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martes, 25 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (y 4)

(AZprensa) ¿Qué ha sido de Gramoxone (paraquat), ese herbicida que fue durante muchos años el más vendido del mundo y al que sin embargo apodaban como “el veneno sin antídoto”? ¿Se retiró del mercado? ¿Se sigue vendiendo a pesar de todo? Repasemos un poco…
 
El paraquat (1-1´-dimetil-4-4- bipiridilo) fue sintetizado por la multinacional británica ICI en 1882 pero no fue hasta el año 1955 en que se descubrieron sus propiedades como herbicida de contacto. Tras años de ensayos para determinar su utilidad y posibles aplicaciones, se comenzó a comercializar en el año 1961 con el nombre de Gramoxone. En su composición contenía 200 gr de paraquat por cada litro de agua, y después se le añadió un emético para prevenir los riesgos de cualquier ingestión accidental o intencionada. Su aplicación –como ya hemos comentado antes- era mediante pulverización de 200 a 600 cc por cada 100 litros de agua.
 
Durante décadas brindó éxito a los agricultores de todo el mundo y ayudó a conseguir cosechas más abundantes y de mejor calidad, pero sus riesgos fueron haciendo mella en su reputación hasta que en el año 2007 se prohibió en la Unión Europea y, por supuesto, también en España. En otros países donde la legislación es más permisiva, como es el caso de China, se continuó vendiendo cuatro años más hasta que finalmente también lo prohibieron. Pero ¿fue así en todos los países? ¿Hay algunos países en donde se siga vendiendo?
 
La respuesta es que sí. Aun estando prohibido en el Reino Unido, en la Unión Europea y en muchos otros países, el Reino Unido lo sigue fabricando y vendiendo a otros países en donde su legislación lo permite y en los que –según dicen algunos expertos- es preferible asumir esos riesgos antes que padecer hambrunas. Y es que su eficacia siempre ha estado fuera de toda duda, aun cuando su seguridad no permita estar tranquilo.
 
Esta ha sido la historia del herbicida que lideró el mercado durante muchas décadas y que llegó a ser tan habitual para los agricultores como la azada o cualquier otro de sus más cotidianos aperos de labranza.
 

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lunes, 24 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (3)

(AZprensa) No era raro encontrar agricultores que pulverizasen el herbicida multiusos Gramoxone (paraquat) sin la debida protección y no era raro tampoco que todos los años se produjese algún accidente.  El contacto del paraquat con las membranas mucosas (aunque estuviese debidamente diluido en agua), producía lesiones cáusticas, y la absorción de la toxina podía provocar lesiones pulmonares, hepáticas, renales y miocárdicas. No estamos hablando de riesgos leves, sino de riesgos que podían ser muy importantes e incluso letales, y es por ello que ICI cambió su formulación añadiendo a la misma un emético, una sustancia que provocaba el vómito para que así un ingestión accidental del producto estuviese el menor tiempo posible en contacto con las membranas mucosas del interior del cuerpo humano.
 
A pesar de todo, cada año había algún ejemplo de negligencia, incluso tan brutal como la de algún agricultor que –después del uso del envase de Gramoxone- lo lavaba y lo utilizaba como botella de agua para beber. Alguna vez sucedió; y a pesar del lavado que hubiese hecho de esa botella, los efectos tóxicos por haber contenido ese envase el paraquat no desaparecían del todo y ese desaprensivo agricultor ingresaba más o menos grave en el hospital.
 
Y aún había más. Aunque con menos frecuencia, también se daban casos de suicidio y –al ver la etiqueta de “veneno” en el envase- a alguno se le ocurrió beberse el producto. Aquello ya eran palabras mayores, y desde luego no recomiendo a ningún suicida que utilice este método. Para suicidarse hay muchos otros métodos más rápidos y por supuesto menos dolorosos. Beber paraquat, aunque sólo sea un sorbo, destroza los tejidos internos por los que va pasando y, aunque la sustancia emética que lleva en su formulación actúe y provoque el vómito, el daño ya está hecho. Una vez trasladado el paciente al hospital no se dispone de ningún antídoto específico y lo único que puede utilizarse es un profundo lavado gástrico para después introducir una sonda para administrar una solución de un litro con 150 g en suspensión de “tierra de Fuller” y un 20% de manitol. Es lo único que se puede hacer. Y, por supuesto, rezar.
 
Así era Gramoxone (paraquat), el herbicida más utilizado del mundo que podían utilizar todos los agricultores “en cualquier hierba, en cualquier momento y en cualquier lugar”, y que cualquier persona podía adquirir fácilmente. Pero los accidentes e irresponsabilidades que se fueron produciendo a lo largo de los años por su uso masivo, falta de protección y exceso de confianza, la valieron ese calificativo de “el veneno sin antídoto”. Pero han pasado muchos años desde entonces y te preguntarás: “¿Qué ha sido de él?”.
(Continuará…)
 

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domingo, 23 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (2)

(AZprensa) Gramoxone (paraquat) era un herbicida que tras su aplicación (pulverizándolo sobre las hierbas que queríamos eliminar) las secaba con gran rapidez, y daba igual de qué hierba se tratase porque era lo que se llamaba “un herbicida total” y “un herbicida de contacto”, es decir: lo que tocaba lo secaba… si era algo verde. Porque esa era una de sus grandes ventajas: Sólo actuaba sobre las partes verdes de las plantas (interrumpía la fotosíntesis con lo cual mataba a la planta) y no tenía ningún efecto sobre las partes que no ejercían la función clorofílica: troncos, ramas, raíces… Por ello no había ningún problema en que, a la hora de aplicar el producto, la pulverización alcanzase los troncos, porque a estos no les hacía nada, sólo atacaba las partes verdes.  Por otra parte, al matar las partes verdes de las hierbas, no afectaba a sus raíces, con lo cual al cabo de un tiempo esas hierbas podían volver a crecer y, en ese caso, tampoco había ningún inconveniente en volver a pulverizar sobre ellas y secarlas.
 
Los que no estén metidos en el mundo de la agricultura se dirán “¿y para qué quiere un agricultor secar las hierbas?”. Y es que a esas hierbas, en el mundo de la agricultura, se las llama “malas hierbas”, y no porque sean malas, sino porque crecen en sitios donde al agricultor no le interesa. Esas hierbas, como todo ser vegetal, se alimentan de la humedad y los nutrientes del suelo y, por lo tanto, compiten con los cultivos de los que vive el agricultor. Es por esto que un cultivo en donde se hayan eliminado las “malas hierbas”, crecerá más sano y fuerte y dará más y mejores frutos al haber eliminado esas plantas competidoras.
 
Otras ventajas de Gramoxone eran que se inactivaba en contacto con el suelo, no dejando residuos, no era volátil, y actuaba de forma eficaz cualquiera que fuesen las condiciones climatológicas o el estado del suelo. De la extrema versatilidad de este producto baste decir que no sólo se utilizaba para secar las malas hierbas que competían con los cultivos, sino que también se utilizaba para secar las hierbas que crecían en los tejados, o en zonas asfaltadas, e incluso había una empresa especializada que se ocupaba de aplicar el producto en las vías de ferrocarril de toda España para evitar el riesgo de accidente ferroviario si estas hierbas crecían demasiado en algún tramo del recorrido. Por eso, uno de los eslóganes más utilizados de este herbicida decía: “En cualquier hierba, en cualquier momento y en cualquier lugar”. Era, en definitiva, un producto que siempre tenían a mano y utilizaban con frecuencia todos los agricultores.
 
Se presentaba en envases de 250 cc, 1 litro y 5 litros, en forma de líquido soluble. Se recomendaba diluir 400 a 600 cc por cada 100 litros de agua. Hecha así la preparación, se pulverizaba sobre los hierbas y malezas que se quisieran secar, con cuidado de no tocar partes verdes de los cultivos que se intentaba proteger y, por supuesto, se insistía en la necesidad de ir debidamente protegido con mono, guantes y mascarilla, para que la pulverización no alcanzase ninguna parte del agricultor que lo estaba utilizando ni por supuesto respirase dicha pulverización.
 
La confianza y el riesgo
 
Pero he escrito las palabras “cuidado”, “protegido”, “protección”… y todas estas palabras son contrarias a esta otra palabra: “familiaridad”. Y por ahí comenzaron los problemas. Porque el Gramoxone (paraquat) se utilizaba tanto, y lo utilizaban tantos agricultores, que se había vuelto un producto extremadamente familiar, vamos, casi como uno más de la familia. Y cuando hay familiaridad hay exceso de confianza, y cuando hay exceso de confianza… aparecen los riesgos.
(Continuará…)
 

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sábado, 22 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (1)

(AZprensa) ¿Te imaginas un veneno mortal que carezca de antídoto y que lo pueda comprar fácilmente y muy barato cualquier persona? ¿Te imaginas un veneno mortal del que se vendan en todo el mundo cientos de miles de envases cada año? Pues ese veneno existió durante muchos años, se vendió por cientos de miles de ejemplares cada año durante muchas décadas y no fue hasta el año 2007 en que comenzó a prohibirse su venta en algunos países. Esta fue mi experiencia en la venta de este producto de gran éxito comercial: el paraquat…
 
Cuando empecé a trabajar en la industria agroquímica, en la multinacional británica ICI (Imperial Chemical Industries), allá por el año 1983, me presentaron el producto estrella de la compañía: Gramoxone. Este herbicida, cuyo principio activo era el paraquat, era el producto más vendido de la compañía en todo el mundo y también en España y, dentro de su sector, era el herbicida más vendido de todos. Como Jefe de Publicidad de aquella empresa me correspondía la tarea de hacer publicidad y organizar promociones para que este producto continuase liderando el mercado. Con un presupuesto de Publicidad que estaba situado en torno a los 200 millones de pesetas (1,2 millones de euros) pero de la década de los ochenta, el Gramoxone era el producto que se llevaba la mayor parte de dicho presupuesto con el que preparé grandes campañas de publicidad y espectaculares promociones. Fue así como me familiaricé con este producto al igual que tantos agricultores, que eran sus clientes, aunque en realidad no hacía falta ser agricultor para comprarlo. Cualquier persona lo podía adquirir libremente en centros de jardinería, viveros, almacenes de venta de productos agrícolas… en incluso la propia empresa tenía abierta al público una tienda en la madrileña calle de Ferraz, la misma calle en la que está situada la sede central del partido socialista (PSOE). Y por esas tienda pasaba y compraba cualquier ciudadano que, curiosamente, se gastaba en insecticidas o fungicidas para las plantitas que tenía en las macetas de su terraza más de lo que valían esas plantitas; vamos, que resultaba más barato comprar una nueva planta antes que comprar esos productos para combatir sus plagas… Y es que además, los envases de los insecticidas, herbicidas, fungicidas, abonos, etc. que se vendían en esa tienda estaban pensados para uso agrícola y sus etiquetas hablaban de dosis por hectárea, no de dosis por maceta.
(Continuará…)
 

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lunes, 24 de febrero de 2025

Publicidad de agroquímicos y la obsesión por lo ecológico

(AZprensa) Como anécdotas de mi experiencia en el campo de la publicidad de agroquímicos puedo citar que en la compañía donde trabajé, casi todos los folletos estaban plastificados. Al preguntar por qué, me dijeron que así tenían mejor aspecto y además no se ensuciaban (cuando se trabaja en el campo, no siempre se tienen las manos limpias), pero estaba claro que esto suponía un coste adicional importante. Así que propuse abaratar el coste de impresión simplemente utilizando un papel de mejor calidad y, en algunos casos dando un barniz al acabado final para realzar los colores y que no se marcasen las huellas de los dedos, con lo cual el resultado final era igual o mejor que si se hubiese plastificado y encima más barato. Así se hizo y poco después llegó la moda de lo “ecológico” y casi todas las compañías quisieron apuntarse a esa moda y utilizar papel ecológico, pero el aspecto final que ofrecían los folletos impresos en ese tipo de papel eran realmente pobres lo que llevó a más de uno a decir “¿y por qué no los plastificamos como antes?”. Tuvimos que hacerles ver que era absurdo usar papel ecológico y luego plastificarlo… es decir, ecología con el papel y contaminación con el plástico. Y para colmo el papel ecológico era más caro, porque ya se sabe que todo lo que está de moda sube de precio. Afortunadamente no pasó de una anécdota y seguimos utilizando papel de calidad si bien alguna vez usamos –más que nada para comprobar que se trataba de una moda que no aportaba nada comercialmente y en cambio encarecía el folleto- un papel ecológico de la mejor calidad posible, indicando en el mismo que como estábamos comprometidos con el medio ambiente imprimíamos ese folleto en dicho papel ecológico. El resultado fue: El folleto salió más caro, el aspecto final del mismo no alcanzaba el nivel de calidad de los otros, y al agricultor le daba exactamente igual que fuésemos ecológicos o no, él lo que quería era estar informado y tener un buen producto que fuese eficaz en los cultivos y no fuese demasiado caro. Esta es la información que cuenta, la que se obtiene a pie de calle, en el propio terreno, y no sentados en un despacho. Porque en un despacho todo son informes, opiniones, modas… que luego, a la hora de la verdad, no interesan para nada al consumidor final. Así que ya lo sabes, ¡cuidado con las modas o las ideas de despacho! Cualquier idea, por brillante o actual que parezca, debe testarse antes en la vida real, con tus clientes.
 
Hoy día seguimos inmersos, más aún si cabe, en esta moda de lo ecológico, del cuidado del medio ambiente… y la verdad es que a la mayoría de los clientes les da exactamente igual; e incluso todo lo contrario: si ven que lo ecológico encarece el producto, prefieren que sea menos ecológico y más barato. Y la verdad es que ese afán del ecologismo sólo sirve para que los directivos se sientan más importantes y más en la línea de lo políticamente correcto, eso que hoy en día se llama el “pensamiento único”. Cualquier profesional que quiera progresar en su carrera no puede salirse de lo “políticamente correcto” y debe seguir las líneas que los poderes públicos imponen. Pero luego está la realidad: Entre unas manzanas cultivadas sin agroquímicos pero con la piel manchada e incluso algún agujero producido por los gusanos y otras manzanas preciosas, como las de la bruja de Blanca Nieves, pero tratadas con agroquímicos, el consumidor prefiere estas últimas; y si encima ve que las ecológicas son mucho más caras que las otras, ya ni te cuento. Otro ejemplo: los supermercados presumen de ahorrar en plástico y no dan gratis bolsas de plástico, pero empaquetan en plástico todas las bandejas de alimentos. Si vas a comprar un pollo asado, ya no te lo entregan en un envase de plástico, sino en un sobre de papel… que está plastificado por dentro para que no vaya goteando la grasa… y encima la salsa te la dan aparte… ¡en un envase de plástico! Así es lo absurdo de la moda del ahorro de plástico. Como eso de vender naranjas peladas… envueltas en plástico. O vender huevos fritos… envueltos en plástico. Es decir, bolsas de plástico para el consumidor, no; pero plástico por todas partes porque a ellos les resulta más eficaz y versátil, sí.
 

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sábado, 22 de febrero de 2025

Productos agrícolas y “plazo de seguridad”

(AZprensa) Se entiende por “plazo de seguridad” el tiempo mínimo que debe pasar entre la aplicación del producto agroquímico (insecticida, fungicida, herbicida, etc.) sobre el cultivo y el momento de la recolección. Si se hace la recolección antes de que haya finalizado ese plazo, quedarán residuos tóxicos en el producto y se correrá el riesgo de enviar al mercado alimentos contaminados. Sin embargo si se hace la recolección pasado ese plazo, cualquier resto de agroquímicos sobre el cultivo ya se habrá inactivado y podrá enviarse al mercado con plenas garantías de seguridad.
 
Pero entonces ¿por qué va a querer ningún agricultor recolectar antes de que haya finalizado ese plazo de seguridad? Pues porque al mercado hay que enviar productos en su justo punto de maduración, y si aplicaron el agroquímico más tarde del momento en que debían hacerlo, se verán tentados a recolectarlo antes de que finalice el plazo de seguridad porque si no los frutos del cultivo llegarán en malas condiciones al mercado. De ahí que sea muy importante especificar esta información en los folletos de publicidad, en los catálogos, etc. y que los delegados comerciales de la empresa lo expliquen claramente en cada una de las reuniones que habitualmente mantienen con sus clientes potenciales.
 

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miércoles, 20 de noviembre de 2024

Una mirada a la historia de ICI-Zeltia

(AZprensa) Y esta es la segunda parte de aquella presentación…
 
¡Bienvenidos! Esta puede ser, a grandes rasgos, la historia, la trayectoria de esta compañía que hoy nos ha reunido aquí.
Y si lo que acabamos de ver y escuchar es una historia de expansión y de progreso, que ha sido capaz de levantar un impresionante capital técnico y humano, no puede –por su misma esencia- quedar paralizada.
Este potencial de investigación y desarrollo va generando continuamente nuevos productos, muchos de ellos en etapas muy próximas ya a su lanzamiento.
Zeltia Agraria quiere continuar avanzando, mejorando día a día sus estructuras, para poder ofrecer esos nuevos descubrimientos, muchos de los cuales van a ser factores decisivos en el desarrollo de nuestra agricultura durante los próximos años.
En este camino diario de superación que Zeltia Agraria se ha impuesto, quiso hace unos meses contrastar cuál era su imagen, y se puso en contacto con una de las más prestigiosas empresas de investigación de mercados.
Para que las conclusiones de esta amplia encuesta fueran del todo fiables, se distribuyeron proporcional y geográficamente.
De ahí salió el perfil ideal que debería reunir una compañía de productos fitosanitarios.
-           Disponer de una amplia gama de productos, lo que indudablemente mejora la oferta del Distribuidor, al tiempo que le supone un respaldo de garantía.
-           Ofrecer un buen servicio en el suministro de mercancías, fundamentalmente en el aspecto de la rapidez.
-           Ser una empresa con investigación propia, ya que esto les garantiza el acceso a nuevas especialidades.
-           Ofrecer unas atractivas condiciones comerciales, dentro de una política comercial seria.
-           Disponer de una amplia red de técnicos vendedores altamente cualificados, capaces de asesorar y orientar sobre cuestiones técnicas.
-           Apoyar sus productos con Publicidad y Promoción, algo imprescindible en un mercado competitivo.
-           Que sus productos tengan una buena presentación, tanto estética como funcional, ya que este aspecto también influye en la decisión de compra.
-           Unos envases adecuados por su variedad y contenido a cada necesidad, lo que resulta de gran utilidad a la hora de la venta y de la posterior aplicación del producto.
-           Y un buen servicio post-venta, es decir, preocuparse por el resultado del producto, atender al cliente en caso de reclamación, asesorar técnicamente, etc.
Del análisis de estos factores y del posicionamiento en los mismos de las principales compañías, se pudo comprobar que, en opinión de los distribuidores, Zeltia Agraria ocupaba siempre los primeros lugares.
Sin embargo, como nunca fue el conformismo su tónica, se planteó la necesidad –basándose en este conocimiento- de dar un nuevo paso adelante.
Debería intensificar la comunicación de aquellos aspectos básicos, no siempre bien conocidos, relacionándolos firmemente entre sí.
Se pensó para ello en un nuevo nombre que aunase el prestigio ganado en España por Zeltia Agraria y el mundo de investigación de ICI, formando un logotipo moderno y atractivo que facilitase su identificación.
Se tuvieron en cuenta todos los aspectos que, poco a poco, fueron dando forma a este nuevo símbolo (el logotipo de ICI-Zeltia).
Y a partir de ahí, una nueva línea de etiquetas y envases, que va a contribuir a diferenciar los productos de ICI-Zeltia, identificando los grupos a que pertenecen.
Hoy por fin es el día en que ICI-Zeltia se viste de gala para presentarse de nuevo ante Vds. y quiere, por tanto, que la conozcan tal como es, en todas sus realizaciones –porque realmente ha cambiado- y en su inequívoca vocación de servicio al agricultor, para que así se lo exijan en todo momento.
En años pasados, y debido a la inexistencia o escaso desarrollo –según las zonas- de canales de distribución, llegó a reunir una amplia red comercial para poder acercarse a todos los agricultores y brindarles un servicio completo.
Aquello sirvió para establecer contacto con la realidad del mercado, y así, conociendo sus necesidades, poder llegar a crear una red de Distribuidores auténticamente profesional.
Gracias a esta simplificación que permite una mayor agilidad, ICI-Zeltia puede prestar mejor servicio a sus clientes.
Ellos son, finalmente, quienes mantienen contacto directo con el agricultor y transmiten en ambos sentidos toda la información necesaria para el correcto desarrollo de los productos existentes y de aquellos otros en diversas fases de comercialización.
El mercado agroquímico español está alcanzando su mayoría de edad y sus perspectivas de crecimiento son altamente esperanzadoras.
Dentro de él, ICI-Zeltia ocupa una posición muy destacada y continúa avanzando mediante una mejor estructura, unas relaciones más estrechas con las compañías líderes en el mundo en este sector, y con el incesante aporte investigador de ICI.
El Departamento Técnico de ICI-Zeltia lleva a cabo numerosos ensayos, distribuidos por toda la geografía nacional, contando con la Estación de Investigación de Valencia y con una finca de experimentación en Talavera.
En ICI-Zeltia se valora muy positivamente la relación con Servicios y Organismos Oficiales, no escatimando medios técnicos y humanos en aras a una más completa y eficaz comunicación.
Lo mismo puede decirse de todos los proveedores con los que ICI-Zeltia mantiene contactos profesionales, dentro de una línea de ética y seriedad total.
Su amplio conocimiento del mercado de herbicidas ha dado lugar al Departamento de Herbicidas Industriales, que cuenta con dos trenes que recorren 11.500 km. de vías, regándolas en una anchura de siete metros, y una superficie en estaciones y explanadas de 18.000.000 m2.
El Departamento Industrial de ICI-Zeltia cuenta con dos fábricas, una en Porriño, donde se desarrolla y fabrica una amplia gama de productos y de diferentes formulaciones, entre las que merecen destacarse las coloidales; y otra fábrica en Jaén, que cumple hoy específicamente una valiosa misión de apoyo al mercado de Andalucía.
En este Departamento Industrial se han incorporado los últimos avances técnicos, mecanizando los procesos de producción para lograr una mayor rentabilidad de las fábricas y una mejor calidad de los productos.
En el Departamento de Administración se han introducido los más modernos sistemas de informática.
Su nuevo ordenador central permite una comunicación y coordinación inmediata entre todas las regiones.
De esta forma se logra una mayor economía de medios y se mejora el servicio al cliente.
Para ello el Departamento de Distribución cuenta con una amplia red de almacenes regionales y otros auxiliares.
A fin de que todo su personal alcance el máximo nivel de preparación, dentro de sus áreas de actuación respectivas, se organizan periódicamente cursos de formación, que representan un nivel de inversión en línea con la práctica común de los países más avanzados de Europa.
Esto ha permitido a ICI-Zeltia consolidar un completo equipo de Marketing, que vuelca todo su esfuerzo en mejorar la comunicación a través de su red comercial y los canales de distribución para así garantizar el máximo nivel de satisfacción al agricultor.
ICI-Zeltia ha configurado su organización comercial a través de siete regiones, encontrándose en cada una de ellas un Jefe Regional, uno o dos Jefes de Desarrollo, varios Técnicos Comerciales, y el personal técnico, administrativo y de almacén, necesario.
Con todo ello se sitúa en las mejores condiciones de ofrecer un perfecto servicio a sus clientes.
Ellos representan para ICI-Zeltia el principal centro de interés en su esfuerzo por lograr cada día un mejor y más completo servicio al agricultor.
ICI-Zeltia es consciente de la importante labor que sus clientes realizan, no como meros intermediarios o vendedores, sino a través de su colaboración activa.
ICI-Zeltia conoce y agradece también el cariño especial que sienten por esta empresa, por su trayectoria, y por todo lo que ha representado y aún debe lograr a favor de la agricultura.
Siendo una empresa joven y en constante crecimiento, cuenta ya –sin embargo- con una dilatada experiencia y un potencial investigador de primer orden.
Su importante participación de mercado no debe ser sino un punto más de partida por cuanto su vocación y posibilidades la impulsan ineludiblemente a unos crecimientos superiores a los del mercado.
ICI-Zeltia es, en definitiva, algo más que un nuevo nombre:
Es la expresión del firme propósito de seguir superándose para brindar cada día un mejor servicio a la agricultura española”.
 

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martes, 19 de noviembre de 2024

Una mirada a la historia de Zeltia Agraria

(AZprensa) Este es el texto que se utilizó en la primera parte de la presentación de la nueva compañía que acababa de nacer…
 
“Desde hace más de un cuarto de siglo, Zeltia Agraria se ha venido manteniendo en primera línea en la lucha contra las plagas, enfermedades y malas hierbas de nuestro campo.
Durante todo este tiempo, sus estructuras se han ido perfeccionando y adaptando a las circunstancias cambiantes de este mercado específico.
Así, en una primera época en la que la gama de productos fitosanitarios utilizados en la agricultura española era relativamente corta y poco especializada, Zeltia Agraria potenció una organización comercial con una amplia red de vendedores.
El conocimiento y la vivencia cercana de los problemas y necesidades de nuestra agricultura, le valió para ofrecer, en cada caso concreto, la solución más adecuada.
No es de extrañar, pues, que hoy en día sea Zeltia Agraria una de las compañías líderes más conocidas, una compañía que ha sabido ganarse la confianza de miles de agricultores.
Aunque Zeltia Agraria tuvo su nacimiento en 1.964 ya contaba con una dilatada experiencia.
Veamos sus orígenes:
En 1.926 se constituyó ICI, mediante la unión de los cuatro mayores fabricantes británicos de productos químicos, uno de los cuales ya exportaba a España –desde hacía un año- sulfato de amoníaco.
Al año siguiente, ICI establece en Jealott’s Hill un centro para la investigación de fertilizantes: era el primer centro de investigaciones agrarias que una empresa privada instalaba en aquél país.
En 1.937 se crea Plant Protection con vistas a desarrollar productos para la protección de las cosechas y a comercializar en todo el mundo los fabricados por ICI.
Jealott’s Hill se iba a convertir en el escenario donde se llevarían a cabo trabajos decisivos a favor de la agricultura mundial.
Un centro donde se iban a experimentar gran cantidad de productos químicos –descubiertos cada año en los laboratorios de investigación- y donde se iban a evaluar sus posibilidades reales como pesticidas, así como su seguridad para el hombre y para el medio ambiente.
Una tarea que sólo podía estar al alcance de una gran compañía, ya que el capital económico, técnico y humano para llevar a cabo un trabajo de este tipo es impresionante.
Piense, por ejemplo, que antes de lanzar un producto al mercado, se han estudiado una media de 10.000 fórmulas diferentes.
Para hacer un repaso, podemos citar a título indicativo, algunos descubrimientos que han supuesto verdaderas revoluciones en el mundo de la agricultura:
Herbicidas selectivos, insecticidas y, más recientemente, los bipiridilos, funguicidas e insecticidas.
Y volviendo a sus orígenes, también hay que remontarse a 1.940, pues en dicho año se funda laboratorios Zeltia con capital español.
Su aportación a estos sectores fue fundamental, con productos realmente importantes en aquella época.
Como la creciente tecnificación de nuestra agricultura imponía soluciones cada vez más específicas, productos cada vez más sofisticados y eficaces, y una organización altamente especializada, ICI y Zeltia deciden aunar sus intereses.
Este esfuerzo común permitiría ofrecer a la agricultura española la investigación de uno de los más importantes grupos del mundo y la experiencia y organización industrial y comercial de esta compañía española.
Así es como nace, en 1.964, Zeltia Agraria.
Sin embargo no queda ahí esa colaboración, sino que también se extiende a otras áreas como la del mercado farmacéutico.
Tanto ICI como Zeltia continúan su expansión en diversos sectores de la economía nacional a través de importantes compañías.
ICI se ha revelado como una de las compañías más dinámicas e importantes del mundo en el sector de productos agroquímicos y sus objetivos, en materia de agricultura, abarcan numerosos aspectos.
Las ventas de ICI en el mundo han llegado a rebasar cifras realmente importantes, con crecimientos superiores a la media del mercado.
A través de sus centros de investigación, de producción, y de venta, ICI se ha implantado en los cinco continentes.
Sus ventas se extienden a numerosos sectores, entre los que podemos destacar el de la agricultura.
Y dentro de la agricultura podemos ver los distintos sectores que abarca. ICI es, en definitiva, una de las mayores empresas químicas del mundo; una organización que da trabajo a más de 100.000 personas.
Uno de sus centros más importantes está en Fernhust. Desde allí, precisamente, se planifica la exportación de sus productos a nuestro país.
Otro de ellos está en Jealott’s Hill. Allí un amplio grupo de científicos se dedica a investigar nuevos productos químicos y a planificar los ensayos preliminares que habrán de realizarse en todo el mundo, a través de la red de Estaciones de Investigación.
Así, los Departamentos Técnicos de ICI y de Zeltia Agraria forman un amplio equipo de trabajo que intercambia de forma permanente sus experiencias.
Y finalmente podemos citar la fábrica, situada en Kent, donde se formulan numerosos productos y donde se reciben materias primas procedentes de otras de sus fábricas.
Pero además Zeltia Agraria no quiso que existiese ningún tipo de freno o límite que le impidiese ofrecer al mercado español aquellos productos que pudiese necesitar.
De esta forma, además de los productos de investigación propia, tanto de ICI como de Zeltia, mantiene contacto permanente y distribuye productos de las principales empresas de pesticidas del mundo.
Así se asegura el estar en disposición de ofrecer al agricultor, en todo momento, las más avanzadas técnicas fitosanitarias y cualquier producto que represente un verdadero interés para la agricultura española.
Todo ello gracias a su constante esfuerzo de renovación del catálogo.
Pocas compañías son capaces de ofrecer una gama tan amplia de insecticidas, funguicidas, herbicidas y otros muchos productos de interés especial para la agricultura.
No es de extrañar, pues, que con todo este bagaje, Zeltia Agraria se haya asentado como una de las compañías líderes en nuestro país.
 

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sábado, 16 de noviembre de 2024

Pasar del sector agroquímico al sector farmacéutico

(AZprensa) El salto del sector farmacéutico al sector agroquímico es un cambio importante: Pasar de una publicidad restrictiva en donde cada frase que se diga tiene que estar respaldada por estudios científicos y revisada por médicos, a una publicidad donde –sin mentir- podemos decir todo lo que queramos y como queramos; pasar de una publicidad que sólo se puede plasmar en folletos y anuncios en revistas, a una publicidad que puede utilizar todos los medios de publicidad existentes.
 
Quizás por eso, cuando hice las entrevistas de trabajo para entrar en Zeltia Agraria, su Director Comercial, Bruno Maire, me preguntó si estaba preparado para ello, puesto que conocía cómo la publicidad farmacéutica era básicamente científica, poco dada a alardes creativos y limitada a dos únicos medios, mientras que la publicidad de agroquímicos no tenía todos esos condicionantes sino que era como la publicidad de consumo, la publicidad de cualquier automóvil, perfume, alimento, electrodoméstico, etc. Y recuerdo que utilicé esa objeción como una ventaja, como un punto fuerte para apoyar mi candidatura: Todas esas restricciones de publicidad habían hecho que exprimiese al máximo mi imaginación para dotar a cuantos folletos y anuncios hice de un algo diferenciador al resto de la competencia. Cuando hay censura, cuando hay represión, se utiliza la imaginación para vencer esas barreras. Además hice valer otro aspecto inédito –por desgracia- en el mundo empresarial: Si me fichaban iban a tener al frente del Departamento de Publicidad a un Técnico de Publicidad titulado, a un especialista, a una persona que se había formado precisamente para eso: la Publicidad. Y digo esto porque –por desgracia- las personas que están al frente de los departamentos de publicidad de las empresas no suelen tener ni título ni formación alguna en publicidad.
 

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martes, 29 de octubre de 2024

La otra Amazon

(AZprensa) Todos conocemos hoy la empresa Amazon, un gigante que nos vende de todo y nos lo lleva rápidamente a casa; sin embargo hace muchos años hubo en España otra empresa que se llamaba “Amazon” que no tenía nada que ver con la actual y que jugó un papel crucial para el futuro de dos grandes compañías: Syngenta (líder mundial de agroquímicos) y AstraZéneca (uno de los laboratorios farmacéuticos más importantes). ¿Qué papel jugó esta otra “Amazon”?
 
En la década de los 40, el grupo químico internacional Imperial Chemical Industries (ICI), comenzó tímidamente a introducir sus productos en España a través de una empresa radicada en Barcelona, que se llamaba Amazon. Pronto se dieron cuenta que el potencial del mercado español era muy importante por lo que decidieron buscar una compañía de agroquímicos que ya estuviese implantada en España para llegar a un acuerdo con ella y que distribuyese en este país sus productos.
 
La empresa elegida fue el laboratorio Zeltia, que se había fundado en 1940 con capital español y sede y fábrica en Porriño (Pontevedra). Esta empresa estaba dedicada a la fabricación y comercialización de plaguicidas, productos farmacológicos y de veterinaria, realizando importantes aportaciones tales como el DDT y HCH en el campo de los plaguicidas –siendo muy popular su gama de productos “ZZ”-, así como derivados del cornezuelo del centeno y extractos hepáticos en el sector de la medicina humana y vacunas contra la peste aviar, porcina, etc., en el campo de la veterinaria.
 
Tras unos años de colaboración fructífera, ambas compañías (ICI y Zeltia) alcanzaron un acuerdo para crear en 1964 dos nuevas compañías –participadas ambas al 50 por ciento- para comercializar los productos agroquímicos y los farmacéuticos, tanto los de ICI como los de Zeltia. A la primera la bautizaron como Zeltia Agraria y a la segunda como ICI Farma, quedando radicadas ambas en el complejo industrial de Porriño.
 
La parte de agroquímicos, Zeltia Agraria, se llamaría más tarde ICI-Zeltia, después (ya con 100% de capital británico) se llamaría Zeneca Agro, y finalmente la multinacional Novartis adquirió el 60% para dar a luz la nueva compañía de agroquímicos, Syngenta, que se convirtió en la Nº 1 del mundo.
 
Por parte del sector farmacéutico, ICI-Farma pasó después (con 100% de capital británico) a llamarse ICI-Farma, más tarde se llamó Zéneca Farma, y finalmente (tras una fusión al 50% con el grupo sueco Astra) se convirtió en lo que hoy conocemos como AstraZéneca, uno de los principales laboratorios farmacéuticos.
 
Por eso resulta curioso observar cómo retrocediendo en el tiempo, buscando en los archivos de la historia, ambas compañías, las hoy todopoderosas Syngenta y AstraZéneca, fueron posibles gracias a la intermediación de una compañía llamada “Amazon” (que, como digo, no tenía nada que ver con la actual Amazon que todos conocemos).
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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lunes, 28 de octubre de 2024

Syngenta y AstraZéneca, dos historias con un origen común

(AZprensa) Hoy día, Syngenta es líder mundial en agroquímicos y AstraZéneca sigue siendo uno de los laboratorios farmacéuticos más importantes. Sin embargo poco se conoce de sus orígenes, si bien el libro “El legado farmacéutico de Alfred Nobel” (Amazon) ya nos descubre el origen y desarrollo farmacéutico de ambas compañías.
 
En 1993 el grupo químico británico Imperial Chemical Industries (ICI) realizó una operación que sorprendió a todo el mundo empresarial: dividirse en dos, separar los negocios de química pura (que seguirían llamándose ICI) de los negocios de biociencia (medicamentos, productos agroquímicos y algunas especialidades químicas de alto valor añadido), bautizando a este nuevo grupo como Zéneca.
 
Unos años después, en 1999, el grupo británico Zéneca se fusionó con el grupo sueco Astra, dando lugar al nacimiento de AstraZéneca, que se situó como el tercer laboratorio más grande del mundo.
 
Finalmente, en el año 2000 la multinacional Novartis compró Zéneca Agro (la que antes era ICI-Zeltia y antes de eso era Zeltia Agraria) y se convirtió en el líder mundial en el sector de agroquímicos con esta nueva compañía a la que bautizó como Syngenta. Por su parte el grupo Zéneca se fue desprendiendo de los negocios que le quedaba de especialidades químicas y se quedó sólo con la división farmacia, así hasta nuestros días.
 
La Publicidad estuvo presente desde los comienzos más remotos para dar a conocer y potenciar la venta de sus productos, pero el Periodismo (el “periodismo de empresa”) no hizo acto de presencia hasta una etapa más reciente. Y lo mejor de todo, es que se demostró como Publicidad y Periodismo de empresa pueden convivir perfectamente.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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viernes, 11 de octubre de 2024

Mi primera presentación en público

(AZprensa) Todos hemos sentido más o menos un pequeño hormigueo en el cuerpo cuando llegaba el momento de hablar por primera vez en público. En mi caso, ante un auditorio de más de 100 personas con motivo de una Convención Nacional de la empresa de agroquímicos Zeltia Agraria (actualmente Syngenta). Recién acabada la carrera, aquella era una prueba de fuego y ya desde el primer momento hice gala de mi originalidad. Este es el texto de aquella presentación presentando mi Departamento de Publicidad:
 
“Durante los próximos minutos vamos a tratar el tema de la Publicidad, y pretendo conseguir algo tan bonito como esto: entretener, enseñar y entusiasmar.
Pero antes de empezar quisiera hacer una consideración sobre algo de gran importancia para nuestro trabajo: la memoria fotográfica.
La memoria fotográfica es la capacidad que nos permite retener, con todo lujo de detalles, una escena con una simple mirada.
Para el trabajo del vendedor esto es básico, ya que en unos pocos segundos es capaz de captar una serie de elementos que utilizará después para el planteamiento de la venta.
Por ello vamos a hacer un ejercicio de memoria fotográfica.
¿Veis esta diapositiva? Bueno, pues no es tan fácil como esta.
¿Veis esta otra dispositiva? Bueno, pues no es tan difícil como esta.
Durante mi charla iré presentando diapositivas, y al final os pediré que dibujéis, que reproduzcáis una en concreto. El que mejor lo haga tendrá un premio.
Y ahora empecemos. Lo conocéis ¿verdad? Es el señor Darwing. Todos conoceréis su teoría del evolucionismo: en un mundo en constante evolución, sólo aquellos que consigan adaptarse a las modificaciones del medio ambiente serán capaces de sobrevivir. Un animal que no evolucione, está condenado a extinguirse, como así se ha demostrado a lo largo de nuestra historia.
De igual forma, una empresa que no evolucione en sus técnicas, en sus procedimientos, etc., estará condenada a una muerte segura.
La empresa debe evolucionar, pero la empresa somos nosotros, y hace poco leía que dentro de 15 años no nos servirá para nada el 85 por ciento de nuestros actuales conocimientos.
Este otro rostro os resultará más familiar; todos hemos conocido a Félix Rodríguez de la Fuente. Recordaréis cómo en sus películas insistía en un hecho: sólo los mejor dotados sobrevivirán. Aquellos animales viejos, enfermos, tarados, peor dotados... serán rápidamente depredados.
También ocurre igual en nuestro mercado; las compañías fuertes, con iniciativa, agresividad, que piensen no sólo en el hoy sino también en el mañana, que quieran ganar terreno a la competencia y empleen más y mejores medios, serán las que en definitiva sobrevivan.
Y afortunadamente en nuestro caso, estamos en una empresa que valora estos hechos, que es consciente de esta necesidad, y así podemos apreciarlo –por ejemplo- en sus presupuestos de Publicidad.
Nosotros tenemos que hacer llegar unos mensajes de nuestros productos a los consumidores; tenemos los productos, y tenemos que elaborar aquellos mensajes que mejor ayuden a vender y después hacerlos llegar al consumidor.
Pero... ¿cómo han de ser esos mensajes?
No se puede hablar de copihúes a quien sólo sabe de margaritas. Por ejemplo: Sr. Agricultor, si se aplica Gramoxone, los electrones generados en la fotosíntesis lo reducen a radical libre, esta transformación es temporal, ya que el O2 puede reconvertir el radical libre en paraquat; así se produce un superóxido de alta capacidad de reacción, que daña las membranas de las células, conduciendo al deterioro de los procesos metabólicos.
¿Qué os parece? ¿No nos entendería mejor nuestro agricultor si le dijésemos que “Gramoxone sólo mata las partes verdes de las plantas sobre las que se aplica”?
Pues resulta que a quien nos tenemos que dirigir es a distribuidores y a agricultores; por lo tanto el resto de la población no nos interesa y, en consecuencia, tendremos que utilizar un lenguaje que estos –nuestros clientes potenciales- entiendan perfectamente.
Esta sería una primera selección, pero aún hay más.
Si vamos a promocionar un producto X en un momento determinado, sobre un cultivo que –justo entonces- puede presentar un problema específico, sólo nos interesan los agricultores que tengan ese cultivo y afronten ese problema.
Y esto que digo es extensivo a cada provincia, lo cual nos conduce a una nueva selección.
Lo ideal es que un medio de comunicación llegue a todo este público que hemos determinado, y que dicho medio sea capaz de soportar el mensaje. Esto significa que no hay medios mejores o peores, sino medios adecuados o inadecuados, medios bien utilizados o mal utilizados.
Por ejemplo: ¿Anunciaríais apartamentos en la Costa Brava en la Televisión Nacional? ¿Anunciaríais espuma de afeitar en la revista Hogar y Moda? Bueno, no os extrañéis, aún hay alguien que lo hace, aunque estemos todos de acuerdo en que eso supone tirar el dinero, desperdiciar el esfuerzo y la inversión publicitaria.
Por lo tanto hay que saber:
-           Qué queremos vender
-           A quién nos vamos a dirigir
-           Qué medios son los más adecuados para soportar nuestro mensaje
-           Qué medios llegan mejor a esos clientes potenciales
Fijaos, en un mundo como el que nos ha tocado vivir, donde nos vemos sometidos a un bombardeo constante de estímulos, especialmente visuales y acústicos, es primordial la creación de una personalidad de la empresa, de una imagen de empresa, y esa imagen la da todo aquello que va de la empresa al consumidor.
Está claro que la Publicidad es ese medio que nos permite acercarnos al consumidor; pero quiero que os deis cuenta que no es el único.
La imagen de empresa la da el envase, la da una factura, la da vuestra forma de hablar, vuestra forma de vestir y de comportaros; todos y todo lo de una empresa está implicado en esa imagen.
Por eso, si queremos destacar en medio de esa maraña que es la sociedad de consumo, debemos esforzarnos en crear esa imagen todos y cada uno de nosotros, cada cual en su parcela.
La utilización de determinados símbolos, grafismos, colores, sonidos, formas, etc., y su repetición, conforman esa unidad de empresa que llega al cliente. Por ejemplo, el azul de Nivea, el logotipo de Renault, la voz de los anuncios de Milupa, el diseño del envase de Coca Cola... Todo lo relacionado con estas empresas y productos, todos los mensajes articulados en torno a los mismos, todo lo que se diga y haga con relación a ellos, queda inmediatamente asociado, formando parte intrínseca de esos símbolos, y esos símbolos –cada vez que son visualizados por un cliente- le transmiten en una fracción de segundo toda la información que se ha ido asociando a los mismos, lo positivo, las ventajas... y también lo negativo.
El espejo en el que siempre debemos mirarnos es el de las compañías líderes. Si aspiramos a crecer, no a vegetar, tenemos que superar, anticiparnos, a lo mejor de los mejores, y conocer sus fallos para no caer en ellos.
Hoy en día, la visión de estas imágenes nos habla de eficacia, seguridad, etc., y a la hora de la decisión de compra pesa mucho la confianza en la marca.
Por este motivo las grandes compañías llevan estos símbolos y esta uniformidad a todas sus manifestaciones públicas. Todos estos productos que aparecen en la imagen son de la misma compañía, y la visión aislada de uno cualquiera de ellos inmediatamente recuerda al resto, reforzándose así unos a otros.
Es una potenciación constante, que crece en la mente del consumidor. Por esto quiero que seáis conscientes del esfuerzo que todos estamos haciendo por apoyar vuestra labor con los mejores elementos posibles, dentro de una línea de calidad necesaria, sin exageraciones ni derroches, y que sepáis que contáis con un Departamento de Publicidad que cumple una doble labor.
Por un lado, el Departamento de Publicidad de la empresa, planifica, crea, realiza y controla toda la actividad publicitaria.
Por otro lado, este Departamento de Publicidad es vuestra propia Agencia de Publicidad a la que podéis acudir para pedir toda la ayuda que necesitéis, y en donde reina un ambiente de cordialidad y camaradería.
Muchas gracias”.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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