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miércoles, 1 de marzo de 2023

La dieta cetogénica baja en calorías es eficaz contra la obesidad

(AZprensa) Tras una revisión sistemática en la que se han seleccionado 56 artículos (ensayos clínicos y metaanálisis), la  dieta cetogénica muy baja en calorías (Very-Low-Calorie Ketogenic Diet, VLCKD), adquiere el nivel más alto de evidencia científica sobre su eficacia para reducir el peso y para mejorar algunas de sus comorbilidades asociadas, con el aval de las sociedades científicas de referencia en Europa en el ámbito de la obesidad.
 
La European Association for the Study of Obesity (EASO) y la European Federation of the Associations of Dietitians(EFAD) han consensuado y publicado un documento de posicionamiento sobre el tratamiento médico nutricional para el manejo del sobrepeso y la obesidad en adultos, dirigido a profesionales de la salud y a políticos de Europa con el objetivo de adaptar al entorno europeo las recomendaciones para el tratamiento médico nutricional postulado en las Guías de Canadá del 2020.
 
Un método de probada eficacia: dieta, ejercicio y coaching
 
En los últimos años, se ha comprobado que la dieta mediterránea, las dietas vegetarianas, la dieta nórdica o las dietas bajas en carbohidratos se asocian con una mejora en la salud metabólica, con o sin cambios en el peso corporal. Al igual que todas ellas, “la VLCKD también se asocia con mejoras en los marcadores de salud”, según destacan Cristina Porca y Enric Sánchez, coordinadores del grupo de trabajo de Dietoterapia en la Obesidad de SEEDO; sin embargo, indican que “las dietas VLCKD añaden un componente esencial, puesto que logran una pérdida de peso significativa y, además, esta reducción de peso conseguida se mantiene estable durante un seguimiento de varios años, al igual que con la cirugía bariátrica”.
 
La  dieta cetogénica muy baja en calorías (VLCKD) está basada inicialmente en alimentos proteicos que permiten lograr un estado de cetosis controlado y deseado, en combinación con una larga lista de verduras. Progresivamente, se introducen el resto de grupos alimentarios, como los hidratos de carbono y las grasas. Todo ello logra una pérdida de peso muy significativa y sin sensación de pasar hambre, gracias al efecto anorexígeno del propio estado de cetosis. Cada una de las fases de esta intervención se realiza bajo el asesoramiento y supervisión de un médico y un dietista-coach, para conseguir una correcta progresión en el tratamiento, a la vez que se incorporan nuevos y saludables hábitos de vida; además, la metodología incluye un programa de actividad física, así como el apoyo para el cambio de relación con la comida.
 
Básicamente, como explican los expertos de Dietoterapia en la Obesidad de SEEDO, “el documento de posicionamiento demanda que el tratamiento nutricional se individualice.
A juicio de estos expertos, se aconseja “evitar aquellas dietas generalistas que se dan a todos los pacientes por igual”.
 

Aquella famosa serie de televisión escondía un mensaje secreto.
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domingo, 5 de enero de 2020

Las dietas por sí solas no son suficientes para controlar el peso


(AZprensa) Un grupo de médicos, nutricionistas, psicólogos y psiquiatras, que llevan más de 20 años dedicados al estudio y abordaje de la conducta alimentaria, han presentado los resultados de sus estudios e investigaciones, en concreto en lo que se refiere a las personas y su relación con la comida, es decir, las emociones que subyacen en nosotros y su influencia en el sobrepeso.

Como resultado de estas investigaciones, se ha conformado un modelo explicativo de la forma de comer. El EAT-ID, que se basa en las 5 dimensiones que están afectadas cuando la relación con la comida no es saludable y estás son: Emocional, Adictiva, Traumática, Impulsiva y Desorganizada.

Se hace preciso, por ello, conocer cómo es nuestra relación con la comida y descubrir cuáles y cómo son las emociones que están detrás, ya que se ha demostrado que las dietas por si solas, no son suficientes para controlar el peso y las cifras de sobrepeso aumentan cada año.

Por ejemplo, la Dra. Cristina Banzo, psiquiatra experta en obesidad y conducta alimentaria y miembro del comité científico de COCO Eating, ha declarado que “el 53 por ciento de la población con obesidad, presenta una ansiedad elevada en forma de un rasgo ansioso, es decir una forma crónica de ansiedad, mientras que un 35% presentan antecedentes de cuadros de tristeza intensa o inclusos francamente depresivos”.

Por su parte, Noelia Monterde, psicóloga del equipo clínico de COCO Eating, ha destacado que “las mujeres presenta un perfil emocional en 21% de las ocasiones y adictivo en el 57%, mientras que en el caso de los hombres, el perfil impulsivo explica el 23% de los casos”.

Comprender es el primer paso para poder cambiar, sabemos que comer menos y movernos más no funciona. Un plan que tenga en cuenta a la persona, y “cómo come”, y no solo “lo que come”, ofrece la posibilidad de producir cambios sostenidos en el tiempo, que redundarán en un peso más saludable.

martes, 21 de mayo de 2019

El valor nutricional de la leche es superior al de la suma de todos sus componentes


(AZprensa) La leche y los productos lácteos forman parte de la dieta humana desde hace miles de años y desde hace mucho tiempo viene siendo objeto de investigación continua para dilucidar la relación entre su consumo y la salud humana.

Pero es importante aclarar que “el valor nutricional de la leche es superior al de la suma de todos sus componentes, lo que se explica por su particular equilibrio de nutrientes”, tal como ha expuesto en el Colegio de Médicos de Cantabria, Ángel Gil, miembro del departamento de Bioquímica y Biología Molecular, Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Centro de Investigación Biomédica, de la Universidad de Granada.

La leche es considera un “alimento básico y equilibrado, que proporciona un elevado contenido de nutrientes en relación al contenido calórico, es decir, una excelente densidad nutricional. El valor nutricional de la leche es superior al de la suma de todos sus componentes, lo que se explica por su particular equilibrio de nutrientes”.

En este sentido destaca que la leche aporta proteínas de alto valor biológico e hidratos de carbono, “fundamentalmente en forma de lactosa, además de grasas, calcio, magnesio, fósforo, zinc y otros minerales, así como vitaminas del complejo B y vitaminas A y D, todos ellos con importantes funciones en el organismo”.

Pero además, la leche tratada industrialmente, “ha supuesto un gran avance en la nutrición humana, especialmente desde el punto de vista de seguridad alimentaria, al evitar las infecciones por microorganismos patogénicos, y desde el punto de vista nutricional, ya que el consumo regular en numerosos países ha servido de vehículo de nutrientes de elevada calidad biológica y, además, de manera confortable y asequible”.

En definitiva, el consumo de la leche es “apropiado para todas las edades, ya que la evidencia científica actual así lo indica”. Prueba de ello es, por ejemplo, el estudio  PURE (Prospective Urban Rural Epidemiology), que incluye más de ciento treinta mil sujetos de edad entre 35-70 años de 21 países en cinco continentes, el cual concluye que el consumo de lácteos se asocia a un menor riesgo de mortalidad y de eventos cardiovasculares tales como enfermedad coronaria, infarto, fallo cardiaco e ictus.

sábado, 5 de enero de 2019

Consejos para sobrevivir a los excesos de la Navidad


(AZprensa) Estas fiestas navideñas son una época propicia para descuidar las pautas de alimentación habituales, lo que puede producir aumento de peso y afectar negativamente a nuestra salud. Pero no sólo en Navidad sino que también en cualquier época del año debemos cuidar nuestra alimentación, por lo que nunca viene mal recordar estos consejos:

Si no haces deporte, al menos muévete.- Practicar ejercicio físico es esencial para mantener una buena salud. Si la pereza toca a nuestra puerta, podemos suplir la falta de voluntad caminando a todas partes. Pasear, además de un placer a la vista, nos ayudará a mantenernos activos.

Siempre se puede comer saludable.- Los menús equilibrados, incluso en épocas como la Navidad, deben contener vegetales, combinarse con aperitivos ligeros en comidas y cenas y no ser excesivamente abundantes. Además, son preferibles los platos cocinados al horno o a la plancha.

Lo natural es sano.- Evita los platos precocinados y ultraprocesados, que nunca serán tan saludables como los que podemos cocinar nosotros mismos.

El dulce, en su justa medida.- No abuses de los dulces; si los consumes que sea en pequeñas cantidades y en días y momentos especiales. Deberíamos fijarnos en las etiquetas de los dulces para ver si llevan ingredientes de calidad (frutos secos, miel, huevo o cacao) evitando, por norma general, el azúcar, aceites refinados de mala calidad y grasas hidrogenadas.

No abuses del alcohol.- El alcohol tiene un efecto negativo sobre nuestro organismo y proporciona “calorías vacías” (sin ningún valor nutricional) que colaboran al aumento de peso, por lo que es necesario limitar su ingesta, especialmente si vamos a conducir. El agua con gas o el agua de sabores son alternativas saludables al alcohol.

Y sobre todo, disfruta.- Si tu alimentación habitual es sana y equilibrada y los excesos se realizan sólo en días señalados, no tienes que preocuparte por tu salud. Además, diferentes estudios científicos han demostrado que el placer y el disfrute de la comida son esenciales en una dieta saludable.

Fuente: Grupo Hospitalario HLA.

viernes, 30 de marzo de 2018

Así es la dieta de la eterna juventud


(AZprensa) Existen varios factores responsables del envejecimiento prematuro, pero el principal es el estrés oxidativo provocado por los radicales libres, procedentes del exterior (contaminación industrial, tabaco, radiación, medicamentos, aditivos, pesticidas, consumo excesivo de fritos, ejercicio intenso…) o del interior (reacciones químicas de la respiración, la renovación celular y de la actividad de las mitocondrias, la central energética de la célula).

No podemos evitar cumplir años, pero sí podemos frenar y tratar algunas de las manifestaciones del envejecimiento prematuro, mediante la combinación estratégica de alimentos, practicando actividad física regular, controlando el estrés crónico al que estamos sometidos y la ayuda de nutricosméticos y suplementos antioxidantes.

Estos son los 10 puntos básicos de la “Dieta Antiaging” que propone la doctora en Farmacia y Nutricionista Amil López Viéitez, y que retrasa los efectos del envejecimiento:

1.- Antioxidantes
La vitamina A y los carotenos mejoran la estructura y el aspecto de la piel, mucosas, cabello, uñas y vista. Están presentes en frutas y verduras como el melón, mango, caqui, zanahoria, tomate, pimientos, espinacas, canónigos, berros, alga nori y boniato.
La vitamina C es necesaria para la síntesis de colágeno y rejuvenece el sistema inmunológico, facilita la cicatrización y la absorción del hierro. Está presente en los cítricos, grosellas, guayabas, pimientos, coles de bruselas, coliflor y brécol. Los fumadores necesitan un mayor aporte.
La vitamina E reduce el daño por radicales libres y mantiene la piel luminosa y elástica. Abunda en el aceite de oliva y los frutos secos.
Los polifenoles y flavonoides son antioxidantes que reducen la formación y neutralizan los radicales libres. Abundan en bayas como arándanos y maqui, uvas, vegetales, té y vino.

2.- Minerales
Para el funcionamiento de las enzimas antioxidantes son necesarios algunos minerales que actúan como cofactores:
El selenio y la vitamina E previenen el daño celular. Fuentes de selenio son la carne de cerdo, pavo, pescado, marisco y frutos secos. El aceite de oliva es el alimento que aporta más vitamina E.
El zinc potencia la acción de la vitamina A, fortalece el cabello, la cicatrización y es protector hepático. Las principales fuentes son el salvado, la avena, germen trigo, pipas de girasol y calabaza, semillas de sésamo, maíz, algas y chocolate.
El magnesio ayuda a estabilizar el calcio en los huesos y dientes, calma el sistema nervioso y reduce los calambres. Está presente en frutos secos, cereales integrales y también en el chocolate.
El cobre aumenta la asimilación del hierro y de la vitamina C. Reduce las líneas de expresión y minimiza las manchas de la piel. Sus principales fuentes son legumbres, cereales integrales, hígado, mariscos, ciruelas y pasas.
El hierro activa la oxigenación celular, la formación de colágeno, el sistema inmune y hace sinergia con las vitaminas del grupo B. Su principal fuente son los moluscos como mejillones y almejas, carnes rojas, morcilla, legumbres, verduras de hoja verde oscura, lombarda, perejil, alcachofa, brócoli y coliflor.

3.- Omega-3 (pescado azul)
De gran poder antinflamatorio, ralentiza el envejecimiento prematuro, activa la memoria, la concentración y la agudeza visual. Ayuda a reducir el colesterol y la tensión arterial. Abunda en los pescados azules (salmón, atún y anchoas), en el krill (crustáceos marinos) y en el lino y la chía. Las fuentes vegetales se asimilan muy poco y las de origen animal, al cocinarlas pierden mucha actividad, por lo que se recomienda en forma de suplemento concentrado.

4.- Más fibra
Las frutas, verduras y legumbres aportan fibra y agua. Al incluirlas en tu dieta antiaging evitas el estreñimiento y potencias la eliminación de toxinas. Además, reducen los niveles de colesterol circulante evitando que se absorba en exceso y tienen un efecto protector sobre el cáncer de colon.

5.- Aumenta el consumo de cebollas, ajos y puerros
Son ricos en sulfuro que mejora la eliminación de toxinas y repara los cambios producidos en la piel por el paso del tiempo. Hidratan y aclaran el tono del cutis.

6.- Bebe 1,5 a 2 litros de agua al día
Hidratarse correctamente favorece la eliminación de toxinas, el tránsito intestinal y purifica la piel, dejándola jugosa y tersa.

7.- Evita el azúcar oculto
Reduce el consumo de jarabe de maíz alto en fructosa, refrescos, zumos, cereales del desayuno, salsas, bollería industrial y comidas procesadas. Aportan azúcares ocultos que favorecen la “caramelización” de las proteínas y el envejecimiento celular (acumulación productos avanzados glicación -PAG o AGE advanced glycation end products-).
El exceso de azúcar en sangre activa la hormona insulina favoreciendo los procesos inflamatorios y el envejecimiento prematuro. El sabor dulce, aunque sea procedente de edulcorantes, descompensa la saciedad y aumenta el almacenamiento de grasa corporal.

8.- Deja el tabaco y reduce el consumo de alcohol
Cada calada a un cigarrillo genera más de un billón de radicales libres y activa una respuesta inflamatoria en la piel. El tabaco destruye el colágeno y la vitamina A, acelerando el envejecimiento y las arrugas prematuras.
El alcohol  deshidrata y reduce la oxigenación de sangre y tejidos, por lo que tu piel pierde brillo, elasticidad y firmeza. Favorece que se pronuncien más las líneas de expresión y las arrugas.

9.- Duerme al menos 7 horas
El colágeno se produce mientras duermes, sobre todo en la primera fracción del sueño y siempre que sea un sueño de calidad, por lo que debemos dormir un mínimo de 7 horas.

10.- Nutricosméticos
La Nutricosmética se define como la cosmética que nutre desde el interior. ¿Por qué limitarte a cuidarte por fuera cuando también puedes hacerlo por dentro? A partir de los 30 años se va reduciendo la síntesis de colágeno (estructural) y ácido hialurónico (hidratación), por lo que debes incluir en tu alimentación un complemento nutricional a base de ambos y antioxidantes para frenar el paso del tiempo.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Relacionan el consumo de carne con el riesgo de cáncer de mama


(AZprensa) La prevención y el diagnóstico precoz son las mejores herramientas para luchar contra el cáncer de mama, una enfermedad que padecerá a lo largo de su vida una de cada ocho mujeres. Por ello el proyecto MCC-Spain, impulsado por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) aporta nueva información sobre factores de riesgo y posibles estrategias de prevención. Ya se conoce que el riesgo de sufrir este tipo de cáncer se puede reducir realizando ejercicio físico de forma regular, prescindiendo de las bebidas alcohólicas y evitando el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia. Sin embargo, y hasta el momento, el papel que juega la dieta no está claramente determinado, de ahí la importancia del presente estudio y las perspectivas que ofrece.

Los resultados de este estudio confirman la necesidad de transmitir a la población que se debe reducir el consumo de carne, en concreto de la roja y la procesada y curada. El riesgo de cáncer de mama aumenta para aquellas mujeres postmenopáusicas que consumen más cantidad de cualquier tipo de carne (a partir de 51 g de carne por 1000 kcal y día), de carne roja (a partir de 25 g por 1000 kcal y día) y de carne procesada o curada (a partir de 14 g por 1000 kcal y día). La relación es particularmente importante en el caso de los tumores triple negativos y la carne procesada o curada, donde el riesgo es de más del doble de desarrollar este tipo de cáncer.  La cantidad de carne blanca o el punto de su cocción no se ha relacionado con este tumor.  En cambio, la carne roja debería consumirse poco hecha, dado que un mayor cocinado incrementa el riesgo de cáncer de mama. Finalmente, en relación con los métodos de cocinado, el análisis detectó un mayor riesgo por el consumo de carne roja guisada, sobre todo para los tumores hormonales.
(En la imagen, las investigadoras Elena Boldo y Marina Pollán).

viernes, 8 de diciembre de 2017

La dieta mediterránea reduce el riesgo de cáncer gástrico

(AZprensa) La dieta mediterránea podría reducir el riesgo de padecer cáncer gástrico, el tercer tumor con mayor mortalidad en el mundo por su baja tasa de supervivencia tras el diagnóstico, según ha evidenciado una investigación llevada a cabo por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III.

En esta investigación se ha explorado la relación entre el riesgo de tener un adenocarcinoma gástrico y tres patrones de dieta que caracterizan los hábitos alimentarios de la población española. Por un lado, el patrón Occidental (alto consumo de  productos lácteos grasos, granos refinados, carne procesada, bebidas azucaradas, dulces, comida preparada y salsas); por otro lado, el patrón Prudente, característico de personas que parecen estar preocupadas por su peso y consumen productos lácteos bajos en grasas, granos integrales, frutas, verduras y zumos; y finalmente, el de los individuos que siguen un patrón Mediterráneo, que presentan también un elevado consumo de frutas y verduras, pero añaden a su dieta pescado, patatas hervidas, legumbres y aceite de oliva y prefieren consumir las frutas enteras en lugar de ingerirlas en zumos.

Los participantes del estudio MCC-Spain con una alta adherencia al patrón de dieta Occidental mostraron el doble de riesgo de desarrollar un adenocarcinoma de estómago que los individuos con una baja adherencia a esta dieta. Por otro lado, una alta adherencia al patrón de dieta Prudente, no se asoció con el riesgo de este tumor; mientras que los participantes con adherencias altas al patrón Mediterráneo presentaron la mitad de riesgo de desarrollar un tumor maligno de estómago que aquellos con adherencias bajas.

Según apunta Adela Castelló, “Este último resultado es especialmente importante puesto que indica que para prevenir el cáncer gástrico no es suficiente con consumir una gran cantidad de frutas y verduras sino que además hay que añadir a la dieta productos ricos en grasas saludables como el pescado o el aceite de oliva y otros productos típicos de la dieta mediterránea como las legumbres”.

Los resultados de este estudio confirman la necesidad de transmitir a la población que se debe reducir el consumo de los alimentos propios de patrón Occidental y aumentar la ingesta de alimentos característicos del patrón Mediterráneo. Según la Dra. Castelló, “moderar el consumo de lácteos grasos, granos refinados (pan, pasta y arroz blancos), carnes procesadas (embutidos, hamburguesas, salchichas, etc.), refrescos azucarados, zumos, dulces, comida preparada y salsas, en favor de una dieta con una alta presencia de frutas enteras, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva, podría reducir el riesgo de padecer cáncer de estómago a la mitad”.

jueves, 16 de noviembre de 2017

La dieta mediterránea, aliada contra el cáncer de próstata

(AZprensa) La dieta mediterránea podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata agresivo, según evidencia el estudio MCC-Spain, el mayor de sus características que se ha realizado para investigar la influencia de factores ambientales –incluyendo la dieta- en el origen de tumores frecuentes como el cáncer de próstata.

En esta investigación, en la que participaron 733 pacientes con cáncer de próstata y 1.229 hombres sanos de siete provincias, se ha explorado la relación entre el riesgo de tener un cáncer de próstata y tres patrones de dieta que caracterizan los hábitos alimentarios de la población española. Por un lado, el patrón Occidental incluye a los individuos que consumen gran cantidad de productos lácteos grasos, granos refinados, carne procesada, bebidas calóricas, dulces, comida rápida y salsas. El segundo, el patrón Prudente, característico de hombres que consumen productos lácteos bajos en grasas, granos integrales, frutas, verduras y zumos. Por último, el patrón Mediterráneo, caracterizado por un elevado consumo de pescado, patatas hervidas, frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva y un bajo consumo de zumos.

Los resultados de este trabajo muestran que aquellos hombres con mayor grado de adherencia al patrón Mediterráneo tienen menos riesgo de tener cánceres de próstata agresivos que aquellos cuyos hábitos alimenticios se alejan de este perfil. Esta asociación no se ha encontrado en aquellos hombres con dietas más cercanas al patrón Prudente o al Occidental.

El trabajo ha sido realizado por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III y ha sido publicado en la revista científica “Journal of Urology”.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Las bondades de la dieta mediterránea

(AZprensa) Según un informe de la FAO, la "creciente prosperidad" de la población en Europa meridional, el norte de África y Oriente próximo está propiciando que la dieta basada en frutas y verduras frescas se haya sustituido por alimentos "demasiado grasos, salados y dulces".

El cambio en los hábitos alimenticios y un mayor consumo de carnes y grasas, ricas en calorías, están provocando un "rápido deterioro" de la dieta mediterránea en los países europeos como España de donde es propia, según se desprende de un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Según este informe, la "creciente prosperidad" de la población en Europa meridional, el norte de África y Oriente próximo está propiciando que la dieta basada en frutas y verduras frescas se haya sustituido por alimentos "demasiado grasos, salados y dulces", explicó el autor del estudio, Josef Schmidhuber. Esto provoca que la dieta mediterránea haya "decaído y se encuentre en estado moribundo".

De hecho, entre 1962 y 2002 la ingesta diaria de calorías en Europa creció un 20 por ciento y pasó de 2.960 a 3.340 kilocalorías. Sin embargo, en Grecia, Italia, España, Portugal, Chipre y Malta, que inicialmente eran países más pobres que sus vecinos del norte, el aumento del consumo de calorías fue del 30 por ciento.
Esto ha provocado, por ejemplo, que Grecia sea hoy el país de la Unión Europea con la media más alta de Índice de Masa Corporal (IMC), y cuente con la tasa más alta de sobrepeso y obesidad.

Además, más de la mitad de los italianos, españoles y portugueses sufren igualmente de sobrepeso, quizá relacionado con el "notable incremento de calorías y carga glicémica" que se ha producido en las dietas de los residentes del Norte de África y Oriente próximo.


Ante el aumento de casos de obesidad, la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que los lípidos no sobrepasaran el 30 por ciento del total del aporte energético de la dieta. Sin embargo, en Grecia, Italia y España, donde la grasa constituye el 40 por ciento de la dieta.

Schmidhuber atribuyó estos cambios en los hábitos alimentarios a la mayor renta per cápita de los ciudadanos, pero también a factores como el desarrollo de los supermercados, los cambios en los sistemas de distribución de alimentos, el hecho de que las mujeres trabajadoras tengan menos tiempo para cocinar, y a la costumbre de comer con mayor frecuencia fuera de casa, a menudo en establecimientos de comida rápida. Al mismo tiempo las necesidades de calorías han disminuido, "la gente realiza menos ejercicio y se ha pasado a un tipo de vida mucho mas sedentario".

Sin embargo, y quizá motivados por este "deterioro", hace unos años España buscó el apoyo de la Unión Europea para proponer que la dieta mediterránea se incluyera como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, basándose en su "tradición milenaria" como alternativa para combatir problemas de salud como la obesidad o las enfermedades coronarias.

Además, la importancia de esta iniciativa radicaba en el "alto interés económico" para España y las numerosas del sector dedicadas a producir alimentos característicos de dicha dieta, como son los cereales, el aceite de oliva, las frutas y verduras, y el sector vitivinícola.

sábado, 19 de agosto de 2017

La dieta de la mitad

(AZprensa) Traemos a nuestras páginas este artículo que el Dr. Gaspar García, director del Área de Educación para la salud del Colegio de Médicos de Málaga, me hizo llegar hace unos años para su divulgación y que, como puede apreciarse, no ha perdido un ápice de actualidad.

LA DIETA DE LA MITAD (Esta sí que es una dieta milagro)

El deseo de lucir un cuerpo bonito en el verano puede llevar a algunas personas a acudir a las famosas “dietas milagro” o a restringir los alimentos de forma drástica (dieta del pomelo, etc.). La tan nombrada en los medios de publicidad “operación bikini” puede hacer que muchas mujeres, en especial jóvenes y adolescentes se obsesionen en adelgazar rápidamente, y, sin acudir a ningún tipo de profesionales alteren completamente su hábitos alimenticios, no tomando en cuenta las posibles repercusiones.

En personas sanas y estables hacer una breve dieta o depuración a base de frutas de una o dos semanas puede no tener consecuencias negativas, incluso llegar a ser beneficioso. Pero cuando en ciertas personas existen de base unos factores de vulnerabilidad como son la baja autoestima, la obsesión por un cuerpo delgado, el perfeccionismo, la auto exigencia extrema, desequilibrios emocionales y conflictos familiares, etc., realizar dietas adelgazantes con la consecuente pérdida de peso puede llegar a desencadenar la aparición de importantes trastornos alimentarios.

El efecto rebote. La AEDN (Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas) se ha mostrado muy contundente afirmando que el 95% de las personas que pierden peso de forma rápida mediante la famosas “dietas milagro” vuelven a recuperar su peso debido al efecto rebote o yo-yo. En este tipo de dietas se suelen restringir determinados alimentos que son esenciales para el correcto funcionamiento del organismo. Generalmente son ricas en proteínas de origen animal y grasas saturadas, presentando grandes carencias de vitaminas y minerales. Estas dietas favorecen la pérdida de peso a expensas de la masa magra corporal, líquidos, reservas de glucógeno y en un muy pequeño porcentaje de gras, que sería lo más necesario.

Según los especialistas las razones principales por las que se produce el efecto rebote es por la necesidad de una sobre ingesta para compensar el anterior periodo de restricción. Además para contrarrestar la deficiencia energética que existe durante la época restrictiva, el organismo reduce su metabolismo para gastar menos. Cuando la dieta finaliza, la mayor lentitud metabólica hará que los alimentos nos engorden más, y una buena parte de ese peso recuperado se almacenará en forma de grasa corporal.

Si queremos perder peso de forma efectiva y saludable lo mejor es seguir bajo la supervisión del médico o especialista una dieta a medio y largo plazo, que sea rica y variada, restringiendo la energía que se ingiere en las comidas de forma adaptada a la composición corporal y al metabolismo. Un deportista requerirá de unas necesidades nutricionales diferentes a las que pueda necesitar una persona más sedentaria. La dieta debe ser personificada. A lo largo de las diferentes etapas de la ida vamos necesitando en mayor o menor medida de determinados elementos nutricionales para mantenernos en el peso adecuado para mantener una buena salud.

La dieta de la mitad. Habiendo dicho todo esto en contra de las Dietas Milagros, si debo confesar que hay una en la que de verdad creo: La Dieta de la Mitad. La verdadera dieta milagro: comer la mitad de lo que normalmente comemos. Para empezar lo primero que debe hacer, durante tres o cuatro días, incluso una semana, es llevar siempre con usted una pequeña libreta en la cual deberá anotar todo que coma o beba, a qué hora lo hace y en qué cantidad. Una vez escrito en el papel será muy sencillo darse cuenta la cantidad de alimentos que ingerimos y ese es el primer paso para… reducirlo a la mitad. Si tomó un potaje de garbanzos con el plato lleno… pues ahora tendrá que servirse medio plato; si tomó dos filetes de bacalao con tomate, ahora tendrá que tomar uno y con la mitad de salsa; y si tomó dos copas de vino con la comida o con los amigos ahora tendrá que tomar sólo una. Si usted desea eliminar el sobrepeso de una forma efectiva, no haga trampa. De todo cuanto usted ingiera diariamente, ahora tome sólo la mitad. Excepto agua natural sin gas que podrá tomar toda cuanto desee.

Es importante asegurarse de tomar las proporciones adecuadas de las diferentes clases de alimentos: 15-18% de proteínas, alrededor de 55% de Hidratos de carbono, 25-30% de grasa de origen vegetal.

Organizar los horarios de las comidas. Orden y rutina. Los expertos aconsejan comer cinco veces al día. No se trata de aumentar las calorías sino de repartirlas adecuadamente. Un desayuno completo, alguna fruta o frutos secos a media mañana, un buen almuerzo que incluya vegetales, pequeña merienda que incluya alguna fruta y nueces y por último una cena ligera, y de seguir la regla de “Cinco al Día”, que consiste en tomar dos o tres frutas al día, así como tres raciones de vegetales por lo menos.

Pero no sólo una buena dieta nos va a ayudar a perder peso, sino también el ejercicio regular y seguir toda una serie de consejos para modificar poco a poco y de forma positiva nuestro estilo de vida.

Cuerpo delgado no es sinónimo de belleza ni de salud. Cada persona tiene un peso ideal de acuerdo a su constitución. Para alcanzarlo hay que ser paciente y persistente, haciendo día a día esos pequeños cambios en nuestros hábitos que nos van a llevar a tener una vida más sana y feliz.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Mucho hablar de dieta mediterránea, pero las verduras se quedan en el plato

(AZprensa) A todas horas oímos hablar de la dieta mediterránea y sus beneficios, de lo saludable que es una dieta equilibrada... pero del dicho al hecho hay mucho trecho, como dice el refrán. Por eso la agencia de comunicación Berbés ha querido sondear a la población española para averiguar si predicamos con el ejemplo.

Se ha visto así que el 63% de la población española cree que su alimentación es correcta, y este porcentaje sube hasta el 82% en el caso de las personas mayores de 65 años. Pero, en un arranque de sinceridad, el 31% de la población ha reconocido que su alimentación podría mejorar y otro 6% ha reconocido que su alimentación no es buena.

La teoría se la saben todos: dieta completa y variada, menos azúcares, más pescado, menos grasas, menos platos precocinados, menos sal, más verduras y legumbres, más productos ecológicos, masticar despacio, no saltarse ninguna comida, no comer en exceso y tener unos horarios estables para las comidas. Sin embargo, cuando llega la hora de retirar los platos de la mesa, es habitual encontrar en un rincón las verduras. Y si comemos fuera, todo lo que sabíamos y las buenas intenciones, se quedan tan sólo en un simple deseo.

viernes, 12 de agosto de 2016

Ya se puede comprar chocolate en las librerías

(AZprensa) Por si no lo sabías todo acerca del chocolate, ya puedes acercarte a tu librería más próxima y pedir “El chocolate”, el nuevo libro de divulgación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que explica todo sobre el chocolate: origen e historia, sus ingredientes y elaboración, sus potenciales beneficios y perjuicios para la salud, etc.

Escrita por María Ángeles Martín Arribas, que dirige la Unidad de Cultura Científica del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN-CSIC), el objetivo de esta obra es ayudar a los consumidores para que puedan disfrutar del chocolate, distinguir cuándo es realmente saludable y a incorporarlo a la dieta de una manera responsable.

Afrodisíaco, adictivo, medicinal, favorecedor del acné y la caries, antidepresivo... Todo esto y muchas otras más cosas se han dicho sobre el chocolate... La investigación científica acerca del cacao parece corroborar que este alimento puede tener efectos beneficiosos para la salud, destacando los ácidos grasos insaturados que contribuyen a controlar el colesterol; la fibra que regula el tránsito intestinal y mejora los niveles de glucosa en sangre; los minerales que contribuyen a la regulación de la presión sanguínea, la transmisión neuronal y la memoria, así como el crecimiento y mantenimiento del sistema óseo; los alcaloides que mejoran el estado de ánimo y favorecen el rendimiento físico; y, sobre todo, polifenoles como los flavanoles, con efectos antioxidantes y antiinflamatorios, que reducen la hipertensión, pueden prevenir el desarrollo y la progresión de algunos procesos cancerígenos y actúan como agentes antidiabéticos y antiobesidad.

martes, 13 de octubre de 2015

La dieta mediterránea es imprescindible para los diabéticos

(Diario El Inefable) La posibilidad de complicaciones crónicas es una de las principales preocupaciones de las personas con diabetes que saben que el aumento de azúcar en sangre provoca que de los vasos sanguíneos se taponen y, por lo tanto, dificulta que la sangre circule hacia determinados órganos, lo que comporta que estos pierdan sus funciones. Las complicaciones microvasculares que afectan el riñón y los ojos, son las más precoces y pueden producir retinopatía diabética, -afectaciones oculares que pueden conducir a la ceguera- o nefropatía diabética, que pueden comportar una insuficiencia renal, es decir que los riñones dejen de funcionar.

Hasta hoy no había estudios clínicos que evaluaran el papel de los patrones dietéticos sobre la influencia de las complicaciones diabéticas microvasculares. Es por eso que investigadores del ensayo PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), puesto en marcha y financiado por el Instituto de Salud Carlos III,  han estudiado el efecto de la dieta mediterránea sobre la reducción de estos riesgos. Y han evidenciado, después de seguir durante 6 años a una gran población de diabéticos, que la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra puede reducir hasta un 44% el riesgo de sufrir retinopatía diabética.

Se comprobó que los participantes que hicieron un seguimiento esmerado de la dieta mediterránea durante el  seguimiento mostraron reducciones más importantes en la incidencia de la retinopatía. Los mecanismos a través del cuales la dieta mediterránea podría proteger de la retinopatía diabética se tienen que continuar investigando.

Una dieta rica en verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva virgen extra aportan ciertos minerales, sustancias antioxidantes y otros fitoquímicos que mejorarían el estrés oxidativo, los procesos inflamatorios y la resistencia a la insulina que evitarían la progresión de esta complicación de la diabetes. De hecho, otros estudios observacionales han visto que las personas diabéticas que toman muchas verduras y frutas tienen menos riesgo de presentar retinopatía diabética. 
Con este estudio se ha evidenciado que la dieta es un factor del estilo de vida que tiene un papel importante en la prevención de la retinopatía diabética. 

viernes, 18 de septiembre de 2015

Se demuestra el valor preventivo de cáncer de mama, de la dieta mediterránea

(Diario El Inefable) La dieta mediterránea reduce en dos terceras partes el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Así lo ha demostrado un ensayo clínico coordinado por la Universidad de Navarra dentro del estudio multicéntrico PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición CIBERobn  publicado en la revista JAMA.

Se trata del primer trabajo científico que demuestra el valor preventivo de la dieta mediterránea contra el cáncer de mama: “Los estudios realizados hasta ahora se basaban en la observación. Esta es la primera investigación que ofrece resultados de alto nivel científico tras una media de seguimiento de 4,8 años en una muestra de 4.282 mujeres”, ha resaltado el catedrático de Medicina Preventiva, Miguel Ángel Martínez-González, coordinador del estudio e investigador de Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IDISNA).

Las participantes, procedentes de toda España, siguieron tres tipos de dieta: mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra, mediterránea complementada con frutos secos y una recomendación de dieta baja en grasas para el grupo de control. En los dos primeros casos los resultados confirman que se obtiene una menor incidencia de la enfermedad que es casi la tercera parte que en el grupo control. Según los autores del estudio, la asignación de las participantes  al patrón de dieta mediterráneo rico en aceite de oliva virgen -donde este suponga al menos el 15% de la energía ingerida- explica en gran parte la protección conseguida contra el cáncer de mama.

“Todo ello a pesar de que el grupo control, o grupo de comparación, también siguió una dieta ya de por sí saludable, lo que apunta a que los resultados podrían haber sido todavía más significativos si se hubiera comparado con un patrón de dieta como el que se sigue en países occidentales no mediterráneos”, aclara el doctor Martínez-González.

martes, 28 de julio de 2015

La única dieta milagro es... la vida sana

(Diario El Inefable) En poco más de un mes (41 días exactamente), Germán Burgos (más conocido como Mono Burgos), asistente del entrenador del Atlético de Madrid, ha adelgazado 35 kilos. ¿Cómo ha sido posible tan drástico cambio? La cosa es muy sencilla: una dieta sana y equilibrada y muuucho ejercicio físico, eso sí, controlado.

Durante este tiempo ha estado dando larguísimas caminatas todos los días, acompañado de una aplicación en su Smartphone que le indicaba el número de pasos, las calorías consumidas, etc. El resultado final, salta a la vista. ¡Enhorabuena! Lo más sencillo resulta ser casi siempre lo más eficaz.