martes, 28 de julio de 2026

¿Por qué los médicos necesitan recetarse "Comunicación"?

La relación médico-paciente hace ya mucho tiempo que dejó de ser una conversación íntima de dos. Hoy en día es cosa de tres. El tercer elemento que se ha colado en la consulta, y que cada vez tiene más peso específico, es el periodista. 

(AZprensa) La irrupción de los medios de comunicación en el mundo de la salud está generando dinámicas radicalmente opuestas según el lado de la mesa en el que nos sentemos.
 
El paciente: Más informado (para bien y para mal)
 
Para el ciudadano de a pie, el acceso a informaciones sobre salud, prevención y patologías a través de los medios de comunicación ha cambiado las reglas del juego. Cuando un paciente acude a fuentes rigurosas, llega a la consulta con un mayor grado de conocimiento.
 
Esto, lejos de ser un problema, es una ventaja clínica: un paciente que comprende su enfermedad entiende mejor las instrucciones del facultativo, es más consciente de la necesidad de cumplir con la adherencia terapéutica y, por consiguiente, obtiene un mejor resultado final en su salud.
 
El médico: Entre la desconfianza y la oportunidad
 
Para la comunidad médica, en cambio, la perspectiva es diferente y suele dividirse en tres posturas:
 
El intruso molesto: Muchos profesionales ven al periodista como un agente externo que ha transformado al paciente sumiso y callado del pasado en un interlocutor que le habla de tú a tú. Les resulta molesto porque les resta un tiempo valiosísimo en la consulta respondiendo a preguntas científicas, profesionales o comprometidas. Existe el temor (a veces fundado) de que los medios no trasladen la información con el rigor que ellos desearían.
 
La oportunidad estratégica: Existe un grupo de facultativos que ve en la prensa un aliado fundamental. Una oportunidad para posicionarse como expertos en su campo, divulgar sus aportaciones científicas y tejer una red de alianzas para ser escuchados cuando la actualidad médica o su profesión lo requieran.
 
Una asignatura pendiente: La comunicación médica
 
Ante esta realidad, la Comunicación (con mayúsculas) debería dejar de ser una habilidad anecdótica para convertirse en una asignatura básica en las facultades de Medicina.
 
- Un médico del siglo XXI necesita un "diagnóstico de medios" y saber cómo enfrentarse a ellos:
 
- Conocer las dinámicas de trabajo de los periodistas y los formatos (televisión, radio, prensa escrita o digital).
 
- Adaptar el lenguaje según el tipo de programa (un informativo requiere síntesis; un debate, agilidad; un magazine, cercanía).
 
- Manejar los tiempos según la intervención sea en riguroso directo o grabada.
 
- Saber gestionar la comunicación en situaciones de crisis sanitaria o ante temas de alta polémica social.
 
Del acoso al titular: No hay escapatoria
 
Para aquellos profesionales que aún crean que la mejor estrategia ante los medios es dar la espantada, aplicar el "silencio administrativo" o delegar en un tercero, conviene recordarles dos realidades inapelables:
 
- Primero: El acoso periodístico ante una crisis es inevitable, y el simple hecho de huir de una cámara o un micrófono ya genera un titular... y casi nunca es favorable.
 
- Segundo: Tarde o temprano, por rango, cargo o responsabilidad, todo profesional de la salud se verá en la obligación de dar la cara ante la opinión pública. Llegado ese momento, la improvisación es el peor enemigo.
 
En definitiva, las reglas del juego han cambiado. Hoy son los propios médicos los que deben prescribirse un tratamiento obligatorio: formación en comunicación estratégica de la mano de expertos. Solo así la consulta volverá a ser un espacio de entendimiento, aunque ahora seamos tres en la habitación.
 

Biblioteca Fisac
https://bibliotecafisac.blogspot.com/

No hay comentarios: