viernes, 1 de mayo de 2026

Por una ampliación del aborto… mucho menos restrictiva

(AZprensa) Siempre estamos dando vueltas a lo mismo: manifestaciones, pancartas y exigencias para ampliar aún más la Ley del aborto. “¡Más derechos!”, gritan. “¡Menos límites!”. Ante tanto consenso, he decidido aportar un punto de vista original y, espero, lo suficientemente inteligente como para que el lector no se escandalice demasiado.
 
La actual ley establece plazos. Hasta cierta semana se puede abortar con total libertad, después se ponen algunas trabas. Pero yo me pregunto: ¿por qué poner límites si es prácticamente imposible determinar con exactitud cuántas semanas tiene un feto? ¿Media semana de diferencia? ¿Un día más o menos? ¿Un minuto más o menos? ¿De verdad vamos a basar un “derecho” en algo tan impreciso?
 
Si según los defensores más radicales es imposible saber el momento exacto en que un feto “pasa a ser humano”, entonces cualquier plazo es arbitrario e injusto. Un segundo antes del límite el feto no merece protección, pero un segundo después sí. Absurdo, ¿verdad?
 
Por eso, desde aquí reclamo con total coherencia la abolición total de todos los plazos. El aborto debe ser libre, sin restricciones de edad gestacional. A las 3 semanas, a las 30 semanas… o a los 3 años. ¿Por qué no? Y ya puestos, también a los 17 años. O a los 45. Imaginad qué mundo tan maravilloso sería: cada vez que tu hijo adolescente llegue tarde un viernes, conteste mal y te ponga de los nervios, ¡solución inmediata! Os vais tranquilamente a la clínica y que “se ocupen de él”. ¿Tu hijo de 30 años sigue viviendo en casa, sin trabajo y sin intención de independizarse? Pues un aborto tardío en toda regla. Problema resuelto.
 
Piensa en las ventajas: la población se reduciría drásticamente, bajarían las listas de espera en la Seguridad Social, habría vivienda barata para todos y, sobre todo, mucho más trabajo para los pocos que quedaran vivos. ¡Todos contentos!
 
Y una vez normalizado el “aborto posnatal” familiar, ¿por qué detenernos ahí? Deberíamos ampliar el derecho a abortar a cualquiera que nos moleste: al árbitro que pita penalti en contra, al político de turno, al vecino que pone la música alta… Cuando solo queden dos personas en el planeta, que se aborten mutuamente. Total, para lo que hay que ver.
 
En fin, tanto pensar en esta brillante propuesta me ha dejado exhausto. Creo que voy a ir a abortarme yo también.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

No hay comentarios: