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sábado, 23 de abril de 2022

El 90 por ciento de los pacientes con demencia sufren episodios de agitación

(AZprensa) La agitación es uno de los aspectos de la demencia más difíciles de tratar. “La agitación es un problema importante para los pacientes que padecen este problema y para sus cuidadores. Se trata de un aspecto de la demencia que es difícil de tratar y emocionalmente perturbador para quienes cuidan pacientes que padecen demencia”.
 
Demencia es un término empleado para diversos trastornos cerebrales progresivos, de los que los más frecuentes son la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular y la demencia con cuerpos de Lewy, que producen una pérdida de la función cerebral. Entre los síntomas de la demencia está la pérdida de memoria, los problemas de razonamiento, juicio y habla, y la incapacidad para realizar las tareas diarias.
 
Se han comunicado trastornos del comportamiento y psicológicos, incluida agitación, en hasta el 90 por ciento de los pacientes con demencia, lo que puede hacer que los pacientes sufran y se tornen agresivos, cargando un enorme esfuerzo en los cuidadores y afectando a su capacidad para cuidar a los enfermos.
 

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sábado, 26 de enero de 2019

Así es el daño cerebral que provoca el alcohol

(AZprensa) El alcohol por su efecto neurotóxico produce daño cerebral y neuronal que son intensos a nivel del Hipocampo, Hipotálamo y Cerebelo. Esto tiene una afectación directa en la memoria y la capacidad de aprendizaje. Otra área afectada sería el Córtex Prefrontal, lo que tiene una relación directa con la disfunción ejecutiva. “Aunque el daño es difuso y generalizado, las partes más afectadas son las que regulan la planificación. Por ello la toxicidad cerebral del alcohol vuelve a los consumidores más impulsivos y reduce su capacidad para responder a las demandas sociales, familiares y laborales del día a día”, explica Gerardo Flórez, psiquiatra de la Unidad de Conductas Adictivas del Complejo Hospitalario de Ourense.

La atrofia cerebral causada por el abuso del alcohol produce un daño claro en la sustancia blanca y gris y la consiguiente destrucción de neuronas. Cuando el consumo desproporcionado de alcohol llega a causar demencia, esto dificulta el tratamiento, explica Flórez: “Dado que el principal daño se produce en las estructuras del cerebro que regulan la planificación de la conducta se teme que los pacientes con más daño cerebral, y, por lo tanto, más deterioro cognitivo respondan peor a las intervenciones psicoterapeúticas, especialmente las de tipo cognitivo – conductual”.

El deterioro cognitivo, sobre todo en lo que se refiere a la planificación, puede dificultar la desintoxicación y deshabituación del paciente. Sin duda, el paciente precisará de más apoyo. Además, una vez desintoxicado y deshabituado las alteraciones cognitivas pueden suponer un importante problema en el día a día con el que el paciente y sus familiares no contaban.

Los consumos de atracón son más dañinos ya que implica que grandes cantidades del agente tóxico alcancen el cerebro y permanezcan en él hasta que el hígado complete su metabolización. “Hay que recordar que la tolerancia al alcohol es cerebral y no hepática”. Estas ingestas masivas conllevan que cantidades muy significativas de alcohol permanezcan en el organismo, y por ello en el cerebro, durante horas, produciendo un daño directo. “Esto no quiere decir que el consumo abusivo que no se realiza en atracón sea seguro, simplemente es menos dañino, pero al final producirá su daño”, matiza el profesional y añade: “Este modo de consumo en atracón, puede hacer que en el futuro nos encontremos con mayores problemas de demencias en las personas con adicción, dado el consumo en forma de atracón que están realizando a día de hoy los jóvenes”.

El grado de daño causado al cerebro y el grado de demencia alcohólica va a depender de cantidad de alcohol consumida, de cómo se ha consumido, y de los déficits nutricionales que ha traído el consumo abusivo de alcohol. Sin embargo, las alteraciones son parcialmente reversibles, dependen del nivel de daño adquirido. “Podemos establecer que tras un año de abstinencia completa existe una reversibilidad del 50%, esto como regla general”. Esto es reversible si se alcanza la abstinencia prolongada, lo que permitirá recuperar parte de las perdidas producidas a nivel cerebral. Esto irá acompañado de una mejoría de las funciones cognitivas y motoras, aunque la velocidad será lenta, sobre todo en lo referente a las funciones ejecutivas. Además, hay que destacar que las mujeres son aún más vulnerables a los efectos neurotóxicos del alcohol, lo que implica también una recuperación más lenta.

El daño cerebral causado por el alcohol puede ir desde un deterioro cognitivo leve, pasando por un trastorno amnésico persistente (o Síndrome de Korsakoff), hasta la demencia grave. Este daño cerebral, causado por el alcohol, puede ser parcialmente reversible cuando el paciente deja de tomar bebidas alcohólicas por completo, sobre todo en las primeras etapas, cuando el deterioro cognitivo es todavía leve. Sin embargo, una vez llegado a la demencia alcohólica el deterioro es ya persistente, como sucede con la demencia de Alzheimer, con la cual se suele confundir, ya que presenta los mismos síntomas.

Una vez instaurado el deterioro cognitivo, el consumo de bebidas alcohólicas va a producir una grave desorganización del comportamiento del paciente, con potenciales graves consecuencias inter-personales, además de la discapacidad persistente, la cual seguirá empeorando progresivamente. Mientras que si, con la ayuda de un tratamiento especializado del alcoholismo, consigue mantenerse sin tomar bebidas alcohólicas, sus alteraciones del comportamiento y su desadaptación serán mucho menores, a pesar de la persistencia de su deterioro cognitivo.


sábado, 25 de marzo de 2017

La cafeína podría proteger contra la demencia

(AZprensa) Un estudio publicado en la revista ‘Scientific Reports’ revela que un total de 24 compuestos, entre ellos la cafeína, podrían estimular una enzima del cerebro que protege contra la demencia. El efecto protector de esta enzima, llamada NMNAT2, fue descubierto el año pasado y ahora se pretenden estudiar estos compuestos, entre ellos la cafeína, con capacidad para estimular su producción.

Aumentando los niveles de esta enzima en el cerebro se puede crear un “bloqueo” químico contra los efectos debilitantes de los trastornos neurodenerativos. La enzima NMNAT2 desempeña dos funciones en el cerebro, una protectora de las neuronas del estrés y otra para combatir unas proteínas plegadas por error, llamadas tau, que se acumulan en el cerebro formando placas como consecuencia del envejecimiento. Estas proteínas se han relacionado con trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer, Parkinson y la enfermedad de Huntington, y también se han relacionado con otras patologías como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

lunes, 9 de enero de 2017

Demostrado: el tráfico vuelve loco

(AZprensa) Ya no es una hipótesis, sino una realidad. Un trabajo publicado en “The Lancet” demuestra que vivir cerca de una carretera o calle por donde haya mucho tráfico aumenta el riesgo de demencia y no sólo por el factor psicológico sino también por las evidencias fisiológicas.

Durante 10 años, los investigadores han estudiado a la población adulta (de 20 a 85 años) que vive en Ontario (Canadá), en total 6,6 millones de personas (así que la muestra es totalmente significativa), para comparar las diferencias de salud cognitiva entre quienes vivían cerca del tráfico y quienes no. En esta década más de 243.000 desarrollaron demencia, 31.500 enfermedad de Parkinson y 9.250 esclerosis múltiple. Para sorpresa de todos, no hubo relación entre vivir cerca del tráfico y padecer parkinson o esclerosis; pero en cambio sí hubo diferencia entre vivir cerca del tráfico y padecer demencia.

Se demostró, además, que a mayor cercanía de la fuente de tráfico, mayor riesgo de demencia, de tal forma que para quienes vivían  a más de 200 metros no aumentaba el riesgo, algo que sí ocurría con quienes vivían más cerca: un 7% más para quienes vivían a menos de 50 metros, un 4% más para quienes vivían entre 50 y 100 metros, y un 2% más para quienes vivían entre 100 y 200 metros.

Este trabajo viene a demostrar lo que ya se sospechaba, y es que la contaminación del aire y el ruido del tráfico pueden contribuir a la neurodegeneración, y por consiguiente vivir cerca de una fuente constante de tráfico y ruido va asociado a una reducción de la sustancia blanca y una disminución de la capacidad cognitiva. Aquello de “el ruido del tráfico me vuelve loco” no es un dicho, sino una realidad.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Primer genérico de Rivastigmina para el Alzheimer

(Diario El Inefable) El laboratorio Stada ha tomado la delantera al lanzar el primer genérico de Rivastigmina (13,3 mg/24 horas en parches transdérmicos) para el tratamiento del Alzheimer.

Este producto está indicado en el tratamiento sintomático de la demencia de Alzheimer leve a moderadamente grave en pacientes que han demostrado un declive cognitivo o funcional significativo mientras estaban en tratamiento con la dosis diaria efectiva de 9,5 mg/24 horas.

La rivastigmina es un inhibidor de la acetil- y butirilcolinesterasa de tipo carbamato, cuya función es facilitar la neurotransmisión colinérgica al enlentecer la degradación de la acetilcolina liberada por neuronas colinérgicas funcionalmente intactas. Así pues, la rivastigmina puede tener un efecto beneficioso sobre el déficit cognitivo derivado del deterioro del sistema colinérgico en la demencia de Alzheimer.