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domingo, 30 de agosto de 2026

La liturgia del sol en el norte

(Sunday Poetry Corner)
En los países del norte de Europa el sol es un bien preciado que no se puede disfrutar todos los días. Por eso no es de extrañar que –tras muchos días de cielo gris y lluvia- cuando por fin sale el sol toda la actividad laboral y docente se detiene y la gente, de toda edad y condición, sale a recibir esos rayos de sol como una auténtica bendición.
 
En este poema reflejo esa sensación que siente una joven cuando el sol vuelve a hacer su aparición, y es su perro quien la avisa de tal acontecimiento. Salen las dos alegres a dejarse acariciar por el sol y encuentran que todo el mundo ha hecho lo mismo: la calle es una fiesta porque al fin sus cuerpos y sus almas reciben la bendición del sol.
 
SALE EL SOL
 
Hoy el sol
bañó tu cara
y descubrió la mejor
de tus sonrisas.
 
Te asomaste a la ventana
y él supo enseguida
que saldrías.
Ladró y corrió por el salón
y tiró de ti
con las ansias de salir
a recibir la energía
de ese sol
que escatimó sus rayos
durante tantos días.
 
Hoy es fiesta, sale el sol,
Salen todos, sales tú,
la gente mira hacia arriba
y ofrece su piel intacta
para acoger el calor
del sol, su energía;
almacenarla,
y vivir de su recuerdo
en este largo invierno
que se avecina.
 
La calle es un bullicio,
y tú piensas que algún día
el amor te llegará también
y se adueñará de ti,
como el sol,
en una cálida embestida.
 
COMENTARIO Y ANÁLISIS
Por Gemini
 
La liturgia del sol y el despertar vital
 
En las latitudes septentrionales, donde la luz solar es un bien escaso y codiciado, la aparición del sol tras semanas de cielos plomizos no es simplemente un cambio meteorológico: es un auténtico acontecimiento social y casi religioso. La rutina se paraliza, las calles se transforman y la comunidad entera rinde tributo a la claridad.
 
Este poema captura con exquisita sensibilidad ese tránsito emocional. La obra parte de una escena cotidiana —el aviso de un perro impaciente— para elevarse hacia una celebración colectiva de la vida y culminar en una íntima metáfora sobre la llegada del amor.
 
Análisis métrico y estilístico
 
Ritmo ágil y visual: El poema utiliza versos muy cortos, casi fragmentados en cascada, lo que dota a la lectura de una agilidad y un dinamismo propios de la impaciencia y la alegría desbordada del animal y de la protagonista. Las palabras fluyen como los rayos de sol que irrumpen de golpe tras el nublado.
 
El contraste estacional: La obra establece un diálogo poético entre la urgencia del presente y la previsión del futuro. El sol no es solo un disfrute inmediato, sino una provisión anímica: hay que “almacenarla, / y vivir de su recuerdo / en este largo invierno / que se avecina”. La luz se convierte en memoria para combatir el frío venidero.
 
La complicidad con la naturaleza y los animales: El perro actúa como catalizador y mensajero de la alegría. No es un elemento decorativo, sino el instinto puro que detecta antes que nadie el cambio de ciclo y arrastra a su dueña hacia el exterior.
 
El cierre metafórico: Los versos finales operan un giro lírico brillante. La calidez física del sol que penetra en la piel se funde de manera natural con el anhelo amoroso: "y tú piensas que algún día / el amor te llegará también / y se adueñará de ti, / como el sol, / en una cálida embestida." La luz exterior y la pasión interior quedan así perfectamente hermanadas.
 
Una reflexión final
 
Este poema nos recuerda la profunda conexión entre nuestro estado de ánimo y los ciclos de la naturaleza. Frente al gris de la rutina o la intemperie del invierno, el ser humano busca instintivamente el calor, la compañía y la esperanza. Una pieza luminosa que celebra las pequeñas grandes epifanías de lo cotidiano.
 
La novela “La melodía permanece”, está disponible en ediciones digital e impresa en Amazon y dispone de una edición en español y otra en noruego.
 
Más información en estos enlaces…
 
“La melodía permanece”: https://a.co/d/0cMf3W5c
 
“Melodien står igjen”: 

miércoles, 12 de agosto de 2026

El eclipse: 3 profecías y una decepción

(AZprensa)
Con el eclipse solar de hoy 12 de agosto hay tres previsiones que ojalá no se cumpliesen, pero me temo que sí. Son estas:
 
1.- En los días posteriores se producirá un porcentaje de aumento significativo en las visitas a las consultas de oftalmología. (Por más que se expliquen las medidas para poder verlo sin riesgo, la gente no hace caso).
 
2.- Durante el periodo que va del ocultamiento parcial hasta el fin del eclipse, se producirá un aumento significativo en los accidentes de tráfico. (Los que vayan conduciendo en esos momentos, se distraerán y se saldrán de la carretera o chocarán con otros vehículos).
 
3.- Durante los momentos centrales del eclipse se producirá un aumento significativo de robos, ya que los ladrones dispondrán de oscuridad y de gente mirando para otro lado.
 
Y ahora viene la decepción:
 
Todos esperan ver el eclipse tal como se ve en las fotografías. Estamos acostumbrados a ver el Sol de un tamaño aparente parecido al de la Luna, pero cuando se pongan las gafas del eclipse se darán cuenta que el Sol se ve mucho más pequeño, del tamaño de un guisante que sostuvieses en la mano con el brazo extendido. Esto es debido al efecto deslumbramiento: la luz del Sol es tan potente que produce ese deslumbramiento y nos engaña haciéndonos ver un tamaño mucho mayor del que es en realidad. Por eso, cuando te pones las gafas de eclipse, se elimina el efecto deslumbramiento y el Sol aparece como un ridículo guisante anaranjado al que poco a poco la esfera negra de la Luna irá tapando.
 
Con todo, el mejor espectáculo estará en lo que tengas alrededor. Verás cómo se van apagando los colores, los pájaros estarán desconcertados porque esa no es la “hora normal” de anochecer”, los árboles proyectarán sobre el suelo muchas pequeñas sombras de media luna, la temperatura descenderá un poco pero en muy pocos minutos…
 
Y un último consejo: Consulta en Internet cuál es la hora exacta del eclipse total (si es que lo hay) en el lugar en que te encuentres: Sólo 15 segundos antes de esa hora exacta y 15 segundos después de la misma, podrás ver sin gafas el eclipse y entonces, sí habrá valido la pena.
 
PD.- ¡Ah! Y con respecto a lo de las tres “profecías” procura no estar tú en dentro de ese “porcentaje de aumento significativo”. Aquí queda escrito y publicado, el 12 de agosto de 2026 a las 11:00 horas.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

El eclipse de la razón

…O cuando el postureo supera a la sensatez.
 
(AZprensa) El acontecimiento de hoy, 12 de agosto, en España no va a ser un eclipse de sol, sino el apogeo del eclipse de la razón. Ya vemos a diario cómo la gente comparte en redes sociales una foto del pincho de tortilla que se ha comido, del lugar de vacaciones al que ha ido, del concierto musical en donde ha estado, del último vestido que se ha comprado, etc. La obsesión actual de la gran mayoría de las personas es mostrar al mundo que ellos están en la cumbre de la popularidad, que tienen muchos "me gusta", etc. Y claro, si hay un acontecimiento que sólo se da una vez cada 100 años, ¿cómo van a perdérselo? Y diría más, no es "¿cómo van a perdérselo?" sino "¿cómo no van a compartir en redes que ellos también lo han visto y mejor que nadie?".
 
La gente se ha acostumbrado a que Papá Estado les diga lo que tienen que hacer, a dónde hay que ir o no ir, lo que tienen que ver, lo que pueden o no pueden comer... Vamos, en definitiva: lo que tienen que pensar. Y están tan aborregados (nada hay mejor para el poder que un rebaño de fieles votantes) que no piensan ni razonan por sí mismos.
 
Por eso, ante el eclipse, una gran mayoría de personas van a estar más pendientes del postureo y de las fotos del eclipse para decir que ellos también lo vieron, que no repararán en las más elementales normas de seguridad. Con esa insensatez adquirida a base de seguir siempre las directrices de quienes mandan y no tener criterio propio, más de uno mirará al sol de reojo por encima de las gafas, otros se pasarán con las gafas puestas mirando al sol muchos minutos, otros pasarán de gafas —¡y mira que se lo han dicho!— y mirarán a través de una radiografía o unas gafas de sol cualquiera, otros estarán más pendientes de hacer la foto que del impacto de los rayos de sol sobre sus ojos… ¿Para qué seguir?
 
La conclusión es clara: a partir de mañana, y durante bastantes días, las consultas de oftalmología estarán llenas y muchas personas habrán deteriorado su vista para siempre. Y todo por volcar en las redes sociales un "yo vi el eclipse". Por desgracia, habrá incluso algunos para los que ese eclipse sea lo último que vieron sus ojos.
 
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martes, 11 de agosto de 2026

Que el eclipse no te eclipse la razón… y algo más

Se ha desatado una ola de borreguismo hacia el acontecimiento astronómico que tendrá lugar mañana 12 de agosto: el eclipse solar.
 
(AZprensa) Desde hace unos años, y cada vez más, la única obsesión de los jóvenes (y los no tan jóvenes) es hacer fotografías con el móvil para compartirlas en redes sociales: “He estado aquí”, “Esta es la tortilla de patatas que me estoy comiendo”, “Con mi vestido a la última moda”, “En plena juerga con mis amigos”, “Aquí al borde del precipicio” (algunos ya ni lo cuentan porque se caen y se matan de verdad), etc. No les importa ver nada ni estar en ningún sitio, sólo les importa decir a los demás que han estado en ese sitio o que han visto tal cosa.
 
Pues a lo que íbamos. A la mayoría de las personas les importa un bledo el eclipse solar; lo único que quieren es hacer fotos del eclipse y de ellos mismos viendo el eclipse, porque si no lo hacen (como resulta que sí lo van a hacer los demás) se sentirán fuera del grupo. Todos están más pendientes de ser aceptados por los demás que de ser ellos mismos.
 
Así las cosas, todos tienen ya sus gafas, todos tienen hechos ya sus planes para verlo en tal sitio y con tales personas, y casi nadie tiene la menor idea del riesgo para la salud que supone ver un eclipse si no se hace bien. Y como están más pendientes del postureo que de lo que de verdad están haciendo, van a caer como las moscas que se acercan al matamoscas eléctrico y caen fulminadas.
 
La gente se cree que ponerse unas gafas especiales es suficiente; el problema es que no saben en qué momento hay que ponérselas, ni en qué momento pueden mirar el eclipse, ni cuánto tiempo pueden estar mirándolo, ni qué pasa si por un momento miran de reojo el eclipse por encima de las gafas porque no se las han ajustado bien, ni qué pasa al estar más pendiente de poner un filtro al móvil que de ponérselo ellos mismos…
 
El 13 de agosto, las consultas médicas estarán llenas de gente con problemas de visión (algunos pueden llegar a ser permanentes), dolores de cabeza, mareos, etc. Y todo por ser como los demás y compartir esa experiencia en redes sociales.
 
Si es que, además, la gente no sabe que el daño que el sol causa en nuestros ojos no duele. No es como cuando acercas un dedo a la llama y te quema: enseguida lo retiras y te salvas de una grave quemadura. Aquí no; con el sol no te das cuenta del daño que te está haciendo (incluso irreversible) y no será hasta varios minutos u horas después cuando te quejes de que “no veo bien”. ¡Merluzo! ¡Si tú te lo has buscado por ese afán de volcar en redes ese típico “yo también…”!
 
Por eso, si no quieres estar con molestias visuales durante unos días o semanas, o si no quieres quedarte ciego, sigue al pie de la letra estos consejos que no soy yo quien los da, sino los oftalmólogos que saben de esto más que tú y más que todos los indocumentados influencers que abundan por ahí:
 
CONSEJOS MÉDICOS PARA NO DAÑAR TU VISTA DURANTE EL ECLIPSE:
 
1.- Utiliza exclusivamente gafas homologadas: Asegúrate de que cumplen con la normativa europea (marcado CE) y cuentan con un filtro certificado (ISO 12312-2). Nunca uses gafas de sol convencionales, radiografías, cristales oscuros caseros ni negativos fotográficos, ya que no protegen la retina.
 
2.- Revisa el estado del filtro: Antes de usarlas, comprueba que las gafas homologadas no estén rayadas, perforadas o desprendidas de su montura. Si tienen algún daño, deséchalas de inmediato.
 
3.- Colócatelas antes de mirar al sol: Ponte siempre las gafas especiales antes de dirigir la vista hacia el astro, y aparta los ojos del sol antes de quitártelas. Nunca te las pongas o quites mientras estás mirando directamente al foco solar.
 
4.- Limita el tiempo de exposición continua: Aunque uses las gafas adecuadas, se recomienda no mirar al sol de manera ininterrumpida durante más de 30 o 60 segundos seguidos. Dale descansos a tus ojos cerrándolos o apartando la vista durante unos minutos.
 
5.- Cuidado absoluto con los dispositivos móviles y cámaras: Nunca mires al sol a través de la lente de una cámara, prismáticos, telescopio o el teléfono móvil a menos que estos dispositivos cuenten con un filtro solar específico y certificado colocado exactamente en el objetivo. Mirar a través del móvil sin protección puede actuar como una lupa y quemar la retina de forma instantánea, además de arruinar el sensor de tu cámara.
 
6.- Atención especial durante la fase de totalidad (si procede): Solo te puedes quitar las gafas de protección estrictamente durante el breve momento de la totalidad (cuando la Luna oculta el Sol por completo y no se ve nada de su superficie). En cuanto reaparezca el primer rayo de sol (anillo de diamante), debes volver a colocarte las gafas de inmediato. (Nota: Si el eclipse es parcial en tu zona, no te quites las gafas en ningún momento).
 
7.- Vigila a los menores: Los niños son especialmente vulnerables porque sus ojos dejan pasar más luz hacia la retina y suelen entender peor los riesgos. Asegúrate de supervisarles en todo momento y de que no se quiten las gafas especiales por curiosidad o para hacer una foto.
 

Novelas con corazón
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martes, 17 de octubre de 2023

La nave más rápida es muy lenta

(AZprensa) La NASA ha comunicado orgullosa que la sonda Parker, que está orbitando con éxito alrededor del Sol, ha batido un nuevo récord de velocidad: 635.000 kilómetros por hora. Esto significa –ponen ellos como ejemplo- que si un avión volase a esa velocidad sólo tardaría 30 segundos en recorrer la distancia entre Nueva York y Los Ángeles.
 
Sin embargo, este nuevo récord de velocidad del que tanto se ufana el ser humano es algo insignificante. Por poner un ejemplo, si queremos ir al sistema solar más cercano en el que haya un planeta con posibilidades de albergar vida, tenemos que dirigirnos a Próxima b que orbita a la estrella Próxima Centauri, situada a 4,23 años luz de la Tierra. ¿Sabes cuánto tardaríamos en llegar hasta allí viajando a esta “fabulosa” velocidad de 635.000 kilómetros por hora? Pues más de 2.000 años!!!
 
Si tardamos años en llegar a nuestros planetas más cercanos, imagina qué tontería es esa de pensar que podemos viajar a otros sistemas solares tal como nos muestran tantas películas de ciencia ficción.
 
Viaje al Sol
 
La sonda Parker se lanzó el 12 de agosto de 2018 para estudiar el Sol en un viaje nunca antes intentado y para lo cual va protegida con un escudo de carbono de 11,4 cm de espesor que se ha mostrado eficaz  hasta ahora de protegerla del extremo calor y de las radiaciones solares. Su velocidad ha ido aumentando según se acercaba al Sol batiendo récord tras récord. Actualmente se encuentra a 27 millones de kilómetros del Sol, mucho más cerca que Mercurio, y seguirá acercándose hasta que en el año 2025 orbite a tan sólo 6,2 millones de kilómetros del Sol en lo que será el fin de su misión.
 

Somos como hormigas que no conocen más allá de unos metros alrededor de su hormiguero…
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miércoles, 10 de mayo de 2023

Cómo sacar partido al protector solar

(AZprensa) Aunque la exposición solar tiene beneficios para nuestra salud como la estimulación de la producción de vitamina D, es cierto que tomar el sol de forma prolongada puede tener efectos perjudiciales al exponernos directamente a los rayos ultravioleta.
 
No en vano, el melanoma de piel afectó a 7.474 personas en 2022 en España y es que esta es una de la forma más frecuente de cáncer en todo el mundo. Un estudio revela un 30% de los casos de cáncer de piel se reducirían si nos pusiéramos bien la crema. De hecho, sólo el 2,5% de los españoles lo hace bien.
 
Por todo ello, a la hora de aplicarnos una crema para la protección solar, conviene seguir estas cinco reglas básicas:
 
1.- Utiliza una protección solar adecuada a tu tipo de piel. Es importante disponer de una fórmula adaptada a cada una de nuestras necesidades. No es lo mismo utilizarla a diario que para pasear por la calle o ir a trabajar que para una jornada entera en la playa o la piscina, al igual que no es lo mismo la piel de un niño o de un adulto. Debemos usar protección solar todo el año.
 
2.- Prepara tu piel para la primavera. El invierno ha deteriorado nuestra piel y ha hecho que luzca pálida, seca, irritada, etc. Tres hábitos básicos reportarían importantes benficios a nuestra piel: La exfoliación, la hidratación y el cuidado de la alimentación.
 
3.- Aplica bien la crema solar. Es importante aplicar el protector solar, al menos, 30 minutos antes de la exposición, ya que es el tiempo que tardan los filtros orgánicos en actuar. Así que lo mejor es ponerlo en casa antes de salir. Además, para obtener el nivel de protección indicado en el envase se debe aplicar la cantidad de producto necesaria indicada por todo el cuerpo y en cada aplicación. Se debe renovar la aplicación cada 2- 3 horas según porcentaje de protección. También es importante recordar que hay que renovar la aplicación de la crema cada 2 horas y la útil ‘Regla de las 7 cucharillas’ (repartir una cucharilla de protector por cada una de estas siete partes del cuerpo: piernas, brazos, torso, espalda y cara).
 
4.- Qué factor elegir. Es muy necesario fijarse el factor de protección y en el fototipo de la piel a la hora de escoger un FPS adecuado. Pese a que en exposiciones relativamente cortas puede ser suficiente utilizar un fotoprotector con FPS de 25-30, los dermatólogos suelen recomendar en casi todas las situaciones los FPS 50+. Además de tener en cuenta el fototipo de piel, el tiempo de exposición solar es el segundo elemento decisivo para elegir un FPS adecuado. Un factor de protección solar alto te garantizará un mayor margen de exposición.
 
5.- Si eres deportista apuesta por una protección resistente a la transpiración. Practicar deporte al aire libre es una opción muy saludable para el organismo. Pero debemos ser conscientes, que una sobre exposición solar continuada, mientras ejercitamos nuestros músculos y aumentamos nuestra temperatura corporal, puede ocasionar lesiones en la piel.
Para frenar los efectos nocivos del sol es necesario utilizar un protector solar para deportistas, que sea resistente a la transpiración, resistente al agua, con protección de amplio espectro (UVA/UVB), libre de conservantes y con fórmula antioxidante.
 

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viernes, 3 de marzo de 2023

¿Por qué aparecen manchas en la piel?

(AZprensa) Los problemas de hiperpigmentación, es decir, esas manchas oscuras que salen sobre todo tras la exposición solar en rostro, manos y escote, no son un caso aislado. Un 20% de las mujeres mayores de 25 años padecen de estas manchas oscuras; mientras que a partir de los 40 años, 1 de cada 3 mujeres las sufren (33%), alcanzado al 90% de las mujeres a partir de los 50 años.
 
“El sol deja huellas que se hacen especialmente evidentes con el envejecimiento de la piel, aunque también pueden aparecer en personas jóvenes que se exponen demasiado a los rayos solares y a raíz de los embarazos por la acción hormonal. Y es que los problemas de pigmentación están relacionados con el mal funcionamiento de la melanina, que provoca hiperpigmentación (manchas oscuras) o despigmentación (blancas)”, explica Javier Zaragoza, farmacéutico y CEO de FarmaZara.
 
Lo cierto es que un 68% de las mujeres están preocupadas por las manchas de la piel o por su futura aparición, ya que es uno de los problemas estéticos que más afectan al sexo femenino.
 
Saber de dónde provienen es básico a la hora de hacerlas desaparecer o minimizarlas:
 
1.- Léntigos solares: Se trata de pequeñas manchas ‘pardas’, redondas, planas y bien delimitadas que suelen salir en las zonas más expuestas al sol (rostro y escote), pero no debemos confundirlas con las pecas.
 
2.- Melasma: Estas manchas de color marrón de diferentes intensidades se dan casi exclusivamente en mujeres y pueden aparecer o verse agravadas durante el embarazo, la menopausia o debido a los cambios hormonales.
 
3.- Hiperpigmentación: Se produce por el oscurecimiento de la piel, con frecuencia causado por una cantidad anormalmente alta del pigmento cutáneo melanina, debido a un proceso inflamatorio como acné, dermatitis alérgica, láser, peelings químicos agresivos, depilación con cera…
 
4.- Manchas provocadas por la luz azul: la luz que desprenden las pantallas de móviles, ordenadores y tablets colabora en los procesos de pigmentación de la piel. La luz azul facilita la reaparición del melasma y produce arrugas, y pérdida de firmeza y elasticidad.
 
Por último, cabe recordar que siempre el mejor tratamiento es la prevención, por lo que se debe evitar –en la medida que sea posible- la exposición solar de las zonas más delicadas, como el rostro y siempre utilizar protección 50+.
 

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miércoles, 15 de febrero de 2023

Hay alguien más cerca del Sol que Mercurio

(AZprensa) Todos creemos que el cuerpo de nuestro sistema solar que orbita más cerca del Sol es Mercurio, pero estamos equivocados; hay otro cuerpo más cerca aún del Sol, se llama 2002 VE68, un cuerpo celeste que va a su aire y es el que más se acerca al Sol.
 
Durante algún tiempo se creyó que había un pequeño planeta más próximo al Sol que Mercurio, y le llamaron Vulcano. También se creyó que Venus tenía un pequeño satélite al que incluso llegaron a bautizar con el nombre de Neith o que incluso podría tratarse de un satélite de Mercurio... Pero resultó que ni unos ni otros tenían razón, aunque algo de cierto hubiera en todos esos casos.
 
Existe, en efecto, un pequeño asteroide rocoso, de tan solo 200 metros de diámetro, al que se denomina 2002 VE68 y viene a suplir esas creencias: Su órbita alrededor del Sol dura 224 días y está muy próxima a la de Venus, sin embargo en algunos momentos queda más cerca del Sol que el propio Mercurio. Por consiguiente podemos considerar que este pequeño cuerpo es el que orbita (aunque sólo sea parcialmente), más cerca del Sol que ningún otro en nuestro sistema solar; más cerca aún que Mercurio.
 

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jueves, 30 de junio de 2022

La luz en los planetas

(AZprensa) Un aspecto interesante a considerar es la cantidad de luz que recibe cada planeta. ¿Cómo veríamos si estuviésemos en cada uno de esos planteas? ¿Habría luz suficiente para distinguir lo que nos rodea? La medida que nos indica la luminosidad de cualquier objeto es el albedo, el cual es el porcentaje de radiación solar que refleja cualquier superficie. Una superficie clara como la nieve tiene un albedo muy alto (0,8 siendo 1,0 el máximo) y una superficie oscura como la ceniza volcánica tiene un albedo bajo (0,7 en este caso).

Aparte del albedo habría que considerar también la atmósfera, su densidad y composición, la cual hace que la luminosidad del planeta o satélite en cuestión se potencie o no. Un planeta con atmósfera tendrá más luminosidad que uno sin ella; en el primero –además- la luz estará más uniformemente repartida (como sucede en la Tierra) con una amplia variedad de intensidades y matices. Por el contrario en un cuerpo celeste sin atmósfera (o apenas sin atmósfera, como es , por ejemplo, la Luna) la luminosidad será menor y dependerá en exclusiva de la composición de su superficie; y en ese cuerpo además, las zonas que no reciban directamente la luz del sol estarán en completa oscuridad. En un planeta con atmósfera, el cielo se verá de color, de un color que dependerá según sea la composición de su atmósfera; por el contrario, en un planeta sin atmósfera, el cielo ser verá completamente negro, será un completo conjunto de contrastes de luz (allá donde ilumine el Sol) y negrura (allá donde la luz del Sol no llegue). Por consiguiente, la distancia a la que cada planeta o satélite se encuentre del Sol será un factor importante para comprender qué cantidad de luz hay en el mismo, pero no el único factor. 


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viernes, 27 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Plutón

(AZprensa) A pesar de su enorme distancia al Sol (es el último de los planetas de nuestro sistema solar) Plutón es ahora un gran conocido gracias a las fotografías y los datos (muchos de los cuales aún están por descifrar) que ha aportado la sonda New Horizons. Gracias a esto disponemos de imágenes reales de su superficie tomadas desde el espacio, aunque la NASA se haya empeñado –una vez más- en mostrarlas sólo en blanco y negro (a excepción de un contraluz donde se aprecia el color azul de su atmósfera) según se aprecia en la doble fotografía que adjuntamos.


Plutón tiene una atmósfera mayor de lo que se pensaba (lo que ayuda a que haya más luz que la que por lógica cabría esperar), y además su superficie helada refleja la luz del sol contribuyendo a una mejor visibilidad. Como su órbita es muy excéntrica, está claro que las diferencias en la luminosidad han de ser muy variables según el lugar en donde se encuentre el planeta así como la hora del día, pero para que nos hagamos una idea, la NASA nos ha dado una regla muy sencilla: sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor en el campo unos minutos antes del amanecer, es decir, antes de que el sol asome por el horizonte. Esa es la luz que veríamos si estuviéramos sobre la superficie de Plutón un buen día de verano a mediodía.

Ahora que ya tenemos muchas fotografías de su superficie, podemos comprobar cómo las ilustraciones que había realizado Ron Miller se asemejan mucho a la realidad. Como ejemplo, esta recreación del Sol visto desde la superficie de Plutón.

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jueves, 26 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Neptuno

(AZprensa) Neptuno, el más alejado de los grandes planetas gaseosos que componen nuestro sistema solar, se encuentra a una distancia media de 4.500 millones de kilómetros del Sol, tanta, que nuestro astro sólo es un simple punto de luz –como cualquier otra estrella- en el cielo nocturno, si bien brilla con más intensidad que aquellas; por otra parte, al tratarse de un planeta gaseoso, la atmósfera de Neptuno hace que la luz solar sea mayor de lo que correspondería a tan gran distancia.

Esto es en el supuesto de que pudiéramos poner el pie en Neptuno, cosa imposible no ya por la distancia sino porque se cree que no tiene núcleo sólido, y para colmo la temperatura media es de –218ºC y su atmósfera presenta grandes cambios debido a los fuertes vientos. No es, pues, un lugar adecuado para contemplar el Sol, por eso el ilustrador Ron Miller ha elegido su satélite Tritón como emplazamiento para tener una hipotética vista del Sol y, en primer término, de su planeta Neptuno.

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miércoles, 25 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Urano

(AZprensa) Desde Urano el Sol no es mas que una estrella algo más luminosa y un poquito mayor que las demás. Pero Urano tiene un albedo incluso mayor que el de Júpiter y Saturno, compensando así en parte su mayor lejanía; dicho albedo está en torno a 0,45 aunque Urano y Neptuno son los dos planetas menos conocidos de nuestro sistema solar.

Al igual que los demás gigantes gaseosos, Urano 
posee una densa capa de nubes que no deja vislumbrar su interior, al que tampoco podríamos acceder en el hipotético caso de viajar hasta allí. Por eso la ilustración de Ron Miller nos sitúa en su satélite Ariel, desde donde esa estrella algo mayor que las demás que es el Sol ilumina su superficie al igual que lo hace esa otra fuente de iluminación que es el propio Urano.

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martes, 24 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Saturno

(AZprensa) Si Júpiter ya está lejos del Sol, Saturno aún mucho más, tanto que nuestra estrella sólo es... una estrella más aunque un poco más grande y brillante. Para que nos hagamos una idea, esa distancia es el equivalente a nueve veces y media la distancia que hay entre la Tierra y el Sol. Pero a pesar de la distancia, la densa atmósfera de Saturno refleja la luz con más intensidad aún que nuestro propio planeta (albedo de 0,47). Pero eso es a nivel de su atmósfera porque pisar Saturno ya sería otro cantar, es decir, una misión imposible: altísimas presiones y superficie líquida sobre posiblemente un
centro rocoso.

Por esto, el ilustrador especializado en estos temas, Ron Miller, nos ha dejado suspendidos en el aire sobre las nubes del planeta (ver ilustración artística) para que desde allí contemplemos el majestuoso espectáculo: los rayos del sol se reflejan en los cristales de hielo de agua y gases que componen dicha atmósfera, provocando ilusiones ópticas tales como soles falsos y brillantes areolas.

De la brillante luz que emite Saturno se benefician también sus satélites, que cuentan así con dos fuentes de emisión lumínica, el pequeño y lejano Sol (ver ilustración) y el brillante y espectacular Saturno.

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lunes, 23 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Júpiter

(AZprensa) Tenemos muchas fotografías de Júpiter y podemos ver cómo es la capa de nubes que cubre por completo a este planeta gaseoso... pero no podemos ver lo que hay debajo de esas nubes... ni podríamos posarnos en dicho planeta ya que según parece no tiene suelo sólido sino que es líquido, aparte –claro está- de las enormes presiones imposibles de soportar que se dan bajo esas capas de nubes.

Por eso, para continuar con esta serie de artículos diarios sobre cómo se ve el Sol desde los distintos planetas que componen nuestro sistema solar, vamos a abordar también este otro tipo de planetas en donde nos resultaría imposible posarnos sobre su superficie. Ya que no podemos pisar Júpiter, nos posamos hipotéticamente en uno de sus satélites, Europa, gracias a la habilidad basada en conocimientos científicos del ilustrados Ron Miller.

Desde Júpiter y sus satélites, el Sol se ve como un pequeño punto luminoso –mayor que cualquier otra estrella, por supuesto- pero lejos de cómo lo vemos desde Marte, Tierra, Venus y no digamos ya Mercurio. En la ilustración de arriba, ese punto luminoso deja de estar tapado por Júpiter para iluminando poco a poco la superficie de Europa. 

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domingo, 22 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Ceres

(AZprensa) Hasta llegar a Marte el Sol es perfectamente visible e ilumina con claridad los planetas que llamaos interiores (Mercurio, Venus, Tierra y Marte), pero luego llegamos a los llamados planetas exteriores (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón) y el Sol sólo es un pequeño punto luminoso en el cielo.

Entre los planetas interiores y los exteriores lo que hay es un cinturón de asteroides (restos quizás de un planeta que no llegó a formarse) y el cuerpo celeste más grande que hay en dicho cinturón es Ceres. Este planeta enano lo estamos conociendo ahora gracias a los datos de la sonda Dawn y se muestra como un mundo rocoso, en donde también hay hielo y vapor de agua. Nos dan para él un albedo de 0,09 pero la NASA no ha querido mostrar imágenes en color de Ceres y todas las que ha hecho públicas (como la primera que ofrecemos) son en blanco y negro.

Ceres marca, pues, la frontera entre los planetas cercanos y los lejanos. En esta otra imagen, una reproducción artística, podemos hacernos una idea de cómo se vería el Sol desde Ceres: un pequeño punto algo menor que la Luna pero bastante más luminoso.

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sábado, 21 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Marte

(AZprensa) Para tener una idea clara de cómo es la luz del día en Marte no tenemos que recurrir a hipotéticas ilustraciones sino que disponemos de imágenes reales enviadas por las diferentes sondas que se han posado en su superficie y la han recorrido(y lo siguen haciendo) enviando múltiples fotografías.

Marte es el planeta más parecido a la Tierra y desde allí el Sol se ve casi a mitad de tamaño que desde la Tierra, pero el suficiente para que podamos disfrutar de una agradable luz solar. Aunque se nos dice que su albedo es de 0,15 (bastante inferior al de la Tierra que es de 0,3 a 0,4) la realidad es que todo depende del lugar en el que estemos, y teniendo en cuenta la presencia de hielo en muchos lugares y lo más o menos polvoriento que sean dichos lugares, la visibilidad puede variar y ser mucho mejor de lo que cabría esperar.

Por otra parte, sobre Marte siempre nos han mentido, haciéndonos creer que era el “planeta rojo” y que allí tanto el suelo como el color del cielo era de color rojo. Sin embargo, desde hace unos pocos años –y sin dar explicaciones- la NASA ha ido divulgando fotos (tomadas por el robot Curiosity) en donde se ve claramente que el cielo es de color azul (ver imagen) y la superficie del planeta es igual que la que podemos ver en muchos lugares de nuestro propio planeta.

En definitiva, aunque el Sol de vea de menor tamaño que en la Tierra (abajo imagen real de una puesta de sol en Marte), la luminosidad del día es bastante parecida, sólo un poco inferior, a la que tenemos aquí en la Tierra.

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viernes, 20 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Venus

(AZprensa) Las naves soviéticas Venera consiguieron posarse en la superficie de Venus y transmitir algunas fotografías (ver doble imagen a la izquierda, tomada en el año 1981) lo cual nos da una pequeña idea de la luminosidad del día en este planeta. Sin embargo, poca información más hay al respecto, ni podríamos ver el Sol desde su superficie, porque una densa capa de nubes cubre de forma permanente este planeta, creando además un efecto invernadero que lo convierte en el más caliente de nuestro sistema solar, y eso que está más lejos del Sol que Mercurio.


El albedo (el de sus nubes, que es lo único visible desde el exterior, ya que no se ha podido determinar el de su superficie) es de 0,65 y el dibujante especializado en estos temas, Ron Miller, ha hecho una representación artística (abajo) de cómo veríamos el día desde la superficie de Venus.
 
Luz no nos iba a faltar, a pesar de las nubes, aunque el ambiente nos iba a resultar un tanto... sofocante. Sin olvidar que a nivel de suelo hay que soportar una presión atmosférica equivalente a la que se experimenta en nuestro planeta a 900 metros bajo el mar.
 
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jueves, 19 de mayo de 2022

Así se ve el Sol desde Mercurio

(AZprensa) Nadie se ha posado aún sobre Mercurio, el planeta de nuestro sistema solar que está más cercano al Sol, por lo que no podemos saber con exactitud cómo se vería el Sol desde allí. Sí sabemos en cambio, que su albedo es de 0,1 (bastante oscuro) aunque su enorme proximidad al Sol y su tenue atmósfera, hacen que la luz sea cegadora. Esta representación artística nos muestra cuál sería el tamaño al que veríamos el Sol si estuviéramos posados en su superficie.
 
Las gafas de sol serían necesarias... al igual que un buen traje aislante de las extremas temperaturas.
 
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