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martes, 6 de noviembre de 2018

Los médicos promueven una Publicidad Médica “certificada”


(AZprensa) El Consejo Andaluz de Colegios de Médicos ha puesto en marcha una iniciativa pionera en España para que cualquier persona pueda distinguir la publicidad médica veraz y fiable de la que no lo es. Se trata de un protocolo que se llevará a cabo desde los Colegios de Médicos provinciales. Sus comisiones de deontología serán las encargadas de evaluar los elementos publicitarios que soliciten voluntariamente la certificación, emitiendo después de su análisis una resolución positiva o negativa.

Para conseguir una evaluación positiva los elementos publicitarios deben cumplir entre otros los siguientes requisitos:
Que la publicidad sea objetiva, prudente y veraz.
Que los datos que se anuncien sean correctos.
Que el profesional o la sociedad que se anuncien tengan en vigor la validación periódica de la colegiación.
Que la publicidad no promueva falsas esperanzas de curación o necesidades de la salud.
Que el mensaje no menosprecie, desprestigie o descalifique ni a la profesión médica ni a las personas en general.
Que la publicidad no induzca a la sustitución de la medicina convencional basada en la evidencia científica.
Así como otros aspectos que pueden consultarse en el documento completo de los criterios o estándares necesarios:

Está claro que los profesionales y empresas que se ajusten a estos criterios solicitarán la certificación, mientras que aquellos fraudulentos y/o engañosos pasarán de ella; pero mientras esta certificación no se haya generalizado y toda la publicidad seria ostente dicho distintivo, seguirá siendo difícil distinguir la publicidad fiable (pero que no ha solicitado la certificación) de aquella otra que sólo pretende embaucar.

lunes, 8 de agosto de 2016

Acreditación, Certificación y... fiabilidad

(AZprensa) Dice Emilio Viejo, presidente del Instituto de Ingeniería Técnica de España (INGITE), en declaraciones a Unión Profesional,  que “la certificación es un valor añadido porque el usuario cuando contrata la prestación de servicios de un profesional que cuenta con esta certificación, esto le otorga más fiabilidad”. Pero ¿qué diferencias hay entre acreditación y certificación?

Acreditación es el reconocimiento formal de la independencia y la capacidad técnica de un organismo de evaluación de la conformidad para desarrollar su labor con arreglo a requisitos reconocidos internacionalmente.

Certificación es la acción llevada a cabo por una entidad independiente d elas partes interesadas mediante la que se manifiesta que una organización, producto, proceso o servicio cumple los requisitos definidos en unas normas o especificaciones técnicas.

Numerosas profesiones, en especial aquellas que exigen la colegiación, se aseguran que sus profesionales adquieran la experiencia necesaria así como la actualización que los avances de la ciencia y la técnica exigen.  En el caso de las profesiones sanitarias, la fórmula del Desarrollo Profesional Continuo (DPC) es una vía de reconocimiento o certificación de la formación posgrado y la experiencia concreta adquirida a lo largo de los años de ejercicio. Junto a ello, la Validación Periódica de la Colegiación (VPC) es un requisito que supone cumplimentar periódicamente, una justificación de haber practicado la profesión sin ningún comportamiento profesional que haya sido deontológicamente reprochable.

Ahora, en el último número de la revista “Profesiones”, editada por Unión Profesional, dedica una amplia información a esta temática: 

domingo, 1 de mayo de 2016

AZprensa consigue el sello de calidad “Medicina 21”

(AZprensa) El presente espacio informativo sobre el mundo de la salud, la medicina, la farmacia, la ciencia y los laboratorios, ha obtenido el sello de calidad “Medicina 21”.

“Medicina21 concederá el sello a aquellas webs que respeten el interés general y el derecho de los ciudadanos a desarrollar la sociedad de la información y concretamente el ámbito de la medicina, bajo los principios éticos considerados fundamentales.
Estos principios generales son legalidad, honradez, responsabilidad, confidencialidad, protección de la dignidad humana, protección de los menores, protección del orden público, protección de la vida privada, protección del consumidor en el marco del comercio electrónico y el derecho de propiedad intelectual.
Con este sello lograremos promocionar unas webs de calidad fomentando la universalización, accesibilidad y calidad de los servicios en medicina e internet”.

Así, pues, a partir de ahora, AZprensa estará avalada con dos sellos de calidad, el de “Medicina 21” y el de “Web de Interés Sanitario, WIS”.



La importancia de saber distinguir la información fiable de la que no lo es.

“Internet y Salud”: https://amzn.to/2OWbM1y

viernes, 31 de julio de 2015

¿Y quién recertifica al médico?

(Diario El Inefable) El presidente de la mutua Previsión Sanitaria Nacional (PSN), Miguel Carrero, ha dedicado el editorial del último número de la revista de su institución a reflexionar sobre la tan debatida necesidad o no de recolegiación o recertificación del médico.
Por su interés, compartimos dicho texto con los lectores del "Diario El Inefable":

LA RECOLEGIACIÓN DEL MÉDICO
"Últimamente ha tomado cuerpo una iniciativa que lleva años rondando por los colegios profesionales de Médicos: la recertificación, hoy recolegiación. Este proceso, que se ha dado en denominar validación periódica de la colegiación, tendrá carácter universal y obligatorio. La medida entrará en vigor en 2016 y, según informan sus impulsores, pretende adelantarse a la directiva de la Unión Europea de Cualificaciones Profesionales que establece la recertificación obligatoria de los profesionales de la salud para 2017.

La obligación de que los profesionales de la Medicina pasen un filtro periódico que “garantice” su idoneidad o no para desempeñar su trabajo nace con un importante problema. La profesión médica es, como ocurre con la mayoría de las universitarias, vocacional, con todo lo que ello implica.

La autorresponsabilidad para con su labor está en el ADN de los médicos que son un colectivo especialmente proclive a la formación y actualización de sus conocimientos como una necesidad inherente a su trabajo y en consonancia con su responsabilidad. Por tanto, obligar a estos profesionales a evaluarse periódicamente supone dar por hecho que debe fiscalizarse al médico por si no cumple con su obligación. Pero puede irse más allá, y es que demostrar su formación médica continuada y su desarrollo profesional se recoge en la normativa propuesta con carácter voluntario. No son voluntarios –aunque su incumplimiento no será punible– otros apartados de la validación periódica de la colegiación como acreditar una aptitud psicofísica idónea, certificar la vida laboral en la empresa en la que trabaja y dar fe de su buena praxis, labor, por otro lado, ya intrínseca a los colegios profesionales.

Hay un elemento fundamental a tener en cuenta sin el que es imposible entender esta crítica. El ejercicio de la Medicina se sustenta sobre un pilar fundamental: la libertad. Los médicos pueden y deben ejercer en libertad y ello choca frontalmente con una medida que parece estar llamada a estandarizar el acto médico. Si en algo es diferencial el ejercicio de una profesión como la Medicina es que el trato al paciente o la forma en la que aborda determinada dolencia debiera de depender exclusivamente del juicio clínico. Esta autonomía está íntimamente ligada a la responsabilidad del colectivo porque libertad y responsabilidad son dos conceptos que deben ir de la mano.

El pensamiento único o, en este caso, la formación única es más propia de mentalidades estrechas que en nada ayudan al sano desarrollo de esta noble profesión. De otro lado, podríamos cuestionar quién es el encargado de esta recertificación. Y, ¿quién recertifica al que recertifica? ¿Qué garantías tenemos de que quien ejerce la labor auditora está preparado para hacerlo? Las competencias son adquiridas por los facultativos durante su formación. Independientemente de dónde y cómo se hayan formado y capacitado (universidades, centros asistenciales, hospitales públicos y privados…), el esfuerzo individual del médico por mantenerse competente a lo largo de su vida profesional debe ser inherente al ejercicio libre y responsable. Además, hay que añadir que en distintas experiencias internacionales encontramos propuestas muy diferentes de la que se plantea en España. En algunos casos, hablamos de constatar determinados méritos para acceder a puestos concretos y quien lo hace es la institución que ofrece el cargo. Todo este debate debe ponerse en un contexto de progresivo declive laboral de las nuevas generaciones de médicos, a los que el sistema parece estar transformando de profesionales libres y responsables y con un alto grado de autoexigencia en meros técnicos asalariados, encasillados y dirigidos, y frente a esta realidad es sobre la que deben centrarse los esfuerzos".
Miguel Carrero, presidente de Previsión Sanitaria Nacional