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domingo, 23 de marzo de 2025

JFK: ¿Nuevas respuestas o más preguntas?

(AZprensa) El 18 de marzo de 2025, los Archivos Nacionales de EE. UU. desclasificaron miles de documentos relacionados con el asesinato de John F. Kennedy, bajo la Ley de Registros sobre el Asesinato de John F. Kennedy de 1992. Esta última tanda, que incluye 80,000 archivos, ha generado un renovado interés público. Sin embargo, ¿revelan algo nuevo, aportan claridad o simplemente profundizan las dudas existentes?
 
Los documentos iniciales liberados, como el archivo 104-10337-10001, confirman que la CIA mantenía un archivo limitado sobre Lee Harvey Oswald antes del asesinato, con solo 34 documentos (124 páginas), de los cuales 11 eran de origen CIA. Estos cubren su deserción a la Unión Soviética en 1959 y su regreso en 1962, pero no sugieren conexiones directas con conspiraciones más amplias antes del 22 de noviembre de 1963.
Sorprendentemente, la CIA acumuló 33,000 páginas sobre Oswald después del asesinato, la mayoría provenientes de otras agencias, lo que resalta una intensa actividad investigativa posterior pero no revela actividades previas sospechosas de Oswald dentro de la CIA.
 
Otros archivos, como 124-10284-10172, datados en 1959, detallan complots cubanos, como el plan de Carlos Hilario González para asesinar a Esteban Ventura Novo, con conexiones a la CIA a través de Bernard L. Barker. Aunque no vinculan directamente estos eventos con el asesinato de JFK, sugieren un contexto de intrigas y operaciones encubiertas en Cuba que podrían alimentar teorías de conspiración, especialmente considerando las tensiones con Castro en los años previos.
 
Los documentos también destacan la desorganización de los archivos—250,000 a 300,000 páginas sin indexar ni catalogar, según 104-10337-10001—lo que complica su análisis. La CIA se compromete a seguir desclasificando material, pero la falta de claridad inicial sobre Oswald y las operaciones cubanas dejan preguntas abiertas: ¿Por qué el archivo pre-asesinato de Oswald era tan reducido? ¿Existen vínculos no revelados con grupos exiliados cubanos o agencias extranjeras?
 
Aunque no ofrecen pruebas definitivas de una conspiración más amplia, estos documentos refuerzan la narrativa de que Oswald actuó solo, pero también generan escepticismo. La mención de figuras como Manolo Ray y el Movimiento Revolucionario del Pueblo en 124-10291-10236, con su oposición a Castro y amplio apoyo en Cuba, podría sugerir un contexto político que algunos podrían interpretar como un telón de fondo para teorías conspirativas, aunque no hay evidencia directa en estos archivos.
 
En resumen, los documentos desclasificados no resuelven el misterio del asesinato de JFK, pero sí aportan un vistazo a las complejas operaciones de inteligencia de la época. Más que respuestas, generan nuevas preguntas sobre lo que aún podría estar oculto en los 80,000 archivos pendientes de análisis completo.
 
El hecho cierto es que, a pesar de haberse desclasificado ahora miles de documentos que permanecían ocultos, el debate sobre la verdad detrás del magnicidio sigue abierto, desafiando la narrativa oficial de que Oswald actuó como un lobo solitario. Y para colmo, todavía quedan otros 80,000 archivos pendientes de desclasificar. ¿Cuándo sabremos la verdad?
 

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domingo, 30 de enero de 2022

Trump no quiso mojarse en el asesinato de Kennedy

(AZprensa) Se van a cumplir seis décadas desde la fecha (22 de noviembre de 1963) en que fue asesinado el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy. Sobre este suceso se investigó y se escribió mucho, incluyendo –por supuesto- las instancias oficiales que dieron lugar nada más y nada menos que a 3.100 documentos oficiales y secretos. Pero si alguien tuvo en su mano la posibilidad de que todos estos documentos “oficiales y secretos” se hiciesen públicos, ese fue Donald Trump ya que durante su mandato
expiró el plazo de 25 años de silencio dictaminado por la ley “JFK Records Act” aprobada en 1992 con la que se blindó cualquier filtración pública de los documentos que sobre el asesinato de Kennedy elaboraron la CIA, el FBI y el Departamento de Justicia. Dicha Ley especificaba además que vencido el plazo sería potestad del presidente de Estados Unidos decidir si se prolongaba el secreto o se hacían públicos los documentos.
 
Cuando se aproximaba tal fecha, fueron muchas las especulaciones respecto a cuál sería la decisión que adoptaría Donald Trump. Por una parte se esperaba que los hiciera públicos ya que, por ejemplo, durante su campaña electoral sugirió que el padre del senador Ted Cruz tuvo algo que ver con Lee Harvey Oswald, el “presunto” homicida de Kennedy al que silenciaron de un disparo mortal antes que pudiese hablar. Pero por otra parte, se suponía que recibiría muchas presiones para no poner en evidencia ciertos métodos y actuaciones poco éticas que se gastan en la CIA y en otras instancias gubernamentales.
 
Llegó la fecha y el entonces presidente Donald Trump no quiso mojarse y tan sólo, para cubrir las apariencias, dejó que se desclasificasen algunos documentos, sólo aquellos que no ponían en entredicho ni a la CIA, ni al FBI ni al Departamento de Justicia y, por supuesto, seguían sin arrojar ninguna luz sobre este asesinato.
 
Después de eso, el silencio ha vuelto a reinar sobre aquél suceso que cambió la historia de Estados Unidos y nos deja la certeza de que nunca sabremos realmente lo que pasó. Como en tantas otras cosas, como en tantos otros lugares del mundo, como en tantos momentos de la historia…
 

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domingo, 6 de septiembre de 2015

Kennedy, la saga de las desgracias

(Diario El Inefable) Si algún escritor novel llevase a su editor una novela contando las desgracias que han acontecido a la familia Kennedy, sin decir que se trataba de dicha familia, sin duda se la habrían devuelto entre carcajadas diciendo que dicha historia era totalmente absurda e irreal. Y es que algunas veces la realidad supera a la ficción, como sucede en este caso. ¿Cómo si no, explicar las continuas desgracias que asolaron a esta familia? Por poner sólo un pequeño ejemplo, estas fueron algunas –sólo algunas- de sus desgracias:

En 1941 el patriarca del clan, Joseph, ordena una lobotomía de su hija Rosemary para tenerla controlada y la deja como un vegetal.
El hijo mayo, Joseph, muere en accidente de avión durante la guerra.
En 1948 su otra hija, Kathleen muere también en accidente de avión.
En 1963 su hijo John, siendo presidente de Estados Unidos, muere asesinado.
En 1968 su hijo Robert, que llevaba camino de ser presidente, muere asesinado.
Su hijo Ted no pude tomar el relevo en esas aspiraciones presidenciales porque tiene un no aclarado accidente de coche (homicidio por imprudencia) en donde muere su secretaria.

Y tampoco se libra la siguiente generación:
El hijo mayor de Ted sufre amputación de una pierna por cáncer.
El otro hijo de Ted, Patrick, queda sin aspiraciones politicias por su adicción a la cocaína.
El hijo mayor de Robert, Joe II, tiene un no aclarado accidente de coche en donde su acompañante queda paralítica.
Otro hijo, Michel K, se ve inmerso en un escándalo al liarse con una canguro –menor de edad- de la familia y en 1998 muere en accidente de esquí.
Y el último episodio es para John-John. Hijo del malogrado presidente, quien se estrelló –en condiciones no aclaradas- cuando pilotaba una avioneta.