sábado, 22 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (1)

(AZprensa) ¿Te imaginas un veneno mortal que carezca de antídoto y que lo pueda comprar fácilmente y muy barato cualquier persona? ¿Te imaginas un veneno mortal del que se vendan en todo el mundo cientos de miles de envases cada año? Pues ese veneno existió durante muchos años, se vendió por cientos de miles de ejemplares cada año durante muchas décadas y no fue hasta el año 2007 en que comenzó a prohibirse su venta en algunos países. Esta fue mi experiencia en la venta de este producto de gran éxito comercial: el paraquat…
 
Cuando empecé a trabajar en la industria agroquímica, en la multinacional británica ICI (Imperial Chemical Industries), allá por el año 1983, me presentaron el producto estrella de la compañía: Gramoxone. Este herbicida, cuyo principio activo era el paraquat, era el producto más vendido de la compañía en todo el mundo y también en España y, dentro de su sector, era el herbicida más vendido de todos. Como Jefe de Publicidad de aquella empresa me correspondía la tarea de hacer publicidad y organizar promociones para que este producto continuase liderando el mercado. Con un presupuesto de Publicidad que estaba situado en torno a los 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros) pero de la década de los ochenta, el Gramoxone era el producto que se llevaba la mayor parte de dicho presupuesto con el que preparé grandes campañas de publicidad y espectaculares promociones. Fue así como me familiaricé con este producto al igual que tantos agricultores, que eran sus clientes, aunque en realidad no hacía falta ser agricultor para comprarlo. Cualquier persona lo podía adquirir libremente en centros de jardinería, viveros, almacenes de venta de productos agrícolas… en incluso la propia empresa tenía abierta al público una tienda en la madrileña calle de Ferraz, la misma calle en la que está situada la sede central del partido socialista (PSOE). Y por esas tienda pasaba y compraba cualquier ciudadano que, curiosamente, se gastaba en insecticidas o fungicidas para las plantitas que tenía en las macetas de su terraza más de lo que valían esas plantitas; vamos, que resultaba más barato comprar una nueva planta antes que comprar esos productos para combatir sus plagas… Y es que además, los envases de los insecticidas, herbicidas, fungicidas, abonos, etc. que se vendían en esa tienda estaban pensados para uso agrícola y sus etiquetas hablaban de dosis por hectárea, no de dosis por maceta.
(Continuará…)
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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viernes, 21 de marzo de 2025

Si eres un buen Jefe de Publicidad: ¡Hazlo tú mismo!

(AZprensa) Tal como he podido demostrar a lo largo de 10 años de trabajo como Jefe de Publicidad en una importante compañía de agroquímicos, para cualquier empresa anunciante es más rentable llevar el control de todos los procesos implícitos en cualquier campaña y/o actividad publicitaria, y contratar uno por uno a todos los agentes que intervienen en la realización de los mismos, que dejar todo en manos de un único interlocutor externo. Demostré igualmente cómo trabajar directamente con dibujantes free lance, fotomecánicas, imprentas, proveedores de regalos publicitarios, empresas de publicidad por correo, empresas de publicidad exterior, estudios de grabación, centrales de compras, etc. no excluye a las Agencias de Publicidad, con las que conté en numerosas ocasiones a lo largo de todo este periodo. Y demostré, igualmente que para la empresa es más rentable tener un Departamento de Publicidad propio a tener un simple empleado que no sabe nada de publicidad (que es lo habitual), para que se ocupe de encargar toda la publicidad a alguna empresa externa.
 
Con un volumen tal de trabajo como el que existía en ICI-Zeltia (hoy día se llama Syngenta), el trabajo con Agencias de Publicidad era indispensable, pero lo centraba en las grandes promociones y campañas en donde se exigía la simultaneidad de diferentes elementos publicitarios en soportes publicitarios muy variados, pero estrechamente vinculados unos con otros tanto en los aspectos creativos como en la intensidad de la campaña y la duración de la misma. Sin embargo para acciones más aisladas y puntuales con otros productos (por ejemplo la realización de unos folletos, o la contratación de una campaña en radio y prensa local, o la contratación de algunas vallas publicitarias, o un pequeño sorteo en una zona geográfica, etc.) era el Departamento de Publicidad quien se encargaba de contratar y supervisar directamente a cada uno de los proveedores necesarios.
 
Y esta es mi recomendación para aquellos Jefes de Publicidad que hasta ahora dejaban todo en manos de un único proveedor externo; que prueben a tomar el mando en alguna acción aislada, negociando, contratando y supervisando a cada uno de los proveedores implicados en esa acción publicitaria, y luego comparen el precio conseguido con lo que hasta ese momento estaban pagando cuando un único proveedor les pasaba esa única factura. De paso, y si de verdad les gusta la Publicidad (con mayúscula), disfrutarán al implicarse de lleno y ser protagonistas de esas acciones y/o elementos publicitarios que ya no serán “algo que ha hecho otro” sino “algo que habrás hecho tú mismo”.
 

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jueves, 20 de marzo de 2025

Aprende a recordar los sueños

(AZprensa) Seguro que muchas veces te has lamentado de no poder recordar un sueño. Te despiertas con unas breves imágenes del mismo y la sensación de placer que te ha producido pero todo eso va desapareciendo de tu mente a una velocidad de vértigo y, posiblemente, cuando estás terminando tu taza de café del desayuno ya no te acuerdas de nada. ¿Te gustaría ser capaz de recordar hasta en sus más pequeños detalles esos sueños agradables con los que tantas noches disfrutamos y que inmediatamente, al despertar, olvidamos? Pues te voy a enseñar una técnica muy sencilla que puedes aplicar para lograrlo y de la que puedo decir, por propia experiencia, que funciona.
 
Cuando te despiertes y notes cómo acabas de salir del sueño para entrar en este mundo material, no te muevas. Eso es muy importante porque si te mueves será como sacudirte el polvo y desaparecerán todos esos recuerdos. Repito: no te muevas. Entonces, relajado como estás en la cama, toma la última imagen o escena del sueño, trata de retenerla unos instantes y a partir de ahí vete retrocediendo poco a poco, como si fueses deshaciendo un ovillo de lana. Paso a paso vete visualizando cada una de las escenas de ese sueño en sentido inverso, hacia atrás. Comprobarás cómo de esta forma te resulta fácil recordar todo el sueño. La clave está en que con este sencillo ejercicio refuerzas las conexiones neuronales que permiten fijar los recuerdos de las experiencias oníricas en el cerebro. Si lo practicas todos los días, verás incluso cómo cada vez te resulta más fácil recuperar todas esas maravillosas vivencias que se tienen en los sueños.
 

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miércoles, 19 de marzo de 2025

A propósito del Dodo

(AZprensa) Cuando nacemos nos ponen unos pañales a los que se conoce popularmente como “dodotis” (que viene de la marca que los introdujo: Dodot), quizás como una premonición de lo que nos aguarda en el futuro: extinguirnos como el Dodo (ver imagen de tan simpática pero tonta ave). Pues igual que el Dodo así pasamos todos por esta vida y tan sólo quedará de nosotros un leve recuerdo que se irá apagando con el tiempo.
 
Escuchaba hace poco en una película antigua, que lo verdaderamente valioso no es lo que hacemos ni lo que poseemos, sino el recuerdo amable que los demás guarden de nosotros. Bueno, en eso también nos parecemos al Dodo, un ave tan mansa, tan inocente, que acabó en el estómago de muchos y variados comensales.
 
No se puede escapar. No hay salida. Sólo nos queda caminar de forma alegre y patizamba por la vida, para disfrutar del momento y hacer que los demás disfruten también con nosotros y después, con nuestro recuerdo... Hasta que la última y débil llama del mismo se extinga igualmente en este rincón minúsculo y perdido del Universo.
 

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martes, 18 de marzo de 2025

Los cinco sentidos nos engañan

(AZprensa) Siempre creemos que es realidad todo lo que vemos, oímos, tocamos, olemos o probamos, y sin embargo esos cinco sentidos físicos en los que tanto confiamos no son nada de fiar, es más, nos engañan en muchas ocasiones. Nada es lo que parece... ni siquiera cuando nuestros sentidos nos lo dicen.
 
Mira la imagen que acompaña este post: parece que se mueve, y sin embargo es una imagen fija; pero no sólo es la vista quien nos engaña, también lo hacen los demás sentidos.
 
No podemos fiarnos ni de nosotros mismos.
 
Como ejemplo, vayan estos cinco enlaces en donde podéis comprobar cómo nos engaña cada uno de ellos:
 
La vista nos engaña
 
Ninguno de nuestros sentidos es fiable. Mira la imagen que acompaña este post: parece que se mueve, y sin embargo es una imagen fija; pero no sólo es la vista quien nos engaña, también lo hacen los demás sentidos.  Pero lo más sorprendente es que no se trata de una espiral sino de círculos concéntricos. ¡Compruébalo!
 
El tacto nos engaña
 
La cosa es bien sencilla, si tocas la superficie de cualquier cosa (solo un poco para que el detalle de su forma no lo descubra) sin que a su vez estén presentes los otros cuatro sentidos, es decir sólo con el tacto, comprobarás que realmente te resulta difícil acertar de qué objeto se trata.
 
El gusto nos engaña
 
También el gusto nos engaña.
Por ejemplo: ¿has tomado alguna vez un helado con sabor a vainilla?
Pues te aseguro que no.
¿Cómo que no?
Muy sencillo: la vainilla no es un sabor sino un olor, pero nuestros sentidos nos engañan y nos hacen percibirlo como un sabor.
 
El olfato nos engaña
 
Realmente el olfato es el sentido más fácil de engañar. Puedes comprobarlo entrando en una habitación en la que haya un olor fuerte cualquiera. Al cabo de unos instantes, dicho olor desaparecerá. Sin embargo el olor no desaparece, es solo una ilusión, lo que sucede es que las células nerviosas del sistema olfativo se saturan y dejan de enviar las señales al cerebro.
Más fácil aún, puedes oler una flor o un perfume, al cabo de un rato con la nariz pegada al mismo, dejarás de olerlo aunque dicho olor siga allí igual de presente que al principio.
 
El oído nos engaña
 
No es muy frecuente encontrar ilusiones acústicas, pero aquí tienes una: la escala Sephard (si escribes esto en Google encontrarás mogollón de información al respecto). La descubrió el psicólogo Roger Shepard y se trata de un mismo tono musical que se repite a intervalos; sin embargo nuestro oído (mas bien nuestro cerebro) lo interpreta como si dichos tonos fuesen subiendo. Aquí tienes un enlace de Youtube donde puedes escucharlo. Sí, escúchalo varias veces y creerás firmemente que se trata de una escala ascendente aunque se trata de un mismo tono repetido igual una y otra vez. Puedes oírlo cuantas veces quieras y te sentirás igual de engañado por tus sentidos. Si quieres comprobar que es el mismo tono, dale a la pausa después de escucharlo, y al cabo de un instante dale al play y tras escucharlo de  nuevo la pausa. Así comprobarás que es el mismo tono aunque al escucharlo sin pausas te engaña y te hace creer que se trata de una escala.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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