domingo, 5 de mayo de 2013

Premio a la exportación


Para un laboratorio pequeño, aunque tenga productos líderes en sus respectivos grupos terapéuticos, conseguir premios es difícil ya que el mundo de las influencias –que es quien los promueve- está reservado solo para los grandes. Por eso, conseguir, como lo hizo Sideta, la medalla de oro a la exportación, suponía una gran satisfacción por el reconocimiento público a su esfuerzo que ese premio representaba.

En tal sentido, en el año 1979 se concedió este galardón al laboratorio español Sideta (Sociedad Ibérica de Estudios Terapéuticos Aplicados) y no era cuestión de que tal reconocimiento pasase desapercibido; no solo hay que ser buenos, además hay que decirlo. Por consiguiente decidí que a partir de ese mismo momento, todos los folletos del laboratorio llevasen este sello en la parte inferior de la contraportada. Era un digno colofón para cualquier presentación de nuestros productos a los médicos el hacer saber que este pequeño laboratorio español era un destacado exportador de medicamentos, algo que beneficiaba a la economía española en su conjunto...

sábado, 4 de mayo de 2013

Receptores H1 cerebrales


La ocupación de los receptores H1 cerebrales implicados en el control vigilia-sueño por los antihistamínicos –algo común en los antihistamínicos clásicos a excepción de la mequitazina- explica las diferencias observadas en cuanto a la producción de somnolencia tras la administración de estos medicamentos.

En el caso de Mircol (mequitazina) su nula afinidad por los receptores H1 cerebrales demuestra que carece de efecto sedante y por consiguiente se puede afirmar con rotundidad (y así se ha demostrado en los estudios clínicos realizados y en los muchos años de experiencia con este fármaco) que no produce somnolencia. Pero cuando decimos “nula afinidad” ¿a qué nos referimos exactamente? Pues ni más ni menos que a unos porcentajes que oscilan entre el cero por ciento y el siete por ciento; de ahí que Mircol, al tener tan difícil alcanzar los receptores histaminérgicos H1 del cerebro y no atravesar la barrera hemato encefálica, constituye una clara excepción entre los antihistamínicos clásicos. De hecho, en los estudios clínicos realizados se vio que para que se alcanzase una ocupación del 50% de estos receptores (lo cual produciría la somnolencia típica de otros antihistamínicos) había que administrar una dosis 10 veces superior a la dosis recomendada, algo a todas luces innecesario y por supuesto no recomendable. Una sola cápsula cada 12 horas, es la dosis habitual con la que se consiguen todos sus beneficios terapéuticos...

viernes, 3 de mayo de 2013

Afinidad por los receptores H1 periféricos


(Diario El Inefable) Antes de entrar en detalle sobre las cualidades de los antihistamínicos, convendría recordar que el bloqueo de los receptores H1 histaminérgicos a nivel de la musculatura lisa y de los vasos, es el mecanismo de acción que induce la actividad terapéutica de los antihistamínicos. En el caso de la mequitazina, su afinidad por los receptores H1 periféricos llega hasta el 62% lo que se traduce en una gran eficacia antialérgica.

Después de su administración, las tasas sanguíneas son máximas desde la primera hora y se mantienen todavía estables a la 12ª hora. Esto es debido a su gran afinidad por las proteínas plasmáticas e hísticas (se fija en la fracción sólida de las células) y a seguir el ciclo entero-hepático. En consecuencia, una sola administración oral cada 12 horas es suficiente para controlar la alergia.

Pero además, su estructura molecular original, la protege de las degradaciones metabólicas, garantizando la eficacia de su actividad terapéutica durante 12 horas; mientras que su biotransformación se produce sin acumulación hepática, aun con dosis repetidas.

En sayos clínicos realizados, comparando Mircol (mequitazina) con dos antihistamínicos clásicos, tales como la dexclorfeniramina y la clemastina, ponían en evidencia la superioridad de este antialérgico.

Lanzado en nuestro país por los laboratorios Sideta (Sociedad Ibérica de Estudios Terapéuticos Aplicados), hoy día sigue estando disponible en las farmacias españolas a través del laboratorio Medilab...

jueves, 2 de mayo de 2013

¿Son igual de eficaces todos los antihistamínicos?


Un pequeño laboratorio farmacéutico español tuvo el privilegio de lanzar en España uno de los mejores antialérgicos o antihistamínicos de que puede disponerse incluso aún hoy. No hace mucho alguien me dijo “pero ese producto es muy antiguo” (dando a entender con ello que por el hecho de ser antiguo debía ser poco eficaz) a lo que yo respondí “¿y acaso no es también antigua la aspirina? Y sin embargo todos reconocen la gran eficacia de este fármaco centenario”. Pues bien, el antialérgico del que vamos a hablar en los próximos post tiene unas cuantas décadas lo cual, lejos de empañar su imagen como algo ya pasado, lo que hace es resaltar más aún su imagen de medicamento útil. A una afirmación de este tipo debió Ronald Reagan buena parte de su éxito al salir elegido como presidente, cuando su rival le echó en cara su edad y este respondió que sí, que tenía razón, que él tenía muchos años de “experiencia”, y por consiguiente los ciudadanos preferirían a alguien como él, con experiencia.

La imagen que ilustra este post es la portada del folleto con el que se lanzó en España el antialérgico Mircol (mequitazina). A nivel científico es evidente que el diente de león (imagen central) no provoca ningún tipo de alergia, pero también es cierto que el diente de león se asocia de inmediato con la primavera, el polen, y los consiguientes problemas alérgicos. Por eso se eligió esa imagen gráfica como eje central de la campaña...

miércoles, 1 de mayo de 2013

Un pequeño gran laboratorio


A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en grandes laboratorios internacionales, tales como AstraZéneca (que llegó a ser el tercer laboratorio más importante del mundo), Bristol Myers Squibb y Latino-Syntex. Sin embargo también pasé una parte de mi trayectoria profesional en un laboratorio pequeño que, no obstante, tenía productos líderes: la Sociedad Ibérica de Estudios Terapéuticos Aplicados, comúnmente reconocida por sus siglas “SIDETA”. Este laboratorio pertenecía al grupo químico francés Pechiney que, en 1971 se unió a Ugine Kuhlmann, convirtiéndose en Pechiney Ugine Kuhlmann (PUK) y, aunque tenía presencia en numerosos países, su volumen de facturación en el área farmacéutica era pequeño. Su catálogo de productos no era muy amplio pero, eso sí, muchos de sus productos eran líderes de sus respectivos grupos terapéuticos. Por consiguiente se conocían más sus productos que el propio laboratorio que los comercializaba. Yo mismo constaté la diferencia entre lanzar un nuevo producto desde un gran laboratorio y hacerlo desde uno pequeño. En el primer caso disponía de grandes recursos económicos así como de un amplio plantel de médicos fieles a quienes, con sólo decirles el visitador médico “vengo a presentarle este nuevo producto”, se obtenía de inmediato un notable nivel de ventas. Por el contrario, en el segundo caso, el presupuesto de promoción era mucho más reducido, los médicos no recibían tantas atenciones como las que recibían de laboratorios grandes y, en consecuencia, no se sentían tan obligados a recetar lo que ese pequeño laboratorio les presentaba aun cuando tuviese pinta de ser un gran producto.

En el caso de Sideta sí que eran la mayoría muy buenos productos y por eso se mantuvo de forma competitiva durante muchos años hasta que finalmente fue adquirido, primero por Rhone Poulenc Rorer, y finalmente sus productos se fueron vendiendo a otros laboratorios quedando dispersados por el mercado con desigual fortuna ya que, mientras algunos todavía siguen recetándose y vendiéndose bien en las farmacias, otros acabaron desapareciendo al faltarles el presupuesto necesario para la promoción que asegurase su promoción a los médicos y, en definitiva, la generación continua de recetas.

Durante los próximos post iré presentando y comentando muchos de esos productos así como diversas curiosidades y datos poco conocidos en torno a los mismos...