(AZprensa) Snøhetta es, sin duda, uno de los estudios de
arquitectura más creativos e innovadores del mundo actual. Fundado en 1989 en
Oslo (Noruega) por Kjetil Trædal Thorsen y un grupo de jóvenes arquitectos y
paisajistas —entre ellos Craig Dykers—, el nombre del estudio proviene de una
montaña remota en el parque nacional de Dovrefjell, simbolizando desde el
principio esa conexión profunda con el paisaje natural noruego.
Lo que distingue a Snøhetta no es un estilo formal
reconocible al instante (como ocurre con otros grandes nombres), sino un
enfoque transdisciplinar y dialógico que integra arquitectura, paisajismo,
diseño interior, arte, diseño gráfico, producto y digital en cada proyecto.
Rechazan la idea de disciplinas cerradas: en su proceso creativo cualquiera
puede aportar ideas sobre cualquier aspecto, lo que genera soluciones
inesperadas, ricas y muy contextuales.
Filosofía: creatividad al servicio de las personas y el
planeta
El lema implícito de Snøhetta podría resumirse en:
«diseñar para fortalecer el sentido de lugar, la identidad y las relaciones
entre las personas y con el entorno». Buscan que cada edificio no sea un objeto
aislado, sino una extensión del paisaje, la cultura y las necesidades sociales
del lugar.
Tres pilares definen su trabajo:
Sostenibilidad social, ambiental y económica → Desde finales de los 80 ya priorizaban sensibilidad ecológica y cultural. Hoy miden el impacto climático de cada proyecto, promueven materiales innovadores de bajo carbono, biodiversidad, gestión positiva de agua y energía, y espacios que benefician tanto a humanos como a otras especies.
Humanismo y accesibilidad → Sus edificios suelen ser democráticos: invitan al público a apropiarse de ellos, a caminar sobre ellos, a habitarlos más allá de su función principal.
Diálogo y contexto → Cada proyecto es único porque responde al ethos del lugar y de sus usuarios, no a una firma estilística impuesta.
Iconos que cambiaron la forma de entender la arquitectura
Snøhetta saltó a la fama internacional en 1989 al ganar
(siendo un estudio novel) el concurso para la Bibliotheca Alexandrina
(inaugurada en 2002), la resurrección moderna de la legendaria biblioteca de
Alejandría. Integraron paisaje, arquitectura, arte e interior desde el primer
boceto, con un enorme disco inclinado que dialoga con el mar Mediterráneo y
espacios flexibles que fomentan la innovación y el encuentro público.
Pero el proyecto que realmente los consagró como
referentes mundiales fue la Ópera Nacional y Ballet de Noruega en Oslo
(inaugurada en 2008): Un tejado inclinado de mármol blanco que desciende hasta
el fiordo, permitiendo que cualquiera suba y camine sobre el edificio.
Convirtió un área industrial portuaria en espacio público democrático.
Ganó el Premio Mies van der Rohe, entre muchos otros, y popularizó mundialmente la idea de «arquitectura como paisaje» y tejados transitables.
Otros proyectos icónicos que muestran su creatividad y
funcionalidad:
Pabellón del Museo Memorial 11-S (Nueva York) → Un espacio sereno y reflexivo en medio del trauma colectivo.
Expansión del SFMOMA (San Francisco) → Donde paisaje y edificio se funden.
Biblioteca de la Ciudad de Pekín (inaugurada recientemente) → El mayor espacio de lectura climatizado del mundo y un enorme sistema de vidrio portante que invita al paisaje interior.
Vertikal Nydalen (Oslo) → Primer edificio mixto de Noruega climatizado de forma natural.
Proyectos recientes y en curso (2025-2026): la creatividad
sigue evolucionando
Snøhetta no se ha quedado en sus éxitos pasados. En los
últimos años y próximos:
Gran Ópera de Shanghái (próxima a terminarse / inauguración prevista alrededor de 2026) → Un enorme abanico de hormigón con escalera espiral que lleva a una plaza pública en la azotea con vistas al río. Símbolo de danza y comunidad abierta a todos.
Museo de Arte de la Bahía de Qiantang (Hangzhou, China) → En la confluencia del río Qiantang, interpreta el flujo del agua como metáfora del movimiento cultural.
Theodore Roosevelt Presidential Library → Enfocado en narrativa, paisaje y experiencia inmersiva.
Cloud 11 (Bangkok) → Un hub creativo con parque público central.
Renovaciones sensibles como Hotel Finse 1222 o campañas sociales como la casa de jengibre del Consejo Noruego para Refugiados.
Incluso en proyectos más pequeños o de producto (como
mobiliario o campañas), mantienen esa capacidad de sorprender combinando
artesanía tradicional con tecnología puntera.
¿Por qué Snøhetta inspira tanto?
En un mundo donde muchos estudios buscan una marca
reconocible, Snøhetta prefiere desaparecer detrás del lugar y de las personas.
Sus edificios no gritan «¡mírame!», sino que susurran: «ven, camina, quédate,
pertenece». Logran ser a la vez poéticos y pragmáticos, escultóricos y
funcionales, innovadores y profundamente humanos. Como ellos mismos dicen: la
arquitectura puede ser una fuerza positiva en el mundo. Y pocos lo demuestran
con tanta consistencia y creatividad como Snøhetta.
Sostenibilidad social, ambiental y económica → Desde finales de los 80 ya priorizaban sensibilidad ecológica y cultural. Hoy miden el impacto climático de cada proyecto, promueven materiales innovadores de bajo carbono, biodiversidad, gestión positiva de agua y energía, y espacios que benefician tanto a humanos como a otras especies.
Humanismo y accesibilidad → Sus edificios suelen ser democráticos: invitan al público a apropiarse de ellos, a caminar sobre ellos, a habitarlos más allá de su función principal.
Diálogo y contexto → Cada proyecto es único porque responde al ethos del lugar y de sus usuarios, no a una firma estilística impuesta.
Convirtió un área industrial portuaria en espacio público democrático.
Ganó el Premio Mies van der Rohe, entre muchos otros, y popularizó mundialmente la idea de «arquitectura como paisaje» y tejados transitables.
Pabellón del Museo Memorial 11-S (Nueva York) → Un espacio sereno y reflexivo en medio del trauma colectivo.
Expansión del SFMOMA (San Francisco) → Donde paisaje y edificio se funden.
Biblioteca de la Ciudad de Pekín (inaugurada recientemente) → El mayor espacio de lectura climatizado del mundo y un enorme sistema de vidrio portante que invita al paisaje interior.
Vertikal Nydalen (Oslo) → Primer edificio mixto de Noruega climatizado de forma natural.
Gran Ópera de Shanghái (próxima a terminarse / inauguración prevista alrededor de 2026) → Un enorme abanico de hormigón con escalera espiral que lleva a una plaza pública en la azotea con vistas al río. Símbolo de danza y comunidad abierta a todos.
Museo de Arte de la Bahía de Qiantang (Hangzhou, China) → En la confluencia del río Qiantang, interpreta el flujo del agua como metáfora del movimiento cultural.
Theodore Roosevelt Presidential Library → Enfocado en narrativa, paisaje y experiencia inmersiva.
Cloud 11 (Bangkok) → Un hub creativo con parque público central.
Renovaciones sensibles como Hotel Finse 1222 o campañas sociales como la casa de jengibre del Consejo Noruego para Refugiados.
Novelas con aire nórdico


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