miércoles, 22 de enero de 2020

Cómo elevar quejas sobre la conducta médica inapropiada


(AZprensa) El Colegio de Médicos de Madrid ha hecho pública una información clara y precisa para explicar a todo el mundo cómo funciona su Comisión Deontológica y cómo pueden transmitirse a la misma cualquier queja o denuncia sobre aquellos médicos colegiados que no cumplan las normas y deberes exigibles a esta profesión. Se pretende con ello, también, fomentar la buena relación entre médicos y pacientes y entre los propios profesionales.

Cualquier ciudadano, cualquier médico y cualquier sociedad científica o asociación de pacientes, puede elevar su queja a este órgano colegial tal como se explica en el esquema hecho público (ver imagen inferior).

Una vez se ha presentado la correspondiente reclamación se procede a la apertura de un expediente informativo para su estudio y se procede a pedir información al reclamado para que aporte su versión de los hechos y analizar si se ha producido falta deontológica. Con todo ello, los representantes de la Comisión de Deontología hacen una propuesta a la Junta Directiva del Colegio de Médicos para que esta tome la decisión de apertura de expediente disciplinario si existen indicios de falta o bien del sobreseimiento y consiguiente cierre del expediente.

El Código de Deontología Médica está compuesto de 21 capítulos y 66 artículos que recogen desde las “Relaciones del médico con sus pacientes” y se establece, por ejemplo, que “el médico respetará el rechazo del paciente, total o parcial, a una prueba diagnóstica o a un tratamiento. Deberá informarle de manera comprensible y precisa de las consecuencias que puedan derivarse de persistir en su negativa, dejando constancia de ello en la historia clínica”.

Otros artículos recogidos en este código son “La calidad de la atención médica”, el “Secreto profesional”, la “Objeción de conciencia”, “Atención médica al final de la vida”, “Relaciones de los médicos entre sí y con otros profesionales sanitarios”, “Trasplante de órganos”, “Reproducción Humana”, “Publicaciones Profesionales”, “Publicidad Médica”, etc.


Personaje destacado: Santiago Segura

El polifacético actor, director, humorista, presentador, etc. Santiago Segura, viene hoy a nuestra sección por algo que nos ha llamado poderosamente la atención. Lo más curioso es que no es nada que él haya dicho o hecho, sino que se trata de lo que ha dicho de él el humorista José Mota.

José Mota ha declarado que “Santiago Segura es la única persona que conozco en todo el mundo que te pone peor delante de ti que a tu espalda”. ¿Verdad que tampoco vosotros conocéis a nadie así?

Es el máximo exponente de la sinceridad. Sinceridad a lo bruto, dicho en otras palabras. Lo que tiene que decir –sea bueno o malo- te lo dice a la cara. Y si tiene que hablar de ti sin que estés presente, siempre será más amable de lo que fue contigo cuando te tuvo frente a frente.

Por todo ello, Santiago Segura merece ser nuestro “Personaje destacado”, por recordarnos eso tan difícil que es “decir la verdad aunque duela” y en la cara del interesado; porque a fin de cuentas, si alguien debe conocer cómo pensamos de él, sin duda que es el propio interesado; y todo lo demás es hipocresía y maledicencia.

martes, 21 de enero de 2020

Hay enfermedades que aunque no se vean, sí que existen

El que una enfermedad no presente síntomas visibles no significa que no exista y este es el caso, por ejemplo, del Mieloma Múltiple, el segundo tipo de cáncer hematológico más común en el mundo, responsable además del dos por ciento de la mortalidad asociada al cáncer.

Precisamente para dar visibilidad a esta enfermedad, el laboratorio Janssen, en colaboración con la Comunidad Española de Pacientes con Mieloma Múltiple, organizaron una peculiar exposición de pintura del artista Ángel Espinosa. Pero ¿qué tenía de particular esta exposición? Según se entraba en la sala del Círculo de Bellas Artes de Madrid, lo único que podían verse eran 12 lienzos en blanco; sin embargo, cuando se proyectaba sobre los mismos una luz ultravioleta, aparecían 12 escenas que mostraban a los pacientes con esta enfermedad en situaciones y complicaciones propias en su vida cotidiana.

Ha sido una importante llamada de atención para que todos tomemos conciencia de esta (al igual que de otras muchas) enfermedad invisibles y demos nuestro apoyo (familiar, social y sanitario) y a esos pacientes que se sienten desatendidos.

Entre las señales de alerta que presentan los pacientes con Mieloma Múltiple, se encuentran los dolores óseos, cansancio a causa de la anemia, aumento del calcio en la sangre, insuficiencia renal e infecciones de repetición; pero, en ocasiones, también aparecen tumores formados por las células del mieloma, conocidas como plasmocitomas. Estas manifestaciones son las que llevan a la realización de pruebas que confirman o descartan el diagnóstico.

La enfermedad afecta sobre todo a las personas mayores de 60 años y, de hecho, sólo un dos por ciento de los pacientes tiene menos de 50 años y, aunque es difícil su diagnóstico temprano, sí que existen tratamientos. Tal como confirma el Dr. Joan Bladé, “desde 1970 la supervivencia se duplica cada 15 años y esto quiere decir que cuanto más joven es el paciente, mejor es su supervivencia”.

lunes, 20 de enero de 2020

Eutanasia: Es más barato matar que cuidar


(AZprensa) ¡Basta ya de tanto confusionismo, de tanta demagogia, de tanto hablar sin saber… sobre lo que es la eutanasia! Apoyados en el documento que ha hecho público el Consejo General de Colegios Médicos de Andalucía, vamos a aclarar de una vez por todas estos conceptos:

Eutanasia es “la provocación intencionada de la muerte de una persona que padece una enfermedad grave, irreversible o terminal, a petición expresa de ésta, y en un contexto médico”.
Por lo tanto es distinto del suicidio asistido: “proporcionar fármacos necesarios –ante la solicitud del enfermo- para que él mismo se los administre”.

Ninguno de estos dos casos puede ser considerado “acto médico” y por lo tanto ningún médico puede estar obligado a practicar o participar en los mismos, por mucho que salga una Ley aprobando “eutanasia y suicidio asistido para todos, gratis y por la Sanidad pública”.

Pero hay otro aspecto del que no quieren hablar los políticos: Los “cuidados paliativos”, es decir, las intervenciones sanitarias coordinadas para mejorar la calidad de vida de los pacientes terminales y evitarles el sufrimiento, aunque de los mismos se derive con frecuencia un acortamiento de la vida.

Pues bien, los cuidados paliativos son un deber del médico y un derecho de los pacientes, y sin embargo no están al alcance de todos los pacientes porque requieren más recursos (de personal, de medicación, de atención… es decir, son más caros). Por eso los médicos alzan la voz y reclaman “recursos necesarios y suficientes para su desarrollo”.

Y es que para esta nueva hornada de políticos en el Gobierno resulta más barato liquidar a los pacientes terminales con eutanasia e incluso con suicidio asistido, antes que permitirles el acceso a los cuidados paliativos (mucho más caros) que les evitan el sufrimiento en la fase terminal de su vida.

Porque señores políticos: la gente no quiere morirse, lo que quiere es no sufrir una larga agonía, y en muchos lugares de nuestra geografía no tienen a su alcance los necesarios cuidados paliativos.

domingo, 19 de enero de 2020

El Gobierno español no sabe si estamos vivos o muertos

(AZprensa) Muchos jubilados españoles hemos recibido una carta del banco en donde tenemos domiciliada la pensión para ordenarnos que vayamos a ese banco antes de fin de mes para decir que estamos vivos, ya que de no hacerlo se supondrá que estamos muertos y por consiguiente ya no nos pagarán la pensión.

Parece mentira que en una sociedad tan tecnológicamente avanzada como la nuestra, donde creíamos que nos tenían controlados hasta en el más mínimo detalle, resulta que no saben si estamos vivos o muertos y nos lo tienen que preguntar. O quizás es que hay tanta descoordinación entre los diferentes aparatos gubernamentales que no se comunican entre ellos ni siquiera en las cosas más elementales.

Los que todavía estamos de buen ver, mañana iremos al banco. “Buenos días. ¿Qué desea?” nos preguntará el empleado del banco. “Buenos días –le responderemos- sólo vengo a decirles que estoy vivo”.

La duda que se me plantea es qué pasará con todos aquellos que tengan movilidad reducida y no puedan acudir al banco para decirlo, o de aquellos otros que estén hospitalizados y no tengan quien pueda hacerles las gestiones. Pues para ellos, el Gobierno se lo pone no más fácil, sino más difícil todavía: Tendrán que llamar a una gestoría para que vayan a su domicilio o a su hospital, pedirles que les haga una “fe de vida” (obtener un certificado médico y personarse después con él en el registro civil) y una vez obtenida la "fe de vida" enviarla al banco antes de fin de mes. Como vemos, algo muy fácil, barato y asequible para cualquier anciano hospitalizado o que viva solo y apenas si pueda valerse por sí mismo.