martes, 19 de junio de 2018

Guía para evitar los ácaros


(AZprensa) Ante los problemas de alergia provocados por los ácaros, estas son las medidas recomendadas por los especialistas:

1.- Retirar alfombras, moquetas, telas o peluches, sobre todo en el domicilio, por ser el lugar donde se acumula mayor cantidad de estos parásitos.

2.- Es aconsejable que se aísle el colchón y su almohada con una funda adecuada.

3.- Ventilar bien el domicilio. Si también se es sensible al polen, se aconseja que durante la primavera se ventile por la mañana.

4.- Si hay animales en el domicilio, es mejor desprenderse de ellos.

5.- Evitar secar la ropa en los radiadores. No utilizar humidificadores en la habitación.

6.- Es aconsejable utilizar la aspiradora con frecuencia semanal en la casa, incluidos los colchones. Durante la limpieza, es mejor que el paciente no esté presente. Tras la misma se ventilará bien la casa. El aspirador debe tener un sistema de filtro adecuado.

7.- Intentar corregir la humedad interior del domicilio. Opcionalmente se puede utilizar un acaricida cada tres meses para la limpieza de alfombras.

8.- El lavado de sábanas, cortinas, etc., debe hacerse, siempre que sea posible, a temperatura superior a 60ºC. La almohada y edredón deben permitir también el lavado a esa temperatura. La ropa de cama debe cambiarse semanalmente.

9.- Evitar la exposición directa a harinas.

lunes, 18 de junio de 2018

Guía para ayudar al fumador asmático


(AZprensa) Los pasos para ayudar al enfermo asmático para dejar el hábito de fumar, son los siguientes:

1.- Conocer la actitud del fumador hacia su hábito, investigando el grado de motivación del paciente para abandonar el tabaco, el nivel de su dependencia a la nicotina y el nivel de su adicción psicológica y/o conductual.

2.- Consejo del profesional sanitario. Transmitir al paciente la necesidad de abandono del hábito y las consecuencias sobre su enfermedad.

3.- Fijar una fecha para dejar el tabaco. Elegir un día significativo, como un aniversario, el primer día del mes o el comienzo de un periodo de vacaciones... y anotar los motivos fundamentales por los que ha decidido dejar de fumar.

4.- Proceso de deshabituación. Consejos para paliar el síndrome de abstinencia nicotínico: evitar el abuso de café y bebidas alcohólicas, aumentar las horas de descanso, distraerse con otras actividades como el ejercicio físico, aumentar el consumo de verduras y hortalizas, respirar profundamente, etc. Durante el primer año se aconseja realizar 5 ó 6 consultas de deshabituación con el médico dependiendo del riesgo de recaída que pueda tener cada paciente.

5.- Terapia de sustitución nicotínica. La nicotina se administra a través de la mucosa oral, de la piel, o mediante aplicación intranasal o bucal con aerosoles dosificadores. Existen dos formas de dispensación de nicotina, los parches de liberación continuada transdérmica, adheridos a la piel durante 16 ó 24 horas, y los chicles de nicotina que liberan nicotina al ser masticados.

domingo, 17 de junio de 2018

Muy pocos pacientes utilizan bien los dispositivos de inhalación


(AZprensa) Numerosos estudios a lo largo de los últimos años han venido demostrando que la mayoría de los pacientes asmáticos no saben utilizar de forma correcta los dispositivos de inhalación.

En primer lugar hay que tener en cuenta la homogeneidad de la dosis; es decir, si no agitamos el envase antes de la administración, no tenemos la seguridad de que haya partículas del principio activo entrando en las vías respiratorias del paciente, por eso, cuanto más tiempo pasa sin que se utilice el envase más se va depositando la parte de fármaco en la parte superior y el gas en la parte inferior.

Hay, por así decirlo, tres pasos básicos a la hora de utilizar cualquier envase presurizado: primero, que haya un flujo adecuado; segundo que haya una sincronización entre la pulsación y el aspirado del fármaco; y tercero, hay que mantener apnea, es decir, aguantar la respiración por lo menos 15 ó 20 segundos para que el fármaco pueda llegar a las zonas más bajas de las vías respiratorias.

Además, hay dos parámetros que a nivel de físico-química se manejan también para saber la eficacia del fármaco, además de para recomendar la dosis adecuada: el depósito pulmonar y el tamaño de partícula. Para conocer estos parámetros hay que marcar radioactivamente el principio activo y de esta forma se ve el camino que sigue en el transcurso de la inhalación hasta que llega a los pulmones. Se puede medir así la cantidad que se deposita en los pulmones, y de esta forma se ha podido comprobar que sólo un 15 por ciento del fármaco es capaz de llegar a nivel del pulmón.

¿Dónde se queda, pues, la mayor parte de la dosis administrada? Normalmente queda impactada en la faringe y desde allí se absorbe por vía digestiva y se acaba metabolizando y eliminando por las heces. Solamente se aprovecha, pues, un 15 o 20 por ciento del fármaco administrado.

sábado, 16 de junio de 2018

Antipsicóticos típicos y atípicos


(AZprensa) La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica crónica e incapacitante, que afecta al uno por ciento de la población mundial. Se caracteriza por un amplio abanico de experiencias internas inusuales, un comportamiento social inapropiado y una reducción en la participación en las actividades sociales y ocupaciones habituales.

Los síntomas de la enfermedad se dividen generalmente en positivos (alucinaciones, delirios, desorganización conceptual, agitación y paranoia) y negativos (aplanamiento afectivo, apatía y aislamiento social y emocional).

Si bien los tratamientos habituales vienen siendo eficaces desde los años 50, su utilidad se ve limitada por diversos factores. En primer lugar, un 30 por ciento aproximadamente de los pacientes son refractarios al tratamiento. Los neurolépticos convencionales tienen una actividad limitada en el tratamiento de los denominados síntomas negativos. Finalmente, un inconveniente de los neurolépticos clásicos es la tendencia a producir síntomas extrapiramidales (movimientos involuntarios) como distonía o parkinsonismo, incluso a las dosis terapéuticas. Estos síntomas causan una incomodidad y malestar profundo tanto en los pacientes como en sus familias, y con frecuencia conducen a un mal cumplimiento del tratamiento, por lo que se producen nuevas recaídas de la enfermedad.

Por el contrario, en las últimas décadas se ha visto un desarrollo y creciente implantación de una nueva generación de fármacos, los denominados antipsicóticos atípicos. En general se diferencias de los convencionales por su perfil farmacológico, aunque presentan otros inconvenientes. El primero que se lanzó exigía controles hematológicos periódicos ya que puede llegar a producir agranulocitosis en un 1 a 2 por ciento de los casos, lo que limita su uso. Otros posteriores salvaron este inconveniente pero presentaban otras limitaciones, como el aumento de peso, la elevación de la prolactina (que conduce a la disfunción sexual) y la aparición de los citados síntomas extrapiramidales en altas dosis.