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miércoles, 3 de abril de 2024

La intransigencia e hipocresía de los “ofendiditos”

(AZprensa) El mundo cada vez está más lleno de “ofendiditos”, esas personas que se ofenden por todo, o mejor dicho: que se ofenden por todo aquello que el poder les dice que tiene que considerarse como ofensivo. Veamos el último ejemplo:
 
El obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, ha publicado en su cuenta de Twitter (ahora “X”) esta viñeta de Forges a la que ha añadido el logotipo de la “Agenda 2030” para dar a entender cómo deberíamos ser capaces de pensar por nosotros mismos en vez de aceptar sin más el “pensamiento único” que la “Agenda 2030” nos quiere imponer. En su comentario hace igualmente un pequeño chiste: “+ ¿Practica usted algún deporte de riesgo? –Sí, yo pienso”.
 
Pues está bien claro que “pensar” es un deporte de alto riesgo porque inmediatamente un tropel de “ofendiditos” se ha lanzado en su contra por tener la osadía de “retocar” un chiste de Forges para usarlo como parte de su mensaje. En realidad lo que les ha molestado –según su punto de vista- es que una imagen de izquierdas (porque Forges era de izquierdas) la retoque y utilice alguien de derechas. Curiosamente estamos hartos de ver cómo esos “ofendiditos” de la izquierda utilizan y retocan todo tipo de imágenes de “derechas” para burlarse y denigrar cualquier símbolo o personaje de derechas, y no digamos ya del cristianismo, al que tienen un odio feroz. Pero si lo hacen ellos, no pasa nada, eso está bien. En cambio, que alguien de derechas retoque levemente un chiste les parece un delito muy grave.
 
Como vemos, la intransigencia de la izquierda llega hasta el extremo de que nadie puede hacer chistes ni gastar bromas que vayan en contra del “pensamiento único” que la “Agenda 2030” nos quiere imponer y, con ello, lo que nos están demostrando es que es totalmente cierto que “pensar es un deporte de alto riesgo”.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon.

lunes, 6 de diciembre de 2021

A todos los que reniegan de la Navidad y del cristianismo

(Editorial) Desde esta humilde tribuna queremos hacer pensar (¡qué optimista soy!) a quienes quieren borrar la Navidad y todo lo que represente la huella del cristianismo en nuestra sociedad, para que actúen con coherencia.
 
Dicen que esta es una sociedad laica y un Estado aconfesional, por lo que todos los símbolos que recuerden a las religiones deben ser abolidos. Si son coherentes, deberían reclamar que no existiesen días festivos de carácter religioso, que el 25 de diciembre, el 6 de enero, etc. fuesen días laborables normales y corrientes. Deberían reclamar que los domingos fuesen laborables y sólo se permitiese descanso laboral cuando al Gobierno le interesase, por ejemplo, los días de elecciones para que la gente pudiese ir a votar, o los días de manifestaciones promovidas por el partido en el gobierno. Deberían exigir la abolición de la palabra “matrimonio” para cualquier unión de parejas, y usar sólo la palabra “unión civil”, “acuerdo bilateral de convivencia” o cualquier otra similar. Deberían exigir que se prohibiese la exhibición pública de cualquier símbolo religioso como, por ejemplo, el velo islámico o las procesiones de Semana Santa, una semana que debería ser de días laborales enteramente. Deberían exigir que desapareciesen los puentes con motivo de fiestas religiosas como la Inmaculada, San José, etc. y que todos esos días se trabajase como en cualquier otra fecha.
 
Tendríamos así una sociedad más próspera porque el número de horas laborales aumentaría considerablemente y la producción se dispararía convirtiendo a España en una potencia mundial. Nos ahorraríamos mucho dinero en esas luces que adornan las ciudades en Navidad y como salir a la calle sería mucho más aburrido, la gente se quedaría en casa viendo la televisión desde la cual los poderes públicos seguirían lavando el cerebro de los ciudadanos.
 
Y ya puestos, también deberían exigir que se suprimiesen las pagas extras de Navidad (¿qué sentido tiene una paga extra con motivo de la Navidad en una sociedad laica y aconfesional?) y por supuesto también la paga extra del mes de Julio (¿cómo podemos consentir a estas alturas que nos sigan dando una paga extra que impuso el dictador Franco?).
 
Señoras, señores, señoris, señoros y señorus de izquierdas: Sean coherentes y exijan que se supriman todas estas fiestas y celebraciones de raíces cristianas y esas pagas de origen franquista. Vayan de casa al trabajo y del trabajo a casa, y una vez en casa, vean la televisión.
 

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