lunes, 23 de enero de 2017

¿Cómo actuar ante la gripe?

(AZprensa) Tener gripe no significa tener que acudir de inmediato al médico ni mucho menos a un servicio de urgencias. La gripe se caracteriza por el comienzo repentino de los siguientes síntomas: fiebre, malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares. Y también puede haber tos seca (sin expectoración),  dolor de garganta y en algún caso vómitos y diarrea. Dura alrededor de una semana, aunque la tos y el cansancio pueden prolongarse unas semanas más.

En cualquier caso, el tratamiento consiste en:

● Reposo relativo.
● Beber abundantes líquidos.
● Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
● Tomar medicación que mejore los síntomas de la gripe (como medicamentos para bajar la fiebre, el dolor de cabeza...).
● La gripe está causada por un virus, así que los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación.
● No dar aspirina a niños ni adolescentes (podría provocar un síndrome raro pero grave que se denomina Síndrome de Reye).

Las complicaciones de la gripe no son frecuentes y se producen sobretodo en pacientes ancianos, o con enfermedades crónicas. También pueden aparecer en población más joven, aunque son menos frecuentes, salvo que estén inmunodeprimidos o con enfermedades graves.

Los síntomas que nos deben preocupar y que se deben consultar con el médico de familia o pediatra son principalmente: duración de la fiebre más allá de unos 5 días (fiebre es la temperatura por encima de 38º), aparición de dificultad para respirar por la boca (no por congestión nasal), tos con expectoración verdosa y aumento del malestar general. Estos pacientes deben acudir al centro de salud,  donde el médico que le atienda valorará si es necesario que acuda a urgencias hospitalarias o no. 

No se debe acudir a urgencias del hospital cuando los síntomas o molestias son las que describimos al principio (fiebre 3-5 días, malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares…).

A pesar de que las complicaciones pueden ser importantes, no son tan frecuentes, y el tratamiento se basa fundamentalmente en la toma de analgésicos como el paracetamol, No es necesario que el paciente acuda al médico si los síntomas se limitan a los mencionados (fiebre menos de cinco días, malestar general, dolores de cabeza o musculares, tos o dolor de garganta); deberá guardar reposo relativo, beber abundantes líquidos y tomar paracetamol para la fiebre o los dolores. En los casos en los que los síntomas puedan hacer pensar en una complicación, el paciente debe acudir al centro de salud. 

Fuente: Colegio de Médicos de Madrid

Contra la esquizofrenia: una inyección cada tres meses

(AZprensa) El laboratorio Janssen acaba de lanzar en España Trevicta (palmitato de paliperidona), el antipsicótico con mayor espaciamiento entre dos dosis: una inyección intramuscular cada tres meses. Su principio activo bloquea los receptores de los neurotransmisores dopamina y serotonina, lo que ayuda a normalizar la actividad cerebral, que se encuentra alterada en el cerebro de los pacientes con esquizofrenia.

El tratamiento de la esquizofrenia ha mejorado mucho en los últimos años gracias al elevado grado de respuesta terapéutica de los nuevos antipsicóticos y a su mejor tolerabilidad, pero aún presentan el hándicap de que tienden a ser abandonados por los pacientes porque se trata de tratamientos prolongados”, ha declarado a este respecto el Dr. Miquel Bernardo, director de la Unidad de Esquizofrenia del Hospital Clínic (Barcelona). Este factor de cronicidad, sumado a que la esquizofrenia es una patología en la que los pacientes tienen poca conciencia de enfermedad hace que las tasas de adherencia a la medicación sean bajas”.

Como explica el Dr. Fernando Cañas, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Psiquiátrico Rodríguez Lafora (Madrid), la baja adherencia a la medicación puede deberse a un abandono de la misma o a una subdosificación, que conlleva una pérdida de eficacia. La principal consecuencia de una mala adherencia al tratamiento es una tasa más elevada de recaídas que serían evitables; con mayor índice de rehospitalizaciones e ingresos más prolongados. Por eso, en la esquizofrenia la adherencia al tratamiento es clave”, subraya el Dr. Bernardo.

domingo, 22 de enero de 2017

Cinco minutos de grosería

(AZprensa, Editorial) Estamos tan acostumbrados a verlo que nos parece normal. Llega la hora de comenzar la reunión (rueda de prensa, congreso, curso, celebración, etc.) y el organizador se dirige a los allí presentes y les dice “vamos a esperar cinco minutos de cortesía”. ¿Cortesía? ¿Para quién? Resulta que allí están presentes muchas personas que han llegado de forma puntual y como hay otros que se retrasan resulta que “lo cortés” es esperar a los descorteses. Esto es algo que nunca he entendido. ¿Por qué hay que ser descortés con todos aquellos que han acudido puntuales a la cita y por qué se les obliga a que también ellos sean corteses con los que se retrasan?

Esos cinco minutos que se hace esperar a los asistentes para dar tiempo a que lleguen los retrasados no son minutos de cortesía sino de grosería, una grosería para quienes muestran respeto hacia los demás. Incluso se da el caso de que al cabo de esos cinco minutos de espera no ha llegado nadie más y entonces el organizador, apenado porque no se le llena la sala, dice “bueno, vamos a empezar”. Incluso se da el caso –muy frecuente- que esos cinco minutos no son cinco sino diez o incluso quince. Sí, lo he visto, lo he vivido, lo he padecido en multitud de ocasiones a lo largo de mi vida y seguro que vosotros también. Incluso he observado la cara de cabreo de quienes llevaban diez o quince minutos de espera que hubieran podido emplear en otras cosas más productivas que en esa espera a los impuntuales. E incluso he presenciado conatos de rebelión, de levantarse para marcharse en vista de que aquello no comenzaba mientras el organizador se acercaba a ellos disculpándose y diciéndoles “enseguida empezamos”. Pero ese “enseguida” es algo que no tiene una duración definida, es muy relativo.

En el otro extremo, he asistido a numerosas reuniones en el Reino Unido, en Suecia, en Bélgica, en Dinamarca... y siempre se comenzaba a la hora en punto fijada. Allí las 12 –por ejemplo- son las 12 o como mucho las 12 y dos segundos; no son las 12 y diez. Allí, unos minutos antes de la hora fijada ya está todo el mundo perfectamente colocado en sus asientos y dispuestos a a tender a dicha reunión. Y allí, comienza la reunión y nadie más entra después, porque todos los que tenían que ir han llegado a su hora.

Volviendo de nuevo aquí, no sólo hay que esperar a los que llegan tarde, sino que los hay que llegan más tarde aún y con su goteo interminable durante el transcurso de la reunión van molestando a todos los asistentes. ¿Por qué se permite esto? ¿Por qué se tolera como una cosa normal? Sólo me caben dos explicaciones posibles. La primera porque los organizadores lo único que quieren es darse un baño de masas y cuanto más llena esté la sala más engorda su ego, por eso putean a los que han llegado puntuales y desbordan de alegría cada vez que va llegando un rezagado. La segunda, por una falta de educación, por una mala educación recibida, ya que desde pequeños se nos ha enseñado a despreciar a la gente honesta y cumplidora, y a rendir alabanza a los descorteses que, si han llegado tarde, ha sido porque tenían muchas cosas importantes que hacer y debemos estarles agradecidos porque haciendo un hueco en su apretada agenda nos hayan honrado con su presencia.

Lo dicho. ¿Habrá alguien capaz de decir: “vamos a No son cinco minutos de cortesía, sino de auténtica grosería.

La almeja japónica que vive en Europa es norteamericana

(AZprensa) Aunque la noticia es seria, lo cierto es que induce a la sonrisa. El hecho cierto es que un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha confirmado que la almeja japónica (el bivalvo de mayor importancia mundial después de la ostra) aunque se críe en Europa es de origen norteamericano, si bien fueron introducidas accidentalmente en Estados Unidos en los años treinta durante la importación de ostras de origen japonés.

“Nuestros resultados confirman que las almejas europeas tendrían sus parientes más próximos en Norteamérica. Por otro lado, sus parientes más remotos estarían en Japón, no en Asia continental, ya que no hay rastro genético de países como China. Esto es importante porque las almejas de Asia continental son genéticamente muy diferentes de las de Japón, y pueden tener características de cultivo distintas que estaríamos ignorando”, ha declarado uno de los investigadores.

El caso es que la próxima vez que vayamos a estar delante de una almeja lo mejor será que nos la comamos en vez de buscar un idioma con el que podamos entablar conversación con ella.