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lunes, 14 de julio de 2025

¿Escribir bien o escribir como se habla? (1)

(AZprensa) He aquí un dilema que deberían plantearse todos los escritores a la hora de escribir diálogos. ¿Se debe escribir correctamente para fomentar el buen uso de la lengua y difundir la cultura, o por el contrario hay que dejar que cada “personaje” de una obra literaria se exprese de una forma acorde con su nivel de educación? Por ejemplo, en las obras del dramaturgo español Jacinto Benavente (Madrid, 1866 – 1954), que fue Premio Nobel de Literatura en 1922, sus personajes se expresaban en un correctísimo lenguaje, con frases perfectas desde el punto de vista gramatical, y daba igual que quien hablase fuese un ilustre abogado o un humilde agricultor sin ninguna clase de estudios.
 
Para el lector o el oyente de esos textos, resulta muy agradable escuchar frases perfectamente construidas, exposiciones de los hechos y las opiniones claras y entendibles… pero chirría un poco eso de escuchar a personajes sin ninguna cultura expresarse como sesudos académicos, y esto quita credibilidad a los personajes.
 
¿Qué debemos hacer, pues, con nuestros personajes cuando se ponen a hablar en un texto teatral o en un diálogo de novela? ¿Dejar que cada uno hable en función de su personalidad y educación o dotarlos a todos ellos de un exquisito lenguaje para ver si así se nos pega algo de cultura y gramática?
 
Se lo he preguntado a la Inteligencia Artificial y esto es lo que me ha contestado (mañana podrás leerlo aquí mismo)
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6

martes, 6 de octubre de 2020

Poemas y diálogos costumbristas

(AZprensa) 
El libro “Una santa desconocida” no se limita tan solo a brindarnos un precioso compendio de poesía religiosa, sino que también ofrece un completo panorama de lo que eran la vida y costumbres de las sencillas gentes del campo en un pueblo agrícola durante la primera mitad del siglo XX.
 
El poema “Por los campos de mi pueblo”, dice, por ejemplo:
 
Allá, sentada a la puerta
de alguna casilla, veo
a una mujer que se afana
unas ropas recosiendo;
a veces, una anciana
cuida de niños pequeños,
sentada tranquilamente
a la sombra de un almendro,
mientras el padre y la madre
y los hijos, con denuedo,
riegan o recogen frutos,
según la fecha del tiempo.
 
Y como muestra de ingeniosos diálogos, aquí tenemos este fragmento del poema “La manta de la aceituna”:
 
-           ¡Marta, prepara la manta,
que hará frío en la vendimia!
-           ¡Con este sol tan hermoso
no creo que sea precisa!
-           Refresca de madrugada,
otras veces hay llovizna,
y quién sabe si tormenta
o un aguacero nos pilla.
-           No seas exagerado
que no hay ni una nubecilla;
no estamos en la aceituna
que es cuando se necesita.
-           ¡Marta, prepara la manta!
que el reuma me visita,
la mula se está durmiendo
y hacen cerco las hormigas;
que va a llover, te lo digo.
¡No seas terca, mujer mía!
Además tienes mal genio,
que suele ser señal fija.
 
Este libro, pues, no sólo es poesía religiosa sino también un perfecto retrato de la sociedad rural hace casi un siglo. Por eso se invita al lector, a todos, a disfrutar de su contenido para conocer mejor nuestro pasado.
 
“Una santa desconocida”, Vicente Fisac. Disponible en Amazon (en ediciones digital e impresa).