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miércoles, 14 de agosto de 2024

Decálogo para viajar con niños en coche

(AZprensa) Un viaje con niños en coche, sobre todo si es un desplazamiento largo, puede convertirse en un auténtico suplicio e incluso en un riesgo para la seguridad vial. Por eso conviene recordar este “Decálogo para viajar con niños en coche” que transformará el viaje en lo que debe ser: algo para el disfrute y no para el sufrimiento…
 
1.- En un vehículo lleva siempre al niño sujeto en un sistema de retención infantil adecuado a su tamaño y peso, por corto que sea el trayecto. Y nunca, bajo ningún concepto, dejes al menor sólo o sin la supervisión de un adulto.
 
2.- Utiliza siempre sillas homologadas, y si es posible, opta por la normativa más actual, ya que las exigencias de seguridad son mayores. Comprueba la etiqueta de homologación, en la que se debe indicar la talla y/o el peso para los que se ha homologado el producto.
 
3.- Para comprar un sistema de retención infantil, acude a un centro especializado en el que te asesorarán sobre las necesidades del niño, y te explicarán las características de cada silla y su instalación. Lee detenidamente las instrucciones de la silla asegurándote que su instalación es absolutamente correcta y guárdelas para futuras consultas.
 
4.- No compres sillas de segunda mano, ni aceptes aquellas que han sido utilizadas previamente durante un largo periodo de tiempo. Y tras un accidente, la silla debe ser sustituida.
 
5.- El vehículo y la silla infantil actúan de forma conjunta. Antes de comprar una silla, verifica el sistema de anclaje de tu vehículo (i.Size, ISOFix y/o cinturón de seguridad), y busca una silla que se adapte a él.
 
6.- Coloca siempre al niño en las plazas traseras del vehículo. Y recuerda subir y bajar al menor por la parte segura de la vía (como la acera). Si únicamente puedes colocarla en la plaza delantera, desconecta el airbag delantero si la silla se instala en sentido contrario a la marcha.
 
7.- Se recomienda llevar al niño en sentido contrario a la marcha el mayor tiempo posible, respetando las limitaciones establecidas por los fabricantes de sistemas de retención infantil y del vehículo. Ajusta siempre bien los arneses o cinturones al cuerpo del niño, sin holguras.
 
8.- Para los niños de más edad es aconsejable utilizar sillas con respaldo al menos hasta los 135 cm. de estatura, ya que proporciona más protección frente a los impactos laterales, y mejoran la eficacia del cinturón de seguridad.
 
9.- Nunca viajes con objetos sueltos, ni pongas equipaje o mascotas en el vehículo al lado de los pequeños. En caso de frenazo o impacto, pueden salir despedidos y provocar lesiones graves en el niño.
 
10.- En caso de accidente, y siempre que sea posible, hay que sacar al niño del coche accidentado en su sistema de retención infantil, y nunca sacar al menor en brazos (salvo riesgos inminentes).
 
Y no olvides que la seguridad del niño depende fundamentalmente del conductor. Respetar las normas, conducir de forma tranquila y relajada, sin agresividad ni brusquedades, dejando un espacio de seguridad, y ajustando la velocidad a las circunstancias del tráfico, es la mejor manera de proteger a los pequeños en sus desplazamientos.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“Cosas de Noruega”: https://amzn.eu/d/0YPVAu0

lunes, 4 de enero de 2021

Un coche de empresa excepcional

(AZprensa) Normalmente cuando la empresa concede un “coche de empresa” a sus empleados, se espera que estos lo utilicen para todas sus gestiones profesionales y por añadidura también a su vida privada como un elemento más de motivación. Sin embargo, en algunas empresas donde la forma de motivar y retribuir a sus empleados pretende ser líder en su sector, la concesión del “coche de empresa” se queda casi exclusivamente como eso, algo que se da al empleado como complemento del sueldo y que no tiene por qué usarlo para las gestiones laborales sino sólo para su uso y disfrute personal. En casos excepcionales pero reales como este, cuando el empleado tiene que realizar gestiones de trabajo utiliza el taxi si el desplazamiento es en su propia ciudad o el avión o tren si el desplazamiento es a otra ciudad. El coste de los taxis, aviones o trenes, irá siempre con cargo a la empresa.
 
Pero este ejemplo puede traer también algunas complicaciones, como sucedió una vez cuando a un ejecutivo no le dieron coche de empresa mientras que a todos los demás de su mismo nivel sí se lo dieron. ¿Cuál fue la razón de esta discriminación? Muy sencilla: dicho ejecutivo no tenía carnet de conducir.
 
Cada día tenía que acudir a la oficina en metro o en taxi pagado de su bolsillo, mientras que sus compañeros acudían en el coche de empresa. Cuando llegaba el fin de semana y tenía que desplazarse, tenía que pagarse de su bolsillo el transporte, mientras que los compañeros disfrutaban del vehículo gratuito que les había dado la empresa. Ante esta situación lógica, pero discriminatoria, ese ejecutivo pidió a la empresa una compensación económica con la que sufragar el coste de los taxis o cualquier otro medio de transporte que tuviera que utilizar para estar en igualdad con sus compañeros. Las negociaciones llevaron mucho tiempo por lo atípico del caso, pero hay que reconocer que al final se le concedió lo que pedía y se le asignó una cantidad fija de dinero al mes para equipararlo en beneficios a lo que recibían sus compañeros.
 
Si excepcional es que una empresa que da “coche de empresa” a los empleados, les pague a estos los taxis y los billetes de tren o avión sin exigirles que utilicen el “coche de empresa”, igualmente excepcional fue el tratamiento dado a este ejecutivo que tenía derecho a coche de empresa pero no tenía carnet de conducir y por lo tanto no podía beneficiarse del coche como sus compañeros.
 

Fuente: “El legado farmacéutico de Alfred Nobel”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa

domingo, 27 de diciembre de 2020

¿Dónde aparcar el coche de empresa?

(AZprensa) Informábamos ayer de la adjudicación de un coche de empresa a los empleados como una forma de retribución y motivación y nos centrábamos en un ejemplo concreto. Destacábamos, por ejemplo, el alto valor del coche asignado, la posibilidad de que el empleado eligiese marca y modelo así como todos los extras que quisiese hasta el límite de dinero fijado, destacábamos igualmente que a muchos de ellos se les daba dinero para gasolina, que la empresa corría con todos los gastos de seguro, etc., y que ese coche sólo se utilizaba para uso personal porque los desplazamientos para gestiones laborales se hacían en taxi, tren o avión… e incluso que si alguna vez debían usar el coche para acudir a alguna reunión de empresa, se les pagaba en ese caso el kilometraje. Era pues la adjudicación a los empleados de un coche, con todos los gastos pagados, para uso exclusivo personal.
 
Ahora surge la pregunta: los empleados que acudían a la oficina con este coche ¿dónde lo aparcaban? Pues en este caso, todos los empleados que tenían coche de empresa, tenían plaza de aparcamiento en el edificio de oficinas. Las plazas no estaban asignadas de forma individual sino que había una zona reservada a la compañía y en esa zona aparcaba cada uno según llegase. No había plazas de parking para los directores y otras distintas para los empleados; todas eran iguales y el que primero llegase cogía la que le apeteciese. El único privilegio para los puestos directivos más altos era que conforme se subía en el escalafón, el coche era de una gama más alta. Sólo eso.
 

“El legado farmacéutico de Alfred Nobel”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa: https://amzn.to/3lkv5h8

viernes, 25 de diciembre de 2020

El coche de empresa como retribución y motivación

(AZprensa) Una forma muy motivadora de retribuir a los empleados es facilitarles un coche de empresa. Hoy analizaremos el modelo implantado hace 20 años por un laboratorio farmacéutico…
 
Todos los directores, jefes de departamento y mandos intermedios, recibían un coche de empresa que podían utilizar para su vida privada y se cambiaba por otro nuevo cada cuatro años. El nivel del coche dependía del nivel del puesto. Para un jefe de departamento el coche estaba en torno a los 45.000 euros que es lo que cuesta, por ejemplo, un Volvo V60. Pero lo más curioso es que no se adjudicaba un coche sino un importe de dinero que el interesado podía utilizar para pedir el coche que quisiese con los extras que quisiese. Como la operación se hacía a través de una empresa de leasing, no se podía pedir cualquier marca o modelo, pero sí que se daba un amplio abanico de opciones entre varias marcas. Después, una vez elegida la marca, el empleado podía elegir un modelo con más o menos extras hasta llegar al precio límite fijado.
 
En el caso de los visitadores médicos el coche era una herramienta de trabajo y estos además del coche recibían dinero por el kilometraje y un trato diferencial; pero en el caso de los empleados de oficinas, el coche era realmente un complemento al sueldo y no lo necesitaban para asuntos laborales (aunque sí podían hacerlo de vez en cuando) sino para su vida privada. Realmente, para los asuntos laborales siempre se utilizaban los taxis (si el desplazamiento era por la ciudad) o el avión o el tren (si había que desplazarse a otra ciudad). Por consiguiente el coche era enteramente para uso y disfrute en el ámbito privado… y sin embargo la empresa corría con el coste de la revisión anual, del seguro a todo riesgo, etc. El usufructuario de cada coche sólo tenía que pagar su propia gasolina… y a veces ni eso…
 
Y digo esto porque, en este caso concreto, se tuvieron en cuenta eso que en el ámbito laboral se llama “derechos adquiridos”. Así, había una parte de los empleados (provenientes de una de las empresas del nuevo grupo) utilizaban históricamente el coche de empresa para gestiones dentro de la ciudad (en vez de estar utilizando taxis cada vez que salían a realizar una gestión) y también para viajes con motivo laboral a otras ciudades. Cuando viajaban a otra ciudad hacían una nota a final de mes con el kilometraje, pero los recorridos realizados dentro de la ciudad no contaban para eso, sino que se les daba todos los meses una cantidad de dinero suficiente para llenar tres o cuatro veces el depósito de gasolina.
Cuando estos trabajadores se integraron en el nuevo grupo, el coche ya no se utilizó más (salvo excepciones) para gestiones laborales, pero esos trabajadores recibieron a partir de ese momento una paga mensual para gasolina, aun a sabiendas que esa gasolina sólo se iba a consumir en gestiones de la vida privada y familiar.
 
Y además, cuando en alguna ocasión utilizaban el coche para un viaje de empresa (pocas veces porque esos desplazamientos siempre se hacían en taxi, tren o avión), se les pagaba por el kilometraje. El coche de empresa era, pues, sólo para uso y disfrute personal y con todos los gastos pagados.
 

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domingo, 31 de julio de 2016

Lo que debes saber sobre las sillas de coche para niños

(AZprensa) Se calcula que el uso correcto de los sistemas de retención infantil en el automóvil podría reducir un 75% la mortalidad y hasta un 90% la cifra de lesiones graves en caso de accidentes. Los niños necesitan un sistema que se ajuste a su talla, peso y edad; un requisito normativo que sólo está vigente en 52 países del mundo, que cubren apenas al 17% de la población mundial.

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), en el año 2015 cuatro de los 13 niños menores de 12 años muertos en accidentes de tráfico no llevaban ningún sistema de retención en el coche. Por eso, los especialistas siguen insistiendo en la importancia de proteger a los menores en los viajes (también en desplazamientos cortos, habituales en verano) para lograr reducir a cero esta cifra.

Es importante, además, acudir a un establecimiento oficial para probar y aprender a colocar el sistema de retención infantil homologado en el vehículo, porque una sillita mal colocada multiplica por cuatro el riesgo de lesiones en caso de accidente.

¿Cómo saber que sillita es la adecuada?
Desde octubre de 2015, la nueva legislación de la DGT obliga a llevar a los niños en los asientos traseros (no en el asiento del copiloto como anteriormente), hasta que alcancen una estatura de 1,35 metros. Las únicas excepciones a esta norma son los vehículos biplaza o cuando los asientos de atrás ya estén ocupados por otros niños en sillita. En taxi, pueden viajar sin  sistema de retención sólo en los desplazamientos dentro del núcleo urbano y siempre en los asientos traseros.   
Además, se recomienda que los niños viajen en el sentido contrario a la marcha mientras sea posible, porque se ha demostrado que esta posición reduce las lesiones gracias a la protección que ofrece para la cabeza y el cuello.

Los sistemas de retención son básicamente cuatro:
- Grupo 0 y 0+: recién nacidos hasta 13 Kg. aproximadamente. Pueden usarse hasta los 18 meses aproximadamente y se deben colocar siempre en el sentido contrario a la marcha para proteger cabeza, cuello y columna (por el tamaño de la cabeza y la fragilidad de su columna, estas zonas del cuerpo son las más vulnerables en los niños de 0 a 2 años).
- Grupo 1: de 9 a 18 Kg. aproximadamente (de 1 a 4 años más o menos). Estas sillas se fijan al asiento del vehículo mediante el cinturón de seguridad o sistema Isofix. Es importante que el menor no saque los brazos por encima de sus arneses para que no pierda efectividad.
- Grupo 2 y 3: de 15 a 36 Kg. aproximadamente. Se trata de cojines y asientos elevadores pensados para niños de 4 a 12 años, que son demasiado grandes ya para las sillitas, pero pequeños aún para el cinturón de seguridad. Funcionan elevando al pequeño a la altura necesaria para que pueda usar con seguridad el cinturón del propio automóvil.
- A partir de 135 cm (mayores de 12 años): los menores con una estatura superior o igual a 135 cm pueden usar el cinturón de seguridad, aunque la DGT recomienda que hasta los 150 cm sigan empleando sistemas de retención del grupo 2 o 3.

miércoles, 27 de julio de 2016

Operación “Salida segura de vacaciones”

(AZprensa) Próximamente tendrá lugar la segunda Operación Salida de las vacaciones de verano, en la que se prevé que muchas familias se desplacen para disfrutar de un merecido descanso.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los accidentes de tráfico son uno de los problemas de salud pública más importantes del mundo: cada año, mueren en las carreteras cerca de 1,25 millones de personas (en España se dejaron la vida en las carreteras el año pasado 1.126 personas, 20 de ellas menores de 14 años). El vehículo, la vía, el factor humano etc., son algunos de los factores que pueden influir en un accidente, por ello debemos estar preparados antes de un viaje. Por este motivo la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap)  ofrecen algunas pautas para disfrutar de un viaje seguro y recomiendan la “Guía para Padres sobre la Prevención de lesiones no intencionadas en la edad infantil”, recientemente publicada por esta asociación y la Fundación Mapfre.

No olvides en primer lugar las consideraciones básicas, como revisar el vehículo antes del viaje, evitar las distracciones al volante (llamadas telefónicas, GPS, dispositivos electrónicos…), no consumir alcohol ni drogas, respetar las normas de circulación (velocidad máxima, distancia de seguridad, condiciones de la vía…) así como evitar la fatiga parando cada 2 horas aproximadamente.

Recuerda que debes dar ejemplo a tus hijos poniéndote siempre el cinturón de seguridad y cumpliendo las normas de circulación. Y si tienes que realizar una pausa por cualquier motivo nunca dejes a los niños dentro del coche, porque el interior del vehículo puede llegar a alcanzar temperaturas muy elevadas en verano.

miércoles, 13 de julio de 2016

Consejos antes de emprender el viaje

(AZprensa) Antes de ponernos al volante del coche para emprender el tan deseado viaje de vacaciones, no está de más recordar algunos consejos básicos, tal como recomienda la Mutua Madrileña Automovilista:

Comprobar los neumáticos
Antes de ponerse en marcha hay que comprobar la profundidad del dibujo; como mínimo debe tener 1,6 milímetros aunque lo conveniente son 2. Es muy fácil comprobarlo: coloca una moneda de un euro en el fondo del canal del drenaje y si se ven las estrellas es que hay que pasar por el taller. Y por supuesto,  no hay que perder de vista la presión; no sólo es un tema de seguridad, también contribuye a alargar la vida de los neumáticos y reducir el consumo de combustible.

Que no falte el agua
Conviene comprobar que los depósitos para la limpieza de las lunas están llenos, sobre todo teniendo en cuenta la alta presencia de mosquitos. Tampoco está de más llevar un par de botellas para la correcta hidratación de los pasajeros.

Espacio fresco
No hay que olvidarse de revisar el sistema de refrigeración. También es importante que al comenzar el viaje el coche no haya estado expuesto muchas horas al sol.

Papeles en regla
Resulta obvio pero, por sabido, muchas veces se olvida. Recuerda llevar a bordo toda la documentación del coche, seguro, impuesto de circulación, etc. No olvides tampoco la obligatoriedad de llevar chaleco reflectante y triángulos de señalización en caso de avería.

Que el equipaje no sea una carga
Cuida que el equipaje y la carga no entorpezcan la visibilidad. Recuerda que a más carga, mayor distancia se  requiere para la frenada.

Pausa recomendada
Lo recomendable es parar y hacer un descanso de unos 20 minutos cada dos horas, y que no se quede nadie (ni personas ni mascotas) durante ese tiempo en el coche.

Visualizar el trayecto
Antes de salir conviene tener visualizado en un mapa el viaje que vamos a hacer, aunque el GPS nos pueda ser también de gran ayuda.