martes, 19 de enero de 2021

“Dallas” vs “Falcon Crest”

(AZprensa) ¿Qué tienen en común las series “Dallas” y “Falcon Crest”? Bien es cierto que ambas nos mantuvieron paralizados ante la pequeña pantalla atraídos por sibilinas rencillas familiares, pero –curiosamente- ambas series compartieron un mismo modelo de coche: el W107 de Mercedes-Benz. En “Dallas” estaba conducido por Bobby, el hermano de JR, mientras que en “Falcon Crest” estaba conducido por la propia Ángela Channing o por su mayordomo Chao Li Chi. Sin pretenderlo, se consiguió que dicho modelo fuese conocido precisamente como “el Channing”. Más tarde, este mismo modelo de coche hizo algunos cameos en la película “Superdetective en Hollywood”.
 
Otro aspecto llamativo de la serie eran los continuos cambios de parentesco entre distintos personajes. Por ejemplo, Richard Channing descubre primero que su madre es la madre de Chase, Jacqueline Perrault, pero más tarde se entera que su verdadera madre es la propia Ángela Channing. También un buen día nos enteramos que Julia tenía ¡un hijo cura! o que Danny, el hijo de Michael Sharp, era en realidad hijo de su acérrimo enemigo Richard Channing.
 
Lorenzo Lamas, el actor que encarna a Lance Cumson, mujeriego empedernido, vino a España para rodar un anuncio de colchones que se hizo muy popular en aquellos años. Esa popularidad entre las mujeres la aprovecharon los fabricantes del colchón para presentarnos (al actor Lorenzo Lamas y a su marca de colchones) como “el Rey de las camas”. Desde luego que en la serie, Lorenzo Lamas (Lance Cumson) pasó por infinidad de camas.
 
En la primera temporada la mayoría de los episodios eran “cerrados”, esto es, con un final completo que no se continuaba en el siguiente episodio. Sin embargo en las demás temporadas, cada episodio tenía su continuación en el siguiente.
 

Fuente: “La Biblia de Falcon Crest”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa: https://amzn.to/30PpmGM

lunes, 18 de enero de 2021

En Daimiel hubo un castillo

(AZprensa) En el año 712 los musulmanes llegaron a la Península Ibérica, construyendo muy pocos años después la fortaleza musulmana de Calatrava la Vieja. Años más tarde se construyó el Castillo de Daimiel, para así controlar mejor la línea defensiva del Guadiana. Este castillo “de buena planta” ocupó una manzana cuadrada cerca de la Plaza de Santa María y a su alrededor se agrupó una escasa población que hasta ese momento había estado dispersa y fue durante mucho tiempo el centro  neurálgico  de  esta  zona.  En  escritos del año 1245 se cita “queste pueblo parece ser fundado de 300 años poco más o menos a esta parte”, es decir, en torno al año 900. 

Los moradores musulmanes poseían una mezquita donde dirigían sus plegarias, en el sitio que posteriormente ocuparía la Iglesia de San Juan, cercana al Castillo. La orientación de esta mezquita era hacia Oriente, y existen restos de una posible cúpula y de dos hornacinas. De la existencia de esta mezquita dan fe las “Relaciones de Felipe II”, donde se dice “...es una casa que tenían por mezquita antiguamente los moros...”. 
Pero de aquél “castillo de buena planta” hace siglos que no queda del mismo ni un solo ladrillo. 

Imagen: Ruinas de un castillo musulmán, de los muchos que poblaron la península ibérica.


Fuente: “Diccionario Daimieleño – Español”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.


domingo, 17 de enero de 2021

La ciudad que tiene dos soles

(
AZprensa) Sabemos que existen planetas que orbitan en torno a dos soles, aunque ese no es nuestro caso ya que en la Tierra y en todos los planetas que nos acompañan en nuestro sistema solar recibimos la luz y la vida de una única estrella a la que llamamos “Sol”. Pero, como en todo, también hay excepciones, y en la Tierra hay un pequeño pueblo que tiene dos soles y gracias a ello se ha convertido en un interesante punto de atracción turística.
 
Nos referimos al pueblo de Rjukan, situado en la provincia de Telemark (Noruega), con una población de 3.247 habitantes y dos soles, uno de ellos es el que todos conocemos y vemos casi a diario y el otro… un sol artificial al que han bautizado como “Solspeilet” o espejo solar. Y es que es eso, exactamente: tres espejos gigantes (con una superficie de 163 metros cuadrados) situados en lo alto de las montañas que rodean el pueblo y que, guiados por ordenador, siguen el curso del sol y dirigen sus rayos hacia la plaza del pueblo haciendo que los habitantes de la localidad puedan recibir la luz solar durante los seis meses al año en que el sol natural es incapaz de iluminar este pueblo situado en un profundo valle.
 
Instalados en el año 2013, los espejos situados en esas cumbres, 500 metros por encima del pueblo, se mueven cada 10 segundos para ajustarse al movimiento del sol sobre el horizonte, manteniendo así la zona central del pueblo (una superficie de unos 650 metros) iluminada con luz solar.
 
¿Te imaginas lo que es vivir seis meses al año sin recibir la luz del sol aunque el cielo esté despejado? Pues eso es lo que les sucedía a los habitantes de Rjukan hasta que un buen día, un artista que se había trasladado a vivir allí, Martin Andersen, tuvo la feliz idea de utilizar espejos gigantes para iluminar el pueblo durante esos seis interminables meses. No es ninguna tontería. La luz del sol es necesaria para recibir vitamina D, regular los ciclos de sueño, combatir la depresión… Por eso, el coste de este proyecto, que no llegó a los 700.000 euros, fue un dinero bien invertido que ha traído la salud y la felicidad a sus vecinos y por añadidura ha supuesto un impulso a la economía al incentivar el turismo.
 
La imaginación y la tecnología son capaces de encontrar soluciones a los problemas más difíciles, y en el caso concreto de este pueblo, cabe recordar que hace más de un siglo ya aportaron otra solución para que los habitantes de este pueblo pudieran tomar la luz del sol. El ingeniero Sam Eyde, también residente en Rjukan, ideó la construcción de un teleférico hacia las cumbres que rodeaban el pueblo, de tal forma que en los días soleados la gente podía subir fácilmente hasta la cumbre y allí ver y disfrutar de la luz del sol.
 
A todos los que vivimos en países donde el sol nos acompaña y calienta durante casi todo el año nos viene muy bien conocer estos hechos para que aprendamos a valorar el preciado don de la luz solar que recibimos y de la que incluso nos quejamos cuando el calor aprieta.


"Cosas de Noruega", de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa:

sábado, 16 de enero de 2021

COVID-19 ¿masculino o femenino?

(AZprensa) Raro es el centímetro de papel de periódico o el minuto de radio o televisión en que no se escriba o pronuncie la palabra “COVID-19” pero ello implica anteponerle un artículo, pero ¿cuál? ¿Masculino o femenino? Resulta que como estamos inmersos en una campaña de pensamiento único en donde el hombre es un villano y la mujer una víctima, todo lo que se haga o diga ha de ser para poner a la mujer en supremacía sobre el hombre y esto se nota –también- en la preferencia de los periodistas por anteponer el artículo “la” en vez de “el”.
 
Por eso creemos conveniente divulgar lo que a este respecto ha dicho la Real Academia de la Lengua Española (RAE). Textualmente dice lo siguiente:
 
“El acrónimo COVID-19 que nombra la enfermedad causada por el SARS-CoV-2 se usa normalmente en masculino (el COVID-19) por influjo del género de coronavirus y de otras enfermedades víricas (el zika, el ébola), que toman por metonimia el nombre del virus que las causa. Aunque el uso en femenino (la COVID-19) está justificado por ser enfermedad (disease en inglés) el núcleo del acrónimo (COronaVIrus Disease), el uso mayoritario en masculino, por las razones expuestas, se considera plenamente válido”.
 
Es decir, la RAE dicta que se puede utilizar tanto el masculino como el femenino para nombrar al COVID-19. En este sentido, pues, para compensar el mayoritario uso del artículo femenino que utilizan los medios de comunicación, en “AZprensa” lo nombraremos en masculino (por ser “coronavirus” un masculino) en vez de utilizar el femenino (ya que “disease”, aunque sea femenino, es una palabra inglesa). Como bien recuerda la RAE, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso la abreviatura COVID-19 para definir este virus, obtenida de su definición en inglés: COronaVIrus + Disease ‘enfermedad’ + (20)19.
 
Y ya metidos en harina, recordaremos algunas otras especificaciones de la RAE sobre el COVID-19 que define como un “Síndrome respiratorio agudo producido por un coronavirus”. Y es que se le llama “coronavirus” por el parecido de la parte exterior del virus con la corona solar y “corona” viene del latín, de donde proviene la mayor parte de las palabras del idioma español (al que también se puede llamar “castellano”).
 
Para terminar, aclarar que el plural de “el coronavirus” es “los coronavirus”, y que la RAE recomienda que se escriba “COVID-19” con mayúsculas, aunque reconoce que “al ser un acrónimo de reciente creación” se puede escribir también todo él con minúsculas: “covid-19”.


"La Comunicación en Medicina", de Vicente Fisac. Disponble en Amazon, en ediciones digital e impresa:

viernes, 15 de enero de 2021

Duelo de divas

(AZprensa) Numerosos actores fueron desfilando por la exitosa y longeva serie de televisión de los ochenta, “Falcon Crest”. Podemos citar entre ellos a Mel Ferrer, César Romero, Lana Turner, Cliff Robertson, Gina Lollobrigida, Kim Novak (en un papel con reminiscencias de la película “Vertigo” de Alfred Hitchcock), Rod Taylor, Leslie Caron, Úrsula Andress, Lauren Hutton... Entre dichos actores había muchos cuya fama les precedía gracias a otros éxitos en televisión, tales como Robert Stack (“Los intocables”), John Saxon, Brett Cullen, Morgan Fairchild, Edward Albert, la extravagante cantante Apollonia Kotero (que casi siempre aparecía con lencería negra post-Madonna), etc. También se dio cabida a actores y actrices más conocidos en otros países, como la española Asumpta Serna; la malvada imprescindible de los años ochenta, Sarah Douglas; o la mucho más famosa mundialmente Anne Archer (“Atracción fatal”), así como Celeste Holm (“Eva al desnudo”), Jane Badler (la famosa Diana, de la serie de alienígenas “V”), etc.
 
Cuentan las malas lenguas (aunque las veamos tan cercanas y sonrientes en esta foto) que la rivalidad entre Jane Wyman y Lana Turner era antológica, de tal manera que el equipo técnico debía organizar el plan de rodaje para grabar las secuencias en las que aparecían juntas… de manera separada.
 
Jane Wyman, que encarnó a la carismática Ángela Channing, había ganado un Oscar en 1948 por su papel protagonista en “Belinda”. En la novena y última temporada su delicado estado de salud hizo que apareciese muy poco, aunque pudo participar en algunos episodios, entre ellos, el último de la serie. Wyman murió el 10 de septiembre de 2007 a los 90 años de edad.
 
En España, Matilde Conesa, celebre ya en la radio por el serial de los años cuarenta "Matilde, Perico y Periquín" puso voz a la mítica Ángela Channing.
 
El mayordomo de Ángela Channing era un chino llamado Chao Li (al que en España se conoció como Chu Li ó “Chulín”), interpretado por un actor llamado Chao Li Chi. Este personaje se mantuvo las nueve temporadas aunque siempre en un papel secundario.
 
También resulta curioso cómo en el caso de la hija de Chase y Maggie, Vicky, este personaje fue interpretado por dos actrices distintas, Jaime Rose al principio y Diana Sparks más tarde.
 

Fuente: “La Biblia de Falcon Crest”, de Vicente Fisac. Disponible en Amazon, en ediciones digital e impresa.