viernes, 8 de noviembre de 2019

La industria farmacéutica tiene pánico a la transparencia


(AZprensa) Farmaindustria, la patronal de los laboratorios farmacéuticos en España, ha organizado un  “Seminario de la Industria Farmacéutica y los Medios de Comunicación”. Allí se ha reunido diversos directicos de esta organización y entre los temas abordados ha estado el de la transparencia, es decir, la amenaza que la transparencia puede tener para este sector. En concreto, se referían a la transparencia de los precios de compra de medicamentos por parte de compradores públicos y manifestaban su deseo de que nadie más que cada interesado conociese a qué precio se venden esos medicamentos a otros clientes, porque si los demás compradores lo supiesen, esto “tendría un impacto negativo en nuestras cuentas públicas”.

En cierto modo tienen razón, porque si un comprador se entera que se lo están vendiendo más barato a otro, exigiría el mismo precio, y a los laboratorios no los quedaría más remedio que vender siempre al precio más bajo que pudiesen.

Lo malo son las argumentaciones que dan. Comienzan diciendo que “el sistema de intervención del Estado en los precios de los medicamentos financiados con cargo a los fondos públicos del Sistema Nacional Salud (SNS) precisa de la confidencialidad de muchos datos incorporados a los expedientes de estos procedimientos”, lo cual puede ser cierto; pero la transparencia exigida no consiste en conocer los datos aportados sino sólo el precio final.

Pero siguiendo con sus argumentaciones, comienzan a desvariar cuando dicen que “la confidencialidad de la información concerniente a las condiciones de financiación de un medicamento favorece el interés público al permitir que cada país consigue las mejores condiciones económicas en función de sus circunstancias”, es decir, afirman que la ignorancia del precio a que compran el medicamento otros clientes te va  a permitir a ti, nuevo cliente, comprarlo más barato. Pues ya me dirás, si no tienes ni idea de a qué precio lo están vendiendo en otros lados, ¿cómo vas a saber si el precio al que te lo quieren vender es bueno o malo?

Y finalmente, después de haber abogado porque no haya transparencia y nadie conozca el precio al que se vende el medicamento a otros clientes, vienen a reconocer que “los que tienen que conocer los precios los conocen”. O sea, ¿para qué entonces se abre este debate si, según dicen, los que tienen que conocer los precios (evidentemente quienes deben conocerlos son los responsables de compras de cada cliente) ya los conocen?

En fin, que sea o no verdad que los responsables de compras de hospitales públicos conozcan o no el precio al que los laboratorios venden sus medicamentos a cada cliente, lo que ha quedado claro es que a la industria farmacéutica le da pánico la transparencia y prefiere seguir siendo un sector opaco, oscuro, alejado de la sociedad, y al que no le importa que la opinión pública lo considere el malo de la película y tenga una imagen pública tan mala que sólo lo supera la industria armamentística.

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