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miércoles, 12 de agosto de 2026

El eclipse de la razón

…O cuando el postureo supera a la sensatez.
 
(AZprensa) El acontecimiento de hoy, 12 de agosto, en España no va a ser un eclipse de sol, sino el apogeo del eclipse de la razón. Ya vemos a diario cómo la gente comparte en redes sociales una foto del pincho de tortilla que se ha comido, del lugar de vacaciones al que ha ido, del concierto musical en donde ha estado, del último vestido que se ha comprado, etc. La obsesión actual de la gran mayoría de las personas es mostrar al mundo que ellos están en la cumbre de la popularidad, que tienen muchos "me gusta", etc. Y claro, si hay un acontecimiento que sólo se da una vez cada 100 años, ¿cómo van a perdérselo? Y diría más, no es "¿cómo van a perdérselo?" sino "¿cómo no van a compartir en redes que ellos también lo han visto y mejor que nadie?".
 
La gente se ha acostumbrado a que Papá Estado les diga lo que tienen que hacer, a dónde hay que ir o no ir, lo que tienen que ver, lo que pueden o no pueden comer... Vamos, en definitiva: lo que tienen que pensar. Y están tan aborregados (nada hay mejor para el poder que un rebaño de fieles votantes) que no piensan ni razonan por sí mismos.
 
Por eso, ante el eclipse, una gran mayoría de personas van a estar más pendientes del postureo y de las fotos del eclipse para decir que ellos también lo vieron, que no repararán en las más elementales normas de seguridad. Con esa insensatez adquirida a base de seguir siempre las directrices de quienes mandan y no tener criterio propio, más de uno mirará al sol de reojo por encima de las gafas, otros se pasarán con las gafas puestas mirando al sol muchos minutos, otros pasarán de gafas —¡y mira que se lo han dicho!— y mirarán a través de una radiografía o unas gafas de sol cualquiera, otros estarán más pendientes de hacer la foto que del impacto de los rayos de sol sobre sus ojos… ¿Para qué seguir?
 
La conclusión es clara: a partir de mañana, y durante bastantes días, las consultas de oftalmología estarán llenas y muchas personas habrán deteriorado su vista para siempre. Y todo por volcar en las redes sociales un "yo vi el eclipse". Por desgracia, habrá incluso algunos para los que ese eclipse sea lo último que vieron sus ojos.
 
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martes, 11 de agosto de 2026

Que el eclipse no te eclipse la razón… y algo más

Se ha desatado una ola de borreguismo hacia el acontecimiento astronómico que tendrá lugar mañana 12 de agosto: el eclipse solar.
 
(AZprensa) Desde hace unos años, y cada vez más, la única obsesión de los jóvenes (y los no tan jóvenes) es hacer fotografías con el móvil para compartirlas en redes sociales: “He estado aquí”, “Esta es la tortilla de patatas que me estoy comiendo”, “Con mi vestido a la última moda”, “En plena juerga con mis amigos”, “Aquí al borde del precipicio” (algunos ya ni lo cuentan porque se caen y se matan de verdad), etc. No les importa ver nada ni estar en ningún sitio, sólo les importa decir a los demás que han estado en ese sitio o que han visto tal cosa.
 
Pues a lo que íbamos. A la mayoría de las personas les importa un bledo el eclipse solar; lo único que quieren es hacer fotos del eclipse y de ellos mismos viendo el eclipse, porque si no lo hacen (como resulta que sí lo van a hacer los demás) se sentirán fuera del grupo. Todos están más pendientes de ser aceptados por los demás que de ser ellos mismos.
 
Así las cosas, todos tienen ya sus gafas, todos tienen hechos ya sus planes para verlo en tal sitio y con tales personas, y casi nadie tiene la menor idea del riesgo para la salud que supone ver un eclipse si no se hace bien. Y como están más pendientes del postureo que de lo que de verdad están haciendo, van a caer como las moscas que se acercan al matamoscas eléctrico y caen fulminadas.
 
La gente se cree que ponerse unas gafas especiales es suficiente; el problema es que no saben en qué momento hay que ponérselas, ni en qué momento pueden mirar el eclipse, ni cuánto tiempo pueden estar mirándolo, ni qué pasa si por un momento miran de reojo el eclipse por encima de las gafas porque no se las han ajustado bien, ni qué pasa al estar más pendiente de poner un filtro al móvil que de ponérselo ellos mismos…
 
El 13 de agosto, las consultas médicas estarán llenas de gente con problemas de visión (algunos pueden llegar a ser permanentes), dolores de cabeza, mareos, etc. Y todo por ser como los demás y compartir esa experiencia en redes sociales.
 
Si es que, además, la gente no sabe que el daño que el sol causa en nuestros ojos no duele. No es como cuando acercas un dedo a la llama y te quema: enseguida lo retiras y te salvas de una grave quemadura. Aquí no; con el sol no te das cuenta del daño que te está haciendo (incluso irreversible) y no será hasta varios minutos u horas después cuando te quejes de que “no veo bien”. ¡Merluzo! ¡Si tú te lo has buscado por ese afán de volcar en redes ese típico “yo también…”!
 
Por eso, si no quieres estar con molestias visuales durante unos días o semanas, o si no quieres quedarte ciego, sigue al pie de la letra estos consejos que no soy yo quien los da, sino los oftalmólogos que saben de esto más que tú y más que todos los indocumentados influencers que abundan por ahí:
 
CONSEJOS MÉDICOS PARA NO DAÑAR TU VISTA DURANTE EL ECLIPSE:
 
1.- Utiliza exclusivamente gafas homologadas: Asegúrate de que cumplen con la normativa europea (marcado CE) y cuentan con un filtro certificado (ISO 12312-2). Nunca uses gafas de sol convencionales, radiografías, cristales oscuros caseros ni negativos fotográficos, ya que no protegen la retina.
 
2.- Revisa el estado del filtro: Antes de usarlas, comprueba que las gafas homologadas no estén rayadas, perforadas o desprendidas de su montura. Si tienen algún daño, deséchalas de inmediato.
 
3.- Colócatelas antes de mirar al sol: Ponte siempre las gafas especiales antes de dirigir la vista hacia el astro, y aparta los ojos del sol antes de quitártelas. Nunca te las pongas o quites mientras estás mirando directamente al foco solar.
 
4.- Limita el tiempo de exposición continua: Aunque uses las gafas adecuadas, se recomienda no mirar al sol de manera ininterrumpida durante más de 30 o 60 segundos seguidos. Dale descansos a tus ojos cerrándolos o apartando la vista durante unos minutos.
 
5.- Cuidado absoluto con los dispositivos móviles y cámaras: Nunca mires al sol a través de la lente de una cámara, prismáticos, telescopio o el teléfono móvil a menos que estos dispositivos cuenten con un filtro solar específico y certificado colocado exactamente en el objetivo. Mirar a través del móvil sin protección puede actuar como una lupa y quemar la retina de forma instantánea, además de arruinar el sensor de tu cámara.
 
6.- Atención especial durante la fase de totalidad (si procede): Solo te puedes quitar las gafas de protección estrictamente durante el breve momento de la totalidad (cuando la Luna oculta el Sol por completo y no se ve nada de su superficie). En cuanto reaparezca el primer rayo de sol (anillo de diamante), debes volver a colocarte las gafas de inmediato. (Nota: Si el eclipse es parcial en tu zona, no te quites las gafas en ningún momento).
 
7.- Vigila a los menores: Los niños son especialmente vulnerables porque sus ojos dejan pasar más luz hacia la retina y suelen entender peor los riesgos. Asegúrate de supervisarles en todo momento y de que no se quiten las gafas especiales por curiosidad o para hacer una foto.
 

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domingo, 23 de noviembre de 2025

Mira a tus ojos

(AZprensa) La mirada expresa muchas cosas y con frecuencia es el camino más directo que lleva a nuestra alma. Pero ese lenguaje, esa conexión, no es sólo cosa de uno a otro, sino que también es capaz de hablarte a ti mismo. Por eso, este poema que se titula “Mira a tus ojos” te invita a esa introspección, porque si te paras frente al espejo y miras a tus propios ojos allí reflejados, sentirás también un torrente de información y una vía de comunicación contigo mismo.
 
MIRA A TUS OJOS
 
Mira a tus ojos y dime qué ves,
si es dura la vida que llevas
y negro el destino que arrastran tus pies.
 
Mira a tus ojos y dime si hoy
brillaba una luz con la imagen
de esa persona que se hace querer.
 
Mira a tus ojos y abre la mente,
todo aquello que quieras
lo puedes tener;
todo aquello que sueñes
es tuyo si así lo deseas, mujer.
 

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domingo, 27 de octubre de 2019

Reclaman más investigación sobre la uveítis


(AZprensa) La uveítis es la inflamación de la úvea o capa media del ojo, formada por el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. La incidencia de esta enfermedad es de 52 casos nuevos por cada 100.000 habitantes/año, pudiendo aparecer a cualquier edad, aunque es más propia de jóvenes de 22 a 44 años. Aunque se considera una enfermedad rara tanto en oftalmología como en pediatría, constituye la tercera causa de ceguera prevenible en el mundo, así como el 15% de los casos de ceguera en España. Asimismo, la uveítis no infecciosa es una enfermedad intraocular inflamatoria compleja que puede asociarse a síndromes oculares específicos o a enfermedades autoinmunes.

“Se trata de una enfermedad muy poco comprendida y escasamente visible, que afecta la vida de miles de personas, así como su entorno familiar”, asegura Raquel Ibáñez, presidenta de la Asociación de Pacientes de Uveítis AUVEA. “Es una dolencia que se vive en soledad, ya que la falta de comprensión social hace mella en la salud psicológica de los pacientes y, como resultado, se aíslan.

Otro hecho poco conocido, según la presidenta de AUVEA, es que esta enfermedad también afecta a los niños. “Si para los adultos es difícil enfrentarse a la uveítis, cuando se plantea en los más pequeños niños la dificultad aumenta. Por este motivo muchos padres se ponen en contacto con la asociación solicitando ayuda”.

Hay que tener en cuenta también que la uveítis se asocia de manera muy frecuente con la Artritis Idiopática Juvenil (AIJ). En los casos en los que no se encuentra ninguna patología asociada, se habla de uveítis idiopática, lo que ocurre en el 50% de los casos y en el 30-40% de las uveítis pediátricas.

Uno de los objetivos de AUVEA es dotar de mayor visibilidad a los pacientes que padecen uveítis, una enfermedad doblemente invisible, asegura Ibáñez, ya que “es muy poco visible y apenas conocida y esto implica que la capacidad de empatizar con el paciente y, por tanto, de ser socialmente aceptado sea prácticamente inexistente. Se produce incluso rechazo familiar, ya que no entienden el proceso de la enfermedad y la situación por la que están pasando los afectados”.

lunes, 29 de octubre de 2018

En Halloween no pierdas de vista el maquillaje


(AZprensa) Ahora que se acerca la fiesta de Halloween y cada vez más personas participan en la misma con todo tipo de disfraces al uso, conviene recordar un aspecto importante para nuestra salud, y es que el maquillaje hay que utilizarlo con precaución.

Por ejemplo, las pestañas postizas y el maquillaje en los ojos, pueden causar diferentes trastornos oculares si no se emplean de manera adecuada y con productos de buena calidad. Los oftalmólogos advierten de los mayores riesgos que tienen aquellas personas con ojo seco o portadoras de lentes de contacto, ya que pueden sufrir irritaciones o infecciones, así como los niños en los que es más frecuente que, por accidente, el producto entre en el ojo.

Una de cada cuatro mujeres reconoce haber sufrido algún trastorno ocular (conjuntivitis, escozor, irritaciones, etc.) a causa del maquillaje, según un estudio. Todas las que se habían maquillado alrededor de los ojos presentaban restos de maquillaje en la película lagrimal, lo que está relacionado con peor visión. De las que utilizaban el delineador, la mitad lo hacían en la base de las pestañas y la otra mitad por dentro de las mismas, con lo que el ojo está más expuesto a molestias, enrojecimiento, conjuntivitis tóxica o intolerancia a las lentes de contacto. Pero también son peligrosos los productos utilizados para desmaquillarse debido a que los disolventes alteran la lágrima.

Es muy importante que el maquillaje no entre en contacto con la superficie ocular, sobre todo en pacientes con pieles sensibles, con sequedad ocular, con blefaritis y en portadores de lentes de contacto. Además, en los casos de aquellos que utilizan lentillas es aún más lesivo por los riesgos asociados a las mismas, como ojo seco e irritación, pero también infecciones. La consecuencia más leve son molestias e intolerancia a la lentilla pero lo más grave puede ser favorecer infecciones, que en los portadores de lentillas son mucho más graves y que a veces son muy difíciles de tratar y pueden llegar a dejar cicatrices en la córnea.

martes, 7 de marzo de 2017

Una nueva enfermedad: Síndrome Visual Informático

(AZprensa) Constantemente se acusa a la industria farmacéutica de inventarse enfermedades o de convertir cualquier síntoma o estado fisiológico en una enfermedad para vender ahí sus productos. En cualquier caso, está claro que esta nueva enfermedad, llamada Síndrome Visual Informático (SVI) no podía existir hace unos años cuando no existían los ordenadores; ha sido su uso y abuso el que ha desencadenado una patología específica.

El incremento en la compra de dispositivos digitales de los últimos años ha hecho que cada vez pasemos más horas delante de las pantallas digitales. Esto nos hace más propensos a sufrir problemas como sequedad ocular y fatiga visual. Tanto es así que actualmente las molestias oculares afectan a 9 de cada 10 personas que utilizan dispositivos digitales durante 2 horas o más al día, y hay que tener en cuenta que son muchas las que se pasan más de 6 horas al día delante de pantallas digitales. Si además se utilizan lentes de contacto, esos efectos perjudiciales sobre el ojo se acentúan.

Ante una pantalla digital la frecuencia de parpadeo se reduce de 22 a 7 veces por minuto, esto dificulta la distribución de las lágrimas sobre la superficie ocular y provoca su evaporación, desencadenando una serie de molestias oculares: irritación ocular, ojo seco, visión borrosa y fatiga visual. Todos estos síntomas son los que conforman esta nueva enfermedad bautizada como Síndrome Visual Informático (SVI).


El doctor José Manuel Benítez del Castillo, catedrático de Oftalmología de la Universidad Complutense (Madrid) y jefe de la sección de Superficie Ocular e Inflamación del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), explica que este síndrome “se produce como consecuencia de la excesiva evaporación lagrimal ante la disminución de la frecuencia de parpadeo que tiene lugar al usar las pantallas de visualización”. Pero además, el SVI “favorece con el tiempo la disfunción de las glándulas de Meibomio y, como consecuencia de los problemas visuales y molestias asociadas, disminuye la calidad de vida de las personas que lo padecen”. Además “el SVI puede dar lugar a ‘presentismo’, que significa estar frente al ordenador sin poder hacer nada ni rendir, en este caso, como consecuencia de los problemas visuales, lo que conlleva una disminución en la productividad laboral”.

jueves, 2 de febrero de 2017

Las gafas de sol también son para la nieve

(AZprensa) Las gafas de sol se asocian siempre con la época veraniega, cuando la luz solar es más intensa; sin embargo también en invierno y sobre todo cuando estemos en la nieve, es conveniente usar gafas de sol. Un dato que pocos conocen es que la nieve refleja aproximadamente un 80% de la luz solar, un porcentaje muy por encima de la arena de la playa, que sólo refleja entre un 10 y un 25%.

Una de las consecuencias de no utilizar esta protección para nuestros ojos es la aparición de queratitis, una inflamación de la córnea.  Sus síntomas característicos son: enrojecimiento del ojo, dolor en los ojos, exceso de lágrimas, dificultad para abrir el párpado a causa del dolor o la irritación, visión borrosa, sensibilidad a la luz (fotofobia), hinchazón, y sensación de tener arena o cualquier otra cosa dentro de los ojos.

jueves, 5 de mayo de 2016

Enfermedades silenciosas: Glaucoma

(AZprensa) El glaucoma es el aumento de la tensión ocular. Al igual que tantas otras, se considera en muchos casos una enfermedad silenciosa, sin síntomas, pero que produce lesiones irreversibles.

“La tensión ocular debe medir entre 10mmhg y 20mmhg. Si supera los 20 milímetros de mercurio se empieza a dañar el nervio óptico. Lo dañado no se puede volver a recuperar. La visión empieza a perderse lateralmente, y se conserva, hasta los momentos finales, la visión central. Es decir, el paciente ve de frente casi durante toda la enfermedad, pero no ve por los lados”, explica el Dr. Miguel Ángel Pérez Silguero, oftalmólogo Jefe del servicio de Oftalmología del Hospital Policlínico La Paloma, de Las Palmas.

Para saber si la tensión ocular es normal se debe una sencilla prueba de medición, se debe realizar un campo visual de control y se debe vigilar el nervio óptico en un estudio del fondo de ojo. En caso de tensión ocular alta se debe controlar con colirios antiglaucomatosos, y en su defecto con cirugía.

“Es fundamental prevenir las consecuencias del aumento de la tensión ocular con un sencillo control oftalmológico anual”, advierte Pérez Silguero.

Se denomina enfermedades silenciosas a aquellas que se inician y evolucionan sin que la persona que la padece se de cuenta de ello al no tener síntomas hasta que dicha enfermedad ya es irreversible.