Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mortalidad. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de agosto de 2025

Ahora o nunca: No aplaces tus sueños

(AZprensa) Ahora o nunca (The Bucket List), dirigida por Rob Reiner y estrenada en 2007, es una comedia dramática que combina humor, emoción y una profunda exploración de la mortalidad. Protagonizada por Jack Nicholson y Morgan Freeman, la película sigue a dos hombres, Carter Chambers y Edward Cole, que enfrentan un diagnóstico terminal de cáncer y deciden cumplir una lista de deseos antes de morir. A través de su viaje, la película transmite mensajes universales sobre el valor del tiempo, la importancia de la amistad, la búsqueda de propósito y la reconciliación con el pasado.
 
Aprovechar el tiempo que nos queda
 
El núcleo de Ahora o nunca es la premisa de la "lista de deseos" (bucket list), una serie de experiencias que Carter (Morgan Freeman) y Edward (Jack Nicholson) quieren cumplir antes de que su tiempo se agote. Carter, un mecánico reflexivo con una vida modesta, y Edward, un millonario excéntrico, deciden emprender aventuras como saltar en paracaídas, viajar por el mundo y ver las pirámides de Egipto. Esta lista no se trata solo de aventuras extravagantes, sino de darle sentido a sus vidas frente a la certeza de la muerte.
 
El tiempo es un recurso finito y precioso. La película nos anima a reflexionar sobre cómo usamos nuestro tiempo y a priorizar lo que realmente importa, ya sean experiencias, relaciones o sueños postergados. The Bucket List no sugiere que todos necesitemos viajar al Himalaya, sino que debemos identificar lo que nos hace felices y actuar antes de que sea demasiado tarde. Este tema resuena con cualquiera que haya sentido el peso del tiempo o la urgencia de vivir plenamente.
 
La amistad como fuente de fortaleza
 
A pesar de sus diferencias —Carter es un hombre de familia, humilde y espiritual, mientras que Edward es cínico, solitario y materialista—, los protagonistas desarrollan una amistad profunda que los sostiene en su viaje. Su relación comienza con roces y malentendidos, pero evoluciona hacia un vínculo de apoyo mutuo, lleno de humor y comprensión. Juntos enfrentan sus miedos, comparten sus alegrías y se ayudan a encontrar propósito en sus últimos días.
 
La amistad puede surgir en los momentos más inesperados y convertirse en una fuente de fortaleza y significado. La química entre Freeman y Nicholson, con sus diálogos ingeniosos y momentos de vulnerabilidad, hace que esta amistad sea el corazón emocional de la película. Este tema nos recuerda el valor de las conexiones humanas, especialmente en tiempos de crisis, y cómo el apoyo mutuo puede transformar nuestra perspectiva de la vida.
 
La reconciliación con el pasado
 
Tanto Carter como Edward cargan con arrepentimientos que han moldeado sus vidas. Carter sacrificó sus sueños de juventud por las responsabilidades familiares, mientras que Edward, a pesar de su riqueza, está distanciado de su hija y carece de relaciones significativas. A medida que cumplen su lista de deseos, ambos enfrentan estos arrepentimientos, buscando cerrar capítulos inconclusos y encontrar paz.
 
La reconciliación con el pasado es esencial para vivir plenamente el presente. La película muestra que, aunque no podemos cambiar lo que fue, podemos tomar medidas para sanar relaciones rotas, pedir perdón o perdonarnos a nosotros mismos. Este tema es especialmente conmovedor, ya que invita al espectador a reflexionar sobre sus propios arrepentimientos y a considerar cómo abordarlos antes de que sea demasiado tarde.
 
La búsqueda de propósito más allá de los logros materiales
 
La lista de deseos de Carter y Edward incluye experiencias grandiosas, como viajar a lugares exóticos, pero la película deja claro que el verdadero propósito no se encuentra en los logros materiales, sino en las conexiones emocionales y el impacto que dejamos en los demás. Carter, en particular, encuentra significado en ayudar a Edward a reconciliarse con su hija, mientras que Edward aprende a valorar la bondad y la sabiduría de Carter por encima de su riqueza.
 
La felicidad y el propósito trascienden el dinero y el estatus. The Bucket List critica la obsesión por el éxito material, mostrando que las experiencias más significativas suelen ser las que involucran amor, familia y actos de bondad. Este tema es una invitación a reevaluar nuestras prioridades y a enfocarnos en lo que realmente enriquece nuestras vidas.
 
El humor frente a la muerte
 
A pesar de tratar un tema tan serio como el cáncer terminal, Ahora o nunca utiliza el humor como una herramienta para aligerar la narrativa y humanizar a sus personajes. La personalidad sarcástica de Edward, interpretada con el carisma característico de Nicholson, y la calma reflexiva de Carter, encarnada por Freeman, crean un equilibrio perfecto de risas y momentos conmovedores. Desde bromas sobre sus achaques hasta diálogos ingeniosos en sus aventuras, el humor es una forma de enfrentar la muerte con dignidad.
 
No nos debe dar reparo reconocer que el humor puede ser una herramienta poderosa para lidiar con las dificultades de la vida, incluida la mortalidad. La película nos recuerda que reírnos, incluso en los momentos más oscuros, nos ayuda a encontrar perspectiva y a mantener nuestra humanidad. Este enfoque hace que The Bucket List sea una experiencia cálida y esperanzadora, en lugar de sombría.
 
Un canto a la vida
 
El final de Ahora o nunca es una mezcla de melancolía y esperanza que encapsula los temas de la película. La resolución de la lista de deseos y las reflexiones finales de los personajes refuerzan la idea de que la vida, aunque finita, puede ser profundamente significativa si la vivimos con intención. La narración de Morgan Freeman, con su voz cálida y reflexiva, añade una capa de introspección que deja al espectador con una sensación de paz y motivación.
 
Ahora o nunca aborda la mortalidad, un tema que todos enfrentamos, con una mezcla de humor, emoción y optimismo. Las actuaciones estelares de Jack Nicholson y Morgan Freeman, cuya química es el alma de la película, hacen que los personajes sean auténticos y entrañables. La premisa de la lista de deseos es accesible y motivadora, inspirando al espectador a pensar en sus propios sueños y prioridades. Además, el tono equilibrado de Rob Reiner evita el sentimentalismo excesivo, haciendo que la película sea tanto divertida como profundamente conmovedora.
 
Ahora o nunca (The Bucket List) es una película que utiliza la premisa de una lista de deseos para explorar verdades profundas sobre la vida, la amistad y el propósito. A través del viaje de Carter y Edward, nos enseña a aprovechar el tiempo que tenemos, a valorar las conexiones humanas, a reconciliarnos con el pasado y a buscar significado más allá de lo material. Con su mezcla de comedia, drama y una narrativa optimista, la película nos recuerda que la vida es un regalo que debemos vivir con valentía, amor y una buena dosis de risa. The Bucket List no solo nos inspira a crear nuestra propia lista de deseos, sino también a vivir cada día con la intención de hacer que cuente, porque, como sugiere el título, el momento para actuar es ahora o nunca.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

jueves, 30 de marzo de 2023

Las enfermedades mentales y la mortalidad están aumentando en niños y jóvenes por primera vez en 50 años

(AZprensa) El Colegio de Médicos de Madrid ha acogido la Conferencia Magistral sobre “las nuevas amenazas para la Salud Pública tras la pandemia”, impartida por el Dr. Miguel Ángel Martínez-González, Premio Nacional de Investigación Gregorio Marañón y reconocido catedrático de salud pública en las universidades de Navarra y Harvard. Como ha destacado la Dra. Luisa González, vicepresidenta del Colegio, el Dr. Martínez-González “es ahora mismo el investigador probablemente de referencia en toda España con más de 1.000 artículos publicados en revistas indexadas, en los que estudia el impacto de las enfermedades más prevalentes para la salud pública. La situación es muy alarmante y él ha hecho un profundo análisis de las causas del deterioro de la salud mental”.
 
 
El Dr. Martínez-González, autor del libro “Salmones, hormonas y pantallas”, ha centrado su intervención en los problemas de salud mental, fundamentalmente en los jóvenes: el suicidio, la adicción a las pantallas, las infecciones de transmisión sexual, la contracepción hormonal, el aborto y la salud pública. 
 
En concreto, ha recordado “el preocupante aumento de los suicidios, que se ha convertido en la primera causa de muerte. Por primera vez en 50 años, la tasa de mortalidad en niños y adolescentes va hacia arriba en vez de hacia abajo por todas las causas. Algo devastador está pasando”.  
 
“Estudios con muestras de más de 350.000 estudiantes universitarios estadounidenses, indican que más del 60 % tenían, antes de la pandemia, criterios para ser diagnosticados de al menos una enfermedad mental. Que los que van a ser los líderes de la sociedad reúnan estos criterios tiene que preocuparnos. La sociedad se va a pique si la salud mental esta así de destruida”. 
 
En este contexto de crisis de salud mental, ha remarcado la importancia que tiene la adicción a las pantallas. “Está cada vez más relacionado el uso prematuro de pantallas móviles en niños, jóvenes y adolescentes con la patología psiquiátrica, con problemas de ansiedad, con depresiones, con intentos de suicidio, con trastornos de ansiedad, con trastornos de la conducta alimentaria o con déficit de atención”.
 
Además, también se han abordado otras grandes amenazas para la salud pública, como la obesidad. “La obesidad ha producido una expansión de la diabetes tipo II y, como consecuencia, de las enfermedades cardiovasculares y cánceres asociados. Es decir, enfermedades crónicas que están relacionadas con una pandemia de obesidad nunca vista”, ha señalado el catedrático. 
 
“En 1980, había en torno de 100 millones de personas obesas en el mundo y en la actualidad hay más de 700 millones. En 2030 se prevén más de 600 millones de diabéticos tipo II en el mundo”, ha declarado el doctor. 
 
Además, ha recordado que “se podría evitar el 75 % de gasto nacional en salud si se aplicara la prevención mediante una dieta sana, actividad física, evitar el consumo de tabaco y recibir servicios preventivos”.
 

La importancia de una buena Comunicación en Medicina.
“La Comunicación en Medicina”: https://amzn.to/3cGDeIG

martes, 21 de marzo de 2023

Pero ¿no mataba tanto el COVID?

(AZprensa) Quizás nunca lleguemos a saber si el virus del COVID tuvo un origen natural o fue sintetizado en un laboratorio. Quizás nunca lleguemos a saber si ese virus se escapó accidentalmente de un laboratorio o se propagó deliberadamente. Lo que sí es cierto y no admite discusión, es que aquellos que gobiernan el mundo (1) han aprovechado esta circunstancia para implantar la “Agenda 2030” mediante la cual van estableciendo un poder único mundial, recortando libertades a los ciudadanos, haciéndolos más pobres para enriquecerse ellos más aún, e implantando el pensamiento único con los medios de comunicación y redes sociales como firmes aliados para lavar el cerebro de los ciudadanos.
 
El citado virus ha matado a mucha gente, pero ¿a tanta? Creo que deberíamos mirar las cifras oficiales antes de formarnos una opinión al respecto. Y a eso vamos…
 
Esta es la tabla de mortalidad de los últimos años en España, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE):
 

Año

Total

Covid

2020

493.776

60.358

2019

418.703

 

2018

427.721

 

2017

424.523

 

 
Como podemos ver la mortalidad en España se venía manteniendo en torno a los 420.000 fallecimientos anuales. En el año 2020 hubo 75.073 fallecimientos más que el año anterior, es decir, un 18% más, un porcentaje y una cifra realmente mayor que en años precedentes.
 
Según el INE, de entre todos esos fallecimientos se achacaron al COVID 60.358 pero… aquí empiezan los líos de cuentas…
 
Según han reconocido muchos responsables sanitarios (como, por ejemplo el Consejero de sanidad del País Vasco), cuando una persona que había dado positivo en el test, moría, se adjudicaba esa muerte al COVID aunque esa persona hubiese muerto por otra enfermedad y este virus simplemente estaba allí. Ya digo que esto se ha reconocido públicamente.
 
Además, la OMS se apresuró a pedir a los países que no hiciesen autopsias… estaba claro que si se hacían autopsias la causa de muerte sería otra en muchos casos y eso no interesaba.
 
Esas 60.358 muertes “oficiales” por COVID representan el 0,1% de la población española (47.350.000 habitantes en 2020), es decir, 1 fallecimiento por esta causa por cada 1.000 personas. Esta ha sido la realidad de esa mortalidad "apocalíptica" que nos presentaban el Gobierno y los medios de comunicación, y que llevó a implantar medidas ilegales (así lo ha dictaminado el Tribunal Superior de Justicia) como el confinamiento.
 
Esta pandemia suprimió las visitas presenciales al médico y más tarde las aplazó bastantes días. Se cancelaron y retrasaron más de medio millón de intervenciones quirúrgicas programadas. ¿Es que esto no influye en la mortalidad? Que no te atienda un médico salvo que tengas síntomas de COVID y que retrasen o cancelen tu operación ¿no tiene repercusión en la salud o no puede en muchos casos aumentar la mortalidad?
 
El 54,5% de los fallecidos fueron personas mayores de 60 años, lo cual es lógico, porque no somos inmortales, y si además somos viejos y tenemos la salud delicada, y encima no nos atienden… pues eso.
 
Todo esto en cuanto a España, porque si vemos las cifras mundiales, según los datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas, a 8 de diciembre de 2021 fallecieron por esa causa 5.268.849 personas (en su mayoría personas con más de 70 años y múltiples enfermedades). Esto quiere decir que como en nuestro planeta hay 7.875 millones de habitantes, ha muerto por esa causa el 0,06%.
 
Conclusión: Las cifras hablan por sí solas: Un virus que causó una mortalidad “oficial” del 0,1% en España y del 0,06% a nivel mundial, pero que se vendió a la población como el Apocalipsis y condujo a la supresión de libertades, arruinando a los ciudadanos, e implantando un pensamiento único.
 
(1)       Club Bildelberg, Familia Rostchild, Familia Rockefeller, Familia Morgan, Familia Du Pont, Familia Bush, George Soros, Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo, Fundación Bill Gates, OMS, etc.
 

Información relacionada:
“Diario del caos”: https://amzn.to/3eJqYd8

 

lunes, 16 de enero de 2023

Un virus que no mata a la gente importante

(AZprensa) La reciente pandemia se nos vendió como un Apocalipsis mundial y los gobiernos de todo el mundo aprovecharon para cercenar libertades y arruinar a la población, en una campaña de miedo sin precedentes y que aún continúa. Los datos que contradicen la “versión oficial” son rápidamente silenciados, sólo se da voz a quienes están a favor y se silencia, censura, represalia o ridiculiza a quienes se muestren en contra, por muchos estudios científicos y datos irrefutables que presenten.
 
Curiosamente, desde que comenzó la pandemia no ha muerto por esta causa ninguna persona importante:
- Políticos de alto nivel
- Ministros de cualquier país
- Presidentes de cualquier país
- Miembros de cualquier Casa Real
- Directivos de multinacionales
 
Ninguna de esas personas, en ningún país del mundo, ha muerto por esta causa. Resulta cuando menos curioso comprobar cómo ese virus no ha afectado gravemente a ninguna persona “importante”.
 
Pero en realidad, cuando uno comprueba las “cifras oficiales” (repito: cifras oficiales), aun reconociendo que dichas cifras oficiales están infladas como así lo han reconocido múltiples directivos sanitarios, se da uno cuenta que la incidencia real no ha sido tan aterradora como nos la presentaban (y nos la siguen presentando).
 
Las cifras oficiales no mienten: En el mundo hay 7.875 millones de personas y según dicen, han muerto por esta causa el 0,06 por ciento de las personas, es decir, una mortalidad similar a la que produciría una gripe contagiosa ya que, además, la mayoría de esas muertes han correspondido a personas mayores y con salud deteriorada. Y en España, según esas mismas cifras oficiales, ha muerto por esta causa el 0,1 por ciento de la población y –como hemos apuntado antes- ninguna persona “importante” se ha visto afectada mortalmente por esta causa. Un virus muy selectivo. ¿Qué cosas? ¿No?
 

Algo (o mucho) nos han ocultado…
“Diario del caos”: https://amzn.to/3eJqYd8

martes, 18 de octubre de 2022

El cáncer mata en África a más personas que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas

(AZprensa. Hemeroteca) Como responsable del diario digital “AZprensa” hubo una época en que organicé unos foros de debate sobre temas de interés sanitario en colaboración con la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Uno de aquellos foros se centró en la situación sanitaria en lo que a cáncer se refiere, en África y la Nota de Prensa que escribí y fue recogida por muchos medios de comunicación, decía lo siguiente:
 
“El 70% de las muertes por cáncer del mundo se producen en países pobres como los del continente africano, donde esta enfermedad, a pesar de ser "una gran olvidada, acaba con la vida de más personas que el sida, la malaria y la tuberculosis juntas, según destacaron hoy en rueda de prensa los doctores Karol Siroka, director médico del Centro de Alianzas del Cáncer en Reino Unido, y Jan Devery, jefe de Relaciones Profesionales del área de cáncer de mama en AstraZéneca.
 
Ambos especialistas participaron hoy en el III Foro organizado en Madrid por la Asociación Española de Informadores de Salud (ANIS), dedicado a mostrar la situación del cáncer de mama en países en vías de desarrollo a través del caso de Etiopía, donde desde hace tres años AstraZéneca y la empresa de gestión sanitaria Axios desarrollan un proyecto para incentivar el conocimiento, detección y tratamiento del cáncer de mama desde el Hospital Tikur Anbessa, ubicado en Addis Abeba, la capital de este país con más de 70 millones de habitantes.
 
Acompañados por el presidente de la ANIS, José Manuel González Huesa, ambos doctores explicaron que a pesar de su gran prevalencia y de que "cada vez se dan más casos", el cáncer en África y en especial los tumores mamarios son "los grandes olvidados" cuando se habla de los problemas de salud del mundo en desarrollo
 
"Las mujeres africanas cada vez viven más y llegan más a la franja de edad en la que se manifiesta el cáncer de mama, por lo que es cada vez mayor el número de casos que se registran en estos países y también mayor el número de muertes, ya que las mujeres acuden al médico cuando ya es demasiado tarde", señaló el doctor Siroka.
 
El especialista denuncia que en la actualidad, es "muy escaso" el conocimiento que la población tiene del cáncer y la capacidad de los médicos, tanto en formación como en recursos, para detectarlos y darles tratamiento. Es el caso de Etiopía, donde antes de comenzar el proyecto sólo había un oncólogo, no había medios técnicos ni formación para aplicar quimioterapia ni tratamientos adecuados.
 
Crear Centros de Referencia en África
 
Ahora, cuenta el doctor, han formado a los médicos del hospital de la capital, les han dotado de un equipo técnico para tratar el cáncer y de medicamentos gratuitos. El objetivo es convertir al centro Tikur Anbessa en un "hospital de referencia" y que sus servicios puedan extenderse al resto del país y no sólo se beneficien mujeres de la capital. "Nuestro compromiso es tratar a 270 pacientes con tamoxifen durante cinco años, un fármaco que ya es genérico y por tanto accesible, y crear una red de centros en el país”.
 
Por su parte, la doctora Devery, psicóloga y coordinadora del proyecto en Etiopía, destacó que a los problemas de infraestructura y formación sanitaria se suma el desconocimiento de la enfermedad, que muchas mujeres interpretan con una "posesión de espíritus" o como "la voluntad de dios que hay que acatar"; la costumbre de muchas mujeres africanas de consultar a "sanadores" antes de ir al hospital o los tabúes que obstaculizan las campañas de concienciación sobre la importancia de que las mujeres se hagan exploraciones mamarias.
 
"Estamos trabajando con las autoridades locales de Etiopía para concienciar a estas mujeres y buscando métodos indirectos para explicar la importancia de las exploraciones mamarias para detectar el cáncer, ya que mostrar un pecho desnudo en un folleto informativo o recomendar claramente a las mujeres que se toquen el pecho para ver si tienen bultos duros puede interpretarse como una ofensa", concluyó.
 



La historia de la industria farmacéutica a través de uno de los laboratorios líderes.
“El legado farmacéutico de Alfred Nobel”: https://amzn.to/3lkv5h8

lunes, 31 de mayo de 2021

La tasa de mortalidad del tabaco es 20 veces mayor que la del COVID

(AZprensa) Los gobiernos de todo el mundo están empeñados en cuidar nuestra salud (eso dicen) y para ello no dudan en implantar todo tipo de medidas restrictivas (limitaciones de velocidad, confinamientos, campañas de prevención, etc.). Buena prueba de ello lo tenemos con el COVID-19, una pandemia cuya tasa de mortalidad (entre aquellos que resultan infectados) es del 0,26% según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) o del 3,4% para la Organización Mundial de la Salud (OMS).
 
Sin embargo hay una droga que mata cada año a 8 millones de personas, de los cuales 7 millones son consumidores directos de esa droga y 1,2 millones mueren por el simple hecho de convivir cerca de quienes la consumen. Nos referimos al tabaco, una droga que tiene una tasa de mortalidad del 50% aunque dicha mortalidad no la causa en el mismo momento de dar la primera calada a un cigarrillo, es decir, mata muy despacio… pero mata, a la mitad de las personas que la consumen (habiendo deteriorado antes su calidad de vida y habiendo generado un importante gasto sanitario) y también mata a muchas personas por el simple hecho de vivir junto a los fumadores.
 
Como destaca el neumólogo Carlos Amado, del Hospital Valdecilla (Santander), “la nicotina es una de las drogas más adictivas que existen, además es una droga normalizada, es decir, socialmente aceptada. A pesar de que se han tomado muchas medidas a nivel legislativo e informativo, la población todavía no ha tomado plena consciencia de lo importante que es acabar con esta droga”.
 
¿Y por qué no se prohíbe? Tanto como le gusta a los gobiernos “prohibir” y “proteger nuestra salud” ¿por qué no prohíben el consumo del tabaco? La respuesta es muy sencilla y así lo expone Jesús García Jiménez en su serie de artículos “Tras el velo de la pandemia”:
 
“La explicación es muy sencilla: el tabaco genera miles de millones al año en impuestos que van directamente a parar a las arcas de los gobiernos. El Estado español recauda 9.000 millones de euros al año gracias al tabaco, lo que lo sitúa como el quinto mayor contribuyente. Aquí no importan las vidas, nunca importaron. Aquí solo importa el dinero y el beneficio”.
 
En la imagen, un fumador activo y un fumador pasivo. De los primeros mueren 7 millones al año, de los segundos, 1,2 millones al año. Eso no importa, lo verdaderamente importante es que el 80% del precio de un cajetilla de tabaco son impuestos que van a parar directamente al Estado.
 
Jesús García Jiménez: “Tras el velo de la pandemia”
https://mediterraneanforest-es.com/2021/05/28/tras-el-velo-de-la-pandemia-v/
 
Vicente Fisac: “Diario del caos”
https://amzn.to/3eJqYd8

domingo, 1 de noviembre de 2020

Morir de o morir con

El pasado martes 27 de octubre publicaba en “AZprensa” una información comentando las últimas cifras sobre fallecidos por Covid-19 en donde se veía claramente que mata sólo a un pequeñísimo porcentaje de infectados entre los menores de 70 años: 0,0% entre los menores de 39 años; 0,1% entre los de edad comprendida entre 40 y 49 años; 0,2% entre los de edad comprendida entre 50 y 59 años; y del 0,8% entre los de edad entre 60 y 69 años.

¿Cuándo empiezan a ser preocupantes los porcentajes de mortalidad? Pues cuando la infección afecta a personas muy mayores que, por lógica, tienen muchas otras enfermedades y una salud muy delicada. Pero incluso así, entre 70 y 79 años sólo mata al 2,7% de los infectados y hay que reconocer que los mayores de 70 años, por muy buena salud que tengan, ya están con muchos achaques y cualquier cosa que les empeore puede tener graves complicaciones, aunque en este caso esas “graves complicaciones” sólo afectan al 2,7% de los infectados.
 
Eso sí, llegamos a la franja de edad de mayores de 80 años y aquí el porcentaje sube al 9,4%. ¿Cuántos años más quieren que vivamos? ¿Es que todos tenemos que llegar e incluso pasar de los 100 años? Es ley de vida que todos muramos y morir con más de 80 años es algo de lo más normal con o sin coronavirus; pero incluso así, el coronavirus no mata  a todos los infectados mayores de 80 años sino sólo al 9,4%.
 
Y que nadie pase por alto que estos porcentajes oficiales de los que estamos hablando están manipulados porque –como muchos médicos están reconociendo- cuando un paciente muere y tiene coronavirus o alguno de sus síntomas, siempre se pone como causa de muerte “coronavirus” cuando posiblemente muchos de ellos hayan muerto “con coronavirus” pero no “por causa del coronavirus” sino por causa de alguna de las muchas enfermedades que tenían. Y son muchos médicos los que han dicho que les obligan a poner en la causa de muerte “coronavirus” aunque ellos sabían que la causa real era otra, pero las declaraciones de esto médicos no salen nunca en los medios de comunicación y mucho menos en televisión.
 
Habría que aplicar aquí lo que dicen muchos urólogos en el caso de los hombres: “la mayoría de los hombres mueren ‘con’ cáncer de próstata, no ‘de’ cáncer de próstata”.



Así se dio paso al nuevo orden mundial que nos han impuesto (Agenda 2030 y Agenda 2050):

“Diario del caos”: https://amzn.to/3eJqYd8


martes, 27 de octubre de 2020

El Covid-19 no mata tanto

(AZprensa) El Covid-19 se sigue presentando como una plaga mortal capaz de liquidar a toda la población y tanto el Gobierno como sus palmeros, los medios de comunicación, no paran de meter miedo a la población. Sin embargo, una mirada serena e imparcial a los datos (nos referiremos por ejemplo a los hechos públicos el pasado 22 de octubre) nos indica que este virus mata, pero no tanto como nos quieren hacer creer.
 
Pero veamos los datos, en concreto los de fallecidos desde el 10 de mayo hasta la fecha del informe, clasificados por grupos de edad:
 

Grupo de edad

Casos totales

Fallecidos

%

0-39

338.693

37

0,0

40-49

112.924

66

0,1

50-59

91.001

203

0,2

60-69

54.934

414

0,8

70-79

33.716

916

2,7

+80

36.859

3.447

9,4

 
Como podemos ver, el porcentaje de muertos menores de 39 años es inferior al 0,0% y el de fallecidos entre 40 y 59 años apenas si llega al 0,2%.
Un pequeño salto se observa al analizar la franja de edad de 60 a 69 años pero la mortalidad aquí es apenas del 0,8% .
Llegamos entonces a la franja de edad entre 70 y 79 años y vemos cómo aquí la mortalidad entre los infectados es del 2,7%.
Finalmente nos quedan los mayores de 80 años, en donde la franja de mortalidad de los infectados se sitúa en el 9,4%.
 
La conclusión es muy clara: el Covid-19 mata a un pequeño porcentaje de la población, en concreto aquellos mayores que –lógicamente- son los que tienen peor salud y muchas enfermedades; es decir, el Covid-19 hace que surjan complicaciones en los pacientes con salud debilitada provocando en un pequeño porcentaje de los mismos el fatal desenlace.
 
Surge sobre todo una pregunta: Si el Covid-19 mata al 9,4% de los mayores de 80 años ¿cuántos años más quieren que vivan estas personas? ¿Es que queremos ser inmortales?
 
Antes de que te lleves las manos a la cabeza, te recomiendo que leas este mensaje, dirigido especialmente a los angustiados por el coronavirus:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2020/10/mensaje-para-todos-los-angustiados-por.html


Así manipulan a los ciudadanos...
"Diario del caos": https://amzn.to/3eJqYd8

lunes, 12 de octubre de 2020

Coronavirus ¿Qué hace mal España? Cifras

(AZprensa) 
Todos se preguntan qué es lo que está haciendo mal España a la hora de gestionar la pandemia de coronavirus. Pero antes de entrar en valoraciones lo primero es comparar España con otros países de su entorno. Sin embargo esta comparación no debe hacerse respecto al número de casos, puesto que cuantos más test se hagan mayor número de positivos saldrá, y ni todos los países tienen el mismo número de habitantes ni todos los países hacen el mismo número de test. Para comparar hay que ir a una cifra que no admita discusión: la cifra de muertos.
 
En la siguiente tabla se ofrece la media de muertos en los últimos siete días (hasta el 8 de octubre) por cada millón de habitantes:

España.- 2,18
Francia.- 1,07
Portugal.- 0,97
Italia.- 0,39
Alemania.- 0,13
Suecia.- 0,10
Suiza.- 0,07
Noruega.- 0,03

En la imagen superior se ofrece la evolución gráfica de esta cifra a lo largo del último mes. Pero si queremos hacer una comparación en estos términos sobre todo el periodo de pandemia, aquí tenemos la misma gráfica aplicada a todo ese periodo:

Es evidente que España, en comparación con los países de su entorno, lo está haciendo muy mal; las cifras son suficientemente explicativas. Y sin embargo España es el país que mayor número de medidas restrictivas ha impuesto y sigue imponiendo.
 
No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que la gestión de la pandemia ha sido pésima.
 
Cuando se interponen los intereses políticos a los de salud pública, cuando son los políticos quienes “gestionan” temas de salud (hoy digo una cosa, mañana la contraria, pasado mañana otra distinta, al día siguiente un político dice una cosa, otro la contraria y otra una distinta), etc.) pasa lo que pasa.
 
Para gestionar eficazmente una pandemia hay que olvidarse de colores políticos y trabajar todos juntos, dejando en manos de los expertos en salud (sin distinción de ideologías políticas) quienes gestionen el problema de salud.

Fuente de información:


La verdad sólo podrás encontrarla por ti mismo... (por eso no quieren que pienses)

“Diario del caos”: https://amzn.to/3eJqYd8