martes, 13 de febrero de 2018

Hasta aquí llegué

Todo tiene su fin y esto también. De todas formas cuanto he escrito aún permanece en Internet y puedes consultarlo cuando quieras. Por ejemplo:

Si quieres conocer una breve biografía de Vicente Fisac (1949- ¿?) aquí tienes el enlace:

Si lo que prefieres es conocer los libros que he escrito, aquí tienes el enlace:

Y si lo que eliges es curiosear entre las cosas que he escrito en mis blogs, aquí lo tienes a tu disposición con un archivo completo en el lateral y un buscador arriba a la izquierda.

En cualquier caso, gracias por tu visita.

lunes, 12 de febrero de 2018

¿Beber?... Lo justo

(AZprensa) Los mensajes que recibimos continuamente sobre el alcohol son muy confusos: que es bueno para el corazón, que hasta una copa aumenta el riesgo de cáncer, que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares... En lo único que los expertos y los estudios científicos están de acuerdo es en que el exceso en el consumo de alcohol es invariablemente malo.
¿Pero cuánto alcohol podemos incluir en nuestra dieta sin poner en riesgo nuestra salud? ¿Y cuáles realmente son los beneficios y los riesgos comprobados del alcohol?

Daños internos
El encargado de descomponer y eliminar el alcohol en nuestro organismo es el hígado.
Este órgano tarda una hora aproximadamente en procesar 12 gramos de alcohol (1 vaso de vino o 1 cerveza).
Por eso, el alcohol en exceso no sólo nos deja con una resaca al día siguiente, sino que a largo plazo causa daños irreparables en el hígado y otros órganos.
"Los efectos acumulativos del consumo excesivo de alcohol, especialmente cuando están asociados a una dieta poco sana, afectan cada parte del organismo, pero principalmente se perjudican dos regiones: el hígado y el sistema nervioso", Dra. Trisha Macnair (Asociación Médica Británica).
El alcohol lesiona progresivamente el hígado causando cirrosis, insuficiencia hepática, cáncer del hígado y muerte. Y el sistema nervioso puede dañarse en muchos niveles. Por ejemplo, en el cerebro las lesiones del alcohol pueden causar discapacidades intelectuales y aumentar el riesgo de ansiedad, depresión, confusión y demencia. También se sabe que el alcohol puede provocar inflamación del páncreas, sangrado y úlceras estomacales, hipertensión y derrame cerebral.

Beneficios
Algunos estudios, sin embargo, afirman que el alcohol consumido con moderación puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
Todavía no se ha logrado entender cuáles son los mecanismos que causan esta protección, pero se cree que el alcohol ayuda a aumentar el nivel del llamado colesterol bueno (o lipoproteínas de alta densidad), que ayuda a evitar la acumulación de partículas de grasa en las arterias, lo cual reduce el riesgo de coágulos.
Algunos estudios han mostrado que el vino tinto, en particular, contiene flavonoides, unos compuestos que actúan como antioxidantes y contribuyen a reducir el riesgo de aterosclerosis (estrechamiento de las arterias) y a mantener la flexibilidad de los vasos sanguíneos.
Pero la clave para obtener esa protección es la moderación y conocer cuánto alcohol podemos beber sin dañar nuestra salud.

Más calorías
La creencia de que ciertas bebidas alcohólicas "no engordan" está equivocada.
El alcohol es una fuente de calorías vacías, las cuales proveen energía pero no tienen ningún valor nutricional.
Cada gramo de alcohol contiene siete calorías.
El alcohol, además, podría debilitar su fuerza de voluntad tentándolo a comer más de lo que tiene planeado.
Tal como lo explica Heather Caswell, de la Fundación Británica de Nutrición, "la mayoría de nosotros evitaríamos consumir un vaso lleno de crema, pero muchos no dudaríamos en beber un par de botellas de cerveza. El contenido similar de estos dos productos es parecido y a largo plazo el exceso en el consumo de alcohol llevará a un aumento de peso".
Una botella de 280 mililitros de cerveza clara contiene unas 110 calorías (las mismas que una rosquilla), un vaso regular de vino blanco seco o vino tinto tiene 115 calorías (el equivalente a una rebanada de pastel de chocolate) y un vaso de vino blanco dulce contiene 165 calorías.
Como dice la Fundación de Investigaciones Sociales AC (FISAC), “exceder los límites recomendados no sólo tendrá un efecto perjudicial en su salud sino también aumentará la circunferencia de su cintura”.

domingo, 11 de febrero de 2018

Si conduces... no fumes

(AZprensa) Los datos no pueden ser más significativos: El tiempo medio para encender un cigarrillo es de 4,1 segundos. En dicho tiempo se recorren 113 metros a 100 Km/hora, velocidad que requiere de una distancia aproximada a un campo de futbol para detener el vehículo que se conduce. Además, el tiempo medio para fumar un cigarrillo es de 3,4 minutos, esto supone que a una velocidad media de 100 Km/hora se recorren 6 Km.

Es por ello que según las estadísticas de la DGT, la conducción distraída o desatenta ha supuesto un 32% de las víctimas por accidentes de tráfico en 2017, y más del 60% de los accidentes se deben a la pérdida de contacto visual con la carretera.

Fumar mientras se conduce supone una distracción al volante, requiere que el conductor se vea obligado a conducir con una sola mano, mientras busca el cigarrillo, lo aproxima a la boca, busca el mechero y enciende el cigarrillo o si va echando las cenizas por la ventanilla del vehículo. Asimismo, el sostener el pitillo, impide abrir totalmente la mano y asir el volante con seguridad.

Sin embargo, actualmente hay un vacío legal en el Reglamento General de Circulación ya que no prohíbe fumar sino simplemente refleja que el conductor está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción para garantizar su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de las vías.

Es por ello que la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), y la Sociedad Española de Medicina de Tráfico (SEMT) han reclamado a la Dirección General de Tráfico (DGT) que no se permita el consumo de tabaco durante la conducción. Esta petición formal subraya que la necesidad de hacer conscientes a los conductores de que es imprescindible evitar fumar dentro del vehículo independientemente de quién viaje en él, ya que “el consumo de tabaco afecta a la capacidad refleja, motora y cognitiva del conductor y puede ocasionar accidentes de tráfico en los que ocupantes, usuarios de la vía pública y el propio conductor se vean seriamente afectados”, en palabras de la Dra. Esther Redondo, coordinadora del grupo de trabajo de Actividades Preventivas de SEMERGEN.

Pero es que además, “fumar dentro de un vehículo perjudica la salud del propio conductor y disminuye su capacidad de concentración, ya que puede ocasionarle cefaleas, cansancio, fatiga, elevación de la presión arterial y mala oxigenación; también es nocivo para los acompañantes o fumadores pasivos, al encontrarse éstos en un habitáculo pequeño, mal ventilado y estar expuestos a una concentración de humo 30 veces superior a las de una vivienda”, comenta el Dr. Fernando Pérez Torralba, presidente de la SEMT.

sábado, 10 de febrero de 2018

Lo más importante para un médico ha de ser la comunicación

(AZprensa) Pau Viladiu Quemada era de esa generación de oncólogos españoles testigo de la rápida progresión que ha venido desarrollando la investigación básica y cómo el cáncer ha pasado de ser una enfermedad incurable a vislumbrarse cierto control en muchos casos.

Pero Pau Viladiu era también un gran artista. “El arte es una forma de estimulación de la curiosidad no organizada, sobre algo no cotidiano, algo diferente de la profesión del oncólogo, siempre metódica y estructurada. La satisfacción que da romper la barrera que nos aísla frente al arte, aporta una nueva perspectiva de la misma obra de arte. Todos los médicos y todas las personas deben lanzarse a este reto y conocer su fondo creativo. Tendría que ser una actitud generalizada para toda la sociedad”.

Con relación a la inspiración que mueve a todo artista, afirmaba que “la inspiración nace después de muchas horas de trabajo. Cualquier actividad necesita trabajo y actitud de curiosidad; después surgirá el arte, la ciencia y la investigación”.

En su análisis de la profesión médica señalaba que “la enfermedad de los médicos es un reflejo de la mismo filosofía de la sociedad. Muchos se encuentran saturados en el trabajo y la competitividad está muy acentuada”.

Por eso, preguntado sobre su opinión sobre el médico ideal, comentaba que “la personalidad de un médico ha de tener como raíz un concepto: la comunicación. La capacidad de relacionarse con el enfermo y su familia, de comprender realmente sus problemas desde la óptica del que sufre y no del que ha de tratarlo, es esencial para que los médicos seamos más eficaces en nuestra profesión. Lo básico sigue siendo conocer los mecanismos emocionales del paciente y de la persona”.