Mostrando entradas con la etiqueta refrescos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta refrescos. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de mayo de 2025

La cerveza sin alcohol y la salud

(AZprensa) La cerveza sin alcohol ha ganado popularidad en los últimos años como una alternativa para quienes desean disfrutar del sabor de la cerveza sin los efectos del alcohol. Pero, ¿qué tan saludable es realmente? ¿Aporta beneficios nutricionales significativos o es simplemente una bebida de consumo recreativo?
 
Composición nutricional de la cerveza sin alcohol
 
La cerveza sin alcohol, al igual que la cerveza tradicional, se elabora a partir de ingredientes como agua, malta de cebada, lúpulo y levadura. Sin embargo, su contenido de alcohol es inferior al 0,5% (o incluso 0% en algunos casos), lo que la convierte en una bebida apta para quienes evitan el alcohol por razones de salud, religión o preferencias personales. A nivel nutricional, su composición varía según la marca y el proceso de elaboración, pero en general contiene:
- Calorías: La cerveza sin alcohol suele tener menos calorías que la cerveza tradicional, con un promedio de 15-50 kcal por 100 ml, dependiendo de la marca. Esto la hace una opción más ligera en comparación con las bebidas alcohólicas o azucaradas.
- Carbohidratos: Contiene carbohidratos provenientes de la malta, generalmente entre 3-10 g por 100 ml, lo que proporciona una fuente de energía rápida.
- Vitaminas y minerales: La cerveza sin alcohol puede contener pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B (como B3, B6 y ácido fólico) derivadas de la levadura y la malta, así como minerales como potasio, magnesio y fósforo.
- Polifenoles: Provenientes del lúpulo y la malta, estos compuestos tienen propiedades antioxidantes que pueden contribuir a la salud celular.
- Fibra: Algunas cervezas sin alcohol, especialmente las elaboradas con técnicas modernas, pueden contener trazas de fibra soluble, que favorece la salud digestiva.

¿Es buena para la salud?
 
La cerveza sin alcohol tiene ciertos beneficios potenciales para la salud, pero también algunas limitaciones que deben considerarse:
 
Beneficios potenciales
- Hidratación: Al estar compuesta principalmente por agua (alrededor del 90-95%), la cerveza sin alcohol es una bebida hidratante, especialmente útil después de actividades físicas. Algunos estudios han sugerido que, debido a su contenido de electrolitos como el potasio, puede ser tan efectiva como el agua para la rehidratación en deportistas.
- Bajo contenido calórico: Comparada con bebidas azucaradas como refrescos o jugos industriales, la cerveza sin alcohol suele tener menos calorías y azúcares simples, lo que la convierte en una alternativa viable para quienes controlan su ingesta calórica.
- Antioxidantes: Los polifenoles presentes en la cerveza sin alcohol pueden tener efectos antioxidantes, ayudando a combatir el estrés oxidativo en el cuerpo. Esto podría contribuir a la prevención de enfermedades cardiovasculares a largo plazo, aunque los estudios al respecto son limitados.
- Beneficios psicológicos y sociales: Para muchas personas, consumir cerveza sin alcohol permite disfrutar de momentos sociales sin los riesgos asociados al alcohol, como la deshidratación, el deterioro cognitivo o el daño hepático. Esto puede ser especialmente relevante para mujeres embarazadas, conductores o personas en recuperación de adicciones.
- Salud digestiva: Algunas cervezas sin alcohol contienen fibra y compuestos derivados de la fermentación que pueden favorecer la microbiota intestinal, aunque su impacto es menor en comparación con alimentos ricos en probióticos.

Limitaciones y consideraciones
- Bajo valor nutricional: Aunque contiene algunas vitaminas y minerales, la cerveza sin alcohol no es una fuente significativa de nutrientes esenciales. No puede reemplazar alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras o proteínas.
- Azúcares y aditivos: Algunas marcas añaden azúcares o edulcorantes artificiales para mejorar el sabor, lo que puede aumentar el contenido calórico o afectar a personas con sensibilidad a estos compuestos. Es importante leer las etiquetas para elegir opciones con menos aditivos.
- No apta para todos: Aunque no contiene alcohol, la cerveza sin alcohol sigue derivando de la cebada, lo que la hace inadecuada para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, salvo que se trate de una versión específica sin gluten.
- Efectos a largo plazo poco estudiados: Aunque se promociona como una bebida saludable, los estudios sobre el impacto a largo plazo de su consumo regular son limitados. No se debe asumir que su consumo excesivo es completamente inofensivo.

¿Es nutritiva?
- La cerveza sin alcohol no puede considerarse un alimento altamente nutritivo. Aunque aporta pequeñas cantidades de vitaminas, minerales y antioxidantes, su contribución a la dieta es mínima en comparación con alimentos integrales. Su valor radica más en ser una bebida baja en calorías y sin alcohol que en su capacidad para cubrir necesidades nutricionales.
 
Conclusión
 
La cerveza sin alcohol puede ser una opción saludable dentro de un estilo de vida equilibrado, especialmente para quienes buscan una bebida refrescante e hidratante sin los efectos negativos del alcohol. Sus beneficios incluyen su potencial hidratante, bajo contenido calórico y presencia de antioxidantes, pero no debe considerarse un superalimento ni una fuente importante de nutrientes. Como con cualquier bebida, la clave está en el consumo moderado y en elegir productos de calidad con pocos aditivos. Si se consume con sensatez, la cerveza sin alcohol puede ser una alternativa saludable y agradable y, por supuesto, mucho mejor que los refrescos azucarados.


Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6

 

lunes, 13 de junio de 2022

Cuando la Seguridad Social era un bar

(AZprensa) ¿A qué se va al médico de la Seguridad Social? Pues se va a que nos recete algo para la enfermedad que nos aqueja. Esto es lo normal ¿verdad? Pues resulta que hubo un tiempo en que la gente iba al médico de la Seguridad Social para llevarse gratis un refresco de naranja. Como lo oyes. Esta es la historia…
 
Latino-Syntex tenía posiblemente la mejor gama de compuestos vitaminados. Su estrella era la “Cecrisina efervescente”, que mantenía una dura pugna con el Redoxón efervescente de Roche por el liderato de las vitaminas C. Pero de nuestra Crecisina decíamos que tenía mejor sabor, y como estábamos tan seguros de ello, los visitadores médicos llevaban un vaso de cristal serigrafiado con el nombre del producto para entregarlo como regalo al médico en el transcurso de la primera visita (en aquella época se podía hacer todo tipo de regalos publicitarios a los médicos). Pero en este caso, el vaso de Cecrisina no se entregaba de cualquier manera. Al llegar el momento de presentar nuestra vitamina C, el visitador médico sacaba el vaso de la cartera (esa enorme cartera que siempre llevaban los visitadores médicos) y le pedía un poco de agua. Una vez el agua en el vaso, echaban un comprimido de Cecrisina efervescente y el médico veía cómo éste se disolvía rápidamente. A continuación el visitador médico invitaba al médico a probar el excelente sabor de nuestra vitamina C y en efecto podía comprobar su agradable sabor a naranja natural.
 
En las visitas posteriores ya no era necesario repetir esta escenificación, sino que simplemente sacaban un nuevo vaso (eso era importantísimo, sobre todo para las esposas de los médicos que se iban haciendo de esta manera con un completo juego de vasos completamente gratis) y lo entregaban al médico junto con una muestra de Cecrisina.
 
A nivel popular, la gente llamaba a Cecrisina “el refresco del seguro” y acudían con frecuencia al médico para que les recetase ese “refresco de naranja” que tan bien les sabía y tan bien les sentaba. Por aquél entonces no existía el copago, la Sanidad pública era gratis total y todos los medicamentos entraban en el seguro y los pacientes no tenían que pagar nada. El médico lo recetaba sin problemas y los pacientes salían tan contentos; en vez de ir al bar a comprar un refresco, con Cecrisina lo tenían gratis y sabía igual de bien.
 
Recordando ahora estos abusos, uno entiende por qué años más tarde se implantó el copago, por qué después dejaron de recetarse por la Sanidad pública muchos medicamentos, por qué cada varios años se aumentaba la cantidad de dinero a pagar por el paciente, por qué después casi cada año se rebajaba el precio de los medicamentos a los laboratorios… pero que nadie piense que fue sólo por eso, la mala gestión de los políticos y la corrupción política también han tenido  mucho que ver.
 
Como complemento a esta historia, recordaré que Latino-Syntex era líder en el campo de las vitaminas y tenía todos estos productos vitamínicos (quizás alguno te resulte familiar si tienes ya unos cuantos años):
 
AC-Crisina: A y C
Acrisina: A
Adecrisina: A y D
B12 Latino Depot: B12
Biocrisina: C, cianocobalamina y l-lisina
Calcio Carnitina C: carnitina, B12, calcio soluble, B2 y C.
Calcio Crisina: calcio soluble, C y D
Cecrisina efervescente: C
Crisina B1 B6 B12: B1, B6 y B12.
Neuro Carnitina: carnitina, n-acetil-glutamina, B6 y B12
Neuro Crisina: l-glutamina, B1 y B6
Neuro Tantum: benzidamina, B1, B6 y B12
Spartocine: aspartato ferroso
Triadón cálcico: isoniacida, ácido fólico, sulfato de cobre, sulfato de manganeso, óxido levo-ascórbico y lactato cálcico
Vication: suplemento vitamínico general
Vitagland: terapéutica virilizante...


“Memorias de un Dircom”
https://amzn.to/32zBYmg