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sábado, 2 de noviembre de 2019

El tratamiento de la enuresis infantil ha de ser individualizado


(AZprensa) La enuresis es la incontinencia urinaria que tiene lugar exclusivamente por la noche en el niño mayor de 5 años. Cuando es el único síntoma presente, estamos ante una enuresis monosintomática (EMS). Su causa y tratamiento difiere de la enuresis no monosintomática (ENMS), aquella enuresis que lleva asociada algún síntoma del tracto urinario inferior.

Puede clasificarse también en primaria, cuando el niño no ha estado seco por las noches durante un periodo superior a 6 meses, o secundaria, si tras un periodo de continencia nocturna superior a 6 meses el paciente vuelve a mojar la cama. Ésta puede suceder por un problema estresante en la vida del paciente (divorcio de los padres, nacimiento de un hermano, problemas escolares…) o por el repunte de una condición médica que favorezca la enuresis como el estreñimiento, una mal función del tracto urinario inferior (MTUI), apnea obstructiva del sueño, diabetes insípida, diabetes mellitus, hipotiroidismo o enfermedad renal crónica.

Para el Dr. García-Sala Viguer “somos conscientes de la alta prevalencia que tiene la enuresis en la infancia y en la adolescencia. En muchos casos es un problema tapado por los padres por estar mal visto socialmente que su hijo o hija no controle esfínteres por la noche y que, por otro lado, aboca, en muchos casos, a que los niños y niñas con este problema, se aíslen socialmente al no poder compartir actividades nocturnas que impliquen una pernoctación fuera de su hogar con el resto de compañeros”.

El diagnóstico de la enuresis debe apoyarse en la realización de un calendario de noches secas/mojadas; un diario miccional para detectar signos de MTUI, producción excesiva de orina por la noche e inadecuada ingesta de líquidos y calcular el volumen de orina diurno; y un registro de deposiciones para detectar estreñimiento o encopresis.

El tratamiento de la enuresis debe ser “individualizado, adaptándose a la familia y al paciente (su grado de madurez marca el inicio del tratamiento)” con el objetivo final de “la sequedad completa definitiva mediante manejo conductual, alarma o desmopresina, solos o combinados. La desmopresina sustituye a la ADH fisiológica cuando no se eleva de noche y tiene una influencia positiva en la capacidad del despertar”. Se sabe que en estos niños es trastorno del sueño es constante, fragmentado, con elevado número de despertares nocturnos.

Antes de iniciar el tratamiento con alarma o desmopresina se tiene que corregir tanto el mal funcionamiento del tracto urinario inferior como el estreñimiento. Si tras el tratamiento con alarma o desmopresina durante 3 meses consecutivos no se alcanza rebajar más del 50% los síntomas, estaríamos ante un fracaso del tratamiento por lo que el pediatra deberá valorar si se trata realmente de una enuresis monosintomática o hay enfermedades asociadas, si padece estreñimiento, encopresis o apneas del sueño, y si ha utilizado adecuadamente la alarma o está tomando correctamente la desmopresina.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Sábanas mojadas: cualquier cosa antes que la indiferencia


(AZprensa) Entre los cinco y seis años de edad, todo niño debería controlar fisiológicamente sus esfínteres y dejar de mojar la cama por las noches, por eso, es a partir de ese momento, cuando se considera que el niño sufre enuresis. Retraimiento social, baja autoestima, vergüenza, bajo rendimiento escolar, pesadillas o ansiedad, son algunas de las consecuencias de esta patología, por eso los especialistas insisten en la importancia del abordaje temprano de la enuresis, a fin de prevenir posteriores alteraciones psicológicas.

Según una encuesta del Instituto de investigación Core Research, sobre 1.665 padres de niños entre cinco y 12 años, tan solo el 40,7% de aquellos cuyos hijos sufren enuresis nocturna, consideran que la enfermedad de sus hijos es un problema. A pesar de que los niños lo refieren como uno de los acontecimientos más traumáticos y penosos y puede tener consecuencias a largo plazo.

Para los expertos la falta de información de los padres y de sensibilidad hacia el problema revelan la imperiosa necesidad de concienciarles sobre la importancia y consecuencias de este desarreglo pues, en muchas ocasiones, se mantiene oculto sin diagnosticar, porque los padres, las propias familias, lo consideran un tema tabú, y le quitan importancia al pensar que se solucionará con la edad, sin tener en cuenta que se trata de un problema de salud con importantes implicaciones en la vida del niño.

jueves, 25 de enero de 2018

No hay que ser pasivos frente a la enuresis

(AZprensa) La mayor parte de los padres creen, erróneamente, que el hecho de que su hijo se orine en la cama pasados los 5 años no es un problema importante y que con el tiempo pasará, que es un tema de madurez, y no lo consideran enfermedad, menos aún si en la familia existen casos de enuresis. 

Para arrojar luz sobre el tema, el Dr. Martínez puntualiza que “desde mi punto de vista, hay poca sensibilidad de los pediatras sobre el tema. Los pediatras deberíamos ser más activos identificando los niños que tienen enuresis y mucho más activos en la intervención. Al pediatra en general no le gusta la enuresis porque es una enfermedad con manifestaciones aparentemente no demasiado problemáticas para el niño y la familia. Muchas veces se mantiene una actitud pasiva, pero como sabemos tiene consecuencias a veces difíciles de corregir con el tiempo y que tienen que ver con la autoestima, la sociabilidad y la integración del niño en el ambiente escolar y familiar”.

“Si los padres entienden que es un problema de salud de su hijo y están dispuestos a afrontarlo y a dejarse orientar por el pediatra tendríamos un paso enorme para la resolución del problema y para disminuir los problemas concomitantes que lleva la enuresis en sí: autoestima, el estigma social y las tensiones familiares. Piénsese que estos niños muchas veces no salen de casa, no van a casa de sus amigos, no duermen con familiares, porque no quieren que se sepa que ellos se orinan en la cama a diferencia del primo, de familiares o amigos. Es un problema que está presente y debe abordarse y tratarse porque tiene solución y la enuresis se puede curar en la inmensa mayoría de los casos, en casi todos los casos” indica el doctor.

Sin embargo, la enuresis tiene solución y tratamiento: “Un porcentaje nada despreciable de los niños dejan de orinarse en la cama cada año a partir de los dos años. La enuresis a partir de los 5 años tiene una tasa de curación alta pero los estudios dicen claramente que si intervenimos sobre la enuresis los niños se dejan de orinar antes y las complicaciones de todo tipo que entraña padecerla son más leves y desaparecen antes”, añade.

Para ello existen diferentes tipos de tratamiento como la terapia motivacional, los consejos o el entrenamiento vesical, que son la base del tratamiento; además de la terapia conductual con dispositivos de alarma y los tratamientos farmacológicos.

“El uso de la desmopresina es el que más está estudiado y el que resuelve en un porcentaje más alto de niños la enuresis. Es el tratamiento preferido por los pediatras por comodidad, porque lo prefieren los padres y también porque los niños lo aceptan muy bien y porque tiene una tasa de resolución de la enfermedad equiparable a la alarma, y con menos inconvenientes de los que pueda tener la alarma en cuanto a aceptación por parte de la familia y del niño”.

domingo, 6 de marzo de 2016

Un remedio natural contra la enuresis nocturna

(AZprensa) La enuresis nocturna de los niños (hacerse pipí en la cama durante la noche) no es una enfermedad, sino más bien un síntoma, pero sus consecuencias pueden ir desde la mala calidad del sueño hasta la disminución de la autoestima o los problemas de comportamiento.

Las causas de esta incontinencia urinaria son tan variadas como los tratamientos. Los no farmacológicos son complejos, incluyen desde terapias motivacionales, ejercicios de entrenamiento a modificaciones en el estilo de vida. En cuanto a los tratamientos farmacológicos, ninguno es natural (acetato de Desmopresina, Oxibutinina…) y ninguno evita al 100% la enuresis.

Ahora, sin embargo, el laboratorio Gensi ha presentado el primer tratamiento natural contra la enuresis, “StopisGensi”, una solución en gotas y en jarabe, destinada a pequeños de tres años en adelante, con problemas para controlar el pipí. Su efectividad es de un 80% en enuresis primaria, es decir, en aquella en la que el niño no ha permanecido nunca seco por la noche, en un período de al menos, seis meses; y un 65% en la secundaria, es decir, en aquella en la que el niño ya ha permanecido seco por la noche durante un período de al menos seis meses.

Este producto natural contiene extracto de lúpulo, flavoniodes y ácido GABA (que hace de neurotransmisor cerebral), los cuales son capaces de activar y/o inhibir señales no deseadas durante la noche, ayudando y reforzando el aprendizaje de los hábitos urinarios.

Como explica Silvia Gómez, responsable de este laboratorio, “el extracto de lúpulo ayuda a la maduración del mecanismo de control de los escapes nocturnos. El niño aprende a controlar el pipi de manera natural”.

En general, no hay ninguna fecha tope para dejar el pañal. El niño está preparado fisiológicamente para ello cuando sabe controlar perfectamente sus esfínteres (reteniendo y expulsando) y renuncia a su condición de bebé. La doble maduración varía según el niño. Suelen dejar de llevar pañal durante la noche entre los 15 y los 36 meses. Durante el día, se produce un poco antes, de media a los 28 meses.