(AZprensa)
Hoy traemos una buena noticia, y es que podemos aprender a dar malas noticias.
Este libro (en edición digital) que hoy presentamos, es de interés para todas
las personas, ya que todos alguna vez tendremos que pasar por ese trance de dar
alguna mala noticia; pero es imprescindible para todos los profesionales de la
comunicación y para todos los profesionales sanitarios: Ellos conviven a diario
con esta realidad…
La
vida diaria está llena de noticias malas tanto a nivel individual como
colectivo, y esto resulta más frecuente aún en el ejercicio de la Medicina y
del Periodismo. Saber manejar esta clase de comunicación en ambas parcelas
puede contribuir a aminorar el sufrimiento de los receptores de este tipo de
mensajes.
A
través de este libro intentaremos aprender cómo abordar a las personas que
viven tan desoladores episodios para ayudarles a superarlos y obtener de ellas
la información que buscamos; de conocer la terminología exacta para transmitir
la información de una manera correcta y profesional para que todo el mundo las
entienda y asimile de la forma más correcta y humana posible.
A
la hora de transmitir una mala noticia, todos nosotros, pero especialmente los
profesionales sanitarios y los periodistas, debemos ser conscientes de la
responsabilidad que conlleva y considerar previamente la repercusión que la
transmisión de esas malas noticias vaya a tener en quien las recibe.
Sólo
tienes que escribir “Biblioteca Digital Fisac” en Amazon y tendrás acceso a la
información de todos los libros que se van publicando…
Mostrando entradas con la etiqueta tragedias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tragedias. Mostrar todas las entradas
miércoles, 8 de octubre de 2025
lunes, 8 de noviembre de 2021
Los errores más comunes de los periodistas
(AZprensa) P.- La mayoría de los periodistas no informamos sobre
grandes tragedias, tsunamis, etc., pero sí sobre violencia de género,
accidentes, traumas a menos escala pero presentes en el día a día. ¿Cuáles son los
errores más importantes que cometemos los periodistas y cuál sería su solución?
R.- En
efecto, la mayoría de los periodistas que se ven en la tesitura de cubrir
noticias traumáticas, no se las ven en guerras, ni engrandes atentados, sino a
nivel local de su comunidad: accidentes de tráfico, reyertas, etc. En realidad,
la experiencia más profunda que comentan los periodistas es, cuando informan
sobre algo tan habitual como son los accidentes de tráfico, es lo terribles que
pueden llegar a ser algunos de ellos, los errores que se pueden cometer como
periodista...
¿Queréis un
ejemplo, una historia concreta sobre este punto? Esto es un clásico, una
historia dramática sobre un pueblo que quedó devastado y tuvo una gran
repercusión mediática...
Analicemos.
Hay varios niveles para saber cómo entrevistar: a los testigos, a los
supervivientes... ¿Con quién hablarías primero? ¿Cuál sería tu primera
entrevista? Pensáis que los vecinos se sienten angustiados, pero ¿en qué puede
ayudar una buena entrevista?
(Cont...)
Biblioteca Fisac: https://amzn.to/3sOO1Yq
sábado, 30 de octubre de 2021
Síndrome traumático del periodista
(AZprensa) Otro aspecto
importante es el bienestar del periodista. Voy a leeros un e-mail que he
recibido de un periodista (me ha dado permiso para divulgarlo) aunque su
español no es muy bueno, creo que es bastante ilustrativo:
“Estimado Dr. Brayne (bueno, yo soy una persona corriente, no soy doctor, pero así se dirigía a mí) ¿Podría ayudarme? Su nombre me fue pasado por un colega. He sido corresponsal extranjero por más de 15 años, sobre todo del periódico ‘X’ y también de la cadena de televisión ‘Y’. He pasado mucho tiempo, los últimos años en Irak, pero también cubrí el tsunami, el terremoto de Pakistán, Afganistán y, en general, bombardeos. También cubrí la Intifada en Palestina. Sé que usted conoce nuestra profesión. Ahora estoy en Beirut intentando cubrir el conflicto. Esta es mi primera asignación desde que salí de Bagdad hace aproximadamente cinco semanas después de un viaje que incluyó algunos momentos peligrosos. Ahora el problema. Estoy absolutamente y repentinamente experimentando problemas extremos de concentración. Es difícil leer y recordar lo que he leído. Comencé a tener problemas de sueño antes de salir para mi viaje pasado a Irak, estos persisten al igual que bastante regularmente las pesadillas. He perdido el sentido del tiempo y de la urgencia que, por primera vez hace 20 años, me condujo a falta de fecha tope, a mi vergüenza profunda. Encontré difícil de embalar mi equipo, estoy totalmente insensibilizado a la miseria humana, y me siento distante de mi familia y amigos. Me asusto y grito si escucho cualquier ruido alarmante. Estoy apesadumbrado y falto de confianza...”.
“Estimado Dr. Brayne (bueno, yo soy una persona corriente, no soy doctor, pero así se dirigía a mí) ¿Podría ayudarme? Su nombre me fue pasado por un colega. He sido corresponsal extranjero por más de 15 años, sobre todo del periódico ‘X’ y también de la cadena de televisión ‘Y’. He pasado mucho tiempo, los últimos años en Irak, pero también cubrí el tsunami, el terremoto de Pakistán, Afganistán y, en general, bombardeos. También cubrí la Intifada en Palestina. Sé que usted conoce nuestra profesión. Ahora estoy en Beirut intentando cubrir el conflicto. Esta es mi primera asignación desde que salí de Bagdad hace aproximadamente cinco semanas después de un viaje que incluyó algunos momentos peligrosos. Ahora el problema. Estoy absolutamente y repentinamente experimentando problemas extremos de concentración. Es difícil leer y recordar lo que he leído. Comencé a tener problemas de sueño antes de salir para mi viaje pasado a Irak, estos persisten al igual que bastante regularmente las pesadillas. He perdido el sentido del tiempo y de la urgencia que, por primera vez hace 20 años, me condujo a falta de fecha tope, a mi vergüenza profunda. Encontré difícil de embalar mi equipo, estoy totalmente insensibilizado a la miseria humana, y me siento distante de mi familia y amigos. Me asusto y grito si escucho cualquier ruido alarmante. Estoy apesadumbrado y falto de confianza...”.
(Cont...)
Biblioteca Fisac: https://amzn.to/3sOO1Yq
domingo, 24 de octubre de 2021
La importancia de cuidarse como periodista
(AZprensa) En los próximos
días hablaremos de la importancia de cuidarse como periodista y ser humano
cuando debe cubrirse información de tragedias; de saber cómo abordar a las
personas que viven tan desoladores episodios para ayudarles a superarlos y
obtener de ellas la información que buscamos; de conocer la terminología exacta
para contar nuestras historias de una manera correcta y profesional para que
todo el mundo las entienda y quede perfectamente claro de qué estamos hablando.
Espero que los
siguientes post de este blog os resulten de utilidad cuando vayáis a cubrir
informativamente alguna tragedia y también como herramienta de consulta para
tener a mano la definición exacta de una serie de términos que con demasiada
frecuencia se confunden y crean mayor confucionismo aún entre la audiencia.
(Cont...)
Biblioteca Fisac: https://amzn.to/3sOO1Yq
sábado, 23 de octubre de 2021
La muerte, compañera inseparable de las tragedias
(AZprensa) Como la muerte es compañera permanente de las tragedias, he dedicado la segunda parte del libro a aclarar conceptos y recuperar consejos de los expertos sobre la etapa final de la vida del ser humano. Un periodista que informa sobre los sucesos antes mencionados, debe conocer y diferenciar perfectamente toda una serie de conceptos relacionados con la muerte, con el cuidado a los enfermos terminales e incluso dominar el arte de “dar bien las malas noticias”.
Biblioteca Fisac: https://amzn.to/3sOO1Yq
domingo, 24 de mayo de 2020
El periodista vive inmerso en las tragedias
(AZprensa) Si nos fijamos en las páginas de cualquier
periódico o en los informativos de cualquier emisora de radio o cadena de
televisión, veremos que la mayor parte de las noticias se refieren a aspectos
negativos de la vida, y un alto porcentaje de los mismos estarán directamente
relacionados con la muerte: accidentes, atentados, violencia de género,
desastres naturales, guerras, epidemias…
Los periodistas deben afrontar con demasiada frecuencia
el hecho de dar malas noticias y esto es un arma de doble filo porque esa
información no sólo afecta a quienes la reciben sino también al propio
periodista que no puede escapar de ese entorno continuo y repetitivo de la desgracia.
El libro “Cómo dar bien las malas noticias” nos habla de la importancia de
cuidarse, como periodista y como ser humano cuando hay que cubrir
informativamente las tragedias; de saber cómo abordar a las personas que viven
tan desoladores episodios para ayudarles a superarlos y obtener de ellas la
información que buscamos; y de conocer la terminología exacta para contar
nuestras historias de una manera correcta y profesional, para que todo el mundo
las entienda y quede perfectamente claro de qué estamos hablando.
“Cómo dar bien las malas noticias”, de Vicente Fisac.
lunes, 21 de agosto de 2017
El periodista y las tragedias
(AZprensa) Por desgracia ha vuelto a estar de actualidad
lo reflejado en el libro “Cómo dar bien las malas noticias”, de Vicente Fisac. Atentados, muerte,
violencia, inundaciones, guerras... periodistas, profesionales sanitarios,
miembros de las fuerzas de seguridad y, en definitiva, cualquier persona que se
ve involucrada de forma personal o a través de familiares y amigos en este tipo
de situaciones traumáticas, se ve sobrepasada en muchas ocasiones porque... en
definitiva todos somos seres humanos. No se trata sólo de comunicarse de forma
correcta y precisa, sino también de salir indemne de aquél ambiente de desolación en donde -en dichas ocasiones- nos vemos inmersos.
Este libro nos habla de la importancia de comunicar bien y
de cuidarse al mismo tiempo como ser humano que vive en directo esas tragedias;
nos habla de cómo compartir esos momentos con las personas afectadas, de cómo
ayudarles a superar tan amargo trance. Aprender a dar bien las malas noticias
es mucho más difícil de lo que parece.
Este libro está disponible en Amazon (www.amazon.es) y existen del mismo una edición digital (por sólo 5 euros) y otra edición impresa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

