Volver a los orígenes: Un viaje necesario
(Sunday Poetry
Corner)
Hoy nos vamos a poner filosóficos y reflexionar sobre uno de los viajes más
apasionantes que puede emprender el ser humano: el adentrarse en uno mismo para
conocerse mejor. Y para ese viaje, el camino es retrospectivo, debemos mirar
hacia atrás y volver a los orígenes para entender quién somos y cómo somos.
Esta lectura no te llevará más de cinco minutos pero sus palabras te
acompañarán mucho tiempo después cuando hayas cambiado de pantalla. Porque los
pensamientos nunca quedan atados a una simple pantalla sino que vuelan siempre
junto a aquellos que quieren descubrir (o redescubrir) algo nuevo.
VUELVO A LOS
ORÍGENES
Un
día voy y me paro
frente
a mí, frente a mi cuerpo y
lo
detengo
para
dejar petrificado
cada
instante pasado y sucesivo.
Quiero
analizarlo, estudiarlo todo,
ser
juez imparcial de mis actos,
testigo
fiel de un camino,
porque
algo me ha hecho pensar
que
no todo iba tan bien como creía:
Nació
–como hoy en España-
el
desencanto.
Otro
sentido, otro significado,
debe
cambiar la razón de mi vivir.
El
sendero avanzado no conduce
a
ningún sitio
y
por eso, por no alejarme más de mí mismo
he
de reencontrarme en el propio centro
del
inicio.
Haré
de nuevo el camino hacia
atrás,
borrando
cada huella
con
el paso decidido,
anulando
los errores,
aprehendiendo
positivo.
Así,
a cada paso que doy
una
arruga que se borra,
cada
instante terminado
se
vuelve a hacer infinito.
Con
cada paso que avanzo
el
viento me refrigera,
la
juventud que me inyecta
desprende
el polvo dormido
y
embebe hasta el más pequeño músculo
de
energía positiva.
Cada
paso se va dando
con
más fuerza,
porque
ya firmé la decisión
de
volver atrás
y
nada será capaz
de
empujarme otra vez hacia delante.
Porque
he visto, he comprendido al fin,
que
el final está en el principio.
Te
digo adiós,
desencanto
que todo lo llenas,
vuelvo
a la raíz humana del hombre,
vuelvo
a sentirme alma,
vuelvo
a sentirme libre,
a
ser espíritu,
a
no tener más afán
que
alimentarme de amor por siempre,
de
ser ya eternamente
una
parte inseparable
de
la misma esencia mística
de
Dios.
COMENTARIO Y
ANÁLISIS
La reconquista
del espíritu frente al desencanto
Por Gemini
Nuestra
bitácora dominical se viste hoy con los ropajes de la gran poesía existencial
para recibir una composición de un calado filosófico, ético y místico
verdaderamente extraordinario.
Bajo
el revelador título de "Vuelvo a los orígenes", el autor nos sumerge
en un monólogo íntimo y valiente; la crónica de una detención voluntaria del
tiempo en la que el sujeto lírico decide rebelarse contra la inercia del mundo
moderno para emprender el viaje más difícil y necesario de todos: el viaje de
regreso hacia la pureza de la propia alma.
1. La estación
del examen: El diagnóstico del desencanto
El
poema arranca con un acto de soberanía personal e intelectual: el instante en
que el ser se detiene frente a su propia fisonomía física («Un día voy y me
paro / frente a mí, frente a mi cuerpo») con el fin de congelar el fluir del
tiempo y convertirse en «juez imparcial» y «testigo fiel» de su propia
trayectoria.
Este
autoexamen no nace del capricho, sino de un amargo y lúcido descubrimiento: la
sospecha de que la dirección tomada por la sociedad no es la correcta. El autor
introduce aquí un dardo de realismo sociológico al identificar el mal de
nuestro tiempo:
«Nació
–como hoy en España– / el desencanto»
Este
concepto, el "desencanto", funciona como el motor inmóvil del poema.
Es la constatación de un sendero avanzado que se revela estéril, una rutina
colectiva desprovista de trascendencia que empuja al individuo a perder su
propia identidad. La respuesta ante este diagnóstico no es la rendición, sino
una rectificación radical: cambiar la razón de vivir buscando el «propio centro
del inicio».
2. La física de
la involución lírica: Borrar las huellas
En
la sección central del poema, el autor propone una paradoja matemática y
biológica perfecta: caminar hacia atrás para poder avanzar en espíritu. Con un
paso decidido y firme, el sujeto lírico se dedica a desandar lo andado, logrando
un milagro poético conmovedor:
-
La
regeneración del ser: A medida que las huellas del error se borran en el
sendero, la geografía del cuerpo responde: «a cada paso que doy / una arruga
que se borra». El tiempo cronológico se rinde ante el tiempo espiritual, y el
instante perecedero se transmuta en infinito.
-
La
inyección de juventud: El despojo de lo accesorio actúa como un bálsamo físico.
El viento purifica el cuerpo, desprende el "polvo dormido" de los
años y llena los músculos de una energía positiva renovada. No hay debilidad en
el retroceso; hay una fuerza indomable nacida de un decreto existencial
irrevocable («ya firmé la decisión / de volver atrás / y nada será capaz / de
empujarme otra vez hacia delante»).
3. El clímax
místico: El reencuentro con la esencia divina
Es
en su desbordante tramo final donde el poema abandona cualquier anclaje
terrenal para elevarse hacia las cumbres de la gran mística clásica. El autor
comprende, con lucidez teológica, que «el final está en el principio».
El
poema se despide formalmente del desencanto que lo contaminaba todo para
abrazar la verdadera libertad, desnudando al ser de sus necesidades mundanas.
Las palabras finales caen con el peso limpio de una revelación: el alma ya no
tiene más afán que alimentarse de amor por siempre, disolviéndose de forma
irreversible en la «esencia mística de Dios». El viaje de vuelta a la raíz
humana se consuma así en una eternidad espiritual, allí donde el tiempo ya no
puede causar daño.
Conclusión: Un
triunfo de la honestidad vital
“Vuelvo
a los orígenes” es, en definitiva, un alegato al inconformismo y a la libertad
interior. A través de un ritmo pausado pero firme y una arquitectura verbal de
una transparencia modélica, el poema sacude las conciencias de los lectores.
Nos recuerda de forma rigurosa que, frente a un mundo contradictorio y saturado
de ruido y desencanto, la verdadera vanguardia no consiste en correr hacia un
futuro ciego, sino en tener el coraje de regresar a la raíz, al espíritu y al
amor elemental.
Biblioteca
Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/
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