jueves, 26 de agosto de 2021

Un lugar sin fronteras

(AZprensa) En nuestro planeta existe un lugar sin fronteras al que puede ir a vivir cualquier persona sin necesidad de ningún visado, y de hecho se congregan allí gentes procedentes de más de 50 países. Nos referimos a uno de los territorios más insólitos y diferentes de cuanto conocemos y si no, acompáñame en este reportaje y juzga por ti mismo…
 
Se trata de las islas Svalbard, situadas a 2.000 kilómetros de Oslo y a 1.000 kilómetros del Polo Norte. Con sólo 2.500 habitantes (2.000 de ellos en su capital Longyearbyen) es el lugar habitado más al norte del planeta.
 
Aunque pertenece a Noruega, allí dejan entrar y quedarse a vivir a todo el que lo desee, pero ¡ojo! ¡que no son tontos!... el ministerio de Justicia y Seguridad Pública rechazará a todo aquél que no tenga medios para vivir o no sea capaz de cuidarse adecuadamente. Ya veremos por qué…
 
Empecemos por el clima, que tiene de media -14ºC en invierno y +6ºC en verano, pero hasta en esto es un lugar diferente, porque no tiene cuatro estaciones sino sólo 3: invierno de la aurora boreal (4 meses sin luz del sol), invierno soleado (cuatro meses cuando la luz del sol va ganando terreno poco a poco), y verano polar (4 meses con luz del sol las 24 horas).
 

Allí está permitido portar armas de fuego y puedes ver, por ejemplo, a cualquier madre portando el cochecito de su bebé y el rifle al hombro, pero  no es que haya delincuencia (que no la hay) sino que allí la población de osos polares (3.000) es superior a la de humanos (2.500) y por si acaso se acercan de forma amenazante está permitido disparar en defensa propia. Pero bueno, esto es una anécdota que sólo sucede muy de tarde en tarde, ya que los asentamientos humanos ocupan un ínfimo lugar de la costa y el resto de las islas son territorio propio de la vida salvaje.
 
También es curioso que allí, desde hace muchas décadas, no muere nadie… ni tampoco nace nadie. En el primer caso porque, aunque hay hospitales, no se dispone de los cuidados necesarios para los pacientes graves y estos son trasladados al continente. Pero tampoco se repatrían los cadáveres sino que se entierran en el continente. La razón es que al estar congelada la tierra (permafrost) los cadáveres se mantendrían intactos durante siglos… al igual que los virus y bacterias que hubiesen causado esas muertes y que podrían salir a la luz si un oso polar hambriento comenzase a excavar en busca de alimento. En el segundo caso, simplemente es porque el hospital no dispone de maternidad, por lo que las madres deben desplazarse al continente para dar a luz.
 

La vida, por lo que se refiere a la climatología, es dura, pero no necesariamente aburrida. Aun cuando es el lugar habitado más al norte del planeta, tiene de todo: tiendas, museos, restaurantes, hotel, cervecería, colegio, universidad, iglesia, hospital, galerías de arte, biblioteca, cine… e incluso organiza varios festivales al año.
 
Y con respecto al coste de la vida, está claro que llevar allí los alimentos y utensilios de primera necesidad es caro, pero como no se pagan impuestos, el coste final se equilibra y viene a ser como en el continente.
 
¿Quién iba a decir a Willen Barentsz, el holandés descubridor de estas islas en 1596 que siglos más tarde se convertirían en un lugar sin fronteras?
 

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1 comentario:

Joshua dijo...

La verdad es que es una isla de lo mas curiosa. No tenia ni idea de su existencia.
Gracias por compartir.