Mostrando entradas con la etiqueta Svalbard. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Svalbard. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de noviembre de 2021

Hay millones de virus desconocidos en el Ártico

(AZprensa) Bajas temperaturas, ausencia de luz en invierno y pocos nutrientes son las condiciones extremas a las que se enfrenta la compleja comunidad de virus que habita el Ártico. Investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas –CSIC- y la Universidad Autónoma de Madrid) según describieron en la revista “Science Advances”. En su trabajo demostraban que la gran mayoría de virus descritos no tiene similitudes con los de otros ambientes naturales, ni siquiera con los de la Antártida, adaptados a similares condiciones climáticas extremas. Hay que recordar que los virus son las entidades biológicas más abundantes y diversas del planeta, pero al mismo tiempo son los grandes desconocidos en muchos ecosistemas.
 
Los investigadores identificaron más de 35 millones de secuencias de los genomas de estos virus. “Nueve de cada diez no tiene parangón con los virus descritos hasta el momento en diferentes ambientes naturales”, tal como explicó el investigador del CSIC Daniel Aguirre de Cárcer, resaltando que dicho estudio “demuestra que los virus que habitan los ambientes extremos de las regiones polares podrían haber evolucionado de forma independiente en la historia reciente, un dato de gran relevancia para entender las interconexiones de los ecosistemas del planeta”.
 
Los experimentos reflejados en dicho estudio se realizaron en colaboración con el Centro Universitario de Svalbard (Noruega) en lagos del archipiélago Svalbard, a 1.300 kilómetros del Polo Norte y una de las últimas tierras antes del océano glacial ártico. El conocimiento de esta comunidad de virus permitirá evaluar en futuros estudios el impacto del cambio climático en los microorganismos de las regiones polares.
 

“Cosas de Noruega”, descubre un pequeño país líder en múltiples aspectos.
Disponible en ediciones digital e impresa.
Más información: https://amzn.to/30R9seS

jueves, 26 de agosto de 2021

Un lugar sin fronteras

(AZprensa) En nuestro planeta existe un lugar sin fronteras al que puede ir a vivir cualquier persona sin necesidad de ningún visado, y de hecho se congregan allí gentes procedentes de más de 50 países. Nos referimos a uno de los territorios más insólitos y diferentes de cuanto conocemos y si no, acompáñame en este reportaje y juzga por ti mismo…
 
Se trata de las islas Svalbard, situadas a 2.000 kilómetros de Oslo y a 1.000 kilómetros del Polo Norte. Con sólo 2.500 habitantes (2.000 de ellos en su capital Longyearbyen) es el lugar habitado más al norte del planeta.
 
Aunque pertenece a Noruega, allí dejan entrar y quedarse a vivir a todo el que lo desee, pero ¡ojo! ¡que no son tontos!... el ministerio de Justicia y Seguridad Pública rechazará a todo aquél que no tenga medios para vivir o no sea capaz de cuidarse adecuadamente. Ya veremos por qué…
 
Empecemos por el clima, que tiene de media -14ºC en invierno y +6ºC en verano, pero hasta en esto es un lugar diferente, porque no tiene cuatro estaciones sino sólo 3: invierno de la aurora boreal (4 meses sin luz del sol), invierno soleado (cuatro meses cuando la luz del sol va ganando terreno poco a poco), y verano polar (4 meses con luz del sol las 24 horas).
 

Allí está permitido portar armas de fuego y puedes ver, por ejemplo, a cualquier madre portando el cochecito de su bebé y el rifle al hombro, pero  no es que haya delincuencia (que no la hay) sino que allí la población de osos polares (3.000) es superior a la de humanos (2.500) y por si acaso se acercan de forma amenazante está permitido disparar en defensa propia. Pero bueno, esto es una anécdota que sólo sucede muy de tarde en tarde, ya que los asentamientos humanos ocupan un ínfimo lugar de la costa y el resto de las islas son territorio propio de la vida salvaje.
 
También es curioso que allí, desde hace muchas décadas, no muere nadie… ni tampoco nace nadie. En el primer caso porque, aunque hay hospitales, no se dispone de los cuidados necesarios para los pacientes graves y estos son trasladados al continente. Pero tampoco se repatrían los cadáveres sino que se entierran en el continente. La razón es que al estar congelada la tierra (permafrost) los cadáveres se mantendrían intactos durante siglos… al igual que los virus y bacterias que hubiesen causado esas muertes y que podrían salir a la luz si un oso polar hambriento comenzase a excavar en busca de alimento. En el segundo caso, simplemente es porque el hospital no dispone de maternidad, por lo que las madres deben desplazarse al continente para dar a luz.
 

La vida, por lo que se refiere a la climatología, es dura, pero no necesariamente aburrida. Aun cuando es el lugar habitado más al norte del planeta, tiene de todo: tiendas, museos, restaurantes, hotel, cervecería, colegio, universidad, iglesia, hospital, galerías de arte, biblioteca, cine… e incluso organiza varios festivales al año.
 
Y con respecto al coste de la vida, está claro que llevar allí los alimentos y utensilios de primera necesidad es caro, pero como no se pagan impuestos, el coste final se equilibra y viene a ser como en el continente.
 
¿Quién iba a decir a Willen Barentsz, el holandés descubridor de estas islas en 1596 que siglos más tarde se convertirían en un lugar sin fronteras?
 

“Cosas de Noruega”, un libro para conocer mejor las peculiaridades de este país.
Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.
Más información: https://amzn.to/30R9seS

miércoles, 20 de enero de 2021

El granero del Apocalipsis

(AZprensa) Cuando algún día (no sabemos cuándo pero sí que sabemos que sucederá) un cataclismo borre nuestra civilización de la faz de la Tierra, los pocos supervivientes que queden se enfrentarán a la dura tarea de sobrevivir en un mundo arrasado, falto de recursos y de tecnología. Volveremos a la época de las antiguas poblaciones agrícolas pero con un problema añadido: ¿Qué sembrar si todo ha quedado destruido?
 
Como siempre, una vez más, Noruega nos ha dado una lección de previsión y ha creado un auténtico “granero del Apocalipsis” o “bóveda del fin del mundo”, aunque ellos lo llaman de una forma menos dramática, sencillamente “Banco Mundial de Semillas” (“Svalbard Global Seed Vault” en inglés y “Svalbard Globale Frøhvelv” en noruego).
 
Este enorme bunker está situado en Svalbard, un pequeño archipiélago en el norte de Noruega en pleno Ártico, enterrado a 120 metros de profundidad en el interior de una montaña helada. Está preparado para resistir terremotos (incluso de magnitud 10), explosiones nucleares, erupciones volcánicas, subidas del nivel del mar, etc. En su cámara acorazada se guarda el más preciado tesoro: más de un millón de semillas de los más variados y esenciales cultivos, que muchos países han ido depositando allí y que podrán reclamar cuando lo deseen. Las semillas se conservan a -18ºC en paquetes precintados, encerrados a su vez en cajas de aluminio, con un mínimo nivel de oxígeno para asegurar que los granos mantienen una actividad metabólica baja ralentizando así su envejecimiento.
 
Si algún día un asteroide impacta contra la Tierra o cualquier otro cataclismo causa efectos devastadores en todo el planeta, este granero permitirá a los supervivientes… seguir sobreviviendo en el nuevo escenario. Sin embargo, lo más inquietante es que algo (¿quizás la actual pandemia?) ha hecho mover algunos resortes. Por ejemplo, en marzo de 2020 algunos ciudadanos noruegos oyeron en mitad de la noche (noche despejada, por cierto) el ruido de aviones que se dirigían hacia Svalbard sin llevar las reglamentarias luces de posición por lo que no se podía verlos, sólo oír sus motores. Y también en esas fechas, y por primera vez en toda la historia de Noruega se abrieron fuera de Oslo oficinas de un ministerio (todos los ministerios están y han estado siempre en Oslo). Esas oficinas eran del Ministerio de Comercio, Industria y Navegación, y se abrieron en Svalvard que, recordemos, sólo tiene 2.800 habitantes… y un granero para el Apocalipsis.


"Cosas de Noruega", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa: