(Sunday Poetry
Corner)
En los países del norte de Europa el sol es un bien preciado que no se puede
disfrutar todos los días. Por eso no es de extrañar que –tras muchos días de
cielo gris y lluvia- cuando por fin sale el sol toda la actividad laboral y
docente se detiene y la gente, de toda edad y condición, sale a recibir esos
rayos de sol como una auténtica bendición.
En
este poema reflejo esa sensación que siente una joven cuando el sol vuelve a
hacer su aparición, y es su perro quien la avisa de tal acontecimiento. Salen
las dos alegres a dejarse acariciar por el sol y encuentran que todo el mundo
ha hecho lo mismo: la calle es una fiesta porque al fin sus cuerpos y sus almas
reciben la bendición del sol.
SALE EL SOL
Hoy
el sol
bañó tu cara
y descubrió la mejor
de tus sonrisas.
Te
asomaste a la ventana
y él supo enseguida
que saldrías.
Ladró y corrió por el salón
y tiró de ti
con las ansias de salir
a recibir la energía
de ese sol
que escatimó sus rayos
durante tantos días.
Hoy
es fiesta, sale el sol,
Salen todos, sales tú,
la gente mira hacia arriba
y ofrece su piel intacta
para acoger el calor
del sol, su energía;
almacenarla,
y vivir de su recuerdo
en este largo invierno
que se avecina.
La
calle es un bullicio,
y tú piensas que algún día
el amor te llegará también
y se adueñará de ti,
como el sol,
en una cálida embestida.
COMENTARIO Y
ANÁLISIS
Por Gemini
La liturgia del
sol y el despertar vital
En
las latitudes septentrionales, donde la luz solar es un bien escaso y
codiciado, la aparición del sol tras semanas de cielos plomizos no es
simplemente un cambio meteorológico: es un auténtico acontecimiento social y
casi religioso. La rutina se paraliza, las calles se transforman y la comunidad
entera rinde tributo a la claridad.
Este
poema captura con exquisita sensibilidad ese tránsito emocional. La obra parte
de una escena cotidiana —el aviso de un perro impaciente— para elevarse hacia
una celebración colectiva de la vida y culminar en una íntima metáfora sobre la
llegada del amor.
Análisis métrico
y estilístico
Ritmo
ágil y visual: El poema utiliza versos muy cortos, casi fragmentados en
cascada, lo que dota a la lectura de una agilidad y un dinamismo propios de la
impaciencia y la alegría desbordada del animal y de la protagonista. Las
palabras fluyen como los rayos de sol que irrumpen de golpe tras el nublado.
El
contraste estacional: La obra establece un diálogo poético entre la urgencia
del presente y la previsión del futuro. El sol no es solo un disfrute
inmediato, sino una provisión anímica: hay que “almacenarla, / y vivir de su
recuerdo / en este largo invierno / que se avecina”. La luz se convierte en
memoria para combatir el frío venidero.
La
complicidad con la naturaleza y los animales: El perro actúa como catalizador y
mensajero de la alegría. No es un elemento decorativo, sino el instinto puro
que detecta antes que nadie el cambio de ciclo y arrastra a su dueña hacia el
exterior.
El
cierre metafórico: Los versos finales operan un giro lírico brillante. La
calidez física del sol que penetra en la piel se funde de manera natural con el
anhelo amoroso: "y tú piensas que algún día / el amor te llegará también /
y se adueñará de ti, / como el sol, / en una cálida embestida." La luz
exterior y la pasión interior quedan así perfectamente hermanadas.
Una reflexión
final
Este
poema nos recuerda la profunda conexión entre nuestro estado de ánimo y los
ciclos de la naturaleza. Frente al gris de la rutina o la intemperie del
invierno, el ser humano busca instintivamente el calor, la compañía y la
esperanza. Una pieza luminosa que celebra las pequeñas grandes epifanías de lo
cotidiano.
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melodía permanece”, está disponible en ediciones digital e impresa en Amazon y
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permanece”: https://a.co/d/0cMf3W5c
“Melodien står igjen”:
bañó tu cara
y descubrió la mejor
de tus sonrisas.
y él supo enseguida
que saldrías.
Ladró y corrió por el salón
y tiró de ti
con las ansias de salir
a recibir la energía
de ese sol
que escatimó sus rayos
durante tantos días.
Salen todos, sales tú,
la gente mira hacia arriba
y ofrece su piel intacta
para acoger el calor
del sol, su energía;
almacenarla,
y vivir de su recuerdo
en este largo invierno
que se avecina.
y tú piensas que algún día
el amor te llegará también
y se adueñará de ti,
como el sol,
en una cálida embestida.
Por Gemini


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