domingo, 31 de marzo de 2013

El silencio de los laboratorios


Los laboratorios farmacéuticos no son esos entes diabólicos que aparecen en muchas películas y comentarios de prensa, que se inventan enfermedades, sacan al mercado medicamentos que no sirven para nada, y experimentan con los seres humanos como si fueran conejillos de indias, buscando como único objetivo ganar dinero.

Los laboratorios farmacéuticos son compañías comerciales que invierten el dinero de los accionistas (el tuyo también, si quieres invertir ahí) para descubrir medicamentos que aporten ventajas sobre los ya existentes y ayuden a mejorar la salud y calidad de vida de los pacientes. Como contrapartida esperan unas ventas suficientes como para recuperar la inversión realizada y poder seguir investigando.

Entonces ¿por qué esa obsesión (o demagogia) de pedirles que sean ONGs y hagan todo eso sin esperar obtener ningún beneficio económico a cambio?

¿Por qué se le pide a los laboratorios que regalen sus medicamentos al tercer mundo y no se pide lo mismo a las granjas avícolas o a los agricultores? ¿Por qué las compañías de alimentación, las de textil, las empresas de depuración y suministro de agua, etc. no envían sus productos y servicios gratis –o a precio simbólico- al tercer mundo tal como se les pide a las farmacéuticas? Incluso para la vida y la salud es más esencial la alimentación y el agua potable que los medicamentos. Bueno, pues aún así, las farmacéuticas destinan más recursos en ayuda de esos países que cualquiera de las compañías de otros sectores.

¿Por qué tienen entonces tan mala imagen? Pues muy sencillo, porque tradicionalmente y por muchos años han sido y son –salvo excepciones- empresas mudas que no mantienen una línea abierta de comunicación con los medios y con la sociedad. Cuando uno se esconde de los medios de comunicación se transmite una imagen negativa, la de alguien que tiene algo que ocultar. La comunicación es la eterna asignatura pendiente de la industria farmacéutica. 

sábado, 30 de marzo de 2013

Terapia tópica de sustitución


Disponer de una crema cosmética con un 5% de benzidamina, permitía a este antiinflamatorio tópico alcanzar un campo (el de la flebología) que había estado vedado para su hermano anterior, Tantum pomada, cuya vehiculización era en pomada de carácter graso y su concentración de principio activo sólo alcanzaba el 3%.

Tantum fuerte ofrecía (y sigue ofreciendo puesto que todavía sigue en el mercado) una elevada concentración de benzidamina ideal para las afecciones flebológicas, pero además en la base más adecuada para su rápida penetración en profundidad.

Por eso decíamos que aseguraba una mejor y más rápida prevención o recuperación de todo tipo de flebopatías, incluso en las que por su gravedad adquieren carácter quirúrgico, por lo que era el preparado ideal para sustituir o completar por vía tópica a la vía sistémica, estando libre de los efectos secundarios de esta última...

jueves, 28 de marzo de 2013

Puntos promocionales


Tras el original folleto de presentación de Tantum fuerte en flebología, su promoción continuó durante muchos meses más en este campo, pero para ofrecer variaciones y no repetir como un papagayo siempre las mismas cosas, cada visita disponía de un nuevo folleto. Esta era una práctica habitual que en la visita de lanzamiento de un producto se hablara de todas las indicaciones, para luego -en visitas posteriores- centrar toda la atención en sólo una de ellas en cada folleto y así hasta repasarlas todas, lo que permitía al visitador médico hablar de cosas diferentes –aunque fuesen referidas al mismo producto- en cada visita.

En este caso concreto, se hicieron folletos como este, dedicado a los síndromes varicosos, que disponían de una pestaña que, al tirar de la misma, daba paso a la descripción de sus ventajas o “puntos promocionales”. Como el folleto se dirigía a los síndromes varicosos, los puntos promocionales se habían adaptado a esa indicación concreta:
-         Mejora la circulación al facilitar el paso del estasis circulatorio pasivo y deteriorado a una circulación activa.
-         Un único principio activo, benzidamina 5%, el antiinflamatorio no esteroideo con acción histoprotectora, que se concentra exclusivamente en los tejidos inflamados y edematosos.
-         Actúa sobre la microcirculación de la pared venosa restableciéndola.
-         Reduce el dolor, la pesadez y el edema vespertino.
-         Ayuda a la recuperación del tejido elástico de la pared venosa y de los tejidos lesionados...

miércoles, 27 de marzo de 2013

Un folleto que se “salió” de lo normal


El mercado de prueba realizado con Tantum fuerte había sido todo un éxito y por fin la dirección de Latino se decidió a lanzarlo, precisamente enfocándolo en las indicaciones flebológicas para que la canibalización de ventas con Tantum pomada fuese lo menor posible. Esa palabra “canibalización” creo que fue entonces cuando comencé a oírla: había que vender este producto, el “fuerte”, pero sus ventas no tenían que ser a costa de su hermano el “pomada”. Según el mercado de prueba esto era posible, y el verdadero lanzamiento a escala nacional se realizó con este folleto en el que se presentaba una “novedad terapéutica en flebología”: la terapia tópica que sustituye o completa la vía sistémica sin sus efectos secundarios.

Había cuatro grandes grupos de indicaciones en este campo:
-         Los síndromes varicosos, que requieren un tratamiento tópico que además de mejorar la circulación favorezca el restablecimiento de la pared venosa alterada.
-         Las tromboflebitis, que precisan una acción histoprotectora y antiinflamatoria que mejore la circulación y permita la recuperación del tejido venoso afectado.
-         Las flebitis y periflebitis, ya que al ser procesos inflamatorios de las paredes venosas, deberá utilizarse para evitarlas y combatirlas, un auténtico antiinflamatorio tópico que facilite la recuperación.
-         La profilaxis del post-operatorio, y en general, en aquellas venopatías que por su gravedad requieran un tratamiento quirúrgico, puesto que en ellas el empleo de un preparado tópico antidoloroso, antiinflamatorio y antiedematoso, constituye el complemento ideal para el post-operatorio, facilitando además una mejor y más rápida cicatrización.

Y Tantum fuerte entraba a lo grande en este nuevo campo con un folleto que se “salía” (y nunca mejor dicho) de lo corriente. Para empezar era apaisado. La portada mostraba la piel y en ella un recuadro con venas en las cuales, para llamar la atención sobre los procesos inflamatorios de las mismas, se había dado un golpe en seco de tal forma que se apreciaba su relieve al tacto, tal como sucede con las varices.

Y al abrir el folleto nos encontrábamos con una nueva sorpresa: cada una de las indicaciones ocupaba una página y ofrecía una ilustración representativa de la patología. En el extremo de la hoja había una pestaña y, entonces, el visitador médico tiraba de dicha pestaña y la ilustración de la patología pasaba a ofrecer una imagen fisiológica normal al tiempo que la solapa extraída ofrecía las ventajas propias del producto en esa indicación concreta.

Fue todo un alarde de creatividad y “mecánica” que consiguió el efecto deseado: el impacto, la diferenciación y el recuerdo...

martes, 26 de marzo de 2013

Específico para el espasmo genito urinario


El mercado al que accedió Genurín no era excesivamente importante en cuanto a volumen de prescripciones, pero sí era muy concreto, muy definido, de tal forma que un producto específico como él podía y debía alcanzar una buena cuota de mercado. Sus indicaciones en el hombre eran la prostatitis y los síntomas de hipertrofia prostática; en la mujer la hipertonía pélvica y disquinesia uterina; y en ambos, la cistitis, uretritis, trigonitis, cólico renal, algias espasmódicas de uréteres y vejiga, incontinencia urinaria, post-operatorio de intervenciones de vejiga, cateterismo uretral y preparación y tras exploraciones urográficas.

Genurín (flavoxate) proporcionaba una eficaz resolución de la sintomatología al neutralizar el espasmo, por relajación directa sobre la musculatura lisa de la pelvis menor. A esta acción específica unía el hecho de verse libre de los efectos secundarios de tipo anticolinérgico (sequedad de boca y faringe, midriasis, taquicardia, alteraciones de la tensión, de la diuresis, de la motilidad intestinal, etc.); tanto era así que en el apartado de contraindicaciones se especificaba que “dado que el flavoxate no produce efectos ni vagolíticos ni sobre la regulación autónoma del mecanismo circulatorio, está prácticamente exento de contraindicaciones, salvo en las uropatías orgánicas obstructivas del tracto urinario superior”...