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viernes, 28 de febrero de 2025

La Ley de Wien se equivoca

(AZprensa) Según la Ley de Wien, la energía que recibimos del Sol tiene su máximo de intensidad en 555 nanómetros (nm), y en condiciones de baja iluminación la visión escotópica tiene su máximo en 508 nm.
 Sin embargo, un estudio en el que participó hace unos años el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ofrece una nueva teoría, señalando que no solo depende de la energía sino que también hay que tener en cuenta como variable la entropía de la radiación, una magnitud termodinámica relacionada con la cantidad de información que podemos percibir del entorno.
 
Como las longitudes de onda (colores) no tienen todas la misma información, la visión humana se ha adaptado a aquellas que le proporcionan mayor información; es decir, el ojo humano se concentra en aquello que le reporta mayor información sobre su entorno.
 
Dicho con otras palabras: Vemos lo que nos interesa ver. Y así es en todos los órdenes de nuestra vida.
 

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jueves, 6 de julio de 2023

La oftalmología sigue presentando nuevos avances

(AZprensa) Más de 200 oftalmólogos han participado en el VI Curso de Retina y Vítreo, celebrado en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega de Oviedo.
 
El Dr. Álvaro Fernández-Vega Sanz, uno de los directores del curso, señaló que en los últimos años la investigación en retina avanzó mucho “con terapias nuevas en patologías para las que antes no había tratamiento, como por ejemplo las nuevas terapias génicas para algunas enfermedades hereditarias de la retina o los nuevos tratamientos para la degeneración macular asociada a la edad seca, que hasta ahora no tenía posibilidad de ser tratada”.
 
Tal y como explicó el Dr. Fernández-Vega Sanz, la degeneración macular asociada a la edad es una de las principales causas de pérdida del centro de la visión en pacientes mayores de 60 años, que llega por un envejecimiento de la retina justo a nivel del centro. “El paciente pierde la visión central en sus estadios más graves, pero conserva la visión lateral. Es una enfermedad que no provoca ciegos totales, pero sí ciegos legales, porque las personas que la padecen pueden perder el centro de la visión. Puede ser seca o atrófica, que hace que se vaya perdiendo la visión lentamente y que hasta ahora no tenía solución, pero ya empezamos a tener tratamientos. Y luego está la forma húmeda, en la que se desarrolla una cicatrización del organismo que provoca una pérdida brusca de la visión. Para tratarla es fundamental que el paciente acuda al oftalmólogo cuando tenga los primeros síntomas, que consisten en ver las imágenes distorsionadas o líneas verticales u horizontales que perciben con ondulaciones”.
 
La alta miopía
 
Sobre la alta miopía, Fernández-Vega Sanz explicó que se debía a que el globo ocular se vuelve bastante más grande de lo normal. “Los miopes tiene 20 veces más posibilidades de padecer desprendimiento de retina y de tener alteraciones al nivel de la mácula, o sea, la parte central de la retina, que está justo enfrente de la pupila, que es donde tenemos la visión más fina que nos sirve para leer, escribir o reconocer los rasgos de la cara de una persona. Pues los miopes pueden tener alteraciones alrededor de esa mácula y ello puede alterar ese centro de la visión”.
 
También señaló que los miopes tienen una propensión más alta a padecer una de las enfermedades más peligrosas: el glaucoma. “Tienen más riesgo de padecer esta enfermedad, que se produce por un aumento de la tensión ocular. La mayor parte de los tratamientos son a posteriori, o sea, cuando surgen los problemas, es cuando los abordamos. Hoy por hoy no podemos prevenir este crecimiento del ojo. Aunque estamos investigando mucho al respecto, sabemos que los principales factores que desencadenan esta enfermedad son genéticos”.
 
Sobre los síntomas que desencadenan los problemas de retina y vítreo, señaló que había dos fundamentales: “uno, el cambio brusco en las moscas volantes, esos puntitos negros que muchos de nosotros vemos, que son condensaciones del gel que rellena el ojo por dentro, y lo ya mencionado, que es empezar a ver distorsionadas las líneas tanto horizontales como verticales. Cuando las vemos torcidas u onduladas, se está ante un claro síntoma de esta enfermedad. Ahí debemos acudir al oftalmólogo lo antes posible”.
 

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domingo, 27 de febrero de 2022

Sentirse incómodo con las lentillas es la principal causa de rechazo

(AZprensa) La comodidad es uno de los factores clave en la experiencia de los usuarios de lentes de contacto, según demuestran los resultados de una encuesta elaborada por Alcon con el objetivo de conocer mejor las necesidades de los usuarios de lentillas. El estudio se ha hecho a partir de las respuestas de 2.006 profesionales y pacientes de cuatro países, entre los cuales 501 son de España.
 
Una de las principales conclusiones de esta encuesta es que el 81% de los usuarios de lentes de contacto que deja de utilizarlas, lo hace a causa de la incomodidad. De hecho, la comodidad solo se encuentra por debajo de la corrección visual entre los factores más importantes que deben tener las lentes para los encuestados. Además, más de la mitad de los profesionales de la salud visual consideran que la falta de comodidad es una de las principales barreras que encuentran los usuarios a la hora de utilizar lentes. Estos datos pueden explicar por qué el 41% de los usuarios considera que sentir algo de incomodidad con las lentillas resulta “normal”. El picor, la sequedad o las molestias al final del día son algunos de los problemas más recurrentes.
 
Sin embargo, estos problemas se pueden solventar, en muchas ocasiones, eligiendo las lentes adecuadas para cada persona, lo que pasa por una comunicación fluida entre el óptico y el paciente. Como explica el Prof. José M. González Méjiome, “el cambio de lentes de contacto en usuarios insatisfechos depende del profesional. Por ello, es muy importante el tiempo que se dedica a mejorar la adaptación de las lentes y prescripción del sistema de mantenimiento cuando proceda, identificando la opción más adecuada para cada uno”.
 
A pesar de esto, la encuesta ha mostrado que solo el 35% de usuarios de lentes de contacto hablan de esto con su óptico. “Cuando el paciente sufre incomodidad u otros problemas que se puedan relacionar con el uso de sus lentes, es esencial que sienta la confianza con el profesional de la visión para que pueda buscar la mejor alternativa y garantizar su satisfacción”, explica el Prof. González Méjiome. En este sentido, hay un gran margen de mejora en la comunicación, ya que el 55% de los usuarios no sienten la confianza necesaria con su óptico para hablar de la comodidad de sus lentes.
 

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viernes, 3 de enero de 2020

Crean una lente inteligente que cambia su forma según lo necesites


(AZprensa) Con la edad, el cristalino del ojo se hace más rígido, perdiendo su capacidad para enfocar objetos dinámicamente, condición conocida como presbicia. La solución definitiva para la corrección de la presbicia pasa por la sustitución del cristalino por una lente que sea capaz de imitar la función del cristalino. Ahora, científicos del Instituto de Óptica del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), liderados por la investigadora Susana Marcos (Premio Nacional de Investigación 2019), han desarrollado una lente acomodativa intraocular que cambia su forma para enfocar objetos lejanos y cercanos. Los resultados de este logro se han publicado en la revista “Optica”, de la Sociedad Americana de Óptica (Optical Society of America).

“Esta nueva lente consta de dos elementos: uno refractivo para la corrección de la visión lejana unido a un elemento deformable, con hápticos (terminaciones periféricas de la lente) que capturan las fuerzas del músculo ciliar, responsable de cambiar la forma de la lente para enfocar”, explica Marcos. El diseño de la lente ha sido probado computacionalmente, mediante modelos de elementos finitos, y el prototipo fabricado ha sido evaluado experimentalmente montado en un sistema motorizado que emula las fuerzas radiales del músculo ciliar. Los cambios geométricos en la lente han sido caracterizados mediante Tomografía de Coherencia Óptica (una técnica de imagen por secciones no invasiva), y los cambios de potencia mediante un sistema de trazado de rayos por láser.

Según Andrés de la Hoz, investigador del Instituto de Óptica y primer autor del estudio: "la lente reproduce el comportamiento del cristalino, disminuyendo su espesor, aumentando el diámetro ecuatorial y aplanándose al desacomodar".  El investigador añade que “aunque ha habido propuestas previas de lentes acomodativas, estas no han demostrado un cambio de potencia efectivo, probablemente porque su diseño no responde al mecanismo natural del cristalino del ojo, o porque dependen del tamaño o integridad del saco capsular". “Nuestra lente sí ha logrado un cambio de potencia efectivo”, concluye De la Hoz.

jueves, 14 de marzo de 2019

El glaucoma no tiene cura, pero sí tratamiento


(AZprensa) El glaucoma es una enfermedad ocular degenerativa que afecta al dos por ciento de la población mayor de 40 años y aumenta a un 14 % entre personas mayores de 60 años. Esta enfermedad asintomática va produciendo una lesión en el nervio óptico que el paciente no advierte hasta estadios muy avanzados. Por ese motivo, el glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible cuando no es controlada con un tratamiento adecuado.

Los especialistas insisten en la prevención y en la realización anual de un completo examen oftalmológico. En opinión de los expertos, no es suficiente con controlar la tensión ocular para saber si el paciente sufre esta patología, sino que son necesarias otras pruebas para analizar el campo visual, así como el estudio de la pérdida de fibras nerviosas a nivel de la cabeza del nervio óptico, mediante la realización de una tomografía de coherencia óptica (OCT).

El glaucoma puede asociarse al aumento de la presión intraocular. Según el Dr. Gabriel Scalerandi, especialista en Oftalmología del grupo hospitalario HLA, “esta subida se debe, por lo general, a un aumento de resistencia a la salida del humor acuoso por la vía convencional, es decir, a un desequilibrio entre la producción y salida del humor acuoso, cuya función es dar nutrición y consistencia a estructuras oculares”. Aunque existen otros factores, el nivel de presión intraocular, es el único que se pueden controlar con fármacos o cirugía.

La edad también es considerada uno de los factores demográficos de riesgo en este tipo de patología crónica, así como el componente genético, ya que en un elevado porcentaje los hijos de padres glaucomatosos pueden heredar la enfermedad. Además, la diabetes, la miopía y la hipermetropía, el tratamiento prolongado con corticoides, o la exposición al sol, aumentan la posibilidad de padecer glaucoma. Por último, determinadas cardiopatías y el tabaco, han sido también identificados como factores de riesgo.

En la actualidad se dispone de tratamientos hipotensores, así como terapias con determinados láseres, gracias a los cuales solo un 25% de los pacientes requieren de tratamiento quirúrgico por no ser posible el control con medicamentos tópicos.  El tratamiento del glaucoma se realiza con cirugías cada vez menos invasivas y con menos complicaciones, conocidas como MIGS (Minimally Invasive Glaucoma Surgery). Estas técnicas están demostrando buenos controles tensionales y menos repercusión en la calidad de vida de los pacientes, incluso una mejor respuesta en la evolución de la enfermedad.

sábado, 9 de marzo de 2019

Si usas lentillas, te interesa


(AZprensa) Todas aquellas personas que usan lentillas deberían tener siempre en cuenta estos seis consejos:

1.- Lavarse las manos: Antes de tocar tus lentillas debes lavarte las manos con jabón que no contenga aceites, loción o perfume. Sécalas con una toalla limpia que no desprenda pelusa.

2.- Llevar recambio: Lleva siempre contigo un par de lentillas de repuesto y ten a mano las gafas para aquellos momentos en los que no puedas usar lentes de contactos. En el coche siempre debe haber unas gafas de repuesto.

3.- Saber cuándo no se pueden utilizar: Tira tus lentillas si han estado expuestas a vapores dañinos, si tus ojos se irritan y enrojecen con las mismas. No las utilices si ha pasado la fecha de caducidad y reemplázalas en el momento que te indicó tu óptico.

4.- Cómo colocarlas: Lava y seca tus manos, abre el envoltorio, examina las lentes, comprueba que no está al revés y colócalas sobre tus ojos.

5.- Cómo retirarlas: Lava y seca tus manos, parpadea varias veces, estira tu párpado inferior, desliza las lentes hacia abajo y retíralas.

6.- Limpia tus lentes de contacto: Limpia y enjuaga las lentes de contacto con la solución apropiada para evitar que se acumulen depósitos a través del día. La mayoría de los depósitos provienen de cosas como el polvo, el maquillaje, las lágrimas o la contaminación. Estos depósitos en realidad son invisibles para el ojo humano, pero están ahí.
Un trato y cuidado adecuados son esenciales cada vez que se manipulan las lentes de contacto, de forma que se minimice el riesgo de infección.
También se debe limpiar y desinfectar el estuche de las lentillas. Usa la misma solución que se emplea para limpiar las lentes de contacto.


sábado, 1 de diciembre de 2018

Sólo vemos lo que nos interesa


(AZprensa) Aunque el ojo humano ve en todos los colores (todo el espectro visible de la luz solar), hay dos colores -dos longitudes de onda- en las que ve mejor y que dependen de las condiciones de iluminación. Así, a plena luz del día, la visón fotópica tiene su máximo en 555 nanómetros (nm), y en condiciones de baja iluminación, por ejemplo en el interior de una estancia o al atardecer, la visión escotópica tiene su máximo en 508 nm.

Hasta hace bien poco, la hipótesis más aceptada por los científicos para explicar estos valores era que la energía que recibimos del Sol tiene su máximo de intensidad cerca de esas longitudes de onda (Ley de Wien). Sin embargo, un estudio en el que participó el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ofrece una nueva teoría, señalando que no solo depende de la energía sino que también hay que tener en cuenta como variable la entropía de la radiación, una magnitud termodinámica relacionada con la cantidad de información que podemos percibir del entorno.

Resulta que no todas las longitudes de onda (colores) tienen la misma información y, por eso, la visión humana se ha adaptado a aquellas que proporcionan la máxima información. El ojo humano, pues, se concentra en aquello que le reporta mayor información sobre su entorno.

viernes, 26 de octubre de 2018

El ojo humano es similar a una cámara digital


(AZprensa) El ojo funciona como una cámara digital, en la cual, la superficie receptora está formada por un conjunto de píxeles. Por eso la resolución de la imagen que proporciona el ojo al cerebro está limitada por el número de píxeles, o células ganglionares, de la retina.

Al igual que hace una cámara digital a la hora de procesar una imagen, un núcleo del cerebro (el núcleo geniculado lateral del tálamo) es el encargado de recibir información directamente de la retina y enviarla a la corteza cerebral para su análisis. Así lo ha comprobado un equipo liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) al descubrir que la función que lleva a cabo este núcleo es muy parecida a la que cumple una cámara digital o un teléfono móvil a la hora de ampliar la resolución de una fotografía.

“Los circuitos neuronales que forman el núcleo del cerebro interpolan para obtener una imagen retiniana con mayor número de píxeles y, por lo tanto, mayor resolución aparente. Esto permite al cerebro incrementar el tamaño de la imagen retiniana antes de proceder a un análisis más detallado”, asegura Luis Martínez, investigador del CSIC en el Instituto de Neurociencias de Alicante.

sábado, 24 de marzo de 2018

Las mujeres ven más colores que los hombres


(AZprensa) Esa afirmación de que la visión que tenemos del color no es la misma entre hombres y mujeres está respaldada por varios estudios científicos que apoyan que la mujer es mejor percibiendo colores y el hombre percibiendo movimientos.

Tanto interés ha despertado el tema del color y su percepción, que hasta los más ilustres hombres de la Historia (Platón, Aristóteles, Leonardo, Newton…) desarrollaron sus teorías del color, complementarias y perfeccionadas unas, divergentes entre sí otras. En la actualidad, no solo sabemos de la relación entre el color y la luz, sino que también conocemos los receptores específicos cerebrales.

El análisis específico de la percepción del color sugiere que las apariencias de color están determinadas por las conexiones de las neuronas del tálamo a las neuronas individuales en la corteza visual primaria. Esta convergencia es guiada por la corteza durante la embriogénesis. Así, la testosterona jugaría un papel importante, ya que de alguna manera conduce a conectividades diferentes para hombres y mujeres: la apariencia del color requiere una recombinación y reponderación de las entradas neuronales del tálamo a la corteza, que depende del sexo del participante. Además, los colores presentan unas longitudes de onda más largas cuanto más cálidos sean y el espectro visible requiere una longitud de onda más larga en los hombres que en las mujeres para percibir el mismo tono.

Por ello, lo que parecía un tópico para hacer todo tipo de chistes y bromas, tiene una base científica que demuestra cómo las mujeres diferencian más colores que los hombres. A modo de ejemplo: los colores topo, gris marengo y azul pavo real sí que existen, aunque sólo el cerebro de las mujeres es capaz de percibirlos.

jueves, 31 de agosto de 2017

Importancia de una buena visión al volante

(AZprensa) Conducir a 120 kilómetros por hora con una mala visión multiplica por 10 el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, por lo que es necesario someterse a una revisión visual completa antes de coger el coche.

Según indicó el presidente de la asociación, Javier Cañamero, "un 25,7 por ciento de los españoles entre 18 y 30 años nunca se ha hecho un examen visual". En este sentido, destacó que "la visión dinámica se ve obligada a adaptarse a un entorno rápidamente cambiante como consecuencia de la elevada velocidad", por lo que advirtió de que la presencia de un problema visual no compensado puede tener consecuencias "desastrosas".

Por otra parte, la asociación recuerda que la proporción de accidentes mortales crece notablemente durante la noche, donde se producen situaciones en que la carencia de iluminación llega a una proporción que multiplica por 4,5 la correspondiente a horas diurnas. Los expertos señalaron que La agudeza visual en visión nocturna se reduce un 70 por ciento, y el sentido de la profundidad es 7 veces menos eficaz por la noche que durante el día.

La asociación destacó que, debido a que el intervalo de tiempo transcurrido desde la percepción del acontecimiento hasta la respuesta motora debe ser el mínimo posible -la transmisión de las imágenes obtenidas por los ojos al cerebro suele tardar de 1 a 2 segundos, depende de cada persona-, es esencial que la agudeza visual del conductor sea la mejor posible.

Cañamero subrayó que "muchos conductores, con problemas en el cálculo de distancias, pueden presentar trastornos en este sentido que pasan desapercibidos porque no son tan evidentes como los problemas ópticos".

miércoles, 16 de agosto de 2017

Mucho ojo con el sol y las piscinas

(AZprensa) El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) recomienda extremar las precauciones higiénicas, especialmente en los usuarios de lentes de contacto, las personas alérgicas o que padezcan ojo seco y los niños, que pasan más tiempo en el agua y bucean con los ojos abiertos en piscinas y playa.

Los usuarios de lentes de contacto son uno de los colectivos con más riesgo de infección ocular en las piscinas. Por ello, para prevenir la irritación y los contagios en el ojo, lo mejor es utilizar gafas para nadar y bucear encima de las lentes de contacto y evitar el contacto de los ojos con el agua. En el caso de las piscinas, el calor y las sustancias químicas presentes en el agua suelen encontrarse detrás de muchos casos de conjuntivitis irritativas, víricas o bacterianas propios de estas fechas.

Las conjuntivitis irritativas a menudo están provocadas por un exceso de cloración y la presencia de otras sustancias químicas en el agua, así como por el sol. Por su parte, las conjuntivitis víricas y bacterianas pueden deberse a unos niveles de cloro incorrectos.

A estas medidas, hay que añadir el uso de gafas de sol para evitar la irritación por radiación ultravioleta y no compartir toallas con el fin de reducir el contagio de infecciones. En este sentido, el uso de gafas de sol contribuye a prevenir muchos casos de conjuntivitis y otras enfermedades oculares.

Por otra parte, los niños, debido a que sus ojos son más vulnerables por encontrarse aún en desarrollo, deberían utilizar gafas de sol cuando vayan a la piscina, a la playa o a cualquier otro sitio donde estén expuestos a las radiaciones más extremas del sol.

El CNOO recuerda que cada vez existen más evidencias de que la exposición a las radiaciones ultravioletas durante los primeros años de vida está directamente relacionada con el desarrollo de cataratas, la degeneración macular y otras alteraciones.

martes, 7 de marzo de 2017

Una nueva enfermedad: Síndrome Visual Informático

(AZprensa) Constantemente se acusa a la industria farmacéutica de inventarse enfermedades o de convertir cualquier síntoma o estado fisiológico en una enfermedad para vender ahí sus productos. En cualquier caso, está claro que esta nueva enfermedad, llamada Síndrome Visual Informático (SVI) no podía existir hace unos años cuando no existían los ordenadores; ha sido su uso y abuso el que ha desencadenado una patología específica.

El incremento en la compra de dispositivos digitales de los últimos años ha hecho que cada vez pasemos más horas delante de las pantallas digitales. Esto nos hace más propensos a sufrir problemas como sequedad ocular y fatiga visual. Tanto es así que actualmente las molestias oculares afectan a 9 de cada 10 personas que utilizan dispositivos digitales durante 2 horas o más al día, y hay que tener en cuenta que son muchas las que se pasan más de 6 horas al día delante de pantallas digitales. Si además se utilizan lentes de contacto, esos efectos perjudiciales sobre el ojo se acentúan.

Ante una pantalla digital la frecuencia de parpadeo se reduce de 22 a 7 veces por minuto, esto dificulta la distribución de las lágrimas sobre la superficie ocular y provoca su evaporación, desencadenando una serie de molestias oculares: irritación ocular, ojo seco, visión borrosa y fatiga visual. Todos estos síntomas son los que conforman esta nueva enfermedad bautizada como Síndrome Visual Informático (SVI).


El doctor José Manuel Benítez del Castillo, catedrático de Oftalmología de la Universidad Complutense (Madrid) y jefe de la sección de Superficie Ocular e Inflamación del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), explica que este síndrome “se produce como consecuencia de la excesiva evaporación lagrimal ante la disminución de la frecuencia de parpadeo que tiene lugar al usar las pantallas de visualización”. Pero además, el SVI “favorece con el tiempo la disfunción de las glándulas de Meibomio y, como consecuencia de los problemas visuales y molestias asociadas, disminuye la calidad de vida de las personas que lo padecen”. Además “el SVI puede dar lugar a ‘presentismo’, que significa estar frente al ordenador sin poder hacer nada ni rendir, en este caso, como consecuencia de los problemas visuales, lo que conlleva una disminución en la productividad laboral”.

martes, 21 de febrero de 2017

Lentillas especiales para ordenadores y móviles

(AZprensa) El pasado mes de enero informábamos de la aparición de unas lentillas especiales para las personas que no utilizan ni gafas ni lentillas, ahora la noticia es el lanzamiento de unas lentillas para utilizar cuando nos ponemos delante del ordenador, móvil o cualquier otra pantalla digital.

La razón de esta innovación radica en que, cuando estamos delante de una pantalla digital, nuestra frecuencia de parpadeo se reduce de 22 a 7 veces por minuto, lo que dificulta la distribución de las lágrimas sobre la superficie ocular y provoca su evaporación, como consecuencia aparecen molestias oculares como el ojo seco e irritado, visión borrosa y fatiga visual.

Las nuevas lentes de contacto “Bausch+Lomb Ultra”, están dotadas con la tecnología MoistureSeal, un sistema que permite atraer el agua y de esta forma mantener la hidratación durante 16 horas. Como explica Saskia Aguado, directora médica de Bausch+Lomb, estas nuevas lentillas están dotadas de un diseño que permite una interacción suave entre los párpados y la lente de contacto, de forma que garantiza un confort prolongado y una visión clara y nítida especialmente en condiciones de baja luminosidad. “Se ha conseguido introducir una mayor cantidad de Polivinilpirrolidona en la matriz de la lente, lo que hace que se prolongue la hidratación del material, de esta manera, la lente consigue mantenerse hidratada al 95% tras 16 horas de uso”, explica Aguado. 

sábado, 21 de enero de 2017

Lo último: lentillas para quienes no usan ni gafas ni lentillas

(AZprensa) ¿Unas lentillas sin ningún tipo de graduación para que las usen las personas que no necesitan usar gafas ni lentillas? Esto es lo último y ha nacido como respuesta al mundo que vivimos, permanentemente enganchados a la pantalla del móvil, del ordenador o del televisor. ¿Cuántas horas pasamos con nuestra vista fija en cualquiera de estas pantallas? Pues eso tiene un precio para nuestra salud: la fatiga visual digital.

Cansancio visual, sequedad de los ojos, irritación e incluso dolor en los ojos... son los síntomas que nos alertan de un peligro que no podemos ni queremos evitar: la dependencia de las pantallas digitales.

Por eso ahora Cooper Visión ha tenido la idea de lanzar las primeras lentillas sin graduación, que alivian la fatiga visual. Según afirman, “estas lentes de contacto son pioneras y únicas en el mercado porque consiguen reducir el esfuerzo que hace el ojo ante los continuos cambios de enfoque de la pantalla y le proporcionan la hidratación suficiente para aliviar la sequedad, el enrojecimiento y la dificultad para enfocar”.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Un estudio demuestra que vemos lo que nos interesa ver

(AZprensa) Aunque el ojo humano ve en todos los colores (todo el espectro visible de la luz solar), hay dos colores -dos longitudes de onda- en las que ve mejor y que dependen de las condiciones de iluminación. Así, a plena luz del día, la visón fotópica tiene su máximo en 555 nanómetros (nm), y en condiciones de baja iluminación, por ejemplo en el interior de una estancia o al atardecer, la visión escotópica tiene su máximo en 508 nm.

Hasta ahora, la hipótesis más aceptada por los científicos para explicar estos valores era que la energía que recibimos del Sol tiene su máximo de intensidad cerca de esas longitudes de onda (Ley de Wien). Sin embargo, un estudio en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ofrece una nueva teoría, señalando que no solo depende de la energía sino que también hay que tener en cuenta como variable la entropía de la radiación, una magnitud termodinámica relacionada con la cantidad de información que podemos percibir del entorno.

Resulta que no todas las longitudes de onda (colores) tienen la misma información y, por eso, la visión humana se ha adaptado a aquellas que proporcionan la máxima información. El ojo humano, pues, se concentra en aquello que le reporta mayor información sobre su entorno.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Glaucoma: la enfermedad invisible que te quita la vista

(AZprensa) El Glaucoma es una enfermedad ocular que se caracteriza por la pérdida de visión debido al daño progresivo que se produce en el nervio óptico y, en la actualidad, es la segunda causa de ceguera (por detrás de las cataratas). En España la sufren un millón de ciudadanos y el 50% de ellos no saben que la padecen; sin embargo con un diagnóstico precoz, gracias a las revisiones periódicas necesarias, se evitaría que 25.000 españoles que no saben que tienen glaucoma sufriesen ceguera total.

La Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF) y todos los enfermos y familiares que pertenecen a la Asociación alertan sobre la importancia de realizarse una exploración oftalmológica una vez al año a partir de los 45 años para detectar el Glaucoma más frecuente. “El gran problema que presenta esta enfermedad es que, en su fase inicial, los Glaucomas más frecuentes son asintomáticos y tampoco notas pérdida de visión porque el cerebro compensa el déficit”, afirma Delfina Balonga, Presidenta de AGAF.

Sin embargo, el deterioro del nervio ocular es irreversible y poco a poco ocasiona una progresiva pérdida de la visión lateral, como si miráramos a través de un túnel. Precisamente esa pérdida de visión gradual y la ausencia de dolor en la mayoría de los casos provoca que el paciente no sospeche, por eso en España se calcula que casi 500.000 personas desconocen que padecen esta “enfermedad silenciosa”. El gran problema del Glaucoma es que si no se detecta a tiempo puede producir graves problemas de visión y en un 5% de los casos ceguera total. Gracias a un diagnóstico a tiempo la ceguera se puede evitar en el 95% de los casos.

El Glaucoma puede aparecer a cualquier edad, pero el riesgo aumenta sobre todo a partir de los 60 años, y se calcula que en la actualidad un millón de personas lo padecen en España. No obstante, muchos desconocen que también existen otros factores de riesgo como la Diabetes, la presión intraocular alta, antecedentes familiares de Glaucoma, Miopía elevada (más de 5 dioptrías), hipertensión arterial o estar medicado con corticoides. “Nuestra Asociación no sólo nace para apoyarnos entre pacientes con Glaucoma sino que también nos encargamos de orientar y guiar a aquellas personas que tienen dudas sobre cómo se diagnostica. Es fundamental que cualquier persona con una deficiencia visual no se sienta sola”, añade Delfina Balonga.

El diagnóstico del Glaucoma se realiza mediante un estudio que consta de medición de la tensión ocular y examen del nervio óptico y, en caso de duda, se evalúa el campo visual. La detección precoz permite una mayor variedad de tratamientos que van desde la aplicación de colirios a la intervención quirúrgica. Gracias a ellos se detiene el progreso de la enfermedad y se disminuye la pérdida de visión. No se consigue recuperar la visión perdida, pero evita daños adicionales. Por este motivo, desde AGAF destacan también la importancia de seguir los tratamientos, directrices y consejos que ofrecen los oftalmólogos y optometristas con el fin de llevar un correcto seguimiento de la enfermedad.

viernes, 4 de septiembre de 2015

No pierdas de vista la vuelta al Cole

(Diario El Inefable) Según explica Cristina Álvarez, directora de Relaciones Institucionales de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea, hay tres aspectos que pueden ayudar para que la vuelta al colegio sea una experiencia positiva:

- Dormir bien (11 a 12 horas de sueño hasta los ocho años; 10 horas entre los 10 y 12 años; y ocho horas a partir de los 13 años).
- Desayunar bien (según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición SEEN, hasta el 40% de los niños van al colegio sin haber desayunado).
- Revisar la visión (el 25% de los menores en edad escolar tienen problemas visuales)

Con relación a este último punto, y según explica Alicia Ruiz, directora del Curso de Experto en Optometría Pediátrica y Terapia Visual de la Universidad Europea, los niños pueden presentar ametropías (miopía, hipermetropía o astigmatismo) o problemas de visión ocular: “Estos últimos son más complejos de detectar en las revisiones habituales y provocan problemas de lectura y concentración que hacen que el niño no sea capaz de desarrollar sus tareas con normalidad”, y especifica que “en las revisiones pediátricas periódicas no se realizan los exámenes visuales completos, sino que es necesario acudir a un especialista en optometría pediátrica”.

Según la experta, hay algunos indicios que pueden ayudar a los padres a sospechar si existen problemas visuales como, por ejemplo, acercarse mucho al texto o a la pantalla del televisor, ordenador o tableta, girar la cabeza para mirar un objeto, torcer un ojo, tropezar a menudo sin motivo aparente, frotarse los ojos de manera frecuente, dolores de cabeza, una comprensión lectora baja para su edad y problemas de escritura, entre otros.

sábado, 16 de mayo de 2015

Hombres y mujeres, colores diferentes

(El Inefable) Los hombres y las mujeres no ven de igual forma los colores. Según algunos autores, para los hombres hay siete colores mientras que para las mujeres hay 29 (ver imagen adjunta). Esto da pie a muchos comentarios humorísticos, a decir –por ejemplo- que los hombres son más sencillos y las mujeres más complicadas; pero ¿qué hay de fondo científico en todo esto?

Un estudio dirigido por  Israel Abramov, profesor de psicología del Brooklyn College, concluyó que los hombres y las mujeres tienden a atribuir diferentes tonos a los mismos objetos. Para estos investigadores la razón estriba en que “en la mayor parte de los hombres, el espectro visible requiere una longitud de onda ligeramente más larga que las mujeres con el fin de experimentar el mismo tono".

Es decir, puesto que las longitudes de onda más largas se asocian con los colores "más cálidos", un tono naranja, por ejemplo, puede aparecer más rojo para un hombre que para una mujer. Del mismo modo, la hierba es siempre más verde paras las mujeres que para los hombres, que los perciben de un tono más amarillo. El estudio también encontró que los hombres son menos expertos en distinguir entre sombras en el centro del espectro de colores: azules, verdes y amarillos. Por el contrario, los hombres tienen más capacidad en la detección de objetos cambiantes en la lejanía, sobre todo por un mejor seguimiento de los más delgados.

Estos resultados apoyan la hipótesis de la visión del cazador-recolector, que sostiene que los sexos desarrollaron distintas habilidades psicológicas para adaptarse a sus papeles prehistóricos. La visión del hombre se desarrolló para ver mejor en la lejanía y percibir mejor las posibles presas o enemigos, mientras que la visión de las mujeres se adaptó a unos trabajos más estáticos como la selección de alimentos, tan necesaria a la hora de distinguir frutos y hierbas comestibles de otras que no lo fueran.