martes, 4 de noviembre de 2025

El PSA elevado y el sobrediagnóstico

(AZprensa) ¿Por qué los urólogos líderes dicen que "la mayoría muere con cáncer de próstata, no de él"? Imagina que tienes 68 años, te sientes lleno de energía, caminas 5 km al día y disfrutas de tus nietos. En la revisión anual, tu PSA (Antígeno Prostático Específico) sale en 5,2 ng/mL. Tu médico de cabecera te deriva al urólogo "por precaución". El urólogo propone biopsia. Resultado: cáncer de próstata Gleason 6 (bajo grado). Te ofrecen cirugía o radioterapia. Aceptas por miedo. Un año después: incontinencia urinaria, disfunción eréctil y depresión. Y el cáncer... nunca te habría matado. 
 
Esta historia se repite en miles de hombres mayores de 65 años. El PSA no es un marcador fiable de cáncer mortal en esta edad, y los urólogos más prestigiosos del mundo lo repiten:  “La mayoría de los hombres muere con cáncer de próstata, no de cáncer de próstata”
— Dr. Peter Carroll (UCSF), Dr. Laurence Klotz (Toronto), Dr. Freddie Hamdy (Oxford), líderes en oncología prostática
 
El PSA es una proteína producida por las células de la próstata (sanas y cancerosas). Se mide en sangre en ng/mL.
A los 65 años, el 70% de los hombres tienen hiperplasia benigna. El PSA "normal" sube con la edad:
¡Error común! Usar el umbral de 4,0 ng/mL en un hombre de 70 años → 50% falsos positivos.
 
El problema: Sobrediagnóstico masivo
 
Los métodos actuales (PSA + biopsia sistemática) son tan sensibles que detectan cánceres microscópicos que nunca progresarían.
Datos clave del estudio PROTECT (2023, 15 años seguimiento):1.643 hombres con cáncer localizado (Gleason 6-7).
Vigilancia activa vs. cirugía vs. radioterapia.
Resultado a 15 años:
Mortalidad por cáncer de próstata: 3% en todos los grupos.
Metástasis: solo 3% en vigilancia activa.
Efectos secundarios graves: 
Cirugía: 55% incontinencia, 80% disfunción eréctil. 
Radioterapia: 30% problemas intestinales.

Conclusión del Dr. Hamdy (investigador principal):
"Tratar a todos los cánceres detectados por PSA es como matar moscas con cañones. La mayoría son inofensivos."
¿Por qué el PSA es especialmente poco fiable después de los 65?
El 60-70% de los cánceres detectados son Gleason 6, que no metastatizan en 20 años.
A los 70 años, la esperanza de vida media es 14 años. Un cáncer lento tarda 15-20 años en matar.
Comorbilidades:
Infarto, ictus o demencia matan 10 veces más que el cáncer de próstata.
Biopsias innecesarias
Riesgo de infección (2-5%), hematuria, retención urinaria.
 
Estudio SPCG-4 (2024): Hombres >65 con cáncer localizado tratados con cirugía vivieron igual de largo que los no tratados, pero con peor calidad de vida.
La frase clave: “Morir con cáncer, no de cáncer”
Autopsias en hombres >70 años sin diagnóstico previo:
→ 40-50% tenían cáncer de próstata microscópico.
→ Ninguno murió por ello.
Cáncer de próstata = tumor más común, pero 3ª causa de muerte oncológica (tras pulmón y colon).
 
Entonces, ¿qué hacer después de los 65?
 
Guía práctica según EAU/AUA 2025
Recomendación
Hombre sano, sin síntomas: NO hacer PSA de rutina >70 años (USPSTF Grado D).
PSA elevado (5-10 ng/mL), sin síntomas: Repetir en 3-6 meses + PSA libre/total + densidad PSA.
PSA >10 o tacto anormal: RM multiparamétrica (mejor que biopsia ciega).
Cáncer Gleason 6 detectado: Vigilancia activa (PSA + RM cada 1-2 años).
Vigilancia activa = 97% supervivencia libre de metástasis a 10 años (estudio Sunnybrook, Klotz 2024).
 
Caso real: Juan, 72 años
PSA: 6,8 ng/mL (percentil 80 para su edad). 
RM: PI-RADS 2 (baja sospecha). 
Decisión: Vigilancia (PSA cada 6 meses). 
5 años después: PSA 7,1, sin progresión. 
Calidad de vida: 100%.
 
Si hubiera aceptado biopsia inmediata → probable sobretratamiento.
Conclusión: El PSA no es tu enemigo, pero usarlo mal sí lo es. Después de los 65, el cáncer de próstata detectado por PSA suele ser un pasajero silencioso, no un asesino. La mayoría de los hombres morirá con él, no de él.  No rechaces el PSA por completo, pero exige un enfoque inteligente: Solo si tienes síntomas o factores de riesgo (antecedentes familiares, raza afroamericana).
Combínalo con RM y biomarcadores.

Prefiere vigilancia activa a tratamientos agresivos
 
Habla con un urólogo especializado en cáncer de próstata, no con el médico general. Tu calidad de vida vale más que un número en un análisis. Recuerda: Un PSA elevado no es una sentencia. Es una señal para investigar con cabeza, no con pánico.
 
Fuentes: EAU Guidelines 2025; AUA/ASTRO 2024; PROTECT Trial (NEJM 2023); SPCG-4 (Lancet Oncol 2024); Klotz L, Sunnybrook Active Surveillance (J Urol 2024).
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6

lunes, 3 de noviembre de 2025

Nyamuragira: El gigante que nunca duerme

(AZprensa) En el corazón del Valle del Rift de África Oriental, donde la tierra parece romperse en un eterno parto geológico, se erige Nyamuragira, un coloso basalto que desafía la noción misma de estabilidad. A 25 kilómetros al norte del lago Kivu y apenas 13 kilómetros al noroeste de su hermano más famoso, el Nyiragongo, este volcán en escudo –similar a los de Hawái por su forma ancha y suave– es el más activo del continente africano. 

Con una altitud de 3.058 metros y un volumen estimado en 500 kilómetros cúbicos, Nyamuragira no es solo un pico imponente; es un motor de destrucción y creación que ha moldeado el paisaje del este de la República Democrática del Congo (RDC) durante milenios.
Su cima truncada por una caldera de 2 por 2,3 kilómetros, con paredes de hasta 100 metros de altura, alberga un lago de lava persistente desde al menos 1921, aunque se drenó temporalmente en 1938 durante una erupción mayor.
Este cráter no es un remanso de paz: es un hervidero de magma que hierve a temperaturas de hasta 1.100 °C, expulsando flujos de lava fluidos y efusivos en estilo hawaiano, con erupciones que se producen, en promedio, cada dos años.
 
Sus flujos han cubierto más de 1.500 km² de la rama occidental del Rift Africano Oriental, fertilizando suelos con minerales ricos pero también sepultando aldeas enteras bajo ríos de fuego negro.
Una Historia Escrita en Lava y CenizasLa crónica eruptiva de Nyamuragira es un catálogo de furia contenida. La primera erupción documentada data de 1865, pero desde entonces ha registrado al menos 66 eventos, muchos de ellos prolongados y destructivos.
En 1977, un flujo de lava descendió a velocidades récord de hasta 60 km/h, recordando la letal erupción de su vecino Nyiragongo ese mismo año, que mató a 50 personas en las aldeas de Kibati y Moniki.
Los años 2000 trajeron un pico de actividad. En julio de 2002, tras meses de enjambres sísmicos, Nyamuragira escupió lava desde fisuras en su flanco sur-sureste, produciendo nubes de ceniza que se extendieron cientos de kilómetros hacia el oeste, afectando la salud de comunidades en Masisi y contaminando cultivos con lluvia ácida.
La erupción de enero de 2010, la más intensa desde 2006, generó flujos que amenazaron a chimpancés en el Parque Nacional de Virunga, aunque no alcanzaron asentamientos humanos directos.
En 2011, una nueva fisura alineada este-oeste a 10 km del cráter principal liberó lava durante meses, visible desde Goma como un río de fuego nocturno.
Entre 2014 y 2016, el lago de lava en la cima bulló con intensidad, acompañado de emisiones de dióxido de azufre (SO) masivas –hasta 125-140 kilotoneladas en una sola pluma en 2002–, contribuyendo significativamente al calentamiento global y la acidificación de la atmósfera regional.
Más recientemente, en mayo de 2023, se reportaron anomalías térmicas, efusiones de lava y sismos, señales de una actividad subterránea que persiste.

El rugido actual: Erupción desde Julio de 2024

Hoy, Nyamuragira no da tregua. Imágenes satelitales de la NASA, capturadas en septiembre de 2024, revelan actividad eruptiva continua desde julio: tres flujos de lava hacia el noroeste, oeste y suroeste, con anomalías térmicas que brillan como píxeles amarillos en infrarrojo térmico.
En enero de 2025, un enjambre sísmico azotó el volcán del 23 al 27, con un flujo de lava de 890 metros en el flanco oeste visible el 31 de enero.
Febrero trajo más temblores de largo período, conectados a la fractura que une Nyamuragira con Nyiragongo, y emisiones de vapor que iluminan la caldera con un resplandor rojizo, visible incluso desde Goma.
El Observatorio Volcanológico de Goma (OVG) mantiene el nivel de alerta en naranja, monitoreando sismos, emisiones de gas y deformaciones del suelo.
"Nyamuragira es como un pulmón hiperactivo de la Tierra: exhala cenizas y lava, pero también enriquece el suelo para la agricultura", explica Dario Tedesco, vulcanólogo de la ONU, en un informe reciente.
 
Sin embargo, en un país ya azotado por conflictos armados y pobreza extrema –donde el 70% de la población de Goma vive en precariedad–, cada erupción agrava la crisis humanitaria.
 
Amenazas y Legado: Entre el peligro y la fertilidad
 
Las erupciones de Nyamuragira no suelen ser explosivas, pero sus flujos de lava fluidos pueden recorrer decenas de kilómetros, amenazando fauna como los gorilas de montaña en Virunga –aunque no directamente en esta fase actual– y contaminando el aire con SO, que causa lluvias ácidas y problemas respiratorios.
En 2002, la ceniza cubrió 800 km², afectando pastizales y ganado.
Hoy, con el cambio climático amplificando la inestabilidad del Rift, expertos advierten de riesgos crecientes para los 1,5 millones de habitantes de Goma, a solo 30 km de distancia.
Aun así, Nyamuragira es un benefactor ambiguo. Sus lavas basálticas altas en potasio enriquecen los suelos volcánicos, sosteniendo la agricultura en una región donde el 80% de la población depende de ella. "Es el precio de la vida aquí: fuego que quema y fuego que nutre", resume un guardabosques del Parque de Virunga, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.En un Congo fracturado por décadas de guerra, Nyamuragira nos recuerda la fragilidad de nuestra coexistencia con la naturaleza. Mientras su lago de lava burbujea en la oscuridad, el mundo vigila –y el volcán, impasible, sigue su ritmo eterno. ¿Cuánto tiempo más antes de que despierte de nuevo? Solo la tierra lo sabe.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6 

domingo, 2 de noviembre de 2025

El viaje final

(AZprensa) Hallowwen (viernes 31), Día de Difuntos (sábado 1), Día de los rezagados (los que no pudieron acudir el día 1 a los cementerios). ¡Vaya fin de semana de muerte que hemos tenido! Y por si no te acordabas, en cualquier esquina, floristería o centro comercial, se vendían preciosos ramos de flores para llevarlas al cementerio.
 
Siendo así, me he dicho ¿y por qué no recordar a quien lea este diario que hay un libro que te cuenta todo sobre el último viaje que vas a hacer? Y eso es lo que hago porque, por mucho que escondas la cabeza y la metas en un agujero como un avestruz cuando `presiente el peligro como si eso fuese a protegerlo, la realidad es que tú te vas a morir. Y siendo así ¿no te gustaría saber a dónde vas a ir? ¿O es que acaso cuando te vas de viaje lo haces sin saber a dónde vas a ir?
 
Pues con este viaje final pasa lo mismo: Vas a ir a ese viaje y este libro te cuenta cómo es el viaje y cómo es el destino. Pero no te asustes, no es nada tenebroso sino todo lo contrario: Lo que nos espera es un final feliz… si bien algunos lo gozarán antes que otros…
 
Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6 

Muerte

(AZprensa) Si pasas por aquí con cierta frecuencia, habrás comprobado que los domingos dedicamos este espacio a la Poesía. Hoy domingo tocaría, pues, compartir un poema con vosotros. Sin embargo el pasado viernes todos se disfrazaron de muertos para celebrar Halloween, y ayer sábado muchos fueron de visita a los cementerios, y los que no pudieron ir ayer, lo harán hoy. Así que he decidido rescatar un poema que escribí de niño, cuando aún no se había inventado ese de ser “gótico”, porque gótico solo era el arte de algunas catedrales.
 
Aquí os dejo con este poema titulado “MUERTE
 
Suspiros, lloros y quejas,
los músculos en tensión;
la gente en señal de duelo
como en la antigua Pasión.
 
Junto al féretro están
cuatro velas encendidas
que van consumiendo cera,
su vieja cera amarilla.
 
Un rosario viejo está
entre las manos marchitas;
duras sombras se destacan
sobre su cara tan fría.
 
Un coche negro en la puerta
está esperando que bajen
en el féretro tan negro
el blanco y frío cadáver.
 
Cuatro hombres muy fornidos
traen el cadáver despacio,
y veinte o treinta personas
detrás de él van andando…
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6

sábado, 1 de noviembre de 2025

El día del recuerdo

(AZprensa) Tiene que llegar el día 1 de noviembre para que nos acordemos de nuestros seres queridos fallecidos; el resto del tiempo estamos tan ocupados mirando el móvil y dejando que nos laven el cerebro, que no les dedicamos ni un solo pensamiento. Pero llegado ese día –el negocio es el negocio- se ponen a la venta ramos y macetas de flores para que las compremos y acudamos con ellas al cementerio. Allí las dejaremos y tras unos instantes nos marcharemos para fijar de nuevo la vista en el móvil y ofrecer nuestro cerebro y nuestra razón como plato en bandeja para que lo manipulen desde el poder a través de las redes sociales.
 
Por otra parte, los cementerios españoles son tétricos, llenos de lápidas y nichos hacinados formando una ciudad del silencio que sólo este día llega a lucir un aspecto alegre y colorido por las flores que allí se depositan.
 
Yo he visitado también cementerios noruegos y los de allí –es otra cultura y otra educación- no son tétricos. En Noruega los cementerios son campos de hierba verde, salpicados con pequeñas lápidas (ver foto) rodeados de flores. Pero lo más llamativo, si entras en uno de ellos, es que te encontrarás a tu disposición azadas, rastrillos, regaderas, etc., todo lo necesario para que disfrutes un rato de jardinería cuidando y engalanando esa pequeña parcela de tus seres queridos. Cuando acabes, volverás a dejar el instrumental en su sitio.
 
¿Qué sucedería en España? Esas herramientas no durarían ni un suspiro; las robarían en cuestión de segundos. ¿Y las flores? Pocos perderían tiempo en arreglar ese pequeño jardín; es más, hasta puede que dejes un jarrón con flores y si vuelves al día siguiente habrá desaparecido, probablemente porque alguien te lo habrá robado para ponerlo en otra tumba… o quién sabe si para revenderlo.
 
Son contrastes culturales, entre la cultura… y la barbarie.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
“Tu último viaje”: https://amzn.eu/d/1zzOpM6