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miércoles, 7 de enero de 2026

Setenta y siete

(AZprensa) Hoy, día 7 de enero de 2026, he cumplido 77 años. Son muchos años y sin embargo, como nos pasa a todos, no sé cuándo finalizará mi camino. Una cosa es clara: Volveré a verte cuando los dos estemos al otro lado.
 
Y aunque tengo hecha la maleta desde hace tiempo, creo que voy a dedicar un tiempo a repasarla por si se me hubiera olvidado algo. Mientras tanto dejo aquí este letrero, este poema y este libro que te aconsejo leer:
 
Vicente Fisac (1949-2026?) 
Periodista y escritor en Amazon
 
VOY POR LIBRE
 
Yo no soy un erudito,
sólo soy un soñador
que tiene imaginación,
el más grande paraíso.
 
Soy tan vago que trabajo
en inventar cuanto puedo,
escribo en prensa, hago versos,
y si me dejan, me escapo.
 
Vivo lejos de este mundo,
la vida está en mi cerebro,
fuera de él soy prisionero
y a esas cadenas renuncio.
 
La libertad son mis sueños,
voy por libre en la movida
y aunque os suene a osadía
hago siempre lo que quiero.
 
Me gusta que sean felices
aquellos que me rodean,
que la armonía florezca
y entre todos se deslice.
 
Pasaré por esta vida
sin haber causado daño,
los versos serán el canto
de una eterna despedida
 
para encontrarnos de nuevo
en el mundo que allí aguarda,
pues la temible guadaña
es la llave que abre el cielo.
 
Soy así, un caso aislado
que ha crecido a su albedrío,
una tabla, más que un río,
de Daimiel y enamorado.
 

“Tu último viaje”:
https://amzn.eu/d/1zzOpM6

miércoles, 28 de mayo de 2025

Despedida

(Dedicado a todos los que me habéis conocido)

 
(AZprensa) Cuando se llega a cierta edad… (¡Vaya, nada más empezar y ya estoy con un eufemismo; lo que quiero decir es “cuando se llega a viejo”!)… se suele mirar hacia atrás y recordar aquellas personas y vivencias que conformaron nuestra adolescencia y juventud. Y lo curioso del caso es que aquellos recuerdos y vivencias suelen estar frescos, casi tanto como los vivimos en aquellos años tan lejanos. Vemos con total claridad a los amigos y amigas, a los lugares y escenas vividas, a los amores y amoríos, a las alegrías y a las tristezas, a los juegos y a la falta de experiencia y, sobre todo –y gracias a Dios- a la inocencia.
 
Alguna vez, y gracias a las nuevas tecnologías… (¡Vaya, otro eufemismo; quiero decir “gracias a Internet y a su buscador Google”!)… nos es posible localizar alguna de aquellas queridas personas del pasado. En ciertas ocasiones nos es posible incluso escribirles un e-mail o un mensaje en su blog o red social e intercambiar unos saludos. Podemos incluso quedar para vernos y entonces, cuando llega ese momento… la sorpresa: Quien tienes enfrente de ti (y supongo que a la otra persona le pasará lo mismo) es alguien muy distinto, muy diferente a aquella persona que conociste, a aquella que tienes viva en el recuerdo. Y no me refiero al físico, porque sabemos de sobra que el tiempo pasa para todos, que las arrugas y la calvicie no nos sorprenden porque ya contábamos con ellas, e incluso contábamos con esa voz más cascada y con esos kilos de más. Me refiero al ser humano que habita dentro de ese cuerpo.
 
Porque ¿sabes una cosa? Ese cuerpo se ha ido renovando con el transcurso de los días, las semanas, los meses y los años. Cada una de las células de ese cuerpo ha muerto y ha sido reemplazada por otra, y por otra… y así sucesivamente hasta ese día del encuentro. Incluso las neuronas, esas que antes decían que nacían y morían con nosotros, también –como la ciencia ha descubierto- han ido muriendo y naciendo a lo largo de los años. Del cuerpo que tienes frente a ti (y de tu cuerpo que ahora está frente a él o ella) no queda nada, absolutamente nada; sólo es un cuerpo diferente y más viejo, con menos brillo como si el paso del tiempo fuese anegando de polvo nuestra piel. Sólo nos queda mirar a los ojos… y ¿qué ves?...
 
Quizá vislumbres una leve luz, un tenue brillo, un chisporroteo del ser que conociste en tu adolescencia y juventud. Estás viendo su alma, estás viendo a la persona que realmente es, pero ese alma también ha recorrido un largo camino para llegar hasta aquí. El trabajo, las preocupaciones, los éxitos, los fracasos, los miedos, las culpas, los nuevos amigos, los familiares, las experiencias de la vida… no sólo han modelado y modificado ese cuerpo físico sino que también han remodelado ese alma.
 
Esa persona, que ahora tienes frente a ti, se parece a aquella que conociste e incluso amaste en tu juventud, pero sólo “se parece” porque ahora es distinta. Y ella pensará o percibirá lo mismo de ti. Tendréis recuerdos comunes (e incluso os daréis cuenta que la forma de recordarlos difiere de uno a otro), pero os sentiréis también un poco extraños porque los que ahora se encuentran son dos seres diferentes, parecidos –eso sí- pero distintos, y ese feeling del pasado apenas será un rescoldo.
 
Y soplaréis sobre esas tenues ascuas del pasado con la esperanza de reavivar el fuego, intentando traer de nuevo la memoria conjunta de cuanto vivisteis en el pasado, esperando a ver si sois capaces de revivirlo ahora, pero… ni por esas. Será un vano intento. Y al final, comprenderéis que –desde aquél último día en que os dijisteis adiós- han pasado muchas cosas, tantas que ahora la distancia entre vosotros es inmensa aunque sólo os separe la mesita de la cafetería.
 
Tenemos que seguir. No queda más remedio. Es nuestro sino. Y no me arrepentiré nunca de mirar y recordar el pasado porque forma parte de mi vida, de mi existencia, de lo que he aprendido y experimentado a lo largo de mi vida. Porque la vida es sólo eso: aprender y experimentar. Y cada paso que damos nos abre una vía diferente en el universo, de tal forma que nunca es posible volver atrás, sólo es posible hacerlo… con el recuerdo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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martes, 31 de diciembre de 2024

Adiós en 24 idiomas

(AZprensa) Como vamos a decir adiós al año, ya que nos metemos de lleno en el nuevo año 2025 voy a despedirme en 24 idiomas, que para eso el que se va es el año 2024. Ya sé que alguno dirá “¿por qué no está mi idioma?”, pero a mí que no me diga nada, que eso no es cosa mía. Yo le he pedido a la Inteligencia Artificial que me indique cómo se dice “Adiós” en 24 idiomas, y la IA ha hecho esta selección y en este orden:
 
1.- Inglés: Goodbye
2.- Español: Adiós
3.- Francés: Au revoir
4.- Alemán: Auf Wiedersehen
5.- Italiano: Arrivederci
6.- Portugués: Adeus
7.- Ruso: До свидания (Do svidaniya)
8.- Chino (mandarín): (Zàijiàn)
9.- Japonés: さようなら (Sayōnara)
10.- Coreano: 안녕히 가세요 (Annyeonghi gaseyo)
11.- Árabe: مع السلامة (Ma'a as-salāma)
12.- Hindi: नमस्ते (Namaste) o अलविदा (Alvida)
13.- Bengalí: বিদায় (Bidāy)
14.- Turco: Hoşça kal
15.- Polaco: Do widzenia
16.- Holandés: Tot ziens
17.- Griego: Αντίο (Antío)
18.- Sueco: Hej då
19.- Noruego: Ha det bra
20.- Finlandés: Näkemiin
21.- Hebreo: שלום (Shalom)
22.- Vietnamita: Tạm biệt
23.- Indonesio: Sampai jumpa
24.-Tagalo (Filipino): Paalam
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
 “El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW