Hoy
está muy mal visto hacer chistes sobre el suicidio (buen, en general hoy está
prohibido hacer chistes sobre casi todo), pero por eso tendrían que tener más
cuidado los periodistas a la hora de redactar sus titulares.
(AZprensa) Repasando la
hemeroteca me encontré con un titular que decía “Unas 4.500 personas se
suicidan cada año en España”. Y esto me intrigó. Porque si esas 45.000 personas
vuelven una y otra vez “cada año” a suicidarse, es porque no saben hacerlo
bien. Un buen suicida sólo lo hace una vez; por el contrario el que lo intenta
una y otra vez cada año es que está falto de formación.
Así
las cosas, pensé que sería un buen negocio para un emprendedor poner una
Academia para enseñar a suicidarse bien, pero ¡ojo! que paguen antes de empezar
el curso, porque siempre puede haber algún espabilado que te diga “ya te pagaré
al final del curso”, y si ha aprovechado bien las enseñanzas, ¡a ver cómo le
cobras!
En
el ámbito de la Medicina actual, donde cualquier cosa se transforma en
enfermedad, esto del suicidio no podía escapar. Así, los psiquiatras han
avisado de “un aumento de la suicidialidad crónica”. ¡Toma ya! ¡Ya tenemos una
nueva enfermedad: La “suicidialidad crónica”.
No
creo que tarden mucho tiempo los laboratorios farmacéuticos en sacar unas
pastillas contra esta enfermedad. Claro que pensándolo bien, no sé si es mejor
que esas pastillas te quiten las ganas de suicidarte o de lo contrario, que te
suiciden bien, porque viendo cualquier espacio informativo, te entran más ganas
de lo segundo…
PD.-
¿Veis lo que pasa cuando se redacta mal un titular? ¿No hubiera sido mejor
decir algo así como “El último año se suicidaron 45.000 personas en España” o
“Las muertes por suicidio siguen en aumento: 45.000 el último año”, etc. Así no
habría equívocos ni se daría lugar a artículos tan “políticamente incorrectos”
como este.
Vicente
Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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diferentes”: https://www.amazon.es/dp/B09QF2JQDC
Ya va siendo
hora de cambiar los estereotipos y ajustar nuestras creencias a la realidad, y
la realidad científica dice que los hombres somos el sexo débil.
(AZprensa) Investigadores
de la Universidad de Queensland (Australia) han demostrado que los hombres
enfermamos más que las mujeres, tras haber comprobado que ellas presentan una
respuesta inmune "mucho más fuerte" frente al rinovirus, el patógeno
que suele causar los resfriados comunes.
Según
un artículo que publicó la revista 'Respiratory Research', cuando se trata de
resistir enfermedades, los hombres parecemos el sexo más débil y, por ejemplo,
cuando hay virus en el ambiente caemos enfermos con más frecuencia y
permanecemos en cama mientras que, en cambio, las mujeres continuáis con
vuestras labores a pesar del resfriado.
Aunque
puede que sean varias las causas, los investigadores apuntan que posiblemente
esto se deba a alguna de las hormonas femeninas, lo que a su juicio "tiene
sentido desde un punto de vista biológico porque son las mujeres las que deben
asegurar la supervivencia de la especie".
Así
que ya lo sabéis, chicas, a partir de ahora debéis tratarnos con delicadeza,
cedernos el asiento en los trasportes públicos, vigilar para que siempre
estemos bien abrigados y alimentados, y que, en definitiva, alguno de nosotros
pueda sobrevivir a los virus para que la especie humana no desaparezca, porque
aunque vosotras sobreviváis, sin ninguno de nosotros no tenéis nada que hacer…
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Las redes
sociales acaparan todo el tiempo de los jóvenes, y sin embargo no se dan cuenta
de que no están hechas para ellos, sino para los que ya somos viejos…
(AZprensa) Con relación a
las redes sociales, nadie debería olvidar que, una vez que has colgado ahí tu
identidad, ya no la puedes recuperar. Es decir, pones lo que tú eres, haces o
piensas en un determinado momento, pero luego, al cabo de los años, cuando
buscas trabajo y los posibles futuros contratantes te sigan la pista en las redes
sociales, se encontrarán con una persona que quizás no se parezca mucho a ti,
porque has madurado y evolucionado. Sin embargo, lo que escribiste hace 5 o 10
años ahí queda, y se seguirá identificando con lo que tú seas ahora mismo.
Para
un jubilado eso no es problema; ya estamos de vuelta de todo. Pero para un
joven que empieza a labrarse un porvenir, esto puede ser un lastre tremendo.
Por
eso, reflexiono que quizás estas redes sociales deberían ser solo para que nos
distraigamos los mayores… porque los jóvenes deberían pensar que lo que se deja
en Internet queda escrito en piedra de forma permanente. Es como un tatuaje que
nunca podrás borrar y que te acompañará toda tu vida.”
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(AZprensa)
Con el eclipse solar de hoy 12 de agosto hay tres previsiones que ojalá no se
cumpliesen, pero me temo que sí. Son estas:
1.-
En los días posteriores se producirá un porcentaje de aumento significativo en
las visitas a las consultas de oftalmología. (Por más que se expliquen las
medidas para poder verlo sin riesgo, la gente no hace caso).
2.-
Durante el periodo que va del ocultamiento parcial hasta el fin del eclipse, se
producirá un aumento significativo en los accidentes de tráfico. (Los que vayan
conduciendo en esos momentos, se distraerán y se saldrán de la carretera o chocarán
con otros vehículos).
3.-
Durante los momentos centrales del eclipse se producirá un aumento
significativo de robos, ya que los ladrones dispondrán de oscuridad y de gente
mirando para otro lado.
Y
ahora viene la decepción:
Todos
esperan ver el eclipse tal como se ve en las fotografías. Estamos acostumbrados
a ver el Sol de un tamaño aparente parecido al de la Luna, pero cuando se
pongan las gafas del eclipse se darán cuenta que el Sol se ve mucho más
pequeño, del tamaño de un guisante que sostuvieses en la mano con el brazo
extendido. Esto es debido al efecto deslumbramiento: la luz del Sol es tan
potente que produce ese deslumbramiento y nos engaña haciéndonos ver un tamaño
mucho mayor del que es en realidad. Por eso, cuando te pones las gafas de
eclipse, se elimina el efecto deslumbramiento y el Sol aparece como un ridículo
guisante anaranjado al que poco a poco la esfera negra de la Luna irá tapando.
Con
todo, el mejor espectáculo estará en lo que tengas alrededor. Verás cómo se van
apagando los colores, los pájaros estarán desconcertados porque esa no es la “hora
normal” de anochecer”, los árboles proyectarán sobre el suelo muchas pequeñas sombras
de media luna, la temperatura descenderá un poco pero en muy pocos minutos…
Y
un último consejo: Consulta en Internet cuál es la hora exacta del eclipse
total (si es que lo hay) en el lugar en que te encuentres: Sólo 15 segundos
antes de esa hora exacta y 15 segundos después de la misma, podrás ver sin
gafas el eclipse y entonces, sí habrá valido la pena.
PD.-
¡Ah! Y con respecto a lo de las tres “profecías” procura no estar tú en dentro
de ese “porcentaje de aumento significativo”. Aquí queda escrito y publicado, el 12 de agosto de 2026 a las 11:00 horas.
Biblioteca
Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/
…O cuando el
postureo supera a la sensatez.
(AZprensa) El
acontecimiento de hoy, 12 de agosto, en España no va a ser un eclipse de sol,
sino el apogeo del eclipse de la razón. Ya vemos a diario cómo la gente
comparte en redes sociales una foto del pincho de tortilla que se ha comido,
del lugar de vacaciones al que ha ido, del concierto musical en donde ha
estado, del último vestido que se ha comprado, etc. La obsesión actual de la
gran mayoría de las personas es mostrar al mundo que ellos están en la cumbre
de la popularidad, que tienen muchos "me gusta", etc. Y claro, si hay
un acontecimiento que sólo se da una vez cada 100 años, ¿cómo van a perdérselo?
Y diría más, no es "¿cómo van a perdérselo?" sino "¿cómo no van
a compartir en redes que ellos también lo han visto y mejor que nadie?".
La
gente se ha acostumbrado a que Papá Estado les diga lo que tienen que hacer, a
dónde hay que ir o no ir, lo que tienen que ver, lo que pueden o no pueden
comer... Vamos, en definitiva: lo que tienen que pensar. Y están tan
aborregados (nada hay mejor para el poder que un rebaño de fieles votantes) que
no piensan ni razonan por sí mismos.
Por
eso, ante el eclipse, una gran mayoría de personas van a estar más pendientes
del postureo y de las fotos del eclipse para decir que ellos también lo vieron,
que no repararán en las más elementales normas de seguridad. Con esa insensatez
adquirida a base de seguir siempre las directrices de quienes mandan y no tener
criterio propio, más de uno mirará al sol de reojo por encima de las gafas,
otros se pasarán con las gafas puestas mirando al sol muchos minutos, otros
pasarán de gafas —¡y mira que se lo han dicho!— y mirarán a través de una
radiografía o unas gafas de sol cualquiera, otros estarán más pendientes de
hacer la foto que del impacto de los rayos de sol sobre sus ojos… ¿Para qué seguir?
La
conclusión es clara: a partir de mañana, y durante bastantes días, las
consultas de oftalmología estarán llenas y muchas personas habrán deteriorado
su vista para siempre. Y todo por volcar en las redes sociales un "yo vi
el eclipse". Por desgracia, habrá incluso algunos para los que ese eclipse
sea lo último que vieron sus ojos.
La novela “La
melodía permanece”, está disponible en ediciones digital e impresa en Amazon y
dispone de una edición en español y otra en noruego.
Más información
en estos enlaces…
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permanece”: https://a.co/d/0cMf3W5c
“Melodien står igjen”: https://a.co/d/0jghNJHx