viernes, 31 de agosto de 2018

La carencia de vitamina D reduce la fertilidad y puede provocar abortos espontáneos


(AZprensa) A parte de su función sobre el metabolismo de calcio y la salud ósea, la vitamina D controla varios procesos extraesqueléticos y se le conocen efectos anticancerígenos, antibacterianos y antiinflamatorios. Además, en los últimos años se ha observado que los niveles adecuados de la vitamina D ayudan a lograr el embarazo y a prevenir diferentes tipos de complicaciones durante su desarrollo.

Según el doctor Jan Tesarik, director de la Clínica MARGen de Granada, la corrección de los niveles insuficientes de la vitamina D es eficaz contra la pérdida de embarazo sólo cuando se inicia antes de la concepción. En estas condiciones, la vitamina D también aumenta la probabilidad de embarazo en mujeres con abortos espontáneos previos. Sin embargo, el tratamiento sustitutivo iniciado durante la octava semana de embarazo no tuvo efecto ninguno.

“Se trata –señala Tesarik- de una información nueva, que tiene una aplicación clínica inmediata. Sabíamos que el control de la concentración de la vitamina D en la sangre es importante durante el embarazo, pero no sabíamos hasta qué punto es importante iniciar el eventual tratamiento sustitutivo temprano, incluso antes de la concepción. Queda por determinar los mecanismos implicados, pero desde el punto de vista práctico es recomendable controlar, y eventualmente corregir, el nivel de la vitamina D en todas mujeres que buscan embarazo y, en particular, en las que padecen infertilidad inexplicada o han sufrido previamente un aborto espontaneo.”

Aunque el mecanismo de la acción protectora de la vitamina D durante el embarazo no está completamente claro, se supone que no se trata solo de los efectos “convencionales” de esta vitamina, relacionados con la regulación de la homeostasis de calcio. Consecuentemente, la mayoría de médicos controla los niveles maternos de la vitamina D durante el embarazo, y en caso de deficiencia, prescriben un tratamiento sustitutivo.

“El estudio sugiere que el inicio del tratamiento sustitutivo con la vitamina D al inicio del embarazo puede resultar demasiado tardío y, consecuentemente, la deficiencia de la vitamina D se debería detectar y corregir en todas mujeres en la edad reproductiva que buscan un embarazo”, concluye Tesarik.

jueves, 30 de agosto de 2018

Otra multa por retrasar la aparición de genéricos


(AZprensa) Ahora ha sido el laboratorio AbbVie el que ha recibido una multa de 384 millones de euros por emplear estrategias para retrasar la aparición de medicamentos genéricos. En este caso se trata de su terapia de reemplazo de la testosterona, AndroGel, cuyo periodo de exclusividad de patente ya había expirado y con el que pretendían seguir monopolizando este nicho de mercado. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, ha intervenido para desmontar sus estrategias y demostrar cómo pretendían mantener su poder de monopolio.

Estas estrategias pueden ser de muy diversos tipos. Si en este caso era mediante juicios simulados, en otras ocasiones es incluso previo pago a las compañías de genéricos para que retrasen el lanzamiento del medicamento.

La salida al mercado de un medicamento genérico supone una drástica bajada de su precio y por consiguiente un importante ahorro para pacientes y sistemas sanitarios. Lo que no suele trascender a la opinión pública es lo arriesgada y costosa que es la investigación para intentar sacar un nuevo medicamento y cómo el periodo de exclusividad de patente no es el teórico de 20 años sino tan solo de ocho o diez años. La razón de esto es que dichos derechos de exclusividad para los nuevos descubrimientos comienzan desde que se descubre una nueva molécula, pero hasta que esta se lance al mercado (si es que el éxito acompaña a su desarrollo) debe pasar una media de 10 a 12 años en fases de investigación, desarrollo y experimentación clínica para que pueda llegar finalmente al mercado con las máximas garantías, lo que supone no sólo años de trabajo sino también de costosísimas investigaciones. Por el contrario, los laboratorios de genéricos sólo tienen que esperar y cuando llega el momento copiar lo que han hecho otros y enriquecerse con su venta sin arriesgar ningún capital.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Premios comprados… pero merecidos


(AZprensa) La mayoría de los premios que se conceden a productos y empresas suelen ser merecidos, pero también... pagados. En el caso de la industria farmacéutica prácticamente todas las editoriales tienen sus propios premios (Sanitaria 2000, Ediciones Mayo, Edimsa, Doyma, Contenidos de Salud...) y suelen ofrecer a los laboratorios la oportunidad de recibir un premio a cambio de que estos corran con la parte proporcional del coste que todo el boato y parafernalia de un acto multitudinario de entrega de premios conlleva y/o como agradecimiento a la facturación (anuncios, edición de libros, organización de reuniones, etc.) que dicho laboratorio tenga con la Editorial.

En estos actos se suele premiar al mejor medicamento del año, al laboratorio más investigador, al que más haya destacado en el área de la producción, al que haya puesto en marcha una iniciativa de formación innovadora, etc., y también tienen cabida en estos actos una serie de premios a médicos destacados, hospitales, políticos sanitarios e incluso medios de comunicación que dediquen atención a las noticias del mundo farmacéutico. Curiosamente, los médicos, hospitales, políticos, periódicos, etc. que salen premiados no deben pagar nada; los únicos que pagan –como siempre ha sido y sigue siendo- son los de siempre: los laboratorios farmacéuticos. Se trata por consiguiente de premios pagados, pero no por ello menos merecidos.

martes, 28 de agosto de 2018

EPOC... Muy pocos saben qué es eso


(AZprensa) Es curioso observar cómo las siglas que definen algunas enfermedades como el SIDA son ampliamente conocidas por la población y pasan a formar parte de su vocabulario habitual, mientras que otras –para enfermedades igualmente importantes y extendidas- no consiguen calar y se mantienen durante años siendo unas completas desconocidas.

Si actualmente preguntamos a cualquier ciudadano qué le dice la palabra “SIDA” todo el mundo responderá que se trata de una enfermedad, pero si preguntamos qué es “ERGE” (enfermedad por reflujo gastroesofágico) o qué es “EPOC” (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), mostrarán cara de asombro y total desconocimiento.

EPOC es el término que utilizan los especialistas para definir una enfermedad caracterizada por la obstrucción de las vías respiratorias. La enfermedad afecta física, emocional y socialmente a los pacientes, reduciendo la habilidad para desarrollar las actividades diarias e incidiendo negativamente en la calidad de vida.

Se estima que la EPOC es la quinta causa de muerte, con un total de 600 millones de casos y 2,8 millones de muertes al año en todo el mundo. Su principal factor de riesgo es el tabaco (muchos especialistas llaman “tabaquismo” a esta enfermedad y afirman que de no existir el tabaco esta enfermedad sería prácticamente inexistente) y tanto es así que entre el 80 y 90 por ciento de quienes la padecen son o han sido fumadores y cuando se da en pacientes no fumadores se trata normalmente de personas que ha estado expuestas al humo de otros, es decir, fumadores pasivos.

Sin embargo hay siglas como EPOC y ERGE que no consiguen calar en la población por lo que algunos defienden el cambio de las mismas por una palabra que sea capaz de llegar al público como -por ejemplo- "tabaquismo" para definir la EPOC (si no existiese el tabaco la EPOC sería una de esas enfermedades raras que sólo padece una minoría) y "reflujo" para la ERGE ya que todos hemos padecido en alguna ocasión esa sensación desagradable del reflujo de alimentos que nos sube por el esófago. En cualquier caso, lo que está claro, es que los términos EPOC y ERGE que llevan utilizándose muchos años han fracaso en su intento de hacer popularmente conocida la enfermedad.

lunes, 27 de agosto de 2018

La migraña ya se puede prevenir


(AZprensa) Son muchos los fármacos que pueden utilizarse para el tratamiento de la migraña pero hasta ahora no se disponía en Europa de uno específico para prevenir la aparición de la misma. Ahora, por fin, la Comisión Europea (CE) ha aprobado Aimovig (erenumab) para prevenir la migraña en adultos que sufren cuatro o más días con migraña al mes. Este nuevo principio activo es el primer y único tratamiento específicamente diseñado para prevenir la migraña. Su mecanismo de acción es mediante el bloqueo del receptor del péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP-R), que desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la migraña al intervenir en el dolor discapacitante que provoca la enfermedad.

Dentro del amplio programa de desarrollo clínico, que comprendía 2.600 pacientes, los que fueron tratados Aimovig experimentaron reducciones significativas en el número de días con migraña al mes, con un perfil de seguridad y tolerabilidad similar al del placebo. Este nuevo medicamento puede autoadministrarse o ser administrado por una persona cualificada cada cuatro semanas con el autoinyector SureClick, un dispositivo que se usa en el tratamiento de varias patologías de forma habitual.

Aimovig demostró su eficacia incluso en poblaciones difíciles de tratar. Asimismo, en un análisis intermedio de un estudio de extensión abierto (OLE) a 5 años en migraña episódica, se demostró que más de uno de cada cuatro pacientes (26%) que tomaban 70 mg de Aimovig, que permanecieron en el estudio y fueron evaluados en el mes 15, se mantuvieron completamente libres de migraña.

“Erenumab anuncia una nueva era en la práctica clínica, ofreciendo un mecanismo de prevención especializado y un conocimiento profundo de la migraña, mejor del que hemos tenido nunca”, apuntó Peter Goadsby, M.D., Ph.D., médico colegiado, director del NIHR-Wellcome Trust King’s Clinical Research Facility y profesor de Neurología en el King’s College Hospital de Londres. “Veremos un alivio sostenido de la migraña en muchas personas que padecen esta enfermedad debilitante”.

Con razón el máximo responsable de Novartis, Paul Hudson, ha declarado su satisfacción por este logro de su laboratorio que le ha permitido “ser los primeros en reimaginar con éxito la prevención de la migraña”.

domingo, 26 de agosto de 2018

Psoriasis: un problema más allá de la piel


(AZprensa) La psoriasis es una enfermedad inflamatoria autoinmune y crónica potencialmente incapacitante que repercute en la piel y que puede desencadenar en otros problemas de salud. En los últimos años, se ha demostrado que la psoriasis moderada o grave se asocia a otras amenazas como la dislipemia (elevación de los niveles de grasas en sangre, colesterol y triglicéridos), diabetes (aumento de los niveles de glucosa y azúcar, en sangre) e hipertensión arterial. Son una serie de comorbilidades que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares como la arterioesclerosis y, como consecuencia de ella, el infarto de miocardio. La artritis psoriásica es la patología más asociada a la psoriasis, una enfermedad que añade dolor, inflamación y dificultad de movimiento de las articulaciones. Estudios recientes demuestran que casi el 30% de los pacientes con psoriasis tiene una artritis psoriásica sin diagnosticar.

Esta enfermedad afecta a más de un millón de personas en España. El diagnóstico precoz favorece el manejo adecuado de la enfermedad y la prescripción del mejor tratamiento en el menor tiempo posible, evitando asimismo la progresión de la enfermedad. La psoriasis no tiene cura, pero gracias a las terapias que existen para tratar a los pacientes se pueden reducir sus efectos notablemente.

sábado, 25 de agosto de 2018

Inhiben el efecto de la heparina con una molécula sencilla


(AZprensa) Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha utilizado sistemas combinatorios químicos dinámicos para lograr una molécula sintética sencilla (ligando) que inhibe el efecto de la heparina, el fármaco anticoagulante más usado.

“El tratamiento con heparina es muy común en enfermos con riesgo de presentar trombos sanguíneos. Sin embargo, en algunos casos se dan reacciones alérgicas o sobredosis, que producen la aparición de importantes hematomas o incluso hemorragias incontroladas”, explica el investigador Ignacio Alfonso, del Instituto de Química Avanzada de Cataluña, de Barcelona. “Esto es especialmente crítico en enfermos bajo tratamiento con heparina que necesitan ser intervenidos quirúrgicamente de manera urgente o imprevista (por ejemplo, tras un traumatismo severo o un accidente cardiovascular). En estos casos la inhibición de la heparina circulante en el torrente sanguíneo es imprescindible para evitar complicaciones por sangrado excesivo”, añade.

“Hemos usado la combinatoria dinámica para encontrar una nueva molécula sintética sencilla que es capaz de funcionar como antagonista de una biomolécula compleja como es la heparina”, detalla Alfonso. “En la actualidad, los antagonistas de heparina que se usan a nivel clínico son mayoritariamente macromoléculas y hay pocas moléculas pequeñas que sirvan para contrarrestar los efectos de heparina. Esto es debido a la complejidad estructural y funcional de la heparina, lo que complica el diseño de inhibidores”, añade.

“Además de la identificación de dicha molécula sencilla, hemos testado su efecto en un ensayo enzimático in vitro relacionado con la coagulación de la sangre y nuestra molécula restituye la actividad del factor de coagulación FXa, que está inhibido por la heparina”, detalla Alfonso.

Los resultados de la investigación se han publicado en la revista “Angewandte Chemie International Edition”.


viernes, 24 de agosto de 2018

El suministro de medicamentos en Europa corre peligro con el Brexit


(AZprensa) Según un informe de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) un total de  88 medicamentos pueden tener problemas de suministro dentro de la Unión Europea una vez consumado el Brexit ya que no habrá tiempo material para los cambios legales que son necesarios para mantener la autorización de comercialización.

Como el Reino Unido se desliga de la Unión Europea a partir del 30 de marzo de 2019, eso significa que las normas europeas sobre medicamentos ya no serán de aplicación en dicho país a partir de esa fecha. Como consecuencia, aquellos laboratorios que hayan recibido aprobación centralizada de sus medicamentos con algún paso regulatorio establecido en suelo británico deberán hacer los cambios legales oportunos para que su autorización siga siendo válida.

En el informe se señala que los medicamentos previsiblemente afectados serán 661 a los que habría que añadir otros 33 de uso veterinario. Aunque la mayoría de laboratorios ya ha presentado las solicitudes para solventar estos problemas o prevén hacerlo a tiempo, aún quedan 88 medicamentos de uso humano y 20 de uso veterinario que tendrán difícil llegar a tiempo y por consiguiente estará en riesgo su distribución y comercialización dentro del Espacio Económico Europeo.

Además, la propia Agencia Europea del Medicamento ha alertado ve difícil atender una avalancha de peticiones en el último momento ya que los tres meses previos a la entrada en vigor del Brexit coincidirán con su traslado a su nueva sede central que se abrirá en Amsterdam (Holanda).

jueves, 23 de agosto de 2018

La plaga de la EPOC


(AZprensa) La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una de las principales causas de muerte y discapacidad en todo el mundo y tiene un impacto físico y emocional significativo en las personas que la padecen. Cuando la EPOC progresa aparece la disnea que conlleva una disminución de la función pulmonar y se convierte en una causa importante de discapacidad y ansiedad. Acompañada de síntomas que desencadenan temor, frustración, aislamiento y depresión en los pacientes.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 200 millones de personas conviven con la EPOC y se estima que pueda convertirse en la tercera causa de muerte mundial en 2030 . Además estos pacientes a menudo presentan otras comorbilidades graves como cardiopatías, diabetes, osteoporosis y depresión, lo que dificulta aún más el tratamiento concomitante de la EPOC y de estas enfermedades.

Debido al carácter crónico de la enfermedad y a sus síntomas incapacitantes, la EPOC también puede suponer una carga significativa para las personas que cuidan de amigos o familiares afectados por esta enfermedad. El diagnóstico precoz y una intervención terapéutica adecuada después de una exacerbación son esenciales para la recuperación rápida de los pacientes y la mejoría de su calidad de vida.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Reciclar medicamentos: La verdad del “Punto SIGRE”


(AZprensa) Cada vez son más los ciudadanos concienciados con la necesidad de reciclar los restos de medicamentos que ya caducados o sin previsión de utilización posterior se van almacenando en los botiquines caseros. Tirar esos restos a la basura o aún peor, al retrete, supone una seria amenaza para el medio ambiente.

Afortunadamente las oficinas de farmacia disponen de unos recipientes llamados “Punto SIGRE” (aunque la mayoría de la gente no sabe su nombre, sólo simplemente que hay allí un contenedor para reciclar los medicamentos) en donde se pueden tirar para que sean eliminados de una forma segura para todos. Como oficinas de farmacia hay cerca de todos nosotros, la tarea de ir allí a depositarlos no supone ningún esfuerzo.

Por consiguiente hay que agradece r a las oficinas de farmacia que presten este servicio, pero… ¿hay que agradecérselo a alguien más? ¿Quién se ocupa de recogerlos? Pues para recogerlos están los mayoristas (esos que cada día reponen a las farmacias los medicamentos que estas van vendiendo), así que también hay que agradecer a los mayoristas que presten este servicio, pero… ¿hay que agradecérselo a alguien más? ¿Quién se ocupa de su clasificación y destrucción segura? Pues para eso se constituyó hace tiempo una empresa llamada SIGRE que se ocupa de este menester, así que también hay que agradecerles a ellos que los destruyan de forma segura.

¿Hemos terminado ya o hay que dar las gracias a alguien más? ¿Os habéis preguntado de qué viven las personas que trabajan en SIGRE? Todas ellas tienen un sueldo, y unas instalaciones que hay que mantener. Por mucho que farmacias y mayoristas presten sus servicios, unos colocando esos contenedores y otros retirando el contenido cuando ya está lleno, de forma desinteresada, SIGRE es una empresa que tiene unos gastos de personal, de instalaciones, de impuestos, etc. que debe abonar. ¿De dónde sacan el dinero? Pues ni más ni menos que de los laboratorios farmacéuticos. Fueron los laboratorios farmacéuticos los que hicieron posible este proceso y los que desde el inicio vienen sufragando los costes mediante el pago de unos céntimos por cada envase vendido aunque no todos, lógicamente, vayan a parar a esos contenedores.

Por consiguiente los laboratorios farmacéuticos son quienes pagan y hacen posible que los restos de medicamentos que nosotros entregamos para reciclar sean reciclados convenientemente, y sin embargo nadie lo sabe porque los laboratorios (suspenso permanente en Comunicación) no dicen nada.

Al público general le llega la idea de que las farmacias prestan un encomiable servicio al ofrecernos esos puntos para reciclar. Y nada más. El público general desconoce la aportación que hacen los mayoristas y tampoco sabe qué es eso de “SIGRE”. Y por supuesto, ni se le pasa por la imaginación que sin el dinero que aportan los laboratorios farmacéuticos nada de esto sería posible.

Un ejemplo más del miedo a la Comunicación (aunque sea para destacar cosas buenas) que tiene la industria farmacéutica, que sigue apareciendo ante la opinión pública con una imagen negativa y el silencio más absoluto por su parte.  

martes, 21 de agosto de 2018

Estos son los laboratorios que destacan por su excelencia


(AZprensa) El Ministerio de Industria hace público cada año los resultados del Plan Profarma que clasifica a los laboratorios farmacéuticos que operan en España en una serie de grupos y categorías en función de su “excelencia”. 

Los datos correspondientes al último año han dado como resultado la siguiente clasificación en donde podemos ver cuáles son los laboratorios excelentes, muy buenos, buenos y aceptables, en función de su excelencia. Los que no aparecen en esta lista, o bien no llegan siquiera a la categoría de “aceptables” o no han querido someterse a este control externo por razones que no han querido hacer públicas:



lunes, 20 de agosto de 2018

El grave error del “Universo 1”


(AZprensa) Con frecuencia escuchamos a muchas personas cómo elogian, o por el contrario cómo se quejan, de una determinada acción. Seguro que os resultan familiares frases como estas de la que sólo pondré dos ejemplos para no extenderme mucho: (1) “La nota de prensa que enviaste ha tenido una gran repercusión” y (2) “La web tiene un diseño muy poco atractivo”.

Podría pensarse que quien emite semejante juicio se ha informado previamente, ha analizado dicha información y finalmente ha emitido su opinión…. Pues no; la realidad cotidiana nos dice que esto no se produce así.

Los seres humanos nos creemos –cada uno de nosotros- el centro del universo, y consideramos que nuestras percepciones deben tomarse como una verdad incuestionable que debe ser asumida por el resto de los mortales.

En el ejemplo 1 esa nota de prensa tuvo muy poca repercusión; sólo salió publicada en una revista del sector, ocupando apenas cuatro módulos. También la publicaron dos medios digitales, entre medias de otras tantas noticias que también publicaron ese día. ¿Cómo entonces se puede hablar de “una gran repercusión”? Muy sencillo, un amigo –o a lo sumo dos- de esa persona leyeron la noticia, les gustó y se lo comentaron. Conclusión: si dos de sus amigos han visto la noticia, les ha gustado y se lo han dicho, esto significa que todo el mundo la ha visto.

En el ejemplo 2 uno –o a lo sumo dos- amigos del interfecto han visitado la web y no les ha gustado (sin más razones, simplemente tienen otros gustos estéticos diferentes) y así se lo han comunicado. Conclusión: como a esos dos amigos no les gusta la web, esa web es un desastre que habría que corregir inmediatamente.

Así somos los humanos y así es la vida. ¿Para qué hacer encuestas si lo único que vale es la opinión de algunos de mis seres más cercanos? Es lo que yo llamo “universo uno”, que equivaldría a decir: “en base a los resultados de una amplia encuesta realizada sobre una persona (que es de mi confianza), se deduce que toda la población opina que…”.

La segunda parte de esta historia viene ahora. Todos nosotros, más o menos, muchas veces o pocas, actuamos así. Esto significa que no somos los únicos y hay tantas encuestas sobre “universo uno” como seres humanos habitan el planeta. Llevándolo al plano empresarial, significa que los resultados de mi encuesta sobre universo uno deben ser aceptados por todos los que dependen jerárquicamente de mí, pero esto cambiará tan pronto mi superior me haya hecho conocer los resultados de su propia encuesta sobre universo uno. Y así, cuando más alto sea el rango de quien realice su encuesta sobre universo uno, más habrán de imponerse sus conclusiones.

domingo, 19 de agosto de 2018

El titular nunca debe ser un resumen de la noticia


(AZprensa) Sin un buen titular nadie leerá lo que has escrito. El titular nunca debe ser un resumen de la noticia, ni siquiera su conclusión; simplemente un señuelo que incite el interés del lector por averiguar de qué se trata. Intentar contar muchas cosas en el titular, ser riguroso y, por tanto, prolijo, sólo consigue desviar la atención del lector hacia otra noticia más atractiva

Cuando se trata de escribir una noticia, un artículo, una nota de prensa, un comunicado, etc., es necesario prestar la máxima atención a su titular, ya que sin un buen  titular cualquier escrito está destinado al fracaso, esto es, a que el lector “pase página” y fije su atención en otra noticia más atractiva.

Sin embargo, en el mundo empresarial, aun cuando dichos escritos estén realizados por profesionales de la comunicación (bien sean de la propia compañía o de una agencia externa), siempre suelen ser revisados por otros directivos cuya formación será muy buena en su área de capacitación (médicos, economistas, abogados, farmacéuticos, etc.) pero no necesariamente en el arte de comunicar.

Cuando el escrito llega a ellos para su revisión, inmediatamente tratan de trasladar al mismo sus obsesiones, más propias de un artículo científico, de un manual de instrucciones, de un contrato empresarial, de un prospecto de medicamento, etc.) y corrigen y corrigen y corrigen, siempre en el mismo sentido: añadir explicaciones no pedidas, detallar especificaciones técnicas, ampliar la información a través de párrafos interminables... todo  lo contrario a lo que deben ser una buena noticia y un buen titular: brevedad, concisión, claridad, intriga, factor humano e implicación personal del lector (por citar sólo algunas de las características más relevantes que deben arropar a cualquier pieza periodística).

Un titular nunca debe ser el "resumen" de la noticia

Pero centrándonos exclusivamente en el titular, el primer error garrafal que se comete es el de intentar “contar toda la noticia en el titular”. Y digo yo: si la cuentan en el titular ¿para qué va a querer el lector seguir leyendo la noticia? Y sobre todo: un titular que resume la noticia es necesariamente largo y aburrido y por consiguiente no captará ni la atención ni el interés del lector. Sólo hay que fijarse en cualquiera de nosotros, como lectores, cuando ojeamos un periódico: vamos pasando una tras otra las páginas, los ojos van recorriendo las columnas a velocidad de vértigo, y sólo cuando encuentran algo llamativo es cuando trasladan al cerebro la alarma de “stop”. A partir de ahí es cuando comenzamos a leer y, si el contenido es de nuestro interés, continuamos; y si no nos interesa, proseguimos el recorrido por el periódico en busca de otra noticia que sí nos pueda interesar.

Pues aunque parezca mentira, aún hay muchos “profesionales” que siguen con esa obsesión de resumir la noticia en el titular e incluso en algunas publicaciones digitales se comprueba con horror cómo todos los titulares, uno tras otro, de las diferentes noticias que publican, están construidos de la misma forma: más parecen un índice o catálogo de materias que un periódico.

En cambio, otras publicaciones sí que tienen estos conceptos muy bien asumidos y ofrecen titulares a cuál más atractivo, lo que nos lleva a leerlas, a pasar más minutos con dicha publicación y, lo más importante, a fidelizarnos como lectores de la misma.

Un buen titular debe reunir, al menos, estas características:

(1) Un titular debe ser corto, nunca más de dos líneas. (2) Debe utilizar un lenguaje directo, fácil de entender en una fracción de segundo. (3) Debe sorprender, ya que su misión no es “informar” sino “enganchar”. (4) Debe afectar a las personas y, por consiguiente, estar en la esfera de las preocupaciones y/o intereses del lector. (5) Y, por supuesto, debe guardar alguna relación con el contenido de la noticia (el sorprender por sorprender es un engaño que provoca el rechazo del lector).

Dicho esto, vemos que la elaboración de un titular tiene mucho de técnica y arte publicitario. Tutea al lector, le propone retos, le hace partícipe –en suma- de la noticia. Después, en el desarrollo de la noticia sí se podrá dar respuesta al “qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué”, pero ningún lector llegará ahí si antes no ha sentido el deseo irrefrenable de “morder” el anzuelo de un titular que ha “picado” su curiosidad.

Desde aquí, quisiera trasladar a todos los directivos que revisan las noticias, notas de prensa, artículos, comunicados, etc., que no corten las alas de la imaginación a sus profesionales de la comunicación; antes bien, les alienten a desarrollar todas sus capacidades para sorprender al lector con titulares llamativos. Si de verdad se quiere conseguir que una noticia sea leída y/o transmitir un mensaje a través de la misma, la primera e inexcusable condición es conseguir que el lector no pase de largo y para eso está, precisamente, el titular, es decir, el anzuelo.

sábado, 18 de agosto de 2018

El timo del “Publirreportaje”


(AZprensa) Con el asalto de los profesionales de Marketing al área de responsabilidad de la Comunicación (Directores de Comunicación, Jefes de Prensas, Gabinetes de Prensa, etc) han encontrado un terreno ideal para su propósito los responsables de conseguir dinero para los medios de comunicación que, al ver lo difícil que resulta conseguir anuncios se han dado cuenta de lo fácil que es conseguir ese dinero vía “publirreportaje”. Los altos directivos de las empresas comerciales, y sus Departamentos de Marketing también, están tan acostumbrados al “pago y exijo”, que creen que las informaciones “periodísticas” son la misma cosa, estos es, “anuncios gratis” en los medios. Así, propugnan por controlar las Notas de Prensa, para que expresen correctamente los mensajes promocionales del producto, repitan suficientemente la marca, etc. Y por supuesto, quieren que esas noticias sean publicadas.

Los medios de comunicación serios, naturalmente que pasan de estas presiones, aun cuando desde sus departamentos de publicidad les digan que a este cliente hay que tratarlo bien o a este otro no hace falta porque no les pone publicidad. De cualquier forma, para el redactor jefe quien manda es el interés que la noticia puede tener para sus lectores y, en consecuencia, ese será el criterio que determine su inclusión o no entre las noticias de su medio.

Todos se ven tensados entre dos fuerzas diferentes: El interés “comercial” que promueven los responsables de Marketing y el interés “profesional” que guía a los periodistas. El responsable de Comunicación de la empresa, tiene la presión de su departamento de Marketing, al igual que cuando se trata de los profesionales que trabajan en agencias de comunicación externas; estos últimos deben luchar entre acceder a los deseos del cliente (sabiendo que el destino de esas notas de prensa será en la mayoría de los casos la papelera) o mantener su criterio profesional (y en ese caso, jugarse la continuidad de su cuenta con ese cliente).

Sin embargo, es evidente que todos los medios de comunicación sobreviven gracias a la publicidad, y no pueden tampoco enemistarse con sus clientes actuales o potenciales. Deben buscar alguna salida y, esa salida, ya la han encontrado. Está en marcha desde hace tiempo en una gran mayoría de los medios, sin embargo es ahora cuando se ha producido una explosión que ha invadido todos los ámbitos. Me refiero a algo que podríamos definir como “pseudo-publirreportajes”.

El contraataque de los medios

Los medios de comunicación han encontrado un filón para preservar su integridad profesional y sanear su cuenta de resultados. Normalmente a través de una compañía externa que les gestiona el tema, aunque otras veces lo pueden gestionar desde el propio departamento comercial del medio, manifiestan a los posibles anunciantes su interés por su compañía y/o producto para elaborar un “reportaje periodístico sobre su empresa o producto, que saldrá en un suplemento especial de su periódico. Esto no supone ningún coste para la compañía, aunque sí deberá hacerse cargo de los ‘gastos de producción’ que suelen ascender a... (el coste real de un publirreportaje)”.

Le han dado la vuelta. La muchas veces denostada palabra “publirreportaje” desaparece de escena y en su lugar se presenta como “información periodística” que, eso sí, será a mayor honra y gloria de la compañía (no la llamemos “anunciante”), ofreciéndole incluso la posibilidad de que ellos mismos elaboren el reportaje o que, en cualquier caso, revisen y aprueben previamente los textos.

¿Es eso periodismo? ¿Es eso noticia? Por supuesto que no; es simplemente la reinvención del publirreportaje. Ahora ya, los responsables de Marketing respirarán tranquilos; podrán planear sus campañas de comunicación “periodística”, definir qué noticias quieren que se publiquen, en qué medios y en qué fechas. Perfecto para sus “Planes de Comunicación”. Y todos tan contentos. Los de Marketing porque ven sus “noticias” publicadas cuando y cómo ellos quieren, y los medios, porque al fin han conseguido que esos clientes “potenciales” o “reales” pasen por caja.

Sin embargo, en todo esto, hay varios perdedores: El primero, la verdadera comunicación periodística, que se ve invadida por esta publicidad disfrazada. El segundo, el lector, a quien se le crea el confusionismo y debe hacer un esfuerzo extra por discernir qué es “publicidad” y qué “información” dentro de ese medio, y cuya reacción más elemental será la de considerar “todo eso” (e incluso otras partes del periódico también) como “publicidad disfrazada” y, en consecuencia, pasar de largo por esas páginas. Y el tercer perdedor es la propia compañía que ha pagado por un espacio que no va a captar el interés del lector y que, de ser leído lo será bajo el prisma poco creíble del publirreportaje, no de la verdadera información.

Si los responsables de Marketing dedicasen ese presupuesto a acciones de buena y eficaz publicidad, todos se lo agradeceríamos (lectores, medios, periodistas y responsables de comunicación). Y, por supuesto, les pediría que recapacitasen y dejasen que cada profesional mande en su parcela. La información periodística debe estar hecha por los profesionales del periodismo y debe ser independiente.

viernes, 17 de agosto de 2018

La importancia de un “Portavoz” en la empresa


(AZprensa) Las compañías y organizaciones deben asumir su compromiso social ya que ellas mismas forman parte de la sociedad y esto exige una continua interacción. Si como personas individuales damos por sentado la necesidad de hablar unos con otros, como empresas u organizaciones esto no tiene por qué cambiar y así las mismas deben atender las peticiones de información que les requiere la sociedad y comunicar proactivamente todo aquello que pueda ser de interés para los ciudadanos, especialmente para aquellos a quienes afecte o pueda afectar de forma directa.

Sin embargo como en una empresa u organización hay muchas caras visibles y no todo puede focalizarse en su máximo responsable, es por lo que conviene designar un Portavoz. Este portavoz debe ser la cara y la voz de la empresa para atender a los medios de comunicación, tanto de forma proactiva como reactiva y por consiguiente debe tener no sólo el conocimiento suficiente (aunque no necesita ser un experto, ya que para puntualizaciones concretas puede siempre recurrir a los expertos) sino ser –sobre todo- un buen comunicador.

Ahora bien, ¿quién puede o debe ser ese portavoz? Para ello está la figura del Director de Comunicación, el cual, como miembro activo del equipo directivo, conoce en profundidad el sentir de la corporación a la que representa y además posee la formación necesaria para transmitir acertadamente los mensajes. El Director de Comunicación conoce la empresa, sabe hacia dónde se dirige la misma, sabe a quién acudir para una información técnica concreta, y sabe –sobre todo- cómo transmitir con impacto los mensajes para que calen en la audiencia y cómo salir airoso ante situaciones difíciles o complicadas que puedan plantearle los periodistas en algún momento. Como miembro del equipo directivo, cuenta además, con el respaldo de la Dirección. Para desempeñar este cargo lo ideal es que se haya formado en Ciencias de la Información y que posea una buena formación (incluyendo sesiones especiales de entrenamiento en intervenciones en televisión, radio, etc. así como en situaciones de crisis).

Cuando se dispone de esta figura, se lleva mucho ganado, puesto que los periodistas saben que siempre van a tener un portavoz disponible, alguien que además va a saber explicarles bien las cosas e incluso darles buenos titulares. Pero la realidad es que no todas las empresas y organizaciones disponen de esta figura y por consiguiente o no hay, o son varios o no existe el portavoz de la empresa. Este “Portavoz” suele actuar a desgana, porque o bien no le gusta actuar como tal o si le gusta hacerlo desea que sea cuando y como a él le convenga, no cómo y cuando quiera el periodista. Así, esta portavocía se va repartiendo sin ningún criterio definido, entre los directivos de la empresa, como una tarea adicional y molesta. Estos portavoces suelen conocer muy bien la materia de que se trata, pero no suelen conocer tan bien cómo actuar ante los medios, cómo transmitir bien, y sobre todo, cómo facilitar el trabajo de los periodistas.

Afortunadamente, muchas empresas –dispongan o no de Director de Comunicación- van incorporando al menos la figura del Jefe de Prensa, el cual sirve de enlace entre los periodistas y el portavoz de turno. El Jefe de Prensa no es portavoz y por consiguiente no puede emitir ni sus propias opiniones ni las de la empresa, ya que es un “empleado” no un “portavoz” que la represente. Su trabajo es facilitar el trabajo de los periodistas actuando como enlace con el portavoz de turno que pueda atender las peticiones de los medios así como trabajar todas las informaciones que se generan en una empresa u organización, convertirlas en material periodístico interesante y lograr su máxima difusión.

jueves, 16 de agosto de 2018

El timo de “Patrocinar”


(AZprensa) Cuando leía en la prensa la noticia de un “Desayuno” con un famoso, patrocinado por (ya no me acuerdo) me di cuenta de que dicho medio daba esa noticia pero no mencionaba al patrocinador. Reflexioné, después, sobre cuántas otras noticias habría en ese mismo periódico y en otros, generadas por actos patrocinados y que yo era incapaz de reconocer puesto que en ninguna se citaba a los patrocinadores.

Las compañías (alentadas por “vendedores de humo”) destinan cada vez más dinero a patrocinar actos, con los que piensan que atraerán el interés de los medios y la marca de su empresa o producto saldrá fortalecida con “toda esa publicidad gratis” que les van a dar cuando dichos medios den cuenta del citado acto.

La realidad –casi siempre- es que los medios dan buena cuenta del acto informativo en sí pero omiten la mención del patrocinador (hasta muchas fotografías las cortan para que no aparezca el logo comercial). Por consiguiente, el objetivo de “publicidad gratis” no suele cumplirse y el lector no llega a saber qué empresa hizo posible aquél acto.

Curiosamente, los responsables de la compañía suelen quedar muy satisfechos: sus directivos se habrán codeado con gente de postín, se habrán dado un baño de multitudes, recibirán un amplio dossier con todo lo publicado y la reseña de lo que hubiera costado en publicidad toda esa presencia mediática (aunque en ese dossier se mezclarán hábilmente las tres o cuatro reseñas que sí citan la empresa o dejan ver su logo, con esa otra inmensa mayoría que ignora olímpicamente a los patrocinadores).

Se me ocurre pensar que si hubieran destinado el dinero que cuesta una acción de ese tipo a una buena acción de publicidad, hubieran impactado con mucha mayor eficacia a su audiencia. Porque ¿de qué les sirve que toda la prensa hable hoy del encuentro de un personaje famoso con los medios, si sólo dos de ellos han hecho una mínima referencia de quién era el patrocinador? ¿Va a tener eso fuerza emocional suficiente para captar o fidelizar un cliente o reforzar la imagen de marca?

Pero reconozco que los “vendedores de humo” son muy hábiles y la vanidad de los directivos produce ceguera comercial. Por eso, si eres el responsable de una empresa y te proponen un patrocinio… ¡Cuidado! ¡Piénsatelo antes dos veces!

miércoles, 15 de agosto de 2018

Paradojas de la información de medicamentos al público general


(AZprensa) De todos es reconocido el derecho de los ciudadanos a la información, y es cierto que el ciudadano quiere estar informado de muchas cosas, entre ellas, por supuesto, de algo que siempre figura en los primeros lugares de preferencia: su salud. Y cuando se habla de salud, se habla de medicamentos... pero ¿quién da la información sobre los medicamentos?

Quizás la primera pregunta que se suele plantear es el “debe”: ¿Quién debe emitir esa información sobre medicamentos? La respuesta suele ser unánime: el médico. Sin embargo convendría hacer algunas consideraciones importantes:

Primera: ¿Puede el médico, con la enorme carga asistencial que padece, transmitir toda la información necesaria sobre un  medicamento en el corto espacio de una visita; no más allá de los cinco minutos?

Segunda: ¿Sólo tienen derecho a la información sobre medicamentos los pacientes que acuden a una consulta médica? ¿No tiene derecho a conocer más sobre los medicamentos cualquier persona, independientemente de que necesite o no tomar dicho medicamento?

Tercera: ¿Está la población preparada para “entender” la información que se da sobre los medicamentos? ¿Están los médicos preparados para “explicar” en un lenguaje que se entienda, la información sobre medicamentos?

Y aún podríamos plantearnos muchos más interrogantes. Sin embargo, a la vista de estos planteamientos parece evidente que ni la población tiene la educación sanitaria y la formación necesaria para entender de medicamentos, ni los médicos tienen tiempo para explicarlo con detenimiento, ni se ha considerado que cualquier ciudadano tiene derecho a conocer más sobre cualquier medicamento, lo necesite o no.

Aparte del médico, se considera que hay otros agentes cualificados para “dar información”. Entre estos cabe señalar a las Autoridades sanitarias. Junto a ellas, destacan igualmente las organizaciones profesionales (Colegios y Sociedades de profesionales sanitarios). Y cada vez juegan un papel más importante las Asociaciones de Pacientes, porque ¿quién va a saber más de las necesidades de un paciente, que el propio paciente?

Todos ellos, Administración, Sociedades y Asociaciones, juegan un papel relevante a la hora de educar a la población en materia sanitaria, y buena prueba de ello son los “días” y “semanas” dedicados a distintas enfermedades, en los que se traslada a la opinión pública toda una serie de consejos y conocimientos básicos de indudable utilidad para el cuidado de la salud.

Junto a estos tres agentes principales también se admite la participación de los medios de comunicación. Ellos son capaces como nadie de sensibilizar a la opinión pública sobre determinadas causas y de transmitirles los mensajes básicos sintetizados de tal manera que son fácilmente entendibles y recordables. Tienen, por el contrario, el riesgo de que una excesiva simplificación pueda conducir a errores, o el peligro de caer en el alarmismo, en especial por los titulares (creados para captar el interés, no para transmitir información. Sin embargo y, por desgracia, muchas personas sólo se quedan ahí, sin seguir leyendo la información completa, lo que conduce no sólo al error, sino a la alarma injustificada en muchos casos).

Y finalmente, hasta puede llegar a admitirse en determinados casos, que un centro clínico especializado pueda dar información sobre algunos tratamientos que se llevan a cabo en dicho centro y que puedan facilitar información de algunos de los medicamentos utilizados.

Repasemos: Médicos, Administración, Sociedades y Asociaciones, medios de comunicación, centros clínicos... ¿No se nos está olvidando algo? Hablamos de medicamentos. ¿Quién los investiga? ¿Quién los descubre? ¿Quién los fabrica? ¿Quién hace un seguimiento estricto de toda la vida de esos productos? La respuesta es clara: los laboratorios farmacéuticos.

Dos grandes paradojas

Pues aquí tenemos la primera gran paradoja: a quién más sabe de medicamentos (sus descubridores y productores) no se les permite dirigir información (nos referimos  a “información” no a “publicidad”, que esa es otra historia) de los mismos al público.

Y ahora viene la segunda paradoja: Se les prohíbe comunicar al público...pero, sin embrago, esa información la puede conseguir el público.

¿Cómo puede conseguirla? Aquí entra en juego, sobre todo, Internet; un medio que ha roto todas las barreras y todos los esquemas.

De entrada, hay países en los que sí está permitida esa información. Por lo tanto, cualquier paciente puede ir a la web de ese laboratorio en otro país y encontrar allí la información que busca sobre un determinado medicamento (y hasta es posible que en muchos casos la encuentre en español). Pero, además, la información la puede encontrar en cualquiera de esos agentes que hemos mencionado antes (Administración, organizaciones, etc.), de cualquier país) y –lo que sí que es verdaderamente preocupante- en multitud de sitios poco o nada fiables.

Ese es el verdadero error: Se quiere “controlar” la información; algo que con Internet es imposible. Allí van a convivir las informaciones fiables y las que no lo son; por tanto, el objetivo debe ser educar a la población para que sepa identificar qué información es fiable y cuál no.

Internet no es un enemigo del profesional sanitario, sino un aliado. Puede suplir esa falta de tiempo de que todos nos quejamos, ofreciéndose como una herramienta para que los profesionales sanitarios digan a sus pacientes dónde está la información que deben conocer y que en el corto espacio de una visita no les da tiempo a transmitir.

Y no olvidemos que un paciente informado: va a comprender mejor su enfermedad y los consejos médicos, por lo que seguirá más fielmente las recomendaciones de tratamiento. Esto se va a traducir en una mejora de su salud y en un ahorro de tiempo en la visita que, traducido en otros términos significa: ahorro de recursos sanitarios.

martes, 14 de agosto de 2018

Cuando el objetivo… no es objetivo


(AZprensa) ¿Puede ser el objetivo de una máquina fotográfica poco objetivo? Permitidme este juego de palabras para llamar vuestra atención sobre un hecho que se da esporádicamente en algunos medios de comunicación y con frecuencia inusitada en algún otro medio… ¿de comunicación?

En cualquier acto público que se precie allí están los reporteros gráficos realizando su trabajo y tomando cientos de fotos de los protagonistas. Es evidente que, entre tantas fotos, algunas hay realmente lamentables (ojos cerrados o mirada extraviada, muecas extrañas en la cara, posturas extrañas, detalles descuidados de la indumentaria personal, coincidencia del personaje con algún elemento de la decoración del escenario que da un contrapunto grotesco, etc.).

No obstante, una abrumadora mayoría serán fotografías excelentes que reflejarán los momentos y expresiones más representativas del acto y, de entre ellas, habrá también algunas excepcionales que sabrán captar ese preciso instante que da un signo diferenciador al acto y convertirán a la fotografía en noticia por sí misma.

De estas últimas, las excepcionales, las vemos y disfrutamos los lectores en el medio original que las da a conocer y en todos aquellos que la reproducen después por su interés y constituyen –como noticia- algo que se comenta y se recuerda; incluso con la concesión posterior de premios o su inclusión en exposiciones fotográficas, libros, etc.

Las anteriores, todas las buenas fotografías que pueblan nuestros medios, son el contrapunto gráfico necesario de las noticias y nos ayudan a digerir mejor la ingente cantidad de información que nos llega cada día.

Pero, ¿y las primeras? ¿Y esas fotografías que deberían ir directamente a la papelera o a un museo de los horrores? ¿Qué se hace con ellas? Afortunadamente, la gran mayoría de ellas van a la papelera, sin embargo en algunos casos, aquellos que quieren utilizar los medios de comunicación para descargar sus fobias personales o profesionales, encuentran una munición de incalculable valor y poca ética para denigrar la imagen pública de las personas objeto de su persecución. Todos hemos visto alguna vez en algún medio algún ejemplo de utilización de ese tipo de fotos desgraciadas (poco agraciadas). Cuando esto se hace una vez, puede resultar hasta gracioso, sobre todo si se acompaña de algún comentario con fina ironía o con humor inteligente. Cuando esto se hace una y otra vez, de forma reiterada y constante, en contra de un mismo personaje, repitiendo una misma foto o varias similares en vez de la que corresponda a la actualidad, ya no cabe hablar ni de interés informativo, ni de humor, ni de… periodismo. Así de claro.

lunes, 13 de agosto de 2018

Cómo averiguar quién ha escrito la Nota de Prensa


(AZprensa) La mayoría de las Notas de Prensa que llegan a las redacciones de los medios de comunicación están contaminadas… sí, contaminadas por el virus “marketiniano”, esto es, han sido “los de Marketing” quienes han redactado el texto o quienes han impuesto cómo debe redactarse. Y a esto se suma en muchas ocasiones otro virus más, el virus “científico”, ya que son muchos los médicos que trabajan para la industria farmacéutica o colaboran con la misma. A los periodistas o comunicadores que elaboran esas notas de prensa no les queda más remedio que tragar, a fin de cuentas, Marketing es el que tiene la pasta y los Médicos los que ostentan el saber científico; unos y otros tienen más poder dentro del laboratorio.

¿Sabéis en qué se diferencia una Nota de Prensa escrita por un periodista o una contaminada por estos virus? El periodista informa al lector de aquello que tiene interés para el lector. El Marketiniano anuncia su producto y destaca las ventajas de su producto, creyéndose que una Nota de Prensa es un anuncio. El Médico insiste en que se incluyan todos los datos científicos creyéndose que se trata de un artículo científico a publicar en una revista de prestigio, en vez de una noticia destinada a ser leída por un ciudadano corriente, en un periódico, mientras va en el metro o se toma un café.

¿Sabéis cuál es el destino de cada una de esas Notas de Prensa? De las que escriben los periodistas, algunas de ellas (no todas porque hay una sobreabundancia de información y todas compiten por el mismo espacio) quedarán recogidas en los medios de comunicación y serán leídas por los lectores. De las que escriben los Marketinianos... todas a la basura... salvo que el comercial de la empresa editora les arranque el pago de una cantidad para que lo saquen como “publirreportaje”. Y las aportaciones científicas que hayan hecho los médicos, al tratarse de un lenguaje ilegible por la gente de la calle, serán eliminadas del texto o irán a la papelera con el conjunto de la nota.

Estos son algunos de los síntomas que indican que una Nota de Prensa ha sido contaminada por estos virus:

1.- El nombre del producto aparece muchas veces, e incluso en mayúsculas y con el “trade mark” correspondiente.
2.- El nombre del producto y/o empresa aparece en el titular.
3.- Los nombres de las personas que se citan en el texto aparecen precedidas por el correspondiente “D” ó “Dña” e incluso alguno con “Excelentísimo”, “Ilustre”, etc.
4.- Se dedica amplio espacio a relatar las ventajas del producto.
5.- Incluyen datos propios de un folleto promocional para médicos o de un artículo científico (p.e. OR de 8,1 p=0,035, etc.)
6.- Al final de la “Nota de Prensa” se incluye una bibliografía y cada frase importante del texto va referenciada, al igual que se hace con el material promocional y los artículos científicos.
7.- Al final de la Nota se incluyen unas líneas explicando lo buena e importante que es la empresa.

domingo, 12 de agosto de 2018

No comunicar, es imposible


(AZprensa) Con cuánta frecuencia se engañan a sí mismos los directivos cuando deciden “no comunicar”. Es igual que cerrar los ojos para evitar que los demás te vean.

La comunicación sólo necesita dos factores para existir: emisor y receptor. Si ambos existen, da exactamente igual lo que haga cada uno de ellos; la comunicación existirá también. A menudo se simplifica el concepto de comunicar, diciendo que es el hecho de lanzar un mensaje desde el emisor hasta el receptor. Y con este simplista planteamiento, se cae en el error de pensar que si no se lanza un mensaje, no habrá comunicación.

Sin embargo, la comunicación es todo aquello que fluye (tanto voluntaria como involuntariamente) entre emisor y receptor. Y cuando estos dos agentes existen, todo comunica. No sólo el acto voluntario, sino también todo lo demás: la presencia, la actitud, los silencios...

Las palabras pueden estar diciendo una cosa y sin embargo la forma o el entorno en que se dicen, puede estar diciendo otra. El silencio puede transmitir inseguridad, recelo, altanería, malas prácticas... y es un cartel que la empresa se cuelga a sí misma para ahuyentar a sus clientes.

Porque clientes somos todos, de infinidad de sectores; y todos buscamos en nuestros proveedores: honestidad, transparencia, eficacia, servicio... y nos gusta que quienes nos proveen de productos y servicios sean compañías importantes, no unas desconocidas que se esconden ante la opinión pública.

Intentar “no comunicar” es una falsa ilusión, porque aunque no lo hagamos de forma voluntaria, siempre lo estamos haciendo de forma involuntaria. Y el silencio, el esconderse, el poner excusas y barreras, rehuyendo la participación en el flujo constante de información es estar gritando que “no somos de fiar”.

Como consumidores, nos gusta sentirnos orgullosos de las empresas que hemos elegido para satisfacer nuestras necesidades (ropa, alimentación, etc.) y el hecho de que esas empresas, esas marcas, sean conocidas (y las conocemos a través de lo que ellas comunican) nos transmite esa confianza necesaria.

Hay que entender –en definitiva- que el simple hecho de existir ya está comunicando, y que más allá de ello, lo que verdaderamente importa es la interpretación que cada receptor individual hace de esa información (o ausencia de información) que percibe.

¿No será importante, pues, intentar intervenir activamente en este proceso y tratar de que nos vean como queremos?

sábado, 11 de agosto de 2018

Las claves de la Motivación


(AZprensa) Todos sabemos que la motivación es una poderosa herramienta, que los empleados motivados trabajan más y consiguen mejores resultados. Y por eso no es de extrañar que los directivos encarguen (bien a sus responsables de RRHH o de Ventas) que organicen de vez en cuando acciones para motivar a sus empleados. Recibida esta orden, bien por ellos mismos o contratando los correspondientes servicios externos, se pone en marcha una campaña de motivación. Normalmente, si esta ha sido desarrollada por profesionales externos, empresas especializadas que las hay y muy buenas, se ofrecerá a la compañía alguna idea brillante para llevarla a cabo y tras la negociación que proceda se pondrá en marcha. Sin embrago ¿habrá algo más allá del espectáculo? ¿Se obtendrán los resultados que se perseguían? ¿De verdad los empleados se habrán sentido motivados por esta acción o simplemente aceptaron “por imperativo legal” ese estúpido juego? Algo falla entonces, ¿qué es? Y la respuesta puede estar en los propios directivos que encargaron esa campaña, unos directivos que olvidaron algunas de las reglas básicas que toda motivación de personas debe tener. Por eso digo que, a veces, la motivación es un gigante con pies de barro, porque por muy buena que sea la idea y la forma de llevarla a cabo, si falla lo esencial no obtendremos resultados e incluso estos podrán volverse en contra nuestra.

Abrir la puerta
La primera regla que debe tener todo directivo (sea presidente o cualquier otro mando) es que su puerta debe estar siempre abierta para recibir a cualquier empleado y, por supuesto, a sus subordinados. Pocas cosas hay que desmotiven más que la inaccesibilidad. Un directivo inaccesible, que nunca encuentra tiempo para atender a sus empleados o a cualquier otro empleado “de rango inferior” es un enemigo declarado de la motivación, por mucho dinero que se gaste luego en empresas que le monten las mejores campañas de motivación. Estas siempre fracasarán si los “mandos” viven aislados de la “tropa” y no se relacionan con ella o cuando lo hacen es una única dirección: “haz esto”.

Escuchar
Pero no basta con abrir la puerta, hay que escuchar (recuerda que “escuchar” es diferente de “oír”) y comprender qué te están diciendo los empleados, cuáles son sus ideas, proyectos, sugerencias, quejas, aportaciones… No te creas que lo sabes todo, cualquiera de tus empleados puede tener una idea brillante o simplemente “útil”. Cuando se escucha a la gente, esta se vuelve más participativa, más integrada… algo tan sencillo y barato como escuchar es una eficaz herramienta de motivación y tiene un efecto dominó en el resto de la empresa, porque el empleado al que se escucha trasladará esa sensación de satisfacción a todos sus compañeros.

Considerar
Claro que las cosas hay que hacerlas de verdad; no basta con escuchar sin más, como diciendo, “venga suelta el rollo y lárgate que tengo cosas más importantes que atenderte a ti”. Hay que escuchar lo que nos dicen, por supuesto, pero también comprender sus razones, pedir cuantas aclaraciones sean necesarias para poder valorar en su justa medida todo lo que nos dicen. Pero considerar no es sinónimo de conceder. De todo cuanto nos digan habrá algunas cosas que encontremos razonables y otras que no. Lo verdaderamente importante es tener el suficiente conocimiento de causa para considerar lo que nos dicen y en base a ello tomar las decisiones más justas y más convenientes para la empresa y, por consiguiente, para todos, porque la empresa no es un ente abstracto sino que es el conjunto de los empleados –de todos los empleados sin excepciones- que la forman.

Explicar
Hasta ahora nos hemos abierto y hemos recibido un rico caudal de información que antes ignorábamos por el simple hecho de nuestra prepotencia, de nuestra política de puertas cerradas, de “yo lo digo y tú te callas”. Ahora viene la parte participativa, y el directivo tiene que trasladar al empleado sus opiniones. Sin embargo ahora lo hará de una forma diferente: (1º) Tendrá ante sí a un empleado receptivo y motivado, porque sabe que lo han escuchado. (2º) El directivo tendrá conocimiento de causa (de la causa de los dos lados) para evaluar la situación y explicar en base a todos los puntos de vista, cuál es su decisión y por qué.

Delegar
Una persona con capacidad de autonomía, capaz de tomar decisiones –en su nivel de responsabilidad, por supuesto- presta un mejor servicio a la empresa que otra que se limite –como un robot- a seguir el dictado. La delegación es también una potente herramienta de motivación y permite sacar de cada empleado lo mejor de sí mismo. Pero la delegación exige conocer al empleado y saber cuáles son sus puntos fuertes para que su área de toma de decisiones se focalice en tales aptitudes. Una vez tomada la decisión por el directivo, debe hacer partícipe de la misma a sus empleados, y en esa participación cada uno de ellos será protagonista, agente activo y motivado, que contribuirá con su saber hacer y con su esfuerzo a lograr el resultado colectivo.

Recompensar
Finalmente, toda campaña de motivación que se precie debe tener una recompensa. La motivación es algo que debe ser permanente en la empresa, pero en ocasiones es necesario pedir un plus, un poquito más (lanzamiento de un producto, compensar una bajada de precios o de pérdida de una patente, etc.). En estas ocasiones puntuales, en que se pide más de lo habitual, debe existir también una recompensa extra. Y esa recompensa puede ser dinero, pero no siempre el dinero es imprescindible. Podemos estar hablando de un viaje (individual o para todo el equipo), de una mejora en la empresa de la que se beneficiarán los empleados, de cualquier tipo de regalo (que antes se haya testado satisface a sus posibles destinatarios), etc. Sobre todo ello, y siempre, deberá estar presente el “reconocimiento” (público y privado), siempre sincero, a los empleados que han brindado su esfuerzo.

viernes, 10 de agosto de 2018

El miedo a los periodistas en la industria farmacéutica


(AZprensa) Por desgracia la industria farmacéutica no se ha distinguido nunca por su transparencia informativa y por la proactividad a la hora de conectar con la sociedad.

Su obsesión era el negocio (loable, por cierto, esto de arriesgar el dinero de los inversores destinándolo a una costosísima investigación, de la que nunca se sabe si se llegará a buen puerto, y que de alcanzar el éxito permitirá llevar una mejor salud y calidad de vida a millones de personas en todo el mundo). Se olvidaban que el destinatario final de sus productos era el público (que exige su derecho a estar informado), los vecinos de sus centros de producción (que exigen saber a qué se dedica ese “vecino” y cómo puede afectarles dicha actividad), los periodistas (cuya misión es informar de todo aquello que pueda ser de interés de sus lectores), y no sólo los profesionales sanitarios (que eran los únicos que hasta ahora recibían su atención a la hora de informar).

Y ¿qué decir de muchos directivos? La palabra “periodista” les causa verdadera pavor. Para ellos es mejor no comunicar nada (“que luego lo sacan todo de contexto”), salvo que se trate, eso sí, de publicar una nota de prensa –redactada por alguien de Marketing- en las que se ensalzan y enumeran todas las características promocionales de determinado producto. Por supuesto, es de rigor llamar a los medios y preguntarles cuándo van a publicar esa “noticia”, que debe ir –faltaría más- a cinco columnas y en página impar.

A este tipo de directivos, a los que desde ahora bautizo como “directivos avestruz”, la prensa les da miedo. Dicen que es porque al no conocer bien el tema (¿acaso se molestan ellos en explicar las cosas en lenguaje inteligible?) van a dar informaciones erróneas. Pero en el fondo, lo que subyace es el hecho de pisar un terreno en el que ellos no son los que dominan, en donde no pueden exigir y en donde el otro (el periodista) va a decir a fin de cuentas no lo que quiera el directivo (que es a lo que están acostumbrados) sino lo que quiera el periodista.

Y lo más curioso es que este directivo que se esconde de los periodistas, que no contesta las llamadas, que no concede entrevistas, que si alguna vez dice algo exige que le enseñen el escrito antes de publicarlo..., es el primero que se indigna cuando sale alguna información negativa sobre su compañía o producto, cuando no piden su opinión (¿acaso suele él atender puntualmente las llamadas?) en un caso de crisis, cuando los medios –en definitiva.- no están a sus pies.

A este directivo avestruz habría que enseñarle unas cuantas cosas; primero sobre el derecho que la opinión pública tiene a estar informada, y segundo, sobre lo que es verdaderamente la “transparencia informativa”.

Y puesto que este artículo va de transparencia informativa, no estaría de más recordar algunos principios que he ordenado a modo de pequeño decálogo, dirigido con todo cariño a los directivos que se hayan podido sentir aludidos por mis palabras anteriores:

1.- Cualquier empresa que se considere importante debe contar con un departamento de Comunicación. (Deberá tener una o varias personas -que habitualmente contarán con la ayuda de agencias de comunicación externas- pero siempre con un 100% de dedicación a esa actividad).

2.- La empresa confiará a su departamento de Comunicación la tarea de transmitir a la opinión pública (básicamente a través de los medios de comunicación) la información que genere su compañía, siendo este departamento el canal natural de comunicación de la empresa con los periodistas.

3.- El departamento de Comunicación será el primero en conocer lo que pasa en la empresa, y será el encargado de gestionar todo el proceso de comunicación –reactiva o proactiva- que pudiera generarse.

4.- La empresa dará a conocer todas las informaciones (positivas y negativas) que se produzcan como consecuencia de su actividad.

5.- Los directivos deben entender que lo que se les pide es “información” no “publicidad”, y que por tanto deben ceñirse a los hechos. Información y Publicidad son igual de respetables, pero son diferentes y en consecuencia no deben mezclarse.

6.- Los directivos requeridos por el departamento de comunicación para atender las preguntas (telefónicas o personales) de los periodistas, darán una atención prioritaria a las mismas, entendiendo que el periodista las necesita para sacarlas en la edición del día siguiente, no del mes que viene.

7.- Directivos y departamento de comunicación se las arreglarán para que siempre haya algún portavoz disponible para cada tema específico. No vale el “está de viaje” o “está reunido”; si no está disponible en ese momento, habrá que tener establecido qué otra persona puede atender ese requerimiento.

8.- Cuando los directivos hablen con los medios, pensarán en los lectores de ese medio (y no en sus colegas o superiores), y por lo tanto utilizarán un lenguaje que puedan entender fácilmente esos lectores.

9.- Los directivos entrevistados darán la información que se les pida (tampoco más) y no tendrán miedo a decir “ese dato no podemos facilitarlo” o “no disponemos de esa información en este momento”.

10.- Los directivos deben entender que los periodistas no son sus enemigos, sino que su trabajo es informar y no mañana, sino ahora mismo.

Y he puesto diez puntos porque queda bonito, pero podían haber sido muchos más. En cualquier caso, hay que entender que el concepto de transparencia lleva implícita una doble vía de comunicación que significa que no sólo hay que comunicar cuando interese a la empresa (algo totalmente lícito y lógico) sino también cuando interese a los medios de comunicación.