viernes, 24 de febrero de 2017

Lo que no se debe hacer en un servicio de Urgencias (y sin embargo se hace)

(AZprensa) Hay determinadas actuaciones en los servicios de Urgencias que se vienen realizando desde hace tiempo con relativa frecuencia y que sin embargo no cuentan con evidencia científica alguna que lo justifique. Por ello, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) está realizando una campaña para recordar a todos los profesionales sanitarios de los servicios de Urgencias qué es lo que “no deben hacer”. Y esto es algo que deben tener bien presente todos los profesionales sanitarios pero que también convendría que supiesen todas aquellas personas que acuden como pacientes a un servicio de Urgencias.

Tal como señala la semFYC en relación a esta campaña: “si no hacer daño es un requisito ético esencial que debe tenerse presente en cualquier entorno sanitario, lo es aún mucho más en la atención urgente donde, en la mayoría de ocasiones, se deben tomar decisiones rápidas, en pacientes con elevado grado de complejidad y que comportan un compromiso vital o riesgo de secuelas graves permanentes, por lo que, en numerosos casos, no hacer o realizar determinada prescripción o test diagnóstico supondrá un auténtico beneficio sobre nuestro paciente”.

Estas son las 15 recomendaciones de lo que “no se debe hacer en un servicio de Urgencias”:

1.- No prescribir antibióticos en todos los casos de exacerbación de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC o enfermedad de los fumadores).

2.- No disminuir de forma rápida ni excesiva las cifras de presión arterial cuando nos encontremos ante una urgencia hipertensiva..

3.- No administrar oxígeno a los pacientes adultos con sospecha de síndrome coronario agudo con saturación de oxígeno normal.

4.- No realizar lavado gástrico de forma rutinaria en las ingestas medicamentosas que no cumplan los criterios de indicación.

5.- No utilizar la vía intramuscular para la administración de fármacos de forma rutinaria.

6.- No administrar corticoides de manera sistemática en el tratamiento de la lesión medular aguda traumática.

7.- No colocar de manera sistemática una sonda nasogástrica en pacientes con sospecha de hemorragia digestiva alta no varicosa.

8.- No hiperoxigenar tras salir de una parada cardiorrespiratoria: inmediatamente tras la reanimación cardiopulmonar, se ha de mantener la saturación de oxígeno en sangre arterial en el rango de 94-98%.

9.- No realizar tira reactiva en pacientes con sonda vesical.
  
10.- No administrar grandes volúmenes de líquidos intravenosos hasta lograr el control de la hemorragia, ante situaciones de hipovolemia aguda. Los líquidos han de reponerse de forma limitada para mantener una presión arterial sistólica por encima de los 80-90 mmHg.

11.- No realizar tomografía computarizada craneal en pacientes adultos no anticoagulados con traumatismo craneoencefálico leve secundario a síncope y evaluación neurológica normal.

12.- No utilizar butilbromuro de escopolamina (Buscapina) en el tratamiento de los cólicos renales.

Y, por supuesto, mucho cuidado con realizar radiografías innecesarias:

13.- No realizar sistemáticamente radiografía en los esguinces de tobillo

14.- No realizar radiografía de tórax sistemática en las agudizaciones asmáticas.

15.- No hacer radiografía simple de abdomen en caso de dolor abdominal agudo, salvo que exista sospecha de obstrucción o perforación.

1 comentario:

Una Chica Del Montón dijo...

Gracias por la información,buen post :)