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jueves, 23 de febrero de 2023

¿Hay que ir al médico si se tiene ardor de estómago?

(AZprensa) La pirosis, lo que comúnmente se llama ardor de estómago o acidez de estómago, es una sensación
de ardor o malestar debajo o detrás del esternón que puede irradiarse hacia el cuello o la garganta y está provocada por el ascenso de los jugos gástricos del estómago hasta el esófago. Ahora bien, ¿es necesario consultar al médico por este problema que normalmente se resuelve con un poco de bicarbonato o con cualquier antiácido de venta libre en farmacias? La respuesta la tienes en este sencillo test…
 
Si respondes “sí” a una o más de estas preguntas, deberías consultar al médico:
 
1.- ¿Padeces pirosis dos o más veces a la semana?
 
2.- ¿Tomas algún medicamento para la pirosis, comprado sin receta médica, dos o más veces a la semana?
 
3.- ¿Notas que los medicamentos comprados sin receta médica no te alivian la pirosis o te producen un alivio pasajero de corta duración?
 
4.- ¿Te produce la pirosis trastornos del sueño, ya sea dificultades para dormir o despertarte durante la noche?
 

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miércoles, 22 de febrero de 2023

El fuego interno que impide el sueño

(AZprensa) Todo el mundo conoce las consecuencias de dormir mal o no dormir lo suficiente. Basta con dormir mal una noche para que al día siguiente estemos irritables, deprimidos, estresados y cansados. No somos capaces de concentrarnos, no podemos recordar las cosas más simples y nos sentimos torpes, cansados y faltos de energía. Por lo tanto no es difícil imaginarse como nos sentiríamos si no durmiésemos lo suficiente noche tras noche. Esto es lo que les ocurre a millones de personas que sufren enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), una enfermedad muy frecuente y molesta que consiste en el reflujo anormal de los contenidos ácidos del estómago al esófago, el tubo que conduce los alimentos desde la garganta hasta el estómago.
 
Aunque la mayoría de la gente ha tenido alguna vez pirosis o ardor de estómago (esa molestia con sensación de quemazón en la boca del estómago o parte inferior del tórax que se va extendiendo hacia arriba, hasta el cuello y la garganta) sólo la pirosis persistente de dos o más veces a la semana es indicativa de padecer ERGE. La causa puede ser la debilidad del mecanismo encargado de cerrar la válvula que separa el estómago del esófago, impidiendo así el reflujo.
 
Los efectos a largo plazo de la falta de sueño son bien conocidos. La corteza cerebral del lóbulo frontal necesita que el individuo duerma para poder funcionar bien y el descanso insuficiente afecta negativamente al habla, la memoria y la resolución de problemas. Además, las personas sanas cuando son sometidas a de privación de sueño, presentan rápidamente síntomas de envejecimiento. El metabolismo de la glucosa desciende hasta un 40 por ciento, lo cual puede provocar una diabetes de inicio precoz, pero sin ir tan lejos, la falta de sueño puede ser muy peligrosa a la hora de conducir un vehículo o de realizar muchas actividades cotidianas.
 

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viernes, 1 de abril de 2022

Ardor y reflujo: Hay que dar lo mejor desde el principio

(AZprensa) Aunque entre los profesionales sanitarios la ERGE es una enfermedad común, para el público general aún no ha calado este nombre, por lo que hay que explicarles que nos referimos a la “enfermedad por reflujo gastroesofágico”, es decir, a la enfermedad que curso con ardor de estómago y reflujo, esas bocanadas de líquido que suben de vez en cuando desde el estómago hasta la boca y que, por su contenido ácido además dañan el esófago.
 
Hay médicos que prefieren instaurar un tratamiento con algún producto poco potente y si no se consigue controlar la enfermedad, pasar después a otro con mayor potencia. Hay otros, sin embargo, como los doctores Juan Vicente Esplugues, catedrático de farmacología de la universidad de Valencia, y Julio Ponce, del servicio de medicina digestiva del hospital La Fe, de Valencia, que optan por lo contrario: dar el producto más eficaz desde el principio para resolver el problema cuanto antes.
 
Los productos más eficaces son los llamados IBP; el primero y más famoso es el conocidísimo omeprazol, pero después han ido saliendo al mercado otros IBPs más potentes y eficaces. Este grupo de fármacos “son capaces de inhibir el 99,9% de la secreción ácida”, unos umbrales que “sólo los dan los IBP”, por lo que “son los fármacos de elección”, según explica el Dr. Esplugues. Según comenta, los IBP son unas sustancias muy sofisticadas, ya que “actúan de una forma u otra en función de que haya o no ácido”, quedando fijados en la zona en donde hay ácido.
 
Refiriéndose a la potencia de estos fármacos, el Dr. Ponce destaca que “la eficacia terapéutica se asocia directamente con la potencia antisecretora del fármaco” y que “la reducción del tiempo de exposición ácida del estómago es el principal factor de curación”.
 
Sobre la polémica, muchas veces planteada, de cuál debe ser el tratamiento inicial y si deben reservarse los IBPs potentes como segunda línea de tratamiento (es decir, recetarlos sólo si fallan los anteriores), el doctor Ponce se muestra categórico al señalar que “el tratamiento antisecretor debe ser potente y duradero, cualquiera que sea la gravedad de la ERGE”.
 
Y lo explica así: “A partir de los síntomas no se puede saber si el paciente tiene ERGE erosiva o no. Eso solo se puede saber haciendo una endoscopia”, y comenta la paradoja de que muchas veces se manda hacer la endoscopia al paciente, pero para librarle de síntomas hasta que le hagan la prueba, le ponen un tratamiento, de tal forma que cuando le hacen la endoscopia la enfermedad ya ha remitido. Por eso se muestra partidario de utilizar desde el principio un IBP potente ya que haciéndolo así “se controla la ERGE sea o no erosiva”.
 

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viernes, 15 de junio de 2018

El paciente toma el mando en la enfermedad por reflujo


(AZprensa) Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) están indicados para la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), incluido el tratamiento de esofagitis erosiva por reflujo, tratamiento a largo plazo de pacientes con esofagitis cicatrizada para prevenir recaídas y tratamiento sintomáticos de la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

También están indicados para la erradicación del H. Pylori en combinación con un régimen terapéutico antibacteriano adecuado, en los casos de cicatrización de úlceras duodenales y prevención de recaídas de úlcera péptica en aquellos pacientes con úlceras asociadas a H. Pylori.

Pero esta gama de indicaciones incluye además otra forma de tratamiento, la denominada “tratamiento a demanda”, que permite a los pacientes tomar una dosis única de medicación cada vez que lo necesiten (tan pronto aparezcan los primeros síntomas) y de esta forma controlar la enfermedad por reflujo. Normalmente se suelo recomendar un período de dos semanas de tratamiento, pasados los cuales ya sólo será necesario tomar el IBP cuando el paciente detecte la reaparición de los síntomas.

jueves, 23 de junio de 2016

Uno de cada cinco personas padece ERGE

(AZprensa) Uno de cada cinco españoles sufre enfermedad por reflujo gastroesofáfico (ERGE), cuyos síntomas de ardor y acidez y dificultan la calidad de vida. Esta enfermedad se produce como consecuencia de la relajación o debilidad del músculo que une el estómago con el esófago, responsable del paso de los alimentos. “Si es débil o se relaja demasiado cuando el estómago está muy lleno, se favorece el ascenso de los ácidos gástricos hacia el esófago, que puede verse dañado al no estar acostumbrado a soportar un PH tan bajo, y eso puede dar lugar a síntomas molestos”, afirma el doctor Enrique Rey, jefe de servicio del Hospital Clínico Universitario San Carlos. Aparecen en un 10% de la población al menos una vez a la semana. Por ello, “es importante proteger el esófago de ese daño producido por el contenido ácido del estómago”, destaca.

El síntoma más frecuente de la ERGE es la pirosis, “la sensación de ardor o acidez en la boca del estómago o en el centro del pecho”, indica este especialista en digestivo. Otros problemas que se asocian con la ERGE son el sabor ácido en la garganta, el dolor de estómago, en el pecho y al tragar, dificultad para tragar o atragantamientos, faringitis crónica, tos crónica, ronquera y asma, regurgitación de alimentos, neumonía, sinusitis crónica y despertarse con sensación de ahogo.

Los síntomas pueden ocasionar un deterioro en la calidad de vida. Así, afecta a la alimentación puesto “que los pacientes deben controlar mucho lo que comen, sobre todo evitar las grasas, chocolates, menta, café, bebidas con gas, tomates o cítricos, que pueden contener ácidos que dañen al esófago”, afirma. Por otro lado, “es muy importante el control de peso ya que, tanto el sobrepeso como la obesidad, son los principales factores de riesgo y se ha demostrado que cuando se adelgaza se obtiene un alivio importante”. También es aconsejable no comer grandes cantidades de comida, así como la práctica de ejercicio físico, vestir ropa amplia que no oprima el abdomen y evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Los pacientes también tienen problemas para conciliar el sueño: “Existe un importante número de personas que además de sufrir los síntomas después de comer, también van a presentar reflujo por la noche al estar tumbados, de ahí que haya que evitar acostarse inmediatamente después de las comidas”, expresa el doctor Rey. Son habituales los despertares nocturnos y el no tener un sueño reparador, añade. También el insomnio puede actuar como factor de riesgo a tener en cuenta.

viernes, 5 de febrero de 2016

Se lanza un protector de la mucosa esofágica

(AZprensa) El laboratorio Norgina ha lanzado en España un tratamiento protector de la mucosa esofágica, Ziverel, un producto de libre dispensación formulado con ácido hialurónico y sulfato de condroitina, que ejercen una labor de protección y reparación de la mucosa del esófago. También incluye un componente con alta capacidad  termoadhesiva, poloxámero 407, que favorece la permanencia de estos principios activos en la superficie de la pared esofágica, lo que permite prolongar su efecto.

Ziverel está indicado en el alivio rápido de los síntomas relacionados con la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE), que afecta al 31 por cientp de la población española1, como pirosis, dolor epigástrico, regurgitación, tos irritativa y disfonía. Esta enfermedad puede acompañarse de lesiones inflamatorias erosivas de la mucosa esofágica y se ve agravada por la posición supina, por lo que los síntomas pueden empeorar durante la noche. La administración es en sobres bebibles, que se toman después de cada comida o antes de acostarse, pero deben ajustarse a las necesidades individuales de cada paciente.

domingo, 8 de noviembre de 2015

La dispepsia, una molestia minusvalorada

(Diario El Inefable) A muchos pacientes de Atención Primaria que presentan síntomas en la parte superior del abdomen no se les realiza un estudio posterior ha esto genera incertidumbre respecto a si responderán a un tratamiento con un inhibidor de la bomba de protones (IBP), es decir un fármaco de la familia que inauguró el omeprazol.

El profesor Sander van Zanten, de la Universidad de Dalhousie (Canadá), ha declarado que una importante proporción de pacientes con dispepsia pero sin enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) responden a la terapia de supresión del ácido con un IBP. En su opinión: “A muchos pacientes de Atención Primaria que presentan síntomas en la parte superior del abdomen, tales como dolor epigástrico o pirosis, no se les hace un estudio posterior y ha habido mucha incertidumbre sobre si responderán al tratamiento con un inhibidor de la bomba de protones”. Por consiguiente apoya el uso de los IBPs en pacientes con dispepsia.

La dispepsia es un trastorno de la digestión que aparece después de las comidas y cuyos síntomas más frecuentes son náuseas, pesadez y dolor de estómago, ardor y flatulencia. Es una molestia muy frecuente que llega a suponer hasta un cuatro por ciento de las consultas de Atención Primaria.

martes, 3 de noviembre de 2015

El silencio de los pacientes con ERGE

(Diario El Inefable) Los pacientes padecen los molestos síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) durante un tiempo medio de dos años antes de que busquen ayuda y consejo de sus médicos de Atención Primaria. Esta actitud puede deberse a la percepción que tienen los afectados de que mientras si los productos que no precisan prescripción son eficaces, los de prescripción no aportarán mucho más.

A este respecto, el profesor Roger Jones, del King’s College de Londres (Reino Unido) ha explicado que es un error que estos pacientes consideren que los medicamentos con receta no puedan ayudarles a controlar sus síntomas (en especial la pirosis o ardor de estómago); unos síntomas que de hecho suponen una carga para quienes los padecen y un deterioro de su calidad de vida, más aún cuando precisamente los fármacos de prescripción –en especial los inhibidores de la bomba de protonoes o IBPs- han demostrado proporcionar alivio de la pirosis al cabo de cinco días en la mayoría de los afectados.

martes, 25 de agosto de 2015

El IBP más eficaz debe ser la primera opción

(Diario El Inefable) El acierto en la elección de un inhibidor de la bomba de protones (IBP), la severidad basal de la esofagitis por reflujo y la presencia de infección por H Pylori, son tres factores que afectan la tasa de curación en esofagitis por reflujo.

El Dr. Joachim Labenz (Alemania) indica que “como la mayoría de los pacientes con esofagitis por reflujo son tratados en Atención Primaria, sin hacer una endoscopia para conocer la gravedad de su enfermedad, tiene sentido que los médicos elijan el IBP más eficaz y predecible desde el principio”.

Entre un 20 y un 40 por ciento de la población de Europa sufre pirosis recurrente, el síntoma principal de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Además, un 95 por ciento de los pacientes con ERGE son tratados sin una endoscopia previa que determine la severidad de la enfermedad.

Según los especialistas, se ha demostrado que, independientemente de la severidad de la enfermedad, más pacientes son curados y mantenidos en remisión cuando son tratados desde el principio con el IBP más eficaz.

viernes, 21 de agosto de 2015

Sufrir ERGE es innecesario

(Diario El Inefable) Los fármacos denominados inhibidores de la bomba de protones (IBPs) son los fármacos que mejor han sabido responder a las necesidades de los pacientes que sufren enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Así lo explica el profesor Juan Vicente Esplugues, catedrático de farmacología de la Universidad de Valencia:

“La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una enfermedad muy prevalente: aproximadamente un 40-50 por ciento de la población la sufre con cierta periodicidad pero no tiene una gravedad exagerada. Se trata de una patología que el paciente sufre innecesariamente porque como no termina de generar esa visión de gravedad que pueden tener otras enfermedades, la población la aguanta con relativo estoicismo. Pero realmente esto es innecesario porque se podría evitar al paciente cualquier tipo de molestia con una terapéutica farmacológica adecuada. Los pacientes aguardan demasiado antes de acudir al especialista. Además, se le somete a un periplo de medidas dietéticas y de hábitos de vida que van desde controlar la dieta hasta poner unas alzas en la cabecera de la cama que resultan innecesarias si aplicamos una terapéutica adecuada”.

Esplugues añade también que “en esta patología, lo fundamental es la terapéutica farmacológica que tiene que conseguir como objetivo que el paciente viva como si no existiera el reflujo, todo lo demás son aproximaciones bienintencionadas pero innecesarias”.

No obstante cabe señalar que en esta enfermedad hay distintos grados. “Si aguantamos mucho una enfermedad por reflujo y esta desarrolla todo su potencial efecto agresivo sobre la mucosa esofágica y llegamos a altos grados de las clasificaciones de daños o incluso a la aparición del esófago de Barret, es evidente que estamos haciendo un claro perjuicio al paciente. Cuanto antes demos un tratamiento adecuado, mejor”.

sábado, 15 de agosto de 2015

Los IBP’s no están acabados

(Diario El Inefable) Para el profesor Juan Vicente Esplugues, catedrático de Farmacología de la Universidad de Valencia, los inhibidores de la bomba de protones (IBP’s) cuyo primer fármaco de esta nueva clase fue el omeprazol, no están acabados y aún tienen mucho recorrido por delante por lo que se debe seguir investigando en este campo.

“Son el grupo de fármacos más eficaz en el control de las enfermedades relacionadas con el ácido. Tienen muy pocas interacciones farmacológicas y muy pocos efectos adversos debido a su especificidad de acción. Por ello deberíamos eliminar casi todas las reservas que tengamos en su uso. En mi opinión, el campo de actuación de los IBPs no está acabado. A lo largo de todo este tipo de su existencia lo que hemos comprobado es que han ido haciéndose progresivamente más potentes y rápidos a la hora de iniciar sus acciones. En general pensamos que los IBPs son fármacos tan buenos que ya no necesitamos mejorarlos, pero la experiencia sobre todo cuando estamos tratando patologías que necesitan un alto control del ácido, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), demuestra que cuando surge un IBP más rápido y potente se lleva un buen porcentaje de mercado, indicando que hay una necesidad por parte del médico y del paciente de estos fármacos”.

martes, 24 de marzo de 2015

Omeprazol y pH intragástrico

(AZprensa) La medición del pH intragástrico es el criterio de referencia más ampliamente aceptado para comparar la capacidad de los fármacos conocidos como inhibidores de la bomba de protones o IBPs (el omeprazol fue el primero de esta nueva generación de fármacos), capaces de inhibir o suprimir el ácido. El tiempo en que un IBP mantiene un pH superior a 4 es un potente y fiable indicador de eficacia clínica.

Diversos estudios han demostrado que en el primer día de la administración repetida una vez al día, el porcentaje de pacientes con pH intragástrico superior a 4 durante más de 12 horas con Nexium 40 mg (esomeprazol) es del 50 por ciento, mientras omeprazol 40 mg alcanza este beneficio únicamente en el 34 por ciento de los pacientes. El quinto día, Nexium continúa beneficiando a más pacientes, ya que el 88 por ciento tienen un pH superior a 4 durante más de 12 horas, mientras que el beneficio con omeprazol sólo se produce en el 77 por ciento de los pacientes.

También se ha demostrado que Nexium 40 mg proporciona un mayor tiempo con pH intragástrico superior a 4 que omeprazol 40 mg en pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) en los días uno y cinco de tratamiento. En el día uno, a las 24 horas de tratamiento con Nexiumun 48,6 por ciento mantiene pH intragástrico superior a 4 mientras que con omeprazol sólo obtienen este resultado a las 24 horas de tratamiento un 40,6 por ciento de los pacientes. Esto significa –y así se puso de manifiesto hace unos años en la Reunión Nórdica de Gastroenterología celebrada en Gotemburgo (Suecia)- que se puede tener hasta dos horas más con pH superior a 4 con Nexium; un beneficio que se mantiene de forma similar el día cinco en un 68,4 por ciento de los pacientes tratados con Nexium frente a un 62 por ciento de pacientes con omeprazol.