viernes, 8 de mayo de 2026

Periodismo: ¿Qué es la técnica del eco acusatorio?


Una de las técnicas que utilizan con frecuencia los periodistas, en un claro ejemplo de mala praxis, es la denominada técnica del “eco acusatorio”. En este artículo explicamos en qué consiste y cómo podemos salir indemnes cuando nosotros seamos las víctimas. La formación de portavoces resulta cada vez más imprescindible ante el auge del periodismo voraz que se olvida de la ética más elemental.
 
(AZprensa) Una práctica recurrente —y cuestionable— en cierto tipo de periodismo consiste en introducir en la propia pregunta insultos, descalificaciones o términos peyorativos atribuidos a terceros. El objetivo aparente es provocar una reacción vehemente del entrevistado, quien, al defenderse, suele repetir esas mismas palabras negativas para negarlas. El periodista, entonces, aprovecha para reiterarlas una y otra vez, ya sea reformulando la pregunta o resumiendo al final. El resultado: aunque el entrevistado las niegue rotundamente, las expresiones más dañinas se repiten varias veces en la pieza y son las que más fácilmente se quedan en la mente del público.
 
Veamos un ejemplo clásico (ficticio, pero fácilmente reconocible en decenas de entrevistas reales):
 
Periodista: Hemos oído que le acusan de ser un chorizo y un estafador.
Entrevistado: ¡De eso nada! ¡Miente quien diga eso! Yo no soy ningún chorizo ni ningún estafador.
Periodista: Entonces, ¿reitera usted que no es ningún chorizo ni estafador?
Entrevistado: ¡Por supuesto! Que les quede bien claro: no soy ningún chorizo ni estafador.
Periodista (conclusión): Como han podido comprobar, nuestro invitado no ha reconocido las informaciones que le señalan como chorizo y estafador.
 
Conclusión: En apenas tres intervenciones del entrevistado y dos del periodista, los términos “chorizo” y “estafador” se han repetido siete veces. La negación queda sepultada bajo la insistencia. El espectador, oyente o lector se lleva grabada la acusación mucho más que la defensa.
 
Esta técnica, a veces llamada “eco acusatorio” o “repetir para contaminar”, no busca esclarecer hechos, sino generar una impresión negativa duradera. Aunque no todos los periodistas la emplean, aparece con frecuencia en formatos sensacionalistas o polarizados. Los profesionales éticos prefieren formular preguntas neutrales y ceñirse a los hechos verificables, sin cargar la pregunta con juicios de valor.
 
Ojalá la misma creatividad que se usa para estas trampas se destinara a investigar en profundidad, contrastar fuentes y construir narrativas equilibradas. El buen periodismo no necesita provocar para informar.
 
¿Cómo actuar cuando seamos víctimas de esta técnica?
 
Después de revisar en qué consiste esa técnica del “eco acusatorio” vamos a centrarnos ahora en la otra cara: cómo deben responder los entrevistados para no convertirse en cómplices involuntarios de esas dinámicas.
 
La peor reacción suele ser “entrar al trapo”: indignarse, negar con vehemencia y repetir textualmente la acusación. Eso solo amplifica el término negativo. La clave no está en esconderse ni en contraatacar agresivamente, sino en redirigir la conversación hacia mensajes positivos, preparados y consistentes.
 
La herramienta más efectiva para lograrlo es el media training (entrenamiento en medios) o cursos de formación de portavoces. En pocas sesiones combinan teoría y práctica intensiva: identificación de preguntas capciosas, construcción de mensajes clave (bridges o puentes), manejo del lenguaje no verbal y simulacros reales. Estas técnicas, usadas por políticos, directivos y portavoces institucionales, permiten transformar una pregunta hostil en una oportunidad para reforzar la imagen deseada.
 
Veamos cómo se puede responder al mismo ejemplo agresivo, con una estrategia entrenada:
 
Pregunta: Hemos oído que le acusan de ser un chorizo y un estafador.
Respuesta recomendada: La transparencia y la ética han sido siempre los principios que guían todas nuestras acciones. Precisamente esa gestión ética y transparente es la que nos ha valido el reconocimiento de numerosos organismos y medios independientes.
Pregunta (insistiendo): ¿Entonces niega usted ser un chorizo y un estafador?
Respuesta recomendada: Como han destacado los principales medios y entidades de referencia, nuestro compromiso con la ética y la transparencia es el eje de nuestro trabajo diario y el camino que seguiremos siempre.
 
Conclusión: Aquí no se repite nunca el término acusatorio y se utiliza una palabra puente (“precisamente…”, “como han destacado…”, etc.) para reconducir hacia el terreno propio.
Además, se refuerzan valores positivos y se citan terceros creíbles (medios serios, organismos) para ganar autoridad. Igualmente se mantiene un tono sereno, sin victimismo ni agresividad.
 
Otras técnicas útiles de media training incluyen:
 
·         Preparar 3 mensajes clave antes de cualquier entrevista y repetirlos estratégicamente.
 
·         Responder solo lo que se quiere comunicar, no lo que pregunta el periodista.
 
·         Usar frases de transición: “Lo importante es…”, “Más allá de eso…”, “Nuestro foco está en…”.
 
·         Practicar la pausa: unos segundos de silencio transmiten control y reflexión.
 
En resumen, no se trata de eludir preguntas difíciles, sino de dominar la entrevista sin caer en provocaciones. Quien llega preparado no solo evita daños, sino que convierte la exposición mediática en una oportunidad para construir reputación.
 
Un buen portavoz no improvisa: se entrena. Y en un entorno mediático cada vez más agresivo, esa preparación marca la diferencia entre ser víctima o ser protagonista del relato.
 

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