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(AZprensa) Gracias a la vacuna contra el COVID-19 se está hablando mucho estos días de este laboratorio farmacéutico y… se está escribiendo también. Pero cuando se escribe el nombre de este laboratorio se comete una falta de ortografía, y esta falta no solo la cometen los periodistas sino también los propios empleados y directivos de este laboratorio.
Veamos: “AstraZéneca” es una palabra esdrújula y en español todas las palabras esdrújulas llevan acento gráfico, por lo tanto no es correcto escribir “AstraZeneca” sino que debe escribirse “AstraZéneca”.
Hay que diferenciar entre logotipo y nombre. Cuando se reproduce el logotipo, aunque este sólo contenga letras, debe respetarse su grafismo y por lo tanto en dicho caso no lleva acento. En el caso del logotipo “AstraZeneca” hay que tener en cuenta que es un símbolo internacional, válido para todos los países y en consecuencia no admite ningún cambio y como tal debe representarse.
Sin embargo, cuando en un texto incluimos el nombre del laboratorio, eso ya no es un logotipo sino una palabra y como tal, si estamos escribiendo en español, debemos acentuarla.
Cuando en 1983 se creó el laboratorio “Zéneca” consulté con los abogados de la sede central en Londres sobre la conveniencia o no de poner acento al nombre del laboratorio cuando se tratase de un texto escrito en español. La respuesta fue que en ese caso sí debía acentuarse, entre otras cosas, para que la gente que lo leyese se diese cuenta de su correcta pronunciación.
Cuando en 1999 los laboratorios “Astra” y “Zéneca” se fusionaron, dando lugar a “AstraZéneca”, volví a hacer la misma consulta a la sede central de Londres y la respuesta fue la misma: Cuando en España se escriba en español un texto que incluya el nombre del laboratorio, en ese caso deberá ponerse el acento gráfico: “AstraZéneca”.
Es una pena que la Real Academia de la Lengua Española (RAE) no intervenga en estos asuntos comerciales para ver si tanto los periodistas como los propios empleados y directivos del laboratorio se dan cuenta de cuál es la forma correcta de escribir el nombre de este laboratorio.
(AZprensa) Un nuevo testimonio viene a ratificar que las mascarillas han venido para quedarse, que debemos aceptarlas ya como parte de nuestra indumentaria habitual y que lo mismo que cada día nos ponemos los zapatos también habremos de llevar la mascarilla.
Anthony Fauci es el máximo responsable de Epidemiología en los Estados Unidos y según ha explicado entre un 70 y 80 por ciento de la población del mundo occidental será vacunada para conseguir la ansiada “inmunidad colectiva”. Si esto tiene éxito y se logra tal proporción, cabría esperar que haya una protección suficiente para tener controlada la enfermedad.
Sin embargo, este specialista añade que hasta que esto suceda va a pasar mucho tiempo: “Una vez que hayamos vacunada tanta gente, podremos comenzar a eliminar restricciones y la obligación de usar mascarillas… pero ahora mismo estamos muy lejos de ese momento”.
Lo dicho, las mascarillas seguirán siendo por varios años
el complemento más imprescindible del vestir.