sábado, 8 de enero de 2022

Así debería ser la Comunicación en Medicina

(AZprensa) Este libro nos da una visión general de cómo es y cómo debería ser la comunicación en el sector salud y el papel crucial de los periodistas y los medios de comunicación. De especial interés para médicos, laboratorios farmacéuticos, asociaciones de pacientes, sociedades científicas, organizaciones del mundo de la farmacia y la medicina, agencias de comunicación… y de todos aquellos que trabajan o están interesados en el mundo de la Comunicación.
 
“La Comunicación en Medicina” nos ofrece unas directrices generales sobre los principales procesos y procedimientos que se deben seguir en un Departamento de Prensa de cualquier empresa u organización. Y sobre todo no olvidemos que, a la hora de intentar Comunicar, cuanto más empeño pongamos en conocer a nuestro destinatario para hacerle llegar aquello que a él le interesa (en vez de pensar sólo en nosotros y en lo que a nosotros nos interesa) más probabilidades de éxito tendremos.
 
“La información es el barro y el profesional de la Comunicación es el alfarero que le da forma y la convierte en algo atractivo que despierta el interés e infunde en el lector un recuerdo duradero de la idea que quería transmitir”.
 

“La Comunicación en Medicina”, claves para hacer una buena comunicación en el ámbito de la salud.
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viernes, 7 de enero de 2022

Un hongo mata a otro hongo

(AZprensa) 
¿Puede un hongo matar a otro hongo? Y si es así ¿qué utilidad puede tener para nosotros? Esta es la historia de un descubrimiento que cambió el mundo de los fungicidas que se utilizan en agricultura para combatir las enfermedades provocadas por los hongos. Todo comenzó hace 55 años en la antigua Checoslovaquia…
 
En aquél país se conocían dos tipos de hongos comestibles (Oudemansiella mucida y Strobillurus tenacellus), que crecen en la madera en descomposición que se encuentra en los bosques. Pero hasta entonces nadie había reparado en un hecho: donde crecían estos hongos no se encontraba ningún otro tipo de hongo a su alrededor.
 
No fue hasta la década de los setenta en que se descubrió cuál era la razón: estos dos hongos segregaban una sustancia que mataba a cualquier otro hongo que osase crecer en “su territorio” y pudiese, por tanto, “robarles” la humedad y los nutrientes del entorno. Esa sustancia que actuaba como fungicida natural (capaz de matar a otros hongos pero no a los hongos que la segregaban) era el ácido betametoxiacrílico. Los científicos comprendieron que estaban ante un descubrimiento prometedor ya que podrían utilizar dicha sustancia para combatir los ataques de hongos en los cultivos agrícolas pero… no iba a ser todo tan fácil. Se comprobó que dicha sustancia era fotoquímicamente muy inestable y además extremadamente sensible ante los cambios de temperatura. No era viable, pues, su comercialización.
 
Sin embargo unos años más tarde, en 1982, los científicos de la compañía Zeneca Agrochemicals (ahora Syngenta) lograron descomponer esta molécula y a partir de ella desarrollaron nada menos que 1.400 variantes hasta que por fin dieron con una que reunía las condiciones necesarias para su utilización eficaz en la agricultura: el azoxistrobin. Tan sólo siete años después (algo que fue posible gracias al excelente perfil eco-toxicológico de este compuesto) se iniciaron los ensayos de campo y se pudo comprobar cómo combatía eficazmente los ataques de hongos en una amplia variedad de cultivos sin perjudicar ni a los cultivos ni al medio ambiente.
 
Tal como sucedía con ese fungicida natural que segregaban esos dos hongos, el azoxistrobin tenía un mecanismo de acción similar incluso en el aspecto de que no se encontraron resistencias al mismo. La nueva molécula atravesaba con facilidad la pared del hongo patógeno, y penetraba en las mitocondrias, lugares productores de la energía esencial para la vida del hongo. Actuando sobre la cadena de transferencia de electrones, la bloqueaban y frenaban la síntesis de ATP (la energía vital de la planta). Sin energía, el hongo muere y la planta atacada recupera su actividad normal.
 
Azoxistrobin revolucionó el campo de los fungicidas aportando propiedades nunca antes vistas y se ha convertido en un aliado esencial para proteger los cultivos agrícolas en todo el mundo. Tiene actividad preventiva (es un potentísimo inhibidor de la germinación de esporas y de los estadios de desarrollo temprano del hongo) así como curativa y erradicante (es activo contra los estadios post-germinativos del ciclo de vida de diversas especies de hongos, manteniendo unos altos niveles de actividad tanto si se aplica antes o después del ataque de los hongos patógenos).
 
Otro de los aspectos que más llama la atención es su excelente perfil toxicológico y medioambiental. Prueba de ello es que su primer registro se obtuvo en 1998 en Alemania, el país donde la presión del movimiento Verde es más acusada. Por otra parte la Agencia de Protección Medio Ambiental (EPA, Environmental Protection Agency) de Estados Unidos concedió tan sólo unos meses después su autorización en aquél país.
 
Pocas veces se ha encontrado una compañía de agroquímicos con un producto de semejantes características, un original y revolucionario fungicida que, con un mecanismo de actuación diferente a lo conocido hasta entonces, demostraba su actividad  sobre una amplia variedad de enfermedades (mildiu, oidio, excoriosis, Black-Rot, alternaría, antracnosis y septoriosis) en más de sesenta cultivos de importancia comercial.
 
Hoy día el azoxistrobin ya no es exclusivo de una sola compañía sino que lo comercializan muchas empresas de agroquímicos, con distintos nombres comerciales y diferentes concentraciones para adecuarlo, en cada caso, a una serie concreta de cultivos, pero en su día fue una auténtica revolución que cambió el mundo de los fungicidas empleados en agricultura.
 

“El legado farmacéutico de Alfred Nobel”, la historia de AstraZéneca, una compañía farmacéutica que tuvo su origen en Alfred Nobel.
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jueves, 6 de enero de 2022

Esta es la triste realidad detrás de estas luces y alegría

(AZprensa) Todos los padres con hijos pequeños, y también los abuelos, hemos disfrutado mucho estos días al ver cómo los Ayuntamientos de muchos pueblos y ciudades ponían atracciones de feria para los pequeños y en muchos casos de acceso gratuito. El centro de los pueblos se convertía así en algo mágico, plagado de luces de colores, adornos de Navidad, música y diversión (incluso gratuita) para los pequeños. Pero ¿qué hay detrás de esto? Y es que no es oro todo lo que reluce…
 
Uno se imagina que todo es como era antes cuando las ferias llegaban a los pueblos: una serie de feriantes que montaban sus atracciones y disfrutaban viendo cómo los niños subían a ellas y les dejaban el dinero suficiente para seguir viviendo gracias a esta actividad… pero no, todo eso pertenece al pasado porque el COVID-19 se encargó de matarlo.
 
La pandemia (fuese real o inventada, fruto de un accidente, del azar o intencionada… que todo eso da igual porque el resultado ha sido el mismo), digo que la pandemia –la gestión que de ella han hecho los políticos- paralizó la economía y dejó sin trabajo a todos los feriantes, y cuando acabó el confinamiento siguieron las restricciones que impidieron la celebración de ferias y fiestas en los pueblos y barrios de nuestras ciudades.
 
Los feriantes vivían de eso y tantos meses de paro acabaron con sus pocos recursos económicos y se vieron en la miseria más absoluta. Pero todo ese confinamiento y restricciones no afectaron para nada a los millonarios que vieron en este negocio de las ferias un filón y se dedicaron a comprar las atracciones. Si los feriantes querían seguir comiendo no tenían más remedio que malvender sus norias, caballitos, trenecitos, etc.
 
Ese grupo de millonarios que había apostado por este tipo de negocio se hizo a precio de saldo con un montón de atracciones y creó compañías de eventos para la explotación de esta actividad. Pasados los meses de restricciones, estos millonarios aprovecharon sus contactos y amigos en Ayuntamientos para que les diesen la concesión de estas ferias, recibiendo un buen montón de dinero por parte de los Ayuntamientos por el montaje y gestión de los festejos.
 
Estas nuevas empresas mercantiles de eventos contrataron como trabajadores eventuales, con salarios mínimos, a los feriantes que antes eran propietarios de las atracciones para que se ocupasen del montaje y manejo de las mismas.
 
Antes de la pandemia, veíamos en las ferias a un grupo heterogéneo de feriantes alegres, animando a la gente a que montase en sus tracciones.
 
Después de la pandemia vemos a un grupo homogéneo de feriantes, uniformados todos ellos con el mono de trabajo de su empresa de eventos, con la cara seria por tener que trabajar a cambio de un salario mínimo en unas atracciones que antes eran suyas.
 
Antes de la pandemia, todo el dinero que se recaudaba en las ferias lo conseguían los feriantes. Después de la pandemia, todo el dinero que se recauda en las ferias se lo quedan los nuevos y millonarios dueños de estas recién creadas empresas de eventos que explotan a los antiguos propietarios de las atracciones.
 
Como ves, esta es la triste realidad que se esconde detrás de todas esas luces y alegría infantil que henos podido ver y disfrutar en muchos pueblos de España.
 
PD.- Quizás no haya sido así en todos los pueblos de España, pero sí en muchos de ellos como hemos podido comprobar personalmente.
 

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miércoles, 5 de enero de 2022

La "estrella de la muerte" está cerca de Saturno

(AZprensa) Muchos han comparado a Mimas con la “Estrella de la muerte” de la película “La guerra de las galaxias” por su gran parecido. Aunque no es una esfera perfecta ya que está algo deformado por la fuerza de atracción de Saturno, destaca en uno de sus lados (con la misma proporción y ubicación que en la citada película) un enorme cráter, Herschel, de 130 Km. de diámetro. Si tenemos en cuenta que el diámetro medio de este satélite es de 397 Km. comprenderemos bien la tremenda proporción del mismo y así lo atestiguan las líneas de fractura que aparecen al otro lado del satélite fruto del tremendo impacto que causó este cráter. El frío de su superficie (-209º C) parece estar en consonancia con su parecido con “La estrella de la muerte”, así como su escaso brillo (albedo de 0,07).

Un aspecto extraño de este satélite es el balanceo que mantiene alrededor de su eje polar, lo que induce a pensar que su interior no es uniforme. Algunos especulan con un núcleo rocoso con forma de melón y otros con la existencia de un océano interior, bajo una capa interna de hielo, con un espesor de unos 25 ó 30 Km., lo que explicaría en parte ese balanceo.

Aparte del cráter Herschel, su superficie ha alcanzado el punto de saturación por lo que cualquier nuevo impacto de un asteroide contra el mismo habría por fuerza de caer en cualquiera de los innumerables cráteres que lo cubren. Aunque no es seguro que en el pasado tuviese actividad geológica, muestra unos surcos muy antiguos, de 1 Km. de profundidad, que podrían corresponder a esa actividad interna. Sobre el accidentado terreno, algunos cráteres elevan sus paredes hasta los 4 Km. de altura, conteniendo en su interior un material polvoriento que se ha podido originar por desprendimientos. Por otra parte, y dentro del frío reinante ya comentado, no toda la superficie tiene la misma temperatura, habiéndose detectado algunas zonas menos frías.

Se encuentra situado a 185.520 Km. de Saturno y está anclado al mismo ofreciéndole siempre la misma cara, tardando casi un día (22,5 horas) en recorrer su órbita. Por otra parte, la gravedad en el mismo es de sólo 0,07.

Finalmente destacar una curiosa función que cumple Mimas y es la de limpiar de partículas el hueco que hay entre los anillos A y B de Saturno.


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martes, 4 de enero de 2022

Escribir un buen editorial está al alcance de muy pocos

(AZprensa) Un buen editorial es la simbiosis perfecta entre información y opinión… pero no es tan fácil escribir buenos editoriales y eso que los vemos todos los días en todos los medios de comunicación.
 
Para escribir un buen editorial es necesario:
Conocimiento del tema
Criterio propio
Capacidad de síntesis
Imaginación
Creatividad
Y lo que es más difícil de todo: independencia.
 
Esto último, la independencia, es algo que está al alcance de muy pocos, tal como se destaca en el libro “Editoriales diferentes” (Vicente Fisac. Amazon).
 
Como lector, este libro te ayudará a identificar cuáles son los buenos editoriales y, ya puestos, a escribirlos tú también, porque desde que aparecieron las redes sociales todos somos “periodistas”.