jueves, 4 de febrero de 2021

Falcon Crest tenía muebles españoles

(AZprensa) Lo que muy poca gente sabe es que la mansión de “Falcon Crest”, la que daba título a aquella famosa serie de televisión de los ochenta, estaba amueblada con muebles fabricados en valencia (España).  Pero esta sólo es una, de las muchass curiosidades, que encierra el libro “La Biblia de Falcon Crest”.
 
Por ejemplo, la finca utilizada para el rodaje de la mítica serie de televisión “Falcon Crest” se llamaba en realidad “Spring Mountain” y era propiedad de un vinatero llamado Michael Robbins. Estaba situada cerca de St. Elena, muy cerca de San Francisco, en donde se rodaban las escenas de ciudad. Esta mansión se construyó en 1887 y desde entonces apenas ha cambiado. Robbins la compró en 1968 y sus actuales propietarios se mantienen al margen de la popularidad que todavía goza la mansión y sus alrededores.
 
La extensión real de esta finca es de 110 hectáreas y en una entrevista concedida a la revista española “Hola”, Robbins se quejó de que la serie ofrecía una imagen irreal de los viticultores americanos. La dirección de esta mansión, por si algún día queréis pasar por allí es la siguiente: 2805 Spring Mountain Road, St. Helena, California, 94574. Para llegar a los Spring Mountain Vineyards, en Napa Valley, hay que tomar la autopista 29 norte hacia St. Helena, luego girar a la izquierda, continuar unos tres edificios más y finalmente girar a la derecha por la Spring Mountain Road.
 
No obstante, los actuales dueños exigen privacidad y respeto. Por otra parte, en la serie se intentó convertir esta casa en cenizas en dos ocasiones, sufrió las consecuencias de un terremoto, albergó a más psicópatas que ningún otro manicomio del mundo... así que tened cuidado si alguna vez vais por allí.
 

Fuente: “La Biblia de Falcon Crest”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa. https://amzn.to/30PpmGM


miércoles, 3 de febrero de 2021

Algunos dichos: Daimieleño coloquial

(AZprensa) Algunas localidades como Daimiel (Ciudad Real) atesoran un rico lenguaje muy peculiar del que aún se siguen utilizando algunas de aquellas palabras y dichos populares. En esta ocasión, queremos rescatar algunos dichos que durante años fueron muy habituales entre sus habitantes…
 
Aburre a un nido = Aburre a cualquiera (proviene de la costumbre de algunos chicos de tocar los nidos de los pájaros haciendo que estos dejen de acudir al mismo).
Ahí te has meao fuera = Te has pasado de la raya.
¡Anda salero, vete al ropero! = ¡Vaya por Dios! ¿Será posible?
Bueno estaba y se murió = ¡Vaya por Dios, qué contrariedad!
En mala era has puesto el carro = No sabes con quién te metes.
Eres peor que arrancao = Eres muy malo / travieso / malvado.
Estar al sopesquete = Prestar atención.
Hincar el rejo = Caer al suelo de boca.
Ir de mano armá = Acudir perfectamente arreglado a una visita con algún motivo especial.
La mejor mula, sin manta  = Cuando uno se da cuenta de haber pasado por alto lo más importante.
La sartén le dijo al cazo: apártate que me tiznas = Eres el menos indicado para decir eso.
Meter el cazo = Pedir dinero.
No te digo na y te lo digo to = Está tan claro que no necesito decirte nada más.
Saber por dónde va la vaina = Entender algo.
Un siseñor con las patas verdes = Algo que no se sabe cómo funciona ni para qué sirve.
Válgame Dios = ¡Dios mío! (es el equivalente al inglés “Oh my God!”).
Ve con Dios / Vaya usté con Dios = Hasta luego / adiós.
Ya apareció el peine = Encontrar una solución, resolver un problema.
Ya se ha cagao el perro en la senda = Meter la pata.
 

Fuente: “Diccionario Daimieleño – Español”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.
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martes, 2 de febrero de 2021

Las singularidades de Mercurio

(AZprensa) Poco a poco se van conociendo nuevos aspectos desconocidos sobre Mercurio gracias a los miles de datos aportados por la nave Messenger que el 30 de abril de 2015 se estrelló contra la superficie de este planeta (en la cara oculta a la Tierra) tras haber viajado a 14.082 kilómetros por hora y haber fotografiado como nunca antes se había logrado, la superficie de este desconocido y no tan lejano planeta.
 
Se sabe, por ejemplo, que el monte Olimpo (en Marte) es la mayor montaña de nuestro Sistema Solar, pero ahora se ha descubierto que Mercurio posee uno de los accidentes geográficos más grandes y más jóvenes del sistema solar creados por un impacto: la cuenca Caloris. Este accidente geográfico tiene unos 1.300 Km. de diámetro y unos 3 Km. de altitud y es el resultado del impacto de un gran asteroide. Pues bien, en los bordes de esta cuenca se han descubierto respiraderos volcánicos lo que demuestra que Mercurio está vivo y no han sido sólo los impactos los que han modelado su geografía. Tanto en este caso como en otros, se ha comprobado que el planeta sigue vivo geológicamente hablando, y así se aprecia en diversos accidentes geográficos que han borrado o modificado parcialmente algunos cráteres de impacto mucho más antiguos. Uno de esos llamativos accidentes geográficos es un inmenso cráter, uno de los mayores del Sistema Solar, que tiene 1.550 Km. de diámetro; el impacto que lo provocó debió ser tan brutal que las ondas de choque se extendieron por todo el planeta uniéndose en el otro extremo para levantar unas peculiares montañas.
 
Mercurio, al igual que la Tierra, tiene campo magnético al poseer un núcleo caliente de hierro fundido que actúa como una dinamo magnética, aunque en el caso de Mercurio esa magnetosfera es mucho más débil, aproximadamente un 1% de la que posee la Tierra. El núcleo central en Mercurio abarca el 60% de su masa y su lento enfriamiento hace que el planeta se vaya literalmente encogiendo; de hecho se estima que en los últimos 4.000 millones de años ha encogido 7 kilómetros.
 
Pero Mercurio tiene otras muchas peculiaridades. La inclinación de su eje de rotación es menor de un grado y eso significa que el fondo de los cráteres situados en los polos nunca ve la luz del sol. Messenger ha descubierto que, mientras la temperatura en las zonas donde el Sol da de lleno asciende hasta los 427º C, por el contrario la temperatura en esas zonas de sombra permanente (fondo de cráteres en los polos) es de –173º C y muchos de ellos contienen hielo... y un misterioso material orgánico de color oscuro del que no han querido dar más detalles a la opinión pública. ¿Qué es exactamente ese material orgánico que se ha detectado allí? Los científicos no han podido aún precisarlo pero sí que se trata de material orgánico como así lo atestiguan las investigaciones realizadas por David Page, de la Universidad de California (Estados Unidos).
 
La nave Messenger fue capaz de soportar temperaturas que oscilaron entre los 300º C al sol y los 20º C a la sombra. Todo hace suponer que si el hombre decidiese viajar a este planeta podría pasearse por su superficie siempre que eligiese las zonas de sombra o de crepúsculo. En este sentido, es el planeta que tiene (a la sombra, claro) las temperaturas más agradables para el ser humano, después de nuestro propio planeta, pero conforme va dando la luz del Sol dichas zonas se vuelven más inhóspitas. Pero llegar a Mercurio siempre resulta más difícil y costoso que viajar a cualquier otro planeta y es que se trata de un planeta muy pequeño (su débil fuerza de gravedad dificulta mucho la inserción de una nave en su órbita) y está demasiado cerca del Sol: un pequeño fallo en la aproximación de la nave al planeta la llevaría directamente al Sol, atraída por la enorme fuerza de gravedad del astro rey, y sufriría el bombardeo de partículas solares y el enorme calor de nuestra estrella al quedar en primera línea sin el cobijo de un planeta.
 
Mercurio es el planeta más cercano al Sol y el segundo más pequeño (por detrás de Plutón si es que consideramos a este como planeta, ya que no todos se ponen de acuerdo en este punto) ya que su diámetro es de 4.879 Km., es decir, un 40% del diámetro de la Tierra. Desde Mercurio el Sol se ve tres veces más grande que desde la Tierra. El periodo de traslación (año en Mercurio) es de 88 días y el tiempo de rotación sobre sí mismo (día en Mercurio) es de 59 días, es decir, dos terceras partes de su periodo orbital. Dicho de otra forma: da tres rotaciones completas (tres días) por cada dos órbitas alrededor del Sol. ¿Qué significa esto? Pues que un día en Mercurio (es decir, el tiempo en que un punto concreto del planeta está recibiendo la luz del Sol tiene una duración equivalente a 176 días terrestres. Mientras que las órbitas de otros planetas son más o menos circulares o elípticas, las de Mercurio (junto con la de Plutón) son las más elípticas, esto hace que en ocasiones alcance una distancia al Sol de 47 millones de Km. y en otras ocasiones se distancie del mismo hasta los 70 millones de Km.
 
Claro que si esto puede resultar sorprendente más aún lo es otro fenómeno que tiene lugar en Mercurio: los amaneceres dobles, es decir, amanecer dos veces en el mismo día. ¿Cómo es posible esto? Este peculiar fenómeno que se da en algunos lugares de Mercurio (no en todo el planeta) consiste en que si estamos sobre su superficie en el momento y lugar adecuados, veremos salir el Sol, detenerse, esconderse casi exactamente por el mismo lugar por donde salió, y luego volver a salir para continuar su recorrido por el cielo; mientras tanto, en otros lugares del planeta se observará cómo en un determinado momento del día, el Sol se detiene, realiza un movimiento de giro, y prosigue después su camino. Esto se debe a que aproximadamente cuatro días antes del perihelio, la velocidad angular orbital de Mercurio iguala su velocidad angular rotatoria, lo que hace que el movimiento aparente del Sol cese; justo en el perihelio, la velocidad angular orbital de Mercurio excede la velocidad angular rotatoria. De esta forma se explica este movimiento aparente retrógrado del Sol. Cuatro días después del perihelio, el Sol vuelve a tomar un movimiento aparente normal pasando por estos puntos.
 
La gravedad allí es la tercera parte que en la Tierra, por lo que 100 Kg. en la Tierra sólo pesarían 38 Kg. en Mercurio. Posee una atmósfera muy delgada, lo que hace que el cielo se vea oscuro, y está compuesta principalmente por potasio (31%) y sodio (25%), pero también contiene oxígeno (9%), argón, helio, nitrógeno, dióxido de carbono, agua, hidrógeno, etc., proporcionando un clima seco, caliente y casi sin aire. Además, como su eje es de prácticamente de 0º no existen estaciones.
 
Finalmente, y como una curiosidad más de este desconocido vecino con el que ahora empezamos a intimar, se puede decir que Mercurio es el planeta de nuestro sistema solar que orbita a mayor velocidad, concretamente 48 Km./s, bastante por encima de la velocidad a la que circula la Tierra (30 Km./s), y también es el segundo más denso de todos; el primero es... la Tierra.
 

Fuente: “Curiosidades del sistema solar”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.

El chiste que mejor define a España

     
(AZprensa) Hay un viejo chiste, de hace más de cincuenta años, que refleja perfectamente lo que es España y que, por desgracia, sigue estando de actualidad… y cada vez más. Dice así…
 
Había una vez un extranjero residente en España desde hacía muchos años que murió y a la hora de su juicio final lo enviaron al infierno. Al llegar a la recepción del infierno y comprobar sus datos, surgió un problema:
-          Como eres extranjero pero has vivido muchos años en España, no sabemos a qué infierno mandarte, si al de tu país de nacimiento o al de España –le dijo el diablo recepcionista.
-          ¿En qué consiste el infierno de mi país? –le preguntó el difunto.
-          Pues verás, te metemos en una habitación, te damos un cubo lleno de mierda y una brocha. Con eso tienes que manchar todo hasta que se acabe la mierda del cubo. Cuando hayas terminado te daremos una fregona con agua, jabón y una esponja para que limpies todo y lo dejes reluciente. Cuando lo hayas hecho, te daremos otro cubo de mierda para que lo vuelvas a ensuciar. Y cuando termines otro para limpiarlo… y así toda la eternidad.
 
Como la cosa no pintaba bien, el difunto preguntó:
-          ¿Y en qué consiste el infierno español?
-          Pues es lo mismo que el otro –respondió el diablo recepcionista.
-          No lo entiendo. Entonces ¿cuál es la diferencia?
-          Pues que en el infierno español, cuando te dan el cubo con mierda no hay brocha para extenderlo, cuando te dan el cubo para limpiar no tiene agua, cuando tienes agua no tienes esponja, cuando te dan la fregona no tienes cubo… y así toda la eternidad.


"Diccionario Político", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa: https://amzn.to/2P1RHGZ





lunes, 1 de febrero de 2021

Perded toda esperanza

(AZprensa. Editorial) A todos los que pensáis que algún día acabará esta pesadilla y el virus COVID-19 será vencido y toda nuestra vida volverá a ser como antes… debo recordaros que nunca más volveremos a lo que antes llamábamos la “vida normal”, que la futura vida normal o lo que los poderes públicos llaman la “nueva normalidad” será algo más parecido a lo que estamos viviendo ahora que a lo que estábamos acostumbrados a vivir antes. 

No lo digo yo. No son profecías. No son invenciones. Simplemente es volver a leer y recordar qué es lo que han dicho desde hace tiempo, y lo han repetido públicamente sin el menor sonrojo, los líderes del mundo, los poderes políticos y económicos que manejan nuestro mundo a su antojo. Máximos representantes del Fondo Monetario Internacional, del Foro Davos, de la Organización Mundial de la Salud, del Banco Central Europeo, de la Fundación Bill Gates… todos ellos han venido diciendo y repitiendo desde hace tiempo que querían:

1.- Un mundo con menos habitantes, que sobramos muchos, sobre todo los enfermos y discapacitados, es decir, lo que no producen.

2.- Un mando único sobre el mundo, que aunque haya muchos países y gobiernos, todos sigan las directrices que les impongan desde arriba.

3.- Una sociedad más igualitaria, claro que ellos entienden por “igualitaria” el que todos seamos igual de pobres y los de la élite cada vez más ricos.

4.- Una sociedad uniforme (aborregada), inculta y obediente, que no cuestione lo que se les mande. 

En consecuencia, el COVID-19, sea provocado o accidental (eso ya es lo de menos) ha sido la excusa perfecta para cambiar el mundo. Las mascarillas han venido para quedarse, los confinamientos (que ahora llaman “perimetrales”) también, las limitaciones al movimiento de personas seguirán, la censura campará a sus anchas, el pensamiento único se impondrá, los medios de comunicación seguirán como hasta ahora lavando el cerebro y diciendo a la gente lo que tiene que pensar, se perseguirán las reuniones y abrazos y todo aquello que suponga interrelación personal entre individuos, las personas deberán vivir aisladas y dedicarse sólo a trabajar (a producir para los amos) y luego volver y encerrarse en su casa para “divertirse” viendo la televisión (esta será la única “diversión” permitida)… 

Para qué seguir. Eso es lo que nos deparará el futuro, una “nueva normalidad” más parecida a lo que estamos viviendo (en realidad se trata de que nos vayamos acostumbrando) que a lo que fue la vida del pasado. 

Con mis mejores deseos para que os muráis pronto, de forma rápida y sin dolor. Es lo mejor que nos puede pasar. 


PD.- Si quieres más información, cifras y datos concretos, consulta el “Diario del caos”, de Vicente Fisac (disponible en Amazon en ediciones digital e impresa):
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