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viernes, 17 de enero de 2025

Si dos personas son muy parecidas ¿cómo se dice?

(AZprensa) Cuando dos personas se parecen tanto que son casi iguales, en España se dice que son “como dos gotas de agua”. Esta forma de referirse a dos personas muy parecidas es común en la mayoría de los países, por ejemplo:
 
España: "Como dos gotas de agua."
Francia: "Comme deux gouttes d'eau" (como dos gotas de agua).
Italia: "Come due gocce d'acqua" (como dos gotas de agua).
Brasil: "Como duas gotas d'água" (como dos gotas de agua).
Y también en Argentina, Chile, Colombia, México y Perú, por ejemplo, dicen “como dos gotas de agua”, aunque en estos países también es muy común decir que son “iguales”, “igualitos”, “idénticos” o “gemelos”.
 
Pero, como en todo, siempre hay excepciones, y en algunos países la forma de referirse a esto es muy diferente y, curiosamente, se han ido por la vía de la alimentación:
 
Suecia: "Som två körsbär" (como dos cerezas).
Noruega: "Som to erter" (como dos guisantes).
Estados Unidos y Reino Unido: "Like two peas in a pod" (como dos guisantes en una vaina). Como veis aquí han sido mucho más precisos.
Y en Alemania, como siempre más bruscos, suelen decir: "Wie ein Ei dem anderen" (como un huevo al otro).
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

miércoles, 3 de febrero de 2021

Algunos dichos: Daimieleño coloquial

(AZprensa) Algunas localidades como Daimiel (Ciudad Real) atesoran un rico lenguaje muy peculiar del que aún se siguen utilizando algunas de aquellas palabras y dichos populares. En esta ocasión, queremos rescatar algunos dichos que durante años fueron muy habituales entre sus habitantes…
 
Aburre a un nido = Aburre a cualquiera (proviene de la costumbre de algunos chicos de tocar los nidos de los pájaros haciendo que estos dejen de acudir al mismo).
Ahí te has meao fuera = Te has pasado de la raya.
¡Anda salero, vete al ropero! = ¡Vaya por Dios! ¿Será posible?
Bueno estaba y se murió = ¡Vaya por Dios, qué contrariedad!
En mala era has puesto el carro = No sabes con quién te metes.
Eres peor que arrancao = Eres muy malo / travieso / malvado.
Estar al sopesquete = Prestar atención.
Hincar el rejo = Caer al suelo de boca.
Ir de mano armá = Acudir perfectamente arreglado a una visita con algún motivo especial.
La mejor mula, sin manta  = Cuando uno se da cuenta de haber pasado por alto lo más importante.
La sartén le dijo al cazo: apártate que me tiznas = Eres el menos indicado para decir eso.
Meter el cazo = Pedir dinero.
No te digo na y te lo digo to = Está tan claro que no necesito decirte nada más.
Saber por dónde va la vaina = Entender algo.
Un siseñor con las patas verdes = Algo que no se sabe cómo funciona ni para qué sirve.
Válgame Dios = ¡Dios mío! (es el equivalente al inglés “Oh my God!”).
Ve con Dios / Vaya usté con Dios = Hasta luego / adiós.
Ya apareció el peine = Encontrar una solución, resolver un problema.
Ya se ha cagao el perro en la senda = Meter la pata.
 

Fuente: “Diccionario Daimieleño – Español”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.
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martes, 26 de enero de 2021

Más se perdió en Barajas

(AZprensa) Para tratar de consolarse en las desgracias y dejar constancia de cómo aún hay cosas peores, se han acuñado muchos “dichos” a lo largo de la historia. Una de esas frases es la que dice “Más se perdió en Barajas” (en forma abreviada) o “Más se perdió en Barajas, que se perdió un pueblo entero” (en forma completa) y fue acuñada en la localidad manchega de Daimiel. Veamos su historia…
 
Bajo la jurisdicción de Daimiel se hallaba situada a seis kilómetros de esta villa una pequeña aldea llamada Barajas. Allá por 1442, "Barajas se vio envuelta en una cruenta batalla, ajena por completo a sus moradores y que solo dejó ruinas, miseria y desolación". El motivo de dicha batalla tuvo que ver con la ambición de suceder en el cargo de Maestre de Calatrava a cuenta de la creída muerte, aunque incierta, de quien ostentaba en ese momento el cargo, don Luis de Guzmán. Así, don Juan Ramírez de Guzmán, Comendador Mayor de Calatrava, apoyado por el Infante don Enrique, con sus propias ambiciones, pretendieron apoderarse de los castillos y villas del maestrazgo. Por otro lado, don Fernando de Padilla, el Clavero de la Orden, con parecidas aspiraciones, tomó a sus propios hombres para salir al paso de las huestes de don Juan y..."ovieron batalla en el Capo de Barajas muy reñida y sangrienta de ambas partes...pelearon tres horas sin conocerse victoria. Finalmente venció el Clavero y el Comendador mayor fue preso en la batalla..."
 
¿Y qué ocurrió con los pobladores de la aldea de Barajas? Pues se cuenta que tras enterrar a los muertos y ver arrasadas sus viviendas y cosechas abandonaron el lugar para dirigirse a Daimiel y dar cuenta del desastre al Comendador de la villa, para no volver más. Y se relata en el libro que aún es posible encontrar cadáveres y armas de la época enterradas en este paraje daimieleño durante las tareas agrícolas, tal fue el grado de destrucción y saña de la batalla, de modo que cuando alguien se lamenta por alguna desgracia que tenga que ver con desastres naturales o pésimas cosechas, se acuñó la frase en cuestión para contrarrestar su gravedad: "Más se perdió en Barajas, que se perdió un pueblo entero".
 
Fuentes:
“Diccionario Daimieleño – Español”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.

“Daimiel. Del año mil al Siglo XXI”, editado por el Ayuntamiento de Daimiel.