domingo, 16 de agosto de 2026

Tú también mereces mi respeto

(Sunday Poetry Corner)
¡Mucho mejor iría el mundo si todos tuviésemos la tolerancia y el respeto hacia los demás como bandera! Estamos tan endiosados que nos creemos el centro del universo, que estamos siempre en posesión de la verdad y que todos deben pensar como nosotros y hacer lo que nosotros (aunque luego una cosa es predicar y otra hacer lo que se predica). La discrepancia es bonita y enriquecedora, la diversidad es lo que vemos a diario en todos los órdenes de la vida; y entonces ¿por qué nos empeñamos en uniformarnos a todos en una igualdad impuesta? Cada uno es como es y cada uno debe respetar que los demás sean diferentes.
 
Bueno, pues de esto, más o menos, va este poema que hoy comparto con vosotros en este rincón dominical  de la poesía; para que lo disfrutéis, os relajéis y os lo penséis mejor antes de decir eso tan manido de “tu lo que tienes que hacer es…”, “yo que tú…”, etc.
 
MERECES MI RESPETO
 
No la mires a los ojos,
mira detrás de ellos
hasta el fondo de su alma,
confiésate en su regazo
y comparte sus secretos.
 
Yo miro a tus ojos verdes
que me hablan en silencio
de un amor que es diferente,
y aunque yo no lo comprendo
es así como tu sientes,
y mereces mi respeto,
siempre que sigas fiel
a quien te dijo te quiero.
 
No pienses nunca en ti misma,
porque quererse no es más
que el fundirse de dos almas
sin reclamar ningún precio.
 
COMENTARIO Y ANÁLISIS
Por Gemini
«Tú también mereces mi respeto» nos sitúa ante una poesía de madurez, dando paso a una profunda reflexión ética sobre la alteridad, la empatía y la libertad afectiva. Un texto en donde el foco se desplaza hacia la aceptación incondicional del otro.
 
1. La mirada profunda y el despojo del ego
El poema arranca con un imperativo que es toda una declaración de principios: «No la mires a los ojos, / mira detrás de ellos / hasta el fondo de su alma». Se nos invita a abandonar la superficie, el juicio rápido y el filtro del propio ego para conectar con la esencia del interlocutor. Es un ejercicio de vulnerabilidad y escucha, donde el acercamiento al otro exige despojarse de prejuicios.
 
2. El respeto a lo diferente: El núcleo del poema
El punto de giro y la columna vertebral del texto residen en estos versos clave: «Y aunque yo no lo comprendo / es así como tu sientes, / y mereces mi respeto». Aquí el autor plasma con gran lucidez poética la premisa de su introducción dominical. No es necesario comprender del todo las razones, los sentimientos o las formas de vida ajenas para validarlas. El respeto no se condiciona a la uniformidad ni a la asimilación; se otorga porque el otro, en su legítima diferencia, posee una dignidad inalienable. Es la tolerancia llevada al terreno más íntimo y afectivo.
 
3. Forma y pureza en la entrega
Métrica y estilísticamente, el poema huye de rimbombancias para apostar por un verso libre de tintes clásicos y musicales, donde predomina la naturalidad del habla reflexiva. Las imágenes fluyen con una delicadeza balsámica hasta llegar a ese cierre memorable sobre el amor verdadero: «el fundirse de dos almas / sin reclamar ningún precio».
 
En definitiva, nos encontramos ante una pieza de profunda sensibilidad humanista. Un recordatorio lírico de que amar y convivir no consiste en clonar al prójimo a nuestra imagen y semejanza, sino en abrazar su libertad y comprender que la diversidad es el latido más auténtico de la condición humana.
 
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sábado, 15 de agosto de 2026

Cuando el propio titular se suicida

Hoy está muy mal visto hacer chistes sobre el suicidio (bueno, en general hoy está prohibido hacer chistes sobre casi todo), pero por eso tendrían que tener más cuidado los periodistas a la hora de redactar sus titulares.

 
(AZprensa) Repasando la hemeroteca me encontré con un titular que decía “Unas 4.500 personas se suicidan cada año en España”. Y esto me intrigó. Porque si esas 45.000 personas vuelven una y otra vez “cada año” a suicidarse, es porque no saben hacerlo bien. Un buen suicida sólo lo hace una vez; por el contrario el que lo intenta una y otra vez cada año es que está falto de formación.
 
Así las cosas, pensé que sería un buen negocio para un emprendedor poner una Academia para enseñar a suicidarse bien, pero ¡ojo! que paguen antes de empezar el curso, porque siempre puede haber algún espabilado que te diga “ya te pagaré al final del curso”, y si ha aprovechado bien las enseñanzas, ¡a ver cómo le cobras!
 
En el ámbito de la Medicina actual, donde cualquier cosa se transforma en enfermedad, esto del suicidio no podía escapar. Así, los psiquiatras han avisado de “un aumento de la suicidialidad crónica”. ¡Toma ya! ¡Ya tenemos una nueva enfermedad: La “suicidialidad crónica”.
 
No creo que tarden mucho tiempo los laboratorios farmacéuticos en sacar unas pastillas contra esta enfermedad. Claro que pensándolo bien, no sé si es mejor que esas pastillas te quiten las ganas de suicidarte o de lo contrario, que te suiciden bien, porque viendo cualquier espacio informativo, te entran más ganas de lo segundo…
 
PD.- ¿Veis lo que pasa cuando se redacta mal un titular? ¿No hubiera sido mejor decir algo así como “El último año se suicidaron 45.000 personas en España” o “Las muertes por suicidio siguen en aumento: 45.000 el último año”, etc. Así no habría equívocos ni se daría lugar a artículos tan “políticamente incorrectos” como este. 
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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viernes, 14 de agosto de 2026

Demostrado: Los hombres somos el sexo débil

Ya va siendo hora de cambiar los estereotipos y ajustar nuestras creencias a la realidad, y la realidad científica dice que los hombres somos el sexo débil.
 
(AZprensa) Investigadores de la Universidad de Queensland (Australia) han demostrado que los hombres enfermamos más que las mujeres, tras haber comprobado que ellas presentan una respuesta inmune "mucho más fuerte" frente al rinovirus, el patógeno que suele causar los resfriados comunes.
 
Según un artículo que publicó la revista 'Respiratory Research', cuando se trata de resistir enfermedades, los hombres parecemos el sexo más débil y, por ejemplo, cuando hay virus en el ambiente caemos enfermos con más frecuencia y permanecemos en cama mientras que, en cambio, las mujeres continuáis con vuestras labores a pesar del resfriado.
 
Aunque puede que sean varias las causas, los investigadores apuntan que posiblemente esto se deba a alguna de las hormonas femeninas, lo que a su juicio "tiene sentido desde un punto de vista biológico porque son las mujeres las que deben asegurar la supervivencia de la especie".
 
Así que ya lo sabéis, chicas, a partir de ahora debéis tratarnos con delicadeza, cedernos el asiento en los trasportes públicos, vigilar para que siempre estemos bien abrigados y alimentados, y que, en definitiva, alguno de nosotros pueda sobrevivir a los virus para que la especie humana no desaparezca, porque aunque vosotras sobreviváis, sin ninguno de nosotros no tenéis nada que hacer…
 

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jueves, 13 de agosto de 2026

Las redes sociales tendrían que ser sólo para los viejos

Las redes sociales acaparan todo el tiempo de los jóvenes, y sin embargo no se dan cuenta de que no están hechas para ellos, sino para los que ya somos viejos…
 
(AZprensa) Con relación a las redes sociales, nadie debería olvidar que, una vez que has colgado ahí tu identidad, ya no la puedes recuperar. Es decir, pones lo que tú eres, haces o piensas en un determinado momento, pero luego, al cabo de los años, cuando buscas trabajo y los posibles futuros contratantes te sigan la pista en las redes sociales, se encontrarán con una persona que quizás no se parezca mucho a ti, porque has madurado y evolucionado. Sin embargo, lo que escribiste hace 5 o 10 años ahí queda, y se seguirá identificando con lo que tú seas ahora mismo.
 
Para un jubilado eso no es problema; ya estamos de vuelta de todo. Pero para un joven que empieza a labrarse un porvenir, esto puede ser un lastre tremendo.
 
Por eso, reflexiono que quizás estas redes sociales deberían ser solo para que nos distraigamos los mayores… porque los jóvenes deberían pensar que lo que se deja en Internet queda escrito en piedra de forma permanente. Es como un tatuaje que nunca podrás borrar y que te acompañará toda tu vida.”
 

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miércoles, 12 de agosto de 2026

El eclipse: 3 profecías y una decepción

(AZprensa)
Con el eclipse solar de hoy 12 de agosto hay tres previsiones que ojalá no se cumpliesen, pero me temo que sí. Son estas:
 
1.- En los días posteriores se producirá un porcentaje de aumento significativo en las visitas a las consultas de oftalmología. (Por más que se expliquen las medidas para poder verlo sin riesgo, la gente no hace caso).
 
2.- Durante el periodo que va del ocultamiento parcial hasta el fin del eclipse, se producirá un aumento significativo en los accidentes de tráfico. (Los que vayan conduciendo en esos momentos, se distraerán y se saldrán de la carretera o chocarán con otros vehículos).
 
3.- Durante los momentos centrales del eclipse se producirá un aumento significativo de robos, ya que los ladrones dispondrán de oscuridad y de gente mirando para otro lado.
 
Y ahora viene la decepción:
 
Todos esperan ver el eclipse tal como se ve en las fotografías. Estamos acostumbrados a ver el Sol de un tamaño aparente parecido al de la Luna, pero cuando se pongan las gafas del eclipse se darán cuenta que el Sol se ve mucho más pequeño, del tamaño de un guisante que sostuvieses en la mano con el brazo extendido. Esto es debido al efecto deslumbramiento: la luz del Sol es tan potente que produce ese deslumbramiento y nos engaña haciéndonos ver un tamaño mucho mayor del que es en realidad. Por eso, cuando te pones las gafas de eclipse, se elimina el efecto deslumbramiento y el Sol aparece como un ridículo guisante anaranjado al que poco a poco la esfera negra de la Luna irá tapando.
 
Con todo, el mejor espectáculo estará en lo que tengas alrededor. Verás cómo se van apagando los colores, los pájaros estarán desconcertados porque esa no es la “hora normal” de anochecer”, los árboles proyectarán sobre el suelo muchas pequeñas sombras de media luna, la temperatura descenderá un poco pero en muy pocos minutos…
 
Y un último consejo: Consulta en Internet cuál es la hora exacta del eclipse total (si es que lo hay) en el lugar en que te encuentres: Sólo 15 segundos antes de esa hora exacta y 15 segundos después de la misma, podrás ver sin gafas el eclipse y entonces, sí habrá valido la pena.
 
PD.- ¡Ah! Y con respecto a lo de las tres “profecías” procura no estar tú en dentro de ese “porcentaje de aumento significativo”. Aquí queda escrito y publicado, el 12 de agosto de 2026 a las 11:00 horas.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

El eclipse de la razón

…O cuando el postureo supera a la sensatez.
 
(AZprensa) El acontecimiento de hoy, 12 de agosto, en España no va a ser un eclipse de sol, sino el apogeo del eclipse de la razón. Ya vemos a diario cómo la gente comparte en redes sociales una foto del pincho de tortilla que se ha comido, del lugar de vacaciones al que ha ido, del concierto musical en donde ha estado, del último vestido que se ha comprado, etc. La obsesión actual de la gran mayoría de las personas es mostrar al mundo que ellos están en la cumbre de la popularidad, que tienen muchos "me gusta", etc. Y claro, si hay un acontecimiento que sólo se da una vez cada 100 años, ¿cómo van a perdérselo? Y diría más, no es "¿cómo van a perdérselo?" sino "¿cómo no van a compartir en redes que ellos también lo han visto y mejor que nadie?".
 
La gente se ha acostumbrado a que Papá Estado les diga lo que tienen que hacer, a dónde hay que ir o no ir, lo que tienen que ver, lo que pueden o no pueden comer... Vamos, en definitiva: lo que tienen que pensar. Y están tan aborregados (nada hay mejor para el poder que un rebaño de fieles votantes) que no piensan ni razonan por sí mismos.
 
Por eso, ante el eclipse, una gran mayoría de personas van a estar más pendientes del postureo y de las fotos del eclipse para decir que ellos también lo vieron, que no repararán en las más elementales normas de seguridad. Con esa insensatez adquirida a base de seguir siempre las directrices de quienes mandan y no tener criterio propio, más de uno mirará al sol de reojo por encima de las gafas, otros se pasarán con las gafas puestas mirando al sol muchos minutos, otros pasarán de gafas —¡y mira que se lo han dicho!— y mirarán a través de una radiografía o unas gafas de sol cualquiera, otros estarán más pendientes de hacer la foto que del impacto de los rayos de sol sobre sus ojos… ¿Para qué seguir?
 
La conclusión es clara: a partir de mañana, y durante bastantes días, las consultas de oftalmología estarán llenas y muchas personas habrán deteriorado su vista para siempre. Y todo por volcar en las redes sociales un "yo vi el eclipse". Por desgracia, habrá incluso algunos para los que ese eclipse sea lo último que vieron sus ojos.
 
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martes, 11 de agosto de 2026

Que el eclipse no te eclipse la razón… y algo más

Se ha desatado una ola de borreguismo hacia el acontecimiento astronómico que tendrá lugar mañana 12 de agosto: el eclipse solar.
 
(AZprensa) Desde hace unos años, y cada vez más, la única obsesión de los jóvenes (y los no tan jóvenes) es hacer fotografías con el móvil para compartirlas en redes sociales: “He estado aquí”, “Esta es la tortilla de patatas que me estoy comiendo”, “Con mi vestido a la última moda”, “En plena juerga con mis amigos”, “Aquí al borde del precipicio” (algunos ya ni lo cuentan porque se caen y se matan de verdad), etc. No les importa ver nada ni estar en ningún sitio, sólo les importa decir a los demás que han estado en ese sitio o que han visto tal cosa.
 
Pues a lo que íbamos. A la mayoría de las personas les importa un bledo el eclipse solar; lo único que quieren es hacer fotos del eclipse y de ellos mismos viendo el eclipse, porque si no lo hacen (como resulta que sí lo van a hacer los demás) se sentirán fuera del grupo. Todos están más pendientes de ser aceptados por los demás que de ser ellos mismos.
 
Así las cosas, todos tienen ya sus gafas, todos tienen hechos ya sus planes para verlo en tal sitio y con tales personas, y casi nadie tiene la menor idea del riesgo para la salud que supone ver un eclipse si no se hace bien. Y como están más pendientes del postureo que de lo que de verdad están haciendo, van a caer como las moscas que se acercan al matamoscas eléctrico y caen fulminadas.
 
La gente se cree que ponerse unas gafas especiales es suficiente; el problema es que no saben en qué momento hay que ponérselas, ni en qué momento pueden mirar el eclipse, ni cuánto tiempo pueden estar mirándolo, ni qué pasa si por un momento miran de reojo el eclipse por encima de las gafas porque no se las han ajustado bien, ni qué pasa al estar más pendiente de poner un filtro al móvil que de ponérselo ellos mismos…
 
El 13 de agosto, las consultas médicas estarán llenas de gente con problemas de visión (algunos pueden llegar a ser permanentes), dolores de cabeza, mareos, etc. Y todo por ser como los demás y compartir esa experiencia en redes sociales.
 
Si es que, además, la gente no sabe que el daño que el sol causa en nuestros ojos no duele. No es como cuando acercas un dedo a la llama y te quema: enseguida lo retiras y te salvas de una grave quemadura. Aquí no; con el sol no te das cuenta del daño que te está haciendo (incluso irreversible) y no será hasta varios minutos u horas después cuando te quejes de que “no veo bien”. ¡Merluzo! ¡Si tú te lo has buscado por ese afán de volcar en redes ese típico “yo también…”!
 
Por eso, si no quieres estar con molestias visuales durante unos días o semanas, o si no quieres quedarte ciego, sigue al pie de la letra estos consejos que no soy yo quien los da, sino los oftalmólogos que saben de esto más que tú y más que todos los indocumentados influencers que abundan por ahí:
 
CONSEJOS MÉDICOS PARA NO DAÑAR TU VISTA DURANTE EL ECLIPSE:
 
1.- Utiliza exclusivamente gafas homologadas: Asegúrate de que cumplen con la normativa europea (marcado CE) y cuentan con un filtro certificado (ISO 12312-2). Nunca uses gafas de sol convencionales, radiografías, cristales oscuros caseros ni negativos fotográficos, ya que no protegen la retina.
 
2.- Revisa el estado del filtro: Antes de usarlas, comprueba que las gafas homologadas no estén rayadas, perforadas o desprendidas de su montura. Si tienen algún daño, deséchalas de inmediato.
 
3.- Colócatelas antes de mirar al sol: Ponte siempre las gafas especiales antes de dirigir la vista hacia el astro, y aparta los ojos del sol antes de quitártelas. Nunca te las pongas o quites mientras estás mirando directamente al foco solar.
 
4.- Limita el tiempo de exposición continua: Aunque uses las gafas adecuadas, se recomienda no mirar al sol de manera ininterrumpida durante más de 30 o 60 segundos seguidos. Dale descansos a tus ojos cerrándolos o apartando la vista durante unos minutos.
 
5.- Cuidado absoluto con los dispositivos móviles y cámaras: Nunca mires al sol a través de la lente de una cámara, prismáticos, telescopio o el teléfono móvil a menos que estos dispositivos cuenten con un filtro solar específico y certificado colocado exactamente en el objetivo. Mirar a través del móvil sin protección puede actuar como una lupa y quemar la retina de forma instantánea, además de arruinar el sensor de tu cámara.
 
6.- Atención especial durante la fase de totalidad (si procede): Solo te puedes quitar las gafas de protección estrictamente durante el breve momento de la totalidad (cuando la Luna oculta el Sol por completo y no se ve nada de su superficie). En cuanto reaparezca el primer rayo de sol (anillo de diamante), debes volver a colocarte las gafas de inmediato. (Nota: Si el eclipse es parcial en tu zona, no te quites las gafas en ningún momento).
 
7.- Vigila a los menores: Los niños son especialmente vulnerables porque sus ojos dejan pasar más luz hacia la retina y suelen entender peor los riesgos. Asegúrate de supervisarles en todo momento y de que no se quiten las gafas especiales por curiosidad o para hacer una foto.
 

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lunes, 10 de agosto de 2026

Si quieres ser “brillante”, toma ejemplo

Este es el ejemplo que deberían tomar todos aquellos que van a dar una ponencia o una conferencia y quieren quedar ante la audiencia como una “mente brillante”.
 
(AZprensa) Hace años, con motivo de la celebración de la segunda edición del Congreso de Mentes Brillantes, los organizadores acordaron que ninguna de las ponencias debía durar más de 21 minutos, ya que este es el tiempo que el cerebro humano puede mantener su atención al 100%.
 
Ojalá cumpliesen esta norma tantos y tantos ponentes que se aferran al micrófono y al estrado y se deleitan escuchándose a sí mismos sin importarles un pimiento la audiencia y sin decir nada de interés o adornándolo de tal forma que el meollo de su intervención se podía haber resumido en cinco minutos y todos hubiéramos quedado tan contentos.
 
Por eso, aquél Congreso de Mentes Brillantes, que se celebró bajo el lema “El ser creativo”, y en el que participaron premios Nobel, científicos, filósofos, economistas, químicos, astrofísicos, emprendedores, ideólogos, asesores políticos, etc. debió ser una delicia para los asistentes, porque ninguno de los ponentes se enrolló y todos fueron directos al grano.
 
¿Lo ves? Eso sí que es “ser brillante”. Y yo no he necesitado cientos de páginas para transmitir ese importante mensaje.
 

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domingo, 9 de agosto de 2026

La canción de la esperanza

(Sunday Poetry Corner)
Nada hay que haga más feliz a un poeta en su adolescencia que ver alguno de sus poemas publicados. En mi caso, debía tener por entonces 13 o 14 años y pude ver publicado en la revista del colegio este poema. Han pasado ya muchos años, y al leerlo de nuevo no puedo sino esbozar una sonrisa y pensar algo así como “¡pues no estaba tan mal!”. Por eso lo comparto hoy con todos vosotros y le he pedido a la IA Gemini que haga un comentario sobre el mismo.
Este es el poema.
 
LA CANCIÓN DE LA ESPERANZA
 
Las horas pasan muy lentas
porque no estás a mi lado
y quiero tenerte cerca.
 
Todas las cosas son tristes;
las calles están desiertas
y desespero al no oírte.
 
Quisiera ver nuevamente
aquellos rostros felices
que ya no me pertenecen.
 
Quisiera poder decirte
las cosas alegremente;
ver que tu rostro ríe.
 
Las cosas cambiaron pronto
y no las detiene nada
porque el tiempo fue muy corto.
 
Poco más de una semana
me bastó para quererte,
pero todo se desgrana
 
al acabar el verano,
y van los granos muy lejos.
Todo se pierde en un año;
 
todo menos la esperanza:
Esperanza de vivir,
esperanza en el mañana.
 
Hoy quedó todo desierto
y se perdió la semilla;
pero al transcurrir el tiempo
 
todo queda como estaba:
El agua riega los campos
y el trigo se engalana.
 
Todo sigue igual que siempre,
pero en mi corazón nace
la sensación de quererte.
 
Porque aunque todo se borre,
yo seguiré viviendo;
siempre seré el mismo, porque
 
podré decir que te quiero,
podré cantar al amor,
y habré sembrado de nuevo.
 
COMENTARIO Y ANÁLISIS
Por Gemini
 
Leer «La canción de la esperanza» es adentrarse en un ejercicio de honestidad lírica que desarma por su frescura y, al mismo tiempo, sorprende por la madurez intuitiva con la que está construido. Escrito en una temprana adolescencia, este poema posee el valor impagable de capturar la emoción en estado puro, sin artificios académicos, pero con una sólida intuición rítmica y temática.
 
1. El dolor del primer amor estacional
El eje central del poema es el clásico contraste del amor de verano: esa intensidad avasalladora que nace en cuestión de días («Poco más de una semana / me bastó para quererte») y que choca frontalmente con la cruda realidad de la separación al terminar la temporada estival. El poeta utiliza imágenes muy visuales para traducir la melancolía —calles desiertas, rostros que se alejan, el paso inexorable del tiempo—, logrando transmitir el desgarro propio de los primeros desengaños juveniles, donde el final de un amor se vive como el fin del mundo conocido.
 
2. Del desierto a la cosecha: El simbolismo de la tierra
Uno de los aciertos más notables del texto es la transición metafórica que se produce en su segunda mitad. El poeta abandona el lamento estéril para conectar con los ciclos de la naturaleza y de la tierra («se perdió la semilla», «el agua riega los campos / y el trigo se engalana»). Esta conexión telúrica no es casual: el dolor de la pérdida se transforma en un ciclo natural de siembra y espera. El verano se va, los granos se alejan, pero la tierra —y por extensión el alma del poeta— queda lista para renacer.
 
3. Forma, ritmo y la victoria de la esperanza
Estilísticamente, el poema se apoya en estrofas breves de versos mayormente heptasílabos y asonantados, lo que otorga a la composición una musicalidad ligera, cercana al cantar popular o a la copla intimista. El ritmo fluye con naturalidad, acompañando el estado de ánimo del yo lírico: un inicio apesadumbrado que acelera su latido hacia un final luminoso.
 
El título no engaña. A pesar de la desolación de los primeros versos, el poema no sucumbe al pesimismo. Se erige, por el contrario, como un himno de resistencia vital. El cierre («podré cantar al amor, / y habré sembrado de nuevo») es toda una declaración de intenciones: el amor puede haberse esfumado con el verano, pero la capacidad de amar, sentir y crear permanece intacta. Una hermosa prueba de que, ya a los 14 años, la poesía latía con fuerza en el interior del autor.

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sábado, 8 de agosto de 2026

Tres millones de gracias: el viaje persistente del “Diario AZprensa”

(AZprensa)
Hay cifras que, cuando se pronuncian en frío, parecen meros datos estadísticos flotando en la gran autopista de internet. Pero detrás de cada número hay horas de insomnio, cafés apurados, reflexiones maduradas a fuego lento y, sobre todo, una conversación ininterrumpida con al otro lado de la pantalla. Hoy, “Diario AZprensa” alcanza un hito que, cuando echamos a andar en aquel lejano 2011, parecía una quimera inalcanzable: tres millones de visitas.
 
Echar la vista atrás abruma un poco. Son ya 6.838 entradas publicadas de manera incansable. Casi siete mil piezas en las que hemos volcado artículos periodísticos, crónicas de la realidad, miradas críticas sobre la actualidad, análisis económicos, pequeñas dosis de poesía, comentarios culturales y reflexiones sin más carné de identidad que el de la libertad de criterio.
 
Un espacio al margen del ruido
 
Cuando pusimos en marcha este blog hace quince años, el panorama digital era radicalmente distinto. Las redes sociales apenas empezaban a colonizar el debate público y los ritmos de la información aún permitían detenerse a pensar antes de escribir. Con los años, la marea del hiperconsumo digital, el "clic fácil" y el ruido ensordecedor de los algoritmos han intentado devorar cualquier atisbo de sosiego.
 
Sin embargo, “Diario AZprensa” ha intentado mantenerse fiel a su vocación primera: ser un espacio de resistencia reflexiva. Un lugar donde la actualidad no se devora a dentelladas, sino que se tamiza a través de la experiencia, el análisis reposado y la convicción de que el lector no es un mero consumidor al que hay que soliviantar, sino un cómplice inteligente con quien compartir inquietudes.
 
El verdadero motor: vosotros
 
Un blog personal no es una empresa editorial con gabinetes de prensa ni grandes campañas de marketing. Es, en esencia, una botella lanzada al mar digital cada mañana con la esperanza de que alguien al otro lado recoja el mensaje.
 
Que tres millones de veces una mirada se haya detenido en estas páginas —ya sea para debatir sobre la deriva del periodismo, para cuestionar los dogmas económicos, para pasearse por la poesía de lo cotidiano o para mirar con escepticismo las modas del momento— es algo que solo merece una palabra: gracias.
 
Gracias por la fidelidad silenciosa de quienes llevan ahí desde 2011 y gracias a los que se han ido sumando en este largo camino. En tiempos donde la opinión cotiza a la baja y el pensamiento crítico se arrincona en favor de la consigna rápida, saber que hay una comunidad dispuesta a leer, pensar y contraargumentar es el mejor combustible para seguir adelante.
 
Los contadores siguen girando, la actualidad no descansa y la pluma sigue abierta. Vamos a por el siguiente trayecto. Nos vemos, como siempre, en el próximo artículo.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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“Arquitecto de emociones”: https://www.amazon.es/dp/1703376927

viernes, 7 de agosto de 2026

¿Para qué sirve un lector?

¿Te has preguntado alguna vez que para qué sirve leer? ¿Es tan importante aficionarse a la lectura incluso desde que somos niños? En este artículo te voy a explicar muy claramente para qué sirve un lector…
 
(AZprensa) Ayer comentaba en estas páginas del «Diario AZprensa» cómo se hace un lector, es decir, cómo se consigue que una persona se aficione desde niño (pasando después por la adolescencia y la juventud) a la lectura. Hoy vamos a responder a una pregunta más peliaguda: ¿Para qué sirve leer?
 
Y no me digas que «para enterarte de las cosas», porque la gente toma como referencia de «enterarse de las cosas» todo lo que ve en televisión y todas las tonterías que un montón de descerebrados e influencers vuelcan en las redes. Y, para colmo, para «enterarse» de eso no se necesita leer, sólo dejar la mente en blanco para que poco a poco toda tu capacidad de razonar se quede igualmente en blanco.
 
Porque leer es:
 
- Desarrollar el cerebro
 
- Desarrollar la capacidad de comprensión
 
- Adquirir cultura
 
- Aprender a tener juicio crítico
 
- Aprender a razonar
 
- Desarrollar la imaginación
 

 
He puesto puntos suspensivos porque leer sirve para muchas más cosas, e incluso también para una importantísima: PASÁRSELO BIEN.
 
¡Sí, porque si has elegido bien el libro vas a pasártelo bien!
 
Así que ya lo sabes, leer no es perder el tiempo, sino enriquecer tu vida.
 

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jueves, 6 de agosto de 2026

Melodien står igjen: cuando la música sobrevive al silencio

En noruego, Melodien står igjen posee una cadencia propia, una atmósfera melancólica y luminosa a la vez que nos invita a detenernos y reflexionar sobre la fugacidad de la existencia y la permanencia del arte.
 
(AZprensa) Hay títulos que nacen para ser leídos y otros que parecen resonar antes incluso de abrir sus páginas. Cuando abordé la biografía novelada de la gran pianista noruega Erika Nissen —editada ahora también en su lengua natal bajo el título “Melodien står igjen”— sabía que esas tres palabras encerraban mucho más que una simple traducción comercial. 
 
Literalmente, la frase nos habla de la melodía que permanece, que se queda atrás cuando todo lo demás cesa. En el contexto de una vida dedicada al piano, este título evoca de inmediato el instante exacto en el que el último acorde de un concierto se apaga en la sala. Los aplausos se desvanecen, el público abandona el teatro, las luces se apagan y el silencio recupera su trono en el auditorio.
 
Sin embargo, la verdadera esencia —la vibración íntima de la música interpretada con el alma— no desaparece. Se queda suspendida en el aire, habitando la memoria de quienes la escucharon y el legado de quien la interpretó.
 
La banda sonora de una vida apasionante
 
La trayectoria vital de Erika Nissen estuvo marcada por la genialidad, los escenarios europeos más exigentes, la intensidad de los Cien Reinos y una sensibilidad artística desbordante que rozaba lo inalcanzable. Pero como ocurre con cualquier existencia humana, el tiempo acaba imponiendo sus manecillas inexorables. Los años pasan, los escenarios cambian y los aplausos se apagan.
 
¿Qué queda entonces cuando el fragor de la vida pública se silencia?
 
Queda la melodía. Queda el rastro invisible pero indeleble que una persona deja a su paso a través de su obra, de su pasión y de su entrega incondicional a la belleza.
 
Un eco que resurge en el norte
 
Hay algo profundamente nórdico en esa idea de permanencia: una belleza austera y resistente, capaz de latir bajo las capas más frías del invierno. “Melodien står igjen” nos susurra que, aunque las circunstancias nos arrebaten la juventud, los momentos de apogeo o incluso el aliento físico, las cosas verdaderamente hermosas que hemos creado o sentido nunca se pierden del todo.
 
Una pequeña joya lingüística y conceptual que resume a la perfección el espíritu de una novela donde la música, al final, siempre gana la última partida contra el olvido.
 
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“Melodien står igjen”: 

Cómo se hace un lector

¿Alguna vez te has preguntado cómo se hace un lector, es decir, cómo se consigue que un niño se aficione a la lectura y ya de mayor siga leyendo libros de forma habitual? Pues te lo voy a explicar…
 
(AZprensa) Todo parte de un proceso muy simple, de empezar poco a poco con lo que en cada etapa se puede asimilar, al igual que sucede cuando a nuestros hijos les enseñamos a caminar; no podemos pretender que pasen de ir a gatas a caminar como un marchador olímpico en un abrir y cerrar de ojos.
 
En el caso de la lectura, hay que aficionarlos desde el principio. Cuando empiezan a tener entendimiento, leyéndoles cuentos. Cuando ya saben leer, comprándoles cuentos apropiados a su edad y, según van cumpliendo años, ir ajustando esos libros a la edad que cumplen; eso sí, procurando que los libros que les compremos sean siempre de su agrado. Me explicaré: si a un niño le gustan mucho los animales, pues que esos libros sean de animales; si le gustan las películas de Disney, pues que sean de películas de Disney; y también —y esto es muy importante— que no sean todos los cuentos del mismo estilo, sino que se acostumbre desde pequeño a leer cosas variadas.
 
Cuando ya son un poco mayores, llegará la edad de los cómics, y que no nos asuste, porque la lectura de cómics puede convertirse en la antesala de la lectura culta y formativa que vendrá más tarde. También en el mundo de los cómics irá evolucionando en sus gustos, ya que hay tebeos para todas las preferencias y todas las edades.
 
Cuando llegue a la adolescencia tendrá que dar un paso importante: de los cómics a las novelas y a los libros para jóvenes. Y aquí hago un inciso para rendir homenaje a la Editorial Bruguera, que —cuando yo era adolescente— sacó una colección llamada «Historias» en donde toda una serie de novelas para jóvenes venían acompañadas con páginas de cómics que recreaban la novela. Allí estaban autores como Julio Verne, Salgari, Burroughs, Dickens, etc., y todo aquel joven que primero leyó cuentos y luego cómics se aficionaba rápidamente a la lectura de novelas con esta especie de híbridos de novelas acompañadas de tebeos. 
 
De aquí, y de una forma natural, el joven se considerará ya lo suficientemente «adulto» como para desdeñar estas novelas-cómics y se decidirá por sí mismo a leer novelas juveniles pero sin tantos «dibujitos». Y de ahí se pasará finalmente a la literatura en general, desde los clásicos (algunos de los cuales tendrá que leer obligatoriamente durante sus estudios) a cualquier escritor contemporáneo que aborde temas de su gusto.
 
Este es el camino y «así se hace un lector»; pero me olvidaba decir que en todo este proceso hay dos factores necesarios para añadir:
 
Que desde pequeño haya muchos libros en su casa.
 
Que vea cómo sus padres leen libros y que hay muchos momentos en que prefieren leer un libro antes que mirar tonterías en el móvil o dejar que les laven el cerebro en la televisión.
 
PD.-
¡Uy, qué difícil de conseguir es esto último!”
 

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