miércoles, 12 de agosto de 2015

Dependencia y desconfianza con la industria farmacéutica

(Diario El Inefable) El Centro Andaluz de Información del Medicamento (Cadime) es una institución de referencia para la formación de los profesionales sanitarios andaluces. La capacidad que tiene este centro para difundir información o para tomar posición en materia relacionada con los medicamentos, fundamentalmente aquellos de nueva aparición, ha hecho posible que desde su creación en 1982 se hayan producido más de 20.000 consultas, la mayor parte de ellas provenientes del farmacéutico en primer lugar y del médico en segundo lugar.

José María Recalde ha sido director de este centro y al preguntarle por qué cree que los médicos y farmacéuticos se dirigen al Cadime para solucionar una duda respecto a un medicamento en vez de hacerlo al laboratorio fabricante, opina que “creo que la principal fuente de información de los profesionales es la industria farmacéutica y así lo dicen los estudios y nuestra experiencia. Cuando se accede a nosotros es porque se piensa que nuestras fuentes de información van a ser más completas, o porque se consultan determinados aspectos en los cuales se tiene cierta duda que la información de la industria no sea suficientemente completa. Me estoy refiriendo en concreto a temas de seguridad de los medicamentos, que suponen una parte importante de las consultas que se formulan al Cadime”.

Así las cosas, ¿existe desconfianza entre el Cadime y la industria farmacéutica? Recalde comenta que “no se debe contemplar en absoluto como un enfrentamiento con la industria farmacéutica. Somos vendedores de la información generada mayormente por la industria, porque es el promotor de la inmensa mayoría de los estudios que se desarrollan sobre medicamentos y lo único que intentamos es que esta información llegue adecuadamente y con un análisis crítico de la evidencia, señalando generalmente aquellos aspectos para los cuales tenemos más seguridad o más información que pueda mejorar la práctica de los profesionales”.

La epigenética explica la respuesta individual ante la enfermedad

(Diario El Inefable) No hace mucho tiempo la epigenética era considerada como una “materia oscura” en la biología celular, y más aún en la investigación del cáncer. Sin embargo hoy día los investigadores se han lanzado de lleno a su estudio. Esto se debe, en opinión de Manel Esteller, experto en epigenética, a dos hechos: la revolución tecnológica y su reconocimiento por parte de la comunidad médica.

Esteller comenta que ya existen formas de detectar el cáncer basadas en la metilación del ADN, pero además la epigenética tiene aplicaciones en otras áreas como neurología, cardiovascular o biología. Esta disciplina, se ha mostrado muy útil para explicar diferencias entre individuos. Esteller ha constatado que los gemelos, por ejemplo, tienen el mismo genoma pero difieren en su epigenoma. Esto podría determinar que uno desarrolle alguna enfermedad, como por ejemplo la esquizofrenia, y el otro no. “No se debe a su ADN sino a factores ambientales, subraya este investigador.

Pero ¿cómo interacciona el ambiente con las células? La respuesta está en la epigenética. Tabaco, alcohol, dieta o contaminación hacen que el ADN cambie poco a poco.

En el año 2006 Manel Esteller recibió el “Carcinogenesis Award”, el premio al mejor investigador del cáncer menor de 40 años. A ello contribuyó su descubrimiento de un mecanismo celular capaz de generar el cáncer. Según explica, “hay genes ‘buenos’ cuya expresión se pierde en cáncer... y esto se produce porque estos genes que estaban enrollados se desenrollan en el ADN como consecuencia de la modificación de las histonas”.

La metilación del ADN es el cambio epigenético más frecuente e importante en los tumores. La comparación de patrones de metilación de ADN característicos del cuadro patológico y del estado sano permite identificar la enfermedad de una forma muy precisa. Ante el hecho de que una persona pueda heredar una mutación en un gen que da lugar a la aparición del tumor a los 35 años mientras que otra persona con la misma mutación no lo desarrolla hasta los 70 años, la razón estriba en que hay muchos factores que pueden intervenir, pero sobre todo –según este experto- una epigenética diferente entre ambos que hace que la mutación sea mucho más activa en una persona que en otra.

martes, 11 de agosto de 2015

El mundo cambia... el periodismo también

(Diario El Inefable) Los tradicionales periódicos impresos en papel son una especie en vías de extinción; la prueba más palpable de ello es comprobar cómo los menores de 40 años pasan olímpicamente de ellos. Sin embargo eso no quiere decir que los nuevas generaciones no quieran estar informadas, sino todo lo contrario: quieren estar informadas al instante.

Esto significa que si compran un periódico de papel sólo tendrán la posibilidad de leer las noticias que sucedieron ayer, esto es, repasar la historia reciente. Para conocer la actualidad (lo que está sucediendo en este mismo instante) utilizan las nuevas generaciones de teléfonos móviles. Esto les permite conectarse con el mundo y con otras personas en cualquier momento y en cualquier lugar e interactuar con todos ellos en tiempo real.

El que fuera uno de los fundadores del diario “El Mundo”, Pedro J. Ramírez, así lo ha entendido, y va a lanzar después del verano un nuevo diario que se llamará “El Español”, pero este diario sólo será digital, sin versión papel. Y es que los tiempos cambian y el que no se adapta a los cambios desaparece... así nos lo ha demostrado la evolución.

Una app para investigar y jugar al mismo tiempo

(Diario El Inefable) La aplicación “Science in your mobile”, creada por Ibercivis, incluye cuatro juegos de ciencia que, al mismo tiempo, permiten ayudar a la investigación. Detectar manchas solares, analizar células tumorales, trazar el camino semántico más corto entre dos palabras y realizar mediciones con todos los sensores del móvil. Estas son las actividades para acercarse a la ciencia y colaborar con proyectos de investigación que ofrece esta aplicación para dispositivos móviles desarrollada por el del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza en colaboración con la Fundación Ibercivis, de la que forma parte el CSIC.
Disponible de forma gratuita en GooglePlay (Android) y App Store (iOS), ‘Science in your mobile’ está destinada a público de todas las edades. Estos son los cuatro juegos que ofrece:

- Mobilab: con esta aplicación, los usuarios podrán entrar en las tripas de su dispositivo para obtener mediciones con todos los sensores que posee.
- Mind Paths: el objetivo de este juego es determinar la distancia entre palabras según el análisis conceptual que cada persona hace de ellas. Entre dos términos dados, los usuarios deberán trazar el camino de palabras asociadas que llegue más rápido de una a la otra.
- Cell Spotting: observar imágenes reales de un cultivo celular puede servir para arrojar luz sobre los mecanismos de muerte celular que intervienen en el desarrollo y detención de ciertos tumores. En esta actividad, los usuarios deberán examinar imágenes obtenidas con un microscopio de fluorescencia invertida en las instalaciones del BIFI.

- Sun4All: los usuarios deben analizar manchas de imágenes solares, obtenidas por el Observatorio Astronómico de la Universidad de Coimbra (Portugal), para ayudar a comprender la actividad y el ciclo del sol. Hay más de 30.000 imágenes esperando a ser estudiadas.

lunes, 10 de agosto de 2015

Hoy comerán lechuga en el espacio

(Diario El Inefable) Los astronautas de la Estación Espacial van a comer hoy lunes un alimento cultivado por ellos mismos en el espacio, concretamente lechuga, pero a esa simple lechuga seguirán en estos próximos días otros muchos vegetales y hortalizas.

La NASA ha desarrollado un programa para cultivar alimentos en el espacio, algo imprescindible de cara a futuros viajes a otros planetas pero también necesario en estancias prolongadas en la estación espacial no sólo por consideraciones alimenticias sino también psicológicas.

Como en el espacio no se pueden lavar las verduras bajo el grifo, como en la Tierra, lo que hacen antes de comerlas es limpiarlas con toallitas de ácido cítrico. Además una pequeña porción de lo que comen la congelan y guardan para que después sea analizada en la Tierra.

Existe evidencia que apoya los alimentos frescos, como tomates, arándanos y lechuga roja son una buena fuente de antioxidantes. Tener alimentos frescos como estos disponibles en el espacio podrían tener un impacto positivo tanto fisiológico como psicológico y adenás también podrían proporcionar cierta protección contra la radiación en el espacio.

Por otra parte, este sistema de cultivo puede tener igualmente implicaciones para la mejora de la producción de alimentos en la Tierra y muchas de las lecciones que la NASA está aprendiendo con estos vegetales en la Estación Espacial podrían aplicarse para mejorar los cultivos en nuestro planeta.