Mostrando entradas con la etiqueta envases. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta envases. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Reciclaje de medicamentos: Lo que no dice la publicidad


(AZprensa) Ya está aquí una nueva campaña de publicidad para animar a los ciudadanos a que revisen sus botiquines y vayan a la farmacia a tirar todos esos restos de envases de medicamentos que o bien han caducado o se quedaron a medias y no los deberían volver a utilizar sin la correspondiente recomendación del médico.

Gracias a esta campaña de publicidad, nos enteramos que la empresa que se dedica a reciclar los medicamentos se llama SIGRE y que las farmacias son sus fieles colaboradoras ya que tienen a disposición del público unas papeleras especiales para acoger esos restos de medicamentos.

Pero ¿se ha preguntado alguien cómo paga SIGRE esa campaña de publicidad? ¿Cómo paga a sus empleados? ¿Cómo obtiene sus ingresos SIGRE? Porque SIGRE no es una ONG y aunque lo fuese, también necesitaría dinero para hacer frente a los costes de recogida y tratamiento de basura de medicamentos.

Nada de eso se dice en la campaña. Sólo se habla de SIGRE, de la importancia de reciclar, y de las farmacias como puntos para entregar los restos de medicamentos.

Conclusión: SIGRE es un desagradecido porque no dice que su loable labor es posible gracias a que los laboratorios farmacéuticos le dan el dinero necesario, y los mayoristas (los distribuidores de medicamentos) hacen gratuitamente el transporte. Sólo las farmacias, que colaboran poniendo en sus establecimientos esos puntos de recogida, son nombradas en la campaña; de laboratorios y mayoristas se ha olvidado… y ya son 18 años los que lleva trabajando SIGRE en esta labor.

Para que lo sepan todos los lectores, los laboratorios farmacéuticos pagan una pequeñísima cantidad de dinero a SIGRE en función del número de envases que venden, pero como el número de envases vendidos es muy grande, la cantidad a pagar también es importante. Por lo que se refiere a los mayoristas, estos no pagan nada, pero hacen gratis para SIGRE el trabajo de recogida desde las oficinas de farmacia hasta el centro de reciclaje de SIGRE. Pues tampoco para estos hay una sola palabra de agradecimiento.

Todo esto es una prueba más de lo tontos que son los laboratorios farmacéuticos. Tan asumido tienen su papel de “malos” que cuando hacen algo bueno no se les ocurre divulgarlo a los cuatro vientos. Así que siguen pagando dinero a SIGRE, un año tras otro, para que sean otros los que se lleven la buena imagen del cuidado del medio ambiente.

martes, 3 de abril de 2018

Reclaman la necesidad de unificar los envases de medicamentos


(AZprensa) Podemos ha instado al Gobierno español a adelantarse a la directiva europea que entrará en vigor el próximo nueve de febrero y obligará a los laboratorios farmacéuticos a unificar el aspecto exterior de los envases de los medicamentos. En tal sentido Podemos propone que no se demore más esta medida y se obligue ya a que la cara principal de cada envase y dos de sus laterales lleven únicamente y bien destacado el nombre del principio activo, la dosis y el número de dosis contenido, todo ello sobre fondo blanco.

Cada vez que un paciente acude a la farmacia a por su medicamento de siempre, le dan un envase diferente cuyo contenido por forma y color también es diferente puesto que cada laboratorio tiene libertad de diseñar sus envases como quiera. De esta forma, aunque el principio activo sea el mismo, el paciente se siente desconcertado al observar cómo cada vez el envase y el contenido tiene un aspecto distinto según sea el laboratorio fabricante. Ese desconcierto desemboca en pérdida de confianza en el medicamento y en el médico, así como en confusionismo a la hora de seguir el tratamiento e incluso en abandono de dicho tratamiento.

lunes, 2 de enero de 2017

Hacer más grande esta señal puede salvar vidas

(AZprensa) Profesionales sanitarios y de tráfico reunidos en el Colegio de Médicos de Cantabria han pedido que se de más visibilidad al pictograma que advierte, en los envases de los medicamentos, sobre los riesgos que estos pueden tener sobre la conducción. Actualmente, en aquellos medicamentos cuya toma puede ser peligrosa para la conducción, se inserta en el envase una señal triangular de color rojo con un coche en su interior y la leyenda “Conducción: ver prospecto”, la cual debe tener un tamaño mínimo de 10 milímetros. El problema es que en los medicamentos que afectan a la capacidad de conducción sí se inserta esta advertencia pero por regla general en el tamaño mínimo exigido.

Por esto, desde el Colegio de Médicos de Cantabria, se ha pedido que se aumente dicho tamaño para que llame más la atención y no pase desapercibido por quienes tomen esos medicamentos. Además, habría que establecer tres categorías –ya que no todos los fármacos producen los  mismos efectos- que serían: la primera (amarillo) resaltando que hay que tener cuidado; la segunda (naranja) destacando la necesidad de tener mucho cuidado; y la tercera (en rojo) advirtiendo claramente del peligro que supone conducir.

Aunque este pictograma no prohíbe legalmente la conducción, si recuerda que es recomendable leer las recomendaciones del prospecto relativas a la conducción, y es que muchos medicamentos pueden provocar un efecto sedante, temblores o producir alteraciones oculares, auditivas y vértigos.

Como explicó en esta reunión el presidente del Colegio de Médicos de Badajoz, Pedro Hidalgo, los medicamentos que potencialmente pueden afectar a la capacidad de la conducción son los ansiolíticos, antidepresivos, tranquilizantes, colirios o pomadas oftalmológica y anticatarrales y antihistamínicos, aunque hizo hincapié a tener en cuenta también algunas de las planta medicinales como la valeriana, lúpulo, melisa y parsiflora, pues tienen efectos depresores del sistema nervioso central y pueden interferir con una adecuada capacidad de la conducción.

Si se aumentase el tamaño de esa señal de advertencia en los envases de medicamentos (de aquellos que alteran la capacidad de conducción) se podría reducir el número de accidentes de tráfico y de muertes y producidas por esta causa. Actualmente, por ejemplo, se tiene constancia de que el 11,4 por ciento de los conductores que fallecieron en accidente de tráfico habían dado positivo a psicofármacos.