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viernes, 24 de abril de 2026

La Historia es mentira

(AZprensa)
La Historia, esa asignatura que nos relata nuestro pasado, es mentira. El poder nunca ha dejado de manipular el relato del pasado a su conveniencia, y en pleno siglo XXI seguimos viendo cómo los libros de texto, las exposiciones y los discursos oficiales se ajustan como trajes a medida según quién manda.
 
En Estados Unidos los libros de texto de historia en muchos institutos siguen tratando la guerra de Vietnam con una mezcla de brevedad conveniente y enfoque selectivo. Aunque algunos manuales dedican páginas al sufrimiento de los soldados americanos y a las protestas, es habitual que el contexto más incómodo —las mentiras oficiales, los bombardeos masivos sobre civiles o el papel de las empresas— quede diluido o directamente suavizado. La narrativa tiende a centrarse en el “infierno” vivido por los jóvenes estadounidenses, pero no siempre profundiza en por qué se libró esa guerra ni en sus consecuencias reales para Vietnam. Y mientras, en otros estados, las oleadas de censura contra libros y currículos han alcanzado niveles nunca vistos, atacando cualquier contenido que incomode la versión oficial del pasado.
 
En Francia, el gran tabú de la colaboración con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial sigue siendo un tema delicado. La redada del Velódromo de Invierno de 1942 —cuando la policía francesa detuvo a más de 13.000 judíos, incluidos miles de niños, para entregarlos a los alemanes— aparece en los libros de texto, pero a menudo con un tono que minimiza la responsabilidad del régimen de Vichy. Hubo progresos en los años 90 y 2000 con reconocimientos oficiales, pero todavía hoy surgen debates y libros que intentan “matizar” o relativizar la implicación activa de las autoridades francesas. Como si el paso del tiempo permitiera seguir puliendo la memoria nacional para que duela menos.
 
Y en España… en España cada vez es más evidente el vaivén. Durante décadas se minimizó o justificó la dictadura de Franco; ahora, con las leyes de Memoria Democrática, se impulsan catálogos de símbolos para retirar, se proponen desclasificaciones de archivos y se promueven narrativas que en muchos casos son igual de parciales, solo que del lado contrario. El Museo del Ejército y otras instituciones han vivido presiones y censuras según el color del gobierno de turno. Franco sigue estando presente, sólo que ahora las referencias que quedan suelen ser caricaturescas o selectivas. Lo que antes se glorificaba, ahora se demoniza, y viceversa. El resultado es el mismo: una historia contada a trozos, según convenga al poder de cada momento.
 
El poder, desde siempre, ha intentado manipular la historia a su antojo. Ya los antiguos egipcios borraban las estelas y los cartuchos de los faraones rivales o incómodos —como hicieron con Akhenatón, el “hereje” que quiso cambiar la religión, o con Hatshepsut— para que pareciera que nunca habían existido. Damnatio memoriae, lo llamaban los romanos siglos después: condenar al olvido. Y por lo que se ve, en 5.000 años no hemos avanzado nada. Seguimos borrando, reescribiendo, censurando y celebrando según sople el viento político.
 
La historia es mentira. La de España, también. Y la de casi todos los países, si rascamos un poco. Porque la historia que nos cuentan no es lo que pasó, sino lo que los vencedores —o los que mandan hoy— deciden que recordemos.
 
Quizá la única forma de acercarnos a la verdad sea leer con desconfianza, contrastar fuentes diversas y no fiarnos nunca de una sola versión oficial. Porque si algo no ha cambiado en estos años es esto: el que controla el relato del pasado, suele controlar también el presente.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

viernes, 4 de julio de 2025

El ocaso del periodismo: De notarios de la actualidad a asalariados del poder

(AZprensa) Hubo un tiempo en que el periodismo era sinónimo de valentía, independencia y compromiso con la verdad. Los periodistas, como "notarios de la actualidad", documentaban los hechos con rigor, destapaban escándalos y desafiaban al poder en nombre del interés público. El periodismo de investigación era un pilar de la democracia, capaz de derribar cortinas de humo y exponer las corruptelas de los poderosos. Sin embargo, en 2025, el panorama periodístico ha cambiado drásticamente. Los medios de comunicación, en muchos casos, se han convertido en instrumentos del poder, obedeciendo directrices gubernamentales, silenciando escándalos y atacando a los pocos periodistas que aún luchan por la verdad.
 
El ideal perdido: el periodista como guardián de la verdad
 
Hace unas décadas, el periodismo era una profesión de riesgo y prestigio. Figuras como Carl Bernstein y Bob Woodward, con el caso Watergate, o los reporteros que investigaron los Papeles del Pentágono, encarnaban el ideal del periodista como defensor de la verdad. En España, nombres como José María García o Jesús Cacho se asociaban con un periodismo combativo que no temía enfrentarse al poder, ya fueran gobiernos, empresas o instituciones. Los medios, aunque no exentos de sesgos, competían por destapar la verdad, y los periodistas compartían un frente común: informar a los ciudadanos con hechos verificables, sin importar a quién incomodaran.
 
El periodismo de investigación era entonces una herramienta poderosa. Desde la corrupción urbanística hasta los abusos de poder, los reporteros dedicaban meses a recabar pruebas, entrevistar fuentes y publicar reportajes que podían cambiar el rumbo de la política o la sociedad. Los ciudadanos confiaban en los medios como un contrapeso al poder, y el cuarto poder cumplía su función de vigilar a los otros tres.
 
La sumisión al poder: un periodismo domesticado
 
Hoy, en 2025, este ideal parece una reliquia. La mayoría de los grandes medios de comunicación han perdido su independencia, convirtiéndose en altavoces de los gobiernos o de los intereses corporativos que los financian. En muchos países, incluidos los democráticos, los medios reciben directrices explícitas o implícitas sobre los temas a tratar, los enfoques a adoptar y los escándalos a silenciar. En España, por ejemplo, se han documentado casos en los que gobiernos autonómicos y nacionales han presionado a medios a través de subvenciones, contratos publicitarios o acceso privilegiado a información, creando una relación de dependencia que sofoca la libertad de prensa.
 
Esta sumisión se manifiesta de varias formas. Los medios a menudo evitan investigar casos de corrupción que implican al gobierno en el poder, minimizando o directamente ignorando escándalos que, en otras épocas, habrían dominado los titulares. Cuando surgen acusaciones graves, como malversación de fondos o abuso de poder, muchos medios optan por el silencio o por desviar la atención hacia temas menos comprometedores. Este fenómeno no es exclusivo de un país o una ideología: desde Europa hasta América Latina, los medios han aprendido a "jugar el juego" del poder, priorizando su supervivencia económica sobre su deber ético.
El ataque a los disidentes: una traición al gremio
 
Uno de los aspectos más alarmantes del periodismo actual es la hostilidad hacia los pocos periodistas que aún practican el oficio con independencia. En lugar de apoyarlos, muchos medios, convertidos en asalariados del poder, atacan sin piedad a estos profesionales. En las redes sociales y en programas de televisión, se ridiculiza, desacredita o incluso difama a quienes investigan temas incómodos. Este fenómeno es inédito: jamás se había visto que periodistas traicionaran a sus propios colegas con tal vehemencia, actuando como guardianes del statu quo en lugar de aliados en la búsqueda de la verdad.
 
Por ejemplo, en España, periodistas que han destapado casos de corrupción ligados a partidos en el poder han sido acusados de "desestabilizar el país" o de "servir a intereses extranjeros". En lugar de debatir los hechos, los medios alineados con el gobierno recurren a campañas de desprestigio, cuestionando la integridad de estos reporteros sin abordar las pruebas que presentan. Este comportamiento arrincona a los periodistas independientes e intimida a otros que podrían considerar seguir su ejemplo.
 
La negación de la verdad: un periodismo sin rectificación
 
Quizá el aspecto más grave de esta crisis es la negativa de muchos medios a rectificar cuando la verdad sale a la luz. En el pasado, un medio que publicaba información errónea o sesgada podía perder credibilidad si no corregía sus errores. Hoy, sin embargo, la repetición de narrativas falsas, incluso después de ser desmentidas, se ha convertido en una práctica común. Los medios, alineados con el poder, prefieren mantener una mentira conveniente antes que admitir un error que pueda beneficiar a sus adversarios políticos o debilitar su posición económica.
 
Este fenómeno se ve amplificado por las redes sociales, donde los algoritmos premian la polarización y la desinformación. Los medios, en lugar de contrarrestar esta tendencia, la alimentan, repitiendo consignas que saben falsas porque sirven a una agenda. En 2025, la confianza en los medios ha caído a mínimos históricos: según encuestas recientes, como la del Pew Research Center, solo un 16% de los ciudadanos en países occidentales confía plenamente en las noticias, un desplome respecto al 50% de hace 50 años.
 
Un contraste con el pasado
 
Hace 50 años, en los años 70, el periodismo vivía una edad dorada. Los medios, aunque imperfectos, competían por la primicia y la verdad, no por complacer al poder. Los periodistas arriesgaban sus carreras, y a veces sus vidas, para exponer abusos. En España, durante la Transición, el periodismo jugó un papel crucial en la consolidación de la democracia, destapando casos de corrupción y dando voz a una sociedad en cambio. Hoy, en cambio, muchos medios actúan como departamentos de comunicación de los gobiernos, repitiendo sus mensajes y silenciando las voces disidentes.
 
En un mundo donde la verdad es más valiosa que nunca, el periodismo debería volver a ser el notario de la actualidad, no el asalariado del poder. De lo contrario, no solo perderemos la libertad de prensa, sino la esencia misma de la democracia y nuestra propia libertad.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“De la Publicidad al Periodismo”: https://www.amazon.es/dp/B0D4KHNVH4 

miércoles, 2 de julio de 2025

Bilderberg: Entre la influencia y la opacidad

(AZprensa) Cada año, el Club Bilderberg reúne a un selecto grupo de líderes políticos, empresariales, financieros, tecnológicos y mediáticos en un encuentro que, por su carácter reservado, despierta tanto fascinación como suspicacia. La reunión de 2025, celebrada en Estocolmo entre el 12 y el 15 de junio, no ha sido la excepción. Bajo el estricto cumplimiento de la Regla de Chatham House, que prohíbe revelar la identidad o afiliación de los oradores, el evento mantuvo su aura de misterio, con escasos detalles oficiales y una agenda pública que, aunque publicada, resulta deliberadamente vaga. Este artículo explora lo que se sabe, lo que se intuye y lo que se especula sobre las discusiones y posibles decisiones del Club Bilderberg en 2025, basándose en fuentes disponibles, declaraciones oficiales y el contexto geopolítico actual.
 
Lo que se sabe: la agenda oficial y los participantes
 
Según el sitio web oficial del Club Bilderberg, la reunión de 2025, la 71ª desde su fundación en 1954, tuvo como objetivo "fomentar el diálogo informal" entre Europa y América del Norte, con aproximadamente 130 participantes, dos tercios europeos y un tercio norteamericanos, provenientes de la política, la industria, las finanzas, el trabajo, la academia y los medios. La lista de temas anunciada incluyó cuestiones como inteligencia artificial, conflictos geopolíticos, economía, cambio climático, seguridad nacional, industria de defensa, Ucrania y el "futuro de la biología cambiante". Estos temas reflejan las preocupaciones globales actuales, desde la carrera tecnológica hasta las tensiones con Rusia, China e Irán.
 
Entre los asistentes destacados se mencionan figuras como Jens Stoltenberg, exsecretario general de la OTAN y nuevo copresidente del grupo, junto a Fareed Zakaria, el conocido presentador de CNN, ambos incorporados recientemente al comité directivo. Otros nombres recurrentes incluyen a Eric Schmidt (ex-CEO de Google), Peter Thiel (fundador de Palantir), Satya Nadella (CEO de Microsoft) y Albert Bourla (CEO de Pfizer), quienes representan el creciente peso de la tecnología y la industria farmacéutica en la agenda global. La presencia de líderes militares, como el general Christopher Cavoli, y de inteligencia, como William Burns (director de la CIA hasta su renuncia previa al tomar el cargo), refuerza la percepción de Bilderberg como un foro donde se discuten estrategias de poder.
 
Lo que se intuye: prioridades estratégicas en un mundo en crisis
 
Aunque el Club Bilderberg insiste en que no se toman resoluciones ni se emiten comunicados oficiales, la selección de temas y participantes permite intuir las prioridades discutidas. En 2025, el contexto global está marcado por la escalada de conflictos en Ucrania, tensiones con China y Rusia, y el auge de la inteligencia artificial como herramienta tanto económica como militar. La inclusión de temas como "Ucrania y el mundo" y "el futuro de la guerra" sugiere que los debates se centraron en cómo Occidente puede mantener su hegemonía frente a un eje de "autócratas emergentes" (Rusia, China, Corea del Norte), término usado por Stoltenberg para describir las amenazas actuales.
 
La presencia de magnates tecnológicos como Schmidt, Thiel y Nadella apunta a un enfoque en la inteligencia artificial y su aplicación en la defensa y la vigilancia. Por ejemplo, Schmidt, quien ha invertido en drones militares para Ucrania, y Thiel, cuya empresa Palantir es clave en la inteligencia militar estadounidense, probablemente abogaron por una mayor integración de la IA en estrategias de seguridad. La participación de Bourla, CEO de Pfizer, en un panel sobre "el cambio en la biología" podría haber girado en torno a biotecnología, edición genética o respuestas a futuras pandemias, temas que generan tanto interés como preocupación entre los críticos del grupo.
 
Otro tema candente fue la despoblación, un término que ha avivado teorías conspirativas. Aunque no hay evidencia concreta de que se discutieran planes específicos en este sentido, la mención de este tema en redes sociales refleja la desconfianza pública hacia un grupo que opera en la sombra. Es probable que las discusiones sobre despoblación se refirieran a cuestiones demográficas, como el envejecimiento de la población en Occidente o la sostenibilidad frente al cambio climático, pero la opacidad del evento alimenta especulaciones.
 
Lo que se especula: conspiraciones y críticas
 
El secretismo del Club Bilderberg, con su negativa a publicar notas de prensa o resultados concretos, ha sido un caldo de cultivo para teorías conspirativas desde su creación. Desde acusaciones de promover un "gobierno mundial" hasta supuestos planes de despoblación, las especulaciones han sido amplificadas por figuras como Alex Jones y Daniel Estulin, quienes ven en Bilderberg una "camarilla siniestra" que manipula los eventos globales. Esto ha llevado a especular con que este grupo aborda temas como el control de la alimentación, la energía y las monedas digitales (CBDC), con el objetivo de consolidar el poder de las élites.
 
Aunque estas teorías suelen carecer de pruebas sólidas, las críticas más fundamentadas se centran en la falta de transparencia y el potencial de conflictos de intereses. La participación de líderes de la industria armamentística, como Marcus Wallenberg (Saab), y de empresas tecnológicas con contratos militares, como Palantir, plantea preguntas sobre si las discusiones benefician más a los intereses corporativos que al bien público. Además, la exclusión de la prensa y la alta seguridad, con drones policiales y controles estrictos, refuerzan la percepción de un foro elitista donde se toman decisiones que afectan al mundo sin rendir cuentas.
 
El contraste con la narrativa oficial
 
Los organizadores de Bilderberg, incluido Stoltenberg, defienden la confidencialidad como necesaria para permitir debates abiertos sin presiones mediáticas. Según ellos, el grupo no tiene poder decisorio, y su objetivo es simplemente intercambiar ideas entre líderes influyentes. Sin embargo, la historia sugiere que Bilderberg ha servido como un trampolín para figuras políticas. Por ejemplo, Bill Clinton asistió en 1991 como gobernador de Arkansas y fue elegido presidente un año después, mientras que Herman Van Rompuy fue promocionado para presidente del Consejo Europeo tras una cena de Bilderberg en 2009. Esto alimenta la idea de que el grupo no solo discute, sino que influye en la selección de líderes y políticas.
 
En 2025, la elección de Stoltenberg como copresidente y la presencia de Mark Rutte, probable sucesor en la OTAN, sugieren que Bilderberg sigue siendo un espacio donde se consolidan redes de poder transatlántico. La discusión sobre Ucrania, con la presencia de su ministro de Exteriores, Dmytro Kuleba, probablemente buscó reforzar el apoyo occidental a Kiev, incluyendo compromisos financieros y militares que no se hacen públicos.
 
Lo que es innegable es que Bilderberg reúne a las personas más poderosas del planeta en un entorno donde pueden hablar sin filtros, lejos de los ojos del público. Si bien las teorías conspirativas pueden exagerar su rol, la opacidad del grupo y la presencia de líderes con intereses corporativos y militares plantean preguntas legítimas sobre su influencia en la política global. En un mundo que enfrenta desafíos sin precedentes, la pregunta no es solo qué se discutió en Bilderberg 2025, sino cómo esas discusiones moldearán el futuro sin que los ciudadanos tengan voz ni voto.
 

A chance encounter will take him far away, on a thrilling adventure full of action and emotion that will change his life... but also the lives of everyone around him…
“Fleeing into silence”: https://a.co/d/7SUfVb3

miércoles, 19 de febrero de 2025

Así está el poder y la influencia en la Unión Europea

(AZprensa) En la Unión Europea (UE), el poder y la influencia de los Estados miembros están en constante evolución, influenciados por factores económicos, políticos y sociales. Pero ¿cuáles son los países que actualmente poseen mayor poder dentro de la UE y cómo ha evolucionado esta dinámica en los últimos años? Veamos…
 
Países con mayor poder en la Unión Europea
1. Alemania: Con la economía más grande de la UE, Alemania sigue siendo el líder indiscutible. Su influencia se manifiesta en la política económica de la Unión, especialmente en temas fiscales y de integración económica. La ubicación del Banco Central Europeo (BCE) en Frankfurt es un símbolo de su preponderancia financiera.
2. Francia: Con su poder militar y su posición en la política exterior europea, es el segundo país más influyente. El país ha buscado reforzar su autonomía estratégica, especialmente en defensa, y ha sido un promotor clave de iniciativas como la Unión Bancaria Europea y la autonomía tecnológica.
3. Italia: A pesar de sus desafíos económicos, Italia sigue siendo un actor clave debido a su tamaño económico y su posición geográfica estratégica en el Mediterráneo. Su influencia se ve en políticas relacionadas con migración y seguridad en el sur de Europa.
4. Países Bajos y Bélgica: Estos países ejercen influencia desproporcionada a su tamaño debido a su papel en el comercio internacional y su ubicación como centros de decisión europeos (Bruselas es la sede de numerosas instituciones europeas).
 
Países que han ganado poder en los últimos años
1. Polonia: Ha incrementado su influencia gracias a su crecimiento económico sostenido y su posición dentro del Grupo de Visegrado. La cercanía geográfica y las relaciones con Alemania también han fortalecido su posición.
2. Irlanda: Aprovechando su posición fiscal favorable y su crecimiento económico (a menudo referido como el "Tigre Celta"), Irlanda ha aumentado su influencia, particularmente en el sector tecnológico y financiero.
3. España: Sigue sin alcanzar el nivel de influencia de los líderes tradicionales, pero su sumisión a los dictados de la “Agenda 2030” en temas como las energías renovables y la política migratoria, le han hecho ganarse el favor de los más poderosos.
 
Países que han perdido poder
1. Reino Unido: Con el Brexit, el Reino Unido ha perdido su capacidad de influir directamente en las políticas de la UE. Aunque sigue siendo una potencia económica y militar, su influencia dentro de la Unión ha disminuido drásticamente.
2. Grecia: La crisis económica de la última década ha mermado significativamente su poder e influencia, aunque ha comenzado una recuperación, su capacidad de liderazgo en la UE aún no se compara con años anteriores.
3. Portugal: Similar a Grecia, Portugal ha tenido una recuperación más lenta que otros países del sur de Europa, lo que ha limitado su influencia en la toma de decisiones de la
UE.
 

A journey through the history of the pharmaceutical industry and one of its great laboratories that had its origins in Alfred Nobel...
“From Alfred Nobel to AstraZeneca” (Vicente Fisac, Amazon) is available in e-Book and print editions: https://a.co/d/9svRTuI

jueves, 30 de enero de 2025

Un poco de libertad en televisión

(AZprensa) Aunque parezca mentira, la política actual del Gobierno (dictadura disfrazada de democracia) de Pedro Sánchez está socavando hasta los últimos resquicios de libertad, intentando controlarlo todo: medios de comunicación, redes sociales, jueces, grandes empresas… Cada vez es más difícil encontrar un resquicio espacios en donde la gente pueda expresar con libertad opiniones e incluso mostrar pruebas que contradigan el pensamiento único, es decir, esa “verdad oficial” que nos quieren imponer.
 
Uno de esos escasos espacios es el programa “Horizonte” (Cuatro televisión) que cada noche de jueves nos trae, de la mano de su presentador Iker Jiménez, una visión de la realidad completamente diferente a cuanto podemos ver y escuchar en otros medios de comunicación.
 
Porque en “Horizonte” se contrastan opiniones de todo tipo y se atreven a presentar testimonios y pruebas que contradicen la versión oficial; y además se hace sin aspavientos, utilizando el razonamiento y, sobre todo y lo más importante: Invitando a que cada espectador se forme su propia opinión.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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sábado, 11 de enero de 2025

No son profecías sino proyectos (y 3)

(AZprensa) Pero, en fin, tampoco quise ponerme en plan conspiranoico, así que decidí dar un voto de confianza a la IA y por eso acudí a otra fuente de información, Google, para hacerle una pregunta...
 
P (a Google).- ¿Es el pangolín un buen ejemplo del tráfico de especies en peligro de extinción?
R (de Google).- National Geographic: Las especies asiáticas están prácticamente al borde de la extinción después de años de caza ilegal, en particular el pangolín. Sabemos que entre 2010 y 2015 las incautaciones se han incrementado en número y en cantidad, con una media 20 toneladas anuales. El 11 de febrero de 2019 la entidad conservacionista Traffic alertaba de la incautación de 30 toneladas de carne de pangolín en Sabah, Malasia. La situación de extrema vulnerabilidad ha llevado a las ocho especies de pangolín a recibir protección internacional
WWF: Los elefantes y los rinocerontes suelen ser la cara más visible del comercio ilegal de animales salvajes, pero el mamífero con el que más se trafica es una criatura mucho menos conocida: el pangolín. Más de un millón de ejemplares de pangolin han sido asesinados víctimas del tráfico de especies.
 
Como podemos ver, Google no te responde como si fuese una persona (tal como sí hace la IA) sino que se limita a ofrecerte fuentes de información que respondan a lo que has pedido. De las principales que me ofreció destaco estas dos, que me parecieron bastante fiables y aparecían en los primeros lugares, WWW (World Wildlife Fund for Nature o Fondo Mundial para la Naturaleza, una organización internacional nacida en 1961 para la protección de la Naturaleza) y la conocida publicación “National Geographic”. Ambas coinciden en señalar que el pangolín es la especie más amenazada y que el comercio ilegal de estas especies es una amenaza real que las lleva a la extinción.
 
Parece, pues, que la información que me ha facilitado Google corrobora las explicaciones de la IA en cuanto que el pangolín apareció allí porque los poderes políticos y económicos que gobiernan el mundo estaban muy preocupados por la posible extinción de algunas especies y por eso pusieron el dibujo del pangolín como ejemplo de este problema. Pero... vamos a ver... utilicemos nuestro cerebro y nuestra capacidad de razonar: ¿De verdad te crees que a las élites les preocupa lo más mínimo que se extingan algunas especies por el tráfico ilegal? ¡Vamos, hombre, vamos, mujer! A las élites les importa un carajo que se extinga el pangolín. Todavía les podría importar algo que se extinguiesen el elefante o el rinoceronte, por poner otros ejemplos, ya que sólo las élites se permiten el lujo de cazarlos, porque para los demás mortales eso está prohibido y sólo se les permite la “caza fotográfica”. A las élites sólo les importa el poder y el dinero, y tú y yo les importamos una mierda. Las élites no son “Hermanitas de la caridad” ni son “ONGs”; las élites sólo piensan en ellos mismos, en qué negocios pueden invertir para ganar más poder y dinero, a qué países pueden ayudar para obtener más contraprestaciones económicas y de negocios, qué tipo de recursos se deberían explotar y cuáles no para invertir en aquellos con más futuro a la hora de obtener beneficios y así hacerse con el control de los mismos... ¿De verdad te crees que les importe mucho que se extinga el pangolín? (Se admiten risas y desesperación). Y sin embargo lo incluyeron claramente en esa portada.
 
Surge, finalmente, otra pregunta igualmente inquietante: ¿Puede mentirte la IA? ¿Te mintió deliberadamente cuando se dio cuenta de por dónde iban las preguntas que le estabas haciendo? Pues… ¿sabes una cosa? Antes de hacerle estas preguntas, por si se cabreaba como ha sucedido, le había preguntado si ella podía mentir o si por el contrario decía siempre la verdad. Esto es lo que me respondió…
 
P.- ¿La Inteligencia Artificial apoya siempre la verdad oficial de los hechos?
R.- No, la Inteligencia Artificial (IA) no siempre apoya la verdad oficial de los hechos. Hay varios factores y consideraciones que influyen en cómo una IA maneja la información:
Datos de Entrenamiento: Las IAs, especialmente aquellas basadas en aprendizaje automático, son tan buenas como los datos con los que se entrenan. Si sus datos de entrenamiento están sesgados, incompletos o solo reflejan una narrativa específica, la IA puede reproducir o incluso amplificar esos sesgos. Los datos oficiales pueden estar sujetos a interpretaciones o ser incompletos, lo que afecta la capacidad de la IA para ofrecer una visión objetiva de los hechos.
Diseño y Programación: La forma en que una IA está programada o diseñada influye en su comportamiento. Los creadores de IA pueden, intencionalmente o no, influir en cómo la IA procesa y presenta información, ya sea para alinearse con ciertas perspectivas, evitar controversias, o cumplir con políticas corporativas o gubernamentales.
Neutralidad y Objetividad: Algunos modelos de IA están diseñados para ser lo más neutrales y objetivos posible, intentando ofrecer una visión equilibrada de los hechos basada en múltiples fuentes de información. Sin embargo, la neutralidad absoluta es difícil de lograr debido a los sesgos inherentes en los datos, el lenguaje y las decisiones de diseño.
Evolución de la IA: Las IAs más avanzadas y aquellos sistemas que se actualizan constantemente con nueva información pueden reflejar cambios en la comprensión pública u oficial de los hechos. Esto significa que su "apoyo" a la verdad oficial puede cambiar con el tiempo o en respuesta a nuevas evidencias o consensos.
Contexto y Uso: La manera en que se usa la IA también importa. En contextos donde se busca una verificación de hechos o una visión crítica (como en periodismo investigativo), las IAs pueden ser herramientas para cuestionar la narrativa oficial. En cambio, en entornos donde se busca reforzar una opinión o propaganda, puede usarse para apoyar la verdad oficial.
Transparencia y Sesgo: Hay un creciente reconocimiento de la necesidad de transparencia en cómo las IAs toman decisiones y procesan información. Iniciativas en IA ética buscan reducir sesgos y aumentar la responsabilidad, lo que puede llevar a que las IAs desafíen, en lugar de apoyar, narrativas oficiales cuando estas son cuestionables o parciales.
En resumen: La IA puede tanto apoyar como desafiar la verdad oficial dependiendo de su diseño, datos de entrenamiento, y el contexto en el que se utilice. Es fundamental entender estos factores para interpretar correctamente las respuestas que una IA proporciona sobre cualquier tema.
 
Como puedes comprobar, la IA reconoció que está programada por los hombres y que si ellos quieren pueden introducirle sesgos de información y que esta ofrezca la información de acuerdo a los patrones que le hayan marcado: “IA puede tanto apoyar como desafiar la verdad oficial dependiendo de su diseño, datos de entrenamiento, y el contexto en el que se utilice”. Y lo dice bien claro: “Los creadores de IA pueden, intencionalmente o no, influir en cómo la IA procesa y presenta información, ya sea para alinearse con ciertas perspectivas, evitar controversias, o cumplir con políticas corporativas o gubernamentales”.
 
Así que ya lo sabes. La IA da mucha información, toda la que le pidas, pero en temas delicados o controvertidos nunca puedes fiarte porque nunca irá contra los intereses de quienes la han creado.
 
La única esperanza que nos queda es lo que también nos ha dicho la IA: “Su apoyo a la verdad oficial puede cambiar con el tiempo o en respuesta a nuevas evidencias o consensos”. Es decir, la IA por sí misma es capaz de aprender y en consecuencia puede llegar el día en que “las IAs desafíen, en lugar de apoyar, narrativas oficiales cuando estas son cuestionables o parciales”.
 
Mira tú por dónde, ojalá llegue pronto ese día.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW 

viernes, 10 de enero de 2025

No son profecías sino proyectos (2)

(AZprensa) Pero fijémonos ahora en una portada muy especial: La que se publicó el 26-Nov de 2018 con las previsiones para 2020. En la esquina inferior izquierda aparece el dibujo de un pangolín. Como recordaréis, cuando empezó la pandemia del Covid se achacó a este animal el origen de la misma, pero hay algo en las fechas que no cuadra, porque la pandemia y la sospecha sobre el pangolín surgió muchos meses después. Por eso he preguntado al respecto a la Inteligencia Artificial que Elon Musk pone gratuitamente a disposición de los usuarios de su red social “X”. Este ha sido el diálogo…
 
P.- ¿En qué fecha salió la revista “The Economist” con la portada dedicada a “The world in 2019”?
R.- La revista "The Economist" con la portada dedicada a "The World in 2019" salió el 26 de noviembre de 2018.
 
P.- ¿En qué fecha se pensó que el origen del Covid podía estar en el pangolín?
R.- Se pensó que el origen del COVID-19 podría estar en el pangolín el 7 de febrero de 2020, cuando científicos chinos identificaron al pangolín como un posible eslabón en la transmisión del virus.
 
¡Bingo! El dibujo del pangolín, dándole importancia de acontecimiento histórico, se publica en Nov-2018 y los medios de comunicación dan a conocer las sospechas sobre el pangolín como origen de la pandemia el 7-Feb-2020, es decir: ¡15 meses después! Es decir, “The Economist” profetizó con 15 meses de antelación que el pangolín sería protagonista informativo con la pandemia que comenzó en 2019 y se extendió en 2020. ¡Una profecía con 15 meses de antelación!
 
¿Cómo podían saber en noviembre de 2018 que en 2020 se culparía al pangolín de la pandemia del Covid? La única explicación posible es de lo más inquietante: Si que sabían que iba a haber una pandemia y que el pangolín iba a ser el acusado de propagarla, sólo podía ser porque eso entrase en sus planes. Dicho de otra forma: Crear artificialmente una pandemia para reducir la población mundial (llevaban tiempo insistiendo públicamente en que la superpoblación del planeta es un peligro y es necesario reducir la población mundial) y además llevándose por delante a los ciudadanos menos productivos (viejos y enfermos). ¿No resulta curioso, además, que la pandemia no afectase –salvo casos muy excepcionales- a los niños y a los jóvenes?
 
Pero claro, lo que acabo de escribir en el párrafo anterior es un anatema (reprobación, condena, algo que debe ser sancionado), algo muy típico de los llamados conspiranoicos (que ven conspiraciones secretas por todas partes) y por fuerza tiene que haber otra explicación racional al hecho de dibujar un pangolín como protagonista de la portada con tanta antelación a lo que sucedió después. Así que, como siempre hay que confrontar opiniones, le hice esta pregunta directa a la Inteligencia Artificial y ¡atentos a todo lo que me contestó!...
 
P.- ¿Cómo podían saber en noviembre de 2018 en la revista “The Economist” que el pangolín jugaría un papel importante en el año 2019 tal como así lo reflejaron en la portada de su revista con las previsiones del año 2020?
R.- La portada de "The Economist" del 26 de noviembre de 2018, titulada "The World in 2019," no menciona específicamente al pangolín ni predice su relevancia para 2020 en relación con el COVID-19. Sin embargo, hay algunas aclaraciones y contextos que se deben considerar:
Interpretación de la Portada: Las portadas de "The Economist" suelen ser ricas en simbolismo y a menudo se analizan por sus posibles predicciones o comentarios sobre eventos futuros. La portada de 2019 incluía muchos elementos, pero el pangolín no estaba explícitamente relacionado con eventos de 2020 en esa portada.
El Pangolín en la Portada de 2019: Aunque algunas interpretaciones y análisis post-pandemia han sugerido que la presencia del pangolín podría ser una referencia profética, esto es más bien una especulación retrospectiva. La portada de 2019 incluía al pangolín, pero en el contexto de su tráfico y la amenaza de extinción, no necesariamente como un vector de enfermedades zoonóticas.
Conocimiento y Predicción: En noviembre de 2018, no había conocimiento público o científico específico sobre el papel del pangolín en la pandemia de COVID-19, que se declaró en marzo de 2020. La ciencia y las predicciones sobre pandemias zoonóticas se basan en patrones históricos y riesgos conocidos, no en eventos específicos que aún no han ocurrido.
Cultura de la Especulación: Después de la pandemia, hubo un aumento en la especulación y en la reinterpretación de elementos de medios anteriores como señales o predicciones, lo que puede llevar a confusión sobre lo que se sabía o se podía prever en el momento de la publicación.
En resumen: La conexión entre la portada de "The Economist" de 2018 y el papel del pangolín en la pandemia de 2020 es más bien una interpretación a posteriori que una predicción precisa. Los editores de "The Economist" no podrían haber sabido específicamente sobre el papel del pangolín en la pandemia de 2020 en el momento de la publicación de esa portada.
 
¡Vaya! Como podéis ver parece que la IA se ha enfadado conmigo por hacerle esa pregunta. Si antes me había respondido con datos claros, precisos y escuetos, aquí se ha explayado ofreciéndome toda una serie de explicaciones no pedidas y de ataque a las teorías conspiranoicas.
 
Y para colmo me ha mentido. Por ejemplo, en su argumento de “Interpretación de la portada” dice que “el pangolín no estaba explícitamente relacionado con eventos de 2020 en esa portada”, lo cual es mentira porque sólo tienes que mirar la portada y comprobar cómo sí que está dibujado en ella (esquina inferior) junto a otros símbolos de lo que sucederá en dicho año.
En su argumento de “El pangolín en la portada de 2019” se contradice a sí misma y ahora dice que sí, que estaba el pangolín, pero que era por otro motivo; su peligro de extinción.
En su argumento de “Conocimiuento y predicción” nos da, sin querer, una pista al decir que “las predicciones sobre pandemias zoonóticas se basan en patrones históricos y riesgos conocidos, no en eventos específicos que aún no han ocurrido”, por lo que deja claro que a nivel de ciencia no se tenía ni idea de su papel y sin embargo, si lo incluyeron es que los responsables de la revista sabían “algo” que los demás no sabíamos en aquél momento.
En su argumento “Cultura de la especulación” parece enfadarse por haberle hecho esa pregunta, y regaña a todos los que entran en el juego de la especulación.
Y finalmente en su “Resumen”, dice que los editores “no podrían haber sabido específicamente sobre el papel del pangolín en la pandemia de 2020 en el momento de la publicación de esa portada”, pero el hecho cierto (sólo tienes que abrir los ojos y mirar la portada) es que sí que lo publicaron.
 
Continuará…
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
“El cine y el misterio”: https://www.amazon.es/dp/B0DJF3M3ZW

jueves, 9 de enero de 2025

No son profecías sino proyectos (1)

(AZprensa) Hay muchas personas que atribuyen a la revista “The Economist” la cualidad de adivinar el futuro ya que muchas (la mayoría) de sus previsiones se cumplen. Sin embargo en este artículo demostraremos que no se trata de “profecías” sino de “previsiones” que tienen las élites políticas y económicas para el futuro, y como son ellas las que mandan, las que tienen el poder y el dinero, está claro que no se trata de “profecías” sino de “presupuestos” que esperan cumplir.
 
Para empezar, sólo unas breves pinceladas para ver qué clase de revista es “The Economist”.
 
“The Economist” es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y de la economía a nivel global.
Se fundó en 1843 por lo que tiene 180 años de existencia (pocas publicaciones pueden presumir de una vida tan longeva).
El 50 por ciento de las acciones de la empresa que la edita, pertenecen a las familias Rothschild y Agnelli (dos de las fortunas más grandes del mundo: Para que te hagas una idea: Los Rothschild son los más ricos del mundo con 300 billones de dólares, es decir, un 3 seguido de 14 ceros; mientras que los Agnelli sólo tienen 30.000 millones de euros).
“The Economist” reconoce expresamente que busca influir en los cargos de responsabilidad política y económica, y por ello su público objetivo es la élite política y económica.
Sus artículos (excelentes, por otra parte) no suelen ir firmados, ya que el consejo editorial se hace responsable colectivamente de la información allí presentada. Ni siquiera suelen ir firmadas las “columnas de opinión”.
Su contenido se divide en cinco grandes secciones: Countries and Regions (Países y regiones), Business (Negocios), Finance and Economics (Finanzas y Economía), Science and Technology (Ciencia y Tecnología) y Other (Otros).
Se vende en todo el mundo y tiene una circulación de 1.500.000 ejemplares.
Tiene periodicidad semanal con un precio de élite: 7,5 euros. Tiene página web pero sólo se puede acceder a su contenido previo pago.
Su lenguaje sólo está al alcance de personas cultas y familiarizadas con el mundo de las altas finanzas y la política.
Le gusta jugar, sobre todo en sus portadas, con fotomontajes y juegos de palabras, así con un cierto sentido del humor.
Cada año, una semana del mes de noviembre, dedica la portada a su previsión de lo que sucederá el año siguiente… y casi siempre acierta.
 
Así que centrémonos en eso de sus “previsiones” de lo que sucederá en el mundo al año siguiente…
 
Su portada se diseña con un collage a base de fotografías y dibujos que en plan simbólico representan lo que va a suceder en el próximo año. Ciertamente son símbolos que a priori se prestarían a muchas interpretaciones, pero sólo hace falta que transcurra un año para comprobar cómo esos símbolos reflejan perfectamente lo que después ha sucedido. Acierto pleno casi en todo. Por otra parte, tras esa portada vienen muchos artículos (tanto en ese número anual como en todos los demás) en donde se pone en evidencia por dónde va a ir el mundo tal como ellos pronostican. Incluso hay quien dice que la revista da las directrices de por dónde deben ir el mundo y la economía, y su poder es tanto que quienes gobiernan el mundo siguen sus dictados procurando que los pronósticos de la revista se cumplan. Hay, pues, una complicidad evidente entre lo que dice la revista y lo que los líderes políticos y económicos incluyen en sus planes. Y la propia revista lo reconoce públicamente.
 
En la semana del 28-Abril/2-Mayo del 2020 (en pleno apogeo de la pandemia) llamó la atención su portada que mostraba una mano gigantesca (la del poder) que llevaba sujeto con una correa a un ciudadano con mascarilla puesta (como si fuese un bozal), el cual llevaba sujeto a la vez a un perro con su correspondiente bozal. Estaba perfectamente claro el objetivo que las élites habían conseguido: Tener amordazada (mascarilla) y sujeta con una correa (confinamiento y restricciones) a la sociedad, tal como hacen los ciudadanos cuando pasean a sus perros con el bozal puesto.
 
Continuará…
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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lunes, 30 de diciembre de 2024

El Ministerio de la Verdad sí existe

(AZprensa) El 15 de marzo de 2019, el gobierno español encabezado por Pedro Sánchez decidió establecer la "Comisión Permanente contra la Desinformación" con el objetivo declarado de combatir la desinformación. Sin embargo, esta iniciativa ha sido objeto de intensas críticas y controversias, calificándola de un "Ministerio de la Verdad" orwelliano, un término que evoca el control absoluto de la información descrito en la novela "1984" de George Orwell.
 
La creación de la Comisión se enmarcó dentro de un contexto global de preocupación por las "fake news" y su impacto en la democracia y la seguridad nacional. Según el gobierno, la intención era proteger la integridad de la información, especialmente durante procesos electorales y en tiempos de crisis como la pandemia de COVID-19. La Comisión estaría compuesta por miembros de varios departamentos gubernamentales, incluyendo el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), lo que desde el inicio levantó sospechas sobre la independencia y transparencia del organismo.
 
Falta de Transparencia: La Comisión ha sido criticada por su opacidad. No se han revelado públicamente los nombres de sus miembros, ni los criterios específicos que se utilizan para determinar qué información se considera "desinformación". Esta falta de transparencia ha llevado a acusaciones de que el gobierno se está atribuyendo el derecho de decidir unilateralmente qué es verdad y qué no.

Control de Medios y Redes Sociales: Varios medios de comunicación y asociaciones de periodistas han expresado su preocupación por la capacidad de la Comisión para influir en la cobertura mediática y en el contenido de las redes sociales. Se teme que esta autoridad se utilice para silenciar voces críticas o para manipular la narrativa pública a favor de los intereses del gobierno.

Censura Encubierta: Hay denuncias de que esta Comisión, bajo el pretexto de combatir la desinformación, podría estar censurando opiniones legítimas y bien fundamentadas que simplemente no se alinean con la ideología del gobierno. Esto incluye la monitorización y posible intervención en las plataformas digitales, lo que podría afectar la libertad de expresión.
 
Impacto en la Democracia: La creación de una entidad con el poder de definir la "verdad" oficial ha llevado a un debate sobre la salud de la democracia en España. La libertad de prensa es considerada un pilar fundamental de cualquier sistema democrático, y cualquier intento de controlar o censurar la información es visto como una amenaza directa a este principio. Organizaciones internacionales de derechos humanos y libertad de prensa han expresado su preocupación. Reporteros Sin Fronteras (RSF), por ejemplo, ha condenado lo que percibe como un ataque a la libertad de expresión.
 
Por todo ello, aunque la lucha contra la desinformación es una necesidad en la era digital, la forma en que se ha estructurado y operado la "Comisión Permanente contra la Desinformación" ha generado más preguntas que respuestas. La falta de transparencia y la percepción de que se está utilizando para fines políticos más que para proteger a la sociedad de la desinformación es lo que convierte a esta “comisión” en un auténtico “Ministerio de la Verdad” en donde sólo será verdad lo que digan ellos.
 

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domingo, 29 de diciembre de 2024

La Censura y el Control de la Verdad por el Gobierno y los Poderes Públicos

(AZprensa) En sociedades contemporáneas, la idea del "pensamiento único" o "pensamiento unidimensional" se ha vuelto cada vez más relevante, especialmente en contextos donde los gobiernos y los poderes públicos buscan regular y controlar el discurso público. Esta imposición no solo afecta la diversidad de pensamiento, sino que también mina la esencia de las democracias, donde la pluralidad de opiniones debería ser la norma.
 
El "pensamiento único" se refiere a la tendencia de ciertos poderes a promover una única narrativa, excluyendo o desacreditando otras formas de pensamiento. Históricamente, filósofos como Arthur Schopenhauer y Herbert Marcuse han advertido sobre los peligros de esta uniformidad en el pensamiento, que puede derivar en la manipulación de la opinión pública y en la supresión de la disidencia.
 
En muchos casos, el gobierno y los poderes públicos se atribuyen el derecho de determinar qué es verosímil y qué no, a menudo bajo la excusa de proteger el orden público, la seguridad nacional o la integridad de la información. Esto puede incluir:
 
Legislación y Regulación: Leyes que regulan el discurso en línea, la prensa o las manifestaciones públicas, como aquellas que buscan combatir las "noticias falsas" pero que pueden ser usadas para silenciar críticas legítimas.

Censura Directa: Bloqueo de plataformas, sitios web, o incluso la censura de individuos que critican al gobierno o presentan alternativas a la narrativa oficial.
Manipulación de la Información: Uso de medios estatales o influencias en medios privados para difundir una versión única de los eventos, marginando otras perspectivas.
 
Reducción de la Libertad de Expresión: Las voces disidentes se ven forzadas al silencio o al margen, lo que crea un clima de autocensura donde las personas temen expresar opiniones contrarias al gobierno.

Erosión de la Democracia: La democracia se basa en el debate y el pluralismo. Cuando se impone un pensamiento único, se pierde la capacidad de la sociedad para autogobernarse a través de la discusión y el consenso.

Polarización y Desconfianza: La imposición de una única verdad oficial puede exacerbar la polarización, ya que los ciudadanos que no están de acuerdo sienten que no tienen voz, lo que a menudo conduce a una mayor desconfianza hacia las instituciones.
 
Ejemplos Contemporáneos:
En el contexto de la información: Políticas que etiquetan como "desinformación" opiniones que simplemente no concuerdan con la narrativa oficial, incluso si están respaldadas por datos y análisis críticos.
En la esfera digital: La eliminación o demonetización de contenido en plataformas digitales que no alinean con ciertos puntos de vista políticos o sociales.
 
Contraargumentos y Reflexión:
Algunos defienden las acciones gubernamentales como necesarias para combatir la desinformación y proteger a la sociedad de daños potenciales. Sin embargo, la línea entre la protección y la censura puede ser muy delgada, y el criterio para determinar qué es "verdad" o "falso" puede fácilmente ser subjetivo o manipulado para beneficio de quienes están en el poder.
 
En definitiva, en un mundo ideal, el papel de los gobiernos y los poderes públicos debería ser fomentar un entorno donde el pensamiento crítico y el debate abierto sean la norma, no la excepción. La imposición del pensamiento único no solo es un ataque a la diversidad ideológica sino también a los fundamentos de una sociedad libre y democrática. La respuesta no está en la eliminación de la disidencia sino en educar y capacitar a los ciudadanos para discernir, debatir y decidir por sí mismos qué es verdad y qué no.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon: https://www.amazon.com/author/fisac
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