Mostrando entradas con la etiqueta Rosetta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rosetta. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de junio de 2022

Rosetta se despidió para siempre

(AZprensa) El lanzamiento de Rosetta se produjo en el año 2004 y diez años más tarde, en agosto 2014 llegó hasta el cometa llamado 67P/Churyumov-Gerasimenko, en una misión en la que colaboraron agencias espaciales de diversos países. Tras unos meses en órbita alrededor de este cometa, el módulo de aterrizaje Philae se posó en la superficie del mismo aunque el éxito no fue completo ya que aterrizó en una zona donde no daba demasiado la luz del sol (necesaria para su funcionamiento); aún así la operación se consideró un éxito ya que aportó numerosos datos que ayudarán a conocer mejor cómo ha sido el origen y evolución de nuestro sistema solar y el papel que juegan los cometas en la formación de los planetas. Los cometas, como este, son una especie de “cápsulas del tiempo” ya que contienen el material primitivo de la época en que el sol y los planetas se formaron.

Como este cometa, junto con la nave que aún estaba orbitando alrededor del mismo, han seguido alejándose del Sol, la funcionalidad de los instrumentos de Rosetta estaba a punto de quedar inutilizada, así que para dar por concluida la misión la mejor opción era “quemar las naves”, es decir, estrellar Rosetta contra el cometa para de esta forma obtener nuevos datos de los gases y materiales del cometa así como fotografías más cercanas y detalladas de su superficie.

Con este final épico, tan del gusto de la NASA, el 30 de septiembre del 2016 se dio por finalizada esta misión que ha marcado un hito en la investigación espacial (primera y única hasta el momento que ha conseguido poner una nave en órbita alrededor de un cometa y aterrizar en él) y que aún requerirá de varios años para el estudio de los datos aportados durante todo este tiempo y su apoteósico final.

“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

miércoles, 30 de marzo de 2022

La muerte de Rosetta aún dará mucho que hablar

(AZprensa) Fue un 30 de septiembre de 2016 cuando finalizó la aventura de la nave Rosetta, la primera que ha logró llegar hasta un cometa, orbitar alrededor de él, enviar datos, posar con éxito un módulo en su superficie y, finalmente, morir estrellándose contra el cometa para obtener las últimas informaciones antes de que su alejamiento del Sol la dejase inutilizada. Aquello nos permitió contemplar –como nunca antes habíamos tenido oportunidad de hacerlo- imágenes de la superficie de un cometa, en este caso concreto, el cometa llamado 67P/Churyumov-Gerasimenko.
 
En su viaje de casi 8.000 kilómetros, la sonda sobrevoló tres veces la Tierra y una vez Marte, se cruzó con dos asteroides, resistió 31 meses de hibernación en el espacio profundo y fue capaz de enviar el módulo de aterrizaje Phileas y transmitir numerosa información. Sin embargo, como el cometa seguía alejándose del Sol (el cual era necesario para alimentar las baterías de la nave) Rosetta estaba condenada irremediablemente a una muerte segura, por lo que decidieron que tuviese una muerte heroica. Una vez cumplida su misión, la nave fue programada para estrellarse contra la superficie del cometa y obtener nuevos datos del entorno de gas, polvo y plasma más cercano a la superficie del cometa, y ese último acto aportaría datos adicionales para conocer mejor la estructura y componentes internos del cometa.
 
Han pasado ya varios años de aquel hito histórico en el campo de la exploración espacial pero los datos enviados por Rosetta fueron tantos, que aún llevará más años estudiarlos todos para conocer un poco mejor cómo es el universo que nos rodea.
 
En la imagen: Fotografía de la superficie del cometa tomada por el módulo de aterrizaje de la sonda Rosetta. La primera vez que el ser humano consiguió tomar fotografías desde la superficie de un cometa.
 


“La Biblia de Falcon Crest”, esta mítica serie de televisión de los 80 escondía un mensaje secreto que ahora ha sido desvelado.
Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.
Más información: https://amzn.to/30PpmGM
 

jueves, 20 de septiembre de 2018

La genómica, una nueva piedra Rosetta


(AZprensa) “El acceso a la información genómica ha sido equivalente a que nuestros investigadores descubrieran la Piedra Rosetta, en el sentido que ha transformado nuestro potencial de descubrir posibles nuevos objetivos en la evaluación de su función biológica”, así se expresaba hace unos años en Dr. John Stageman (ver imagen), jefe global de capacitación de Ciencia y Tecnología-Biología del centro de I+D de Alderley Park (Reino Unido) quien mostraba su entusiasmo por un acuerdo con Incyte Pharmaceuticals (Palo Alto, Califormia) que abría una nueva puerta “a futuros avances en la investigación, preparándonos para lo que ha dado en llamarse la era post-genómica”.

Así ha sucedido: el acceso a esta información ha permitido explorar una serie de aplicaciones en el descubrimiento y desarrollo de un fármaco que hace no muchos años eran impensables. Por ejemplo, algunas de estas herramientas, como las denominadas LifeSeq Gold y LifeExpress proporcionaron una amplia visión del genoma humano, integrando información sobre ESTs (fragmentos de secuencias de genes) con una secuencia total sobre la información genética, así como sobre los datos del mapa genético.

Cuando se lanzó LifeSEq Gold contenía, por ejemplo, más de 100.000 posibles genes y comprendía más de cinco millones de secuencias de casi 1.000 bancos diferentes de tejidos, lo que representaba aproximadamente el 90 por ciento de todos los genes humanos.

La información genómica, ADNc (bacterias que contienen pequeños fragmentos de ADN humano correspondientes a las secuencias en las bases de datos) y los instrumentos bioinformáticos permiten a los científicos manejar la creciente complejidad de datos referidos al genoma humano y aplicarlos al descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos.

La integración de la expresión proteica y de ARN permite a los científicos investigar el papel que cada uno de los genes juega en las enfermedades. Además, el acceso a estas bases de datos no sólo ayuda a identificar un gran número de nuevos objetivos potenciales en la investigación de fármacos, sino que también facilita que se abran nuevas posibilidades en la investigación sobre toxicología y medicina experimental.

sábado, 25 de marzo de 2017

Así de violenta es la vida de un cometa

(AZprensa) Gracias a la misión Rosetta y a la información enviada desde mayo 2014 hasta agosto 2015 en que se produjo el máximo acercamiento al Sol del cometa 67P se han podido comprobar los violentos cambios que suceden en la superficie de los cometas cuando se acercan al Sol y que no son simplemente esa cola producida por la evaporación del hielo tan visible y característica de los mismos.

La comparación de las imágenes obtenidas a lo largo de dos años, que cubren escalas de incluso menos de un metro, ha permitido analizar los cambios que se han producido en la superficie del cometa en su viaje alrededor del Sol. Entre esos cambios destacan el derrumbamiento de cordilleras, la prolongación en unos 30 metros de la fractura de más de medio kilómetro de largo que atraviesa el cuello del cometa y la formación de otras más pequeñas paralelas a esta. También se ha detectado el desplazamiento de grandes masas rocosas. Así, una roca de más de 20 metros de lado y con un peso equivalente a 250 kilos se movió unos 140 metros, posiblemente debido a eventos explosivos ocurridos en el entorno.

Sin embargo, todos los cambios resultan locales y no han afectado a los grandes accidentes geográficos de 67P, lo que indica que la orografía del cometa se fraguó en una etapa anterior en la historia del cometa. Se sabe que la interacción gravitatoria de Júpiter ha modificado al menos dos veces la órbita de 67P, en 1940 y en 1959, en las que la distancia mínima al Sol pasó de ser 600 millones de kilómetros (insuficiente para activar el cometa) a 410 y 186 millones de kilómetros, respectivamente. 

jueves, 6 de octubre de 2016

Así es la superficie de un cometa

(AZprensa) El pasado 30 de septiembre finalizó la aventura de la nave Rosetta, la primera que ha logrado llegar hasta un cometa, orbitar alrededor de él, enviar y posar con éxito en su superficie un módulo, y finalmente morir estrellándose en el mismo para obtener las últimas informaciones antes que quedar finalmente inutilizada por su alejamiento del Sol. Esto nos ha permitido contemplar –como nunca antes habíamos tenido oportunidad de hacerlo- imágenes de la superficie de un cometa, en este caso concreto, el cometa llamado 67P/Churyumov-Gerasimenko.

En su viaje de casi 8.000 kilómetros, la sonda ha sobrevolado tres veces la Tierra y una vez Marte, y se ha encontrado con dos asteroides. La nave resistió 31 meses de hibernación en el espacio profundo, fue capaz de enviar el módulo de aterrizaje Phileas y transmitir numerosa información que llevará años estudiar. Sin embargo, como el cometa seguía alejándose del Sol (el cual era necesario para alimentar las baterías de la nave) Rosetta estaba condenada a una muerte segura, por lo que decidieron estrellarla contra la superficie del cometa y obtener nuevos datos del entorno de gas, polvo y plasma más cercano a la superficie del cometa, unos datos que permitirán conocer mejor la actividad del cometa y sus componentes internos.

Este ha sido un viaje histórico y fotografías como la presente marcan un hito en la exploración espacial y la curiosidad natural de todos los seres humanos.

sábado, 1 de octubre de 2016

Adiós para siempre al cometa

(AZprensa) A las 7:20 horas de la mañana (horario de Estados Unidos) se ha dado por concluida la misión Rosetta, la primera y única hasta el momento que ha conseguido poner una nave en órbita alrededor de un cometa y aterrizar en él.

El lanzamiento de Rosetta se produjo en el año 2004 y diez años más tarde, en agosto 2014 llegó hasta el cometa llamado 67P/Churyumov-Gerasimenko, en una misión en la que colaboraron agencias espaciales de diversos países. Tras unos meses en órbita alrededor de este cometa, el módulo de aterrizaje Philae se posó en la superficie del mismo aunque el éxito no fue completo ya que aterrizó en una zona donde no daba demasiado la luz del sol (necesaria para su funcionamiento); aún así la operación se consideró un éxito ya que aportó numerosos datos que ayudarán a conocer mejor cómo ha sido el origen y evolución de nuestro sistema solar y el papel que juegan los cometas en la formación de los planetas. Los cometas, como este, son una especie de “cápsulas del tiempo” ya que contienen el material primitivo de la época en que el sol y los planetas se formaron.

Como este cometa, junto con la nave que aún estaba orbitando alrededor del mismo, han seguido alejándose del Sol, la funcionalidad de los instrumentos de Rosetta estaba a punto de quedar inutilizada, así que para dar por concluida la misión la mejor opción era “quemar las naves”, es decir, estrellar Rosetta contra el cometa para de esta forma obtener nuevos datos de los gases y materiales del cometa así como fotografías más cercanas y detalladas de su superficie.

Con este final épico, tan del gusto de la NASA, se ha dado por finalizada esta misión que ha marcado un hito en la investigación espacial y que aún requerirá de varios años para el estudio de los datos aportados durante todo este tiempo y su apoteósico final.