entre un inmenso colectivo de médicos de Atención Primaria, interesados en que se produzca un cambio de orientación en la práctica clínica y en donde el centro sea el propio paciente.

La primera edición de esta obra de la Sociedad Española de Medicina de familia y Comunitaria (SEMFyC) se remonta al año 1998 y su comité editorial ha estado formado por más de trescientos autores propuestos por cada una de las sociedades federadas.

martes, 10 de febrero de 2015

El Nº 1 en oncología

(AZprensa) El Memorial Sloan –Kettering Cancer Center, de Nueva York (Estados Unidos) ha estado considerado desde hace años como uno de los mejores hospitales de cáncer de Estados Unidos, si n o  el mejor, tal como en más de una ocasión ha alcanzado 98 puntos sobre 100 posibles de los concedidos por el Comité de Acreditación de Asistencia Sanitaria en aquél país.

Cuenta con más de 500 investigadores y unos 250.000 pacientes en tratamiento, y sus programas de investigación básica han tenido un enorme éxito. Se puede citar, en este sentido, el descubrimiento del factor estimulante de los granulocitos, por Malcon Moore en 1987, de empleo universal desde 1992, contribuyendo de esta forma a la reducción de la toxicidad hematológica y al uso de quimioterapia a dosis altas en el tratamiento d elos tumores sólidos y linfomas.

Otros hitos en la investigación básica llevada a cabo en este centro han sido la determinación de la estructura del gen oncosupresor p53 en 1994, los estudios de los receptores tirosin-kinasa y las proteínas codificadas del oncogén humano ras en varios tipos de tumores sólidos.

Cabe destacar también, el trabajo realizado dentro del Programa de Biología celular, dirigido por el español Joan Massagué, descubridor de los receptores del TGF-b y sus mecanismos de activación junto con la proteína p27 inhibidora de las quinasas dependientes de ciclinas, que actúan en el sistema de frenado del crecimiento celular.

Otro español, el Dr. Carlos Cordón-Cardo, se ha distinguido como director de la División de patología Molecular. Sus estudios se han centrado en la caracterización de las mutaciones y en las alteraciones de la expresión de los reguladores de ciclo celular y su relación con la génesis y su progresión en los tumores sólidos en humanos.

En la imagen, los doctores Pilar garcía Alonso, Vicente Guillén y Hernán Cortés-Funes, durante el acto de presentación de unas becas para que oncólogos españoles puedan formarse en este centro de excelencia mundial en oncología.

lunes, 9 de febrero de 2015

Buscando la felicidad

(AZprensa) José Benigno Freire, profesor de Filosofía y Letras, afirma que "el hombre tiende a buscar una felicidad absoluta que es inalcanzable por ser imperfecto y por eso pierde de vista en esa búsqueda utópica que la clave para ser feliz radica en advertir los momentos de felicidad y de bienestar de cada día".

¿Cómo disfrutar los días normales? En su opinión “hay que saber advertir los momentos de felicidad y de bienestar de cada día para ser felices". Según explica, factores como el estrés facilitan que el cansancio se cronifique y resulte más complicado caer en esta dimensión de cómo ser feliz, que no debe ser confundida con estados de ánimo buenos o malos. "La felicidad es modificable en grados, pero en ningún caso con la variabilidad propia de los sentimientos", matizó el experto.

José Benigno Freire desvela además dos "claves" para saber si uno se encuentra en este camino de la felicidad. Se trata de la serenidad y el buen humor. "Enfocar las situaciones con sosiego y talante emprendedor -con una palabra amable, un chiste en el momento oportuno- permite que el 'agua' del estanque refleje como un espejo esa felicidad, frente al mar tormentoso que impide ver debajo de la superficie y que ésta aflore", ilustró el ponente.

Por ello recuerda a los padres que, para enseñar a ser felices a sus hijos, primero ellos tienen que entender que "la felicidad no se alcanza sólo consiguiendo el bienestar de sus descendientes".

domingo, 8 de febrero de 2015

Medicina bajo cero (y 2)

(AZprensa) Ejercer la medicina cuando la temperatura oscila entre –30ºC y –70ºC la mayor parte del año, tal como sucede en la Antártida, no resulta nada fácil. Para empezar, allí no hay ningún comité médico que supervise las actuaciones, nadie estudia la seguridad de los atípicos procedimientos médicos que suelen utilizarse aunque dichos conocimientos van pasando de unos médicos a otros según se van dando el relevo, y para colmo, el mejor informe médico disponible es el “Manual Polar” de la Marina de los Estados Unidos, editado el año... 1965!

Para cualquier recién llegado a una estación de investigación en la Antártida, hay una serie de modificaciones en su propio cuerpo que llaman indudablemente la atención. De entrada, aun cuando la temperatura de los habitáculos esté por encima de cero y los científicos lleven varios kilos de ropa especial encima, su temperatura corporal nunca supera los 36ºC.

También es muy visible cómo las uñas crecen mucho pero se hacen duras y difíciles de cortar, y las de los pies más aún. En pleno invierno se suele formar una media luna de sangre debajo de cada uña, aunque no duele. Otro tanto sucede al pelo que, o bien crece muy deprisa o por el contrario deja de crecer.

Cuando una persona se ensucia lo bastante, su piel se descama, un proceso que viene a ser un sistema natural de limpieza en seco. La piel, sobre todo la de las manos, tiende a secarse y resquebrajarse, abriéndose grietas profundas y duras que no cicatrizan. Aunque parezca increíble, lo único que consigue cerrarlas es el pegamento de contacto que a pesar de su toxicidad (por ejemplo no puede utilizarse para pegar un diente roto ya que podría dañar el nervio) no produce daños apreciables.

En cuanto a las heridas, es conveniente frotarlas con aceite con vitamina E para que cicatricen mejor; sin embargo se observa cómo las heridas no cicatrizan bien durante los meses de luz constante y en cambio cicatrizan mucho mejor durante los meses de oscuridad invernal.

Son muy frecuentes también las hemorragias nasales, debido posiblemente a la escasa humedad y a la altitud (recordemos que el espesor de la capa de hielo que hay sobre la tierra continental supera ampliamente los dos kilómetros). Cuando las temperaturas externas están por debajo de los –34ºC (como allí es habitual) hay que recurrir en estos casos a la epinefrina para detener las hemorragias y si esto no es suficiente, a la cauterización.

En el Polo Sur no pueden utilizarse tiritas ni esparadrapo porque allí no son capaces de adherirse a la piel, por ello los científicos que trabajan en estas estaciones deben utilizar para estos menesteres cinta aislante, de esa que se utiliza para proteger los cables eléctricos o pegar tuberías.

Y más vale tener bien la vista porque allí no se pueden utilizar lentillas ya que estas se quedarían pegadas a la córnea; por ello, quien lo necesite, deberá usar gafas, aunque con el inconveniente de tener que estar siempre limpiándolas porque se empañan constantemente.

Afortunadamente para los pequeños grupos de personas que deben convivir en esos reducidos espacios por espacio de seis meses o un año (recordemos que durante los meses de invierno quedan completamente desconectados del mundo exterior, sin posibilidad alguna de rescate), se ha comprobado cómo al poco tiempo cada uno de los miembros desarrolla sus propios anticuerpos contra los gérmenes de los otros compañeros que tiene al lado de forma permanente, y gracias a ello no suelen surgir nuevas infecciones.

Los efectos de la hipoxia crónica (síndrome generado por la falta de oxígeno) y de la hipotermia, aún no se han estudiado a fondo. El metabolismo se acelera cuando recibe luz del sol continuada, mientras que el frío aumenta el tamaño de las glándulas suprarrenales. En verano, la gente se vuelve nerviosa, hiperactiva e irascible. Además, por la hipoxia crónica y la falta del ciclo luz/oscuridad, la gente desarrolla el “Síndrome de los ojos como platos”, caracterizado por insomnio, falta de orientación y pérdida de memoria.

Sin embargo lo peor de todo son las consecuencias del “Fenómeno de altitud fisiológica”. ¿En qué consiste? Veamos: la fuerza centrífuga de la rotación terrestre hace que la atmósfera se ensanche en el ecuador y se estreche en los polos. Así, la masa de aire en el ecuador pesa más que en los polos, con lo cual la masa de aire en los polos es más fina y ligera allí, a 2.800 metros de altitud, que a la misma altitud en cualquier otro lugar del planeta. Además, la baja presión barométrica hace que la sangre absorba menos oxígeno y la altitud fisiológica sea la equivalente a 3.700 metros de altitud real.

Los síntomas derivados de esto son numerosos y preocupantes: cansancio, falta de concentración, alteraciones del sueño, náuseas... es decir, los síntomas clásicos de un “mal de altura” como el que suele afectar a los alpinistas. La visión comienza a reducirse entre los 1.500 y 2.500 metros y el razonamiento conceptual empieza a fallar a partir de los 3.600 metros.

Como consecuencia de una estancia en aquél lugar, la saturación de oxígeno en la sangre se reduce a menos del 88 por ciento, cuando lo normal es que oscile entre el 95 y el 100 por cien. Esta hipoxia crónica va eliminando células cerebrales, una reducción en torno al 13 por ciento a corto plazo para las personas que hibernan allí, según se ha constatado en algunos estudios.

Por esta falta de estímulos sensoriales y por la hipoxia crónica, no sólo se afecta la visión sino también el comportamiento y se producen con frecuencia lapsus amnésicos. Se pierde la capacidad de memorizar y se reduce el vocabulario. Por ejemplo: se pueden visualizar las palabras y conocer su significado, pero no se es capaz de emplearlas.

Es evidente la dureza de vivir, aunque sea por espacios cortos de tiempo, en condiciones tan duras como las que se dan en este sexto continente. No es raro que quienes pasan allí una temporada no experimente en algún momento el “Síndrome de estar quemado”, caracterizado por el deseo de huir de la compañía de los demás y quedarse absorto contemplando el vacío, con una falta evidente de capacidad de atención y de pérdida de memoria. Pero, por el contrario, bien sea por el cerebro poco oxigenado o por alteraciones de las glándulas suprarrenales, el caso es que allí se ríe mucho y –quizás ayudado por la monotonía del entorno cerrado- cualquier chorrada es un acontecimiento. Y eso sin tener que recurrir al alcohol porque, como ya se sabe, cuando hay menos oxígeno aumentan sus efectos.

sábado, 7 de febrero de 2015

El síndrome de Williams pide notoriedad

(AZprensa) Un grupo formado por reconocidos deportistas, médicos y periodistas unirán sus fuerzas mañana sábado 7 de febrero para recorrer 90 km en bicicleta, con el objetivo de dar a conocer a la sociedad la enfermedad del síndrome de Williams, en colaboración con la Asociación Síndrome Williams de España (ASWE).

El síndrome de Williams es un trastorno genético del desarrollo que afecta a 1 de cada 7.500 nacidos  que se caracteriza “por rasgos faciales como la frente estrecha, discapacidad intelectual, hipercalcemia (niveles de calcio en sangre elevados) y estenosis aórtica supravalvular (estrechamiento de la arteria al salir del corazón)”, explica el doctor Sacristán. Una investigación publicada enero en la revista “American Journal on Intellectual and Developmental Disabilities” analizó los comportamientos de los niños con síndrome de Williams a través de sus padres y profesores. Las características comunes que reportaron todos en ellos fueron los problemas de atención, dificultades de ansiedad y conductas repetitivas.

A pesar de presentar asimetría mental, “estas personas destacan por su carácter amigable, entusiasta y desinhibido”, añade. De hecho un estudio estadounidense publicado en el último número de “Social Neuroscience” destaca cómo el síndrome de Williams es una condición genética caracterizada por una personalidad altamente sociable manifestado por una propensión a acercarse a los extraños y la disminución de miedo social.

Creada en 1995 por un grupo de padres de niños y adolescentes afectados, la Asociación Síndrome de Williams España (ASWE) busca contribuir a la investigación de las causas y aspectos médicos, sociales y de conducta del síndrome, así como a la mejora de la calidad de vida de quienes ya lo padecen. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Cómo proteger los ojos ante el ordenador

Pasar mucho tiempo delante del ordenador es perjudicial para nuestros ojos, por lo que conviene tener en cuenta una serie de recomendaciones:

1.- Utiliza lentes especiales para dispositivos digitales y evita exponerte a cualquier pantalla en la oscuridad.
2.- Reduce la luz azul-violeta de noche y antes de dormir. El exceso de luz azul-violeta reduce tus niveles de melatonina y puede causar insomnio.
3.- Configura la pantalla. Evita una resolución muy alta, ya que mostrará textos más pequeños que te harán forzar la vista. Además, conseguirás una lectura más cómoda.
4.- Adecua el brillo y contraste de la pantalla a tu entorno, y evita la luz reflejada en la pantalla. Utiliza una iluminación adecuada. Demasiado contraste en la iluminación ambiental contribuye al cansancio.
5.- Descansa cada 20 minutos. Al trabajar frente a tu dispositivo digital, haz pausas periódicamente, enfocando la vista a más de seis metros de distancia.
6.- Evita la sequedad ocular. Cuando miramos a pantalla, parpadeamos con menos frecuencia y nuestros ojos se secan. De ser necesarios, utiliza lágrimas artificiales o colirios.
7.- Revisa tu visión una vez al año. Si trabajas frente al ordenador durante todo el día, revisa tu visión con frecuencia. Ante una fatiga visual excesiva, consulta a tu óptico-optometrista.
Fuente: “El periódico de la farmacia” (Editorial Saned)

jueves, 5 de febrero de 2015

El cáncer como enfermedad rara

(AZprensa) Por mucho que todos hayamos oído hablar del cáncer, son muchos los tipos diferentes de esta enfermedad y mucho lo que aún queda por investigar, de ahí que Pharmamar  (grupo Zeltia) haya editado un libro divulgativo titulado “El cáncer como enfermedad rara” que puede descargarse gratuitamente a través de este enlace: http://www.zeltia.com/es/el-cancer-como-enfermedad-rara

Para ello ha contado con la colaboración de la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER), con la que se trabaja para informar a pacientes y concienciar a la sociedad sobre estas enfermedades, ya que los tumores raros en su totalidad constituyen el 20% de todos los casos de cáncer diagnosticados en Europa cada año.

Si bien es cierto que cada vez existen más medicamentos nuevos para combatir el cáncer, esta enfermedad aún represente una epidemia mundial que actualmente acaba con la vida de 8,2 millones de personas. Además de suponer una enorme carga emocional y personal para las familias afectadas, éstas deben hacer frente a un problema económico derivado del coste del tratamiento de los pacientes con cáncer. El impacto de las muertes y la salida del entorno laboral de los pacientes y de aquellos que se hacen cargo de su cuidado también suponen un coste altísimo que podría alcanzar los 403.000 millones de euros anuales en 2030. 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Aditivos buEnos

(AZprensa) Cuando tomamos alimentos enlatados o en cualquier otro tipo de conserva somos más o menos conscientes de que hay una serie de aditivos que se han utilizado para mantener el alimento en buenas condiciones; pero quizás nos quede un cierto resquemor en cuanto a lo saludable o no que puedan ser esos aditivos. Aunque la mayoría de ellos son inocuos, la realidad es que hay algunos que son incluso beneficiosos. Por ejemplo, dentro de los denominados con la letra “E” hay algunos que son efectivamente buenos:

E-100.- Curcumina: Es el colorante amarillo que se usa en el curry y tiene propiedades antiinflamatorias.
E-101.- Riboflavina o vitamina B2: Se usa como colorante, pero también ayuda a regular la función tiroidea y la producción de sebo en la piel, por lo que es bueno para el acné  el pelo graso.
E-160D.- Licopeno: Colorante rojo que se extrae del tomate y ayuda a proteger la piel de la radiación solar.
E-163.- Antocianinas.- Se extraen de la piel de las uvas negras para usarlas como colorante, pero también son un poderoso antiinflamatorio y antioxidante.
E-300.- Vitamina C: Se utiliza como antioxidante en la comida, y además protege el sistema inmunitario del estrés.

Por lo tanto, la próxima vez que leamos la letra pequeña de una lata o envase de comida en conserva, podemos respirar tranquilos si vemos que contiene alguno de estos aditivos de la letra “E”.

martes, 3 de febrero de 2015

Si el médico descansa, todos descansamos

(AZprensa) En España se realizan una media de 1.000 denuncias al mes por negligencias médicas y el 60 por ciento de los médicos reconoce haber cometido errores a causa del cansancio y/o la falta de sueño. Es evidente, pues, la relación directa entre el cansancio y los errores cometidos por el médico. Un estudio publicado hace unos años en la revista “Canadian Medical Association Journal” concluía que cuando el médico dormía menos de seis horas, el riesgo de complicaciones en una operación aumentaba 2,7 veces, y si habían trabajado más de 12 horas antes de la intervención, el margen de error pasaba del 4,3 al 6,5 por ciento.

También suele tomarse como referencia una encuesta realizada en el año 2007 a 1.412 médicos en formación en Nueva Zelanda. El 30 por ciento de los mismos reconoció un estado de somnolencia elevado y el 42 por ciento recordaba al menos un error médico relacionado con la fatiga laboral en los últimos seis meses. Está claro que si el médico que nos va a tender ha descansado correctamente, también nosotros podremos sentirnos relajados.

lunes, 2 de febrero de 2015

Una bomba contra el efecto invernadero

(AZprensa) La bautizada como “bomba microbiana de carbono” podría estar ayudando a la humanidad en su lucha contra el calentamiento global de nuestro planeta y sus consiguientes riesgos. Pero ¿qué es la “bomba microbiana de carbono”? Se trata de un mecanismo con el que el océano almacena carbono procedente de la actividad humana.

El océano contiene una enorme cantidad de carbono en forma de materia orgánica disuelta. El volumen, unos 700 billones de kilogramos, es comparable a todo el dióxido de carbono acumulado en la atmósfera. Casi toda la materia orgánica disuelta es producida por los microorganismos unicelulares que habitan los océanos y, mayoritariamente, persiste en el agua sin alterarse entre décadas y miles de años. La generación de estas sustancias se conoce como “bomba microbiana de carbono”.

Investigadores de la expedición Malaspina han dado un paso adelante en el conocimiento de la materia orgánica disuelta en el océano profundo, una enorme “caja negra” formada por gran cantidad de sustancias que persisten de cientos a miles de años. Los resultados, basados en 800 muestras de todos los océanos recogidas durante la circunnavegación del buque Hespérides entre 2011 y 2012, profundizan en el conocimiento de la “bomba microbiana de carbono”, un mecanismo con el que el océano almacena carbono procedente de la actividad humana.

“Este tiempo de vida es superior al tiempo que tarda en renovarse el océano profundo, unos 350 años, lo que significa que las moléculas fluorescentes, que representan entre el uno y el 15 por ciento de la materia orgánica, tienen potencial para secuestrar carbono antropogénico en las profundidades y, por tanto, contribuir a mitigar el efecto invernadero debido a la quema de combustible fósiles”, explica Xosé Antón Álvarez Salgado, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los científicos esperan con su trabajo seguir avanzando en el conocimiento de la “bomba microbiana de carbono”, un mecanismo que podría llegar a emplearse en un futuro para producir mayor cantidad de materia orgánica disuelta persistente y contribuir así a mitigar los efectos del calentamiento global.

domingo, 1 de febrero de 2015

Medicina bajo cero (1)

(AZprensa) La Antártida es un continente cubierto de forma permanente, desde hace miles de años, por hielo. Es el lugar más elevado, seco, frío, ventoso y vacío de nuestro planeta. El 97 por ciento de su superficie está cubierto de hielo y, para hacernos una idea de su tamaño, diremos que es una vez y media más grande que Estados Unidos. Sin embargo no pertenece a ningún país ni tiene, prácticamente, habitantes. La Antártida no es propiedad de nadie y se administra mediante un tratado internacional siendo varios países los que tienen alguna pequeña población costera y diversas bases científicas en el interior de dicho territorio. Pero ¿cómo es la vida allí, en especial para los científicos que viven aislados en las bases del interior?

En la Antártida sólo hay un día y una noche, eso sí, con un amanecer y un atardecer larguísimo, como dicen con humor muchos de los científicos que allí hibernan y trabajan. En verano hay frío y luz constante, mientras que en invierno hay frío más intenso aún y oscuridad total. Durante ocho meses y medio (de febrero a octubre) los científicos de estas bases están completamente aislados, al quedar sus bases completamente inaccesibles ya que hasta el aceite de los motores de los aviones se congelaría. La capa de hielo supera los 2.700 metros de espesor por lo que la altitud general del continente supera los 2.800 metros.

Pero es que incluso su conexión con el mundo exterior está limitada, ya que los satélites de comunicaciones sólo asoman unos grados por encima del horizonte, por lo que sólo se dispone de unas pocas horas al día –y de mala calidad- para conectarse mediante Internet con el resto del mundo.

La temperatura media es de –38ºC aunque el record se registró en 1983 con una temperatura de –89ºC. Las bases científicas suelen estar protegidas por una cúpula exterior en cuyo interior la temperatura puede rondar los –48ºC. En ese espacio intermedio entre el exterios y los habitáculos de las personas, se suelen almacenar los alimentos, ya que con temperaturas entre –25ºC y –75ºC hasta los microbios se mueren o quedan aletargados. Por el contrario, para aquellos otros alimentos que no deben conservarse congelados, se dispone de frigoríficos que en realidad son estufas, ya que deben producir calor –en vez de frío- para elevar la temperatura por encima del punto de congelación.

Con estas temperaturas no es de extrañar que cada persona lleve unos 10 a 14 kilos de ropa puesta, dispuesta en varias capas, y confeccionada con materiales especialmente diseñados para soportar tan bajas temperaturas.

Hacer la colada en esas condiciones no resulta cómodo y esta suele realizarse una vez por semana, aunque ciertas prendas como los parkas (rellenos de plumón) no se lavan nunca, por lo que pronto adquieren colores grisáceos.

Es cierto que hay agua en abundancia (todo el continente está helado) por lo que se dispone de una cantidad ilimitada de agua (hielo) que suele tomarse de la capa exterior. Ese hielo que se derrite para beber y lavarse, probablemente lleve más de cien años caído.

Si hay dos bienes realmente valiosos en la Antártida,  estos son sin duda el espacio habitable y el combustible necesario para producir energía; empezando precisamente por el agua para uso humano, la cual hay que derretirla primero y eso exige consumo de combustible, un recurso escaso, caro y difícil de manejar.

La energía se consigue de motores diesel que hacen rotar generadores gigantes quemando combustible de aviones, pero estos no pueden trabajar en el exterior ya que ese carburante se convierte en un gel pegajoso a partir de –60ºC.

El aseo personal también entraña notables inconvenientes. Se suele disponer de unos dos minutos (dos veces por semana) para ducharse, porque ya hemos dicho que calentar el hielo para derretirlo y poder beber o lavarse consume muchos recursos. Afortunadamente, hoy en día también disponen de una sauna en donde poder calentarse y combatir, cuando sea necesario, los problemas –por otra parte, frecuentes- de congelación.

Los baños son minúsculos (cuanto mayor sea el espacio más energía se necesitará para calentar cualquier estancia) y son compartidos de forma indistinta por hombres y mujeres. El pis se hace en unas botellas (los hombres) o en unos tarros (las mujeres) y después se vierte su contenido en unos barriles. En cuanto a la caca, hay un vater pero sólo se tira de la cisterna cuando es realmente necesario. Todos esos residuos humanos van a parar a un pozo y eso es lo único que no se reenvía al país de origen para reciclar.

Y es que todos están de acuerdo en preservar lo más posible la pureza de este continente helado. No se puede usar perfume ni desodorante porque contaminan. Los aparatos eléctricos de uso no profesional, que superen los 100 vatios, están prohibidos, y las pilas se agotan enseguida. El frío es tan intenso que si se cae, por ejemplo, una llave inglesa al suelo, esta se parte. Y allí no hay piezas de repuesto ni ningún servicio de mensajería que pueda llevar los recambios; cada aparato que se rompa o estropee debe ser reparado por los propios científicos con lo que buenamente tengan al alcance.

Todos los desechos, los desperdicios, etc. se envían en verano –cuando las condiciones climáticas lo permiten- al país de origen para reciclar. Incluso si durante el invierno muere alguien, entonces se lava el cuerpo y se guarda congelado hasta que al llegar la primavera se pueda repatriar.

Como puede comprenderse, vivir en esas condiciones se hace extremadamente duro: espacios reducidos, frío insoportable y, sobre todo, un solo día y una sola noche. Sobre todo en este último caso, el de la noche eterna, los moradores de estas estaciones deben programar actividades y comidas diferentes para cada día de la semana, a fin de tener unas referencias que les permitan comprender el paso del tiempo y mantener la cordura.

Además las comunidades apenas se componen de unos pocos individuos, nunca más de 40 y con frecuencia bastantes menos. La convivencia durante tantos meses, en ese entorno monótono, cerrado y desapacible, con presencia cercana, escasa intimidad, etc., provoca roces y todo tipo de problemas sociales que deben solventar buenamente por ellos mismos ya que no existe ninguna autoridad externa. Cosas tan sencillas como degustar un tomate o unas hojas de lechuga constituyen todo un acontecimiento, y por la misma razón, cualquier tontería puede dar lugar a la más enconada y absurda discusión.

Este es el ambiente general, pero ¿qué decir de lo relacionado con la salud y la enfermedad en estas condiciones? (Continuará el próximo domingo...)