lunes, 17 de junio de 2019

Si Temisto, no me acuerdo


(AZprensa) Hay una frase muy popular que dice “Si te he visto no me acuerdo”, y algo así podría aplicarse a un pequeño satélite de Júpiter. Los satélites de este planeta gigante, el mayor de nuestro sistema solar, se han agrupado en función de sus características orbitales y uno de esos grupos es el denominado grupo Temisto que está formado sólo por este satélite; es pues un grupo de un único satélite. 

Temisto es un caso intermedio y único en distancia (a más de 7 millones de kilómetros de Júpiter) e inclinación (43º) entre el grupo de los llamados satélites galileanos y los del grupo Himalia. Se trata de un pequeño satélite rocoso e irregular, con forma de patata y sólo 8 Km. de diámetro, que tarda 130 días en completar una órbita alrededor de Júpiter, exactamente el mismo tiempo que tarda en completar su periodo rotación.

Como curiosidad señalar que debido a su pequeño tamaño y su escaso brillo (albedo de 0,04) no fue descubierto hasta 1975 pero poco después se perdió su pista. Hubo que esperar hasta el año 2000 para localizarlo de nuevo y establecer correctamente su órbita.

sábado, 15 de junio de 2019

Ceres, el rey de los enanos


(AZprensa) Ceres es un pequeño planeta (952 Km. de diámetro) que orbita entre Marte y Júpiter. Tiene una pequeña atmósfera que contiene vapor de agua. Su temperatura es del orden de los –38º C, y su gravedad un tercio que en la Tierra (100 kilos en la Tierra pesan 28 kilos en Ceres). El día (giro completo sobre sí mismo) dura 9 horas y el año (giro completo alrededor del Sol) dura 4,6 años.

Ceres fue descubierto en 1801 siendo considerado como un planeta, pero en 1850 se le degradó a la categoría de “asteroide”. Finalmente, en el año 2006 entró con merecimiento propio en la categoría de “planeta enano” y, de hecho, es el objeto más grande del cinturón de asteroides (contiene la tercera parte de la masa total del cinturón de asteroides). Muchos científicos pensaron que se trataba de los restos de un antiguo planeta llamado Faetón, que se habría desintegrado por alguna causa dando así lugar a este cinturón de asteroides; sin embargo las teorías actuales sostienen todo lo contrario, que el cinturón de asteroides es el resultado de los materiales abandonados de un planeta que nunca llegó a completar su formación.

Ceres tiene una propiedad especial llamada "equilibrio hidrostático", esto significa que el interior de Ceres es lo suficientemente débil como para que su forma dependa de cómo gire, dando a este cuerpo una forma prácticamente esférica (una propiedad que comparten todos los planetas). En su composición intervienen distintas capas a diferentes profundidades, con la capa más densa en el centro. Ceres es mucho menos denso que la Tierra, la Luna, el gigante asteroide Vesta y otros cuerpos rocosos en nuestro sistema solar. Contiene además materiales de baja densidad como el hielo de agua, el cual debe estar separado del material rocoso habiendo sido elevado a capas superiores junto con otros materiales ligeros. El interior de Ceres podría estar diferenciado, conteniendo un núcleo rocoso y un manto de hielo, e incluso se piensa que podría existir un océano bajo la capa de hielo. La superficie está compuesta por una mezcla de hielo de agua y diversos minerales hidratados como carbonatos y arcillas. Se han detectado, además, emisiones de vapor de agua en varias regiones y según las mediciones efectuadas expulsa al espacio hasta 6 kilos de vapor por segundo.

Las últimas observaciones de la sonda Dawn  (enviada especialmente para estudiar este planeta enano) están deparando numerosas sorpresas sobre el mismo. Llama la atención, por ejemplo, una extraña montaña con forma piramidal y algo más de 6.000 metros de altitud que se levanta en una zona bastante plana, y que en uno de sus lados muestra unas marcas brillantes que van desde la cumbre hasta la base. Cuanto menos resulta algo inusual y de difícil explicación dada su composición geométrica y el entorno relativamente plano en que se levanta. Pero esto no es lo más extraño.

Otra sorpresa ha sido el descubrimiento de unas manchas muy brillantes en el interior de algunos cráteres. En uno de ellos se han localizado hasta ocho puntos de estas características, uno de ellos –el más grande- con un diámetro de 9 a 15 Km. (como cualquiera de nuestras grandes ciudades). No se ha desvelado cuál puede ser la causa y los expertos apuntan a grandes depósitos de hielo o de sal. Otros, más osados, han equiparado esas mismas imágenes (a la misma altura y resolución) con vistas áreas de algunas de nuestras ciudades y el resultado no puede ser más similar. En junio de 2016, datos espectrales del infrarrojo cercano de estas áreas brillantes mostraron que eran compatibles con grandes cantidades de carbonato sódico (Na2CO3), por lo que era probable que cierta actividad geológica reciente estuviese implicada en la creación de esas manchas blancas.

Los nuevos datos y fotografías aportados por la sonda Dawn (cuya órbita ha llegado a acercarse hasta los 1.400 Km. de distancia) revelan que esas zonas blancas y extremadamente brillantes son altísimas concentraciones de carbonato sódico producido por actividad hidrotermal tal como sucede en algunos lugares de la Tierra, aunque nunca se habían visto tan altas concentraciones en ningún otro lugar de nuestro sistema solar. Esto sugiere un núcleo caliente y grandes cantidades de agua en su interior en épocas geológicas recientes. "Los minerales que encontramos en la zona brillante central de Occator requieren alteración por el agua", ha declarado María Cristina De Sanctis, del Instituto Nacional de Astrofísica de Roma, explicando cómo “los carbonatos apoyan la idea de que Ceres tenía interior actividad hidrotermal interna que empujó estos materiales al exterior”. El cráter Occator tiene 92 Km. de diámetro y ese tipo de misteriosas luces también puede observarse en algún otro cráter, como Haulani, de 34 Km. de diámetro.

De Sanctis también ha confirmado que la superficie de Ceres contiene filosilicatos de amoniaco o arcillas con amoníaco. Como el amoníaco es abundante en el sistema solar exterior, este descubrimiento da pie a la idea de que Ceres puede haber estado antes cerca de la órbita de Neptuno y emigrado posteriormente hacia el interior de nuestro sistema solar, lo que explicaría que conservase estos materiales; los mismos que se han detectado también en Encélado, un satélite helado de Saturno en donde se vienen observando numerosos y gigantescos géiseres en erupción en su superficie.

¿A qué se debe tanto interés en este pequeño planeta, que ha hecho que la NASA envíe una sonda exclusivamente para estudiarlo? Pues más llamativo aún resulta el interés que ha despertado en la Agencia Espacial China, que tiene previsto enviar en el año 2020 una sonda que aterrice en el mismo y regrese con muestras.

viernes, 14 de junio de 2019

La psoriasis no sólo es un problema de piel


(AZprensa) La psoriasis es una enfermedad que va más allá de la piel. Es una dolencia crónica, no tiene cura y tiene un alto impacto físico, psicológico y social en quienes la padecen. Además, la gran mayoría de los pacientes tienen alguna enfermedad asociada, como la artritis psoriásica, sobrepeso y ansiedad.

De hecho, según los datos extraídos encuesta “NEXT Psoriasis: Expectativas y necesidades de futuro en psoriasis” realizada por Acción Psoriasis sobre 1.265 pacientes con esta enfermedad, “entre el 20 y el 40% de los pacientes con psoriasis considera que ésta afecta bastante o mucho en la visión de su aspecto físico, en su esfera emocional, en relaciones con la familia o la pareja y también en el ámbito académico y laboral”, explica la Dra. García Bustinduy. “Además, también tiene un importante impacto en su tiempo libre y en la calidad del sueño”.

Por este motivo, “necesitamos que se ponga en valor el impacto real de la enfermedad en la calidad de vida, en la salud y en la actividad diaria de los pacientes con psoriasis”, añade Santiago Alfonso, director de Acción Psoriasis. “Aún hay demasiados pacientes que no consiguen controlar los síntomas. Es necesario avanzar en la terapia para ofrecer un blanqueamiento duradero de la piel, sin afectar la seguridad, y que ayude a los pacientes a tener una mayor autonomía y calidad de vida y conseguir sus objetivos terapéuticos”.

Más de un millón de personas en España padecen psoriasis (2,3% de la población), siendo la enfermedad inflamatoria inmunomediada (IMID) más prevalente, por encima de otras como la artritis reumatoide, la artritis psoriásica o la enfermedad de Crohn. Los informes sugieren que su prevalencia está aumentando y hace que sea un importante y creciente problema de salud en todo el mundo.

Su forma más frecuente es la psoriasis en placas, la cual provoca la aparición de placas inflamadas y descamadas en la piel, causando picor, escozor y dolor. Se estima que el 85% de los pacientes con psoriasis tienen alguna enfermedad asociada, siendo las más prevalentes la artritis psoriásica (31%), sobrepeso (30%), ansiedad (26%), hipertensión (15%) y depresión (10%).

jueves, 13 de junio de 2019

Implantes dentales, no es oro todo lo que reluce


(AZprensa) España es uno de los países de Europa donde más implantes dentales se colocan; de hecho, dos de cada diez personas de entre 25 y 79 años afirma tener colocado ya un implante dental. Las estimaciones más recientes indican que en nuestro país se colocan entre 1.200.000 y 1.400.000 millones de implantes al año. Sin embargo los implantes dentales entrañan una serie de riesgos que la mayoría de la población desconoce; por ello, los profesionales del sector de la implantología dental y de la periodoncia insisten en que, a la hora de realizarse un tratamiento de manera segura, es necesario informarse bien y exigir referencias para evitar no sufrir engaños ni daños personales, y minimizar al máximo la aparición de enfermedades periimplantarias, un hecho poco conocido pero cada vez más frecuente.

Las enfermedades periimplantarias están infradiagnosticadas y se estima que más 74% de los pacientes desconocen lo que son, por lo que la educación representa la primera línea en el enfoque preventivo. A este respecto, el Dr. Daniel Rodrigo apunta que “desgraciadamente se subestiman las dimensiones reales del problema que suponen estas enfermedades en nuestro medio, tanto por parte de los profesionales como la población general”. Señala, además, que existe una confusión generalizada sobre las causas de estas enfermedades. “Ambas cuestiones merecen una reflexión profunda”, asegura este experto.

Sin embargo, la preocupación por estas patologías periimplantarias no crece de manera similar a como lo hace el mercado de los implantes. Por eso, según el Dr. Ignacio Sanz Sánchez, “desde hace mucho tiempo hacía falta un estudio de prevalencia a nivel nacional de estas enfermedades”, gracias al cual hemos confirmado que “el porcentaje de pacientes y de implantes que presentan pérdidas de hueso por encima del valor umbral de la enfermedad es altísimo”. Por eso, se advierte sobre “la necesidad de concienciar a los profesionales y a los pacientes de que estas patologías han venido para quedarse y que está en nuestras manos poner todas las herramientas necesarias para prevenir su incidencia”.

miércoles, 12 de junio de 2019

El consumo equilibrado de grasas es esencial para la salud


(AZprensa) La ingesta de grasas se relaciona casi siempre con el sobrepeso pero, en realidad, su consumo es esencial para la salud. Además de ser una fuente de energía, las grasas tienen un papel fundamental en la composición y funcionalidad de las membranas celulares, participan en la formación de hormonas y otros componentes esenciales de nuestro organismo y desempeñan un papel fundamental en la regulación de las concentraciones de los lípidos sanguíneos y de sus moléculas de transporte, las lipoproteínas.

Las cuatro familias de ácidos grasos - saturados, trans, monoinsaturados y poliinsaturados-, consumidos de una forma equilibrada, son esenciales para preservar la salud. Las principales fuentes de grasa en la dieta humana son los aceites vegetales y grasas animales, aunque también se hallan presentes en frutos secos, cereales y legumbres.

En las dos últimas décadas, la modificación del estilo de vida y hábitos alimentarios en las sociedades occidentales ha provocado un desequilibrio en el consumo de ácidos grasos, con un exceso de grasas saturadas, trans y omega 6, y un defecto de omega 3.

Este desequilibrio favorece el riesgo cardiovascular y genera un contexto de inflamación crónica, que a su vez aumenta el riesgo de muerte súbita, de accidente cerebrovascular, de depresión y de enfermedades neurodegenerativas, incluso de cáncer. Afortunadamente, la corrección del desequilibrio en la ingesta de ácidos grasos a través de la dieta es una medida sencilla y eficaz para conseguir un estado óptimo de salud.

Diversos estudios científicos indican que los ácidos grasos trans procedentes de los aceites vegetales parcialmente hidrogenados incrementan los factores de riesgo y los accidentes cardiovasculares. Asimismo, el consumo de estas grasas se ha asociado a un aumento del riesgo de muerte por enfermedad coronaria y muerte súbita cardiaca además de un mayor riesgo de que aparezcan componentes del síndrome metabólico o diabetes. Este tipo de grasas los podemos encontrar principalmente en alimentos horneados como galletas, bollería industrial, snacks, alimentos precocinados, productos fritos como patatas fritas u otros aperitivos, junto con helados, cremas y batidos.

En la actualidad no todos los tipos de grasas nocivas aparecen reflejados en las etiquetas de los productos que consumimos, por lo que quizá involuntariamente estamos ingiriendo grasas poco saludables sin ser plenamente conscientes. No obstante existen algunos test que nos permiten conocer el tipo y niveles de grasas que estamos consumiendo.