lunes, 30 de agosto de 2021

El fin del periodismo

(AZprensa) Hace no demasiado tiempo el periodismo era una carrera que atraía a muchos estudiantes apasionados por la comunicación y la libertad, gracias a ellos la población estuvo informada y pudo conocer a diario la actualidad. El periodismo ejerció de investigador para sacar a la luz trapos sucios y plantarlos ante los tribunales y la gente sintió cómo los periodistas eran unos luchadores por la verdad. Todo esto ya es historia.
 
Con la implantación masiva de Internet y las Redes Sociales ahora hay más “periodistas” que lectores puesto que todo el mundo se considera “periodista” y publica cuanto le viene en gana sin el más mínimo rigor y –lo que es peor aún- con la clara intención de manipular al lector al compartir con ellos sus ideas preconcebidas dándoles carácter de verdad absoluta.
 
Los quioscos de prensa son una reliquia del pasado y los pocos que aún subsisten lo hacen gracias a vender agua y refrescos, paraguas, mochilas, juguetes para los niños… ¿Quién va a comprar un periódico en papel para leer lo que sucedió ayer cuando puede entrar en cualquier momento a sus Redes Sociales o cualquier otro portal de Internet para  leer lo que acaba de suceder en ese instante?
 
Todos los diarios de papel tenían miedo a Internet y no supieron adaptarse a tiempo. Al ver que descendían sus ventas, optaron por subir el precio y reducir el número de páginas. El resultado fue: acelerar su desaparición. Después, cuando ya obligados a apostar por su versión digital se decidieron por fin a tener presencia en Internet, se encontraron con la competencia de millones de ciudadanos que de repente se habían convertido en “periodistas”. Su forma de reaccionar fue igualmente penosa: cobrar por sus contenidos. El resultado fue: “si este periódico no me deja seguir leyendo gratis esa noticia, me voy a mis redes sociales para ver qué cuentan allí sobre eso”. ¿Para qué va a pagar nadie por leer lo que dice un periódico si puede leerlo gratis en lo que cuenta cualquier desconocido en las Redes Sociales?
 
Internet es ahora mismo la mayor fábrica de mentiras y la gente las lee y se las cree, y no tienen el suficiente criterio para saber distinguir el periodismo auténtico entre tanta basura. Pero los políticos se han dado cuenta que esta situación actual les favorece: Internet es ahora el medio ideal para manipular a la opinión pública convirtiendo a sus acólitos en “periodistas” que propagan sus consignas e incluso creando “periodistas” falsos (se les conoce como “bots”), perfiles de personas inexistentes que se hacen pasar por personas reales y divulgan en redes sociales esas consignas. Por supuesto, todo lo que los acólitos y los bots propagan por las Redes Sociales son “verdades inquebrantables” es la “verdad absoluta” que no admite discusión.
 
Pero también todos los medios de comunicación se han vendido al poder y son su correa de transmisión. Los políticos se aprovechan de ellos para manipular a la población convirtiendo a los que antes eran “medios de comunicación” en “medios de manipulación”. No existe periodismo libre, ni periodismo independiente. Ningún medio de comunicación osa enfrentarse al poder y si alguna vez lo hacen, se topa de inmediato con el ataque de millones de “periodistas” que a través de las Redes Sociales atacan, denigran, ridiculizan y desprestigian a ese medio, al tiempo que difunden y asientan la versión contraria, es decir, la que interesa al poder.
 
Todo lo que escuchas, todo lo que ves, todo lo que lees (da igual que lo diga un medio de comunicación o cualquier desconocido en su red social) no es información, no tiene nada que ver con la verdad de unos hechos, es simple y llanamente un intento de manipularte, de convencerte de sus ideas y sumarte a su causa.
 
A la mentira se le llama “posverdad” (hasta la RAE se ha bajado los pantalones y lo ha aceptado), el Gobierno es quien dicta qué debemos creer y qué no, y el Gobierno es quien censura y persigue a los pocos que aún intentan razonar por sí mismos y tener su propio criterio.
 
El periodismo ha muerto. La libertad también. Es lo que hay.
 

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3 comentarios:

Luis J. de la Torre dijo...

Muy buen artículo. Felicidades.

Anónimo dijo...

Perfecta y muy clara descripción de la realidad. Enhorabuena

Alberto Rodríguez López. dijo...

Excelente observación y mejor desarrollo imposible.