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lunes, 27 de mayo de 2019

De la glándula tiroides, sólo suena el nombre


(AZprensa) La glándula tiroides es vital para controlar las funciones de todos los órganos de nuestro cuerpo, pero es una gran desconocida para la población general que apenas saben de ella poco más que el nombre. Divulgar el conocimiento sobre la misma y alentar a la detección temprana es especialmente importante ya que, debido a la similitud de los síntomas con otras enfermedades, muchos de los afectados no son conscientes de que viven con alguna alteración, pese a que aproximadamente el 10% de la población padece enfermedades que afectan a la función tiroidea.

El tiroides es una glándula con forma de mariposa, ubicada en la base del cuello, debajo de la nuez y delante de la tráquea. La glándula tiroides sintetiza, almacena y libera las hormonas tiroideas, que resultan vitales para el desarrollo del sistema nervioso, regulan el metabolismo y son necesarias para controlar las funciones de todos los órganos del cuerpo. Entre muchas de las funciones que tiene esta glándula está controlar las funciones cardiaca, muscular, ósea y hepática. Además, el correcto funcionamiento de la glándula tiroides es especialmente importante en el desarrollo del embarazo. Durante la gestación, la glándula tiroidea incrementa la producción de hormonas en un 40-100% para cubrir las necesidades maternas y fetales.

Por esta razón, se podría decir que la glándula tiroides es el origen de muchos desajustes en la salud. Si su actividad disminuye, se produce una cantidad insuficiente de hormona tiroidea, provocando lo que conocemos como hipotiroidismo. Por otro lado, si la actividad de la glándula es elevada y se produce demasiada hormona, se trataría de hipertiroidismo. Aunque el hipotiroidismo y el hipertiroidismo son las alteraciones más comunes, existen otras como el bocio, la existencia de nódulos y el cáncer de tiroides que, como apunta la Dra. Elena Navarro González, especialista en Endocrinología y Nutrición en el Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla) y coordinadora del área de tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, “son un motivo frecuente de consulta; en concreto, se calcula que un 4-8% de la población tiene nódulos en el tiroides”. Añade, además, que “el reto en cualquier enfermedad es realizar un diagnóstico lo más precoz posible para evitar la aparición o el empeoramiento de la sintomatología que ocasiona. Con respecto a la función tiroidea, el diagnóstico está bastante asentado, puesto que la determinación de hormonas tiroideas se realiza ante cualquier sospecha clínica”.

Aunque el hipotiroidismo se presenta con mayor frecuencia entre las mujeres (1 de cada 8 desarrollará problemas de tiroides en su vida, según la Asociación Americana de Tiroides), los síntomas clínicos del hipotiroidismo son similares en ambos sexos, y se presentan de una forma lenta, insidiosa y progresiva. “Los síntomas que pueden orientar al diagnóstico de hipotiroidismo son cansancio, intolerancia al frío, piel seca o amarillenta, uñas quebradizas, caída del cabello, voz ronca, lentitud mental y pérdida de memoria, entre otras”, ha puntualizado la doctora.  En cuanto al hipertiroidismo, “los síntomas suelen tener un inicio más abrupto y rápido, y se muestran a través de la aceleración del pulso, sudoración, cansancio, debilidad muscular o pérdida de peso”.

martes, 5 de junio de 2018

El hipoparatiroidismo se reduciría con cirujanos especializados


(AZprensa) “Hasta ahora el hipoparatiroidismo era el único déficit hormonal que no se trataba reemplazando la hormona que falta. Si bien es cierto que la mayoría de los enfermos están bien controlados con el tratamiento habitual a base de calcio y vitamina D, hay un pequeño porcentaje que se escapa y que necesitan algo más”, ha explicado el doctor Dr. Juan Carlos Galofré Ferrater, especialista en endocrinología y nutrición la clínica Universidad de Navarra.

El hipoparatiroidismo se produce cuando las glándulas paratiroideas no segregan, o lo hacen de modo insuficiente, la hormona paratiroidea (PTH), lo que origina un desequilibrio del metabolismo óseo mineral en el organismo que se manifiesta con concentraciones bajas de calcio (hipocalcemia) y concentraciones elevadas de fósforo (hiperfosfatemia) en la sangre. Como explica el Dr. Sitges Serra, Jefe del Departamento de Cirugía y de la Unidad de Cirugía Endocrina del hospital del Mar de Barcelona “el 80-85% de los hipoparatiroidismos permanentes son de causa quirúrgica y se dan, fundamentalmente, tras intervenciones de tiroidectomía total y, menos frecuentemente, tras cirugía de las glándulas paratiroides o de la laringe. Es una complicación que puede darse tanto tras cirugía primaria como en reintervenciones por recidivas de cáncer de tiroides o de bocio multinodular”.

En este sentido, el Dr. Sitges ha destacado que el hipoparatiroidismo permanente necesita una estricta adherencia por parte del paciente a la medicación que se le prescribe, controles médicos regulares, además una buena comprensión de su patología. “Sin estas premisas, la vida del paciente se puede ver seriamente perjudicada por los altibajos de las concentraciones de calcio en sangre que son causa de síntomas molestos y potencialmente graves como, rampas, mareos, hormigueos, cansancio, etc.”, ha añadido.

Asimismo, dado que la gran mayoría de hipoparatiroidismos permanentes son secundarios a cirugía del tiroides, el Dr. Sitges ha insistido en la necesidad de que los cirujanos mejoren su técnica quirúrgica y que, poco a poco, las unidades especializadas en Cirugía Endocrina se hagan cargo de este tipo de intervenciones. “Solo centralizando las tiroidectomías totales en unidades con un alto volumen de pacientes y con cirujanos debidamente entrenados, conseguiremos reducir la prevalencia de esta complicación que es, a fin de cuentas, la manera más racional de abordar el problema”, ha declarado.

martes, 21 de marzo de 2017

Cáncer medular de tiroides hereditario

(AZprensa) El cáncer medular de tiroides hereditario es una enfermedad rara, que tiene mal pronóstico y para la que actualmente hay muy limitadas opciones terapéuticas. 
Se estima que el 2-3 por ciento de los 25.000 nuevos casos de cáncer de tiroides diagnosticados al año en Estados Unidos son de cáncer medular de tiroides y de estos, alrededor de una cuarta parte son hereditarios; una incidencia similar a la que se registra en los países de la Unión Europea.

Algunas vías de investigación apuntan a la RET quinasa como responsable del crecimiento y supervivencia de ciertos tumores y se cree que es una importante vía en casi el 40 por ciento de los casos de cáncer medular de tiroides hereditario 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El cáncer de tiroides suele detectarse de forma casual

(AZprensa) Hoy se celebra el Día Nacional del Cáncer de Tiroides, con objeto de educar y concienciar a la población sobre este tipo de cáncer que no se puede prevenir y afecta al uno por ciento de la población adulta, sobre todo mujeres.

Los tumores de la glándula tiroides afectan en edades medias y suelen presentarse como un hallazgo casual, en el transcurso de una exploración rutinaria, o en forma de nódulo tiroideo solitario, palpable e indoloro. Gracias a la mayor precisión que aporta la ecografía en Alta Definición “hemos conseguido mejorar la identificación de esos nódulos y por tanto el diagnóstico”, asegura el doctor Mario Fernández, secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), añadiendo que “los pacientes tienen un mejor acceso a este tipo de pruebas, que se han convertido en rutinarias, al haber un mayor número de equipos disponibles para realizarlas en los hospitales”.

Entre el 4 y el 7% de la población posee nódulos tiroideos palpables, pero sólo un 5% de ellos son tumores malignos, según datos de la SEORL. “Los datos que aumentan la probabilidad de que sean malignos serán un historial de radioterapia o radiación en cabeza y cuello durante la infancia o a lo largo de la vida, historia familiar, edades inferiores a 20 o mayores de 70, sexo masculino, presencia de nódulo único y/o crecimiento rápido del mismo, consistencia dura, presencia de adenopatías cervicales, así como disfonía, disnea o disfagia u otros signos o síntomas asociados”, indica el doctor Fernández.

Hay diversos tipos de cáncer de tiroides. El más frecuente es el carcinoma papilar que supone entre el 85-90% de los tumores de este tipo, según datos reflejados en el libro. El segundo más frecuente es el carcinoma folicular. “El carcinoma papilar puede aparecer en cualquier lado de la glándula tiroides y tiene un tamaño medio de 2-3 centímetros”, destaca el doctor Fernández. Este especialista explica que, “aunque su incidencia ha aumentado en los últimos años, la mortalidad no ha variado, y su pronóstico vital es excelente con un abordaje adecuado”.

En caso de que los nódulos examinados sean de origen maligno, “lo normal será realizar una tiroidectomía total en la cual se extirpa la glándula tiroides completa y después se aplicará un tratamiento con yodo radiado, lo que nos asegura una mayor eficacia y menores tasas de recidivas y un seguimiento posterior más estricto, a diferencia de la tiroidectomía parcial”, subraya el doctor Fernández. En los casos de extirpación completa se deberá tomar la hormona vía oral diariamente y de por vida.

La Cirugía Mínimamente Invasiva de la glándula tiroides se realiza mediante una incisión en la base del cuello de entre 1,5 y 2 cm por la cual se realiza la tiroidectomía. La falta de visión a través de una incisión tan pequeña es suplida con el endoscopio que es la herramienta de imagen. Los resultados permiten “un mejor resultado estético y local y disminución del dolor postoperatorio y de la estancia hospitalaria”, comenta el doctor Fernández. Además, la realización de esta técnica presupone “unos conocimientos y experiencia profundos sobre la anatomía quirúrgica del cuello y la cirugía de la glándula tiroides”, concluye.

viernes, 25 de septiembre de 2015

La atención a los pacientes con cáncer de tiroides es injusta

(Diario El Inefable) Pese a ser una enfermedad infrecuente con solo 3.000 casos al año, el cáncer de tiroides es uno de los tumores que más crece en la actualidad, siendo el 8º diagnosticado a mujeres. Por este motivo, y coincidiendo con el “Día nacional del cáncer de tiroides”, la Asociación Española de Cáncer de Tiroides (AECAT) ha alertado sobre la inequidad que sufren los pacientes en el acceso a tratamientos y medicamentos de calidad.

El Dr. Juan Carlos Galofré, coordinador del Grupo de Trabajo de Cáncer de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), afirma que “por justicia, es lógico que todo paciente con cáncer de tiroides diagnosticado dentro del territorio nacional, tenga las mismas posibilidades para ser atendido con idéntica calidad asistencial en cualquier parte de la geografía española y que pueda disponer de los mismos medios diagnósticos y de similar armamento terapéutico” y añade que “la creación de hospitales de referencia con equipos multidisciplinares es una necesidad absoluta”.

Esta deficiencia en la atención sanitaria se ha puesto de manifiesto en una encuesta realizada por AECAT según la cual, el 28% de los pacientes con cáncer de tiroides declara no haber tenido acceso a un medicamento que necesitaba, un 48,5% ha sentido la necesidad de cambiar de profesional, un 32,5% de centro hospitalario y un 18,6% de Comunidad Autónoma en busca de un mejor tratamiento.