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martes, 25 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (y 4)

(AZprensa) ¿Qué ha sido de Gramoxone (paraquat), ese herbicida que fue durante muchos años el más vendido del mundo y al que sin embargo apodaban como “el veneno sin antídoto”? ¿Se retiró del mercado? ¿Se sigue vendiendo a pesar de todo? Repasemos un poco…
 
El paraquat (1-1´-dimetil-4-4- bipiridilo) fue sintetizado por la multinacional británica ICI en 1882 pero no fue hasta el año 1955 en que se descubrieron sus propiedades como herbicida de contacto. Tras años de ensayos para determinar su utilidad y posibles aplicaciones, se comenzó a comercializar en el año 1961 con el nombre de Gramoxone. En su composición contenía 200 gr de paraquat por cada litro de agua, y después se le añadió un emético para prevenir los riesgos de cualquier ingestión accidental o intencionada. Su aplicación –como ya hemos comentado antes- era mediante pulverización de 200 a 600 cc por cada 100 litros de agua.
 
Durante décadas brindó éxito a los agricultores de todo el mundo y ayudó a conseguir cosechas más abundantes y de mejor calidad, pero sus riesgos fueron haciendo mella en su reputación hasta que en el año 2007 se prohibió en la Unión Europea y, por supuesto, también en España. En otros países donde la legislación es más permisiva, como es el caso de China, se continuó vendiendo cuatro años más hasta que finalmente también lo prohibieron. Pero ¿fue así en todos los países? ¿Hay algunos países en donde se siga vendiendo?
 
La respuesta es que sí. Aun estando prohibido en el Reino Unido, en la Unión Europea y en muchos otros países, el Reino Unido lo sigue fabricando y vendiendo a otros países en donde su legislación lo permite y en los que –según dicen algunos expertos- es preferible asumir esos riesgos antes que padecer hambrunas. Y es que su eficacia siempre ha estado fuera de toda duda, aun cuando su seguridad no permita estar tranquilo.
 
Esta ha sido la historia del herbicida que lideró el mercado durante muchas décadas y que llegó a ser tan habitual para los agricultores como la azada o cualquier otro de sus más cotidianos aperos de labranza.
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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lunes, 24 de marzo de 2025

El veneno sin antídoto (3)

(AZprensa) No era raro encontrar agricultores que pulverizasen el herbicida multiusos Gramoxone (paraquat) sin la debida protección y no era raro tampoco que todos los años se produjese algún accidente.  El contacto del paraquat con las membranas mucosas (aunque estuviese debidamente diluido en agua), producía lesiones cáusticas, y la absorción de la toxina podía provocar lesiones pulmonares, hepáticas, renales y miocárdicas. No estamos hablando de riesgos leves, sino de riesgos que podían ser muy importantes e incluso letales, y es por ello que ICI cambió su formulación añadiendo a la misma un emético, una sustancia que provocaba el vómito para que así un ingestión accidental del producto estuviese el menor tiempo posible en contacto con las membranas mucosas del interior del cuerpo humano.
 
A pesar de todo, cada año había algún ejemplo de negligencia, incluso tan brutal como la de algún agricultor que –después del uso del envase de Gramoxone- lo lavaba y lo utilizaba como botella de agua para beber. Alguna vez sucedió; y a pesar del lavado que hubiese hecho de esa botella, los efectos tóxicos por haber contenido ese envase el paraquat no desaparecían del todo y ese desaprensivo agricultor ingresaba más o menos grave en el hospital.
 
Y aún había más. Aunque con menos frecuencia, también se daban casos de suicidio y –al ver la etiqueta de “veneno” en el envase- a alguno se le ocurrió beberse el producto. Aquello ya eran palabras mayores, y desde luego no recomiendo a ningún suicida que utilice este método. Para suicidarse hay muchos otros métodos más rápidos y por supuesto menos dolorosos. Beber paraquat, aunque sólo sea un sorbo, destroza los tejidos internos por los que va pasando y, aunque la sustancia emética que lleva en su formulación actúe y provoque el vómito, el daño ya está hecho. Una vez trasladado el paciente al hospital no se dispone de ningún antídoto específico y lo único que puede utilizarse es un profundo lavado gástrico para después introducir una sonda para administrar una solución de un litro con 150 g en suspensión de “tierra de Fuller” y un 20% de manitol. Es lo único que se puede hacer. Y, por supuesto, rezar.
 
Así era Gramoxone (paraquat), el herbicida más utilizado del mundo que podían utilizar todos los agricultores “en cualquier hierba, en cualquier momento y en cualquier lugar”, y que cualquier persona podía adquirir fácilmente. Pero los accidentes e irresponsabilidades que se fueron produciendo a lo largo de los años por su uso masivo, falta de protección y exceso de confianza, la valieron ese calificativo de “el veneno sin antídoto”. Pero han pasado muchos años desde entonces y te preguntarás: “¿Qué ha sido de él?”.
(Continuará…)
 

Vicente Fisac es periodista y escritor. Todos sus libros están disponibles en Amazon:
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