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martes, 30 de junio de 2026

¿Deben creer los niños en los Reyes Magos? El valor de la verdad frente a la ilusión razonable

(AZprensa)
A nadie —ni siquiera a los niños, ni a los ingenuos, ni a los moribundos, ni a quienes sufren el desengaño de la traición—, a absolutamente nadie se le debe mentir ni conducir nunca a equívoco. La verdad debería erigirse siempre como la premisa fundamental y el pilar innegociable de nuestras vidas. Una verdad, eso sí, que no se lance como un arma arrojadiza, sino que sea dicha desde el amor, la ternura y la más profunda delicadeza. Es probable que, al principio, este ejercicio de honestidad radical resulte chocante para una sociedad acostumbrada al disimulo; sin embargo, a poco que lo intentemos, todos acabaremos agradeciendo vivir en un entorno libre de ficciones impuestas.
 
Hecha esta necesaria introducción, queda clara mi postura: considero que no se debe engañar a los niños con la fantasía mágica de los Reyes Magos. Ahora bien, sostener esto no significa, ni muchísimo menos, que deba abolirse la Navidad o que tengamos que renunciar a conmemorar aquella hermosa visita histórica en la que se entregaron presentes al recién nacido. Podemos repetir exactamente el mismo rito del regalo, pero desde la transparencia.
 
La ilusión de un hijo no se pierde por conocer la realidad. Al niño siempre, por definición, le harán una ilusión inmensa los regalos. Seguirá escribiendo su carta con entusiasmo, pero ya no será una lista interminable, imposible y desmedida —a la que inevitablemente sigue la frustración o la desilusión al no verla cumplida—, sino una carta «razonable» y consciente, redactada en función de cómo perciba el presupuesto y el nivel de vida real de su propia familia.
 
Esos obsequios, adquiridos con el esfuerzo de los padres y guardados con esmero, seguirán estando ocultos a los ojos de los pequeños hasta la mañana del 6 de enero. Ese día, por fin, descubrirán las sorpresas, exactamente de la misma manera en que cualquiera compra un regalo de cumpleaños para un ser querido y lo mantiene en secreto hasta la fecha señalada. El misterio del paquete cerrado y la emoción del descubrimiento permanecen intactos.
 
Con este proceder constructivo y sincero, se conseguirían cinco beneficios fundamentales para el desarrollo de los más jóvenes:
 
1.- Educar en el valor de la verdad: Se cimenta la confianza familiar sobre una base sólida, demostrándoles desde la infancia que la honestidad es el camino idóneo.
 
2.- Evitar la desilusión del engaño: Les ahorramos el inevitable y a menudo doloroso instante en el que, tarde o temprano, descubren por terceros que han sido objeto de un secreto colectivo.
 
3.- Fomentar la conciencia económica: Se les hace partícipes, de un modo maduro y natural, de las posibilidades financieras reales que tiene cada hogar, evitando caprichos desproporcionados.
 
4.- Preservar el sentido histórico: Se mantiene vivo el verdadero origen de la celebración, recordando que hace más de dos milenios nació Jesús y que la tradición nace de ese acontecimiento.
 
5.- Alimentar una espera ilusionante: Se llenan esas semanas de una sana expectativa ante la ansiada llegada del 6 de enero para desvelar el contenido de los paquetes.
 
Ya va siendo hora de empezar a cambiar muchas dinámicas sociales. La verdad lleva ya demasiado tiempo apartada de nuestras vidas públicas y privadas, oculta tras disfraces que incluso pueden ser bienintencionados como en este caso. Devolverla al corazón del hogar, especialmente durante las fechas más señaladas del año, es el mejor regalo que podemos hacerle a las generaciones del futuro.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

jueves, 25 de diciembre de 2025

¿En qué idioma felicitas la Navidad?

(AZprensa) Al llegar estas fechas, todos solemos felicitar la Navidad; antes lo hacíamos enviando por correo tarjetas navideñas y ahora lo hacemos por WhatsApp. En cuanto al texto solemos elegir nuestro propio idioma y, en muchos casos, añadimos algún otro idioma para que se vea que somos “políglotas”. Pero como esto de los idiomas se ha convertido en un atorre de Babel (hasta los políticos españoles, que hablan entre ellos todos en español, resulta que cuando se reúnen, exigen un pinganillo y un servicio de traducción para hablar a los demás en el idioma de su región), voy a recomendar este año que no utilicemos ninguna palabra para felicitarnos, sino que utilicemos el idioma universal de los gestos y la palabra universal del cariño y los buenos deseos: el abrazo.
 
Esta Navidad por tanto lo que os deseo es… un abrazo. 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Pon un árbol de Navidad… ¡en tu Belén!

(AZprensa) En estas fechas, miles de hogares españoles desempolvan cajas con figuras de barro, musgo artificial y ríos de papel de aluminio para montar el tradicional portal de Belén. Sin embargo, una tendencia creciente apunta a que el árbol de Navidad, de origen germánico y popularizado por influencias anglosajonas, está ganando terreno. Según datos recientes de plataformas como AliExpress, el 53% de los españoles prefiere el árbol como elemento principal de decoración navideña, frente al 23% que opta por el Belén. ¿Es esto una "invasión" cultural que amenaza una de nuestras tradiciones más arraigadas? Más allá de la fe religiosa, el Belén es un pilar de nuestra identidad cultural, un ritual familiar que merece ser preservado en todos los hogares.
 
Orígenes humildes y profundos
 
La tradición del Belén no nació en España, pero aquí encontró su expresión más rica y popular. Todo comenzó en la Nochebuena de 1223, cuando San Francisco de Asís, recién regresado de Tierra Santa, organizó en la gruta de Greccio (Italia) la primera representación viviente del nacimiento de Jesús. Con un pesebre real, un buey y un asno, el santo quiso hacer tangible la humildad del Dios hecho niño, lejos de los lujos palaciegos. Esta iniciativa, aprobada por el papa Honorio III, se extendió rápidamente por Europa gracias a las órdenes franciscanas.diariosur.es
 
En España, el Belén llegó en el siglo XVIII de la mano de Carlos III y su esposa María Amalia de Sajonia, influenciados por la costumbre napolitana. El rey encargó figuras a artesanos italianos, y pronto la nobleza y las iglesias lo adoptaron. Figuras como Francisco Salzillo en Murcia elevaron el belenismo a arte mayor, incorporando escenas costumbristas que reflejaban la vida cotidiana española: lavanderas, herreros, mercados... No era solo religión; era un espejo de la sociedad.
 
Más que fe: un símbolo cultural y familiar
 
Aunque el Belén tiene raíces cristianas innegables –representa la Encarnación y la pobreza del Niño Dios–, su valor trasciende lo religioso. Montar el portal es un acto colectivo: abuelos enseñan a nietos a colocar el musgo, los niños mueven a los Reyes Magos día a día hasta la Epifanía, y familias enteras crean paisajes con corcho y serrín. En regiones como Andalucía, Cataluña (con su peculiar caganer) o Murcia, el Belén es patrimonio inmaterial, con asociaciones de belenistas que lo mantienen vivo. Incluso en un contexto de secularización, muchos lo ven como tradición cultural, al igual que las Fallas, la Semana Santa o los villancicos. ¿Por qué renegar de él si amamos nuestras fiestas? Los belenes vivientes, como los de tantos pueblos españoles, atraen turistas y unen comunidades.
 
El árbol: una importación que convive, no que desplaza
 
El árbol de Navidad, por su parte, llegó más tarde: finales del siglo XIX, importado de Alemania vía nobleza (como Sofia Troubetzkoy) y popularizado por la cultura estadounidense post-II Guerra Mundial. Simboliza vida eterna y luz, pero su auge actual se debe a la y al consumismo global. En muchos hogares convive con el Belén y no necesariamente lo sustituye.
 
Sin embargo, expertos como la Federación Española de Belenistas alertan: el ritmo de vida moderno y las redes sociales favorecen lo rápido y visual, relegando el Belén, que requiere tiempo y dedicación. Pero precisamente por eso merece defenderse: en un mundo acelerado, montar el portal es un momento de pausa, de transmisión generacional. Una llamada a recuperar lo nuestro. No se trata de rechazar el árbol –muchas familias lo combinan–, sino de no abandonar el Belén. Es nuestra seña de identidad, un legado de siglos que une fe, arte y familia. Este año, ¿por qué no recuperar el ritual? Coloca las figuras, cuenta la historia a los más pequeños y mantén viva una tradición que, más allá de creencias, nos define como españoles. Porque la Navidad no solo es luces y regalos: es también ese pequeño mundo de barro y musgo que nos recuerda de dónde venimos.
 

Novelas escogidas
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lunes, 22 de diciembre de 2025

El Gordo en titulares de prensa

(AZprensa) Hoy 22 de diciembre es el día tan esperado del sorteo de Navidad de la Lotería Nacional, cuyo primer premio es conocido como “El gordo”. 
Todos los medios de comunicación darán informaciones sobre cuáles han sido los números premiados y sobre sus ganadores. 
Podrás leer cientos de titulares en todos los diarios, pero seguro que no vas a leer ningún titular como estos, que además llevan un premio muy especial: la sonrisa…
 
Le toca el gordo... y le devuelve un tortazo

Le toca el gordo... y le sonríe picaronamente

Le toca el gordo… y lo denuncia por agresión sexual

Le toca el gordo y no dice nada... porque es su marido

Le toca la pedrea... y le dan diez puntos de sutura

Se pega un lote... y le toca la lotería

Un décimo agraciado... las vuelve locas

El gordo de Navidad cae en una residencia de ancianos… y se rompe la cadera

El gordo cae... y se va rodando

El gordo sale a la calle... y echa a correr porque todos lo persiguen

Ingresan al gordo... para hacerle una liposucción

Los enanos del Circo Price consiguen un premio... menor

Enfermo terminal celebra el premio con cava... y se va al hoyo

Un paciente enseña a la enfermera un décimo premiado... y le suben las décimas

Va a cobrar un décimo... y se lleva una paliza como los nueve anteriores

Cae el gordo en un bar... y se emborracha

Juega a la lotería y pierde... Juega a la ruleta rusa y gana

El gordo cae en El Corte Inglés... y abren una nueva sección de tallas grandes

Le ofrecen un décimo agraciado... y lo coge por el interés

La Administración de la calle Desengaño da el premio gordo... y no se lo cree nadie
 

Novelas con corazón
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miércoles, 17 de diciembre de 2025

Los libros son un buen regalo, pero también hay que leerlos

(AZprensa) En Navidad, entre calcetines, perfumes y la enésima taza con mensaje motivacional, siempre aparece alguien que se salva del tópico: el que regala un libro. Y no es casualidad. Regalar libros es una de las costumbres más elegantes, inteligentes y duraderas que existen. Es un gesto que dice “te deseo tiempo lento, ideas nuevas y emociones profundas”, aunque lo diga sin palabras.
 
Un libro es cultura empaquetada con lazo. No caduca, no ocupa enchufes y mejora con los años. Abre puertas a mundos que no caben en una pantalla, entrena la empatía (porque te mete en la cabeza de personajes que nunca serás), fomenta la imaginación (esa facultad que se oxida si solo consumimos imágenes masticadas) y, sobre todo, acompaña. Está ahí en la mesilla cuando el mundo se pone demasiado ruidoso, en el bolso cuando el tren se retrasa, en el sofá cuando llueve un domingo entero. Leer relaja más que cualquier serie: baja el cortisol, mejora el sueño y, según estudios repetidos hasta la saciedad, retrasa el deterioro cognitivo. En resumen: es el regalo que sigue dando mucho después de que se acabe la turrón.
 
Pero aquí viene el pequeño drama nacional: en España se regalan muchísimos libros… y se leen bastante menos de los que se envuelven. Según el último barómetro del CIS, el 35 % de los españoles no lee nunca o casi nunca. Eso significa que hay miles de tomos preciosos condenados a hacer bulto en estanterías, a convertirse en pisapapeles decorativos o, peor aún, a ser re-regalados el año siguiente con la misma etiqueta de “Feliz Navidad” pegada en la primera página.
 
Regalar un libro está muy bien. Leerlo está mejor. Solo cuando abres sus páginas se activa la magia: el viaje a ciudades que no existen, la conversación silenciosa con autores que llevan décadas (o siglos) muertos, la risa inesperada en el metro, el nudo en la garganta a las tres de la madrugada. Todo eso no lo activa el gesto bonito de dejarlo debajo del árbol; lo activa el lector.
 
Así que este año, si vas a regalar libros (y ojalá lo hagas), acompaña el paquete con una promesa compartida: “Lo vamos a leer”. O, mejor aún, lee tú primero y pásalo después.
 
Y ya que estamos en época de recomendaciones, permitidme una muy personal y sincera. Si buscáis algo que enganche desde la primera línea, que mezcle emoción, humor, paisajes que casi se huelen y personajes que se quedan viviendo contigo, apuntad este nombre: Vicente Fisac. Este autor español tiene una trilogía de novelas que es pura vitamina para el alma:
“Novelas con corazón” 
“Novelas con aire nórdico” 
“Novelas escogidas”
 
Las tres están publicadas de forma independiente, se leen en una tarde o se saborean despacio, y funcionan igual de bien si quieres reír, emocionarte o simplemente desconectar del mundo un rato. Están disponibles en Amazon, tanto en papel como en Kindle, y son de esos libros que una vez terminados prestas con la advertencia “devuélvemelo, que lo quiero releer”.
 
Hagamos de estas fechas una Navidad llena de libros, sí, pero también llena de lectura. Porque los buenos libros son un regalo que permanece.



sábado, 13 de diciembre de 2025

Manual de supervivencia para el maratón navideño de comilonas

(AZprensa) ¿Te preocupa cómo llegar vivo a Reyes sin que explote tu hígado ni tu tarjeta de crédito? Diciembre ya no es un mes. Es una prueba de resistencia digna de los Navy SEALs, pero en vez de barro y granadas, el enemigo son los langostinos, el coñá 12 años y las tías que te preguntan “¿Y tú para cuándo?” mientras te rellenan la copa por tercera vez.
 
Aquí va la guía definitiva para sobrevivir a la Navidad sin morir en el intento (ni en la mesa).
 
1.- La comida de empresa (día oficial del postureo corporativo)
Lugar: restaurante pijo que nadie puede pronunciar.
Duración: de 14:30 a “¿pero esto lo paga la empresa o me lo descuentan del sueldo?”.
Estrategia de supervivencia:
Llega con la excusa preparada: “Estoy con antibiótico fuerte, solo agua con gas”. Nadie te creerá, pero reduces un 60 % las probabilidades de terminar cantando “Resistiré” encima de la mesa con el becario.
Come solo los platos que tengan nombre en francés. Suelen ser más pequeños y caros, así que nadie te juzga si repites poco.
Cuando saquen el carro de postres, di que eres intolerante a la lactosa, al gluten, al azúcar, a la alegría y a la vida en general. Funciona.
 
2.- La comida con proveedores (la del “esto va deducido, ¿no?”)
Aquí el objetivo no es comer: es hacer amigos.
El proveedor siempre pide el menú degustación de 18 pases “para compartir”. Traducción: 18 platos diminutos que te dejan igual de hambriento y con la misma sensación de culpa que si te hubieras comido un cochinillo entero.
Táctica maestra: Siéntate al lado del comercial más pelota. Él comerá el 80 % de todo “para no hacer el feo”. Tú solo asiente y di “esto está increíble” cada vez que pase un plato.
Lleva una bolsa de congelados en el maletero. Si te sobra fuerza (y fuet), robas del buffet y lo congelas. Navidad resuelta hasta febrero.
 
3.- La comida con clientes (el miedo come callando)
Aquí no se come: se representa.
Tú sonríes, dices “pues estamos cerrando un año redondo” y rezas para que el cliente no pida el reserva especial del 68 que cuesta lo mismo que tu nómina de enero.
Truco infalible: Pide siempre “lo mismo que el jefe”. Así, si la cuenta es un drama, la culpa es suya.
Lleva antiácido en el bolsillo del traje como si fueran caramelos Mentos. Te salvará la vida (y la digestión) cuando el cliente insista en brindar con orujo casero del pueblo.
 
4.- La comida de amigos (la del “esto lo pagamos a pachas… ¿o no?”)
Aquí ya nadie se corta: percebes, solomillo, gintonic de balón y después “vamos a un garito que me han dicho”.
A las 4 de la mañana estás cantando “La Macarena” en un karaoke con gente a la que juraste no volver a ver nunca más.
Supervivencia nivel experto: Propón el “pagan los que tienen pareja”. Solteros forever, gracias.
Come antes de salir de casa. Un buen plato de lentejas te hará de airbag contra los 47 brindis posteriores.
 
5.- La comida familiar (la definitiva)
Tres tías, dos abuelas, un primo que ahora es vegano “por conciencia” y tu madre diciendo “come que estás muy delgado” mientras te pone otro trozo de cordero del tamaño de una zapatilla.
Reglas de oro: Nunca, jamás, bajo ningún concepto, digas que estás lleno. Es considerado alta traición.
Lleva pantalón con goma. Es la única prenda que entiende la Navidad.
Cuando saquen el turrón, desaparece “a hacer una llamada importante”. Vuelve en 20 minutos: ya se lo habrán comido otros.
 
Bonus track: el día que coincides dos comidas el mismo día. ¡Sí! ¡Pasa!
Te toca comida de empresa a las 14:30 y cena con los del instituto a las 21:00.
Solución: hibernación estratégica. Entre una y otra te metes en el coche, te echas el asiento para atrás y duermes como un oso drogado. 90 minutos de siesta = 4 horas de vida extra.
El kit de supervivencia obligatorio: Almax de viaje (formato bolsillo)
Pantalones dos tallas más grandes “por si refresca”.
Excusa universal: “Estoy haciendo el reto de los 30 días sin alcohol… pero en enero, claro”
Tarjeta de crédito secundaria (la que no le enseñas a tu pareja)
 
Y recuerda la regla de oro de la Navidad española:
No se trata de comer bien. Se trata de sobrevivir para contarlo. Porque enero llegará, la báscula te odiará y tú prometerás “el año que viene me controlo”.
Spoiler: no lo harás. ¡Feliz comilona y próspero empacho!
 

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martes, 7 de enero de 2025

Y a ti ¿quién te ha traído los regalos de Navidad?

(AZprensa) Los personajes que traen regalos a los niños en Navidad varían significativamente de un país a otro, reflejando tradiciones culturales y religiosas distintas. Aquí hay un vistazo a algunos de los personajes navideños alrededor del mundo:

España: Antes eran los Reyes Magos el 6 de enero, pero desde hace unos años se ha añadido otra fecha de regalos, el 25 de diciembre, en que Papá Noel también entrega regalos.
 
Alemania y Austria: En algunas regiones, el Niño Jesús (Christkind) es quien trae los regalos, especialmente en la noche de Nochebuena. Sin embargo, San Nicolás también tiene un papel importante, dejando regalos el 6 de diciembre. En otros lugares, Papá Noel (Weihnachtsmann) se ha vuelto más prominente en la distribución de regalos el 25 de diciembre.
 
Rusia y países eslavos: Ded Moroz o el Abuelo de las Nieves, acompañado por su nieta Snegurochka (Doncella de la Nieve), entrega regalos durante la Nochevieja (31 de diciembre).
 
Italia: La Befana, una bruja bondadosa, es la encargada de repartir regalos el 6 de enero, el Día de la Epifanía.
 
Países Bajos: Aquí, San Nicolás (Sinterklaas) y su ayudante, Zwarte Piet, traen regalos el 5 de diciembre, la víspera de San Nicolás.
 
Finlandia: Aunque Papá Noel (Joulupukki) es conocido, también existe la tradición de la Cabra de Navidad (Joulupukki), que en su origen era una figura más aterradora pero ahora es similar a Papá Noel.
 
Grecia y Chipre: San Basilio (Ayios Vasilis) trae regalos a los niños el 1 de enero en lugar del 25 de diciembre.
 
México y muchos países latinoamericanos: Aunque Papá Noel ha ganado terreno, la tradición de los Reyes Magos el 6 de enero sigue siendo muy fuerte, especialmente en México, donde también se celebra con roscas de Reyes.
 
Islandia: Aquí, los niños esperan a los 13 Yule Lads (jólasveinar), duendes traviesos que dejan regalos o travesuras durante 13 noches antes de Navidad.
 
Noruega y Suecia: Julenissen o Jultomten, respectivamente, son gnomos o duendes que entregan regalos. En Noruega, es tradición dejarles comida como muestra de gratitud.
 
Polonia, Países Bajos y Ucrania: San Nicolás es el encargado de dejar regalos, especialmente el 6 de diciembre.
 
Japón: Aunque la Navidad no es una festividad religiosa, Hoteiosho, una figura que se asemeja a un monje budista, entrega regalos, aunque la celebración es más comercial que tradicional.
 
Este panorama muestra cómo cada cultura ha adaptado o mantenido sus tradiciones navideñas, a menudo fusionando elementos antiguos con influencias modernas o globales. La diversidad de personajes que traen alegría y regalos a los niños en Navidad es un testimonio de la rica tapicería cultural del mundo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

lunes, 6 de enero de 2025

Consumismo Navideño: Una reflexión sobre el exceso en la cultura del regalo

 
(AZprensa) La temporada navideña, con su promesa de alegría y reuniones familiares, ha evolucionado de manera significativa en las últimas décadas, especialmente en países como España. Donde antes los niños esperaban ansiosamente la llegada de los Reyes Magos el 6 de enero, ahora también se encuentran con los regalos de Papá Noel el 25 de diciembre. Este fenómeno no solo duplica la cantidad de juguetes y presentes que reciben los niños, sino que también plantea preguntas sobre el consumismo desenfrenado y sus implicaciones. Las habitaciones de los niños cada vez se parecen más a una juguetería.
 
Tradicionalmente, en España, la Epifanía o el Día de Reyes era el momento estelar para los obsequios infantiles. Sin embargo, la influencia global y la presión del mercado han introducido a Papá Noel como un nuevo actor en la escena navideña. Esta duplicación de festividades ha llevado a una inflación en el número de regalos, convirtiendo la Navidad y la Epifanía en eventos de consumo masivo. Los niños, en vez de esperar un solo momento de magia, ahora anticipan dos grandes días de recibir juguetes, lo que puede generar expectativas desmedidas y una cultura de gratificación instantánea.
 
El consumismo navideño tiene varios efectos negativos que merece la pena analizar:
 
-          Desconexión de los Valores Tradicionales: El enfoque en la cantidad de regalos puede desviar la atención de los valores tradicionales como la generosidad, el compartir y la gratitud hacia una visión más materialista de la festividad.
-          Impacto Ambiental: La producción masiva de juguetes, muchos de los cuales son de calidad cuestionable y durabilidad limitada, contribuye a un aumento en los residuos y el consumo de recursos naturales.
-          Presión Económica: Para muchas familias, la expectativa de proporcionar regalos por duplicado puede ser financieramente estresante, llevando a compras impulsivas y endeudamiento en gastos que realmente no eran necesarios.
-          Desarrollo Infantil: La sobreabundancia de regalos puede restar valor a cada uno de ellos, disminuyendo la capacidad de los niños para apreciar lo que tienen, fomentar la creatividad con menos y aprender la importancia del cuidado y la responsabilidad sobre sus posesiones.
 
Pero ¿cómo se podría conciliar la magia de la Navidad con un enfoque más consciente y menos consumista?:
 
-          Regalos de Calidad sobre Cantidad: Optar por menos regalos pero de mayor calidad o valor educativo puede ser más beneficioso a largo plazo.
-          Experiencias en Lugar de Objetos: Fomentar la idea de que los regalos también pueden ser experiencias, como salidas familiares, actividades culturales o tiempo de calidad juntos.
-          Reciclaje y Reutilización: Promover la donación de juguetes usados, sobre todo teniendo en cuenta que hay muchas familias en el umbral de la pobreza que no se pueden permitir esos gastos.
-          Retorno a las Tradiciones: Reforzar las costumbres locales, como la original celebración de los Reyes Magos, puede ayudar a mantener la singularidad cultural y reducir la influencia de globalización comercial.
 
Ciertamente es difícil desligarse de esta cultura consumista que nos invade, pero esta exageración que se ha implantado en España con el doble número de regalos debería ser un buen punto para reflexionar. Porque si lo más bonito de los niños al recibir sus juguetes de Navidad es la ilusión, resulta que el derroche y exceso a la hora de colmarlo de regalos, resulta que les quita la ilusión.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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miércoles, 25 de diciembre de 2024

La celebración de la Navidad a lo largo de los siglos

(AZprensa) La Navidad, que conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, tiene sus orígenes en la cristiandad temprana. La primera documentación de la celebración del 25 de diciembre como el día de Navidad se remonta al año 336 d.C., durante el reinado de Constantino el Grande. Sin embargo, la elección de esta fecha no está basada directamente en la Biblia, ya que no se menciona una fecha específica para el nacimiento de Jesús. Hay teorías que sugieren que se eligió esta fecha para cristianizar las festividades paganas existentes, como Saturnalia y el festival romano del Sol Invictus, ambos celebrados en diciembre.
 
Edad Media.- Durante la Edad Media, la Navidad tomó un carácter más religioso y comunitario. Las iglesias organizaban misas, y las aldeas se reunían para celebrar con banquetes, canciones y obras de teatro religioso, conocidas como "misterios" o "misterios navideños". En esta época, el concepto de "Doce Días de Navidad" se consolidó, comenzando el 25 de diciembre y terminando con la Epifanía el 6 de enero.
 
Renacimiento y Reforma.- Con el Renacimiento, la Navidad comenzó a adoptar elementos más seculares, aunque en algunas regiones, especialmente en Inglaterra y Escocia, la Reforma Protestante llevó a la prohibición de las celebraciones navideñas durante un tiempo, considerándolas como prácticas paganas o papistas. Sin embargo, en países católicos, la tradición continuó y se enriqueció con la introducción del árbol de Navidad por parte de los alemanes, aunque esta costumbre no se generalizó hasta el siglo XIX.
 
Siglo XIX y la Era Victoriana.- El siglo XIX, particularmente la Era Victoriana, fue crucial para la modernización de la Navidad. Charles Dickens con su novela "Cuento de Navidad" en 1843 influyó enormemente en cómo se percibe la celebración, enfatizando los valores de familia, caridad y benevolencia. El árbol de Navidad se popularizó en el Reino Unido y luego en los Estados Unidos, gracias a la influencia de la familia real británica y las ilustraciones en periódicos. También durante este siglo, Santa Claus comenzó a tomar la forma moderna que conocemos, gracias a ilustraciones y poemas como "A Visit from St. Nicholas" (más conocido como "'Twas the Night Before Christmas").
 
Siglo XX y XXI.- El siglo XX vio la comercialización de la Navidad, con la publicidad y el mercado impulsando la venta de regalos y decoraciones. La Segunda Guerra Mundial y las subsecuentes épocas de paz y prosperidad dieron a la celebración un carácter más global y universal, con tradiciones que se adaptaban a diversas culturas y religiones. La tecnología ha permitido que la Navidad se celebre con luces y decoraciones cada vez más elaboradas, y la comunicación global ha difundido tradiciones de una parte del mundo a otra.
 
Actualidad.- Hoy en día, la Navidad es una mezcla de tradiciones religiosas y seculares, celebrada por cristianos y no cristianos por igual, con foco en la familia, la amistad, la generosidad y la reflexión personal. Las celebraciones varían enormemente según el país, con cada cultura aportando su propio sabor a la festividad. Mientras que algunas regiones mantienen las tradiciones religiosas con misas y procesiones, otras se centran más en aspectos culturales como las comidas especiales, intercambio de regalos, y eventos comunitarios.
 
La evolución de la Navidad a lo largo de los siglos demuestra no solo la adaptabilidad de esta celebración a diferentes contextos culturales y sociales, sino también su capacidad para unir a las personas en un espíritu de paz y buena voluntad.
 

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domingo, 22 de diciembre de 2024

Si te ha tocado el Gordo… ¡denúncialo!

(AZprensa) Hoy se ha celebrado el sorteo extraordinario de Navidad, cuyo principal premio se conoce como “el gordo”. Mucha gente se habrá puesto contenta al comprobar que le ha tocado “el gordo”, pero otra… no tanto.
 
Así que vamos a esbozar una sonrisa con estos titulares de noticias que nunca verás publicados:
 
“Le toca el gordo a una feminista… y ahora la tía no protesta”
 
Y mientras unos… “Denuncian al gordo por acoso sexual y él se defiende diciendo que todos se le acercan pidiendo que les toque”
 
Hay otros que… “Le toca el gordo... y le pega un puñetazo”
 
Y es que el gordo siempre nos depara sorpresas…
 
“El gordo de Navidad cae en un servicio de urgencias... y lo ingresan”
 
“El gordo cae... y se va rodando”
 
“El gordo cae en una clínica de adelgazamiento… y le hacen una liposucción”
 
“Le toca la pedrea... y le dan diez puntos de sutura”
 
“A un gay le toca el gordo... y le sonríe picaronamente”
 
“Los enanos del Circo Price consiguen un premio... menor”
 
“A un décimo premiado... le suben las décimas”
 
“Le toca la lotería… y se pega un lote”
 
“Le toca el gordo... y le llama maricón”
 
“Un enfermo terminal celebra el premio con cava... y se va al hoyo”
 
“Un décimo agraciado... las vuelve locas”
 
“El gordo no se tarve a salir a la calle… porque todos van a por él”
 
“Va a cobrar un décimo... y le dan una paliza como a los nueve anteriores”
 
“Cae el gordo en un bar... y se emborracha”
 
“El gordo cae mal... y se rompe una pierna”
 
“Juega a la lotería y pierde... Juega a la ruleta rusa y gana”
 
“El gordo cae en El Corte Inglés... y abren una nueva sección de tallas grandes”
 
“Le toca el gordo y no dice nada... porque es su marido”
 
“Le ofrecen un décimo agraciado... y lo coge por interés”
 
“La Administración de la calle Desengaño da el premio gordo... y no se lo creen”
 
Y… “El gordo acaba en ocho... y se comen un bizcocho”, pero como este año ha acabado en “cero” se quedan sin consuelo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac

Y si no te ha tocado la lotería… ¡tómate esta medicina!:
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domingo, 24 de diciembre de 2023

Villancicos: El culpable es el letrista

(AZprensa) Al llegar estas fiestas muchos cantan villancicos y todos escuchamos esas mismas canciones por radio, televisión y cada vez que salimos a la calle y paseamos en un centro comercial, por un mercadillo navideño o en lo que ahora se ha puesto tan de moda que son los espectáculos de luces y atracciones de feria con luces navideñas. Pero ¿alguna vez te has fijado en lo que se dice en los villancicos? Aquí te lo vamos a desvelar y si hay que señalar a algún culpable, no hay duda, el culpable es el letrista.
 
En los siguientes enlaces puedes acceder al análisis de la letra de algunos de los villancicos más famosos y es que… ¡no se salva ni uno! Cuando el letrista escribió la letra de esos villancicos debía estar borracho o drogado, porque si no, no se entiende tanto disparate. Tú mismo lo puedes comprobar, pincha en cualquiera de estos enlaces y verás…
 
Detrás del villancico “Hacia Belén va una burra”: https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-hacia-belen-va.html
 
Detrás del villancico “Los peces en el río”:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-los-peces-en-el.html
 
Detrás del villancico “Arre, burro, arre”:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-arre-burro-arre_19.html
 
Detrás del villancico “El tamborilero”:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-el-tamborilero.html
 
Detrás del villancico “Los pastores”:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-los-pastores_23.html
 
Detrás del villancico “Campana sobre campana”:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2018/12/detras-del-villancico-campana-sobre.html
 
¿Quién está en el portal de Belén?:
https://palabrasinefables.blogspot.com/2010/12/portal-de-belen-o-camarote-de-los-marx.html
 

Existe una medicina que lo cura todo, que no tiene efectos secundarios y que se puede conseguir gratis: ¡El humor! (el buen humor, se entiende, no el de perros)
“Humormicina”: https://amzn.to/3rSbaZy

sábado, 23 de diciembre de 2023

Lo que hay que desear en Navidad

(AZprensa) Al llegar estas fechas todo el mundo se lanza como loco a felicitar la Navidad. En realidad no saben ni siquiera qué es lo que felicitan… la verdad es que a la velocidad con que teclean e intercambian whatsapp poco tiempo hay para pensar. ¿Pensar? Ummm ¿qué será eso?
 
El mundo que conocíamos ha terminado. Estamos al comienzo de una nueva era que llaman “El Nuevo Orden Mundial” (“Agenda 2030” y “Agenda 2050”). Se acabó la libertad. No sólo nos dicen lo que tenemos que hacer; también nos dicen lo que tenemos que pensar. Los poderes políticos y económicos que dirigen el mundo han perdido la vergüenza y ya no disimulan. Políticos y Reyes muestran sin pudor el pin de la “Agenda 2030” en la solapa de su chaqueta. A través de la televisión y de las manipuladas redes sociales nos lavan el cerebro para implantar el “pensamiento único” y silencian, ridiculizan o persiguen a aquellos que piensan y actúan de forma diferente. ¿Es esto un “mundo feliz”? ¿Hay algo que celebrar?
 
Por eso, al llegar estas fechas sólo puedo desearte tres cosas:

1.- Resignación para aguantar lo que se nos ha venido encima.
2.- Fortaleza de espíritu para que puedas seguir pensando por ti mismo.
3.- Y una muerte, lo más pronto posible, para que puedas recuperar de nuevo la libertad y la felicidad.
 
De todas formas, si sonríes, todo será más llevadero. Como ejemplo aquí te dejo un “cuento” de Navidad:
https://azpressnews.blogspot.com/2019/12/cuento-de-navidad-para-una-feliz-idem.html
 
Fotografía.- Un invierno en Laponia. Autor: Vicente Fisac.

“Biblioteca Fisac”: https://amzn.to/3sOO1Yq

domingo, 26 de noviembre de 2023

Este cuadro sólo podrás verlo en los décimos de Lotería

(AZprensa) El cuadro que ilustra este año los décimos de la Lotería de Navidad está en el Museo de El Prado (Madrid) pero, aunque vayas a él, no podrás verlo porque lo tienen guardado, lejos de la vista del público.
 
Por otra parte, cuando leas quién es su autor te estarán engañando, porque el que figura como autor no es su autor. ¿Cómo es esto?
 
El cuadro en cuestión se titula “La Natividad”, del año 1470, y figura como autor “Maestro de Sopetrán”. ¿Y quién era ese maestro? Pues no se sabe, porque el cuadro en realidad hay que catalogarlo como anónimo: No se sabe quién lo pintó. Lo único que se sabe (o se sospecha) es que es uno de los primeros cuadros de pintura flamenca del siglo XV en España. Y si le han dado esa autoría, es porque antes de pasar al Museo de El Prado, en 1934, el cuadro estaba en el monasterio benedictino de Sopetrán. Y ¿qué es Sopetrán? Pues así se llama el monasterio pero no hay tal pueblo de Sopetrán, sino que está situado al lado del pueblo de Torre del Burgo… y para colmo, tampoco pertenece a Torre del Burgo, sino al término municipal de Hita (Guadalajara, España).
 
Como ves, no todo es lo que parece. Un cuadro del museo de El Prado que no se expone al público y sólo puedes ver en los billetes de Lotería de Navidad; un autor que no se sabe quién es pero le han puesto algo así como un nombre genérico; y un emplazamiento que tampoco se tiene muy claro cuál es.
 
Lo mejor que puedes hacer –y este es un buen consejo que te doy- es comprar Lotería de Navidad, porque quién sabe si entre tanto desvarío no estará llamando la suerte a tu puerta. Ya lo dice el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”.
 

Descifran el código oculto que escondía la mítica serie de televisión de los 80 “Falcon Crest”…
“La Biblia de Falcon Crest”: https://amzn.to/30PpmGM